29 jul 2015

EN BRASIL DETUVIERON AL PRESIDENTE DE ELETRONUCLEAR BAJO SOSPECHAS DE CORRUPCION


Un caso que salpica a la estatal nuclear

En el marco de la investigación a Petrobras y a compañías privadas, la policía detuvo a Othon Luiz Pinheiro da Silva, titular de Eletronuclear, sospechado de haber sido sobornado por empresas constructoras para obtener contratos.
 Por Darío Pignotti

Página/12 En Brasil
Desde Brasilia
Con un despliegue de decenas de hombres, concebido con estética de serie televisiva, la policía federal irrumpió ayer en el edificio de la estatal Eletronuclear en Río de Janeiro, reactivada en la década pasada como parte del impulso dado al programa atómico, y detuvo a su titular, el almirante Othon Luiz Pinheiro da Silva, sospechado de haber sido sobornado por empresas constructoras para obtener contratos.
El denominado Operativo Radiactividad fue, en realidad, un capítulo dentro de la investigación madre llamada Lava Jato (lavado rápido) llevada a cabo desde comienzos de 2014 sobre irregularidades perpetradas por ex ejecutivos de Petrobras en complicidad con compañías privadas (ver aparte). Los fiscales y agentes de Inteligencia a cargo de la causa Lava Jato descubrieron nexos entre los desfalcos contra la petrolera y los que se cometieron en perjuicio de Eletronuclear. Por lo tanto ahora, luego de los allanamientos y órdenes de detención ejecutados ayer, la sombra de corrupción y el desprestigio (inducido) que sobrevolaba a Petrobras se prolonga hacia la compañía estatal nuclear.

Padre del proyecto nuclear

Al detenido Othon Pinheiro da Silva se lo considera el padre del proyecto nuclear brasileño en el que trabaja desde hace más de 40 años, al principio integrando un equipo secreto de expertos con el que la Marina procuraba desarrollar armamento atómico para acortar la desventaja estratégica frente a Argentina.
Según la Procuraduría Federal, el militar retirado habría cobrado 4,5 millones de reales (1,4 millón de dólares) en concepto de coimas para conceder contratos para la construcción de la usina Angra III en Río de Janeiro, proyecto que estaba congelado desde la década del ‘80. El dinero habría sido aportado entre 2009 y fines de 2014 por la constructora Andrade Gutiérrez, la segunda más importante del país, que se lo hacía llegar a través de una firma “intermediaria” o de fachada llamada Aratec.
“No recibí ninguna propina relativa a Angra III ni por ninguna otra obra, mi vida es transparente, vivo de mi jubilación en la Marina y del salario como presidente de Eletronuclear”, declaró el imputado al pedir licencia en su cargo hace tres meses acorralado por las denuncias.
Quien lo acusó fue Dalton Avancini, un alto ejecutivo de Camargo Correia, que se adscribió a la delación premiada durante su prisión como imputado en el escándalo de Petrobras.
Othon Pinheiro da Silva, quien ayer por la tarde iba a ser trasladado a un presidio de Paraná, es ingeniero nuclear con estudios de posgrado en el MIT estadounidense y era una referencia para algunos científicos de su área de conocimiento. Su prisión constituye un golpe para la política de ampliación y diversificación de la matriz energética con más aporte de las plantas atómicas iniciada por el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva y continuada por su sucesora Dilma Rousseff.
Un conjunto de iniciativas adoptadas a partir de 2005, con la reactivación de Eletronuclear y el nombramiento de Pinheiro da Silva, significaron un viraje en las prioridades estratégicas. Se inscriben en esa grilla iniciativas militares como la firma de un acuerdo de Defensa con Francia en 2008 que contemplaba la construcción de un submarino propulsado a energía nuclear, y diplomáticas como el respaldo a Irán para que enriquezca uranio destinado a fines pacíficos, anunciado por Lula en 2010, origen de la mayor crisis con Estados Unidos en sus ocho años de gobierno.
En 2011, a poco de asumir su primer mandato, Rousseff creó Itaguaí Construcciones Navales, formada junto a Francia, la Armada brasileña y Odebrecht, para construir cuatro submarinos convencionales y uno propulsado a energía nuclear cuya entrega estaba prevista para 2023. Fecha que podría ser postergada por los episodios que perjudican la imagen de Eletronuclear, Petrobras, y alimentan una campaña antiestatista que tiene como corifeos a la derecha opositora, el lobby de empresas multinacionales y las cadenas de medios privados.
Horas antes de las redadas policiales de ayer, Dilma había manifestado su preocupación sobre el impacto económico causado por el proceso sobre (y contra) Petrobras, a cargo de Sergio Moro, un juez federal de primera instancia con probables simpatías opositoras.
Rousseff comentó el lunes ante un grupo de ministros que el “petrolao” representa pérdidas económicas para el país del orden del 1 por ciento del PIB, esto es unos 18.000 millones de dólares, estimación que obviamente no incluye el perjuicio que causará la crisis en puerta en Eletronuclear.
Esto contabilizando no sólo los perjuicios a la petrolera por contratos amañados y coimas, sino también por la suspensión de obras que habían sido previstas para este año junto a la pérdida de espacio internacional de las constructoras privadas como Odebrecht y Camargo Correa.
Al estar involucradas en varias causas esas firmas podrán ser excluidas de licitaciones. En ese sentido, los gobiernos de Perú y Ecuador iniciaron averiguaciones sobre Odebrecht, y el de Colombia insinuó excluirla de las futuras licitaciones para obras públicas. Incluso fuentes del gobierno dejaron trascender que esa constructora posiblemente cederá terreno ante sus rivales chinas con las que lleva adelante una disputa palmo a palmo en Africa.

