24 jun 2015

“Estados Unidos canaliza su información de inteligencia para sus objetivos”

GUATEMALA

Gustavo Porras, analista político y sociólogo guatemalteco



Por Alejandro Pérez

EE.UU. y su nueva forma de colonialismo en la que no hay necesidad de tropas

Cuando el embajador estadounidense Todd Robinson ocupó el podio presidencial, en una conferencia el 2 de junio pasado, se empezó a cuestionar la soberanía guatemalteca en las redes sociales y en las protestas que exigen la renuncia al Otto Pérez Molina. El sociólogo Gustavo Porras Castejón, explica en esta entrevista en qué medida Estados Unidos ha influido en los últimos acontecimientos que han provocado la crisis política que atraviesa Guatemala, así como de las motivaciones de la embajada y la forma de ejercer estos mecanismos de control.
Como Secretario Privado de la Presidencia de Álvaro Arzú, Gustavo Porras Castejón vio muy de cerca el primer gran golpe a las estructuras ilegales en el sistema aduanero, con el que cayó la red dirigida por Alfredo Moreno. Pasarían 19 años para que este sociólogo y analista político pudiera ver un desmantelamiento similar, pero desde otra entidad gubernamental, esta vez no tan cercana al poder Ejecutivo: el Consejo Económico y Social.
Con el desmantelamiento de la estructura denominada “La Línea”, en el que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público implicaron a altos funcionarios de la administración de Otto Pérez Molina, se generó una crisis política que aún continúa, en la que diversos sectores intentan hacer escuchar su voz o encauzar el movimiento hacia sus propios objetivos. Entre ellos el gobierno de Estados Unidos, a través de su embajador Todd Robinson. En medio de la crisis, y tras el descubrimiento de otro caso de corrupción en el Gobierno, el representante de la Casa Blanca ofreció una conferencia de apoyo en temas de seguridad al señalado mandatario. Esta conferencia, celebrada en Casa Presidencial, fue el detonante para que en la siguiente protesta las pancartas incluyeran quejas e improperios contra EE.UU. y que en los medios se empezara a hablar de una posible intervención.
Pero los indicios venían desde antes. El vicepresidente estadounidense, Joseph Biden, visitó Guatemala la primera semana de marzo de 2015. Uno de los destacados de su visita fue la sugerencia de que se renovara por dos años más el mandato de la CICIG, y su desea de no coincidir con la exvicepresidenta Roxana Baldetti. ¿Coincidencias? No, según Porras, quien explica las motivaciones que Estados Unidos puede tener en una crisis como la que atraviesa en este momento Guatemala, el papel de la CICIG, los objetivos concretos y la forma de alcanzarlos.
¿Cómo interpreta lo que se ha visto últimamente en la relación entre Estados Unidos y Guatemala? ¿Hay injerencia?
En especial por el hecho de que el embajador Todd Robinson usara el podio del Presidente, pues sí es una injerencia. La forma en que se planificó y se implementó esa injerencia es a través de la CICIG.
¿De qué manera?
Yo digo que se parece a lo que Lorenzo Montúfar dijo de la Constitución de Justo Rufino Barrios: que era una jaula con hilos de seda para enjaular a un león africano (Barrios) de manera que pudiera entrar y salir sin romperla. Cuando yo pienso en la CICIG, pienso en eso. Se crea una institución que, sin romper con la institucionalidad del país, se coloca por encima de ella. A través de la CICIG, Estados Unidos canaliza su información de inteligencia para sus objetivos.
¿Cuáles son estos objetivos?
Lo más evidente: una depuración del Gobierno. Pero sólo comienza con ello. No creo que se vaya a quedar simplemente en el Ejecutivo. Va a abarcar al Legislativo y al Judicial. En mi opinión va a ir más lejos, incluso a los particulares, con el tema de la evasión de impuestos que se produce permanentemente en Guatemala, sobre todo con las empresas acogidas al régimen opcional del Impuesto Sobre la Renta. En promedio el 50% de esas empresas todos los años declaran pérdidas y no pagan ni un centavo. Es un sacudimiento del Estado en su más amplia acepción.
Pero, ¿cómo puede Estados Unidos ejercer este poder sobre la CICIG? ¿Cómo donante?
No hay necesidad de ocultar nada. Hace ya bastantes años, me entrevistaron para El País, de España. Me preguntaron que si yo consideraba que la CICIG podía lograr el objetivo de desmantelar las estructuras clandestinas que generan impunidad. Mi respuesta fue que si Estados Unidos compartía su información de inteligencia, sí. Para decirlo en términos más concretos: es posible si la CIA (Agencia Central de Inteligencia) aporta todo su caudal de información acumulada a lo largo de décadas. Aunque se le entró a una parte de esa estructura clandestina, hay otra que curiosamente ni siquiera se menciona, que es la que tiene que ver con la contrainsurgencia y que era el objetivo al principio, pero que ahora se quedó durmiendo.
Entonces, ¿la CIA sí está compartiendo esa información con la CICIG?
