17 jul 2015

ESPAÑA : El Gobierno acepta negociar que Morón sea base de EE UU contra el yihadismo

EE UU tendrá hasta un máximo de 3.000 marines en la base de Morón

El Congreso da luz verde a la reforma del convenio de Defensa con Washington


Marines camino de África antes de partir de Morón, en octubre pasado. / US MARINE CORPS/ GERARD FARAO (EFE)
El Congreso de los Diputados da luz verde este jueves al acuerdo para convertir la base de Morón de la Frontera (Cádiz) en la sede permanente de la fuerza del Mando de EE UU para África.
El secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, pidió a principios de diciembre a su homólogo español, Pedro Morenés, la conversión en indefinido del permiso temporal para desplegar una unidad de marines en la base sevillana y el aumento de la cifra máxima de efectivos, que pasaría de 850 a 3.000. Si se autoriza, el límite de tropas permanentes de EE UU en España aumentará en más del 60%, pasando de 4.750 a 7.750.
El Pentágono ya ha adelantado que no piensa apurar el tope de 3.000 efectivos y que lo que pretende es tener un colchón para caso de crisis. Sin embargo, según las fuentes consultadas, hasta ahora no ha precisado si el contingente permanente se mantendría en 850 o aumentaría, lo que tiene implicaciones sobre los servicios requeridos por la base y el empleo que generaría. Aunque la mera previsión de casi cuadruplicar el número de marines en caso de crisis ya requeriría acondicionar la infraestructura de la base.
El acuerdo supone, según las fuentes consultadas, el arranque de una negociación en la que habrá que aclarar muchos extremos; por ejemplo, si la escalada en el número de efectivos desde la situación de normalidad hasta la de crisis es automática o requiere la autorización del Gobierno español.
Las tropas americanas con carácter permanente crecerán más del 60%
También habrá que definir las misiones. Cuando la Fuerza Especial de Respuesta de Crisis del Cuerpo de Marines (SP-MAGTF Crisis Response) llegó a Morón en abril de 2013, con solo 500 militares y permiso para un año, se dijo que su tarea principal consistiría en “la ejecución de operaciones de respuesta ante crisis, contingencias de ámbito limitado y operaciones logísticas para proteger instalaciones, personal y ciudadanos estadounidenses en el norte y oeste de África”. La unidad nacía marcada por el asalto al consulado estadounidense en Bengasi (Libia), en septiembre de 2012.
Un año después se prorrogó su estancia, se aumentaron de 500 a 850 los efectivos, y se le añadió como misión el adiestramiento y la realización de ejercicios conjuntos en Europa y África. Ahora, el Gobierno quiere que la unidad no solo proteja intereses estadounidenses “sino también los de España y los demás países de la OTAN en África, Europa y Oriente Próximo”. De momento, la unidad de marines de Morón se ha desplegado en Sigonella (Italia), para intervenir en Libia ante su creciente inestabilidad, ha protegido la evacuación de ciudadanos americanos en Sudán del Sur y ha participado en la misión contra el ébola en Liberia.
La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría aseguró al término del Consejo de Ministros, en el que se dio luz verde a la negociación de la reforma del convenio, que el despliegue de los marines “fortalece la seguridad” tanto de España como de sus aliados y agregó que, en la negociación que ahora se abre, se abordarán “aquellos elementos que deben contribuir a mejorar los efectos que tienen estos acuerdos, especialmente los aspectos laborales”. Los trabajadores de Morón han sufrido ya tres expedientes laborales, que se han saldado con 240 despidos, y temen que la sustitución de la empresa estadounidense que presta servicios en la base, el 27 de marzo, ponga en riesgo más empleos.
La autorización temporal para el despliegue de los marines acaba el 19 de abril y se da por sentado que habrá que aprobar una tercera prórroga, pues para esa fecha no habrá concluido la tramitación de la reforma, que debe aprobar el Parlamento.

