30 jul 2015

Confirman la muerte del líder talibán

EL MULA OMAR FALLECIO HACE DOS AÑOS EN PAKISTAN, ANUNCIO EL PRESIDENTE AFGANO

Los insurgentes no confirmaron la muerte de Omar, que en 2001 desapareció al huir de Afganistán para no volver a mostrarse jamás en público. Un vocero de la Casa Blanca dijo que el anuncio se basó en “informaciones creíbles”.



El mulá Omar dejó de mostrarse en público en 2001.

El líder de los talibán afganos, el mulá Omar, murió hace dos años. Así lo afirmó ayer la agencia de Inteligencia afgana, hecho que confirmaría los rumores existentes desde hace tiempo en medios oficiales y entre los propios rebeldes. Los insurgentes, sin embargo, no confirmaron la muerte de Omar, que en 2001 desapareció al huir de Afganistán para no volver a mostrarse jamás en público. “El mulá Omar está muerto. Murió en un hospital de Karachi en abril de 2013 en circunstancias misteriosas”, indicó el vocero del Directorio Nacional de Seguridad afgano, Haseeb Sediqi. Previamente, un vocero presidencial afgano, Sayed Zafar Hashemi, había anunciado una investigación oficial, al intensificarse los rumores. “Hemos visto informaciones sobre la muerte del líder talibán”, dijo Hashemi en una conferencia de prensa en Kabul. La Casa Blanca, en tanto, consideró que las informaciones sobre la muerte del mulá Omar eran creíbles, aunque la propia presidencia estadounidense no las confirmó.


Un alto funcionario del gobierno afgano, que pidió quedar en el anonimato, había manifestado que el mulá Omar murió de una enfermedad hace dos años y había sido enterrado en la provincia de Zabul, sur de Afganistán, su región de origen. La muerte fue confirmada a Kabul por responsables de Pakistán, agregó la misma fuente. “Según mis informaciones, murió”, declaró un responsable talibán que también quiso mantener su identidad en reserva, y agregó que no conocía la fecha exacta ni las causas de la muerte.

“Estamos al tanto de las informaciones sobre la muerte del mulá Omar y pensamos que esas informaciones son creíbles”, declaró por su parte Eric Schultz, vocero adjunto de la Casa Blanca, durante una conferencia de prensa. “Los servicios de Inteligencia analizan esas informaciones y siguen estudiando las circunstancias que rodean su muerte, pero, al margen de eso, no estoy en condiciones de hablar francamente de lo que sabemos hasta ahora”, agregó Schultz, quien esta vez habló sin reparos de su muerte. Interrogado por los periodistas, el portavoz de Barack Obama no quiso confirmar lo que sabían al respecto los servicios de Inteligencia estadounidenses ni desde cuándo.

El misterioso mulá Omar, líder histórico de los talibán afganos, era un combatiente de origen modesto que dirigió uno de los regímenes más rigurosos de la historia musulmana. Fue derrocado por los occidentales tras los atentados del 11-S en Nueva York. El comandante talibán, reconocible en viejas fotos en blanco y negro por su oscura y tupida barba, tocado con un turbante y tuerto de un ojo, se hizo conocido para Occidente al imponer bajo su “reinado”, que se extendió entre 1996 y 2001, un tratamiento brutal a las mujeres, haber hecho destruir los Budas gigantes de Bamiyán y prohibir la música y la televisión.

Los rumores sobre la muerte del jefe supremo de los talibán, en el poder en Afganistán entre 1996 y 2001, se intensificaron en los últimos meses debido a la ausencia de mensajes sonoros y visuales de su parte. El último mensaje atribuido a Omar está relacionado con un comunicado escrito enviado que data de mediados de julio, justo antes del Aid el Fitr, la fiesta que marca el fin del Ramadán, en el que aprobaba implícitamente el diálogo con el gobierno.