La que desean, sí. Por ejemplo: esto de “La Línea” lo saben por lo menos desde hace 30 años. No es ninguna novedad. ¿Cómo precisaron en qué situación estaba ahora? Uno puede apostar casi lo que sea a que esa investigación no la hizo la CICIG, con un período tan breve. Es algo que viene de mucho tiempo atrás: pasó por la red Moreno y continuó porque no se le pudo entrar a la red, no se pudo desmantelar en profundidad porque todos los correos electrónicos, por ejemplo, que fueron capturados en la casa de Alfredo Moreno y que se presentaron como evidencia ante Ministerio Público, fueron desechados porque, como eran correos electrónicos sin firmas, no eran pruebas. Pero allí estaba claro todo el procedimiento que llevó a constituir ese ente ilegal y cuál era su objetivo
Usted menciona que el objetivo principal de la red de defraudación aduanera tenía que ver con la contrainsurgencia.
El planteamiento original fue construir una red que, controlando las aduanas, retirara fondos de ellas, con el propósito de cubrir los gastos extraordinarios que la contrainsurgencia demandaba y que no se podían incluir en el presupuesto porque no era conveniente. Póngale que durante determinada cantidad de años se les dio sobresueldos a los oficiales que estaban en los frentes de combate. Cosa que, por sí misma, no considero que fuera una estafa o algo por el estilo. El sueldo de los oficiales era una nada. Pero que, obviamente, en el presupuesto podía crear problema. Recuerde también que en un momento dado el presidente (Jimmy) Carter formalmente cortó la ayuda militar para el Ejército de Guatemala. Sin embargo, nunca se detuvo esa ayuda. Sólo se hizo a través de medios ocultos y debía ingresar por las aduanas. Algo muy interesante con lo de la existencia de la red Moreno, es que haya sido la Inteligencia del Ejército la que le informó de esto, primero al presidente (Jorge) Serrano, luego a Ramiro de León Carpio, y luego a (Álvaro) Arzú, hasta que fue él quien se decidió a entrarle.
¿Por qué le interesaba a Inteligencia Militar desbaratar una estructura que se había formado para el beneficio del Ejército?
La echa por la borda porque la contrainsurgencia deja de ser de relevancia por 1991 o 1992. Además, la red se había privatizado. Cuando supimos lo que había ocurrido en la casa de Alfredo Moreno, pensamos que eso era suficiente para darle cara vuelta a la estructura, pero resulta que no.
¿Esto significa que la agenda de Estados Unidos pesa más que la de los otros países donantes?
Aquí tenemos que ser claros. Cuando uno pregunta: “¿Quiénes forman parte de esta tal comunidad internacional?”, todos se ven a las caras y nadie explica, porque son sofismas. ¿Cuál comunidad internacional? ¿Serán todos los países del mundo y somos parte de ella? ¿Están hablando de Naciones Unidas? ¿O de qué están hablando? Es un grupo de países ricos bajo la égida de Estados Unidos, que se suman a sus objetivos. Tal vez algunos de ellos con más reticencias, mientras que otros lo hacen con mayor empeño porque comparten enteramente todos estos objetivos.
Pero la manera de intervenir en Guatemala ahora es diferente a lo visto en el pasado. En 1954, por ejemplo.
Los tiempos han cambiado. En el 54 fue una intervención sin tapujos y con el espectro del anticomunismo. Era la época de Macarthismo en Estados Unidos y, si querían, podían incluso desembarcar marines donde se les diera la gana. Ahora es una política mucho más sofisticada, que hace suyos temas como los derechos humanos. Ahora resulta que Estados Unidos es el gran defensor de los derechos humanos. O de la probidad, como en este caso. Se da una nueva forma de colonialismo en la que no hay necesidad de tropas ni de maniobras militares. Basta con desorganizar, con fomentar la conflictividad de un país para colocarlo en una situación como en la que estamos, que es como está Honduras desde hace rato. Ahora en ese país también se reclama una CICIG. Todo eso responde a la prioridad que Estados Unidos le da al Triángulo Norte de Centroamérica.
¿Por su posición geográfica estratégica en términos de narcotráfico?
Yo lo del narcotráfico lo relativizo mucho, porque si tanto les interesara, la medida de fondo sería reprimir el consumo en Estados Unidos y atacar la red de distribución de droga más grande del mundo. Allí donde el asunto de drogas es más grande que ninguna otra parte, obviamente hay una red de distribución en proporción a la magnitud de ese consumo. Más que eso, es la preocupación de que estos carteles pudieran en algún momento vincularse con movimientos terroristas. En términos de la integración se habla del Triángulo Norte, pero en realidad es esa encrucijada selvática que está entre Belice, Guatemala y Honduras. Uno no necesita ser experto militar ni nada por el estilo para darse cuenta que si se diera esa alianza con los terroristas, allí se podrían instalar dispositivos que pondrían en grave peligro todo el tránsito por el canal de Panamá y por el Caribe.
¿Es decir que se trata de un tema de seguridad nacional de los Estados Unidos?
