20 jul 2015

El hombre elegido para destruir la BBC

La cruzada de Cameron contra la radiotelevisión pública por su magnitid y su supuesta tendencia izquierdista se sopechaba desde el nombramiento de John Whittingdale
PABLO GUIMÓN Londres 18 JUL 2015


Entrada a la sede principal de la BBC. / PETER NICHOLLS (REUTERS)

La del diputado John Whittingdale parecía una carrera política amortizada. Fue asesor de Thatcher y ocupó importantes cargos en la oposición conservadora a Blair. Pero David Cameron, cuando tomó las riendas del partido en 2005, no apostó por él. Tampoco cuando llegó al poder en 2010. Whittingdale fue el primer sorprendido cuando el pasado 11 de mayo recibió una llamada de Downing Street.

Cameron, que estaba formando Gobierno tras su inesperada mayoría absoluta, ofreció a Whittingdale ser ministro de Cultura. El Daily Telegraph, diario amigo del partido conservador, eligió el siguiente titular: “Los tories declaran la guerra a la BBC”.

A Whittingdale, de 55 años, le precedían sus críticas a la radiotelevisión pública. Al frente de un comité parlamentario, había publicado un documento sobre el futuro de la BBC que recomendaba terminar con su modelo de financiación –un canon anual que pagan todos los hogares con televisor- y cuestionaba su tamaño y su acierto en su misión de ofrecer radiotelevisión de servicio público.

La lectura política era evidente. Un Gobierno dispuesto a recrudecer su cruzada contra el tamaño del Estado; un partido tradicionalmente receloso de la supuesta tendencia izquierdista de los informativos de la BBC, recelo intensificado durante una campaña electoral que se vivió en términos de un empate virtual entre los dos grandes; y una legislatura en la que toca revisar el estatuto constitutivo –el vigente vence en diciembre de 2016- que rige la entidad. La designación de un ministro que ha definido a la BBC como “la organización más manirrota e inflada del planeta” no parece inocente.
La primera ofensiva de la guerra de la BBC llegó el 8 de julio. El canciller del Exchequer, George Osborne, anunció una jugada maestra que supone eliminar de un plumazo un 18% de lo que recauda la BBC con el canon. La entidad asumirá a partir de ahora la financiación del canon a los mayores de 75 años, algo que venía haciendo el Ministerio de Trabajo. El Gobierno se ahorra 630 de los 12.000 millones de libras de gasto público que se ha propuesto recortar.



John Whittingdale. / STEFAN WERMUTH (REUTERS)

Pero la gran batalla comenzó el pasado jueves. Whittingdale presentó un documento que resume la postura del Gobierno de cara a la revisión del estatuto. El informe cuestiona los grandes pilares de la BBC: su sistema de financiación y su vocación de universalidad, dos principios que van de la mano.

Conceptualmente, el sistema de financiación implica dos cosas. El hecho de que sean los ciudadanos los que ingresan el canon en el banco protege a la BBC de los vaivenes que sufren otras partidas del gasto público y, por tanto, salvaguarda su independencia política. Y el hecho de que grave a todos los hogares que tengan televisor sustenta filosóficamente su vocación de universalidad. Si todos la pagan, la BBC debe ofrecer algo para todos.

La BBC es hoy un monstruo que emplea a cerca de 20.000 personas con un presupuesto público anual de 4.800 millones de libras. Hasta 48 millones de británicos ven la BBC 18 horas por semana. Su vocación es construir la identidad británica, ser un catalizador del talento del país, un ente poroso compartido por todos.

Esa idea de porosidad se refleja en su cuartel general, en el corazón de Londres, a unos pasos de Oxford Circus. El nuevo edificio introduce literalmente la ciudad en la BBC. La entrada es una plaza y la calle misma atraviesa una parte del edificio. El plató donde se ruedan algunos programas estrella está a pie de calle, separado de esta solo por un cristal. Siempre hay algún rodaje en la propia plaza. La redacción principal de los informativos está a 10 metros de la calle. Los presentadores se mezclan con los paseantes, con los alumnos de los colegios que visitan el edifico, con los paparazzi. La seguridad es discreta. No es un fortín cerrado. No es, por poner un ejemplo, Prado del Rey. La BBC es del contribuyente.