Comité de Deuda de la ONU

“ARGENTINA ES EL PROBLEMA PORQUE PIDIO POR SUS DERECHOS”

Stiglitz reclamó regulación

El economista estadounidense expuso ante el Comité de Deuda de la ONU. “El capitalismo no puede funcionar sin un marco de quiebras para deudas soberanas”, advirtió. Describió al mercado de deuda como “ineficiente e inequitativo”.

“Cuando hablo con empresarios, me dicen que las reestructuraciones de deuda funcionan bien salvo por el caso de Argentina. Bueno, es que fue el único país que se plantó y exigió una negociación justa. Argentina fue el problema porque pidió por sus derechos”, señaló ayer el economista Joseph Stiglitz en la reunión del Comité Ad Hoc sobre Procesos de Reestructuración de Deuda de la ONU. El premio Nobel en Economía puso de manifiesto los problemas para países y acreedores que supone el actual ordenamiento del mercado global de deuda soberana. Pidió que no sólo se reformulen los contratos de los bonos y mejore la transparencia en el funcionamiento de las finanzas, sino la creación de un marco legal para la reestructuración de deuda, una suerte de ley de quiebras para países.
Stiglitz lidera, desde la Universidad de Columbia en Estados Unidos, el grupo académico que trabaja en la elaboración de la propuesta dirigida a la ONU para crear un marco legal para la reestructuración de la deuda soberana. Junto a él trabaja el economista argentino Martín Guzmán. “El lugar adecuado para llevar a cabo esta discusión no es el FMI. Allí se congregan solamente los acreedores, entonces ningún debate equilibrado puede surgir. El espacio indicado es la ONU, es el único lugar donde se pueden sentar en la mesa acreedores y deudores”, comenzó Stiglitz.
“¿Por qué este tema está al frente de la agenda global? Porque muchos países están enfrentando los problemas derivados del exceso de endeudamiento. Entonces queda expuesta la incoherencia del sistema actual. Las reestructuraciones de las deudas en algunas jurisdicciones son difíciles e, incluso, imposibles. El capitalismo no puede funcionar sin un marco de quiebras. Por eso todos los países tienen una ley de quiebras, pero eso no existe a nivel internacional”, dijo el economista.
Stiglitz describió que el actual mercado financiero de deuda soberana es “ineficiente e inequitativo”. La ineficiencia se explica porque los “retrasos en las reestructuraciones son muy costosos. En ese lapso, la economía empeora y se profundiza la recesión, lo vimos en Argentina y lo vemos actualmente en Grecia. Es una demora totalmente innecesaria, en donde nadie gana. No es un juego de suma cero, es un juego de suma negativa”. Por el lado de la equidad, el Nobel citó “la reciente decisión de la Justicia de Estados Unidos en el caso argentino, que favoreció a los fondos buitre por sobre los bonistas que ingresaron a los canjes”.
Especial hincapié hizo Stiglitz en los derivados llamados “Credit Default Swaps” y el daño que provocan en las negociaciones de deuda. Los CDS, por sus siglas en inglés, permiten cubrirse de un eventual default. Es decir, gatillan su pago cuando al país le va mal. “Las partes en las negociaciones pueden incluso tener interés en que no se llegue nunca a un arreglo. No estamos entendiendo la magnitud de este fenómeno”, dijo.
La propuesta más “market-friendly” es la de reformulación de los contratos de los bonos. Stiglitz advirtió que esa posibilidad introduce mejoras pero no ataca el problema de fondo. Enumeró que se podría consolidar la cláusula pari passu, que implica iguales condiciones para acreedores. “Todos están de acuerdo en que la interpretación del juez de Nueva York –en relación a Thomas Griesa– de la cláusula pari passu está mal. Eso se podría mejorar”, indicó. También pidió “transparencia en los CDS, para que al menos se sepa quién va a querer sabotear la negociación”.
Otro punto que figura en la agenda de la reformulación de contratos es la cláusula de acción colectiva, que define que, a partir de cierto porcentaje de aceptación del canje, se extienda a todos los acreedores esas mismas condiciones. “Eso no resuelve el problema, porque la aceptación tiene que darse para cada clase de bonos. Y hay muchas clases en función de la moneda de emisión y la jurisdicción. O sea, si los fondos buitre controlan una clase, no se puede llegar a un arreglo total.”
Necesitamos mejorar los contratos. Pero eso no es suficiente. ¿Por qué cada país tiene una ley de quiebras? Justamente porque los contratos no alcanzan. El FMI dijo muchas veces a los países que tenían que tener una ley de quiebras. Pero ahora, en materia de deuda internacional, dicen que con los contratos de los bonos alcanza. Eso es hipócrita. Por principios de justicia social pero también de eficiencia económica, necesitamos una ley internacional de quiebras cuyo corazón sea el principio de inmunidad soberana: así como no se permite que una persona firme su propia esclavitud, tampoco un gobierno debería poder firmar la pérdida de soberanía y que lo lleven a juicio en Nueva York. Eso tendría que ser un principio fundante”, señaló Stiglitz citando el caso argentino.
El economista advirtió también que, en el caso de la quiebra de empresas, el número de acreedores es limitado. En cambio, los países enfrentan, “además de los acreedores formales que adquirieron los bonos, un número muy grande de acreedores implícitos, que es la población. En Grecia, por ejemplo, esa deuda se ha dejado de pagar para afrontar los compromisos con los acreedores formales”.

