Leopoldo Puchi
Estamos ante un plan de sometimiento impulsado por Estados Unidos que no cuenta con el consentimiento del país. Cuatro semanas después de la incursión militar estadounidense, la ofensiva dista de haberse cerrado. La presión militar y los mecanismos de control económico sobre Venezuela siguen activos: presencia naval frente a las costas, nuevas medidas de subordinación económica y la amenaza de un nuevo ataque en territorio venezolano.








