A casi ocho años de la crisis financiera y en medio de un estancamiento global, el mundo sigue dominado por 28 grandes bancos internacionales, en su mayoría norteamericanos, bautizados por algunos de sus críticos más acérrimos como “la hidra mundial”.
30 marzo 2016
Un panel del banco Goldman Sachs en la bolsa de Wall Street. REUTERS
Estas entidades manejan las grandes variables económicas globales, imponen condiciones a gobiernos democráticos y, en busca de ganancias rápidas y estratosféricas, apuestan en una ruleta cada vez más vertiginosa que puede volver a estallar en cualquier momento.