17 nov 2014

Ayotzinapa o el fruto negro de la cultura narco

Por Sandra Russo


Julio César Mondragón Fuentes no está en la lista de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa porque no está desaparecido sino comprobadamente muerto. Fue uno de los tres asesinados en el segundo ataque a los estudiantes normalistas en la noche del 26 al 27 de septiembre, en una acción bestial y conjunta entre la policía municipal de Iguala y sicarios del cartel de los Beltrán Leyva, cuya fuerza de choque es Guerreros Unidos. El gobierno de Enrique Peña Nieto, el presidente que en la crisis de derechos humanos más grave de las últimas décadas se fue a China, tardó más de una semana en reaccionar ante la noticia de la desaparición de 43 estudiantes normalistas, que no sucedió en seco, sino aceitada por las balas y los gases de la policía local, a quien Peña Nieto le adjudicó al principio la exclusiva responsabilidad de los hechos. Pero la posterior aparición de un grupo de estudiantes sobrevivientes –los primeros días se buscaba a 57, pero el 30 de septiembre aparecieron 14 muchachos que se habían escondido por miedo– complica al gobierno federal, porque ellos fueron testigos del secuestro masivo, de los asesinatos de sus compañeros y de que esa noche, además de las policías locales de Iguala y de Colula, y de los sicarios de Guerreros Unidos, en la escena de los crímenes se hizo presente una patrulla del ejército.
A Julio César Mondragón –que dos días antes de ser asesinado había recibido el permiso de la escuela para tomarse unos días y volver a su pueblo a conocer a su hija recién nacida– los sicarios lo desollaron vivo. Le sacaron los ojos y las uñas. Uno de los 14 reaparecidos relató que vio junto con Julio César y los otros sobrevivientes llegar al grupo de Guerreros Unidos poco después de que la policía de Iguala interceptara los autobuses en los que se trasladaban los estudiantes normalistas –iban a Iguala, a juntar fondos para trasladarse a la marcha por la Noche de Tlatelolco–, balearan a algunos, apuntaran a los demás y los obligaran a desvestirse y a subir a camionetas policiales, para hacerlos desaparecer. Con el correr de los días y de los testimonios de algunos de los 50 detenidos en la causa –más de la mitad de ellos policías– se confirmó que la orden de represión la dio el alcalde de Iguala, José Luis Abarca, del PRD. La explicación de esa orden suena de un realismo no mágico sino siniestro: su mujer, María de los Angeles Pineda Villa, candidata a concejala y hermana de dos de los principales operadores del cartel Beltrán Leyva, iba a dar un discurso la tarde en la que los estudiantes iban a llegar a Iguala. La orden fue, sencillamente, suprimirlos.
El estudiante sobreviviente, Omar García, relató que esa noche terrible, después de presenciar varios asesinatos y el secuestro de los 43, algunos de los estudiantes que quedaron allí, en la ruta entre Ayotzinapa e Iguala, entraron en shock, paralizados. Y que los que estaban más o menos en control de sí mismos intentaron contenerlos, pero todo era desquicio, terror y desconcierto. Pasaron cuatro horas desde que se produjeron las primeras muertes y los secuestros. Entonces llegaron los sicarios, mataron a otros dos muchachos y Julio César Mondragón los vio. Omar relató que cuando el jefe sicario se le acercó, Julio César le escupió la cara. Por eso lo desollaron y después se fueron. Más tarde, según ese mismo testimonio, llegó una patrulla del ejército, que vio a los heridos, pero no los atendió. Esta es la parte que la investigación federal no profundizaba, y una de las razonas por las que los familiares de los desaparecidos han exigido que intervengan, entre otros, miembros de la CIDH y los expertos del Equipo Argentino de Antropología Forense. También han exigido que oficialmente a los desaparecidos no se los llame así, sino “no localizados”. El cambio obedece a poner la responsabilidad donde está: en la obligación del Estado de encontrarlos y explicar qué pasó.
Esa noche, según el mismo testimonio –que se puede ver completo en el Dossier Cronológico de Telesur sobre la masacre de Ayotzinapa–, esa patrulla del ejército no sólo no asistió a los heridos sino que además interrogó violentamente a las víctimas, que eran esos catorce, y antes de retirarse les exigieron su identificación completa. “Queremos sus nombres verdaderos porque si no, no los van a encontrar nunca”, les dijeron, antes de advertirles que la policía estaba por llegar nuevamente y, así, entregarlos. Por eso se escondieron.
Recién reaparecieron cuando el caso ya era demasiado público para que continuara la matanza y ahora sus testimonios son vitales para esclarecer lo que según la ONU es uno “de los sucesos más terribles de los tiempos recientes”, y según la OEA es “un asesinato tan inhumano como absurdo”. Son frases de circunstancia que no alcanzan a expresar lo que significa la masacre de Ayotzinapa en la historia contemporánea mexicana. Una bisagra. Desde el 27 de septiembre, cuando comenzó la búsqueda de los 43 normalistas, han aparecido en el estado de Guerrero más de una decena de fosas clandestinas, llenas de cuerpos calcinados. Cuando apareció la primera, todos pensaron que en ella estaban los cuerpos de los estudiantes. Pero no eran ellos. Después aparecieron más fosas. Tampoco eran ellos. ¿Pero quiénes eran, entonces? Ayotzinapa y la búsqueda convertida en clamor nacional y ahora global, han puesto sobre el tapete el lado B de la democracia mexicana. Hay fosas con desaparecidos por todas partes. Gente que nadie reclama por miedo. ¿De qué se trata entonces esa democracia? Hay que pasar en limpio a México. Eso dice Ayotzinapa.
Hasta ahora, el estupor inicial ha dado paso a una comprensión colectiva de la espantosa realidad que estaba tapada como mugre debajo de la alfombra plástica que pretende hacer de México un territorio basura y al servicio de la tracción norteamericana en la región. El estado de Guerrero, gobernado hasta entonces no por el PRI ni el PAN, sino por el PRD, es una enorme fosa común donde yacen innombrados miles y miles de luchadores sociales que han intentado oponerse al narcoestado que florece en un país cuyos expertos en narcotráfico dan vueltas por la región dando consejos de seguridad.
En la entrevista al estudiante sobreviviente –que tiene el enorme valor de dar la cara, aunque dice que “hablo porque ya me considero un muerto”–, la periodista –cuyo nombre el video no precisa–, le pregunta por qué cree que se dio esa orden tan terrible, por qué eran considerados tan peligrosos como para ser víctimas de un asesinato en masa, y el muchacho responde: “Pues no representábamos ningún peligro. Dentro de la lógica de los grupos delincuenciales, el peligro está en bajarles las plazas, en controlarles el territorio, en penetrar los lugares para la distribución de lo que ellos venden. Pero nosotros no hacemos nada de eso. ¿Qué peligro representábamos? Acá hubo un móvil político, un móvil de estigmatización total contra los estudiantes normalistas. Guerrero es la cuna de la Revolución Mexicana. No hay tolerancia en el país, no hay libertad de expresión, no hay algo que pueda hacernos ver al otro como nuestro paisano o nuestro compatriota. Aquí se ve con desconfianza a aquel que piensa diferente. Y ése es el problema con Ayotzinapa. Pensamos diferente. Y no nos callamos. ¿Por qué no habrían de escarmentar a todo el movimiento social haciendo esto? Pero no nos van a callar. Aunque entendemos que decir la verdad nos pone en riesgo mortal”.
¿Quiénes son los muchachos que corren “riesgo mortal” en el sur de México? Los estudiantes de Ayotzinapa, explica el sobreviviente, son “chavos del campo” que han buscado una alternativa de vida opuesta a la del narco. Estudian para ser maestros rurales, para ser destinados a alguna localidad del interior profundo de ésas en las que, cuando llega el maestro, todos lo reconocen como a alguien respetable y al que acuden para que tramite el agua potable o para que les gestione la visita de un médico. Los maestros rurales no sólo enseñan, organizan. Eso es lo que un narcoestado no tolera y repele, aun cuando el crimen masivo de lesa humanidad de Ayotzinapa haya sido el resultado de un error de cálculo y escala de un alcalde vinculado con los narcos. Eso es, después de todo, un narcoestado: una fachada institucional en la que el Estado ha sido privatizado y puesto al servicio del crimen organizado. Decía el sobreviviente: “Detestan que seamos gestores de las comunidades, y especialmente detestan que fundemos escuelas. Muchos maestros rurales fundan escuelas. En nuestras prácticas como estudiantes vemos lo que ha pasado en México: las niñas quieren estudiar, pero los niños quieren ser narcos. Quieren serlo aunque la expectativa de vida dentro del narco es como máximo de dos años. Esto es cultural. Nosotros queremos hablarles de otras formas de vida. Por eso nos quieren callados, pero no tenemos miedo. Yo vi matar a un hombre por primera vez cuando tenía seis años. Alguien sacó a bailar a mi hermana y ella dijo que no y se fue a bailar con otro. El desairado sacó un arma y mató al acompañante de mi hermana. Todos nosotros crecimos viendo cosas así. Si en México a la gente la matan por cosas tan pequeñas, cómo no habrían de querer matarnos si tenemos otra idea de cómo debería ser este país”.
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El nacimiento del Banco Asiático agudiza la pugna mundial entre China y EE.UU.

El Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura fundado en China puede convertirse en una alternativa del Banco Mundial, desatando una carrera con EE.UU. por el dominio mundial.



En gran medida EE.UU. tiene la culpa de que China haya creado un Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (Asian Infrastructure Investment Bank, AIIB), que puede competir con el Banco Mundial. Ahora Washington solo puede observar el poder de China e intentar minimizar los gastos, escribe 'The Foreign Policy'
 
Últimamente el papel de China en las decisiones del Fondo Monetario Internacional se redujo pese a su contribución y influencia sobre la economía internacional. Sin embargo, las autoridades estadounidenses no quisieron reformar la estructura teniendo en cuenta el peso y significado de la economía de China
 
Por otra parte, no se puede negar que China habría fundado el banco de cualquier modo, en su intento de desplazar EE.UU. A ello se une el hecho de que la Republica Popular China desarrollalos proyectos de colaboración económica regional integral y de la zona de libre comercio en la región asiática, recuerda la publicación. 
 
Y aunque Washington ha declarado que aprueba el crecimiento rápido de China, nunca ha tratado de atraer a Pekín a las decisiones de las cuestiones mundiales graves, temiendo que China no acepte la posición de EE.UU. 
 
Con la fundación del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura, que se impone como metas desarrollo de infraestructuras de telecomunicaciones, energía y trasporte en la región asiática, Estados Unidos tendrá que ir desacostumbrándose a su largo dominio en el mundo.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/economia/view/144763-china-eeuu-banco-asiatico-poder

Boko Haram: el brazo armado del Occidente

Para desestabilizar Nigeria y expulsar a China del Golfo de Guinea

Carlos Bake y Olivier A. Ndenkop/ Investig’Action - Los amigos de Nigeria no son los que, a través de unos medios de comunicación sobreestimados, proponen su “ayuda” para luchar contra la secta islamista. Más bien se trata de abrazar el enemigo para mejor asfixiarlo. Primer país productor de petróleo en África y sexto mundial con una producción de 2.5 millones de barriles por día, Nigeria cometió el «crímen » de ceder algunos pozos de petróleo a China. Una competencia juzgada insoportable para los Estados Unidos, Francia e Inglaterra, que bombean el petróleo nigeriano sin preocupaciones desde hace 50 años. Por su parte, las petromonarquías árabes están trastornadas ante una Nigeria
demasiado potente, que puede dejar de someterse al dictado de Arabia Saudí y Qatar en el mercado de petróleo y gas. A la imagen de Irán (segundo productor de petróleo y gas) y Venezuela (quinto), que son soberanos en la explotación de su petróleo.

Boko Haram es el caballo de Troya que utilizan las potencias imperialistas para oponerse a China y arruinar la primera potencia económica africana que es Nigeria, y dividirla en dos como hicieron en Sudán.

Unas preguntas para romper el tabú

Primera potencia económica africana desde el primer trimestre 2014, primer país productor de petróleo en África, Nigeria, que por otro lado mantiene su cómodo rango de primera potencia demográfica del continente (180 millones de habitantes), llama cada vez más la atención de los medios de comunicación. Particularmente, en las cadenas de televisión o en las columnas de periódicos, donde a esa triple potencia que es Nigeria, de ahora en adelante se la  reduce a un nombre que ha pasado a ser su sinónimo: Boko Haram.

Presentado por los «grandes» medios de comunicación «presstituidos» (juego de palabras en inglés, NdT) como un grupo de «locos de Dios», Boko Haram no tendría otros objetivos que el de crear un Califato en una parte de Nigeria, a falta de someter el país entero a la ley islámica, la Sharia. Ninguna relación con las potencias imperialo-capitalistas implicadas en una lucha a muerte para conservar la hegemonía mundial frente a China. Merced a la gran comunicación hecha entorno al «rapto» el 14 de abril de 2014 de más de 200 chicas (esta cifra varía según las fuentes) en una localidad de Chibok, la secta islamista ha adquirido una fama planetaria. Sus acciones son difundidas con el mismo énfasis con el que se censuran las de las autoridades nigerianas. ¡Como para demostrar al mundo, paradójicamente, que el presidente nigeriano Jonathan Goodluck no tendría la menor oportunidad!

¿Sin embargo, es una sorpresa que esos medios de comunicación «olviden» sistemáticamente deciros quién saca provecho en última instancia de los crímenes perpetrados por Boko Haram?  ¿Por qué nuestra gran prensa guarda un silencio cómplice sobre los orígenes del financiamiento y de las armas pesadas que permiten a los adeptos de Boko Haram sembrar la muerte en Nigeria, y pronto en Camerún?  ¿Por qué los medios de comunicación de todo el mundo no difunden ese cable de Wikileaks que citaba nominalmente al embajador de los Estados Unidos en Abuja, Terence P. MacCulley, como el coordinador de acciones de desestabilización de Nigeria? Frente a la redefinición de los equilibrios geoestratégicos impuestos por la penetración de China en África, Boko Haram, al igual que Séléka en la República Centroafricana, ha pasado a ser un arma temible para preservar el control de las multinacionales occidentales sobre las materias primas y acelerar la instalación de Africom, el mando militar estadounidense para África.