CONDOR: ELEVAN A JUICIO LA CAUSA POR LOS CRIMENES EN EL CENTRO CLANDESTINO SHERATON

ARGENTINA

Las cartas de los secuestrados

El centro clandestino funcionó de octubre de 1976 a octubre de 1978. La investigación abarca a unas veinte víctimas, entre ellas Ana María Caruso de Carri y Héctor Oesterheld. Algunos de los represores que irán a juicio son Rodolfo Godoy, Cunha Ferré y Héctor Gamen.
 Por Alejandra Dandan

“Ahora está con nosotros ‘el Viejo’, que es el autor de El Eternauta y el Sargento Kirk. ¿Se acuerdan? El pobre viejo se pasa el día escribiendo historias que hasta ahora nadie tiene intenciones de publicarle.” El viejo Héctor Oesterheld y la autora de esa carta, Ana María Caruso de Carri, aún estaban secuestrados pero vivos, en el centro clandestino de detención y de tortura montado en la subcomisaría de Villa Insuperable, de La Matanza, a la que los represores mencionaban como el Sheraton. El CCD funcionó durante dos años, de octubre de 1976 a octubre de 1978. Ni ellos ni otra gran parte de los detenidos desaparecidos de ese lugar volvió a tener contacto con sus seres queridos desde diciembre de 1977. El juzgado de Daniel Rafecas acaba de elevar a juicio oral y público la investigación de esta causa por unas veinte personas, entre ellos Ana María y el viejo Oesterheld. La causa llega a juicio con su responsable máximo fallecido, el dictador Jorge Rafael Videla, y seis acusados, cuatro militares y dos policías.
“Este centro clandestino –dice Rafecas– mantuvo un doble aspecto, por un lado los detenidos ilegales podrían haber accedido en algunas ocasiones a contactarse con sus familiares mientras estaban cautivos, mediante visitas a sus domicilios, a los que eran llevados por personal policial o militar, o a través de cartas manuscritas que enviaban mediante Jorge Sandobal, policía de la Unidad Regional de Morón, fallecido en el año 2002. A la vez, en algunas ocasiones, se los dejaba circular en el lugar de cautiverio sin capucha ni esposas u otros medios de sujeción. Sin embargo –advierte el juez–, estas concesiones fueron compensadas por la cruel tortura y la desaparición de cada una de las personas que en su momento tuvieron acceso a tales posibilidades.”
El Sheraton o el Embudo funcionó bajo el mando del Grupo de Artillería 1 de Ciudadela, a cargo del ya fallecido coronel Antonino Fichera. El segundo jefe de la unidad militar era el ex coronel Juan Manuel Costa, que llegó a estar procesado en esta causa pero falleció mientras la Cámara Federal revisaba su procesamiento. A juicio oral irán las líneas de mandos que estaban por debajo: el jefe de la plana mayor, Rodolfo Enrique Godoy; el oficial de Inteligencia Cunha Ferré y el oficial de Operaciones Roberto Obdulio Godoy. También Héctor Gamen, segundo jefe y jefe de la plana mayor de la Brigada Décima de Infantería. Y dos subcomisarios que estuvieron a cargo de modo sucesivo de esa dependencia policial: Leopoldo Luis Baume y Juan Alfredo Battafarano. Rafecas les imputó a los seis la privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos a unas veinte personas alojadas en el centro clandestino Sheraton y obligadas a realizar tareas para el personal militar en el Grupo de Artillería 1 de Ciudadela. Sobre el trabajo forzado, el juez toma fragmentos de las cartas escritas por los detenidos. Entre ellas, una de Ana María Caruso dirigida a sus hijas Paula, Andrea y Albertina Carri en la que explica que por ahí habían estado los generales “Vaquero, Jáuregui y Martínez”, es decir, dice el juez, tres altos mandos