“El rumor de su muerte comenzó a circular la semana pasada en las filas de los talibán cuando, por primera vez, su mensaje con motivo del Aid el Fitr nos llegó sólo por escrito”, explicó el responsable talibán que mencionó su muerte. Los rumores sobre la muerte del mulá Omar tienen lugar semanas después de un primer contacto oficial con vistas a conversaciones de paz entre el gobierno y la rebelión. La muerte del mulá Omar podría constituir un duro golpe para la insurgencia talibán, desgarrada por divisiones internas y amenazada por el auge del grupo Estado Islámico (EI).

Los talibán están divididos entre la nueva generación de comandantes que dirigen la guerra en el país y los anteriores mandos dirigentes que se encuentran refugiado en el exterior desde 2001. Las diferencias se extienden también a los dirigentes que viven en el exterior. Por un lado, están los mandos presentes en Pakistán y, por el otro, el buró político exiliado en Catar, que acusa a los primeros de estar dirigidos por el gobierno paquistaní. Por otra parte, los talibanes registraron en los últimos meses una serie de deserciones de militantes atraídos por el grupo EI. Esos militantes, al igual que varios comandantes en territorio afgano, se oponen a las negociaciones con el gobierno.

Hasta ahora, los talibanes pusieron como condición para una eventual negociación de paz que se retiren de Afganistán todas las tropas extranjeras, que los expulsaron del poder a fines del 2001 y apoyan al gobierno prooccidental de Kabul. Los contactos, que deben reanudarse dentro de unos días, no tuvieron ningún efecto en el terreno, donde los combates prosiguen y los talibanes intensificaron sus ataques.

