EEUU espió al Vaticano y a Jorge Bergoglio (Francisco) antes del cónclave
Publicado el 10/31/13
EFE – La Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA) espió las conversaciones telefónicas en Ciudad del Vaticano y también las que se produjeron en la residencia donde se alojó el cardenal argentino Jorge Bergoglio, antes del cónclave que le eligió papa, según el próximo número del semanario italiano “Panorama”.
Según el semanario que cita documentos que manejaría el extécnico informático de la CIA, Edward Snowden, entre las 46 millones de conversaciones telefónicas que se dice que la NSA interceptó en Italia, muchas de ellas se localizaban en Ciudad del Vaticano.
“Panorama”, que ha adelantado un parte de la información que publicará en su número a la venta el próximo viernes, habla de un periodo desde el 10 de diciembre de 2012 hasta el 8 de enero de 2013, pero “que se sospecha” que el espionaje continuó tras conocerse el anuncio de la renuncia al pontificado del papa Benedicto XVI, que se hizo efectiva el 28 de febrero.
El semanario de información general añade que el espionaje duró durante todo el cónclave para elegir al nuevo papa.
Entre las conversaciones escuchadas estaban -agrega la revista- las que se producían en la Domus Internationalis Paolo VI de Roma, la residencia donde se alojó el entonces arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio, antes de que comenzase el cónclave que le eligió papa el 13 de marzo de 2013.
La publicación recuerda que el nombre del ahora papa Francisco ya había surgido en los documentos filtrados por el portal WikiLeaks de Julian Assange.
WikiLeaks desvelaba despachos de los servicios secretos estadounidenses en los que se hablaba de Bergoglio como uno de los papables en el cónclave de 2005, así como otros documentos fechados en 2007 que relataban su “mala relación” en Argentina con el presidente Nestor Kirchner.
Además, entre los espiados se encontraría el presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano, el alemán Ernst von Freyberg, que fue nombrado en febrero de 2013 por Benedicto XVI tras los escándalos que salpicaron a su predecesor.
“Panorama” explica que las llamadas captadas en el Vaticano se archivaban bajo cuatro clasificaciones: “Leadership intentions” (Intenciones de liderazgo), “Threats to financial system” (Amenazas al sistema financiero), “Foreign Policy Objectives” (Objetivos de política exterior) y “Human Rights” (Derechos Humanos).
Preguntado sobre esta información, el portavoz de la oficina de prensa del Vaticano, Federico Lombardi, afirmó que no tiene información sobre este asunto y añadió que no tienen “ninguna preocupación al respecto”
3 nov 2013
Justicia injusta – Por Rigoberta Menchú Tum
Justicia injusta – Por Rigoberta Menchú Tum
31 octubre, 2013 Opinión
No cabe la menor duda de que el pueblo de Guatemala vivió un capítulo horroroso y oscuro de su historia moderna, como lo fue el conflicto armado interno apoyado por poderes económicos nacionales e internacionales, que causó una enorme herida en la vida de comunidades, familias y en la conciencia ciudadana, particularmente indígena, alterando el sentido de la vida y los más altos valores humanos a través del genocidio y los crímenes de lesa humanidad. Estos crímenes están cubiertos con el manto de la impunidad, la cual sigue siendo blindada por una institucionalidad cuyos miembros carecen de toda virtud para hacer imperar la justicia. Da miedo conocerla, asustan los testimonios de las víctimas porque sigue produciendo dolor en nuestros cuerpos y nuestras familias, sobre todo cuando se nos niega el derecho a la justicia, pero este camino es necesario recorrerlo por muy doloroso que sea. Hay que esclarecer la verdad, no solo de los victimarios como se ha hecho comúnmente, sino de las víctimas, porque es una voz que clama justicia y que nunca callará ante un sistema que se niega a escuchar.
Siempre hemos sido respetuosos del Estado de derecho, de los procedimientos de los tribunales de justicia, nuestras demandas se han amparado en el marco de la legalidad establecida. Sin embargo, la última resolución de la Corte de Constitucionalidad nos da la lectura de querer blindar por todos los medios posibles la no aplicación de justicia que en derecho corresponde y perpetuar de tal forma la impunidad en el país, privilegiando intereses individuales y sectoriales.
La CC sigue actuando con benevolencia, pero sobre todo generando un limbo en la jurisprudencia ante el caso de Ríos Montt, cuando le manifiesta al tribunal que no hay una motivación suficiente y sostenida de parte de quien solicitó la resolución, lo cual es absurdo, cuando ya anteriormente el juez Miguel Ángel Gálvez había manifestado que no podía acceder a los requerimientos de la CC, fundamentalmente porque el Artículo 8 de la Ley de Reconciliación Nacional establece que los delitos de genocidio, tortura, desaparición forzada no pueden ser objeto de amnistía. Asimismo, porque la Ley de Reconciliación Nacional anuló las vigencias de todas las amnistías anteriores y porque los Tratados de Derechos Humanos no permiten que se deje de juzgar el genocidio y los delitos de lesa humanidad (Artículo 46 de la Constitución de la República).
Preocupa que la CC quiera conducir el caso Ríos Montt al rumbo que le conviene, lo cual podría tener un tinte político porque el señor que se está juzgando representa los más altos poderes económicos y políticos de este país, y que, dicho sea de paso, con el proceso de juzgamiento se ha evidenciado que cuenta con suficiente injerencia en las instituciones responsables de impartir justicia. Así es que, o nos sujetamos al Estado de derecho para hacer prevalecer la aplicación de justicia con el debido proceso o seguiremos siendo un país en donde el muro de la impunidad reina en lugar de la justicia. ¡Señoras y señores Jueces en sus manos está cambiar la historia!
http://www.s21.com.gt/paxil-kayala/2013/10/30/justicia-injusta
31 octubre, 2013 Opinión
No cabe la menor duda de que el pueblo de Guatemala vivió un capítulo horroroso y oscuro de su historia moderna, como lo fue el conflicto armado interno apoyado por poderes económicos nacionales e internacionales, que causó una enorme herida en la vida de comunidades, familias y en la conciencia ciudadana, particularmente indígena, alterando el sentido de la vida y los más altos valores humanos a través del genocidio y los crímenes de lesa humanidad. Estos crímenes están cubiertos con el manto de la impunidad, la cual sigue siendo blindada por una institucionalidad cuyos miembros carecen de toda virtud para hacer imperar la justicia. Da miedo conocerla, asustan los testimonios de las víctimas porque sigue produciendo dolor en nuestros cuerpos y nuestras familias, sobre todo cuando se nos niega el derecho a la justicia, pero este camino es necesario recorrerlo por muy doloroso que sea. Hay que esclarecer la verdad, no solo de los victimarios como se ha hecho comúnmente, sino de las víctimas, porque es una voz que clama justicia y que nunca callará ante un sistema que se niega a escuchar.
