17 oct 2022

BOTAS SOBRE LOS VOTOS

La sombra de la amenaza militar valida el vale todo criminal de la maquinaria bolsonarista


Jeferson Miola

On Oct 15, 2022


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La elección presidencial de este año en Brasil está marcada por un sinfín de prácticas ilícitas, corrupción, desviaciones, bandolerismo político, usos y abusos de la maquinaria pública por parte del candidato situacionista . Es un verdadero vale todo criminal del bolsonarismo.

16 oct 2022

A OJOS VISTA

El trabajo decente no es viable en un sistema neoliberal harto indecente

Eduardo Camin

On Oct 15, 2022




Desde el momento que se comenzaron a diseñar estrategias internacionales – hace más de dos décadas– el trabajo decente pasó a ocupar un lugar central en las agendas de los gobiernos. El objetivo manifiesto era reafirmar el trabajo decente como fuente de dignidad personal, e indispensable para reducir la pobreza y alcanzar un desarrollo equitativo, global y sostenible, pero ha sucumbido en un sistema neoliberal harto indecente.

DERECHA NEO: LA CORRUPCION CIPAYA

Uruguay: Tabacaleras, contrabando y favores en el gobierno de Lacalle.


Nicolás Centurión

On Oct 14, 2022





De país ejemplo en políticas antitabaco a favorecer a empresa de cigarrillos. La tabacalera que opera en Uruguay tiene línea directa con el gobierno y logró que el presdiente neoliberal Luis Lacalle firme un decreto que la beneficia gracias a un aporte de campaña. El contrabando es la excusa, pero los argumentos se hacen humo.

Humo entre pasaportes

Uruguay por estas semanas ha sido foco internacional por varias noticias alarmantes. Primero el caso del narcotraficante Sebastián Marset, donde la cancillería de Uruguay en Emiratos Árabes Unidos le expidió un pasaporte con celeridad siendo que estaba detenido justamente por portar un pasaporte falso. Marset es señalado como uno de los autores intelectuales del homicidio del fiscal paraguayo Marcelo Pecci en Colombia.

Luego, el caso de Alejandro Astesiano, efe de custodia del presidente Lacalle que montó una asociación para delinquir en plena Torre Ejecutiva, en las narices del Presidente, de la secretaría de Inteligencia y de altos funcionarios de gobierno. Otra vez los pasaportes. Esta vez se fraguaron documentos públicos para poder obtener pasaportes uruguayos legítimos. En esta operativa están involucrados ciudadanos rusos con una operativa que denota años de existencia.

Pero entre medio de estos dos casos, donde el eco en portales de noticias internacionales sigue resonando, Uruguay retrocedió varios pasos en una política de Estado de la que había sido granjeado el país a nivel mundial: políticas antitabaco en beneficio de la salud de la población y por ende conflictos con grandes tabacaleras.

El presidente Lacalle, el 2 de setiembre, firmó un decreto que modifica la Ley de Protección del Derecho al Medio Ambiente Libre de Humo de Tabaco y su Consumo (18.256), reglamentada por el decreto 120 de 2019, relativa al empaquetado y etiquetado de cigarrillos.

El decreto flexibilizó la política antitabaco para “competir más efectivamente” con el contrabando. A partir de ese momento se permite la venta de cigarrillos en cajillas blandas, que fueron prohibidas durante la presidencia del médico centroizquierdista Tabaré Vázquez.

Entonces se suprimió de la redacción la prohibición de incluir en los cigarrillos logos o inscripciones de las marcas, que ahora podrán “incorporar la identificación” que las caracteriza. Según informó el diario conservador El Observador, el decreto fue aprobado sin contar con la opinión de la Comisión asesora para el control de tabaco del Ministerio de Salud Pública.

En 2014 ya se había consagrado en la Ley 19.259 el Protocolo para la Eliminación del Comercio Ilícito de Productos de Tabaco, el que “establece el camino a seguir para combatir el contrabando, entre las cuales se definen medidas para regular la cadena de suministro, con la máxima transparencia posible respecto de toda relación que puedan mantener con la industria tabacalera”.