El Pentágono recela del Irán posnuclear

Carter alerta de la "influencia maligna iraní", y viajará a Israel y Arabia Saudí

El secretario de Defensa, Ash Carter / WIN MCNAMEE (AFP)
El tono y el fondo fueron menos eufóricos que el de otros miembros del Gobierno de Barack Obama. El comunicado de valoración del secretario de Defensa, Ash Carter, sobre el acuerdo nuclearevidencia la inquietud del Pentágono ante el nuevo escenario geopolítico que propicia el pacto alcanzado el martes entre Estados Unidos, Irán y cinco potencias mundiales. “Mientras implementamos este acuerdo histórico, la disuasión permanece un componente principal de la seguridad nacional de Estados Unidos”, advirtió Carter.
El pacto de Viena no supone un nuevo comienzo bilateral. Washington y Teherán no reanudarán su relación diplomática,rota desde 1980 tras el asalto a la Embajada norteamericana. Ambos países son rivales militares: apoyan a bandos distintos en varios conflictos en Oriente Próximo, pese a mantener unacooperación tácita en la lucha contra el Estado Islámico (EI) en Irak. Irán es enemigo declarado de dos de los principales aliados de EE UU en la región: Arabia Saudí e Israel. Y es uno de los tres países considerados patrocinadores de terrorismo por el Departamento de Estado.
La cúpula militar estadounidense es muy consciente de ello. Presionó para que el acuerdo nuclear mantuviera, como así fue, elembargo a Irán al comercio de armas durante cinco años y tecnología para misiles durante ocho.
“Permanecemos preparados y posicionados para reforzar la seguridad de nuestros amigos y aliados en la región, incluido Israel; defender contra agresiones, garantizar la libertad de navegación en el Golfo [Pérsico], y verificar la influencia maligna iraní. Utilizaremos la opción militar si es necesaria”, avisó Carter en el comunicado. El secretario recordó que EE UU cuenta con decenas de miles de militares en Oriente Próximo.
Es una victoria del Pentágono que el acuerdo mantenga el embargo a Irán al comercio de armas y tecnología para misiles
Para apaciguar el nerviosismo, Carter viajará este fin de semana a Israel y a continuación se desplazará a Arabia Saudí. Es revelador que viaje antes él a esos países que el secretario de Estado, John Kerry. En esta política de gestos, la prioridad es garantizar el paraguas de seguridad de Washington a los aliados para evitar un incremento de la tensión y una carrera armamentística. Pero, a su vez, EE UU deberá hacer equilibrios: no le conviene enemistarse mucho más con Irán dado que su papel puede ser clave en la estabilización de Irak, Siria y Afganistán.
La desconfianza militar es profunda en el inestable tablero de Oriente Próximo. El chií Irán apoya en Yemen a los rebeldes Huthi que desbancaron al presidente de ese país, mientras EE UU provee asistencia logística a la campaña militar lanzada por la suní Arabia Saudí contra los Huthi y vigila que barcos iraníes no les transporten armamento.
En Siria, Irán y Rusia (firmante del pacto nuclear) apoyan al presidente Bachar el Asad, mientras EE UU exige su salida y entrena a rebeldes moderados que luchan contra su régimen. Y en Líbano y la Franja de Gaza, Irán respalda a los grupos terroristas Hezbollah y Hamás, que tienen como objetivo atacar a Israel.
Permanecemos preparados para reforzar la seguridad de nuestros amigos y aliados en la región, incluido Israel; defender contra agresiones"
Ash Carter, secretario de Defensa de Estados Unidos
Sin embargo, Washington y Teherán -y Damasco- tienen un enemigo común en los yihadistas del EI, que controlan partes de Irak y Siria. Aún así, el Pentágono recela del actual apoyo iraní a milicias chiíes en Irak y no olvida que una división de la Guardia Revolucionaria iraní impulsó la década anterior una sangrienta ofensiva contra soldados norteamericanos en Irak.
Israel y las monarquías árabes del Pérsico temen que el acuerdo nuclear suponga un espaldarazo a Irán que lo lleve a redoblar su injerencia regional. “El miedo es que cuando se levanten las sanciones, Irán dispondrá de una gran cantidad de recursos para esos apoyos [a otros países y grupos]”, dijo este jueves en un coloquio Suzanne Maloney, directora adjunta del departamento de Política Exterior de Brookings Institution, un laboratorio de ideas en Washington. “Son preocupaciones legítimas. Habrá un cambio enorme en el funcionamiento de la economía iraní”.
El presidente Obama admitió el miércoles que es probable que, tras el levantamiento de las asfixiantes sanciones internacionales, Irán disponga de más recursos para sus actividades militares y terroristas, pero descartó que eso suponga un punto de inflexión y defendió que la prioridad es evitar su acceso a una bomba atómica.
En un gesto conciliador, dijo “compartir las preocupaciones” de Israel y los países del Golfo sobre las actividades desestabilizadoras iraníes, y, por ello, abogó por incrementar la cooperación en asuntos de inteligencia con esos países.
Sin embargo, en un reflejo de su equilibrismo en política exterior y de un incipiente deshielo, Obama dijo confiar en que, tras el acuerdo, EE UU pueda seguir incentivando a Irán a “comportarse diferente” en la región y avanzó que buscará una mayor cooperación con el régimen de los ayatolás en países como Irak, Siria y Yemen. Se abre una nueva era.