del Estado Mayor del Ejército hoy fallecidos. “El otro día –dice la carta– cuando llamamos estábamos viendo televisión porque estábamos trabajando en una oficina, pero aquí todavía no tenemos televisión (...) A esa oficina vamos a trabajar casi todos los días. El otro día vinieron de visita (a la oficina) 6 generales, entre ellos Vaquero, Jáuregui y Martínez y nos preguntaron algunas boludeces. Los que estábamos ahí no éramos todos, sino un seleccionado de cuatro solamente entre los que estábamos papá y yo. Yo era la única mujer (y a los milicos les cuesta mucho aceptar que una mujer labure en una oficina de ellos).” “Papá” es el sociólogo y escritor Roberto Eugenio Carri.
Otra carta es de Pablo Bernardo Szir, secuestrado el 30 de octubre de 1976 en Ramos Mejía. En noviembre llamó a la familia por primera vez y desde entonces llamó y escribió hasta que se entrevistó con sus hijas en junio de 1977. En una de las cartas describe el lugar de trabajo forzado en el “Cuartel de Ciudadela”: “Bastante seguido vamos al cuartel para los trabajos de oficina, pero también –dijo– a veces pasan largas semanas de encierro y aislamiento”.
En el año 1984, la Conadep describió algunas características de este centro clandestino publicadas luego en el Informe Nunca Más. Como dice Rafecas, allí también está presente la dualidad del espacio en el que convive la presencia de la tortura y del trabajo forzado de los detenidos ilegales, en un escenario donde carceleros y victimarios permiten escribir cartas a los detenidos destinadas a sus seres queridos o mantener contactos ocasionales. “¿Qué se proponían quienes tenían detenidas ilegalmente a un grupo de personas a las que permitían ponerse en contacto con sus familiares?”, se pregunta en ese momento la Comisión. Y responde: “No podemos contestarnos esta obstinada pregunta”. Aquel viejo informe que acaso comenzará a tener algunas respuestas a lo largo de este juicio transcribe otros tres párrafos de una carta de Ana María. Y allí, las sensaciones y especulaciones que atravesaban a quienes estaban en ese lugar. “De todos modos hay algunas cosas que nos preocupan –dice ella–. En primer lugar, lo nuestro no sé cómo va a terminar. Este fin de año, antes de que se concretaran los pases, estuvieron hablando a ver qué hacían con nosotros; supongo que la discusión debe haber sido en la Brigada. Allí hubo tres posiciones: unos decían que ya la guerra estaba casi terminada y nosotros ya no prestábamos ninguna utilidad, por lo tanto había que matarnos; otros decían que ya no éramos útiles y que había que pasarnos a disposición del PEN y otros decían que seguíamos siendo útiles y que lo íbamos a ser por un tiempo largo y, por lo tanto, no podíamos seguir viviendo en esta situación por tanto tiempo. Como no hubo acuerdo, la discusión se postergó, lo cual es favorable, creo yo, porque a medida que pase el tiempo la cosa se ablanda y es más difícil matarnos.”
Por el Sheraton pasaron, además, Juan Marcelo Soler y Graciela Moreno de Rial. “Ninguno de los detenidos desaparecidos citados más arriba –continúa el texto de la Conadep– volvió a tener contacto con la familia desde ese diciembre de 1977. Sus captores por fin habían tomado la decisión.”
El juicio oral será llevado adelante por el Tribunal Oral Federal 1 integrado por Adrián Grünberg, Oscar Amirante y Pablo Laufer. El mismo tribunal ya dictó condenas en la causa Automotores Orletti y está realizando el juicio por el Plan Cóndor.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-277567-2015-07-22.html

