La diplomacia telefónica de Trump. La conversación entre el presidente electo y la mandataria taiwanesa pone en suspenso el vínculo de la primera potencia mundial con China y manda un mensaje hacia adentro: para bien o para mal, con su estilo, será él quien marque el rumbo.
Por: Nicolás Lantos
Desde Nueva York

Tsai Ing-wen recibió la primera llamada de un presidente norteamericano en más de 35 años.
Un llamado telefónico fuera de protocolo habla más sobre el futuro gobierno de Donald Trump que todos los anuncios sobre su gabinete. La conversación, entre el presidente electo de los Estados Unidos y la mandataria de Taiwan, Tsai Ing-wen, rompió más de 35 años de silencio en las relaciones entre Washington y Taipei, puso en suspenso el vínculo de la primera potencia mundial con China y además envió un claro mensaje hacia adentro: para bien o para mal, siempre con su estilo, será Trump el que lleve las riendas.