Es lo que veo como lo más inmediato: la preocupación de seguridad por un Estado profundamente penetrado por las mafias. Hay otro tema: la disputa del espacio centroamericano por parte de las tres grandes potencias de este momento, que son Estados Unidos, China y Rusia. Ya están los chinos viendo si se hace un canal en Nicaragua y los rusos también han explorado la región. Es algo que los guatemaltecos hemos perdido de vista. Siempre hemos pensado que como somos países pequeños y pobres, nuestra importancia es muy marginal desde el punto de vista geoestratégico. Sin embargo, en las condiciones actuales, para ellos es una oportunidad crucial de establecer comunicación entre los dos océanos. Pero el elemento de más fondo en todo esto es la política de largo plazo por parte de Estados Unidos para enfrentar las consecuencias del cambio climático. Ya sabemos de la enorme sequía que hay en California y que va para más. Nosotros somos uno de los países que está en el cinturón tropical del globo, o sea que es un lugar privilegiado donde seguramente va a repercutir el cambio climático, pero no con la misma dureza que en los países más hacia el norte o hacia el sur.
¿Qué puede representar Guatemala para Estados Unidos en esas circunstancias?
Se acentúa algo que siempre ha existido: que vean a Guatemala como una tierra en descanso, el espacio en el que habrá agua. Por eso les interesa cuidarla. Ahora hay que atacar lo que llaman mega plantaciones, los monocultivos. En el caso de la palma africana fue el presidente de (George) Bush hijo quien impulsó todo eso cuando dijo que iban a basarse en los biocombustibles, que iban a bajar los precios y tantas cosas. Al otro día salió Fidel (Castro) diciendo que era una pura demagogia, una maniobra especulativa de los mercados que previamente habían comprado los granos y que cuando el presidente Bush lo anunció, los precios se fueron para arriba. Además que los biocombustibles serían más contaminadores y afectaban más el ambiente que el petróleo, no sólo porque de todas formas era una quema de hidratos de carbono, sino porque además, para sembrar esos contaminantes se arrasaba la selva virgen. Ahora, para Estados Unidos, se trata de decir: “no me vayan a malgastar el agua”, “no me desperdicien la tierra”, “no me vayan a contaminar”.
Un cambio de postura, como con las aduanas…
Esto de sacar el tema de las aduanas responde a los objetivos inmediatos, a ese temor real de que con un gobierno tan penetrado por las mafias puede pasar cualquier cosa. Podría uno conjeturar cómo fue que se dio este proceso de llegar a este punto, y llegar a preguntar de dónde surgió esta nefasta idea de establecer las Comisiones de Postulación.
Bajo el manto aparentemente incuestionable de la participación de la sociedad civil, las entidades se volvieron altamente vulnerables a estos poderes. Así ha pasado con la Universidad de San Carlos, con el Colegio de Abogados y con este fenómeno de universidades que albergan Facultades de Derecho que no tienen alumnos, pero que tienen decano para poder participar en las Comisiones de Postulación. Las elecciones en el Colegio de Abogados y la del rector de la Universidad de San Carlos se politizaron igual a las elecciones de Presidente del país, porque pueden poner magistrados en las cortes.
Se mencionaban vicios en la ley anterior.
En los Acuerdos de Paz lo que se consensuó fue la carrera judicial, la forma más objetiva de integrar cortes. Es decir que son los magistrados o jueces de Primera Instancia los que van a ser magistrados porque sus ejecutorias están a la vista de todos, en lugar de ponerlo a criterio de entidades que al tener esa facultad inmediatamente se volvieron objetivo de las mafias. Se dejó de lado la carrera judicial para evaluar los ascensos, con una serie de temitas de moda que, en su momento, todo el mundo acogió con beneplácito. “Qué maravilla que las ONG estén”, pero ahora empezamos a ver las consecuencias de este desmantelamiento del Estado.
Si Estados Unidos impone su agenda, ¿por qué la selectividad entre permitir la caída de Roxana Baldetti, pero dejar a Otto Pérez en el cargo?
Se trata de hacer gradualmente esta depuración. Tuvimos una primera depuración en el gobierno de Ramiro de León. Se dice que estuvo encabezada principalmente por la empresa privada. Según gente del ambiente político, esa depuración echó por tierra el sistema político y alteró los liderazgos y otras cosas. Ahora, estamos ante una depuración emprendida por Estados Unidos que no sabemos hasta dónde va llegar, pero que en mi opinión irá mucho más lejos de lo que hasta ahora hemos presenciado
Y cuando la lleven a donde quieren, no necesariamente coincidirá con las demandas de la población.
No. Eso es algo perfectamente calculado y medido. No tiene que ver con que Estados Unidos ande haciendo eco de lo que llaman clamor popular. ¡Qué esperanzas! Para ellos es una estrategia perfectamente diseñada por sus objetivos. Supongamos que su objetivo es que los mecanismos formales de la democracia se mantengan. Subrayo “mecanismos formales de la democracia”… Creo que lo que está pasando es algo que el ya fallecido general (Héctor Alejandro) Gramajo me planteó en una entrevista que le hice en 1994 o 1995, cuando él buscaba una diputación. “Mire, Gustavo –me dijo–: cinco años más de este desmadre y aquí vamos a tener a un gobierno internacional, no porque pongan a un gringo de presidente. Van a poner a cualquiera de estos pendejos, pero cada vez más las decisiones importantes de Guatemala se tomarán desde afuera”. Desde que Gramajo me dijo eso, he visto cómo se ha ido desarrollando ese proceso. Como les pasa mucho a los profetas en las cuestiones históricas y sociales, falló en el cálculo del tiempo, pero no en el fenómeno de fondo de lo que estamos viendo.