La alternativa es una BBC más pequeña, limitada a aquello que no puede ofrecer el mercado, y financiada por suscripción o por un híbrido de suscripción y canon. El entorno ha cambiado. La tecnología ha eliminado las diferencias de soporte, todos compiten en las pantallas de dispositivos móviles. La BBC juega en el terreno de Netflix, Amazon, Google, Apple, y en el de los periódicos locales y nacionales. El Times y el Telegraph, los dos periódicos serios más cercanos a los tories, tienen ambos plataformas de pago en sus ediciones online. Empresarialmente no es lo más conveniente que exista una gran web de noticias gratuita y pagada por el contribuyente.

La BBC ha proporcionado argumentos a sus enemigos en los últimos años. Su gestión en el escándalo de los delitos sexuales del locutor estrella Jimmy Savile dañó gravemente la confianza en la institución. Los millonarios finiquitos entregados a ejecutivos salientes ofrecieron deliciosa carnaza.

Cameron ha decidido enfrentarse a un símbolo del país. Algo a lo que no se atrevió ni Margaret Thatcher, aunque representaba todo lo que ella odiaba. En 2016 debe haber un nuevo estatuto. La escasez de tiempo juega a favor de Cameron. En su contra, la alta popularidad que sigue teniendo hoy la cadena entre los británicos. Incluso entre los votantes conservadores.

La BBC se defiende

La entidad ha empezado su defensa con cautela. A Tony Hall, director general desde 2013, se le ha definido como el Adriano de los emperadores de la BBC. El primero que no se centra en la expansión sino en consolidar las fronteras de su territorio. Tiene fama de táctico y conciliador.

Cuando el pasado 29 de junio Whittingdale le anunció que el ministro de Finanzas iba a trasladar a la BBC la responsabilidad de pagar el canon de los mayores de 75 años, quitándole de un plumazo 630 millones de libras, Hall decidió no enfrentarse públicamente. Negoció duramente en privado con Osborne, obteniendo en contrapartida el compromiso de que el canon, congelado desde 2010, volvería a subir con el IPC.

Tras la publicación del documento de Whittingdale el pasado jueves, la BBC respondió, esta vez sí, con un comunicado público en el que sostiene que el Gobierno plantea “una BBC disminuida y menos popular”. Algo que sería “malo para Reino Unido y diferente de la BBC que los británicos han conocido y amado durante más de 90 años”. Después ha trascendido que promovió una carta abierta al primer ministro, firmada por personalidades como la escritora J.K. Rowling o el actor Daniel Craig, que decía que “una BBC disminuida significaría un Reino Unido disminuido”. En los próximos meses, probablemente a través de una serie de discursos, Tony Hall definirá la postura negociadora de la casa.

SUSTO PARA MACRI

EL PRO SOLO SE IMPUSO EN SEIS DE LAS QUINCE COMUNAS EN QUE SE DIVIDE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

Al macrismo se le destiñó el amarillo

Aunque Martín Lousteau ganó en nueve comunas, los barrios de mayor poder adquisitivo volvieron a inclinar la elección a favor del macrismo y le dieron el triunfo a Horacio Rodríguez Larreta.
 Por Laura Vales