Deuda externa e imperialismo permanente

Por Andrés Mora Ramírez

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En Europa y en el Caribe, las fuerzas del capitalismo salvaje se han lanzado a dentelladas sobre la riqueza pública y el bienestar de pueblos obligados a empeñar su destino en manos de los banqueros, de los tecnócratas e ideólogos del neoliberalismo, y de unos organismos financieros internacionales devenidos en guardianes de la tiranía global.
Grecia y Puerto Rico están siendo asfixiados lentamente por la deuda externa, y sometidos a una dolorosa humillación. El imperialismo permanente, hegemonizado por el sector financiero, que es la forma en la que se expresa hoy el capitalismo dominante –devenido en modelo civilizatorio-, actúa en estos países no solo como respuesta a su lógica de acumulación por desposesión, sino que además pretende imponer la dictadura del pensamiento único por medio del castigo, y de ser posible la destrucción, de todas aquellas organizaciones y partidos políticos (como Syriza, en Grecia) que se atrevan a desafiar los dogmas del dios mercado y a entreabrir la puerta a la posibilidad de construir rumbos alternativos. Y lo va a hacer aunque ese aleccionamiento suponga traicionar los principios de su propio discurso –el de la democracia liberal burguesa- y sacrificar sus propias instituciones fundantes –el voto popular, la expresión de la voluntad del soberano en un referéndum-.
El concepto del imperialismo permanente, como sostiene el historiador costarricense Rodrigo Quesada[1], es una herramienta teórico-conceptual muy valiosa para la interpretación de la actual etapa de desarrollo del capitalismo, caracterizada por, al menos, cuatro elementos: 1) la expansión continua de este sistema económico “hasta el último centímetro cuadrado del planeta” (p. 37), tarea que se repite tantas veces como sea necesario para el funcionamiento de los engranajes del capital, y apelando a formas de imposición “cada vez más agresivas” (p. 46); 2) la articulación de gobiernos, empresarios y ejércitos, es decir, de los aparatos ideológicos, económicos y militares para sostener y garantizar la reproducción del orden imperial que se impone (la globalización neoliberal); 3) la consolidación de las compañías transnacionales y de la banca globalizada (los “acreedores” en el drama griego) como pilares de la acumulación (p. 40); y finalmente, 4) la actualización de las formas y estrategias de dominación colonial y de sometimiento los pueblos (ahora por la vía del ajuste y el endeudamiento externo), que supone la guerra contra sus culturas, sus historias y las posibilidades de construcción de alternativas populares (p. 43).
Todos estos elementos los podemos identificar claramente en los casos de Grecia y Puerto Rico. En el primero, no solo se ha demostrado que la deuda externa es producto de decisiones irresponsables de la clase política tradicional (gobiernos socialdemócratas y de derecha) y de la aplicación de las recetas neoliberales, sino que además se la denuncia como impagable y espuria, en tanto es funcional a los intereses del imperialismo. Atilio Borón puso en evidencia que buena parte de la deuda responde a los compromisos de orden geopolítico asumidos por los anteriores gobiernos griegos, dada su posición geográfica estratégica en los planes de defensa de la OTAN (brazo armado del imperialismo noratlántico): “Grecia es el país que tiene mayor número de submarinos en Europa, más que el Reino Unido (la tradicional mayor potencia naval europea) y que Francia y Alemania. Y es el que tiene el mayor número de aviones de combate. Este disparate es lo que explica que aproximadamente la cuarta parte de la totalidad de la deuda externa de Grecia se haya originado en este absurdo gasto militar, en la desaforada carrera armamentística que sólo benefició a los fabricantes de aviones y submarinos” (Alemania, Francia y Estados Unidos).