¿Esta situación tan medida y calculada se está cumpliendo para ellos según lo previsto?
Yo creo que sí. Al menos hasta donde uno puede decir, porque estamos hablando de suposiciones. Son operaciones encubiertas abiertas. Parte de la confusión en la que estamos es que ningún guatemalteco tiene arte ni parte. El cálculo de la coyuntura depende de lo que quieran hacer ellos. Ahora sí que no se puede ni siquiera decir que quedaron desenmascarados. No. Si ellos no han tenido ninguna intención por taparle el ojo al macho. La sola presencia del embajador y que se haya colocado en el podio presidencial no es para nada un error o algo de lo que no se hayan dado cuenta. Es una medida perfectamente calculada.
¿Cree que las manifestaciones lejos de ser un punto de convergencia en ese momento histórico preciso, también fueron parte del cálculo inicial?
El cálculo que la política exterior de las potencias, y en particular Estados Unidos, se hace estudiando escenarios a larguísimo plazo, incluso a 300 años. No me cabe duda que estaba contemplado que esto iba a generar una reacción ciudadana. Tal vez no con las características y la dimensión que ha tenido, pero una reacción ciudadana similar a la de otras situaciones en las cuales han irrumpido los llamados indignados. En Egipto pudieron derribar a (Hosni) Mubarak, pero no pudieron evitar que los hermanitos musulmanes llegaran al poder, que era exactamente lo contrario de lo que querían, especialmente después de que los militares los habían quitado. Son movimientos que ahora está de moda exaltarlos. Por supuesto que en términos de que las personas en un momento dado tomen conciencia de la problemática del país está muy bien, pero son un misil sin dirección, perfectamente manipulable por quienes si tienen las palancas de poder que esos movimientos no tienen.
¿Cómo se manifestaría esto en el futuro democrático inmediato?
Algo que me está preguntando mucha gente: “¿Y si queda (Manuel) Baldizón o si queda Sandra Torres?”. El que quede, va a estar en una situación muy controlada. Es como una película checoslovaca que se llamaba Los trenes rigurosamente vigilados. Ahora van a ser los presidentes, los diputados y los jueces los perfectamente vigilados, bajo la presión enorme que comienza desde que se les retire la visa estadounidense, hasta que los denuncien por lo que sea si no se comportan de acuerdo a determinados patrones.
¿Puede la crisis afectar también esferas más allá de lo político?
Yo pienso que hay un aspecto en el que casi nadie se ha fijado: el deterioro económico para Guatemala que todo esto implica y que va seguir implicando. El presidente del Banco de Guatemala (Julio Suárez), capturado y metido a la cárcel, aparece esposado en fotos que le dieron la vuelta al mundo. Es el presidente de nuestra institución de primer mundo, la de la famosa estabilidad macroeconómica. Pues resulta que es un vulgar delincuente que metieron a la cárcel sin ninguna consideración que se debió haber tenido, incluso por ley, con un funcionario de esa calidad. El presidente de Vestex, decía hace dos semanas que si esto no se compone, no podrán firmar contratos a largo plazo.
La última noticia que tuve acerca de la evolución de los intereses de la deuda externa es que se va incrementado tres puntos porcentuales. Imagínese los miles de millones que eso significa. ¿Por qué? porque todas las calificadoras de riesgo que nos daban un nivel de estabilidad lo quitaron de sopetón. También está que el Estado de Guatemala se trata de financiar con bonos del tesoro. Antes los bonos que emitía el Estado, se los peleaban los banqueros cuando ni habían terminado de salir, con tasas de interés bajas. Ahora tengo entendido qué se están ofreciendo bonos al 12%, que es un costo carísimo.
¿A dónde puede llegar esta situación?
Lo que veo es que toda esta situación que estamos viviendo, al igual que nos ha ocurrido en otras épocas, a lo que va a conducir es a división entre nosotros. Ya hay más división. Porque la gente salió a las calles, pareciera que hay más unidad. Hay sectores que efectivamente convergieron, no necesariamente por los mismos motivos, pero convergieron en las protestas en el parque. Pero también hay una reacción del movimiento popular y de los sindicatos, del Frente Nacional de Lucha o del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala, que es totalmente diferente a lo que se ha planteado en las protestas. Yo he visto con preocupación cómo han salido, como hongos, ideas que parecían ya desterradas. He oído hablar de que todo esto es producto de la alianza de Estados Unidos con la élite empresarial guatemalteca. Eso es un disparate, si a alguien cuestiona Estados Unidos es a esta élite, pero vuelve a salir la misma vieja idea. Aparece cuando ya en el movimiento sindical se había ido avanzando hacia lo que debe ser el sindicalismo: movimientos reivindicativos que plantean demandas concretas que benefician a los trabajadores. Ahora el conjunto de estas organizaciones plantea una agenda cuya única razón de ser es agitar, porque plantean cosas absolutamente imposibles y quienes las plantean saben que son imposibles y precisamente por eso es que las plantean. Es allí cuando el conflicto se convierte en el objetivo.