¿Quién saca provecho de los crímenes de la secta islamista?

Para invadir Irak y matar a su presidente en nombre del petróleo, los Estados Unidos de George Bush engañaron el planeta entero afirmando que Saddam Hussein, que pasó a ser un enemigo al que abatir, poseía armas de destrucción masiva. Colin Powell fue más lejos en ese discurso, mostrando tubos de ensayo que presentó en mondovisión, como las muestras de esas armas a la disposición de Saddam Hussein. 10 años después, todo el mundo pudo constatar que se trataba de una enorme mentira made in Washington.

En 2011, un video sobre el jefe de guerra congolés Joseph Kony publicado en You Tube fue, según dicen, visto por un varios millones de internautas y ampliamente comentado en los medios de comunicación. Asombrados por los crímenes de Joseph Kony, los internautas del mundo entero creyeron que Kony había desaparecido. En cambio, los Estados Unidos propusieron su ayuda para perseguir oficialmente las tropas del Ejército de Resistencia del Señor, cuyo jefe era Kony el «invisible». Tres años después, el resultado es el siguiente: Joseph Kony todavía está fugado. Pero bajo el pretexto de su persecución, los Estados Unidos han instalado bases militares en la República Democrática del Congo, en Uganda, en República Centroafricana, etc.

Dicho de otra forma, a través de esta campaña, Washington ha instalado sólidamente sus bases militares en esa parte de África especialmente rica en minerales preciosos, muy solicitados por China que los necesita para el funcionamiento de su industrialización.

La entrada de Nigeria en la boca del lobo

Miembro de la organización de los países exportadores de petróleo (Opep) desde 1971, Nigeria bate el récord de golpes militares en África. El país conoció muchos grupos irrendentistas entre los cuales se cuentan el Movimiento para la Supervivencia del Pueblo Ogoni (Mosop) que dirigía el escritor Ken Saro-Wiwa (ahorcado en 1995) y el Movimiento para la Emancipación del Delta de Níger (Mend). El Mosop y el Mend tenían reivindicaciones claramente formuladas: gestión inclusiva de los recursos petrolíferos. Los miembros de las dos organizaciones recurrían a medios legales, bajando a la calle para manifestar su descontento, pero no dudaban en tomar las armas para atacar al poder central o a las compañías petrolíferas, origen de sus desgracias.

Boko Haram: un fantasma polifacético

Creado en Maiduguri por Mohamed Yusuf en 2002, al día siguiente de los atentados del 11 de septiembre, Boko Haram ha evolucionado al capricho de los acontecimientos políticos nigerianos y de las orientaciones geoestratégicas dibujadas por grandes potencias occidentales.

De 2002 a 2006, la secta se inscribe en la lógica del reclutamiento-adoctrinamiento. No obstante, realiza algunas acciones de violencia, como para mostrar su capacidad de acción y para hacerse conocer. De 2006 a 2009, a medida que el sudista Olusegun Obasanjo se empeñaba en modificar la Constitución (2006) para pretender un tercer mandato como presidente de Nigeria, Boko Haram alcanzó un nivel considerable de violencia.

Los Estados de Bauchi, Wudil, Potiskum, Maiduguri, Borno, Yobe y Kano se han convertido en el teatro de violencias incesantes. Estas violencias causaron muertos tanto en el lado de las fuerzas de seguridad como en el de los ciudadanos y los adeptos de la secta. Por otra parte, su fundador fue ejecutado en julio de 2009. Pero como una hidra mitológica, de cuya cabeza cortada nacen otras 1000, Mohamed Yusuf no murió con Boko Haram.

Boko Haram como un invitado en la lucha del poder entre el Norte y el Sur

Hay un elemento que permite comprender el aspecto endógeno del fenómeno Boko Haram. Entre 2006 y 2007, el presidente nigeriano de aquel entonces Olusegun Obasanjo, hizo uso de todas las estratagemas para apartar el candidato favorito del Norte de las elecciones presidenciales.

Atiku Aboubakar, que sin embargo fue su vicepresidente de 1999 a 2007 fue primero acusado de corrupción, y después excluido del partido en el poder, el Partido Democrático Popular (PDP). Decepcionado, dejó el PDP y se presentó sin éxito a las presidenciales de 2007 en las filas del Partido Popular de Todo Nigeria (ANPP).

Finalmente, fue un enfermo Umaru Yar’Adoua, quien remplazó a Obasanjo. Yar’Adoua era ciertamente del Norte del país, pero no tenía ni el peso político, ni tampoco la adhesión popular de la que gozaba el riquísimo Atiku Aboubakar, que según los partidarios de Obasanjo era un adepto de la política de Washington. Lo seguro es que desde esta desavenencia, una más (quizás la gota que colmó el vaso) entre el Norte y el Sur del país, Boko Haram se hizo más violento que nunca, atacando escuelas, iglesias cristianas y otros lugares públicos. Con ese nuevo despliegue, se constata que la secta, transformada en el caballo de Troya de la élite del Norte de Nigeria, dispone de ahora en adelante de armamento pesado. Sus tropas hoy en día, estimadas a 30.000 hombres, están más disciplinadas y parecen mejor formadas. En resumen, ¡se han vuelto más «profesionales»! Esto nos hace pensar inmediatamente en el Ejército Islámico (Daesh, en árabe) en Irak, es decir un arma de chantaje manipulada por intereses ocultos.

Finalmente, el 5 de mayo de 2010, después de la muerte del presidente nordista Yar’Adoua, que no terminó su mandato, el poder volvió al Sur con la elección de Jonathan Goodluck, oriundo de la región petrolífera del Delta del Níger. Los musulmanes del Norte se sintieron una vez más timados. Estimaron que la banda de Jonathan Goodluck y Obasanjo violó el acuerdo tácito que estipula que no sólo sean el Norte y el Sur los que dirijan el país alternativamente, sino también que cada parte elija su candidato para ser presidente.

Una disposición que el partido en el poder vulneró mucho más antes, en 2007 tanto como en 2011. De lo que puede deducirse el por qué de al acercarse las elecciones del 2015, Boko Haram multiplique los actos de terror que en el plano interno, intentan fragilizar al presidente sudista Jonathan Goodluck.

Para llevar a cabo este proyecto, los grandes medios de comunicación tienen un papel determinante. Se dedican a una comunicación selectiva que consiste en comunicar sobre las acciones de Boko Haram y a pasar por alto las acciones de las fuerzas de seguridad de Nigeria que sin embargo demostraron su potencia varias veces. En 2009 por ejemplo, el ejército nacional infligió una paliza considerable a los miembros de la secta, matando a su fundador Mohamed Yusuf y un millar de sus combatientes. En una carta del 9 de agosto de 2009, Sanni Umaru, que se presentó el sucesor de Mohamed Yusuf, reconoció la pérdida de más de 1000 hombres por parte de Boko Haram. A pesar de que el gobierno federal esté por supuesto corrompido,  no es (por ahora) el elefante muerto que se nos pinta en el televisor.

Nigeria hace frente a una guerra de cuarta generación, y en ésta, la guerra de la información es un pilar central. Los mentiras mediaticas de los periódicos y televisiones «presstituidas » se convierten en obuses de mortero que son disparados de la noche a la mañana. ¡Nuestro televisor es como un soldado de infantería del enemigo instalado en nuestro propio salón, disparando todo el día en dirección de nuestro cerebro!

