31 jul 2014

Sadismo e impunidad judia

Foto: Soldado israelí presume en Instagram de haber matado a 13 niños palestinos

Publicado: 31 jul 2014 
Un militar israelí presume a través de Instagram de haber asesinado a 13 niños palestinos. El soldado decidió eliminar la publicación debido a la reacción de los internautas.


En la Red no ha pasado desapercibida la publicación en la cuenta de Instagram del militar israelí David Ovadia, que publicó una serie de imágenes suyas enfundado en uniforme militar y portando armas de fuego, presumiendo de participar en los ataques contra la Franja de Gaza.

En uno de sus mensajes Ovadia, escribió: "Hoy he matado a 13 niños", junto con otros mensajes ofensivos contra de los musulmanes. Debido a las reacciones de los internautas, el militar borró su publicación. Sin embargo, muchos usuarios que pudieron ver y leer este "tuit" tomaron capturas de pantalla y copiaron el mensaje.

La difusión por la Red de estas declaraciones ha provocado una ola de furia entre los internautas, que han buscado y sacado a la luz toda clase de información e imágenes de David, que ha empezado a eliminar imágenes y publicaciones delicadas de sus cuentas de usuario en las redes sociales.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/135577-soldado-israeli-presume-matado-ninos-palestinos-twitter