Especialistas tanto dentro de Uruguay como de fuera han señalado que esta política es un retroceso desde todo punto de vista. La Sociedad Uruguaya de Tabacología (SUT) presentó primero un recurso de revocación contra el decreto y un recurso de amparo.

La Facultad de Medicina le ha recordado al gobierno que esta “política de Estado” posibilitó que disminuyera “la prevalencia de consumo de tabaco en adultos uruguayos de 32% en el año 2001 a 19% en la actualidad, siendo la disminución aún más pronunciada en las generaciones jóvenes, impactando favorablemente en indicadores de salud de nuestro país”.

Once días después de firmar el decreto, es decir el 13 de setiembre, ante medios informativos Lacalle admitió que 
ese decreto fue a pedido de la empresa tabacalera Montepaz S.A. En palabras del presidente que contestó en modo irónico: “»¿Quién se dedica a producir cigarros en Uruguay? Montepaz y, ¿quién le pidió esto al Ministerio de Industria? Montepaz» y remató «No, si me lo pidió una fábrica de chicles».




Seguidamente el presidente adujo no recibir presiones por parte de la tabacalera y lo calificó de “una falta de respeto” y esgrimió su ya clásico argumento del “ya me conocen” con intenciones de generar complicidad en los periodistas y de manera práctica no habilitar al debate. Ese mismo argumento fue usado en el Caso Astesiano y las contradicciones pasaron a ser mentiras. Los mandatarios deben rendir cuentas y su gestión es la que habla.

Varios medios de prensa publicaron que la empresa tabacalera Montepaz contribuyó a la campaña electoral de Lacalle de 2019 que a la postre lo colocara como presidente de la República, con 14 mil quinientos dólares. ¿Eso es lo que vale la salud de los uruguayos?

Bocanada de humo


Atrás quedó el combate a las tabacaleras y especificamente el litigio que tuvo el Estado uruguayo contra la multinacional Philip Morris, juicio que fue ganado por el Estado uruguayo, reconocido internacionalmente y tomado como “leading case”.

El contrabando de cigarrillos mueve cientos de miles de millones de dólares alrededor del mundo y en el Mercosur tiene uno de sus puntos de mayor concentración. La principal ruta de contrabando de tabaco y cigarrillos tiene su origen en Uruguay y Paraguay y termina en la Zona Económica Especial del municipio de Maicao, en La Guajira, Colombia. El cargamento hace escala en Aruba, desde donde se reenvía a Maicao, e incluso a Venezuela.

Más de la mitad de las marcas ilegales provienen de Uruguay y Paraguay, considerados los ‘reyes’ del cigarrillo de contrabando en la región. Solo a Uruguay, entre 2014 y 2021, la tabacalera del ex presidente paraguayo Horacio Cartes transfirió 43 millones de dólares.Y es de conocimiento público que las rutas de contrabando de tabaco y cigarrillos son usados por los narcotraficantes de la región para transportar cocaína, entre otras drogas.

Resta saber las conexiones profundas de la política uruguaya con las tabacaleras. ¿Este decreto firmado por Lacalle es solo una devolución de favores por la campaña? ¿Es solo negocios para que Montepaz comercialice más o hay otras cuestiones que aún se nos escapan?

* Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

ESTO RECIEN EMPIEZA

El fracaso del modelo: FMI y BM pronostican la recesión mundial para 2023

Claudio della Croce

On Oct 12, 2022




La inflación global se ha tornado un problema persistente y la respuesta ortodoxa de los principales bancos centrales del mundo ha provocado una amenaza al crecimiento económico que, obviamente no toma en consideración al elemento humano sino las ganancias de las grandes corporaciones trasnacionales y la persistencia de un modelo económico que hoy reconocen como fracasado y perimido.

ENTENDER POR DONDE VA LA COSA

El protagonismo de China en la carrera tecnológica. El Estado es el mayor inversor de riesgo en el gigante asiático

Por Federico Kucher

16 de octubre de 2022


La planificación estatal le permitió a China dirigir eficientemente sus inversiones.. Imagen: xinua


China multiplicó más de 25 veces su gasto en investigación y desarrollo desde los '90, un ritmo muy superior al de Estados Unidos.
A comienzos de octubre, el Presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, firmó un conjunto de regulaciones mediante las cuales busca impedir que China pueda comprarle a Occidente semiconductores avanzados (chips) o el equipo necesario para fabricarlo. Las normativas incluso prohíben a cualquier ingeniero o científico estadounidense colaborar con las empresas de China en la fabricación de chips sin una aprobación específica.