El Vaticano encuentra más de 1.000 millones de euros sin declarar en su 'caja B'

El Vaticano ha tenido más de 1.000 millones de euros no declarados en el balance general antes de la entrada en vigor el año pasado de las nuevas normas contables.
Publicado: 16 jul 2015 


REUTERS/Alessandro Bianchi

Los fondos de la 'caja B' del Vaticano, que ascienden a alrededor de 1.100 millones de euros, han sido descubiertos por el ministro de Economía del Estado romano George Pell, informa 'La Vanguardia' citando un comunicado del departamento financiero de la Santa Sede publicado este jueves.

Pell, nombrado recientemente por el papa Francisco para supervisar las finanzas de la ciudad tras décadas de control de los cardenales italianos, no ha sugerido ningún delito en el comunicado, pero sostiene que los departamentos tuvieron durante mucho tiempo "casi carta blanca" con sus finanzas.

En diciembre de 2014, Pell afirmó que las dependencias habían "escondido" millones de euros y seguido "patrones establecidos por largo tiempo", en lo que consideró una gestión celosa de los asuntos propios por no informar de ellos a ninguna oficina contable.

EE.UU. y el FMI buscan ablandar a Merkel

LA CRISIS GRIEGA PARTIO A LA TROIKA DE ACREEDORES; WASHINGTON BUSCA UNA REESTRUCTURACION


A horas del voto para aprobar el rescate en Alemania, el viaje del ministro de Economía estadounidense, Jack Lew, a ese país es señal de que la crisis ha causado una profunda fractura en la relación entre EE.UU. y la Unión Europea.