Horacio Rodríguez Larreta ganó con los votos de la zona norte de la ciudad. La ajustada diferencia de 54 mil votos en su favor salió del cordón de los barrios con mayor poder económico de la Capital Federal: Recoleta, Palermo, Saavedra, Núñez, Belgrano. De las quince comunas en que se divide la CABA, el PRO se impuso sólo en seis, mientras que ECO punteó en las nueve restantes. Sin embargo, en los resultados finales el macrismo obtuvo el triunfo porque en esa franja norte, la más acomodada pero también la más favorecida por la gestion macrista, concentró altos márgenes de adhesión que le permitieron descontar la ventaja que Martín Lousteau había obtenido en el resto del territorio porteño, donde sumó un voto antimacrista por encima de todas las presiones.
Mirados más de cerca, los resultados del ballottage muestran que el PRO se impuso gracias al apoyo de los residentes de la Recoleta y Palermo, donde están las comunas 2 y 14, que resultaron claves para su triunfo. En Recoleta, el sucesor de Mauricio Macri logró su ventaja más importante, un 65,49 frente al 34,51 por ciento de Lousteau. Expresado en números enteros, esto quiere decir que los vecinos de La Biela le dieron más de 28 mil votos por encima de los que en el mismo distrito eligieron a ECO. En Palermo pasó más o menos lo mismo: Larreta consiguió un 58,34 frente al 41,66 por ciento de su competidor. Esta zona, más amplia y con mayor densidad poblacional, le agregó otros 28 mil votos de diferencia en su favor.
ECO ganó en nueve comunas, pero en cada una con escasos votos a favor. Lousteau hizo su mejor resultado entre los vecinos de Chacarita, Villa Crespo y La Paternal (Comuna 15), donde se impuso con 54,44 contra un 45,56 por ciento del macrismo –59.497 votos a 49.788–.
Otros de los barrios donde hizo una buena elección fueron los de la Comuna 10 (Floresta y Liniers) con 53,58 a 46,42 por ciento, la 5 (Almagro y Boedo), con 54,14 contra 45,86, la 7 (Flores y Parque Chacabuco), donde consiguió 52,34 contra 47,66 por ciento y la 9 (Mataderos), con 52,91 a 47,09 por ciento.
En el resto de las comunas donde Lousteau quedó primero, fue cabeza a cabeza. Por ejemplo, en las comunas de clase media-baja o media-media, como la 3 (Balvanera y San Cristóbal), Eco consiguió 50,85 contra 49,15 por ciento de Macri. En la 6 (Caballito) el resultado fue 51,52 contra 48,48. En la 8 (Villa Lugano y Soldati), 50,02 a 49,98 por ciento. También hubo poca diferencia en favor de Lousteau en la comuna 11 (Devoto), que terminó 51,55 a 48,45 por ciento.
Una sola zona popular de la ciudad no le dio la espalda al macrismo: fue la comuna 4, de La Boca y Parque Patricios, donde el PRO es fuerte históricamente. Ayer volvió a ser respaldado, aunque con un margen esta vez escaso. El espacio político de Macri se impuso allí por 51,59 contra el 48,41 de ECO.
Si se comparan los resultados barrio por barrio de la primera vuelta con la segunda, el dato es que la inesperada subida de por Lousteau en nueve de las quince comunas fue construida no sólo sumando a los electores que en primera vuelta apoyaron al candidato del Frente para la Victoria, sino también con una parte de los votos de la izquierda.
El FpV dio libertad de acción a su militancia, que ayer evidentemente se volcó a votar contra Macri más que a votar en blanco. En cambio, las dos vertientes de la izquierda con representación electoral, el Frente de Izquierda y Autodeterminación y Libertad, de Luis Zamora, habían llamado a votar en blanco, una recomendación que no todos sus electores acataron.
Esto se desprende de comparar los números de la primera con la segunda vuelta. Larreta, que hace 15 días había alcanzado un 45,5, ayer obtuvo el 51,64 por ciento; es decir que creció seis puntos. Lousteau había logrado inicialmente un 25,5 por ciento y en el ballottage llegó a 48,36.
Es decir que Lousteau subió un 23 por ciento. El FpV había reunido en la primera vuelta sólo el 21,9 por ciento de las adhesiones, y la izquierda otro 7 por ciento entre el AyL y el FIT.
Vale la pena repasar los números enteros de la primera y segunda vuelta, ya que los porcentajes son comparables sólo a modo de aproximación, ya que en cada elección hubo un total diferente de votantes. Así, Rodríguez Larreta había sacado 818.964 votos en primera vuelta y ayer llegó a 860.802: sumó 54.745 votos. Por su parte, Lousteau, que había reunido 458.902 sufragios, en el ballottage alcanzó 806.057 respaldos: lo votaron 360.062 personas más que el 5 de julio. Esa cantidad de votos es casi la misma que los votantes de Recalde en primera vuelta (394.541) y más del doble que los votos del conjunto de la izquierda.
En cuanto al ausentismo y el voto en blanco, ambos crecieron con respecto al 5 de julio. Ayer se presentaron a votar unas cien mil personas menos que en la primera vuelta. El voto en blanco, a su vez, pasó del 2 al 5 por ciento, (unos 90 mil en total). Desglosado comuna por comuna, resulta que los barrios donde el PRO sacó su mayor diferencia fueron aquellos en los que hubo menos voto en blanco, como Núñez, Palermo, Saavedra. Esto sugiere que tanto el voto en blanco y el ausentismo también expresaron modos de rechazo a Larreta. Sumados, fueron casi 200 mil sufragios. ¿Cuántos hubieran votado por Lousteau, sabiendo cómo terminó el ballottage?