Por su parte, el exministro de finanzas Yanis Varoufakis no dudó en denunciar las exigencias de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional) para rescatar a Grecia como “la culminación de un golpe de Estado” de nueva generación: “una política de humillación en acción”, alejada absolutamente “de la decencia y la razón”, en tanto “supone una anulación completa de la soberanía nacional”. Y así explica Varoufakis la nueva forma de ocupación que sufre su país: “En 1967, las potencias extranjeras usaron tanques que para poner fin a la democracia griega (…) en 2015 otro golpe de estado ha sido llevado a cabo por las potencias extranjeras, utilizando, en lugar de tanques, a los bancos. Quizás la principal diferencia económica es que, mientras en 1967 las propiedades públicas griegas no fueron atacadas, en 2015 los poderes que han dado el golpe de estado han exigido la entrega de todos los bienes públicos existentes, para ponerlos al servicio de nuestra impagable e insostenible deuda”.
En el caso de Puerto Rico, colonia de los Estados Unidos desde el siglo XIX, el excanciller cubano Ricardo Alarcón describe la situación de la Grecia del Caribe como “particularmente difícil”, toda vez que “no puede declararse en bancarrota, como hizo, por ejemplo, Detroit y acogerse a la legislación federal correspondiente porque no forma parte de la Unión Norteamericana”. Y agrega: “Tampoco puede adoptar medidas elementales para defender su economía –como sería, para mencionar una, diversificar los medios de su transporte comercial- porque las leyes de cabotaje la obligan a emplear sólo la costosísima marina mercante norteamericana. La lista de acciones que un país enfrentado a tal crisis emprendería es larga pero están fuera de su alcance. Simplemente porque Puerto Rico no es un estado soberano. Es una colonia de Estados Unidos. En palabras del congresista federal Luis Gutiérrez: ‘Como Puerto Rico es una colonia, ni podemos ir a la comunidad internacional a pedirle ayuda al Banco Mundial o al FMI, pero Washington no está asumiendo sus responsabilidades como el poder colonial’”.
Profundización de la condición colonial de pueblos sometidos a poderes extranjeros, que sojuzgan su soberanía y su autodeterminación; viejas y nuevas formas de ocupación de países y de explotación de sus riquezas; violación fragante de los principios democráticos y de la voluntad popular expresada en las urnas, para imponer la razón del capital y la ley del más fuerte cómo único marco de convivencia aceptado por los poderosos: tales son algunos de los peligros que se ciernen sobre Grecia, Puerto Rico y la humanidad en general.
El imperialismo permanente está haciendo de la deuda externa su nueva arma de conquista. Aislados, fragmentados, rendidos a su suerte, los países estarán condenados a sufrir rigores iguales o peores a los que ayer vivió Argentina, o los que esperan a la vuelta de unos días al pueblo heleno. Sólo desde la unidad de gobiernos y movimientos sociales, desde la solidaridad internacional y la concertación de esfuerzos en todos los niveles, y reafirmando las banderas de la dignidad y la independencia se podrá oponer resistencia a esta nueva amenaza imperialista.

Los hijos bastardos del Proyecto Nacional y Popular

ARGENTINA

En los siglos XVIII y XIX las obras de Shakespeare eran representadas ante las futuras elites del Imperio Británico con un fin pedagógico: aprender el arte de la política. Especial interés había en los llamados dramas históricos, donde Shakespeare reflexiona sobre las preguntas universales de la política y desmenuza las formas y los mecanismos del poder. Cada una de estas obras es una clase magistral, teórica y práctica si se le reconoce al teatro la potestad de representar la vida, cuyas lecciones han perdurado por más de 400 años.