 Por Marcelo Justo

Desde Londres
La crisis griega no deja títere con cabeza. Las diferencias entre el FMI y Alemania sobre la reestructuración de la deuda griega han partido a la troika, que se debate entre una Comisión Europea dominada por Angela Merkel y un Banco Central Europeo (BCE) que dejó en el camino toda pretensión de independencia política. El viaje del ministro de Economía estadounidense, Jack Lew, ayer a Alemania es señal de que la crisis ha causado una profunda fractura en la relación entre Estados Unidos y la Unión Europea. Un voto negativo del Parlamento alemán este viernes a la negociación de un rescate a Grecia podría destruir todo en segundos.
En las últimas dos semanas, el FMI disparó con artillería pesada para que Alemania acepte la necesidad de reestructurar la deuda griega. El jueves 2 de junio, tres días antes del referendo, señaló que la reestructuración era imprescindible, un argumento que le vino como anillo al dedo a Alexis Tsipras en su campaña por el “No” a la austeridad. Este miércoles, antes de que el Parlamento griego debatiera las leyes exigidas por el Eurogrupo, el Fondo apuntaló esa declaración con números irrebatibles.
En el cálculo del FMI la deuda griega, que es hoy un “insostenible” 177 por ciento del PBI, treparía a un 200 en 2018. “Se espera que Grecia tenga un superávit fiscal primario del 3,5 por ciento del PBI, algo que pocos países han logrado”, señala en su evaluación, “.... el alivio de la deuda tiene que ir mucho más allá de lo propuesto”. Con el apoyo del presidente Barack Obama y el ministro de Economía, Jack Lew, curiosos aliados de Syriza en este desmadre que es hoy la Eurozona, el FMI dejó en claro que sólo participará de la negociación y un eventual acuerdo con Grecia si hay una propuesta seria de reestructuración sobre la mesa.
Este mensaje será reforzado por el ministro de Economía estadounidense, que inició este jueves una gira de dos días en Europa que incluye visitas a Frankfurt (sede del Banco Central Europeo), Berlín (sede del Parlamento y el gobierno alemán) y París. En una conferencia de prensa poco antes de su llegada al Viejo Continente, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunció un aumento en 900 millones de euros de la línea de emergencia para los bancos griegos, monto ínfimo, pero de fuerte simbolismo.
El congelamiento de esta línea crediticia fue clave a fines de junio para asfixiar financieramente a los bancos y forzar la capitulación de Tsipras. En el camino quedó la cacareada autonomía política del BCE. Según Financial Times, “el BCE enfrenta acusaciones de no cumplir con su mandato para salvaguardar la estabilidad financiera y actuar como prestamista de última instancia”. El 9 de julio una empresa financiera que opera en Grecia, Alcimos, inició una demanda contra el BCE ante la Corte europea por perjuicio económico.
El FMI ha quedado igualmente mal parado. Según le indicó a la BBC Philippa Malmgren, ex asesora económica de George Bush, “sus errores han sido monumentales y la pregunta es, si no pueden salvar a Grecia, ¿qué podrán hacer cuando vengan problemas más graves, como Francia?” Salvaguardar la credibilidad del FMI del reto que constituyen el Banco de Inversión de infraestructura de Asia y, en menor medida, el Banco de Desarrollo del Brics, es hoy fundamental para Estados Unidos. “China y otros países han exigido cambios en el FMI, no los obtuvieron y están buscando alternativas. No nos equivoquemos. Hoy quieren sustituir al FMI”, señala Malmgren.
Nadie da mucho a mediano plazo por la negociación del rescate griego en base a la propuesta del Eurogrupo. En el debate parlamentario en Atenas por las leyes exigidas por el Eurogrupo el primer ministro, Alexis Tsipras, y su ministro de Economía, Euclides Tsakalotos, reconocieron que no tenían “mucha confianza” en las medidas, pero que las impulsaban para evitar una catástrofe. Si no hay nueva oferta de reestructuración y el FMI cumple su amenaza de no participar en el rescate, la negociación entre el Eurogrupo y Grecia quedaría expuesta a cuestionamientos legales, ya que el texto acordado considera esencial la presencia del Fondo.
La propuesta podría naufragar este viernes si el Parlamento alemán no la aprueba. Según le indicó a Página/12 Heiner Flassbeck, ex viceministro de Economía alemán, hoy jefe de economistas de la Unctad, la mayoría parlamentaria de la coalición conservadora cristiana y social demócrata debería ser suficiente para apagar cualquier rebelión. “Tienen dos tercios del Parlamento. Con esto debería ser suficiente. Ahora esto no cambia la naturaleza de la propuesta, que es un desastre para Europa, Grecia y la misma Alemania porque es un programa restrictivo en medio de una depresión económica. Esto es exactamente lo opuesto que necesita Grecia. Más temprano que tarde será inviable, un nuevo fracaso”, indicó.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-277255-2015-07-17.html

“El Mercosur siempre disgustó a EE.UU.”