GENOCIDA IMPUNE

Extradición a Argentina de Gavazzo "no se hará efectiva" por su edad


José Gavazzo

 21 de junio del 2015 

La hija del exmilitar José Gavazzo, condenado por crímenes durante la dictadura, dijo a Efe que la extradición a Argentina concedida por la Justicia uruguaya de su padre y de los también encarcelados José Arab y Ernesto Soca "no se harán efectivas" dadas sus "edades".

Argentina solicitó a la Justicia uruguaya la extradición de los exmilitares por el secuestro en 1976 de un recién nacido, de apenas 20 días, en la ciudad de Buenos Aires tras la detención por parte de de militares argentinos y uruguayos de la madre del neonato y militante del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), Sara Méndez.
"El tema es el siguiente, ellos están cumpliendo una condena de entre 20 y 25 años y son personas de 75 años de media. La extradición está concedida a Argentina una vez que se termine la condena que tienen aquí (en Uruguay)", argumentó Rossana Gavazzo sobre por qué "no se harán efectivas" las extradiciones.

Del mismo modo, se mostró "sorprendida" por el hecho de que la noticia, aparecida en varios medios del país, haya tenido tanta repercusión "ahora" dado que, según explicó, los recursos de casación presentados por las defensas de los militares contra las peticiones de extradición habían sido desestimados "hace meses".

El 13 de julio de 1976 un grupo de hombres comandados por Gavazzo irrumpió en la casa de Méndez en Buenos Aires y secuestró al hijo de esta, Aníbal Simón Méndez, a quien entregaron en adopción ilegal a un policía argentino.

En 2002, tras una investigación y cuando Anibal contaba con 26 años, una prueba de ADN confirmó que Sara Méndez era su madre biológica.

Gavazzo fue autorizado por el juez de su causa a estar 48 horas fuera de la cárcel. Porta una tobillera electrónica. EFE

Los ‘golpes blandos’ amenazarían a los gobiernos progresistas de la región

EL FENÓMENO COMENZÓ EN AMÉRICA LATINA CON VENEZUELA CUANDO EN 2002 TRATARON DE DESTITUIR A HUGO CHÁVEZ

Este método fue descrito por el politólogo estadounidense Gene Sharp. Se trata de una estrategia de 5 pasos que busca derrocar a las administraciones progresistas sin el uso de la fuerza.

Redacción Política


La estrategia siempre es la misma: primero son las campañas de miedo y desinformación, luego las denuncias de presunta corrupción, se arguye falta de libertad de expresión y la estigmatización ideológica; se pasa a las protestas callejeras por cualquier motivo y, finalmente la desestabilización que provoca el quiebre institucional de un país.

Este método es lo que se denomina un golpe ‘blando’ o ‘suave’. Atrás quedaron aquellos tiempos en que las fuerzas armadas intervenían directamente. Ahora es más sutil, se usa a la sociedad civil, toma tiempo, pero se puede llegar al objetivo: la caída de un gobierno o, al menos, el desgaste de su gestión.

Curiosamente, en Latinoamérica este fenómeno es común contra los gobiernos de izquierda. Quienes orquestan las movilizaciones, si no logran el eventual derrocamiento, al menos intentan erosionar la imagen del gobernante de turno.

Ecuador no es ajeno a este problema. En las últimas 2 semanas las calles de Quito y Guayaquil, principalmente, se han agitado sobre todo a raíz del anuncio del Gobierno de enviar a la Asamblea Nacional 2 proyectos de Ley: el de la Redistribución de la Riqueza y el de las Plusvalías, que quedaron archivadas temporalmente.

Desde principio de este año sectores indígenas y de trabajadores de oposición se adelantaron en realizar manifestaciones. Ellos en cambio han salido a protestar en rechazo a la Ley de Aguas y de Tierras o de Justicia Laboral. Los argumentos difieren, pero la idea es manifestarse siempre contra algo.

El golpe ‘blando’ es una estrategia que se empezó a aplicar en países de europa del Este, generalmente no alineados a la política estadounidense, durante la primera década del nuevo milenio. Países como Georgia, Ucrania y Bielorrusia, por ejemplo, han pasado por estas fases. Solo en la última nación no se logró el cometido de derrocar al gobierno (2006).

La estrategia es atribuida al politólogo y filósofo estadounidense Gene Sharp, autor de 2 libros: La Política de la Acción no violenta, y De la Dictadura a la Democracia.





Su primera obra describe 197 métodos que pueden utilizarse para lograr el objetivo, que es la desestabilización de un gobierno, generalmente no afín a los intereses de Estados Unidos.

En la región, Venezuela es el país que más ha sido asediado por esta estrategia. La sufrió primero en 2002, cuando fuerzas opositoras lograron el breve derrocamiento de Hugo Chávez. Este retomó el poder gracias a la movilización de cientos de miles de manifestantes que salieron a exigir su retorno, pese a que algunos medios de comunicación intentaron invisibilizar lo que ocurría en el país.