 Por Gerardo Adrogué *


La Vida y Muerte del Rey Juan nos invita a pensar en la próxima elección a presidente y vicepresidente de la Nación y en las condiciones de continuidad del proyecto nacional y popular que hoy encarna el kirchnerismo. La pregunta universal que aborda esta obra, interrogante que por otra parte obturó la vida política argentina por más de medio siglo, es la siguiente: ¿quién es el heredero legítimo? Secundariamente, Shakespeare también se interroga sobre la naturaleza del pueblo, de aquellos a quienes los líderes pretenden representar.
Para contestar estos interrogantes, Shakespeare abandona la comodidad del maniqueísmo y propone un escenario donde el mejor heredero, el más valeroso, honesto y bien intencionado es un hijo ilegítimo, un bastardo, y en consecuencia un sujeto sin los pergaminos para acceder al poder en forma legítima. Y para pensar la naturaleza del pueblo, con irónico humor inglés nos recuerda que está lleno de bastardos, quienes son su fuerza y su razón de ser. Con el pasar de las páginas, la palabra bastardo deja de ser un insulto y se transforma en un elogio que sintetiza la complejidad de lo humano.
Para beneficio del lector, resumo el argumento de la obra. Estamos en plena Edad Media, a finales del siglo XII. Ricardo I Corazón de León, el más querido de todos los reyes ingleses, está muerto. Su hermano Juan, tercero en la línea sucesoria detrás del fallecido Godofredo, ocupó el trono de Inglaterra. Pero los franceses defienden el derecho al trono de Arturo, el hijo primogénito Godofredo. Al inicio de la obra se resuelve una disputa paralela entre dos hermanos por la herencia de los Falcombridge, una familia de la nobleza. Se descubre que Philip, el hijo mayor y heredero natural, es en realidad un hijo ilegítimo de Ricardo Corazón de León. Philip, desde aquí El Bastardo, reconoce su condición y se une a la corte y a las huestes del rey Juan. Franceses e ingleses confrontan en suelo francés. Llegan a un primer acuerdo, pero a instancias del delegado papal, quien busca que Inglaterra reconozca la autoridad de Roma, los franceses retoman la lucha alentados con la perspectiva de coronar rey de Inglaterra al príncipe de Francia. El Bastardo muestra coraje y determinación. La acción y la lucha se trasladan a Inglaterra. El joven Arturo es capturado y fallece tratando de escapar. El rey Juan llega a un acuerdo con la Iglesia y luego muere. La invasión francesa es derrotada. El trono de Inglaterra es finalmente ocupado por Enrique, hijo del Juan, aunque el Bastardo permanece como miembro de la corte.
¿Quién es el heredero legítimo y puede en consecuencia hablar en nombre de un pueblo o de un proyecto? A través del Bastardo, personaje central de la obra, Shakespeare nos propone que no prestemos atención a los pergaminos que fundan la legitimidad en el origen o pasado distante de un líder. Nos dice que lo determinante es su profunda, real y sincera convicción al abrazar la causa en la que se embarca. Lo que debemos juzgar es el sentido de sus decisiones y las consecuencias de sus actos. Pero Shakespeare no es ingenuo. Reconoce que al Bastardo no le basta con hacer las cosas bien de aquí en adelante, que aún necesita de algún tipo de legitimidad de origen, tal vez más lógica que cronológica pero legitimidad de origen al fin. La clave está en el renunciamiento. Descubierta su condición de hijo ilegítimo, la reina Eleonor le pregunta al todavía Philip de Falcombridge: “Que preferirías ser, un Falcombridge y como tu hermano disfrutar de tierras y posesiones, o el reputado hijo de Corazón de León, señor de tu presencia, aunque sin tierras?”. La respuesta, transforma a Philip: “Hermano toma tu mis tierras que yo seguiré mi suerte”. El rey Juan entiende lo sucedido: “Arrodíllate como Philip, pero levántate aún más grande, como Sir Richard heredero de Plantagenet” (la dinastía de Corazón de León). Al reconocer su condición y renunciar a sus tierras, doble acto de sacrificio, Philip deviene el Bastardo y abraza su nuevo destino al servicio de la corona y su pueblo. Demuestra en la espada y la palabra que es digno de su destino. Y aunque Shakespeare no se priva de negarle la corona, es claro que el poder hace de Philip una mejor persona. Tal vez por ello se ha querido ver a Robin Hood en el personaje del Bastardo.