Con la financiación de la élite del Norte, así que la de los actores exteriores, la secta islamista se ha sobreequipado y en adelante dispone de armamento pesado y carros de combate. Además de las ayudas financieras y logísticas, esos islamistas terroristas gozan de importantes complicidades en la administración y en las fuerzas de seguridad; complicidades sin las cuales no hubiera sido posible raptar más de 200 chicas en una escuela y desaparecer sin que las dichas fuerzas les atrapasen. Entre los financieros de Boko Haram, Qatar y Arabia Saudí encabezan el pelotón; evidentemente por cuenta del Imperio, pero con la ventaja de desestabilizar un actor mayor y su futuro rival en el mercado del petróleo y del gas. En 2050, sólo Nigeria tendrá alrededor de 400 millones de habitantes, es decir la tercera potencia demográfica del mundo. Eso no conviene a los negocios de mucha gente.

La dimensión occidental-imperialista: fragilizar Nigeria y apartar China

Las potencias están celosas de su posición y de los privilegios que gozan ocupando ese sitio. Se empeñan en frenar toda competencia por pequeña que sea. Por su condición de triple potencia (demográfica, económica y petrolífera) africana, sin quererlo Nigeria se ha hecho enemigos fuera del continente africano. Como si no bastara, el expresidente Olusegun Obasanjo cometió el «crimen » de romper el monopolio de las empresas occidentales en la explotación de vastos yacimientos de petróleo de Nigeria, abriendo los pozos a los chinos.

Efectivamente, durante más de un medio siglo, las compañías petrolíferas francesas, inglesas y estadounidenses reinaron como dueños imperturbables en la producción petrolífera en Nigeria. Y entonces, ¡acontecimiento inesperado! En abril de 2006, el presidente Obasanjo, que no recibió el apoyo de los occidentales en la tentativa de modificar la constitución para mantenerse en el poder, se enfadó y se volvió hacia China. Para gran perjuicio de Shell, Texaco, Chevron…, las autoridades nigerianas anunciaron con gran pompa haber firmado un contrato de explotación con la compañía petrolífera China National Offshore Oil Corporation (CNOOC), por más de 2 mil millones de dólares, con una previsión de producción de 225 000 barriles por día. En el mismo sentido, el presidente Obasanjo negoció con el gobierno chino un préstamo de mil millones de dólares, para financiar la rehabilitación de las vías férreas de Nigeria y comprar el material móvil. En cuanto a China, se dio dos años para producir su primer barril de petróleo en el país de Ken Sarowiwa y de Wole Soyinka.

Este acercamiento entre Abuja y Pekín da insomnios en las capitales occidentales. Perder el control de Nigeria, que produce 2.5 millones de barriles al día, es un golpe duro para París, Londres y Washington. Tanto más cuanto que Nigeria y su vecino Camerún constituyen una especie de glaciar estratégico imprescindible para el control del Golfo de Guinea.

Por su parte, Arabia Saudí y Qatar se inquietan de ver el primer productor africano de petróleo liberarse de su tutela. Irán, segundo productor de oro negro en el mundo, se burla de las directivas de Arabia Saudí y Qatar. Venezuela, quinto productor mundial de petróleo se liberó de las directivas de las monarquías árabes y del imperialismo occidental desde hace más de un decenio. Gestiona su petróleo con la más completa soberanía. Ahora bien, Ad vitam aeternam, esas petromonarquías pretenden ser el centro de regulación del mercado de petróleo  mundial. Es el único lote de consolación que les deja el imperialismo occidental.

Frente a las veleidades soberanistas de Nigeria, las reacciones no tardaron en llegar. En el país del Tío Sam, ya se sabe, ¡la mejor defensa es el ataque! La administración estadounidense lanzó precipitadamente su Mando militar para África en 2008, año en que la China National Offshore Oil Corporation  (CNOOC) arrancaba sus actividades petrolíferas en el primer país productor de petróleo en África. En la diligencia, los Estados Unidos no esperaron obtener un permiso de sede para lanzar Africom. Hacía falta hacer algo. De la misma manera no hacía falta esperar a que un país africano aceptara albergar Africom antes de lanzarlo. Seis años después de su nacimiento, ese Mando militar estadounidense para África aún tiene su base en…Stuttgart en Alemania.

Algunos pueden ver en ello una mera coincidencia. Pero eso no quita nada al hecho   de que el Mando militar estadounidense para África no tiene como meta luchar contra el terrorismo como se dice en los discursos oficiales. Africom es la rama militar de la diplomacia estadounidense, atareada en frenar la emergencia de una potencia endógena y sobre todo en apartar China de África. Para evitar que el Imperio Medio, actual segunda potencia económica del mundo, alcance su lugar de primera potencia económica mundial, los Estados Unidos, incapaces de cerrar las fábricas chinas, impiden que éstas puedan acceder a las materias primas que les son indispensables.

La CIA : manos a la obra

Apoyándose en los cables de Wikileaks, la organización Greenwhite Coalition afirma que durante muchos años, los Estados Unidos desplegaron enormes recursos para arruinar el gigante de África. Buscando en su memoria, el país de Georges Bush constató que las tropas de Ecomog (Economic Community of West African States Monitoring Group), la fuerza militar de la CDEAO (Comunidad de Desarrollo de los Estados de África del Oeste), mayoritariamente constituida de militares nigerianos, había jugado un papel importante  (como institución de alto al fuego) en las guerras civiles en Liberia y en Sierra Leona durante los últimos años.

Temiendo el uso de Ecomag por Nigeria para desbancar la influencia de las grandes potencias en la subregión, el presidente Georges Bush fundó ACRI (África Crisis Response Initiative) en 2004. Con la ayuda de la CIA, ACRI reclutó a jóvenes islamistas a los que formó en la colecta de informaciones, en el manejo de armas, en las técnicas de supervivencia. Hoy en día esos jóvenes están a la disposición de la secta Boko Haram, ¡que se sirve de ellos para sembrar la muerte!

Greenwhite constata también que la CIA instaló campos de adoctrinamiento y de formación a lo largo de las fronteras porosas de Nigeria, de Camerún, Chad, y Níger.  Además, otro cable diplomático estadounidense revela que para llevar al cabo la desestabilización de Nigeria, la embajada estadounidense en Nigeria ha pasado a ser un verdadero laboratorio. Para  llevar a cabo eficazmente el siniestro proyecto, Washington no encontró a nadie mejor que Terence P. MacCulley para ocupar el puesto de embajador en ese país. Terence P. MacCulley no es un diplomático como los demás.  No sólo es el coordinador de la política extranjera de Áfricom, sino también es uno de los arquitectos de Africa Crisis Response Initiative. Su experiencia ha sido puesta al servicio del proyecto de debilitamiento del poder federal, con el objetivo de justificar la intervención de los países de OTAN.

Es conocido de todos que los ataques de la secta islamista se están produciendo ¡con una precisión digna de un ejército profesional bien entrenado! Dispone de un número de soldados que ni siquiera los rescates obtenidos a cambio de rehenes pueden pagar. Puesto que, para reclutar, nutrir, equipar y curar a millares de combatientes, como es el caso de Boko haram, se necesita financiaciones importantes y regulares. Sin embargo, el business de los rehenes no satisface estas exigencias.