Siempre hemos sido respetuosos del Estado de derecho, de los procedimientos de los tribunales de justicia, nuestras demandas se han amparado en el marco de la legalidad establecida. Sin embargo, la última resolución de la Corte de Constitucionalidad nos da la lectura de querer blindar por todos los medios posibles la no aplicación de justicia que en derecho corresponde y perpetuar de tal forma la impunidad en el país, privilegiando intereses individuales y sectoriales.
La CC sigue actuando con benevolencia, pero sobre todo generando un limbo en la jurisprudencia ante el caso de Ríos Montt, cuando le manifiesta al tribunal que no hay una motivación suficiente y sostenida de parte de quien solicitó la resolución, lo cual es absurdo, cuando ya anteriormente el juez Miguel Ángel Gálvez había manifestado que no podía acceder a los requerimientos de la CC, fundamentalmente porque el Artículo 8 de la Ley de Reconciliación Nacional establece que los delitos de genocidio, tortura, desaparición forzada no pueden ser objeto de amnistía. Asimismo, porque la Ley de Reconciliación Nacional anuló las vigencias de todas las amnistías anteriores y porque los Tratados de Derechos Humanos no permiten que se deje de juzgar el genocidio y los delitos de lesa humanidad (Artículo 46 de la Constitución de la República).
Preocupa que la CC quiera conducir el caso Ríos Montt al rumbo que le conviene, lo cual podría tener un tinte político porque el señor que se está juzgando representa los más altos poderes económicos y políticos de este país, y que, dicho sea de paso, con el proceso de juzgamiento se ha evidenciado que cuenta con suficiente injerencia en las instituciones responsables de impartir justicia. Así es que, o nos sujetamos al Estado de derecho para hacer prevalecer la aplicación de justicia con el debido proceso o seguiremos siendo un país en donde el muro de la impunidad reina en lugar de la justicia. ¡Señoras y señores Jueces en sus manos está cambiar la historia!
http://www.s21.com.gt/paxil-kayala/2013/10/30/justicia-injusta
1 nov 2013
Cómo quiere Angela Merkel reformar Europa
Cómo quiere Angela Merkel reformar Europa
29.10.2013
BERLÍN (Uypress/Other News*) - A pocas semanas de iniciar su tercer mandato como canciller alemana, Angela Merkel protagoniza las primeras planas de Europa y de las noticias internacionales en el mundo, no solo por sus decisiones políticas, sino por estar en la mira del espionaje estadounidense.
Other News brinda un resumen de los principales artículos publicados por Der Spiegel en estos días:
Extractos de Der Spiegel
Fue con ocasión de una cena celebrada en la sede bruselense del Consejo Europeo. Acaba de servirse el postre cuando, poco antes de medianoche, Angela Merkel hizo lo que los jefes de Gobierno europeos le reclamaban desde hacía meses: que diera muestras de liderazgo. Los países de la eurozona deben volverse más competitivos, reiteró la canciller, el derecho de control ejercido hasta ahora por la Comisión Europea no basta y hay que "aplicar más obligaciones". En cuanto a la "dimensión social", no debe descuidarse, según la jefa de filas de la CDU. Europa necesita un "salto cualitativo".
Angela Merkel está dispuesta a convertirse en canciller europea ahora que asume su tercer mandato. En las últimas elecciones, los alemanes le han dado más votos que nunca, es considerada "la dirigente política más poderosa de Europa" (The Economist) y en breve dirigirá una gran coalición junto al segundo partido de Alemania. Angela Merkel están convencida de que ocupa una posición sólida para promover un proyecto que supuestamente se convertirá en su herencia política: la reforma de la Unión Europea. Sin embargo, aunque el riesgo de una próxima desintegración de la moneda europea de momento se descarte, y aunque la coyuntura de la eurozona también muestra los primeros signos de vida desde hace tiempo, Angela Merkel no ignora que la crisis puede volver con más fuerza en cualquier momento. Desde Francia a Italia, los partidos euroescépticos ganan terreno, las reformas se encuentran en punto muerto en muchos países endeudados y los bancos conceden créditos a regañadientes.
Por ello, la canciller prepara una serie de reformas europeas y sabe cómo podrá imponer su proyecto: con la ayuda de sus nuevos socios de coalición previstos, los social-demócratas, pretende aportarle un sentido "social" a su política europea. Es cuestión de poner en marcha programas contra el desempleo juvenil, contra la evasión fiscal, así como un presupuesto en la eurozona para reactivar el crecimiento. A cambio, se ampliará el derecho de control de Bruselas sobre las políticas financieras y económicas de los Estados miembros.
Un afecto mutuo
Dinero en lugar de reformas: Angela Merkel ahora pretende aplicar su polémico programa bajo una forma "social-democratizada". Para ello, ha encontrado un aliado de peso. Angela Merkel quiere hacer realidad su proyecto junto al presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, que preside la delegación del SPD en cuestiones de política europea dentro de las conversaciones previstas para la formación de la coalición, pero que también piensa en las próximas etapas de su carrera: de momento, aspira a ser la cabeza de lista de los socialistas en las elecciones europeas del próximo mes de mayo. Después de lo cual, si logra obtener votos suficientes, aspirará al sillón de presidente de la Comisión Europea en Bruselas.