 FLORISVALDO FIER, ALTO REPRESENTANTE GENERAL DEL MERCOSUR DEL GOBIERNO BRASILEÑO

El dirigente petista afirma que Washington ha querido que el bloque sudamericano fracasara. Dr. Rosinha, como se lo conoce, cree que el desafío es hacer crecer el comercio y avanzar en una integración más allá de la comercial.



 Por Darío Pignotti

Desde Brasilia
Desde que el Mercosur existe se repite la profecía de su inminente extinción a pesar de las evidencias en contrario. A horas de la cumbre semestral de presidentes en Brasilia, Florisvaldo Fier o Dr. Rosinha, como lo llaman sus compañeros del PT, alto representante general del Mercosur, ensaya una explicación sobre esa prédica contra la integración, recomienda un pronunciamiento del bloque sobre el golpismo, augura la rápida adhesión de Bolivia y sugiere avanzar en las negociaciones con Cuba.
“La profecía de que al Mercosur le va a ir mal y se va a morir nació con el Mercosur, desde hace décadas (formado en 1991) que vienen anunciando su fin y no ven, o no quieren ver, que está ocurriendo lo contrario.
El Mercosur siempre disgustó a Estados Unidos, que tiene sus representantes aquí entre nosotros. Son los Estados Unidos los que siempre quisieron que fracasara. Pero no han tenido éxito porque el bloque sobrevive gracias a la decisión de sus gobiernos de incrementar la distribución de la riqueza, de combatir la exclusión”.
El dirigente petista también observa obstáculos a sortear. “Reconozco que a pesar de los logros debemos enfrentar problemas burocráticos. Por ejemplo, hace cinco años se aprobó el documento de identidad único del Mercosur que todavía no se puso en práctica por culpa de la burocracia. Lo que tenemos que hacer es profundizar el Mercosur, hacer que crezcan el comercio propio, el intramercosur, avanzar en varios tipos de integración más allá de la comercial, trabajar más con la diversidad. Y también están aquellos opositores al gobierno de la presidenta Dilma que rechazan el Mercosur para ganarse la simpatía de Estados Unidos. Ellos lo que quieren no es un modelo de integración como el Mercosur, quieren un modelo de anexión con Estados Unidos. Me acuerdo de un canciller (Celso Lafer, 20012003), del gobierno de Fernando Henrique Cardoso, que al llegar a Estados Unidos se sacó los zapatos porque se lo ordenó alguien del aeropuerto, eso es una sumisión que no cabe a un ministro de Exteriores.”
–¿Al Mercosur le faltó más integración social y laboral?
–La integración siempre es incompleta, siempre se quiere más, pasa lo mismo con la ciudadanía, siempre buscamos mejorar su calidad y está bien que eso ocurra.
–¿Los presidentes hablarán del clima golpista?
–No sé de qué van a hablar los presidentes, por mi experiencia después de varias cumbres me parece posible que toquen ese tema porque está entre las preocupaciones de este momento y sería importante si, al final, hay un pronunciamiento a favor de la democracia y en contra de cualquier tipo de golpe contra los gobiernos legítimos.
–¿La adhesión de Bolivia está garantizada?
–Que se sume Bolivia es algo muy importante, estamos en el momento correcto porque ya fue superado la impasse de la época en que Paraguay no estaba en el Mercosur (suspensión por el golpe contra Fernando Lugo en 2012) y no pudo votar la adhesión. Y es verdad que Brasil todavía no la votó. Espero que hoy se avance en el tema durante la conversación de los presidentes y salga la adhesión que después tendrán que respaldar los congresos de Brasil y Paraguay (ya lo hicieron los de Argentina, Venezuela y Uruguay). Ese ingreso le dará más diversidad al Mercosur, va a ampliar mercados y hará que el Mercosur cuente con una extensión mayor de territorio.
–El Congreso brasileño, con mayoría conservadora, ¿votará por Bolivia?
–En realidad no creo que haya problemas mayores en nuestro Parlamento, creo que darán el apoyo a Bolivia y, si es posible, lo hará este año, eso espero.
–¿Estudian un tratado con Cuba?
–Es algo interesante, creo que es un tema que va a ser tratado en las reuniones previas al encuentro de presidentes. Ahora creo, desde mi punto de vista, que sería importante hacer algo sin dejar pasar mucho tiempo. Más ahora que Estados Unidos está acercándose con tanta velocidad a Cuba.
Estamos en un momento importante para Cuba y para la región, habría que formularles una propuesta para que se acerquen al Mercosur.
Además está el puerto de Mariel (construido y financiado por Brasil), es algo muy importante para el comercio con nosotros y con Estados Unidos.
–¿Cuba estará en la agenda de los presidentes?
–No lo sé, no la conozco. En realidad no creo que Cuba aparezca en la declaración final de la reunión, pero no se puede descartar que sea un asunto conversado en las reuniones entre presidentes del viernes.