El columnista del New York Times Thomas Friedman explica la situación en forma sencilla. “Es la lucha por los semiconductores, cimiento tecnológico de la era de la información. La alianza que diseñe y fabrique los chips más inteligentes del mundo también tendrá las armas de precisión más inteligentes, las fábricas más inteligentes y las herramientas de computación cuántica más inteligentes, capaz de quebrar prácticamente cualquier forma de codificación. Hoy Estados Unidos y sus aliados lideran esa alianza, pero China está decidida a alcanzarlos, y ahora Estados Unidos está decidido a evitarlo”.



Al mismo tiempo que se disputa en Ucrania una guerra con armas del siglo pasado entre Rusia y Occidente, la economía norteamericana parece haber entrado definitivamente en un segundo campo de batalla: la carrera por dominar las innovaciones y la tecnología del futuro. Friedman asegura que la potencia del Norte no tiene una tarea sencilla por delante y lo resume con un refrán: “nunca te pelees con Rusia y China al mismo tiempo”.

En disputa

La potencia asiática no es un rival cualquiera para Estados Unidos en la disputa por dominar la biotecnología, la inteligencia artificial, la ingeniería de materiales y el flujo de datos con técnicas de frontera.

La planificación estatal le permitió a China crecer durante las últimas décadas a pasos extraordinarios en la creación de nuevas tecnologías y realizar importantes inversiones en innovación y desarrollo. “La innovación tecnológica se ha convertido en el principal campo de batalla del juego estratégico internacional”, mencionó el presidente de China, Xi Jinping, en un discurso del año pasado ante referentes de la comunidad científica de ese país.

El semanario inglés The Economist realizó la semana pasada una cobertura especial sobre la carrera entre Occidente y el Gigante asiático por fomentar la innovación. “Para permitir una comparación adecuada de las sumas dedicadas a la innovación en ambos lados del Pacífico, el equipo de The Economist ha sumado el gasto empresarial en I+D, inversión de capital de riesgo, financiación gubernamental directa y, para tecnologías avanzadas, financiación implícita a través de subvenciones, y restado la superposición entre estas categorías”, aclara el informe.

Este cálculo indica que Estados Unidos mantiene una ligera ventaja, gastando alrededor de 800 mil millones de dólares o el 3,8 por ciento del PIB en 2020. Eso se compara con alrededor de 660 mil millones en China después de ajustar las diferencias en el costo de vida, o el 2,7 por ciento del PIB.

Velocidad china

Sin embargo estos datos vistos en forma aislada no resultan relevantes, porque dicen poco sobre la tendencia. Lo impresionante es la velocidad con la que China aumentó su gasto en investigación y desarrollo en las últimas décadas. Desde los noventa, se multiplicó por más de 25 veces, mientras que en Estados Unidos se multiplicó por 3 veces.

El semanario inglés lo pone en estos términos. “El gasto de China está creciendo mucho más rápido que el de Occidente. Las inversiones de China también están más coordinadas. Aunque su gobierno y el de Estados Unidos asignan directamente solo alrededor del 15 o 20 por ciento del gasto del país en innovación, las empresas estatales y los subsidios industriales aumentan enormemente la influencia del Estado en China”.

Una forma concreta de observar la situación es que la economía china impulsó la creación de más de 2000 fondos de orientación de inversiones en los que participa con financiamiento estatal junto al capital privado. Por ejemplo, desde 2014 comenzó a invertir en semiconductores a partir de esta estrategia, con un “Gran Fondo” de alrededor de 20 mil millones de dólares. La segunda iteración del fondo ha recaudado casi 30.000 millones de dólares. El Estado es ahora el mayor inversor de China en capital de riesgo y capital privado, contribuyendo con más del 30 por ciento del total.