Michelle Obama y el marketing de aviones teledirigidos estadounidenses en Nigeria

Para comprender mejor la implicación de los Estados Unidos en el proceso de desestabilización de Nigeria, es menester echar un vistazo a los últimos eventos que se refieren a este país. El más reciente es incontestablemente la campaña “Bring Back Our Girls” iniciada personalmente por la primera dama de los Estados Unidos. Mientras que  durante los seis primeros años de presidencia de su marido,  Michelle Obama apareció como una persona reservada, en ese momento se transformó en la mascota del complejo militaro-industrial estadounidense. Al iniciar la campaña bringbackourgirls en facebook, llamó legítimamente la atención del mundo sobre el destino de las doscientas chicas raptadas por la secta islamista.

Pero lo que no se dice, es que Michelle Obama acaba así de encontrar un nuevo cielo para los drones (aviones teledirigidos estadounidenses), y un nuevo terreno de operaciones para los Marines y demás fuerzas especiales estadounidenses. En nombre de la búsqueda de las doscientas chicas, el presidente estadounidense decidió enviar 70 militares a Chad. De este modo, Obama ha aprovechado la ocasión para reforzar el número de los soldados estadounidenses en Nigeria. Hasta mayo de 2014, 50 soldados estadounidenses fueron destinados regularmente a la embajada de Estados Unidos en Nigeria. Desde ahí, 20 Marines ya se dedicaban a formar a los militares locales. La campaña iniciada por Michelle Obama ha permitido aumentar ese número.

Acuérdense de la campaña iniciada para -según se nos dijo- atrapar a Joseph Kony. Permitió a los Estados Unidos ocupar el Congo, Uganda, la República Centroafricana…La operación Bring Back Our Girls permite facilitar la ocupación de África del Oeste y establecer el eje Mogadiscio-Ouagadougou, con 12 países bajo las botas de Washington. Hasta el día de hoy, 29 países africanos han concedido el derecho de utilizar sus aeropuertos a los Estados Unidos. No olvidéis nunca que las fuerzas especiales siempre son precedidas de espías que colectan informaciones útiles, no sólo para los militares, sino también para el espionaje económico e industrial al servicio del Imperio. Ya se ve quien saca provecho de los crímenes de Boko haram en última instancia.  ¡La guerra es la organización!

Boko Haram: un póker mentiroso muy rentable

Boko Haram significa en francés: «Escuela prohibida». Boko remite a “libro”, book en inglés y en cuanto a Haram significa “prohibida”. Su contrario es Halal. Pero muchos «especialistas» y «expertos» de Boko Haram prefieren la traducción siguiente: «la escuela occidental es un pecado».

Sin embargo, es sorprendente constatar que Boko Haram no ataca a los intereses occidentes, que, según la definición de los «expertos», serían sus enemigos objetivos. En Nigeria, las grandes marcas occidentales saltan a la vista, especialmente las compañías de explotación del petróleo, que constituye la principal fuente de divisas del país.

En vez de atacar a esas compañías para materializar ese carácter Haram de Occidente, la secta prefiere atacar a los ciudadanos nigerianos a quienes atribuye el crimen irreparable de ser cristianos o estudiar en una escuela laica. ¿No fue Abubakar Shekau quien reivindicó el rapto de las doscientas chicas en un video? No hay la menor coherencia. Boko Haram no es lo que su nombre significa. Dicho de otra forma, Boko Haram no es lo que se os dice de él.

Contrariamente a Boko Haram, el Movimiento para la Supervivencia del Pueblo Ogoni y el Movimiento para la Emancipación del Delta de Níger, se oponían abiertamente a los intereses de Occidente. Los dos movimientos atacaban directamente a las multinacionales petrolíferas y a sus relevos en Nigeria. En 1992, tres años antes de su ahorcamiento en Port Harcourt el 10 de noviembre de 1995 por el régimen de Sanni Abacha, el escritor Saro-Wira (asesinado con 8 de sus compañeros de lucha del Mosop), acusaba claramente las compañías petrolíferas diciendo: «La explotación petrolífera ha transformado el pais Ogoni en un inmenso terreno donde nada crece. Las tierras, los ríos y los arroyos están contaminados; la atmosfera está envenenada, contaminada por vapores de hidrocarburos, de metano, de óxido de carbono y de hollín arrojado por la combustión que, desde hace treinta años, produce la quema de gases durante las 24 horas del dia en zonas habitadas. El territorio Ogoni ha sido devastado por lluvias ácidas y los derrames o surgimientos de hidrocarburos. La red de de oleoductos de fuerte presión, instalada en todas partes en las tierras cultivadas y en los pueblos Ogoni, constituye una peligrosa amenaza para los habitantes». La petrolera Shell, perseguida por los familiares de las víctimas por haber sido cómplice en el asesinato de Saro-Wiwa y sus amigos, aceptó pagar una indemnización de 15,5 millones de dólares en junio de 2009.

El rescate de la mala gestión 

Si Boko Haram recluta con tanta facilidad en Nigeria, también es porque los que sucedieron a la presidencia de este país se han lucido mediante una redistribución injusta de los beneficios del petróleo. Buena muestra de ello es que la diferencia entre la tasa de escolaridad entre el Norte y el Sur del país es abismal. Lo mismo sucede en el ámbito sanitario. De 100 000 mujeres embarazadas en Nigeria, 1800 mueren en el Norte, contra 80 en el Sur. Frente a esta miseria aceptada por los hombres políticos, generalmente enredados en asuntos de corrupción y malversación de los fundos públicos, la población de las zonas abandonadas pasa a ser fácilmente manipulable.

Para atraer a un máximo de adeptos, a quienes finalmente supo convertir al Yihad, en sus prédicas Mohamed Yusuf, el fundador de Boko haram, siempre insistía acerca de esas desigualdades. Acusaba al poder central como el responsable del paro de los jóvenes. Numerosos eran esos jóvenes quienes, después de haber cumplido su formación universitaria, esperaban el primer empleo. Usando todos los subterfugios para apartar al nordista Atiku Abubakar y posicionar al enfermo Omaru Yar’Adoua, Olusegun Obasanjo reforzó la división social entre Norte y Sur, mientras que Boko haram prospera rápidamente en el Norte al contar con el apoyo de la élite nordista. Los nordistas están dispuestos a todo para que un sudista no gane las elecciones presidenciales de 2015.

Los resultados de esas consultas probablemente determinarán el curso de la historia de Nigeria. Si un sudista gana las elecciones, es verosimil que los actos terroristas sigan multiplicándose. Por cierto, que un informe circunstancial del National Intelligence Council de los Estados Unidos, habla de una probable división de Nigeria en dos partes en 2015. Sin embargo, si un nordista gana, las cosas serán diferentes. Los musulmanes verían la llegada de uno de los suyos a la presidencia del país, como si se tratase de la corrección de una injusticia. Como un instrumento al servicio de la élite del Norte, Boko haram habrá así llevado a cabo una de sus misiones históricas. Dado que también -y ante todo-, está al servicio de las potencias extranjeras, Boko haram podrá entonces trasladarse a otro país, exactamente como lo hicieron los yihadistas takfiries cuando abandonaron la Libia conquistada, para ir a la Siria de Bachar Al-Assad. En resumen, sus combatientes podrán ser enviados a un nuevo frente para una misión similar: oponerse a China y obtener contratos leoninos para las multinacionales occidentales.