- Horacio Rodríguez Larreta ganó con los votos de la zona norte de la Ciudad. La ajustada diferencia de 54 mil votos en su favor salió del cordón de los barrios con mayor poder económico de la Capital Federal.
- La única zona popular de la Ciudad que no le dio la espalda al macrismo fue la Comuna 4, que comprende La Boca, Barracas y Parque Patricios. Allí el PRO es fuerte históricamente y volvió a ser respaldado, aunque esta vez por escaso margen.
- En la Comuna 2, que es Recoleta, Rodríguez Larreta logró su mayor ventaja. Entre los vecinos de La Biela sacó más de 28 mil votos por encima de Lousteau. La otra comuna clave para su triunfo fue la 14, Palermo.
- Lousteau tuvo su mejor resultado en la Comuna 15, que comprende los barrios de Chacarita, Villa Crespo, La Paternal, Villa Ortúzar, Agronomía y Parque Chas. Allí obtuvo 59.497 votos contra los 49.788 de Larreta.
- Desglosado comuna por comuna, resulta que los barrios donde el candidato a jefe de Gobierno del PRO sacó su mayor diferencia fueron aquellos en los que hubo menos voto en blanco, como Núñez, Palermo, Saavedra.

El riesgo de otra tragedia griega

Los especialistas afirman que un paquete como el que le fue prescripto a Grecia contribuirá a profundizar la crisis. A su vez, la actuación de Syriza y la consiguiente frustración abren un amplio espacio para la derecha nacionalista.