Néstor Kirchner hizo su renunciamiento. Entrego su vida, sin metáfora, por una Argentina incluyente y democrática. El poder lo atravesó y sin duda lo transformó en un mejor líder político de lo que pudo haber sido en su pasado patagónico. Por ello, tres de cada cuatro argentinos tienen hoy en día una imagen positiva de él y la mayoría lo considera el mejor presidente argentino desde la recuperación de la democracia en 1983. Cristina es la heredera legítima de este renunciamiento. Pero a los nuevos líderes, vengan del maoísmo o del peronismo liberal de los años 90, cabe exigirles menos pureza de origen (¿quién la tiene y para qué sirve diría Shakespeare?) y mas renunciamientos que los aten al destino del proyecto que pretenden conducir, esperando eso sí, que el poder los transforme para bien.
Pero Shakespeare va más allá y argumenta que la impureza es propia de la condición humana y en consecuencia afecta a líderes y dirigidos por igual. En las puertas de la ciudad de Algiers, el rey Felipe de Francia y el rey Juan presentan sus argumentos ante los ciudadanos, quienes deben decidir si el rey legítimo de Inglaterra es Juan o Arturo, y en consecuencia abrirle las puertas de la ciudad. Acontece entonces un pasaje revelador. El rey Juan (dirigiéndose a los ciudadanos de Algiers): “No prueba esta corona que soy su rey? Y si acaso no fuese suficiente traigo aquí a mis testigos, treinta mil corazones ingleses”. El Bastardo (aparte y dirigiéndose al público en el teatro): “Incluyendo a los bastardos”. El rey Felipe de Francia (a los ciudadanos): “Tantas y tan bien nacidas sangres como esas...”. El Bastardo interrumpe nuevamente dirigiéndose al público: “... que incluye también a las bastardas” y el rey Felipe concluye su advertencia a los ciudadanos: “... se enfrentan a ellas para contradecir este reclamo”. Transparente. Ingleses y franceses están llenos de bastardos, seguramente flojos de papeles y candidatos a la guillotina de algún jacobino trasnochado que no tolere los complejos grises de la condición humana y sólo acepte rodearse “de pocos pero buenos” paladares negros y puros. Danton entendió demasiado tarde la lección shakesperiana, que la fuerza y la continuidad de la revolución francesa también dependía de incluir a los bastardos, a los poco convencidos, a los convencidos a medias y a los convencidos de origen dudoso. Robespierre se dedicó a guillotinarlos a todos por igual.
¿Por qué esta discusión es importante en la Argentina actual? Porque la continuidad del proyecto nacional y popular también depende de interpelar, representar e incluir a los poco convencidos, a los convencidos a medias y a los convencidos de origen dudoso. Los estudios de opinión pública demuestran que existe un núcleo duro de votantes kirchneristas. Pero con ellos solos no alcanza. Es preciso sumar al 20-25 por ciento de argentinos que aceptan muchas de las medidas implementadas por el kirchnerismo durante estos 12 años, aunque no todas. Y también a una parte del 10-15 por ciento que acepta algunas pocas de sus políticas públicas pero no se siente antikirchnerista. No se trata de adaptar el discurso político a la campaña electoral con el fin de conseguir algunos votos. Se trata de hacer política electoral reconociendo la complejidad de lo humano. La construcción de poder electoral se hace reconociendo la diversidad existente. El desafío es entonces ampliar y conducir la base electoral del movimiento nacional y popular sin atenuar ni modificar su sentido y dirección, sin que mengüe su capacidad de transformar a la Argentina en una sociedad cada vez mas incluyente y democrática.
Shakespeare nos deja dos reflexiones, la legitimidad por renunciamiento y la necesidad de ampliar y conducir lo diverso. Debo cerrar estas líneas recordando dos lecciones de la historia política argentina: el renunciamiento de Evita el 31 de agosto de 1951 y las palabras de Juan Domingo Perón “.... no solamente debemos estar decididos a ganar unas elecciones, sino a ganarlas en forma aplastante, para demostrar, señores, que hemos hecho un buen gobierno; porque es inútil que sepamos que hemos hecho un buen gobierno. Quien debe decirlo es el pueblo, y éste lo dirá con votos. Esto es fundamental para nosotros. Ese será, diremos, el desiderátum de nuestra acción: la comprobación de haber cumplido con nuestro deber, si el pueblo dice por medio de las urnas que está conforme con nuestro gobierno, que le gusta y que quiere repetirlo”.
* Sociólogo UBA. Analista de Opinión Pública. Director de Knack Argentina.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-277585-2015-07-22.html