No corrieron igual suerte los gobiernos progresistas de Honduras y Paraguay. En el primer caso se logró el derrocamiento del gobierno de Manuel Zelaya, en 2009, mientras que en el segundo, Fernando Lugo fue defenestrado por una maniobra en el legislativo de ese país.

Los gobiernos de Argentina, Bolivia, Nicaragua y Brasil incluso también han resistido la arremetida de las fuerzas opositoras, con continuas movilizaciones y campañas mediáticas para mermar la imagen de los gobernantes, sin lograr sus objetivos.

Frente a esos escenarios, el presidente Rafael Correa advirtió el año pasado que en Ecuador se vislumbraba esta campaña que denominó ‘de conspiración’, producto de lo que él llamó ‘la restauración conservadora’, a la que se suman grupos de izquierda radical.

Mario Ramos, director del Centro Andino de Estudios Estratégicos, dice que es una estrategia de guerra sicológica y se le llama blanda o suave porque no se utiliza la fuerza bruta para tomar el poder: “un golpe de ese estilo ya no se legitima y en poco tiempo queda desacreditado por la ciudadanía”.

Los golpes ahora utilizan operaciones sofisticadas, que le dan un matiz de cierta ‘legitimidad’ para combatir a gobiernos que no se alinean a los intereses de Estados Unidos. “Es una estrategia bastante inteligente de utilizar la sicología de masas, efectos mediáticos con medios de comunicación y redes sociales, por eso se calificó de blando, porque no es el clásico golpe de Estado del siglo pasado”, explica.

En el caso de Ecuador sostiene que es evidente que se está aplicando esa estrategia, por eso es importante actuar en forma inteligente para contrarrestar estas acciones. Por ejemplo, si la oposición efectúa una marcha es mejor no responder con una contramarcha, porque de lo contrario se crearía un pretexto para justificar la violencia.

Un caso en que se registraron hechos lamentables fue el ocurrido en Ucrania, donde una manifestación opositora fue respondida con una contramarcha, lo que generó enfrentamientos que incluso llegaron a ocasionar muertes.

A su criterio, el gobierno ha tomado acciones prudentes, como el retiro de los proyectos de ley, de esta forma las marchas opositoras no tienen razón de ser y la gente las vería sin sentido. “Creo que el Presidente (Rafael Correa) ha actuado de manera inteligente, y ha salido fortalecido con la decisión, más aún con la convocatoria al diálogo, lo que le ha beneficiado”.

Para Winston Alarcón, catedrático universitario, los golpes fuertes eran comunes en la década de los 60 y 70 en Latinoamérica, lo que hizo que el mundo viera el intervencionismo de una potencia extranjera contra países pequeños como amenaza. Considera que ciertos medios de comunicación juegan un papel fundamental con la desinformación para crear descontento popular, a fin de promocionar malestar en sectores de la población; también se suman denuncias de corrupción y se manipulan prejuicios acerca de comunismo y socialismo para infundir miedo o rechazo.

“También se han atribuido como bandera de lucha la libertad de prensa y derechos humanos, como lo establece el manual de Gene Sharp, para debilitar al gobierno, y la movilización en las calles, la creación de conflictos”, concluye el docente.

Eduardo Vásquez, dirigente de las Juventudes Comunistas, considera importante conocer bien la situación mundial, donde se percibe una guerra geopolítica entre bloques y grupos de poder que, a su modo de ver, conspiran contra todo proceso de integración.

“Debemos tener bien claro que es necesaria la unidad, la educación al pueblo ecuatoriano para que conozca el verdadero problema mundial”, sostiene, tras señalar que la clara intención de Estados Unidos y de grupos de poder económico es desestabilizar países como Venezuela o Argentina, donde los conspiradores no descansan, y que, por lo tanto, Ecuador no es ajeno a esta situación. (I)
Idea de ruptura no es aconsejable para Ecuador

El fantasma de una eventual ruptura del poder constituido es considerada por analistas como un hecho con repercusión internacional.

Según Winston Alarcón, las grandes oligarquías nacionales intentarán desmontar las relaciones que tiene Ecuador con países como Venezuela, Cuba y Centroamérica.

Si se llegase a producir una ruptura institucional, se correría el riesgo de que el país quede en un aislamiento económico internacional, “por eso es necesario hacer un llamado para que no se permita la movilización reaccionaria que nos pretende volver al pasado neoliberal”, manifiesta.

En cambio, Carlos Estarellas Velásquez, analista internacional, considera que un escenario de esa naturaleza no es lo recomendable, pero si se produjera aquello en el plano internacional existe el llamado reconocimiento de gobierno, que es una institución del derecho y que se da solo cuando ocurre alguna alteración. Esto permite que gobiernos de los países puedan decidir si se da el reconocimiento o no de un nuevo Gobierno. “Considero que un escenario adverso no es recomendable para el país”, finalizó.

En la Constitución ecuatoriana se estipula la figura de revocatoria del mandato para el Presidente, pero esta necesita el 15% de firmas del último padrón electoral. (I)

Los mapas del general

En la XXXII Conferencia Internacional para el Control de Drogas, que se reunió a comienzos de este mes en Cartagena (Colombia) y a la que asistieron los delegados de 127 países -y agencias como la DEA-, el momento más esperado por la audiencia fue la intervención del general John Kelly, comandante del Comando Meridional (Sur) de EEUU.