Producción: Tomás Lukin

Dos veces la misma piedra

Por Alberto Müller *
La tragedia griega se repitió. La breve primavera que representó la llegada de Syriza y su equipo descorbatado, con un clímax con el referéndum, aportó el toque de farsa. Pero la tragedia tiene claros visos de continuar. Que la entrada al euro significó para Grecia una suerte de borrachera por consumo descontrolado de deuda no cabe duda. Este auge vino acompañado por una buena dosis de corrupción, lo que elevó la gradación alcohólica de la borrachera, además de favorecer a algunos que, más allá de su adicción, supieron sacar provecho de las libaciones generalizadas.
La insustentabilidad era evidente. Desde su entrada al euro en 2001, Grecia creció al 3 por ciento anual hasta 2008, una tasa superior a la de Francia y Alemania, aunque algo inferior a la de España. Pero esto vino acompañado por un fenomenal déficit de la cuenta corriente externa. Si en el quinquenio anterior a 2001 éste representaba algo más del 5 por ciento del PIB, llegó a 14 por ciento en vísperas de la crisis internacional. No hace falta saber griego para imaginarse el discurso que imperó entonces: generamos confianza, entran capitales, crecemos, y por eso tenemos déficit en cuenta corriente.
Y para ir a otro aforismo, sabemos que la especie humana suele tropezar varias veces con la misma piedra, así se trate de un periférico y poco relevante país sudamericano o de la cuna de la civilización occidental. Grecia cayó víctima del mismo simplismo que vimos por estas pampas, cuando el único indicador económico que interesaba era si entraban o salían capitales. Basta haber tenido más de 20 años en 1990 para recordar ese discurso. Tantos economistas bien pagos para reiterar una y otra vez la misma falacia.
Alexis Tsipras apostó al Grexit como amenaza, suponiendo que la Unión Europea iría a asustarse ante un eventual efecto en cadena, habida cuenta del euro-escepticismo reinante: al final, habría un rescate en mejores condiciones. El plebiscito intentó fortalecer esa negociación. Pero lo cierto es que cuando esa perspectiva se hizo tangible –el ministro alemán Wolfgang Schäuble hizo circular su propuesta de un Grexit por un lustro– se acabó el juego, porque Tsipras resultó estar más interesado aún que el ministro alemán en permanecer en el euro.
En términos del truco, el griego se fue al mazo y llegó el tercer ajuste. Préstamos contra liquidación del patrimonio griego de empresas públicas, resignación de soberanía, ajuste fiscal y todo lo que integra ese menú; nada de alcohol ni borracheras. Del plebiscito al papelón, y de allí a una nueva temporada de la larga tragedia griega.
Desde 2010 Grecia tuvo una caída acumulada del PIB real de 16 por ciento, algo parecido al derrumbe argentino entre 1998 y 2002. Pero nosotros tuvimos suerte al apostar al default; la recuperación comenzó ya en el segundo trimestre de 2002. Grecia no hizo lo mismo, porque salir del euro era “caerse del mundo”, otra zoncera familiar por estos pagos. La misma receta esperablemente dará los mismos resultados.
Esto será tropezar otra vez con la misma piedra. Habrá recesión y probablemente Grexit, pero esta vez será el éxodo de los griegos, que irán a compartir la suerte de los contingentes de emigrados de países del este europeo y Africa, que insisten en llegar a una Europa cada vez más xenófoba y con menos oportunidades. Y sobre todo, será la caída de Syriza. Algo que seguramente está en la agenda, porque llamar a un referéndum para estas negociaciones es algo que mina la necesaria reserva (o “confianza”) que demandan estas negociaciones.
El experimento de Syriza parece tener patas cortas. El referéndum se mostró inútil, porque en realidad era el propio Tsipras quien le temía más al Grexit. La euforia luego de la victoria del No fue demasiado breve, y seguramente dejará heridas políticas. Máxime cuando personajes políticos encumbrados de la civilizada Europa se dedicaron a denostar públicamente al pueblo griego, por su alegada escasa contracción al trabajo duro. Una humillación por partida múltiple.
Dos reflexiones finales. La primera es la pregunta acerca de quién es el que manda en todo esto. El gobierno alemán ha sido puesto como el agente maligno por excelencia. Pero no es exactamente así. Quien manda aquí es la lógica de las finanzas. El único límite es la geopolítica estadounidense, preocupada por un aumento de la influencia de Rusia o China en Europa occidental y central. Es sintomático además que, cuando la política se subordina de esta forma a los poderes económicos, cae verticalmente la dimensión intelectual de sus protagonistas.
La segunda reflexión tiene que ver con las repercusiones políticas de estos episodios. La humillación de Grecia recuerda mucho a la que se infligió a la Alemania de la primera posguerra, y no es necesario relatar cuáles fueron las consecuencias. La extrema derecha eurofóbica ha crecido considerablemente en varios países europeos occidentales. Entre ellos, el griego Amanecer Dorado, que, pese a tener su cúpula encarcelada por delitos de violencia, logró más del 6 por ciento de los votos en las últimas elecciones. La claudicación de Syriza, y la consiguiente frustración, abren un amplio espacio para la derecha nacionalista. Estaríamos tropezando una vez más con la misma piedra. En este caso, es la piedra que dio lugar a la peor conflagración bélica de la historia de la humanidad. No deja de ser notable que sea precisamente Alemania quien lidera este accionar; hasta los países más cultos pueden olvidar su pasado.
* Cespa-FCE-UBA.

