Por Gustavo Veiga
28 de noviembre de 2024

. Imagen: Imagen web
Tres claveles rojos reposan sobre su nombre y la estrella amarilla con la letra T de la organización que fundó en 1965. Conviven a la sombra con flores de plástico. Es la foto del instante. Un instante que se vuelve un viaje hacia el pasado. “Al compañero Raúl Sendic”, se lee sobre la tumba del líder tupamaro en Montevideo. Sus restos los repatriaron desde París, donde se trataba la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth que afecta los nervios que controlan el movimiento muscular. El bebe, como le decían, había sido consecuente con el texto de la poetisa Idea Vilariño que musicalizaron Los Olimareños: “Dejo todos los amores que me llenaban la vida, dejé a mi madre querida y a mis hijos los dejé, dejo todo lo que amé, por irme pa’ la guerrilla”. Su paisana y contemporánea murió un 28 de abril igual que él, pero exactamente veinte años después (1989-2009).
Tres claveles rojos reposan sobre su nombre y la estrella amarilla con la letra T de la organización que fundó en 1965. Conviven a la sombra con flores de plástico. Es la foto del instante. Un instante que se vuelve un viaje hacia el pasado. “Al compañero Raúl Sendic”, se lee sobre la tumba del líder tupamaro en Montevideo. Sus restos los repatriaron desde París, donde se trataba la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth que afecta los nervios que controlan el movimiento muscular. El bebe, como le decían, había sido consecuente con el texto de la poetisa Idea Vilariño que musicalizaron Los Olimareños: “Dejo todos los amores que me llenaban la vida, dejé a mi madre querida y a mis hijos los dejé, dejo todo lo que amé, por irme pa’ la guerrilla”. Su paisana y contemporánea murió un 28 de abril igual que él, pero exactamente veinte años después (1989-2009).