Después de Nigeria, ¿Camerún?

Camerún es el blanco ideal de las potencias imperialistas occidentales. ¿Por qué el Camerún de Paul Biya? Como el presidente centroafricano François Bozize, derrocado por una coalición rebelde en marzo de 2013, Paul Biya tiene la mala suerte de haber decidido diversificar los socios económicos de Camerún. Así, ese país considerado desde hace cerca de un siglo como un bastión inexpugnable de Francia, ha abierto ampliamente sus puertas a China. En 10 años, ésta última ha suplantado Francia en la economía camerunesa. Ganando progresivamente todos los grandes proyectos: construcción de los embalses de Mekin y M’mvelle, construcción de la autovía Duala-Yaundé, construcción del complejo industrialo- portuario de Kribi, etc.

Camerún también es considerado como el cerrojo del Golfo de Guinea así como el gatillo de toda África. También se le llama «África en miniatura». Desestabilizar ese país es la garantía de haber prendido el fuego a todo el Golfo de Guinea. Ya hace más de dos años que las incursiones de la secta islamista destruyeron casi todas las transacciones comerciales del ganado en el Norte de Camerún, mientras que la miseria social es precisamente la razón de esencial por la cual estos yihadistas reclutan con tanta facilidad. La estrategia del caos está pues en marcha.  Hasta ahora,  los únicos rehenes occidentales atribuidos o reivindicados por la secta nigeriana fueron raptados en…Camerún.

El 19 de febrero de 2013, una familia francesa constituida por Tanguy Moulin-Fournier y su esposa, sus cuatro hijos, y Cyril, el hermano de Tanguy, fueron raptados en el extremo-Norte del Camerún. De visita a Grecia, François Hollande declaró enseguida que el grupo que tenía entre sus manos a la familia francesa era Boko Haram. Boko Haram aún no habia hecho ninguna reivindicacion de aquel secuestro. Hizo falta esperar al día 21 del mismo mes, para que Aboubakar Shekau, el jefe de la secta del momento, hiciese la reivindicacion.  En noviembre del mismo año 2013, otro francés de 42 años, Georges Vandenbeusch fue raptado otra vez en la localidad de Nguetchewé, en el Norte del Camerun. El Consejo episcopal de Camerún no hizo ningún comunicado haciendo público aquel secuestro. De la misma manera, el consejo se quedó mudo después de la liberación de Vandenbeush, el día 31 de diciembre.

¡Qué poco habitual! Cuando un cura católico está en dificultad, el Consejo episcopal toma una posición oficial, condenando el acto. Lo que nunca fue el caso para Georges Vandenbeusch , quien sin embargo era presentado como cura católico. A continuación, el 5 de abril de 2014, los curas italianos Giampaolo Marta y Gianantonio Allegri, así como una sor canadiense, fueron secuestrados en Tcheré, una localidad a más o menos 20 kilómetros de Marua, capital de la región del Extremo-Norte del Camerún. El secuestro fue atribuido a la secta islamista ¡Uno pensaría que Boko Haram sólo ve a los occidentales en Camerún!

De hecho, a través de esos secuestros, la secta islamosta y sus financiadores imperialistas quieren mostrar a la opinión internacional que el régimen de Yaundé es incapaz de asegurar la protección de sus ciudadanos y de los extranjeros, y preparan de ese modo las mentalidades para a una futura ocupación militar del pais, como ha sucedido en la República Centroafricana.

Un nuevo mapa de Africa se está dibujando. Las fronteras heredadas de la colonización ya no satisfacen a los intereses de quienes las trazaron en aquella época. Algunas informaciones serias predicen la constitución de un nuevo estado reagrupando el Norte de Nigeria, de Camerún, de la República Centroafricana y el Sur de Chad, y que será un emirato islámico como el que se está preparando en Irak.

Finalmente, la guerra contra Muammar Gadafi en Libia no tiene nada distinto de la que hundió Mali en el caos. La diferencia entre el derrocamiento de Laurent Gbagbo, en Costa de Marfil, y el de François Bozize en la República Centroafricana es la identidad de los presidentes derrocados. En Nigeria, las acciones de Boko Haram satisfacen los mismos interesen que las de Seleka. En estos tiempos de quiebra económica en Occidente, los países de la OTAN, dirigidos por la nueva pareja antropófaga, Estados Unidos-Francia, quieren refrenar la penetración china y recuperar los enormes recursos naturales disponibles en esta parte del mundo.

También se trata de desestructurar el continente africano, que sin duda será la primera potencia demográfica mundial en 2050 con una población de dos mil millones de habitantes. En esta tercera guerra mundial que es la lucha por la hegemonía planetaria, cualquier Estados soberano constituye un peligro para Occidente; en este sentido, cualquier estado lo suficientemente grande debe ser fragmentado en entidades fácilmente manipulables como en Sudán, y como está previsto para Irak.

Es probable que la guerra sea larga y amplia. Como también lo es una campaña de ocultación de las verdaderas causas. Y la gran fuerza del imperialismo reside en el hecho de que es experto en el juego de achacar las responsabilidades a los demás; lo que no favorece la comprensión de las causas profundas y de los objetivos finales de los conflictos contemporáneos. A este nivel de la cuestión, a los africanos sólo les quedan dos elecciones que hacer:

Traducido del francés al español por  Guechoua Lionel para Investig’Action

16 nov 2014

Otro ex-ejecutivo de Petrobras detenido y aumenta el escándalo


CORRUPCIÓN EN BRASIL: DESVÍOS POR MÁS DE US$ 3.000 MILLONES EN COIMAS

El escándalo que sacude Brasil desde hace varios meses por desvíos millonarios en la petrolera Petrobras, mayor empresa del país, se agravó con el arresto de un exdirector de la estatal y de ejecutivos de nueve importantes empresas nacionales.


Renato Duque en el momento de ser arrestado por la Policía. Foto: O Globo / GDA

El exdirector de Servicios de Petrobras Renato Duque fue detenido en Río de Janeiro en una nueva fase de la operación de la Policía Federal conocida como “Lava Jato”, iniciada en marzo y que este viernes movilizó a 300 agentes en seis estados brasileños para cumplir 85 órdenes de captura.

La petrolera estatal está en el centro de las investigaciones de la operación y, según las autoridades, el esquema de corrupción movilizó en términos de lavado de dinero y de sobrefacturación unos 10.000 millones de reales (unos 3.850 millones de dólares).

“En total, 300 policías federales, con el apoyo de 50 funcionarios de la Hacienda Federal, cumplen 85 mandatos judiciales: 6 de prisión preventiva, 21 de prisión temporal, 9 de conducta coercitiva y 49 de busca y captura en los estados de Paraná, São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Pernambuco, así como en el Distrito Federal. Entre las órdenes de registro, 11 están siendo realizadas en grandes empresas”, informó la Policía Federal en un comunicado. Con el arresto de Duque, director de Servicios entre 2003 y 2012, ya son dos los antiguos jerarcas de la petrolera estatal brasileña Petrobras que han sido detenidos por formar parte de esta trama de lavado de dinero.