Problema estructural

Por Andrés Musacchio *
El programa acordado para “rescatar” a Grecia recogió fuertes críticas, incluso de organismos insospechables como el FMI. No sólo las consecuencias sociales sino la misma sustentabilidad técnica de las metas y los objetivos han sido objeto de la picota. Sin embargo, las observaciones resultan absolutamente unilaterales. Se discute si las reformas acordadas permiten remodelar la economía griega, de modo que alcance mayores niveles de competitividad, reduzca el gasto público y privatice convenientemente. Pocos discuten empero el contexto en el que se desenvuelve la economía griega, probablemente la razón fundamental del seguro fracaso del paquete, así como de la crisis.
Suele insistirse, no sin algo de razón, en que la economía griega tiene una muy baja competitividad, elevados costos salariales, una deuda agobiante y un gasto público excesivo. Aunque en economía uno más uno no siempre es igual a dos, en este caso sí es cierto que los déficit griegos tienen que corresponderse con superávit por algún lado. Efectivamente esto ocurre. Varios de los países más afectados por la crisis en Europa, como Grecia, España, Portugal, Chipre tienen o han tenido abultados desbalances en sus cuentas corrientes y fiscales, que espejan los superávit de Alemania, Holanda, Bélgica, Austria, Dinamarca, Suecia o Finlandia. Un viejo amigo ultraliberal diría que durante algún tiempo algunos países decidieron financiar voluntariamente a otros en sus desbordes. Es un poco la idea predominante. Alguien financió gastos desmedidos transitoriamente, sin interesarse por la génesis de los superávit y la causalidad del problema. Sin embargo, ahí está la clave de la cuestión.
Con la introducción del euro, a comienzos del milenio, se produjo una fuerte revaluación de la moneda europea que minó la competitividad en la producción de bienes. Algunos países pudieron imponer duras políticas en materia salarial y en las condiciones de trabajo, de modo que absorbieron la revaluación y ganaron todavía más en competitividad.
¿Quiénes estaban en condiciones de ejecutar tales políticas? Aquellos que partían de un contexto de salarios muy por encima de las necesidades sociales mínimas, que tenían una importante tasa de acumulación y que estaban colocados en una trayectoria tecnológica de élite. El costo, sin embargo, era una fuerte contracción del mercado interno. Además, la elevación de las tasas de ganancia generaba fondos líquidos que no eran usados en una expansión sostenida de la inversión, pues una demanda débil no garantizaba la absorción de un producto creciente.
Las condiciones quedaban establecidas por esas políticas. Algunos países reestructuraron su aparato productivo y desplegaron un modelo neomercantilista, en el cual el núcleo duro eran las exportaciones. Con la moneda revaluada y el mercado único que impedía barreras defensivas los países más débiles perdieron buena parte de sus bases productivas y se especializaron cada vez más en servicios. Los servicios financieros y el negocio inmobiliario florecieron con un flujo de capitales externos –generado en los países superavitarios– que encontraban un canal de salida, permitiendo además financiar un déficit comercial creciente, contracara de la expansión exportadora de los socios mayores de la UE. Pero era esa política exportadora, con la intención explícita de multiplicar los excedentes comerciales, la que dominaba el escenario. Es decir, no se trataba de un club de vagos del sur aprovechándose de las laboriosas e ingenuas abejas del norte.
En ese contexto, la potencia regional, Alemania, tuvo el rol principal, liderando la ofensiva neomercantilista. Algunos datos permiten poner en perspectiva el problema. Alemania, que en 2001 todavía tenía un saldo negativo en cuenta corriente, acumuló un superávit entre 2002 y 2012 que equivale al 70 por ciento del stock de deuda pública registrado en el primer trimestre de 2013 de España, Portugal. Irlanda y Grecia sumados. En el mismo período, las exportaciones alemanas saltaron de algo más del 25 por ciento del PBI a más del 40 por ciento. En el mismo período, la tasa de crecimiento anual promedio de Alemania fue del 0,9 por ciento. Esto puede leerse al revés: un país estancado donde avanzan las exportaciones significa un mercado interno que se achica o salarios que se contraen. Una contracción a la que no pueden darse el lujo países como Grecia.
El problema de la deuda, gestado bajo esas condiciones, tiene poco de sorprendente. Hasta 2007, el crecimiento de la deuda de los países del sur estuvo liderado por el sector privado. Con la crisis, las potencias centrales y los organismos multilaterales organizaron el rescate de sus bancos, alimentando de divisas a Estados que, a su vez, financiaban la fuga y absorbían las pérdidas con esos créditos. Allí –y sólo allí– se dispararon las deudas públicas, mientras se licuaban las privadas.
En síntesis, buena parte de la responsabilidad de la crisis griega se sitúa en el modelo implementado por los países centrales de la Unión. Sin un cambio profundo en ese aspecto, cualquier programa estará condenado al fracaso, porque deja intactos los resortes principales de la crisis. El problema griego, sin embargo, deja latente la pregunta de la decadencia de Europa. Un economista francés, Gerard De Bernis, afirmaba que ningún país desarrollado pone a su periferia en el camino de la desaparición, pues en última instancia eso significa un golpe a sí mismo.
* Investigador UBA/Conicet.

