Por Juan Guahán

Exactamente después de dos años de gobierno y a 50 días de haber ganado las elecciones de medio tiempo, el gobierno comienza de Mauricio Macri a sentir el efecto de algunas de sus medidas. Hasta ahora, reinaba -en la dirigencia política y gran parte de la prensa- la impresión que “al gobierno no le entran balas”. Esto tenía el sentido que todas sus medidas, incluidas las más erradas, encontraban una piadosa justificación. En general, el gobierno reconocía haberse equivocado y todo seguía como antes, sin que ello hiciera mella en su prestigio y accionar. Eso está suficientemente probado y avalado con la amplia victoria alcanzada en el reciente resultado electoral.
13 diciembre, 2017

Exactamente después de dos años de gobierno y a 50 días de haber ganado las elecciones de medio tiempo, el gobierno comienza de Mauricio Macri a sentir el efecto de algunas de sus medidas. Hasta ahora, reinaba -en la dirigencia política y gran parte de la prensa- la impresión que “al gobierno no le entran balas”. Esto tenía el sentido que todas sus medidas, incluidas las más erradas, encontraban una piadosa justificación. En general, el gobierno reconocía haberse equivocado y todo seguía como antes, sin que ello hiciera mella en su prestigio y accionar. Eso está suficientemente probado y avalado con la amplia victoria alcanzada en el reciente resultado electoral.