Mar para Bolivia: un derecho histórico

Mar para Bolivia:una necesidad para la integración latinoamericana 

Por Katu Arkonada

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Chile ha ocupado el Litoral y se ha apoderado de él con el mismo título que Alemania anexó al imperio la Alsacia y la Lorena, con el mismo título con que los Estados Unidos de América del Norte han tomado Puerto Rico. Nuestros derechos nacen de lo victoria, la ley supremo de las naciones. Que el Litoral es rico y vale muchos millones, eso yo lo sabíamos. Lo guardamos porque vale, que si no lo valiera, no habría interés en su conservación. Abraham Konig, Ministro Plenipotenciario de Chile en La Paz, 1900
El mar que pedimos por justicia, es un mar para los pueblos […] el mar es para la Patria Grande; el mar para los bolivianos es irrenunciable, Bolivia jamás se va a quedar en paz hasta que no se resuelta este tema del mar, porque resolver estos temas es parte de la integración. Evo Morales Ayma, Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, 2014
El 15 de julio Chile ha oficializado ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya una impugnación de la propia competencia de la CIJ para resolver la demanda marítima presentada por el Estado Plurinacional de Bolivia en abril de 2013, consolidada con la presentación de una memoria con los argumentos históricos y jurídicos bolivianos para reclamar una sentencia de La Haya que obligue al Estado chileno a negociar una salida con soberanía al mar Pacifico, salida que le fue arrebatada a finales del siglo XIX en una invasión sin que mediara ni tan siquiera una declaración de guerra previa.
Antecedentes históricos
Cuando Bolivia declara su independencia en 1825 y pasa a llamarse Republica de Bolívar (es el propio Simón Bolívar quien envía la primera Constitución que tuvo el país), nace con aproximadamente 400 kilómetros de costa sobre el Océano Pacifico.
En 1829 se crea la Provincia boliviana del Litoral, y en 1867 la misma se constituye como Departamento, conformado por dos provincias, La Mar y Atacama, que contaban a su vez con 4 puertos, Antofagasta, Cobija, Tocopilla y Mejillones, además de dos poblaciones interiores, Calama y Antofagasta.
Las mismas constituciones chilenas de 1822, 1823, 1828 y 1833 declaraban que su límite por el norte era el Desierto de Atacama. En 1879 Chile invade el Departamento del Litoral entrando por el puerto de Antofagasta y quitándole a Bolivia por la fuerza su acceso soberano al mar y un territorio de aproximadamente 120.000 km2 extremadamente rico en recursos naturales, especialmente guano, salitre, bórax, cobre y plata.
En 1904 Bolivia se ve obligada a firmar un Tratado de Paz con Chile en el que a cambio de reconocer la soberanía de Chile sobre el territorio ocupado militarmente, el tratado otorgaba a Bolivia el derecho al libre tránsito comercial por su territorio, compensaciones económicas y la construcción por parte chilena de un ferrocarril entre Arica y La Paz.
Compromisos de Chile para negociar
Han sido innumerables las veces en los últimos 100 años en que Chile ha accedido a negociar una salida con soberanía al mar desde que Bolivia comenzó su demanda ante foros internacionales por primera vez en la Conferencia de Paris de 1919 y la Liga de las Naciones (germen de las Naciones Unidas) entre 1920 y 1922.
En un primer momento, en 1929, Chile quiso poner un candado a la salida al mar para Bolivia cuando firma el Tratado de Lima con Perú por el que se queda con Arica y cede Tacna al país vecino, pero colocando una clausula por el que ninguno de los dos países podían ceder a un tercer país la totalidad o parte de los territorios fruto del acuerdo.
Ya en los años 50 el propio Presidente de Estados Unidos Harry Truman se refirió en varias ocasiones a la posición chilena de otorgar una salida al mar con soberanía para Bolivia (en este caso a cambio del uso de las aguas del Lago Titicaca) sobre la base de la posición del nuevo mandatario chileno Gabriel González Videla; y en 1961 y sobre esa misma base Chile presenta un memorándum ratificando su obligación de negociar un acceso al mar con soberanía para Bolivia.
Otro de los momentos en que Chile y Bolivia estuvieron cerca, restableciendo relaciones diplomáticas y obligándose a “buscar fórmulas de solución a la situación de mediterraneidad boliviana”, fue paradójicamente en 1975 durante los gobiernos de los militares de derecha Hugo Banzer y Augusto Pinochet cuando se dieron las famosas negociaciones (y abrazo entre fascistas) de Charaña.
La propia Organización de Estados Americanos (OEA) durante su IX Asamblea General aprobó una resolución calificando la demanda marítima de Bolivia como asunto de interés hemisférico, recomendando a los dos países que “inicien negociaciones encaminadas a dar a Bolivia una conexión territorial libre y soberana con el Océano Pacifico”. Asimismo en 1980 y 1981, se aprobaron resoluciones (con el voto favorable de Chile) que instaban al dialogo con el fin de dar a Bolivia un acceso al mar con soberanía. Es de destacar también la resolución de la XIII Asamblea de la OEA de 1983 en el que mediante consenso y de nuevo el voto favorable de Chile, se conminaba a los dos países a que “inicien un proceso de acercamiento y reforzamiento de la amistad de los pueblos boliviano y chileno, orientado a una normalización de sus relacione s tendente a superar las dificultades que los separan, incluyendo en especial una fórmula que haga posible dar a Bolivia una salida soberana al Océano Pacífico sobre las bases que consulten las recíprocas conveniencias y los derechos e intereses de las partes involucradas”.
En los últimos años se han dado numerosos procesos de acercamiento y negociación entre Chile y Bolivia, destacando las de 1987 en Montevideo entre los respectivos cancilleres; entre 2000 y 2001 se sucedieron una serie de encuentros negociadores en Algarve (Portugal), Brasilia, Panamá y Quebec; en 2003 y durante la XIII Cumbre Iberoamericana en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), Carlos Mesa y Ricardo Lagos hablaron de una salida al mar con soberanía; en 2005 Rodríguez Veltze y Ricardo Lagos se reunieron hasta en 4 ocasiones en Nueva York, Salamanca, Mar del Plata y Montevideo tratando temas como el del enclaustramiento boliviano; ya con Michelle Bachelet en el poder, en el 2006 se construyó entre Bolivia y Chile una Agenda Bilateral de Dialogo que constaba de 13 puntos, en el que el punto 6 era el Tema Marítimo. Esa fue la última vez que los dos países se sentaron a dialogar sobre la cuestión del mar son soberanía para Bolivia, pareciera que con el paso de los años Chile ha ido derechizando sus posiciones, cada vez más conservadoras, y durante los últimos años las declaraciones de las autoridades gubernamentales chilenas han ido en la línea de negar la existencia de asunto pendiente ninguno entre Chile y Bolivia, por lo que la posición boliviana ha virado de intentar negociar con alguien que no quiere negociar, a acudir a instancias internacionales como el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya para hallar una solución.
Consecuencias del enclaustramiento boliviano
Es difícil medir las consecuencias del cercenamiento territorial sufrido por Bolivia a manos de Chile. La pérdida de soberanía territorial, y por tanto política, es incuantificable, pero sí se puede hacer una aproximación de las consecuencias económicas que la pérdida de su litoral han supuesto para Bolivia.