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JOSE VICENTE RANGEL / ÚLTIMAS NOTICIAS
1. En su intervención destaca un dato novedoso: el reconocimiento -creo que por primera vez en la historia- por un alto funcionario norteamericano, del creciente consumo y demanda de droga en su país y la aceptación de que este es el principal problema para la potencia imperial. “Tiene mi país -dijo Kelly- una demanda insaciable por las drogas: no hablo de marihuana, también hablo de cocaína, heroína, metanfetaminas”. Señaló, además, que “la lucha contra las drogas debe ser un paquete, no solo para erradicar los narcóticos en esta parte del mundo, sino todo un paquete que empieza con la reducción de la demanda en países como EEUU.
2. ¿A qué obedece este planteamiento de un jefe militar de la importancia de Kelly? El reconocimiento -de pronto- de algo que todos conocen provoca sospechas. Es el tipo de afirmación que siembra confianza para ir al fondo de lo que se pretende. El jefe del Comando Sur, organismo que maneja la estrategia geopolítica en un espacio sensible para el poder de EEUU, exalta la necesidad de “trabajar en red para combatir la red”, mencionando en primer término a Colombia y países como Panamá, El Salvador, Honduras y Nicaragua, y excluyendo deliberadamente a Venezuela. En un párrafo señala: “No pasa lo mismo con Venezuela, con la que no tenemos mucha cooperación, y sabemos que hay mucha cocaína saliendo de ese país hacia el mercado mundial”. Luego agrega: “Casi todos los movimientos aéreos con estupefacientes salen de Venezuela y pasan por las islas. Hace dos años la ruta aérea pasaba por países de Centroamérica, pero ahora lo hacen por pequeñas islas en el Caribe”. Después mencionó que las ganancias del negocio general de estupefacientes mueve 650 mil millones de dólares en el mundo.
3. ¿Por qué el general Kelly en esta reunión en Cartagena llama a realizar un trabajo conjunto en la región, destaca la gravedad del consumo en su país y escoge a Venezuela como blanco? Sostiene -sin pruebas- que se trata de la nación desde la cual sale “mucha cocaína” -¿cuánta?- y silencia los logros que en la lucha antidrogas alcanza el país. Es obvio que el centro de la estrategia para la región, de la cual es vocero este general, consiste en ubicar el objetivo contra el cual se va a actuar. A tal fin, el jefe del Comando Sur presentó dos planos elaborados sin soporte serio, ya que no se informa sobre la fuente del material. Uno de los mapas muestra las principales rutas de tráfico de cocaína saliendo de la fachada marítima de Venezuela; otro presenta todas las actividades criminales globales donde destaca el papel que juega el territorio venezolano.
4. Las conclusiones de un trabajo de investigación de este material, realizado por la Escuela de Inteligencia y Contrainteligencia G/B Daniel Florencio O’Leary, registran que mediante esta actividad del Comando Meridional/Sur, EEUU estaría justificando, ante el mundo y los representantes de los países asistentes a dicha conferencia, lo siguiente:
a) Que Venezuela no colabora con las actividades contra el narcotráfico, especialmente cocaína.
b) Que la fachada marítima de Venezuela, en toda su extensión hacia el Caribe, es el principal espacio geográfico de la ruta para la droga.
c) Que con los mapas presentados se argumenta el incremento de las actividades militares, como en efecto se ha efectuado en el primer semestre del año, para actuaciones con sistemas de armas de guerra contra el narcotráfico y la atención humanitaria en la región.
d) Que es necesaria la ayuda del Comando Meridional/Sur para controlar las actividades del narcotráfico en la región.
e) Que es imprescindible reforzar el área con otro tipo de comunicaciones más actualizadas, como las Nano Satelitales.
f) Que los mapas presentados en la conferencia refuerzan, cada vez más, la importancia del apoyo financiero al Plan Colombia.
5. La estrategia es clarísima: militarizar la lucha contra el narcotráfico y darle perfil político para instaurar, como blancos, a naciones donde hay procesos sociales de cambio. En la actual realidad latinoamericana, el blanco fundamental, por ahora, es Venezuela, a la que se pretende convertir en objetivo de un doble ataque: por un lado con la acusación de violación de los derechos humanos y, por otro, de servir al narcotráfico. La meta: declarar a Venezuela Estado forajido.
Laberinto.
Un amigo español con alta figuración, dirigente socialista, me escribe desde Madrid sobre el viaje de Felipe González a Venezuela. Comienza diciendo que su planteamiento fue erróneo y que González “podía haber jugado un papel de intermediación y no de beligerancia”. Que no prohibirle la entrada fue un acierto del Gobierno. Dice que su posición no agradó en sectores empresariales…
En efecto, González se desbocó. ¿Estuvo mal asesorado? ¿Se guio por opositores enfermos de antichavismo y no por los sensatos y demócratas? Quizá si busca información en otras fuentes sobre la “realidad real” del país habría cumplido un papel positivo para lograr el diálogo que él al llegar manifestó como su propósito. Precisó: “Yo creo que Venezuela necesita diálogo”, pero hizo lo contrario: contribuyó a exaltar las tensiones. ¿Era eso lo que quería? Así pasa con estos turistas politiqueros que asumen el tema Venezuela alineándose con un sector opositor, por lo que terminan haciendo un lamentable papel…
En el estadio Nacional de Santiago, lugar de reclusión de prisioneros políticos y salvajes torturas cuando el golpe de Pinochet, flameaba una inmensa pancarta con este lema: “Pueblo sin memoria, pueblo sin futuro”…
Sugerencia: para que no haya malos entendidos sobre el descontento en la población por el desabastecimiento y la inseguridad, convendría que el Gobierno contase con un equipo que haga sondeos permanentes sobre el estado de ánimo de la gente. Los procese con seriedad para que tenga el pulso de la calle. Polemizar en torno a una situación delicada, donde los números no dan confianza a nadie, enmascara la realidad. A quien menos le conviene hacerlo es al Gobierno, que debe estar consciente de cuál es la realidad…
Uno de los personajes que viajaron a Venezuela -junto al colombiano Pastrana y el boliviano Quiroga- para apoyar a la oposición, fue el ex presidente de México Felipe Calderón. En el juego que le ganó Venezuela a Colombia el personaje se quitó -como comentarista del evento- la máscara de imparcial con que vino al país, al tuitear: “Qué pena. Qué juego tan sucio el de los venezolanos, parece que los entrenó Maduro”, y se solazó con la consigna de un opositor que decía: “¡Fuera Maduro!”. No atribuyo esta actitud del ex presidente a su antivenezolanismo, sino a la fama de dipsómano que tiene en su tierra…
A los enemigos jurados del político más difamado del país, Diosdado Cabello, les salió el tiro por la culata. Decían, entre otras mentiras -en las redes y en declaraciones de dirigentes de oposición-, que el presidente de la AN no podía salir del país porque sería detenido. Pero no solo salió -y nada le pasó, porque no le podía pasar ya que nada hay en su contra-, sino que tuvo un éxito clamoroso reuniéndose en Brasil con Dilma y Lula, y en Haití con Tom Shannon.