LA ONU ESTIMA QUE ESTE AÑO 137 MIL PERSONAS CRUZARON EL MAR


Sobrevivientes del Mediterráneo

A Italia llegaron ayer 453 migrantes salvados por una nave irlandesa: la barcaza llevaba 70 mujeres, 9 de ellas embarazadas, y 60 niños, además de 14 personas fallecidas. El negocio de los traficantes de seres humanos.
 Por Elena Llorente
Página/12 En Italia
Desde Roma
Mientras más de 1500 inmigrantes –algunos medios franceses hablan de 2200– asaltaron el martes por la noche el túnel que atraviesa el canal de La Mancha de Francia a Inglaterra, y el día antes otros tantos habían intentado pasar con el resultado de 200 arrestados y un muerto, la llegada a Europa por mar de desesperados provenientes de Medio Oriente y Africa no tiene fin, al menos durante el verano europeo. Y sobre todo la llegada a Italia, primer destino de una gran mayoría de ellos, según los acuerdos internacionales, hasta tanto se decide su condición o no de refugiado. A Italia llegaron ayer 453 migrantes salvados por una nave irlandesa que luego los condujo a Messina, en Sicilia. La barcaza salvada incluía 70 mujeres, 9 de ellas embarazadas, y 60 niños, además de 14 personas fallecidas, muy posiblemente por deshidratación dadas las altísimas temperaturas por las que atraviesa Europa en este momento.
Hace dos días, 1810 personas habían sido rescatadas en el mar por las naves de socorro de la Guardia Costera italiana y de la operación europea llamada Tritón. Pocos días antes habían desembarcado 400 prófugos en Taranto, 800 en Palermo, 468 a Pozzallo, todas localidades de Sicilia y el sur de Italia. Y la cuenta no termina. Según la agencia para los Refugiados de la ONU, 137.000 personas –75.000 en el mismo período del año pasado– atravesaron el Mediterráneo en los primeros seis meses de 2015, la mayor parte de ellos sirios, seguidos de afganos y eritreos. Principalmente en barcazas que partieron de Libia. Pero hay quien habla ya de 200.000 , y dadas las condiciones de pobreza y de conflictos existentes en Medio Oriente y Africa, todo hace suponer que seguirán llegando.
Esta semana al menos tres presuntos traficantes de seres humanos fueron detenidos por la policía en todo esta multitud de llegadas. Entre ellos un tunecino de 21 años al que se le encontró un bolsillo secreto en el pantalón donde, dijo la policía, escondía unos cuantos dólares. Generalmente no se trata de los verdaderos traficantes sino de jóvenes inmigrantes que se prestan a colaborar con los traficantes manejando los botes, con tal de que se le baje el precio del “pasaje” –habitualmente de varios miles de dólares– y que luego tratan de pasar como un inmigrante más. Pero a menudo son denunciados por sus propios compañeros de viaje.
Las reacciones de la derecha italiana, como la Liga Norte, pero también de los superderechistas de Casa Pound, no se hicieron esperar. No sólo han hecho agresivas manifestaciones en estas últimas semanas en lugares asignados para el alojamiento provisorio de los migrantes, tirándoles piedras e insultándolos, sino que ayer, por ejemplo, el jefe del grupo de la Liga Norte de la Cámara de Diputados, Massimo Fedriga, dijo convencido que los inmigrantes que rechazan la comida (siendo muchos de ellos musulmanes tal vez rechazan todo lo que contiene cerdo), “deben quedarse en ayunas y ser repatriados inmediatamente a patadas en el trasero” . La reacción de la gente en cambio es variada. Y tal vez valen como ejemplos el de un vendedor ambulante africano en una playa de Bari (sur de Italia) golpeado y asaltado por una banda de italianos ante los ojos de la gente que tomaba sol y que nada hizo por defenderlo, y el de otro africano que vendía chucherías en una calle de otra ciudad del sur y que al ser agredido por algunos matoncitos, fue defendido por la gente que pasaba.
Curiosamente los inmigrantes mismos están comenzando a reaccionar”. Unos 15 prófugos de Afganistán y de Pakistán en el centro de Udine (norte de Italia) protestaron contra la Cruz Roja italiana que, dijeron en un cartel, “nos trata como animales”. En Nápoles, otro grupo de inmigrantes de Nigeria, Gambia y Zambia, bloquearon algunas calles en protesta por la falta de distribución de algunos insumos imprescindibles previstos en los alojamientos para inmigrantes.
Paralelamente a todo esto, organizaciones de solidaridad como Todo Cambia y Nuevos Desaparecidos, cumplieron como cada jueves, una manifestación de protesta en el centro de Milán, para que “la migración sea un derecho”. Y la organización católica Caritas, bajó el lema “en agosto la solidaridad no se va de vacaciones” (agosto en Italia es como enero en Argentina) invitó a los italianos a agregar un lugar a la mesa del 15 de agosto, celebración muy respetada en todo el país que conmemora la Asunción de la virgen María, invitando a un migrante a comer con la propia familia.
Sobre el tema inmigración el gobierno del primer ministro Matteo Renzi, que considera que Europa podría hacer mucho más, ha comenzado por su parte a tomar contacto directo con gobiernos africanos. En su reciente visita a Mozambique, Angola, República del Congo y Eritrea, Renzi no sólo habló de cuestiones económicas de mutuo interés sino también de migraciones, tratando de entender qué se puede hacer en cada caso para evitar movimientos masivos de gente hacia Europa. Los expertos hablan de dos puntos fundamentales en este sentido: acabar con las guerras y conflictos internos y ayudar a esos países a que se desarrollen económicamente. Dos objetivos que los mismos expertos consideran que no se podrán lograr –en el caso de que sea posible– inmediatamente.

LA CRISIS MIGRATORIA SE DESPLAZO DEL MEDITERRANEO AL CANAL DE LA MANCHA

Drama y muerte en la travesía del Eurotúnel
En los últimos dos meses unas 1500 personas ingresaron clandestinamente al predio del túnel con la meta de atravesar el canal rumbo al Reino Unido. Ayer un joven sudanés murió en el intento y un migrante egipcio falleció en París.


Eduardo Febbro

Página/12 En Francia
Desde París
La crisis migratoria europea se desplazó del Mediterráneo al Canal de la Mancha. El foco se sitúa hoy en la ciudad de Calais, al noroeste de Francia, en las costas del Canal de la Mancha donde se encuentran los accesos a la plataforma del Eurotúnel que une Francia con Gran Bretaña por vía ferroviaria. Miles de migrantes intentan pasar cada día hacia el Reino Unido. La situación se ha ido agravando en los últimos dos meses con unas 1500 personas que ingresan cada día clandestinamente al predio de Eurotúnel con la meta de atravesar el canal a través del túnel. Ayer, un joven sudanés de 30 años murió en la travesía y otro, un egipcio de la misma edad, perdió la vida en París cuando intentó saltar de un tren para subirse al que atraviesa la Mancha con rumbo a Londres. Desde junio hasta ahora unas nueve personas murieron en circunstancias similares. Eurotúnel reveló que en lo que va del año procedió a la intercepción de una 37.000 personas que buscaron ingresar a sus dependencias de forma ilegal.
Eurotúnel interpeló a las autoridades francesas para que incrementaran la seguridad en torno del inmenso espacio de 20 kilómetros cuadrados que ocupan sus instalaciones, de los cuales 650 hectáreas necesitan de una vigilancia permanente. Las incursiones de los candidatos a atravesar el túnel son constantes. A veces lo hacen solos, otras en grupos compuestos por 10 o cien personas. Los intentos se repiten varias veces, sobre todo de noche. La ministra británica de Interior, Theresa May, reconoció que “un cierto número” de migrantes habían podido entrar en Gran Bretaña de esa manera. La responsable no facilitó ninguna cifra precisa. En Francia, el ministro de Interior, Bernard Cazeneuve, anunció el despliegue de fuerzas de seguridad suplementarias. Unos 120 policías y gendarmes se unirán a los 350 que ya están presentes en el lugar. De hecho, hoy existe un conflicto abierto entre Eurotúnel, el Estado francés y el británico.
La empresa que explota el túnel bajo la Mancha llamó a los Estados concernidos a elaborar “una reacción apropiada” y alega que la situación “sobrepasa lo que un concesionario puede hacer razonablemente”. El titular francés de la cartera de Interior respondió diciendo que Eurotúnel también debía “asumir sus responsabilidades”. La semana pasada, el ministro afirmó que la empresa no “había hecho los esfuerzos necesarios para luchar contra la intrusión de los migrantes”. Eurotúnel les reprocha a Francia y Gran Bretaña su escasa implicación en la resolución de este drama que se cobra muchas vidas al mes, provoca atrasos enormes en la circulación de los trenes y un caos absoluto en toda la región de Kent (Gran Bretaña) donde están las instalaciones de la terminal de Eurotúnel. En Reino Unido el primer ministro, David Cameron, indicó que su país aportaría 10 millones de euros suplementarios que serán destinados a mejorar el sistema de vallas que protegen las vías. Eurotúnel le exige al gobierno inglés y al francés el pago de cerca de 10 millones de euros en indemnizaciones.
La suma corresponde, según la empresa, al dinero perdido desde enero de 2015 hasta la fecha debido a la masiva presencia de inmigrantes y los atrasos que sus intentos de pasar bajo el túnel acarrean. El conflicto tiene más de un protagonista: una empresa privada, varias comunas de la región, dos Estados y miles de clandestinos.
La utilización del túnel bajo el Canal de la Mancha conoció un incremento espectacular luego de que los accesos al puerto de Calais fueron reforzados con inmensas vallas. Sin entrada posible al puerto y, por consiguiente, a los barcos que atraviesan el canal, los migrantes optaron por la única vía que quedaba: el túnel. Muchos mueren cuando saltan a los trenes en marcha que transportan camiones y autos hacia Gran Bretaña. Los que no tienen dinero para abonar el costo de una travesía “segura” (entre 1500 y 6000 euros) lo hacen por otros medios, muy expuestos. A los muertos de este año y de 2014 (16) hay que agregarle los accidentados, los amputados de piernas o manos porque se cayeron de un camión o fueron arrollados por el tren.
Unos 3000 inmigrantes sin papeles oriundos de Sudán, Egipto, Afganistán, Etiopía o Eritrea viven en condiciones infrahumanas en la ciudad de Calais. Los migrantes residen en una zona descampada situada en las afueras de la ciudad conocida como “la nueva jungla” (ver aparte). Las ONG Médicos del Mundo o Solidarité Internationale les aportan un mínimo de atención médica o productos de primera necesidad. Al igual que lo que ocurre con los migrantes que llegan a las costas italianas, estos pagan enormes sumas de dinero para llegar a Europa y escapar de países a menudo azotados por guerras terribles.

Alto representante del Mercosur alertó que en Brasil la derecha está gestando un “golpe constitucional”


“¿Hacia dónde va el Mercosur?” fue el título de una charla realizada ayer en el Parlamento, que trascendió las dimensiones del bloque y se constituyó en una reflexión general sobre la integración, con la sombra reciente de Grecia, temores sobre el futuro de Brasil y algunas referencias críticas a la situación de Venezuela.

 
Dr. Rosinha, durante la mesa redonda “¿Hacia dónde va el Mercosur?”, ayer, en el Palacio Legislativo. • Foto: Pablo Vignali
El huevo de la serpiente

“¿Hacia dónde va el Mercosur?” fue el título de una charla realizada ayer en el Parlamento, que trascendió las dimensiones del bloque y se constituyó en una reflexión general sobre la integración, con la sombra reciente de Grecia, temores sobre el futuro de Brasil y algunas referencias críticas a la situación de Venezuela. Participaron como oradores el alto representante del Mercosur, Florisvaldo Fier -conocido como Doctor Rosinha-, el historiador Gerardo Caetano y el secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, Fernando Gambera.

La actividad formó parte de un ciclo de debate sobre la integración que proyecta la bancada progresista del Parlamento del Mercosur. Su coordinador, el dirigente del MPP Sebastián Valdomir, explicó que se busca retomar la reflexión política sobre los temas de la integración.

Lo sucedido con Grecia y la Unión Europea (UE) fue un fantasma que rondó los discursos y las reflexiones, partiendo de la base de que el bloque europeo era considerado en muchos ámbitos un modelo de integración para el Mercosur. El primero en explicitarlo fue Gambera. Señaló que hay que “tener en cuenta” lo sucedido en Europa, “donde los poderosos se terminaron imponiendo a los más débiles”. Caetano preguntó directamente si se puede pensar en la integración regional después de lo que le pasó a Grecia, donde “el prestigioso modelo de la UE terminó avasallando el Estado de bienestar, la democracia” y la propia integración regional. Recordó que en un momento en el Mercosur se exigía coordinación macroeconómica y convergencia cambiaria, y planteó si, a partir de lo que le sucedió a Grecia, podríamos pensar en algo similar para la región. “Nunca más le voy a decir a Brasil que asuma los costos del liderazgo tomando como ejemplo a Alemania”, afirmó el historiador, tomando del brazo a Rosinha.

Caetano, que formó parte del grupo de intelectuales y dirigentes políticos que firmaron una carta en contra del Acuerdo de Liberalización del Comercio de Servicios (TISA, por su sigla en inglés), sostuvo que vivimos “tiempos de una ofensiva mercantilista y capitalista durísima, no sólo en bienes sino en servicios”, y que el capital busca la liberalización de las compras gubernamentales, la propiedad intelectual y las normas medioambientales. Dijo que es necesaria una integración “progresista” que debería basarse en cuatro puntos: combatir la desigualdad, profundizar la democracia, defender la soberanía y constituirse en un camino de desarrollo. Respecto de este último punto, Caetano remarcó que “un país vendiendo commodities no llega al desarrollo” y que deben generarse “cadenas de valor de proyección regional alternativas a las grandes transnacionales”.