En primer lugar y respecto de los recursos naturales, el litoral boliviano era extremadamente rico en guano, un fertilizante natural, y salitre, que una vez consumada la anexión del territorio boliviano por parte chilena, convirtió al país imperialista en el primer productor mundial de ese recurso natural, permitiendo el desarrollo chileno. Otro elemento que permitió enriquecerse a Chile es la plata, mediante la mina de Caracoles situada en territorio boliviano, y sobre todo cobre, con algunos de los yacimientos más grandes del mundo, que se han convertido en la mitad de los ingresos por exportaciones chilenas. La Cancillería boliviana calcula en 900 mil millones de dólares los ingresos obtenidos por el cobre extraído de lo que fue territorio boliviano. Asimismo Chile ha comenzado a explotar litio, uno de los recursos naturales del presente y futuro, litio que se encuentra en el antiguo territorio boliviano.
Otros perjuicios que sufre el pueblo boliviano por la codicia de las elites chilenas es que si bien el Tratado de 1904 ofrecía como compensación el libre tránsito por puertos chilenos para las mercancías bolivianas según el sexto punto: “La República de Chile reconoce en favor de la de Bolivia y a perpetuidad, el más amplio y libre derecho de tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico”, Chile ha violado este punto innumerables ocasiones, siendo las más importantes durante la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay en que prohibieron la entrada de armas para Bolivia en puertos chilenos; en 1952 embargando miles de toneladas de estaño para la exportación; y en 2004 privatizando los puertos chilenos y tratando de obligar a Bolivia a someterse a los designios de concesionarias privadas.
Otro elemento de incumplimiento del Tratado de 1904 que causa un daño económico a Bolivia es el relativo al ferrocarril Arica-La Paz, que según el Tratado Chile tenía la obligación de construir y mantener, cediendo el manejo de la parte boliviana. Sin embargo, y de manera unilateral, desde 1997 el ferrocarril suspendió el transporte de pasajeros, y desde 2001 el de carga, sin que Chile haya reanudado hasta el momento las operaciones ferroviarias.
Demanda marítima ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya
Es por estos antecedentes históricos, por las cuantiosas pérdidas para el Estado boliviano, y amparándose en que tanto Chile como Bolivia han suscrito el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas o “Pacto de Bogotá” que determina someter las disputas políticas y territoriales ante la Corte Internacional de Justicia, que el Presidente Evo Morales anuncia en 2011 la intención de acudir a La Haya para solucionar este diferendo histórico de manera definitiva y justa.
El memorándum con la argumentación boliviana fue presentado en abril de 2014, y permanece secreto, con la obligación para los estados de no poder difundirlo. Pero en la demanda boliviana básicamente se argumenta (y demuestra) que Chile se ha comprometido a lo largo de la historia a negociar una salida al mar con soberanía por medio de acuerdos, practica diplomática y declaraciones de sus máximos dirigentes políticos.
Chile tenía el plazo de prácticamente un año, hasta marzo de 2015, para presentar una memoria respondiendo a las argumentaciones históricas y jurídicas bolivianas, antes de un nuevo plazo para presentar contramemorias y finalmente dar paso a la deliberación de la Corte Internacional de Justicia, sin embargo ha optado, mediante la forma de excepción preliminar, por impugnar la competencia de la propia CIJ de La Haya en una maniobra peligrosa, muy peligrosa para los intereses chilenos.
La hora de reparar una injusticia
La impugnación de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de un país que presume de ser una democracia demuestra las fracturas que la demanda boliviana ha causado al interior del Estado chileno. El otro país que en el pasado reciente ha desconocido a la propia Corte es el Estado de Israel. De esta manera, Chile se convierte en una especie de Israel latinoamericano demostrando que 100 años después de las declaraciones de Konig que abren este texto, la victoria en una invasión militar vale más que la justicia y el derecho internacional. 100 años después, nada ha cambiado en Chile, cuyos gobernantes siguen respondiendo a los intereses de sus elites económicas.
Pero Chile enfrenta una Bolivia que por primera vez en toda su historia tiene una política de Estado clara, definida y rotunda, que cuenta con el apoyo de todo un pueblo detrás; además de un gobierno, que encabeza la demanda en La Haya contando con el respaldo de la oposición, y ha incorporado, para reforzar la política de Estado a dos ex presidentes a la causa, Eduardo Rodríguez Veltze como Embajador en los Países Bajos y representante ante la Corte, y Carlos Mesa en la figura de embajador itinerante para explicar al mundo las razones históricas y jurídicas de la demanda.
Dentro de la estrategia boliviana es necesario clarificar que a pesar de que una invasión imperialista y acto de piratería no debería generar ningún tipo de derecho ni legal ni legítimo, con la demanda ante La Haya no se está poniendo en cuestión el paradójicamente llamado “Tratado de Paz y Amistad”, sino lo que se pretende es argumentar que son suficientes las veces que Chile ha accedido a negociar una salida al mar con soberanía durante los últimos 100 años, y por lo tanto la CIJ obligue a Chile a hacerlo de manera real y efectiva.
En cualquier caso, la impugnación chilena solo se puede explicar desde la intencionalidad de dilatar el proceso, aun sabiendo que probablemente la Corte no acepte el recurso y proporcione una primera derrota simbólica; pero dilatando el proceso quizás la posible sentencia favorable a Bolivia llegue cuando el gobierno de Bachelet haya terminado (ya que en Chile no hay posibilidad de reelección consecutiva). Carlos Mesa, ex Presidente de Bolivia explica de esta manera la impugnación chilena: “Primero, como una actitud que prueba la absoluta falta de voluntad política de Chile de encarar una solución definitiva al problema pendiente entre ambos países. Segundo, como un intento no solo de descalificar la competencia de la Corte, sino -sobre todo- de confundir a la opinión internacional en torno a la verdadera esencia jurídica de nuestra demanda.”
De ex presidente a ex presidente, cerramos este texto con las palabras del último presidente socialista que tuvo Chile, Salvar Allende, que entendía como buen socialista que el pueblo boliviano tenía un derecho histórico sobre un territorio arrebato de manera injusta y cruel, y como buen internacionalista sabía que la salida al mar era parte del proyecto de integración latinoamericana, de construcción de la Patria Grande: “Ha llegado la hora de la gran reparación de una injusticia, Chile tiene una centenaria deuda y estamos dispuestos a emprender una solución histórica. Bolivia retornará soberana a las costas del Pacífico. No le pedimos nada al sufrido pueblo trabajador boliviano, queremos solamente reparar el despojo cruel del que ha sido víctima. Los escritores y todos los hombres y mujeres de buena voluntad deben venir a Chile y explicar sus anhelos, discutir, crear las condiciones objetivas y subjetivas en el pueblo chileno para poder llegar al feliz entendimiento”.
[1]Entrevista a Salvador Allende realizada en noviembre de 1970 por el escritor boliviano Néstor Taboada Terán