23 jun 2015

HASTA SIEMPRE COMPAÑERA ELSA SÁNCHEZ DE OESTERHELD

Elsa Sánchez de Oesterheld fue una mujer que nos enseñó mucho: a sobrevivir, a luchar y a volver a sonreír. Nadie puede saber cómo se sintió el desgarro que le produjo el terrorismo de Estado al llevarse a sus cuatro hijas, a su compañero, a sus yernos y sus futuros nietos.


Nadie. Nadie puede saber cómo siguió andando la vida con fortaleza, ejemplo, templanza y militancia. Nadie sabe cómo esa mujer, pequeña de tamaño, fue tan grande contra todo lo que le hicieron los verdugos. Le arrancaron casi todo y no pudieron matarla. Elsa sobrevivió a todo eso, pisando imposibles, luchando siempre por justicia. Elsa siguió siendo la abuela de Martín y Fernando, mientras continuó la búsqueda de sus otros nietos.

Elsa fue una Abuela de Plaza de Mayo, una abuela del pueblo. Compañera de Héctor Germán Oesterheld, madre de Marina, Diana, Estela y Beatriz, suegra de Raúl Araldi, Alberto Seindlis y Raúl Mortola, abuela de Fernando y Martín. También abuela buscadora de sus otros nietos, quienes debieron nacer en cautiverio mientras sus madres y padres estaban detenidos-desaparecidos. Los pactos de silencio y las mentiras de los genocidas impidieron que Elsa conociera a esos nietos, a quienes seguiremos buscando hasta que conozcan su identidad.

Algo que tal vez también sea difícil de creer es que Elsa sonreía: a pesar de todo, había vuelto a sonreír. Ella misma nos dijo alguna vez que los tiempos políticos actuales le habían devuelto la alegría. Por todo, por mucho, esa sonrisa de Elsa valía doble. Y no sólo hablaba de esa alegría: la demostraba en la sonrisa y los ojos entrecerrados. Así buscaba a sus nietos: con convicción y alegría, para recibirlos con la verdad y una sonrisa.

Ninguna despedida alcanza para aliviar el dolor ni para poner todas las palabras justas como para Elsa ahora. Duele mucho despedir a una abuela, y más cuando no llegó a conocer a los nietos que buscaba. Duele decirle hasta siempre, porque en la despedida se va la abuela, la militante, la madre, la compañera. Hoy se va Elsa y haber estado tan cerca de ese compañero que inventó en El Eternauta tiempos y viajes que parecían imposibles, tal vez la lleven a los tiempos y los viajes justos, donde todo sea como lo soñó. Porque es justo que haya un tiempo después para Elsa: el de lo posible, el del reencuentro. No sabemos cómo se llega, pero esperamos que esté ahí, con sus hijas, su compañero y los 30.000.

¡Hasta siempre compañera Elsa, hasta todas las victorias!

H.I.J.O.S. Capital
Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio