Horror en un festejo de Pascua en Pakistán
El atentado suicida en Lahore fue reivindicado por un grupo vinculado a los talibanes de Pakistán, que afirmó que la acción había tenido como objetivo a cristianos. La condena mundial se hizo eco en el Vaticano y la Casa Blanca.
Una mujer rodeada de cadáveres cubiertos con plásticos parece suplicar en el parque público de Lahore después del atentado.
Imagen: EFE
Un atacante que se inmoló mientras familias cristianas celebraban Pascua en la zona infantil de un parque de la ciudad de Lahore, en el este de Pakistán, mató al menos a 69 personas y dejó a 290 heridas. El atentado, el peor desde el asalto talibán a la escuela de Peshawar, en el que murieron 125 alumnos en 2014, fue reivindicado por un grupo vinculado a los talibanes de Pakistán, que afirmó que la acción había tenido como objetivo a cristianos.