Argentina, rehén de los especuladores

Periódico La Jornada, México

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El ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, informó ayer que el gobierno al que pertenece no pudo lograr un acuerdo con los llamados fondos buitres –capitales especulativos que, por decisión propia, quedaron excluidos de las restructuraciones de deuda externa realizadas por ese país en 2005 y 2010–, durante las negociaciones mantenidas la víspera en Nueva York, con la intermediación del abogado Daniel Pollack.
En lo inmediato, la falta de un acuerdo entre el gobierno de Buenos Aires y los especuladores implica mantener la prohibición, establecida por el juez Thomas Griesa y avalada por la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, de que Argentina siga efectuando pagos a los acreedores que sí aceptaron la restructuración y que representan 93 por ciento del total, en tanto no se cubran por completo los pasivos que se adeudan a los fondos buitres, unos mil 500 millones de dólares.
Lo anterior coloca al país sudamericano en la perspectiva de una moratoria de pagos que en esta ocasión no ocurre por falta de recursos económicos –de hecho, Argentina depositó el mes pasado unos 540 millones de dólares para saldar sus obligaciones con los tenedores de bonos restructurados–, sino a consecuencia de una resolución judicial cuando menos cuestionable, en la medida en que crea una circunstancia de grave incertidumbre en las finanzas mundiales, pues el fallo de la justicia estadunidense implica que si Argentina paga la totalidad de sus débitos a los acreedores que no aceptaron la restructuración, los que sí lo hicieron tienen derecho a reclamar el pago de su deuda en condiciones similares, lo que anularía el proceso de restructuración promovido en tiempos de Néstor Kirchner y reditaría, en el país austral, una crisis de la deuda de consecuencias imprevisibles.
Por lo demás, si se atiende a lo que expresó ayer el ministro Kicillof, de que los especuladores rechazaron diversos ofrecimientos de la Casa Rosada –entre ellos la posibilidad de ingresar a un canje de deuda en similares condiciones a las que accedieron los bonistas en 2005 y 2010, lo que les garantizaba 300 por ciento de ganancia–, cabe preguntarse si su intención de llevar al límite su aventura especulativa obedece únicamente a un afán de ganancias desmedidas o a un designio desestabilizador inconfesable.
La situación sienta un precedente nefasto para la estabilidad económica de la región. Si una minoría de los acreedores de Argentina puede generar este tipo de escenarios en la tercera economía de Latinoamérica, cabe temer por su potencial destructivo en otras más pobres y dependientes del orbe.
El caso referido, en suma, es reflejo de las dificultades que experimentan los gobiernos nacionales para recuperar, en el contexto mundial presente, la soberanía económica perdida en el curso del ciclo neoliberal que se abatió sobre toda la región y al que aún se aferran unos cuantos gobiernos, el de México entre ellos.