La privatización de las semillas

UN ESTUDIO EN TREINTA PAISES DE CUATRO CONTINENTES DA CUENTA DEL NUEVO FENOMENO

La investigación de las organizaciones Vía Campesina y Grain muestra cómo las corporaciones avanzan para controlar un insumo básico de la producción de alimentos. “La criminalización de las semillas campesinas. Resistencias y luchas” es el nombre del informe.



 Por Darío Aranda

Las grandes empresas del agro impulsan leyes “que privatizan las semillas” y “judicializan a los productores”. Es una de las afirmaciones de la investigación realizada por las organizaciones internacionales Vía Campesina (reúne a movimientos rurales de todo el mundo) y Grain, que analizaron las legislaciones y políticas públicas de más de treinta países de cuatro continentes. “Las semillas campesinas, uno de los pilares de la producción de alimentos, están sometidas a un ataque de corporaciones y gobiernos”, advierte el informe. Las principales empresas del mercado son Monsanto, Dupont Pionner, Syngenta, Bayer y Dow.
“La criminalización de las semillas campesinas. Resistencias y luchas”, es el nombre de informe publicado por la Vía Campesina (VC) y Grain. Analiza la situación de América, Asia, Africa y Europa. Recuerda que el intercambio libre de semillas, entre comunidades y pueblos, fue lo que permitió que los cultivos se adapten a diferentes condiciones, climas y topografías. “Es lo que ha permitido que la agricultura se extienda, crezca y alimente al mundo”, remarca. Y precisa que desde la llamada “revolución verde” (década del ’60), cuando las empresas comenzaron a tener mayor injerencia, se inició un proceso de apropiación de las semillas, el primer eslabón de la alimentación.
Tres empresas controlan más de la mitad (53 por ciento) del mercado mundial de semillas. Monsanto (26 por ciento), DuPont Pioneer (18,2) y Syngenta (9,2). Entre el cuarto y décimo lugar aparecen la compañía Vilmorin (del francés Grupo Limagrain), WinField, la alemana KWS, Bayer Cropscience, Dow AgroSciences y las japonesas Sakata y Takii. Entre las diez empresas dominan el 75 por ciento del mercado mundial de semillas.
El informe señala que en América se desarrollan resistencias contra las “leyes Monsanto”. Describe el caso de Chile, donde tras cuatro años de movilizaciones lograron en 2014 que se retirara un proyecto de ley que privatizaba las semillas. También resalta el caso de Colombia, en 2013, cuando las organizaciones campesinas iniciaron una huelga masiva en todo el país. Bloquearon rutas y paralizaron la producción de alimentos. El gobierno intentó que el intercambio de semillas indígenas enfrentara multas o incluso prisión. “En 2011, las autoridades del gobierno colombiano irrumpieron en los almacenes y camiones de los agricultores de arroz (en la provincia de Huila), y destrozaron de manera violenta 70 toneladas de arroz que según ellos no se habían procesado de acuerdo a la ley”, recuerda el informe. Las organizaciones sociales insisten en la derogación de la ley.
De Brasil, que es el segundo productor mundial de transgénicos y el gobierno habilitó nuevas semillas, describe el proyecto de gran escala para el desarrollo de semillas criollas, en el marco de la Política Nacional para la Agroecología y la Producción Orgánica, adoptada en 2012. Y remarcaron la importancia, desde 2003, del Programa de Adquisición de Alimentos, en el que el Estado adquiere las cosechas de los campesinos. En octubre de 2013, 5000 agricultores brasileños ocuparon unas instalaciones de producción de semillas pertenecientes a Monsanto en el estado de Pernambuco.
En Costa Rica, en 1999, el gobierno intentó modificar sus leyes para cumplir con los requisitos de la Organización Mundial del Comercio (OMC). La movilización de las organizaciones sociales impidió la nueva legislación y se avanzó en el camino contrario, por la prohibición de los transgénicos. En la actualidad, el 80 por ciento del territorio se declaró libre de transgénicos.
En El Salvador se avanzó en un plan agricultura familiar que incluye la distribución de semillas a los pequeños agricultores. “La iniciativa se enfrentó a problemas con el gobierno estadounidense, al considerar que infringía tratados de libre comercio y exigieron el fin de la distribución de semillas y que se las compren a Monsanto”, explica el informe.
El trabajo de VC y Grain detalla el papel de Venezuela, donde se impulsa un proyecto de ley que limita la entrada de transgénicos y defiende las semillas campesinas, como parte de un modelo productivo basado en la agricultura sostenible y la soberanía alimentaria. Resultado de una serie de consultas nacionales en distintos puntos del país, define las semillas como un bien público, “herencia colectiva que no puede ser privatizada”.
México mantiene desde hace más de una década una lucha masiva en defensa del maíz, el cultivo más importante del país. Mediante el Tratado de Libre Comercio del Norte se intenta la introducción masiva de transgénicos. En 2005 fue aprobada una legislación (llamada ley Monsanto) que abrió paso a los transgénicos. “Le siguió una Ley Federal de Producción, que criminalizaba el libre intercambio de semillas nativas. Y le siguió el decreto presidencial para nuevos permisos de transgénicos”, afirman la Vía Campesina y Grain.
Con esa ingeniería legal, las multinacionales Monsanto y Dow recibieron 156 permisos para el cultivo experimental de maíz.
El informe recuerda que existen pruebas concluyentes de que el maíz transgénico de Estados Unidos ya contaminó el maíz nativo de México. Dato positivo, los agricultores mexicanos siguen optando por las semillas campesinas: el 80 por ciento del maíz de México sigue siendo el criollo.
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-277441-2015-07-20.html

El Salvador: pandillas buscan acuerdos con el gobierno

Los cabecillas de las maras y pandillas de El Salvador, supuestamente enviaron una carta al ministro de Justicia y Seguridad Pública, Benito Lara y al Consejo de Seguridad Ciudadana, en la que piden se instale el diálogo para buscar la paz.


El periodista Paolo Lüers, publicó el miércoles en su blog el manuscrito suscrito por 13 de los cabecillas de la Mara Salvatrucha (MS 13) y de las dos fracciones de ll pandilla Barrio 18, que guardan prisión en una cárcel de máxima seguridad, en la que plantean su propuesta al gobierno y al Consejo de Seguridad Ciudadana, integrado por representantes de la empresa privada, iglesias de diferentes denominaciones, municipalidades, partidos políticos y la Fiscalía General de la República.
“Darle oportunidad a la nación salvadoreña a desarrollarse en un ambiente más pacífico y establecer los mecanismos que puedan permitirnos (a ambos) establecer acuerdos para alcanzar la tan anhelada paz a través del diálogo; quedando por sobrentendido que en ningún momento buscamos negociar nada con nadie, ya que estamos claros de nuestra condición”, expresa la carta.
Las pandillas acordaron una tregua en marzo de 2012 en los marcos del anterior gobierno y los homicidios bajaron hasta cinco por día. Desde que la tregua se rompió en septiembre de 2013, los homicidios han aumentado a 12 diarios desde la sunción del nuevo gobierno y el mes de junio cerró con un promedio de hasta 22 al día.
El gobierno del presidente Mauricio Funes (2009-2014), no aceptó haber negociado, pero reconoció que había actuado como “facilitador” del acuerdo con las maras y pandillas. No obstante, algunos líderes de las pandillas fueron trasladados de la cárcel de máxima seguridad conocida como Zacatraz, a prisiones en las que sus condiciones de vida mejoraron.
En lo que va del año las pandillas han buscado sentarse a dialogar con el gobierno, pero el presidente Sánchez Cerén ha cerrado toda posibilidad, y advirtió que cumplirá con su mandato de aplicar la ley, regresando a Zacatraz a los cabecillas de estos grupos, donde pierden todos los beneficios penitenciarios anteriores y no tienen comunicación direta con el exterior.
El vicepresidente de la República, Oscar Ortiz reconoció la existencia de la carta, pero reiteró que “no se puede negociar con grupos criminales”.