Unión Europea

Desde hace meses crece el lobby por la firma de un tratado de libre comercio con la Unión Europea del que son parte la derecha brasileña, empresarios, medios y ministros ligados a grupos de interés. Es el caso de Armando Monteiro Neto, ex titular de la Confederación Nacional de la Industria y actual jefe de la cartera de Desarrollo e Industria y la ministra de Agricultura, Katia Abreu, quien dirigió la Confederación Nacional de la Agricultura donde están representados los grandes productores. Fue ella quien durante la cumbre UE-Celac, el mes pasado, sugirió que Brasil acuerde con los europeos aunque falte el consenso con el resto del Mercosur.
La posición de los ministros Abreu y Monteiro Neto –ninguno de ellos pertenece al PT– no es hegemónica en el gabinete de Dilma Rousseff, pero se corresponde con las de Uruguay y Paraguay.
Desde que José Mujica dejó el gobierno, en marzo, su sucesor Tabaré Vázquez retomó la política pendular entre el Mercosur y las potencias occidentales, a veces muy inclinada hacia estas últimas, so pretexto de ampliar mercados para paliar la crisis.
Tabaré tiene como principal aliado a su colega paraguayo Horacio Cartes, que a partir de hoy asumirá la conducción temporal del bloque.
Días atrás, diplomáticos del Mercosur fueron convocados para conversar en el Palacio Itamaraty, Cancillería, sobre la oferta que se presentará ante la UE posiblemente este año, a lo que no se opone la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Claro que Argentina observa con reservas una apertura irresponsable frente a una UE estancada y ávida de inundar Sudamérica con bienes manufacturados a cambio de poco o casi nada.
–¿Y Dilma con quién se alía? –preguntó Página/12 al Doctor Rosinha.
–La presidenta ha sido muy clara respecto de que el Mercosur debe negociar conjuntamente, llevar una posición consensuada ante la UE, esto lo ha dicho en varias oportunidades, también lo dijo en Bruselas durante la cumbre de la UE y la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe).
–En Bruselas, Katia Abreu habló de la firma unilateral.
–Eso fue un dicho que luego quedó atrás, está solucionado, la posición de Brasil es la que manifestó Dilma.
–¿La Alianza del Pacífico afecta la proyección del Mercosur?
–Hay mucha publicidad sobre la Alianza del Pacífico (México, Colombia, Perú y Chile) que, en realidad, es bastante menos de lo que se dice. Se la publicita como algo mejor que el Mercosur y ni siquiera nos superan en lo comercial. Usted sabía que el comercio entre los países de la Alianza es menor que la suma del comercio del Mercosur con cada uno de esos cuatro países. Realmente no me parece que la Alianza sea algo mejor que el Mercosur ni que nos haga sombra. Además la Alianza está pensada como un acuerdo solamente económico a diferencia del Mercosur. Nosotros somos un bloque político. ¿Por qué se habla tan bien de ellos? Por causas ideológicas y porque ellos tienen el guiño de Estados Unidos. No quiere decir que el Mercosur vaya a confrontar con la Alianza, al contrario, queremos dialogar con ellos y ya tuvimos un par de reuniones de acercamiento.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/277259-73586-2015-07-17.html