XLVI Cumbre del Mercosur: acuerdan crear zona económica común con ALBA y Petrocaribe

XLVI Cumbre del Mercosur

Los jefes de Estado miembros del Mercado Común del Sur (Mercosur) acordaron este lunes, durante la XLVI Cumbre Presidencial del organismo, acelerar el desarrollo productivo de la región con la puesta en marcha de diversos mecanismos en favor de los pueblos.
Desde la sede de la Casa Amarilla “Antonio José de Sucre”, sede de la Cancillería venezolana, en el centro de Caracas, los mandatarios de Argentina, Cristina Fernández; de Brasil, Dilma Rousseff; de Paraguay, Horacio Cartes; de Uruguay, José Mujica; y de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestaron la necesidad de potenciar la región a través de la aceleración de la activación del Banco del Sur, así como impulsar la creación de la Zona Económica Complementaria, para avanzar en la consolidación de una economía justa, productiva y equitativa en la región.
“Desde Mercosur se debe ir generando un espacio de desarrollo de una economía próspera, productiva, de avanzada, propia, autónoma, nuestra. Es la hora de América del Sur. Es la hora que nuestra región piense en grande, actúe en grande, busque lo grande; nos compactemos y sigamos afirmando el camino de América del Sur”, sostuvo el jefe de Estado venezolano durante su intervención.
Para tales fines, el Mercosur se comprometió a avanzar en el pleno funcionamiento del Banco del Sur para el segundo semestre de este año, así como se aprobó su acercamiento al proceso de creación del Banco de Desarrollo del Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).
Ello -dijo Maduro- permitirá “construir relaciones de trabajo desde su propio nacimiento”.
Zona Económica Complementaria
En el encuentro también se acordó trabajar en el impulso de Zona Económica Complementaria entre Mercosur, la alianza energética PetroCaribe y la Alianza para los Pueblos de Nuestra América (Alba), iniciativa de Venezuela.
Al respecto, Maduro destacó el carácter estratégico y vital de esta zona, que contará con 24 países de Suramérica, el Caribe y Centroamérica.
“Es una formación económica que plantea ir mucho más allá de lo que se ha llamado el libre comercio., Mucho más allá. Trascenderla. Ir al comercio justo e integrador. Ir al desarrollo de inversiones conjuntas, al desarrollo de las fuerzas productivas”, agregó el mandatario venezolano.
Punto en común: Desarrollo económico
El presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, invitado a la cita, destacó que mecanismos como la Zona Económica y el Banco del Sur permitirán “el fortalecimiento del desarrollo económico, de la integración entre nuestros pueblos”.
En ese contexto, ratificó el compromiso de su país de trabajar en función de una economía sostenible para el bienestar social de los pueblos, fundamentada en la justicia, equidad e inclusión.
Postura similar asumió la presidenta Dilma Rousseff, quien destacó las potencialidades del Mercosur para fortalecer y ampliar los mercados internos entre los países miembros del mecanismo de integración regional.
Añadió que profundizar los mecanismos en beneficio de la integración productiva “nos llevará a un acercamiento mayor entre nuestras industrias con resultados positivos en varias áreas y para la prosperidad de nuestros pueblos”.
También, subrayó la necesidad de insertar la economía del bloque regional en el mundo, dado que el bloque agrupa 83,2% del producto interno bruto (PIB) de toda Suramérica y una población de 287 millones de personas, es decir, 70% de la región. Además abarca un territorio de cerca de 15 millones de kilómetros cuadrados.
“Mercosur, sin duda alguna, es un espacio político, amplio, democrático y plural. En él conviven ideas, concepciones, modelos y visiones del mundo libremente”, reflexionó.
Asimismo, el presidente José Mujica llamó a los países latinoamericanos elevar la alta política y trabajar con una visión de futuro de largo aliento.
Señaló que la independencia los Gobiernos del continente debe responder a los intereses de sus pueblos. “Tenemos que tratar de darle respuesta a mucha gente que espera (acciones) de nosotros”.
En tanto, el presidente Horacio Cartes manifestó la necesidad de reforzar “la construcción de una relación afectiva entre todos” los Estados miembros del Mercosur, a los fines de alcanzar las metas establecidas.
“Como Gobierno brindamos un ambiente seguro para la inversión, seguridad jurídica, seriedad administrativa, honestidad en el manejo de las cosas públicas y relaciones públicas”, enfatizó.
A su vez, el presidente de Bolivia, Evo Morales, cuyo país se encuentra en proceso de adhesión como miembro pleno del Mercosur, manifestó su confianza en la integración del bloque, sobre todo en el aspecto social, para continuar la lucha y acabar con la pobreza extrema.
“Esperamos pronto ser miembro pleno del Mercosur y en conjunto trabajar por el bien de las familias de América Latina y el Caribe”, expresó.
Argentina: Nuevos retos
Durante la XLVI Cumbre del Mercosur, Venezuela traspasó a Argentina la presidencia pro témpore del organismo, asumida en julio de 2013.
Ante esto, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, señaló los desafíos que tiene el Mercosur para el próximo semestre.
Destacó la importancia de “subordinar la economía a la política para planificar el desarrollo de los países” en favor de un mundo multipolar que requiere la “cooperación y complementación” de todos los jefes de Estado miembros del Mercosur.
Fernández indicó que “la integración de las economías internas de los países suramericanos no la van a hacer los empresarios. Es una decisión que se toma desde la política articulando los esfuerzos de los empresarios, para tener buenos resultados”.
Resaltó la importancia de reforzar las relaciones bilaterales: “Ese es uno de los desafíos del Mercosur, y la presencia de actores como China, de ninguna manera se puede ver como una amenaza sino como un inmensa oportunidad para aprovechar estos recursos que Dios nos ha dado a los de América del Sur”, manifestó.
En otro punto, la presidenta argentina llamó a “juntar las inteligencias” de las universidades y sus investigadores, con el fin de evaluar los recursos con los que en esta materia cuenta cada país.
“Si además de las reservas energéticas con las que cuenta Venezuela, las reservas de gas de Brasil y Argentina y el agua potable de la Amazonía nos damos cuenta que contamos con una lengua en común y una historia en común de lucha por la independencia, cosa que no ha pasado en Europa, podemos beneficiarnos mucho de ello”, expresó.
Comunicados en conjunto
Los mandatarios de los países del Mercosur aprobaron, mediante un comunicado, declarar como ciudadanos ilustres de esta alianza suramericana al líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, y al ex presidente de Argentina, Néstor Kirchner.
Asimismo, el Mercosur aprobó un comunicado sobre los derechos de los niños, niñas y adolescentes migrantes no acompañados, a propósito de los niños procedentes de países de Centro-América, en la frontera sur de Estados Unidos.
Los presidentes del Mercosur “exigen el respeto irrestricto de los derechos fundamentales de estos niños, niñas y adolescentes que al ser detenidos son alojados en refugios improvisados, incluso en bases militares en condiciones insalubres y de hacinamiento que vulneran su integridad física y psicológica”.
También, el Mercosur expresó su rechazo a los ataques contra la población de la Franja de Gaza, Palestina, por parte del Estado de Israel, y exigió el cese al fuego.
Durante la plenaria, los jefes de Estado del bloque ratificaron, además, su solidaridad y apoyo irrestricto con Argentina, a propósito del caso de los llamados fondos buitres, que buscan provocar un daño por la vía de la especulación financiera a ese país del Sur.