En el marco de las investigaciones sobre lavado, la Policía Federal detuvo hace unos meses al exdirector de Abastecimiento de Petrobras, Paulo Roberto Costa, quien aceptó colaborar con la Justicia en la investigación a cambio de una reducción de pena.

Costa, quien durante años fue uno de los principales ejecutivos de la empresa, denunció un aumento ilegal del precio de varias obras y operaciones de compra de refinerías, además de cobros adicionales en contratos con terceras empresas, con el objetivo de alimentar una red de sobornos a políticos y partidos.

En su declaración, delató a supuestos beneficiarios de la red de corrupción a cambio de una reducción de condena y reveló tener conocimiento de irregularidades practicadas en la Dirección de Servicios de Petrobras en la época en la que Renato Duque tenía el control.

Además de Duque, la operación de ayer tuvo como blanco ejecutivos de las principales empresas acusadas de ofrecer sobornos equivalentes al 3 % de cada contrato que, según Costa, eran pagos a directivos de Petrobras.

Entre los detenidos figuran ejecutivos de las constructoras Odebrecht, Mendes Junior, Iesa y UTC.

La Justicia del estado de Paraná, responsable del proceso, ordenó el bloqueo de aproximadamente 720 millones de reales (unos 277,2 millones de dólares) en bienes de propiedad de 36 de los investigados.

El escándalo de corrupción de Petrobras fue uno de los temas más debatidos en la campaña electoral para los comicios del mes pasado, en los cuales fue reelegida la presidenta Dilma Rousseff, quien llegó a ser acusada por una revista de conocer el esquema de corrupción junto con su antecesor y mentor político, Luiz Inácio Lula da Silva.

En medio de esta novela, Petrobras anunció el jueves que solo divulgaría sus resultados trimestrales en diciembre ante la posibilidad de que tenga que ajustarlos por los desvíos, aunque ayer se retractó debido a la negativa reacción del mercado por las dudas generadas entre los inversores.
MERCADOS REACCIONAN.

Las acciones de la empresa abrieron ayer con fuertes caídas en la bolsa de San Pablo, del 4,77 % las preferenciales y del 5,17 % las ordinarias, por lo que la empresa anunció que el próximo lunes presentará sus resultados en el tercer trimestre aunque no hayan sido revisados por los auditores externos que contrató para determinar si los desvíos descubiertos en los últimos meses afectaron sus finanzas.

La estatal admitió que pasa por un momento único en su historia debido a las investigaciones de millonarios desvíos que pueden afectar sus resultados. Subrayó, además, que espera “alcanzar una mayor profundidad en las investigaciones de las empresas independientes de auditoría” que le permitan realizar “eventuales ajustes en las demostraciones contables generadas por las denuncias y las investigaciones”.

El Tribunal de Cuentas de Brasil calcula que los desvíos en Petrobras le costaron a las arcas públicas cerca de 3.000 millones de reales (unos 1.150 millones dólares) en los últimos años.

A causa de los escándalos de corrupción, Petrobras informó en la noche del jueves que no entregaría en el plazo previsto los resultados financieros del tercer trimestre y que el 12 de diciembre solo divulgaría “informaciones contables aún no revisadas por auditores externos” relativas al tercer trimestre. La auditora Pricewaterhouse Coopers (PcW), escogida por Petrobras para certificar sus resultados, decidió no firmar el balance del tercer trimestre a la espera de más informaciones sobre proyectos que podrían verse afectados por las denuncias de corrupción y sobornos realizadas por Costa.

La Bolsa de San Pablo venía registrando fuertes vaivenes en los últimos días, sobre todo por la incertidumbre reinante en cuanto al rumbo de la economía para el segundo mandato de Dilma Rousseff.

Los principales inversores aguardaban con fuerte expectativa que la presidenta brasileña anunciara el nombre de quien sustituiría al actual ministro de Hacienda, Guido Mantega, quien ya había anunciado su retiro. Desde fuentes muy cercanas a Rousseff había trascendido a principios de esta semana que el nombramiento recaería sobre el veterano banquero y expresidente del Banco Central de Brasil durante el mandato de Lula Da Silva, Henrique Meirelles, un nombre que cuenta con la aprobación de los operadores financieros.

Sin embargo la dilación en el nombramiento trajo una mayor incertidumbre que se reflejó en la caída del principal índice bursátil, el Bovespa, el jueves. Ayer las noticias sobre el escándalo de Petrobras volvieron a provocar otra caída en los maltrechos mercados brasileños.
US$ 100: EMBOLSÓ UN SOCIO

Solo uno de los cómplices de Renato Duque, el exdirector de Petrobras arrestado ayer por la Policía Federal, recibió US$ 100 millones, según reveló una fuente del caso a O Globo. Los fiscales y el grupo de tareas de la Policía Federal que trabajan en la operación han identificado la supuesta participación de Duque en al menos nueve transacciones financieras relacionadas con la malversación de los acuerdos de los contratistas con Petrobras.

En al menos siete de ellos, habría recibido una parte del dinero. Según uno de los investigadores, son sumas significativas. Los investigadores sospechan que parte del dinero acumulado en el área que dirigía Duque alimentó las arcas del PT. Durante la pesquisa, los investigadores obtuvieron detallada información sobre el supuesto pago de sobornos a Duque y otros altos funcionarios de los datos de Petrobras.

O Globo | GDA

Cambio de época: a 25 años de la caída del Muro de Berlín

Lejos del fin de la historia, el poder mundial atraviesa una crisis compleja: entre la decadencia de la hegemonía estadounidense y un incipiente multilateralismo.

14 noviembre 2014 Caricatura sobre el bloqueo contra Cuba, publicada en “Político”, el 12 de noviembre de 2014.
Caricatura sobre el bloqueo contra Cuba, publicada en “Político”, el 12 de noviembre de 2014.
El 9 de noviembre de 1989 cayó el Muro de Berlín. Poco después el contagio o efecto dominó derrumbaría ya no muros sino a los regímenes supuestamente socialistas erigidos como resultado de la nueva constelación geopolítica emergente a fines de la Segunda Guerra Mundial hasta que, entre fines de 1991 y comienzos de 1992, el proceso culminaría con la desintegración de la Unión Soviética. Estos acontecimientos dieron lugar a eufóricas declaraciones por parte de gobernantes, políticos, periodistas e intelectuales del mal llamado «mundo libre»: fervientes promesas de paz y prosperidad se escuchaban en Washington, Bonn, Londres y París, las que en el asfixiante clima neoliberal de los 90 se repetían hasta el hartazgo en América Latina y el Caribe.
En esta fragorosa batalla de ideas pocos textos pudieron captar el clima ideológico imperante en las metrópolis del capitalismo con más precisión que el libro de Francis Fukuyama, El fin de la historia y el último hombre, originalmente publicado en 1992. En esa obra se argumentaba que la Guerra Fría había terminado, y que su resultado final marcaba el triunfo definitivo de la democracia liberal y el capitalismo de libre mercado a lo largo y a lo ancho del planeta.
Un cuarto de siglo después las tesis centrales del libro fueron impiadosamente refutadas por la historia: primero, ésta no terminó sino que se aceleró, tornándose a la vez más compleja y truculenta. La Guerra Fría, luego de un paréntesis, retomó impulso con la renovada virulencia que vemos en estos días; y ni la democracia liberal ni el capitalismo de libre mercado han triunfado. Por el contrario, atraviesan una crisis que no pocos se atreven a calificar de terminal. Surgen teorizaciones y prácticas que hablan de nuevas formas de democracia que superan las limitaciones de su versión liberal (plasmadas, por ejemplo, en las constituciones de Bolivia, Ecuador y Venezuela) a la vez que proliferan los análisis que demuestran que el capitalismo ha chocado contra una frontera ecológica insuperable.
¿Qué ocurrió después de la caída del Muro? En el plano estrictamente doméstico, Alemania Federal anexó a la República Democrática Alemana y, menos de un año más tarde, el 3 de octubre de 1990, el canciller Helmut Kohl proclamó la reunificación. Ésta se llevó a cabo con un apenas solapado ánimo de venganza. En los demás países, una vez desaparecida la Unión Soviética, sus pueblos pudieron preservar su identidad nacional. En el caso alemán, en cambio, la reunificación intentó borrar hasta las más insignificantes huellas de la RDA.
Como comenta Maxim Leo, un joven periodista que creció en la RDA, «nuestro país dejó de existir y nosotros también». Lo que vino después fue una satanización de toda aquella experiencia, simbolizada en dos detestables rasgos del viejo sistema: la Stasi, temible policía secreta, el Muro de Berlín, y la rusticidad de los automóviles Trabant. ¿Hubo algo más? Sin duda, y eso es lo que hoy en Alemania se describe como «Ostalgia», porque «Ost» significa «Este» en alemán. ¿Nostalgia de qué? De varias cosas: había trabajo para todos, la vivienda era barata, la atención médica era gratuita y de calidad y existía un muy buen sistema educacional accesible para todos.
Como recuerda el periodista Wolfgang Herr, «no todo era tan malo antes y no todo es tan bueno ahora». Pese a los «paisajes floridos» que demagógicamente prometiera el canciller Kohl (producto de la euforia del momento, según lo reconoció años después) aquellos paisajes todavía hoy no se divisan. La brecha que separaba las dos regiones antes de la reunificación apenas si se ha atenuado en algunos aspectos, pero se ha acentuado en otros. El ingreso per cápita de las cinco provincias orientales equivale a las dos terceras partes de sus congéneres occidentales, un aumento si se considera que antes de la reunificación eran el 43%, pero hace varios años que esta brecha ha dejado de cerrarse y parece haberse cristalizado en aquella proporción. Y la tasa de desempleo en el este es casi el doble que la registrada en el oeste.
Un año después de la caída del Muro, el 61% de los alemanes orientales se consideraban a sí mismos simplemente como alemanes; cuatro años más tarde este porcentaje se redujo al 35% a causa de la desilusión causada por la unificación. Brechas que se acentuaron en relación con los derechos de la mujer, el escaso apoyo en términos de guarderías y jardines infantiles, acceso a la salud y educación. Una encuesta revelaba, en 2009, que solo el 12% de los alemanes orientales creía que se había alcanzado el mismo nivel de vida que en las provincias occidentales, mientras que el 86% decía que no. Sin duda, ahora gozan de libertades que antes no tenían pero en el capitalismo alemán, como en cualquier otro, esas libertades tropiezan con enormes dificultades a la hora de ser realizadas.
Pueden salir a voluntad de Alemania, porque ya no está el Muro, pero sus ingresos no se lo permiten. Pueden ir todos los días al KDW, la famosa tienda de departamentos que relumbraba como un sol del otro lado del Muro, pero no tienen dinero para adquirir lo que allí está a la venta.

Gasto militar

En el terreno internacional la caída del Muro fue el preludio del derrumbe de la Unión Soviética y el inicio del breve y turbulento «unipolarismo» estadounidense. Lo ocurrido en Berlín fue exaltado por los tanques de pensamiento y los intelectuales orgánicos del imperio como el alumbramiento de un nuevo orden mundial que, aseguraban, duraría todo un siglo. Eso pensaban los integrantes del Proyecto del Nuevo Siglo Americano, que habrían de sufrir un rudo despertar la mañana del 11 de setiembre de 2001 cuando todas sus ocurrencias, que no ideas, se derrumbaron junto con las Torres Gemelas de Nueva York.
La caída del Muro y todo lo que se precipitó después modificó radicalmente la realidad internacional. Los famosos «dividendos de la paz» prometidos por George Bush padre y Margaret Thatcher, gracias al fin de la Guerra Fría y la presunta disminución del gasto militar, se esfumaron de la noche a la mañana.
Cuando se produce la implosión soviética, en 1992, el presupuesto militar de Estados Unidos equivalía al de los 12 países que le seguían en la carrera armamentista. Cuando en 2003 se decide la invasión y posterior ocupación de Irak el gasto norteamericano ya era equivalente al de los 21 países que le seguían en ese rubro.
Las complicaciones de esa guerra, sumadas a la intensificación de las operaciones en Afganistán, hicieron que, para 2008, el gasto militar de los Estados Unidos sólo pudiera ser igualado si se sumaban los presupuestos militares de 191 países. En 2010 la erogación estadounidense en armas y pertrechos ya superaba al gasto militar de todos los países del planeta, quebrando la barrera psicológica del billón de dólares. Otra consecuencia de la caída del Muro, en el plano internacional, fue desencadenar la expansión de la OTAN hacia el Este, desde las nuevas provincias alemanas y también desde países como Polonia y la ex Checoslovaquia y, en general, de todos los que tenían fronteras con Rusia. Proceso, vale aclarar, que en días recientes se acentuó con la instalación de nuevas bases militares en Letonia, Lituania, Estonia, Rumania y Polonia, países altamente dependientes del suministro del gas ruso.
El Muro de Berlín fue caracterizado por la crítica del «mundo libre» como el «muro de la infamia». A lo largo de su historia (13 de agosto 1961 – 9 de noviembre 1989) murieron al intentar cruzarlo 136 alemanes. Es el único muro del cual se habla, soslayando la presencia de otros que demostraron, y demuestran todavía, ser mucho más letales que el alemán. Piénsese que en el que separa Estados Unidos de México mueren cada año cerca de 500 personas. Que hay otro muro de la infamia en la Ribera Occidental, erigido por Israel para contener a los palestinos y cuyas víctimas también se cuentan por cientos. El gigantesco Muro del Sahara Occidental, construido por Marruecos, un incondicional aliado de Occidente, para aislar a la región controlada por el Frente Polisario, y el alambrado construido en Melilla para impedir que desde ese enclave español los africanos puedan ingresar a Europa, son otros tantos ejemplos de una infamia que es ocultada ante los ojos de la opinión pública internacional. Sí, cayó el Muro de Berlín y se acabó su ignominia, pero quedan varios en pie, solo que blindados por el silencio cómplice del pensamiento dominante y su enorme aparato propagandístico al servicio del capital.
(Texto publicado en la Revista Acción del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, Nº 1158, Segunda Quincena de Noviembre 2014)
http://www.cubadebate.cu/