En cuanto a la democracia, Caetano sostuvo que en Sudamérica “tenemos desacuerdos de régimen y comenzamos a tener confusiones democráticas muy complicadas”. Enumeró los casos de Honduras, Guatemala y México, pero también se refirió a Venezuela, donde el gobierno de Nicolás Maduro inhabilitó a la dirigente opositora María Corina Machado a presentar su candidatura en las próximas elecciones. Esta situación motivó un cruce entre Maduro y el secretario general de la Organización de Estados Americanos, el uruguayo Luis Almagro. Este último declaró a CNN que “las únicas inhabilitaciones las hace el pueblo, las hace la gente cuando no se sostienen los votos para ser elegido para determinado cargo”, y Maduro le respondió instándolo a que defina si está “con los pueblos o con el imperio”. Caetano no mencionó casos específicos, pero advirtió que “hay situaciones que se están dando en Venezuela que no se admitirían de ninguna manera en nuestro país”. “Cuando lo empezamos a decir se nota cierto malestar, parece que no podemos decirlo, y hay que decirlo”, remarcó. Gambera retrucó que “son problemas de los venezolanos” y que “el principal problema es la concertación de derecha que opera en Venezuela y en Brasil”.

Brasil fue también motivo de referencias en la actividad. Caetano planteó su preocupación por lo que está pasando en ese país. Rosinha coincidió en que “todos tenemos que estar preocupados por Brasil”. “Lo que está ocurriendo en Brasil es el laboratorio del golpe constitucional”, sentenció el alto representante, y lo comparó con lo sucedido en Honduras, y en Paraguay con la destitución de Fernando Lugo. “Ese laboratorio tiene alguien detrás: toda la derecha internacional y el capital”, agregó, y dijo que un eventual retroceso, derrota o golpe en Brasil sería “fatal para América”. “Hay una gestación de un golpe, está el huevo de la serpiente colocado en el proceso político”, alertó. Dijo que en el segundo gobierno de Dilma Rousseff cobró fuerza la derecha porque no se logró “radicalizar la democracia en puntos en los que era necesario radicalizarla” y “no se dio la disputa ideológica”.

No faltaron las críticas al estado actual del Mercosur: “Las agendas nacionales se tragaron la discusión de los temas. De avance, poco y nada hubo”, evaluó Gambera. Algunos consideraron que debería haber un “sinceramiento”, otros una “autocrítica” y otros una “conciliación” en el bloque, pero más allá del término, coincidieron en que debe rediscutirse su rumbo. Caetano planteó que es necesario un “sinceramiento”, pero no para plantear a continuación la necesidad de la flexibilización comercial sino para “reformular el pacto”. “No hay nada menos progresista que amparar el statu quo actual del Mercosur”, consideró. Al mismo tiempo, los oradores reafirmaron la importancia de la integración regional tanto para las negociaciones comerciales con terceros y la producción con valor agregado como para la construcción de ciudadanía regional e integración cultural. “No sé con qué base material alguien puede pensar que Uruguay puede negociar de igual a igual con alguien si no es desde un bloque”, afirmó Gambera.

Rosinha hizo hincapié en las resistencias que generan los intentos de construir ciudadanía en el Mercosur. Afirmó que la aplicación del Estatuto de la Ciudadanía del Mercosur se demoró porque el capital “no puede esperar, pero las personas sí”. Indicó que la resistencia al Parlamento del Mercosur se debe a que éste “puede crear la conciencia de pertenencia al bloque” y que sin un parlamento con representantes electos directamente “hay un déficit democrático enorme en el Mercosur”.

Los tentáculos de la compañía Odebrecht en América Latina

Varios países siguen con inquietud las acusaciones contra la constructora brasileña, con importantes proyectos en la región
JAVIER LAFUENTE Bogotá 28 JUL 2015 


Marcelo Odebrecht, presidente de la constructora Odebrecht. / EFE

La detención el pasado 19 de junio en Brasil de Marcelo Odebrecht, presidente de la mayor constructora de América Latina por su vinculación en el caso Petrobras, no solo ha golpeado al gigante sudamericano. Varios países de la región, entre ellos Colombia, Venezuela, Perú o Panamá siguen con inquietud el desarrollo del procesos y evalúan las consecuencias que supondría una condena a Odebrecht. Sus tentáculos se extienden por las obras más importantes de Sudamérica.