30 jul 2014

La tan soñada paz depende de Israel, la parte más fuerte y equipada del conflicto

Por Celso Amorim
Hay tragedias inevitables que nos ponen directamente frente al misterio de la vida humana y de su relación con las fuerzas de la naturaleza o con la propia divinidad. El terremoto de 2010 en Haití es un ejemplo de estas catástrofes inexplicables, para citar apenas un caso, cuyos efectos devastadores pude ver más de cerca. Existen, también, convulsiones político-sociales como las provocadas por movimientos como el ISIL (me niego a usar la otra sigla, que coincide con el nombre de la diosa egipcia, símbolo de fertilidad y, por lo tanto, de vida), que había buscado inspiración en creencias que se remontan a un período oscuro de la historia, convenientemente distorsionadas para justificar el culto a la violencia y al terror sectario. Frente a estos tipos de tragedia, que desafían nuestra capacidad de entendimiento, hay una perplejidad natural, que inhibe la acción y pone en duda la eficacia de cualquier solución.
Pero también existen las tragedias evitables o aquellas cuyo estancamiento está al alcance de los hombres, principalmente de los líderes políticos. Este, a mi entender, es el caso de Gaza. La matanza desenfrenada a la que asistimos en este momento es, en gran medida, una repetición del conflicto que alcanzó a aquel sufrido territorio entre la víspera de la Navidad de 2008 y los primeros días de enero de 2009. Como canciller del presidente Lula, estuve en la región, en enero de 2009, llevando nuestra solidaridad al pueblo palestino y tratando el tema en las principales capitales. Esa fue una de las cinco veces que visité Israel. Estuve otras tantas en Palestina. En el caso de ésta, mis visitas se limitaron a Cisjordania, especialmente a Ramallah. Las autoridades israelíes no me permitieron ir a Gaza, cuando intenté hacerlo en 2010, a pesar de los proyectos de asistencia técnica que Brasil financiaba, uno de los cuales era en colaboración con India y Sudáfrica, los otros dos integrantes del foro IBAS.
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Tanto en Israel como en Palestina, constaté que sectores importantes de la población, así como ciertos líderes referentes, deseaban ardientemente la paz. Del lado israelí, con matices diferentes, hombres como el escritor Amos Oz y organizaciones como la Peace Now eran críticos de las acciones belicosas del gobierno y buscaban el diálogo con los palestinos, incluso por medio de contactos entre las respectivas sociedades civiles. Cuando hablé con el gran escritor israelí sobre un posible foro de intelectuales, Oz acertadamente me respondió que mejor sería un encuentro entre educadores. Líderes como Shimon Peres, incluso, miembros del actual gobierno, como Tzipi Livni, con quien estuve cuando era ministra del Exterior y, posteriormente, como líder de la oposición, intentaban, con aparente sinceridad, encontrar una solución pacifica y negociada para el conflicto con los palestinos, sin la cual – comprendían – Israel jamás podrá vivir segura.
En aquel momento, yo podía percibir en la rivalidad entre las dos principales facciones palestinas (Al Fatah y Hamas) uno de los obstáculos para que la opción por un camino pacífico prevaleciese. Hoy, los dos principales partidos se unieron en un gobierno de coalición, lo que debería, en principio, facilitar la búsqueda de soluciones justas y viables para el conflicto. Recuerdo que, cierta vez, en 2008, pregunté al principal negociador palestino (de Al Fatah) cómo pretendía él convencer a Hamas de adherir a un eventual acuerdo con Israel. Él me respondió que, cuando dispusiese de un “buen acuerdo”- que estaba confiado en alcanzar -, la Autoridad Palestina lo sometería a un referendo, del cual saldría victoriosa. Esto sería suficiente para atraer a la parte de la población que, en aquel momento, se resistía a la idea del diálogo. Infelizmente, este acuerdo nunca se materializó, en parte debido al fraccionado sistema político israelí, que asistió al crecimiento de los partidos ultraconservadores, en parte, porque, contrariando las expectativas que se habían creado en la Conferencia de Annapolis, en noviembre de 2007, la presión externa, indispensable para convencer a Israel de hacer concesiones penosas, nunca llegó a ser ejercida de forma efectiva.
Pero la paz entre israelíes y palestinos continúa siendo posible, aunque las imágenes de muerte y destrucción que vemos a diario parezcan indicar lo contrario. El hecho que el presidente Barack Obama se ofrezca para mediar un cese al fuego entre Israel y Hamas es una señal positiva, pues apuntaría en el sentido de un diálogo, que necesariamente involucraría a todas las partes. ¿Qué se necesitaría para alcanzar este objetivo? Obviamente, no existen fórmulas mágicas, pero algunas definiciones son posibles. El punto principal es el que se refiere a la vuelta al principio de “tierra por paz”, base para los entendimientos de Oslo. Admitido este principio, es esencial que Israel – la parte más fuerte – cese unilateralmente los bombardeos a Gaza, que han provocado la masacre de familias enteras, dejando un rastro de encono y resentimiento cada vez más difícil de borrar. Seguramente, un gesto de este tipo vendría seguido de una decisión similar por parte de Hamas. Fue, por otra parte, lo que ocurrió en enero de 2009.
También es preciso que Israel declare una moratoria indefinida en la expansión de asentamientos, ya sea en Cisjordania propiamente, ya sea en Jerusalén Oriental. A partir de ahí, es posible retomar las negociaciones, de las cuales Hamas, directa o indirectamente (dado que forma parte de la coalición gubernamental palestina), participaría. De este proceso (y no viceversa) es que puede derivar el indispensable reconocimiento, por este movimiento, del derecho de Israel a existir en seguridad. Sin la moratoria de los asentamientos, ni el más moderado elemento de la ANP se atreverá a reiniciar el diálogo con Israel. Lo antes posible, debe comenzar, aunque en principio de forma simbólica, la demolición del muro, que impone sufrimientos y humillaciones a la población palestina. Los puntos para un entendimiento definitivo (status de Jerusalén, retorno de refugiados, fronteras precisas, acceso al agua) serían objeto de negociación, seguidos de cerca por la comunidad internacional, representada por un “cuarteto (formado actualmente por EE.UU, Unión Europea, Rusia y Secretariado de la ONU) ampliado”, con la presencia de Estados árabes y países que merezcan la confianza de ambas partes.
Todo esto puede parecer utópico, pero no lo es. A principios de 2008, poco después de la Conferencia de Annapolis, estuvimos cerca de lograrlo. Con un poco más de determinación por parte de los que detentan el poder de persuasión sobre un lado, el otro habría asegurado el éxito de la empresa. El “mapa del camino” – nombre que se le dio a la hoja de ruta para la paz, basado en el concepto de dos Estados viviendo, en seguridad, uno al lado del otro – no estaría libre de sobresaltos, pero estos no deberían impedir la marcha en la dirección a una paz duradera.
Para alguien de mi generación – nacido durante la Segunda Gran Guerra en un país distante de sus impactos más directos y que recibió inmigrantes de todas partes -, la imagen más vívida de las barbaridades cometidas en el conflicto era la que mostraba los cuerpos de judíos apilados en los campos de concentración o la de los escuálidos sobrevivientes, inclusive niños, con el terror estampado en la cara.
Fui criado en Copacabana, barrio esencialmente plural de Río de Janeiro y estudié en un colegio laico, donde había descendientes de judíos provenientes de Europa Central, pero donde había también un gran número de hijos o nietos de árabes (la mayoría cristianos, es verdad), que abandonaron los territorios fragmentados de lo que había sido un día el Imperio Otomano. Los Meyer y los Kalman convivían allí armónicamente con los Khair y los Dabus. Mi mejor amigo y más cercano compañero durante los años finales de la adolescencia era judío. Con él aprendí a apreciar la música clásica y a admirar pintores como Marc Chagall y Chaim Soutine. Mi primera noviecita (un noviazgo más bien platónico, es verdad), que frecuentaba la misma biblioteca pública que yo, en la Plaza del Lido, en Copacabana, donde estudiábamos juntos, para las pruebas del colegio y, a veces, incursionábamos en autores franceses como Sartre y Gide, era judía.
Es lamentable que el humanismo que aprendimos a cultivar, en buena parte, como reacción a los sufrimientos causados al pueblo judío, esté dando lugar a otra visión, en la que predominará la expresión de dolor en el rostro, cubierto de lágrimas, de la niña palestina, perdida en medio de los escombros causados por los bombardeos israelíes, y que busca desesperadamente a sus padres o hermanitos, probablemente muertos, al mismo tiempo que procura, en vano, entender el mundo que la rodea.
Por Celso Amorim
Ex canciller y actual ministro de Defensa de Brasil
Fuente: “Carta Capital” 
La ONDA digital Nº 682 (Síganos en Twitter y facebook)

Cual Bolívar de estos tiempos

Desde su primera visita a Cuba en 1994 se forjó una amistad entre los dos gigantes latinoamericanos.Foto: Archivo
CARACAS.—Escribir sobre Chá­­vez no es fácil. La cuartilla queda en blanco cuando se trata de describir a este hombre porque las palabras y las imágenes no alcanzan para retratar su grandeza.
Admirado por sus seguidores y respetado por sus detractores, el niño arañero de los llanos venezolanos, hizo de un país su vida. A él se dedicó en cuerpo y alma.
Todo cuanto hizo estuvo siempre al servicio de los más humildes. Hablaba su lengua, conocía de sus pesares. Fue testigo de los desmanes de la oligarquía venezolana. Y contra ella, se levantó y no paró hasta cumplir su palabra de darles voz a quienes nunca la tuvieron.
En ese empeño desenvainó la espada del Libertador Simón Bolí­var desde sus inicios como oficial. Fundó para ello el Movimiento Bo­livariano Revolucionario 200 en 1982, y juró, bajo el Samán de Güe­re, iniciar la lucha para la construcción de una nueva Venezuela.
Guió a los valerosos muchachos, que como él, no soportaban más desmanes de los gobiernos de turno. Así, diez años después del juramento bajo el mítico árbol, organizó la rebelión cívico-militar del 4 de febrero de 1992, génesis del proyecto que lideraría tiempo después.
Su “por ahora” despertó el sentir de independencia de cada venezolano y lo presentó como la figura política y carismática que ya se iba formando.
Convencido de que la lucha armada no era la única opción para alcanzar sus propósitos de una Ve­nezuela digna, inscribió su Movi­miento V República en el registro electoral.
En 1998 fue electo presidente del país por primera vez y a partir de ese momento inició un proceso profundo de transformaciones en todos los ámbitos: social, político, económico, cultural y mediático.
Pero la oligarquía venezolana no se podía permitir a tal revolucionario en el poder. Por ello, intentó sacarlo violentamente del gobierno en el 2002. No fue, sino el propio pueblo venezolano, el que rescató a su presidente. El golpe de Estado había fracasado y Chávez asumía nuevamente las riendas del país en respeto a la voluntad soberana del pueblo.
Escribió con honores la historia latinoamericana y caribeña cual Bolívar de estos tiempos. Vio en el Libertador su maestro, su guía. Tuvo en Fidel a un padre, un hermano, al amigo.
Desde su primera visita a Cuba en 1994 se forjó una amistad entre los dos gigantes latinoamericanos. Jun­to a otros líderes de la región como Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula, cambiaron la fisonomía de estas tierras por años destinadas al olvido.
Fruto de esa alianza, nació en el 2004 el ALBA, como alternativa a la estrategia norteamericana de reacomodarse otra vez y servirse de Amé­rica Latina y el Caribe. Luego, se fueron consolidando otros espacios regionales como UNASUR, MERCOSUR, y la CELAC, todos con la huella indeleble del líder bolivariano.
Con muchas ganas de seguir haciendo Revolución y de continuar perfeccionando lo alcanzado, se fue el Comandante Chávez de este mundo hace apenas un año. Hoy, cuando cumpliría 60 años, se le recuerda con vítores y sin llantos. Se le recuerda como a los héroes.
Dicen quienes lo conocieron que su gran angustia siempre fue no cumplirle al pueblo y sentir por momentos, que araba en el mar. Mas, no fue así. Se fue de este mundo en los brazos de su amado pueblo, convertido en millones de latinoamericanos y caribeños. Re­fle­jando además que Chávez so­mos todos.
No es una cuestión de consignas. Mientras existan causas justas en el mundo por las cuales luchar, Chávez, el gigante de estas tierras, estará presente.

Así fueron los enredos políticos que provocaron la I Guerra Mundial

MANUEL P. VILLATORO / MADRID

Día 28/07/2014 - 

El 28 de julio de 1914, Austria-Hungría declaró la guerra 

a Serbia provocando una reacción en cadena que dio 

origen a una gigantesca contienda

Tal día como hoy, aunque hace un siglo, Austria-Hungría consiguió hacer Historia al iniciar un conflicto –la Primera Guerra Mundial- que sería recordado por la ingente cantidad de ataúdes que hubo que llenar tras la contienda –unos diez millones- y por las múltiples innovaciones tecnológicas que nacieron con un único objetivo: matar. Sin embargo, esta lucha de dimensiones mundiales comenzó oficialmente por un suceso aislado que fue utilizado como excusa para iniciar las hostilidades contra Serbia (el asesinato del archiduque Francisco Fernando) y, extraoficialmente, por los múltiples intereses internacionales que había en juego.
Corrían los últimos días de junio de 1914, cuando el heredero al trono imperial austro-húngaro –Francisco Fernando- decidió premiar a los habitantes de Sarajevo (la capital de Bosnia) con su presencia. Para ello, dictaminó que, tanto él como su mujer, harían una visita oficial a la ciudad para pasar revista al ejército ubicado en la región. Por entonces,el país se hallaba bajo administración de su Imperio y, aunque el archiduque sabía que esto generaba tensión en otras lugares como Serbia –la cual se había independizado hacía poco del Imperio Otomano-, el futuro monarca no consideró que hubiera nada que temer.

Un asesinato «perfecto» para todos

Pero Francisco Fernando estaba muy equivocado, pues los serbios tenían sus propias ideas: crear un imperio eslavo. Y, para desgracia de Austria-Hungría, querían incluir en él a Bosnia. Por ello, habían proliferado en la región multitud de movimientos nacionalistasque, a base de bomba y atentado, pretendían obligar a la potencia internacional a abandonar el territorio por la fuerza.
Así pues, en un intento de mostrar lo poco que gustaba en la región que Austria-Hungría se hubiera anexionado Bosnia, un grupo nacionalista llamado «Joven Bosnia» decidió preparar una cruel sorpresa al archiduque y organizó un atentado con el que buscaban hacerse escuchar por las bravas. Concretamente, establecieron que acabarían con la vida de Francisco Fernando y su mujer cuando viajaran –en coche y entre la multitud- por las calles de Sarajevo tras pasar revista a los militares. Para ello, se hicieron con varias armas en Serbia y, desde allí, viajaron en busca del futuro monarca ansiosos de cumplir su propósito.
Así fueron los enredos políticos que provocaron la I Guerra Mundial
Dibujo que representa el asesinato del heredero del Imperio de Austria-Hungría, el archiduque Francisco Fernando, y de su mujer, la duquesa de Hohenberg, Sofía Chotek, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, Bosnia.
ABC
En un primer momento, intentaron acabar con el coche en el que viajaba Francisco Fernando de un buen bombazo pero, al no surtir efecto el explosivo, se recurrió a una medida bastante menos sutil: un chico de 18 años llamado Gravilo Princip, se acercó al automóvil y, casi a quemarropa, disparó sobre el dignatario y su mujer. Nada se pudo hacer por ellos. «El automóvil se abrió paso entre la confusa muchedumbre, alborotada por el atentado, para (intentar salvar) a los dos heridos. Pero cuando los médicos llegaron al Palacio de Gobierno, el archiduque y su esposa ya habían muerto», afirma Vicente Blasco Ibáñez en su obra «Crónica de la Guerra Europea 1914-1918»-.
El atentado fue perpetrado sin mayor dificultad. No obstante, lo que no sabían los terroristas es que habían dado la excusa perfecta a Austria-Hungría para cargar militarmente contra Serbia. De hecho, el Imperio ya había iniciado antes del ataque terrorista los preparativos para crear una «Liga Balcánica» con la que tomar el poder en dicho país. «Para Austria el atentado suponía un inmejorable pretexto para, de una vez por todas, eliminar a Serbia como factor político. Tal como lo veía Viena, sólo tenía dos opciones ante sí: revolución o guerra», explica María Soledad de Mateo Menéndez en su libro «La Primera Guerra Mundial». De improviso, y a pesar de que la sangre de un archiduque había sido derramada, todos se quedaron contentos con lo sucedido.

Los enredos políticos

Deseoso de iniciar las hostilidades contra Serbia, Austria-Hungría comenzó sus intrigas políticas. Para empezar, si quería emprender una guerra, necesitaba la ayuda de su principal aliado. «En las consultas que tuvieron lugar en los primeros días de julio, Guillermo II deAlemania animó a Austria a actuar con firmeza y le prometió todo su apoyo. Alemania no podía sacrificar a Austria en aras de la paz general, pero contaba la posibilidad de que el resto de potencias permitieran un conflicto localizado», añade la autora en su obra.
Sin embargo, Alemania y Austria no podían estar más equivocadas, pues Rusia .aliado tradicional de la región afectada- no tardó en posicionarse del lado de Serbia. La respuesta fue tajante: «si atacáis, os declararé la guerra». Algo parecido sucedió con Francia que, antes incluso de que comenzara la contienda, declaró que seguiría a los rusos en cualquier acción militar que emprendieran. Las piezas estaban preparadas sobre Europa (que ahora hacía las veces de un improvisado tablero de ajedrez) y sólo era necesario que los austríacos dieran el pistoletazo de salida para que comenzaran las matanzas.

Un ultimátum imposible de cumplir

Por su parte, Austria-Hungría se armó y se dispuso para iniciar la contienda, aunque antes tuvo que buscar un pretexto. «Asegurado el apoyo alemán, Austria preparó su acción ofensiva, Su deseo era consumar una expedición de castigo contra Serbia, y no pensaba contentarse con un mero éxito diplomático. Por ello, preparó cuidadosamente durante días los términos de un ultimátum tan duro que Serbia no podría aceptar, lo que daría paso a la guerra. El ultimátum fue presentado al gobierno de Belgrado el 23 de julio, y debía ser contestado en un plazo de 48 horas sin negociación ni discusión», añade María Soledad de Mateo Menéndez.
Así fueron los enredos políticos que provocaron la I Guerra Mundial
Guillermo II de Alemania
En el ultimátum –el cual estaba ideado para que fuera rechazado- Austria-Hungría exigió al gobierno serbio, en primer lugar, la captura de aquellos que habían ayudado a perpetrar el atentado contra Francisco Fernando y su mujer. A su vez, solicitaba que se eliminara del país toda la propaganda contraria a su glorioso imperio y se actuara en contra de los movimientos nacionalistas. Hasta ese punto, todo era asequible. Sin embargo, en el último apartado se ordenaba que la región aceptara que funcionarios austríacos actuaran en Serbia para la caída del terrorismo. «Esta última exigencia, en particular, afectaba directamente a la soberanía, y no pudo ser aceptada», finaliza la autora.
Al no obtener ninguna respuesta de Serbia, el 28 de julio de 1914 Austria-Hungría envió la siguiente nota a su nuevo enemigo, un texto que provocaría el comienzo de la I Guerra Mundial: «No habiendo respondido el gobierno real de Serbia de un modo satisfactorio a la nota que le fue entregada por el ministro de Austria-Hungría en Belgrado con fecha del 23 de julio de 1914, el gobierno imperial y real se ve en la necesidad de buscar por sí mismo la salvaguardia de sus derechos e intereses y de recurrir por este efecto a la fuerza de las armas. Austria-Hungría se considera desde este momento en estado de guerra con Serbia. Firmado: El ministro de Negocios Extranjeros de Austria-Hungría, conde Berchtold».