El primero en reaccionar, aquel viernes de junio, fue el vicepresidente de Colombia. Germán Vargas Llera aseguró que “cualquier condena internacional en materia de soborno” inhabilitaría las contrataciones y la ejecución de las obras de la constructora en el país andino durante 20 años. El asunto no es baladí. Odebrecht, la séptima constructora de Colombia con unos ingresos de unos 150 millones de dólares, tiene a su cargo cinco obras, dos de ellas de las más importantes que se desarrollan en el país: la navegabilidad del río Magdalena, entre Barranquilla y Puerto Salgar, que abarcaría 908 kilómetros de río y la construcción de un sector de la ruta del Sol, del que ya se ha avanzado un 40%. Para ambos proyectos están presupuestados 6,1 billones de pesos, algo más de 2.200 millones de dólares.

Además, a la constructora se le podría complicar la adjudicación de tres licitaciones por las que puja: la construcción del Transmilenio Boyacá, la adecuación de una carretera entre Bogotá y Girardot y la recuperación del río Bogotá. Los tres proyectos ascenderían a más de 2.700 millones de dólares.

En el caso de Venezuela, la relación con Odebrecht viene de lejos. Desde que inició unas obras en el Estado de Zulia hace 23 años, la compañía, que hoy asegura contar con 12.000 empleados en el país, ha ido creciendo, informa Ewald Scharfenberg. El chavismo ha confiado sus más importantes proyectos de infraestructura a Odebrecht, en parte por la influencia de Brasil como valedor político de Caracas en la región, pero también porque Chávez siempre desconfió de los empresarios venezolanos y prefirió favorecer a los extranjeros. Con frecuencia, el fallecido presidente mencionaba a los brasileños como empresarios modelo de un desarrollo nacional autónoma.

Según indicaba la ong Transparencia Venezuela el pasado mayo, a cargo de Odebrech están en la actualidad los siguientes proyectos: el puente Nigale o segundo puente sobre el lago de Maracaibo; la línea 5 del metro de Caracas; el puente de Mercosur o tercer puente sobre el río Orinoco; el metro entre Caracas y Guatira y el metro Caracas-Los Teques. Todos los proyectos están en marcha y tienen en común un retraso respecto a los planes y sobreprecios con respecto a los cálculos iniciales. Las obras en progreso tenían presupuestos que juntos sumaban 5.000 millones de dólares.

Mientras que en Ecuador han comenzado las auditorías a contratos de Odebrecht, la pasada semana el fiscal general de Perú, Pablo Sánchez, aseguró que una delegación de fiscales del país andino se desplazará a Brasil para realizar una serie de investigaciones y recabar datos sobre posibles concesiones ilícitas El foco se centra en unos supuestos sobornos de directivos de Odebrecht para que se inflaran el costo de una carretera que une la Amazonía brasileña con los puertos del Pacífico peruano y que fue construida entre 2005 y 2011, bajo los Gobiernos de Alejandro Toledo y Alan García. La relación entre García y Odebrecht está marcada por el Cristo del Pacífico, una réplica del Corcovado de Río de Janeiro valorada en 830.000 dólares que fue donada por la Asociación Odebrecht. Desde la empresa aseguran que la donación fue al país, no al presidente, y defienden que esta se hizo a través de un acto público y con conocimiento de las autoridades.

Odebrecht ha desarrollado desde hace 35 años múltiples proyectos en Perú, donde cuenta con 15.000 trabajadores, el 99% de ellos peruanos. Según datos de la constructora, los proyectos en los que ha participado han propiciado, en los últimos 10 años, 13.257 millones de inversión privada y concesiones por un equivalente de 1,819 millones de dólares de inversión pública.

Donde parecen estar a salvo los intereses de Odebrecht es en Panamá. El pasado viernes, la constructora brasileña firmó el contrato por el que liderará el consorcio encargado de construir la segunda línea de metro de la capital panameña, por un valor de 1.857 millones de dólares. La licitación fue otorgada el 20 de mayo y, junto a la brasileña participará la empresa española Fomento, Contratas y Construcciones (FCC).