Angela Merkel entonces se libraría de aquel que hace tiempo tomó bajo su protección, pero que hoy ha caído en desgracia: el actual presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso. Al mismo tiempo, podría poner en marcha las reformas a favor del crecimiento y de la competitividad en tándem con Martin Schulz.
La línea del nuevo Gobierno de Berlín es previsible: nada de bonos europeos, pero más dinero para los programas de reactivación económica y un mayor derecho de control para Bruselas. Para imponer su nuevo rumbo, Angela Merkel, apodada "Mutti" [mamá] en sus propias filas, ha encontrado un nuevo favorito en la persona del presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz. Por mucho que el director del SPD declare públicamente que "Angela Merkel no es [su] mejor amiga", ambos muestran su afecto mutuo una vez que se cierran los micrófonos. Martin Schulz se reúne habitualmente con la canciller en Berlín, intercambian SMS y establecen compromisos, últimamente sobre el presupuesto complementario de la UE. Ambos se oponen a una solución generalizada de todos los problemas a escala europea. También coinciden en los medios de lograr un refuerzo de la unión monetaria y económica.
A la cabeza de la Comisión
Martin Schulz constituiría un "vínculo de unión" importante para la gran coalición. Además de encontrarse cerca del jefe de filas del SPD, Sigmar Gabriel, también puede resultar útil a Angela Merkel en el ámbito europeo. Las elecciones europeas del año que viene serán las primeras que se celebrarán según las condiciones impuestas por el Tratado de Lisboa. Por lo tanto, los 28 jefes de Gobierno de los Estados miembros deberán tener en cuenta sus resultados para el nombramiento del presidente de la Comisión. Martin Schulz, de 57 años, que en el pasado se ha dedicado a entablar alianzas, tiene muchas posibilidades de ser designado. Puede contar con un gran apoyo tanto en el Parlamento como en el Consejo Europeo, más allá de las filas de su familia política. Angela Merkel lo sabe y aceptaría sin problemas su presencia como cabeza de la Comisión, sobre todo porque el social-demócrata cuenta con la confianza del presidente francés François Hollande. Con ello se podría reactivar el cansado motor franco-alemán.
El único obstáculo para Angela Merkel es que, como presidenta de la CDU, no podría apoyar abiertamente a un miembro del SPD. Por lo tanto, en la campaña de las elecciones europeas, los dos futuros socios de coalición formarán un grupo aparte. En cualquier caso, Angela Merkel se esfuerza por no abrir nuevos frentes inútiles con el social-demócrata. El jueves pasado, la flor y nata del Partido Popular Europeo (derecha) se reunió para debatir sobre las próximas elecciones europeas. Muchos afirmaron que deseaban que el PPE pusiera su propia cabeza de lista para enfrentarla a Martin Schulz. Angela Merkel y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, plantearon grandes reservas ante este asunto. La canciller quiere reservarse el derecho a divulgar el nombre de su favorito al puesto de presidente de la Comisión después de las elecciones y quizás incluso podría tratarse del social-demócrata Martin Schulz.
Una cosa está clara: la colaboración de los social-demócratas alemanes no estará de más si Angela Merkel desea imponer su programa en Europa.
(*) Christoph Pauly | Christian Reiermann | Michael Sauga | Peter Müller | Christoph Schult - Der Spiegel
29.10.2013
BERLÍN (Uypress/Other News*) - A pocas semanas de iniciar su tercer mandato como canciller alemana, Angela Merkel protagoniza las primeras planas de Europa y de las noticias internacionales en el mundo, no solo por sus decisiones políticas, sino por estar en la mira del espionaje estadounidense.
Other News brinda un resumen de los principales artículos publicados por Der Spiegel en estos días:
Extractos de Der Spiegel
Fue con ocasión de una cena celebrada en la sede bruselense del Consejo Europeo. Acaba de servirse el postre cuando, poco antes de medianoche, Angela Merkel hizo lo que los jefes de Gobierno europeos le reclamaban desde hacía meses: que diera muestras de liderazgo. Los países de la eurozona deben volverse más competitivos, reiteró la canciller, el derecho de control ejercido hasta ahora por la Comisión Europea no basta y hay que "aplicar más obligaciones". En cuanto a la "dimensión social", no debe descuidarse, según la jefa de filas de la CDU. Europa necesita un "salto cualitativo".
Angela Merkel está dispuesta a convertirse en canciller europea ahora que asume su tercer mandato. En las últimas elecciones, los alemanes le han dado más votos que nunca, es considerada "la dirigente política más poderosa de Europa" (The Economist) y en breve dirigirá una gran coalición junto al segundo partido de Alemania. Angela Merkel están convencida de que ocupa una posición sólida para promover un proyecto que supuestamente se convertirá en su herencia política: la reforma de la Unión Europea. Sin embargo, aunque el riesgo de una próxima desintegración de la moneda europea de momento se descarte, y aunque la coyuntura de la eurozona también muestra los primeros signos de vida desde hace tiempo, Angela Merkel no ignora que la crisis puede volver con más fuerza en cualquier momento. Desde Francia a Italia, los partidos euroescépticos ganan terreno, las reformas se encuentran en punto muerto en muchos países endeudados y los bancos conceden créditos a regañadientes.
Por ello, la canciller prepara una serie de reformas europeas y sabe cómo podrá imponer su proyecto: con la ayuda de sus nuevos socios de coalición previstos, los social-demócratas, pretende aportarle un sentido "social" a su política europea. Es cuestión de poner en marcha programas contra el desempleo juvenil, contra la evasión fiscal, así como un presupuesto en la eurozona para reactivar el crecimiento. A cambio, se ampliará el derecho de control de Bruselas sobre las políticas financieras y económicas de los Estados miembros.
Un afecto mutuo
Dinero en lugar de reformas: Angela Merkel ahora pretende aplicar su polémico programa bajo una forma "social-democratizada". Para ello, ha encontrado un aliado de peso. Angela Merkel quiere hacer realidad su proyecto junto al presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, que preside la delegación del SPD en cuestiones de política europea dentro de las conversaciones previstas para la formación de la coalición, pero que también piensa en las próximas etapas de su carrera: de momento, aspira a ser la cabeza de lista de los socialistas en las elecciones europeas del próximo mes de mayo. Después de lo cual, si logra obtener votos suficientes, aspirará al sillón de presidente de la Comisión Europea en Bruselas.
Angela Merkel entonces se libraría de aquel que hace tiempo tomó bajo su protección, pero que hoy ha caído en desgracia: el actual presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso. Al mismo tiempo, podría poner en marcha las reformas a favor del crecimiento y de la competitividad en tándem con Martin Schulz.
La línea del nuevo Gobierno de Berlín es previsible: nada de bonos europeos, pero más dinero para los programas de reactivación económica y un mayor derecho de control para Bruselas. Para imponer su nuevo rumbo, Angela Merkel, apodada "Mutti" [mamá] en sus propias filas, ha encontrado un nuevo favorito en la persona del presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz. Por mucho que el director del SPD declare públicamente que "Angela Merkel no es [su] mejor amiga", ambos muestran su afecto mutuo una vez que se cierran los micrófonos. Martin Schulz se reúne habitualmente con la canciller en Berlín, intercambian SMS y establecen compromisos, últimamente sobre el presupuesto complementario de la UE. Ambos se oponen a una solución generalizada de todos los problemas a escala europea. También coinciden en los medios de lograr un refuerzo de la unión monetaria y económica.
A la cabeza de la Comisión
Martin Schulz constituiría un "vínculo de unión" importante para la gran coalición. Además de encontrarse cerca del jefe de filas del SPD, Sigmar Gabriel, también puede resultar útil a Angela Merkel en el ámbito europeo. Las elecciones europeas del año que viene serán las primeras que se celebrarán según las condiciones impuestas por el Tratado de Lisboa. Por lo tanto, los 28 jefes de Gobierno de los Estados miembros deberán tener en cuenta sus resultados para el nombramiento del presidente de la Comisión. Martin Schulz, de 57 años, que en el pasado se ha dedicado a entablar alianzas, tiene muchas posibilidades de ser designado. Puede contar con un gran apoyo tanto en el Parlamento como en el Consejo Europeo, más allá de las filas de su familia política. Angela Merkel lo sabe y aceptaría sin problemas su presencia como cabeza de la Comisión, sobre todo porque el social-demócrata cuenta con la confianza del presidente francés François Hollande. Con ello se podría reactivar el cansado motor franco-alemán.
El único obstáculo para Angela Merkel es que, como presidenta de la CDU, no podría apoyar abiertamente a un miembro del SPD. Por lo tanto, en la campaña de las elecciones europeas, los dos futuros socios de coalición formarán un grupo aparte. En cualquier caso, Angela Merkel se esfuerza por no abrir nuevos frentes inútiles con el social-demócrata. El jueves pasado, la flor y nata del Partido Popular Europeo (derecha) se reunió para debatir sobre las próximas elecciones europeas. Muchos afirmaron que deseaban que el PPE pusiera su propia cabeza de lista para enfrentarla a Martin Schulz. Angela Merkel y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, plantearon grandes reservas ante este asunto. La canciller quiere reservarse el derecho a divulgar el nombre de su favorito al puesto de presidente de la Comisión después de las elecciones y quizás incluso podría tratarse del social-demócrata Martin Schulz.
Una cosa está clara: la colaboración de los social-demócratas alemanes no estará de más si Angela Merkel desea imponer su programa en Europa.
(*) Christoph Pauly | Christian Reiermann | Michael Sauga | Peter Müller | Christoph Schult - Der Spiegel
31 oct 2013
Eugenio Zaffaroni, juez de la Corte Suprema argentina, sobre fallo que declara constitucional la ley de medios: “Toda ley antimonopólica reduce la renta”
Eugenio Zaffaroni, juez de la Corte Suprema argentina, sobre fallo que declara constitucional la ley de medios: “Toda ley antimonopólica reduce la renta”
31 octubre, 2013 Entrevistas
“Existe un proceso de homogeneización de la cultura, que es mundial; permanecer en ese proceso con un monopolio sería un suicidio cultural”, comenta Raúl Zaffaroni para traducir el espíritu de su voto, uno de los que integró la mayoría a favor de la constitucionalidad de la ley de medios. El Grupo Clarín, explica el jurista, planteaba que “si se reduce la renta del grupo no puede garantizar su continuidad y, en consecuencia, ve afectado su derecho a informar, a lo cual se le respondió que hay grupos más chicos que, sin embargo, viven e informan. Toda ley antimonopólica reduce la renta”. La ley, insiste Zaffaroni, no es confiscatoria y respeta el derecho de propiedad ya que, si se demuestra el daño patrimonial, hay derecho a la reparación. A su entender este caso enfrentó al “derecho civil romano primitivo con el derecho público”, es decir, “una posición privatista que eleva el derecho de propiedad a un derecho absoluto” con otra centrada en “el interés público”.
–¿Aplicar una ley antimonopólica como la nuestra podría evitar ese proceso de homogeneización cultural al que se refiere?
–Podría ser. Este es un fallo trascendental para nuestra cultura en materia de medios y monopolios, si uno quiere mantener una individualidad cultural. Nuestra cultura nacional es plural, con un origen pluriétnico, donde conviven subculturas de lo más extrañas sobre una base de relativa tolerancia. Los medios condicionan todo, no sólo son capaces de condicionar una elección, construyen realidad y determinan conductas. El fallo tiene un valor culturalmente histórico.
–¿Qué debería pasar ahora, tras este aval constitucional?
–El Grupo Clarín tiene que de-sinvertir. Habrá que ver cómo dispone hacerlo la Afsca. Pero la medida cautelar ya no existe, no sé de dónde salen las versiones que hablan de más años.
–Si bien el fallo no resuelve sobre la aplicación de la ley, sugiere ciertas pautas sobre el reparto, por ejemplo, de la publicidad oficial. ¿Por qué decidieron agregarlas?
–Una ley puede tener el mejor de los propósitos, pero si se aplica en forma discriminatoria distorsiona su sentido. Uno de los cuestionamientos en la causa fue la posibilidad de que la ley se aplique mal, por eso incluimos esta referencia. Hay jurisprudencia de la Corte de que en materia de información no se puede discriminar ideológica ni políticamente.
–¿Pero el multimedios podría ingeniárselas para seguir eximido de la aplicación de la ley?
–Seguramente cada paso dado intentará judicializar, a menos que llegue a un acuerdo con la Afsca, presente un plan de adecuación razonable y se termina el conflicto.
–¿Puede recurrir a un tribunal internacional?
–No soy quien para darles consejo. Pero podrían ir primero a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Hacen la denuncia y la Comisión decide si le da curso y hace una audiencia de conciliación en Washington. Después, hay que ver si la CIDH da por terminado el trámite o si pasa a la Corte Interamericana, el verdadero tribunal internacional. Es trámite largo, pueden ser años, pero no frena la aplicación de la ley.
–¿Cómo evalúa nuestra ley en comparación con la regulación de medios en otros países?
–La regulación de esta ley es mucho más benigna que, por ejemplo, la alemana. No te impide tener un diario y un canal de televisión a la vez. Hay otras que lo prohíben. Esta ley no se mete con la prensa gráfica, se limita a medios audiovisuales. No se ha impugnado la ley en sí como solución. Se ha hablado de su conveniencia. En cuanto a la solución, no hay un planteo de inconstitucionalidad. Es un planteo más bien patrimonial, ha ido por ese lado. Se puede discutir si es moderna u obsoleta o si podría ser mejorada, que no es competencia nuestra. Pero ahí no se hizo afincar la inconstitucionalidad. Es que no hay mucho argumento para impugnar la ley en sí. El planteo sustancial de Clarín fue: si se reduce la renta del grupo no puede garantizar su continuidad, en consecuencia ve afectado su derecho a informar, a lo cual se le respondió que hay grupos más chicos que sin embargo viven e informan. Toda ley antimonopólica reduce la renta.
–Pero el fallo dice que la empresa tiene derecho a reclamar una indemnización.
–Si sufrió un daño patrimonial, tienen derecho a reclamarle al Estado que repare esa lesión. No es una ley socialista de confiscación. El derecho de propiedad se respeta. Si se afecta, que reclamen, que prueben el daño y tendrán su derecho a la reparación.
–¿Por qué esperaron a dos días después de las elecciones para firmar el fallo?
–No acostumbramos a sacar fallos de trascendencia durante una campaña electoral. Son fallos que pueden incidir sobre la campaña.
–¿Estos casi cuatro años en que estuvo vigente la medida cautelar fueron tiempo ganado para Clarín?
–Fueron tres años y un poco. Es una cuestión eminentemente valorativa. Soy contrario particularmente a las medidas cautelares extensas. Cuanto más extensa más cerca de convertirse en el resultado de la sentencia está.
–¿Sirvió de algo la audiencia pública?
–Fue esclarecedora de las distintas posiciones, de las distintas argumentaciones. Pasó en limpio las razones de una y otra de las partes: una posición privatista que eleva el derecho de propiedad a un derecho absoluto, cuando no hay ningún derecho absoluto, ni siquiera el de la vida, y una posición de derecho público que tiene en cuenta precisamente el interés público. Privativismo, a veces elevado a términos del derecho privado romano primitivo, versus derecho público. Es un debate permanente del derecho por otra parte. Lo que se discute siempre de uno u otro ángulo, lo que está en el medio es cierto grado de redistribución de la renta. Si una va al origen del debate, viene del siglo diecinueve en Estados Unidos, con el planteo privatista de la jurisprudencia norteamericana que decía que no se les podía sacar a los ricos para repartir a las pobres, porque se tocaría la parte más creativa de la sociedad y sería una expropiación. A mitad del siglo veinte cambió todo el criterio. Pero la vieja jurisprudencia norteamericana planteaba que todo lo que fuera redistribución es confiscación.
–Algunos de sus colegas dicen que la agencia de aplicación de la ley debería ser independiente y tienen como referencia la norteamericana.
–Bueno, es la ley que votó el Congreso, si un día soy diputado lo pensaré, ahora no es ésa nuestra función.
–¿Cree que realmente se va a poder aplicar la ley?
–Lo que es seguro es que marca una tendencia jurisprudencial más allá del efecto que pueda tener en lo inmediato. Es una tendencia que huye del privativismo prerromano. Queda claro que la ley argentina por mayoría no es partidaria de la ley de las doce tablas (la ley básica del Imperio Romano), de ahí en adelante, no sé.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/1-65538-2013-10-30.html
31 octubre, 2013 Entrevistas
“Existe un proceso de homogeneización de la cultura, que es mundial; permanecer en ese proceso con un monopolio sería un suicidio cultural”, comenta Raúl Zaffaroni para traducir el espíritu de su voto, uno de los que integró la mayoría a favor de la constitucionalidad de la ley de medios. El Grupo Clarín, explica el jurista, planteaba que “si se reduce la renta del grupo no puede garantizar su continuidad y, en consecuencia, ve afectado su derecho a informar, a lo cual se le respondió que hay grupos más chicos que, sin embargo, viven e informan. Toda ley antimonopólica reduce la renta”. La ley, insiste Zaffaroni, no es confiscatoria y respeta el derecho de propiedad ya que, si se demuestra el daño patrimonial, hay derecho a la reparación. A su entender este caso enfrentó al “derecho civil romano primitivo con el derecho público”, es decir, “una posición privatista que eleva el derecho de propiedad a un derecho absoluto” con otra centrada en “el interés público”.
–¿Aplicar una ley antimonopólica como la nuestra podría evitar ese proceso de homogeneización cultural al que se refiere?
–Podría ser. Este es un fallo trascendental para nuestra cultura en materia de medios y monopolios, si uno quiere mantener una individualidad cultural. Nuestra cultura nacional es plural, con un origen pluriétnico, donde conviven subculturas de lo más extrañas sobre una base de relativa tolerancia. Los medios condicionan todo, no sólo son capaces de condicionar una elección, construyen realidad y determinan conductas. El fallo tiene un valor culturalmente histórico.
–¿Qué debería pasar ahora, tras este aval constitucional?
–El Grupo Clarín tiene que de-sinvertir. Habrá que ver cómo dispone hacerlo la Afsca. Pero la medida cautelar ya no existe, no sé de dónde salen las versiones que hablan de más años.
–Si bien el fallo no resuelve sobre la aplicación de la ley, sugiere ciertas pautas sobre el reparto, por ejemplo, de la publicidad oficial. ¿Por qué decidieron agregarlas?
–Una ley puede tener el mejor de los propósitos, pero si se aplica en forma discriminatoria distorsiona su sentido. Uno de los cuestionamientos en la causa fue la posibilidad de que la ley se aplique mal, por eso incluimos esta referencia. Hay jurisprudencia de la Corte de que en materia de información no se puede discriminar ideológica ni políticamente.
–¿Pero el multimedios podría ingeniárselas para seguir eximido de la aplicación de la ley?
–Seguramente cada paso dado intentará judicializar, a menos que llegue a un acuerdo con la Afsca, presente un plan de adecuación razonable y se termina el conflicto.
–¿Puede recurrir a un tribunal internacional?
–No soy quien para darles consejo. Pero podrían ir primero a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Hacen la denuncia y la Comisión decide si le da curso y hace una audiencia de conciliación en Washington. Después, hay que ver si la CIDH da por terminado el trámite o si pasa a la Corte Interamericana, el verdadero tribunal internacional. Es trámite largo, pueden ser años, pero no frena la aplicación de la ley.
–¿Cómo evalúa nuestra ley en comparación con la regulación de medios en otros países?
–La regulación de esta ley es mucho más benigna que, por ejemplo, la alemana. No te impide tener un diario y un canal de televisión a la vez. Hay otras que lo prohíben. Esta ley no se mete con la prensa gráfica, se limita a medios audiovisuales. No se ha impugnado la ley en sí como solución. Se ha hablado de su conveniencia. En cuanto a la solución, no hay un planteo de inconstitucionalidad. Es un planteo más bien patrimonial, ha ido por ese lado. Se puede discutir si es moderna u obsoleta o si podría ser mejorada, que no es competencia nuestra. Pero ahí no se hizo afincar la inconstitucionalidad. Es que no hay mucho argumento para impugnar la ley en sí. El planteo sustancial de Clarín fue: si se reduce la renta del grupo no puede garantizar su continuidad, en consecuencia ve afectado su derecho a informar, a lo cual se le respondió que hay grupos más chicos que sin embargo viven e informan. Toda ley antimonopólica reduce la renta.
–Pero el fallo dice que la empresa tiene derecho a reclamar una indemnización.
–Si sufrió un daño patrimonial, tienen derecho a reclamarle al Estado que repare esa lesión. No es una ley socialista de confiscación. El derecho de propiedad se respeta. Si se afecta, que reclamen, que prueben el daño y tendrán su derecho a la reparación.
–¿Por qué esperaron a dos días después de las elecciones para firmar el fallo?
–No acostumbramos a sacar fallos de trascendencia durante una campaña electoral. Son fallos que pueden incidir sobre la campaña.
–¿Estos casi cuatro años en que estuvo vigente la medida cautelar fueron tiempo ganado para Clarín?
–Fueron tres años y un poco. Es una cuestión eminentemente valorativa. Soy contrario particularmente a las medidas cautelares extensas. Cuanto más extensa más cerca de convertirse en el resultado de la sentencia está.
–¿Sirvió de algo la audiencia pública?
–Fue esclarecedora de las distintas posiciones, de las distintas argumentaciones. Pasó en limpio las razones de una y otra de las partes: una posición privatista que eleva el derecho de propiedad a un derecho absoluto, cuando no hay ningún derecho absoluto, ni siquiera el de la vida, y una posición de derecho público que tiene en cuenta precisamente el interés público. Privativismo, a veces elevado a términos del derecho privado romano primitivo, versus derecho público. Es un debate permanente del derecho por otra parte. Lo que se discute siempre de uno u otro ángulo, lo que está en el medio es cierto grado de redistribución de la renta. Si una va al origen del debate, viene del siglo diecinueve en Estados Unidos, con el planteo privatista de la jurisprudencia norteamericana que decía que no se les podía sacar a los ricos para repartir a las pobres, porque se tocaría la parte más creativa de la sociedad y sería una expropiación. A mitad del siglo veinte cambió todo el criterio. Pero la vieja jurisprudencia norteamericana planteaba que todo lo que fuera redistribución es confiscación.
–Algunos de sus colegas dicen que la agencia de aplicación de la ley debería ser independiente y tienen como referencia la norteamericana.
–Bueno, es la ley que votó el Congreso, si un día soy diputado lo pensaré, ahora no es ésa nuestra función.
–¿Cree que realmente se va a poder aplicar la ley?
–Lo que es seguro es que marca una tendencia jurisprudencial más allá del efecto que pueda tener en lo inmediato. Es una tendencia que huye del privativismo prerromano. Queda claro que la ley argentina por mayoría no es partidaria de la ley de las doce tablas (la ley básica del Imperio Romano), de ahí en adelante, no sé.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/1-65538-2013-10-30.html
30 oct 2013
Argentina: Un oficialismo, muchas oposiciones
Argentina: Un oficialismo, muchas oposiciones –
Por Mario Wainfeld
28 octubre, 2013 Opinión
La jornada fue ejemplar: tranqui, elevada la participación, prolijo y expeditivo el recuento, no hubo incidentes serios. Una ratificación de la vigencia y continuidad del sistema democrático que amerita la celebración más amplia.
Las tendencias generales demarcadas por las Primarias Abiertas (PASO) se confirmaron o robustecieron en general, sobre todo en los grandes distritos. Pero el Frente para la Victoria (FpV) recuperó terreno en el total general, en el conteo de bancas (el real contra el virtual de agosto) y el número de provincias en que terminó puntero.
Los resultados alumbran un escenario complejo, que tratará de ser simplificado al mango por los competidores. Esta columna propone otra mirada, aun con la urgencia y la velocidad de las primeras horas. El mejor modo de esbozarla, cree el cronista, es plantear que a nivel nacional la Argentina tiene un oficialismo y muchas oposiciones, contexto al que la elección de ayer no podía poner fin.
El Frente para la Victoria (FpV) confirmó que es el partido con más votos en el total nacional, a respetable distancia del segundo. Que tiene la mayor cantidad de bancas en las dos Cámaras del Congreso nacional, que fue el que más agregó ayer. Estará a tiro de conseguir mayorías propias, articulando y negociando con aliados estables, como viene practicando desde hace dos años. En ese aspecto esencial, el kirchnerismo salió bien parado. Su piso electoral es alto, se parece bastante a lo que obtuvo en 2009. Poco sumó a su envidiable umbral, lo que implica un llamado de atención: un convite a repasar su gestión, su manejo político desde la otra elección, la talla de sus candidatos y sus tácticas de campaña.
Variados partidos opositores mejoraron su posición relativa con relación a 2011. Se impusieron en las cinco provincias más importantes, con ventajas generosas, cuentan con referentes plebiscitados a nivel local. Pero ninguna de esas fuerzas primó en dos de esos distritos.
El principal emergente de las oposiciones es el intendente de Tigre, Sergio Ma-ssa, que le da un aventón al disperso peronismo antikirchnerista. El tono general del comicio fue (con enormes fluctuaciones y matices) tendencialmente crítico al oficialismo. De todos modos conserva las claves de la gobernabilidad, con la perspectiva firme de controlar el Congreso. También a la principal líder política del país. Afronta un desafío que no tenía cuatro años atrás: el de prepararse para una presidencial sin su principal candidata, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Sus adversarios no afrontan limitación, pero sí su división y la enorme diferencia del peso de los candidatos a nivel provincial versus el vecinal.
- – -
Un tono con bastantes matices. La sensación térmica del escrutinio es de un relativo revés para el oficialismo, en promedio nacional. Pero la supuesta sanción no fue uniforme en todas las provincias, ni tampoco en todos los distritos de una misma provincia. Esos gap son habituales, pero acaso no lo sea la magnitud de esta vez. Una lectura serena del desempeño en distintos partidos del Gran Buenos Aires dará una muestra. Las buenas performances en Entre Ríos, Chaco, Río Negro y San Juan versus las frustrantes de Catamarca, Jujuy y Chubut son indicativas. Cuando se desagregue el Conurbano, se llegará a una conclusión similar. “La política” pesa: en la gestión de gobierno, en la designación de los candidatos, en los modos de hacer campaña.
Pocos candidatos o dirigentes provinciales kirchneristas relucen después de ayer como prospecto para la competencia nacional de 2015. He ahí una limitación histórica del oficialismo: su dificultad para “construir” figuras de proyección nacional.
Hubo excepciones, claro. Seguramente el gobernador entrerriano, Sergio Urribarri, es quien rayó más alto, pues compitió con éxito en una provincia donde las oposiciones dominaban las bancas a renovar en senadores y diputados.
Su colega chaqueño, Jorge Capitanich, también se quedó con una victoria holgada, en un territorio más fiel al kirchnerismo.
El mandatario salteño, Juan Manuel Urtubey, recuperó las dos bancas del Senado para la mayoría, en una contienda bien apretada.
Fuera de ellos, son contados los que salvaron la ropa. En un hipotético podio negativo resaltan las magras cosechas de dos ministros del Gabinete nacional: Juan Manzur en Tucumán y Norberto Yauhar (goleado en Chubut).
- – -
Massa y el pejotismo. Massa es el dirigente opositor que rompió la inercia precedente: los resultados de Capital, Córdoba, Santa Fe y Mendoza eran previsibles hace muchos meses. Las oposiciones gobiernan las tres primeras de esas cuatro provincias y en 2009 barrieron en las cuatro.
La irrupción de Massa en Buenos Aires fue la novedad mayor de 2013 y su triunfo, el avance más grande de las oposiciones. Por el caudal que acumuló, por el porcentaje nacional que implica ese parcial bonaerense (seguramente mayor al del PRO), por la diferencia, por haber desgajado dirigentes y votos que acompañaban al FpV.
Su salto a las ligas nacionales revitaliza al pejotismo, que venía muy desperdigado. Resignifica los éxitos del gobernador José Manuel de la Sota en Córdoba y Mario Das Neves en Chubut.
Suponer que Massa ya ha conseguido imponerse como conductor de las diversas tribus (y caciques) del peronismo federal es uno de los tantos apresuramientos emocionales en que incurren analistas interesados. Su potencial es interesante, el apoyo de los medios dominantes y del establishment le darán aire y recursos. Pero “construir”, “armar” y aun “contener” desde una banca de diputados es complicado: los intendentes que lo siguen no viven su día a día sólo con promesas de futuro… ni de néctar o ambrosía. Sus necesidades tangibles los conectan forzosamente con el gobierno provincial o el nacional.
Jamás fue sencillo para un bonaerense concitar la adhesión de los dirigentes provinciales; habrá que ver qué pasa con el recién llegado.
Claro que esos intríngulis los pensará más adelante. Ayer tuvo un día soñado para cualquier dirigente político, que le da una base importante para sus ambiciones, tan obvias como su ideología.
- – -
En cada rancho un paisano. El radical Julio Cobos resucitó en Mendoza. El socialista Hermes Binner revalidó en Santa Fe. Juan Schiaretti retuvo en Córdoba la primacía de su gobernador pejotista José Manuel de la Sota. Gabriela Michetti sostuvo el bastión PRO y aupó la candidatura presidencial de Mauricio Macri. Consiguieron una cantidad absoluta enorme en provincias pobladas por millones.
La dificultad de todos surge cuando se los proyecta al terreno nacional. Esta nota se concluye sin los datos totales definitivos, por eso no contiene detalles ni números precisos. Pero es patente que el PRO apenas ronda los dos dígitos del padrón nacional, que la UCR siendo la segunda fuerza nacional padece horrores su debilidad en Buenos Aires y la Ciudad Autónoma, y que el cordobesismo por algo se autodenomina así. El socialismo de Binner es taita en Santa Fe, muy débil extramuros.
- – -
Setenta por ciento en contra. Las agorerías de “fin de ciclo” son un tópico en el que reincidirán “corpos” y “opos”. Pecan de apresurados y simplistas, con la imprecisión que siempre los aqueja. Será un clásico computar el “70 por ciento” (o un cachito menos, tanto da) que “votó contra el Gobierno”. La cuenta es imperfecta o hasta capciosa si no se le añade que ese conjunto es un agregado de diversidades, no una unidad política.
Es bueno evocar que el kirchnerismo prima en las urnas desde 2003, pero que sólo en 2011 se alzó con la mayoría absoluta. Casi siempre una mayoría desagregada en muchas facciones se expresó en su contra.
El criterio elegido es banal, aun en elecciones presidenciales que pueden ser ganadas sin mayoría absoluta. Ni hablar en las de “medio término”, en las que desde 1983 ningún oficialismo superó el 50 por ciento.
El paradigma no es aplicado por la Vulgata dominante a los adversarios del kirchnerismo. Sin haber leído los otros diarios de hoy (que se escriben al mismo tiempo que esta nota), el cronista apuesta que nadie dirá que un 60 por ciento de los porteños votó contra PRO o más del 55 contra Massa o más del 70 contra el delasotismo. Si el cálculo se transpolara a escala nacional, habría que decir que casi un 90 se enfrenta a PRO o más de un 80 al Frente Renovador. Nadie incurre en simplismos tales, que se reservan al FpV.
Al lanzar sus candidaturas, Binner, Ma-ssa y Macri ratifican, por si hiciera falta, que la oposición no es un frente unido. Y que, seguramente, no querrá (ni, quién le dice, podría) serlo en el futuro próximo. La izquierda “dura” que está rondando el 5 por ciento del padrón y que meterá diputados añade diversidad a ese conglomerado y, todo lo indica, un ánimo confrontativo contra el “resto del mundo”, no sólo contra el FpV.
Los resultados inducen a los espacios panradical-socialista y panjusticialista federal a formar coaliciones. Los incentivan los logros territoriales flamantes tanto como el escarmiento que sufrieron hace dos años. Hay un terreno fértil potencial ahí. Pero construir coaliciones eficaces exige liderazgos, operadores hábiles, dirigentes con piné: no es coser y cantar.
Al oficialismo que se quedó con lo esencial, pero contando votos y bancas de a uno, le cabe el reto de leer el pronunciamiento popular, sin negar su parte crítica y con introspección. De repasar por qué la transición del 54 por ciento al total de ayer, porque la merma está en el manual, pero su magnitud quizá no. Y, contando con los recursos para gobernar, analizar cómo relanzarse, cómo renovarse y cómo cambiar sin renegar de las líneas mayores de su proyecto. O sea, cómo refrescar la legitimidad de ejercicio sobre la cual construyó hegemonía desde 2003.
Mañana, con el escrutinio definitivo, se intentará redondear esta lectura y atisbar escenarios posibles.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-232290-2013-10-28.html
Por Mario Wainfeld
28 octubre, 2013 Opinión
La jornada fue ejemplar: tranqui, elevada la participación, prolijo y expeditivo el recuento, no hubo incidentes serios. Una ratificación de la vigencia y continuidad del sistema democrático que amerita la celebración más amplia.
Las tendencias generales demarcadas por las Primarias Abiertas (PASO) se confirmaron o robustecieron en general, sobre todo en los grandes distritos. Pero el Frente para la Victoria (FpV) recuperó terreno en el total general, en el conteo de bancas (el real contra el virtual de agosto) y el número de provincias en que terminó puntero.
Los resultados alumbran un escenario complejo, que tratará de ser simplificado al mango por los competidores. Esta columna propone otra mirada, aun con la urgencia y la velocidad de las primeras horas. El mejor modo de esbozarla, cree el cronista, es plantear que a nivel nacional la Argentina tiene un oficialismo y muchas oposiciones, contexto al que la elección de ayer no podía poner fin.
El Frente para la Victoria (FpV) confirmó que es el partido con más votos en el total nacional, a respetable distancia del segundo. Que tiene la mayor cantidad de bancas en las dos Cámaras del Congreso nacional, que fue el que más agregó ayer. Estará a tiro de conseguir mayorías propias, articulando y negociando con aliados estables, como viene practicando desde hace dos años. En ese aspecto esencial, el kirchnerismo salió bien parado. Su piso electoral es alto, se parece bastante a lo que obtuvo en 2009. Poco sumó a su envidiable umbral, lo que implica un llamado de atención: un convite a repasar su gestión, su manejo político desde la otra elección, la talla de sus candidatos y sus tácticas de campaña.
Variados partidos opositores mejoraron su posición relativa con relación a 2011. Se impusieron en las cinco provincias más importantes, con ventajas generosas, cuentan con referentes plebiscitados a nivel local. Pero ninguna de esas fuerzas primó en dos de esos distritos.
El principal emergente de las oposiciones es el intendente de Tigre, Sergio Ma-ssa, que le da un aventón al disperso peronismo antikirchnerista. El tono general del comicio fue (con enormes fluctuaciones y matices) tendencialmente crítico al oficialismo. De todos modos conserva las claves de la gobernabilidad, con la perspectiva firme de controlar el Congreso. También a la principal líder política del país. Afronta un desafío que no tenía cuatro años atrás: el de prepararse para una presidencial sin su principal candidata, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Sus adversarios no afrontan limitación, pero sí su división y la enorme diferencia del peso de los candidatos a nivel provincial versus el vecinal.
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Un tono con bastantes matices. La sensación térmica del escrutinio es de un relativo revés para el oficialismo, en promedio nacional. Pero la supuesta sanción no fue uniforme en todas las provincias, ni tampoco en todos los distritos de una misma provincia. Esos gap son habituales, pero acaso no lo sea la magnitud de esta vez. Una lectura serena del desempeño en distintos partidos del Gran Buenos Aires dará una muestra. Las buenas performances en Entre Ríos, Chaco, Río Negro y San Juan versus las frustrantes de Catamarca, Jujuy y Chubut son indicativas. Cuando se desagregue el Conurbano, se llegará a una conclusión similar. “La política” pesa: en la gestión de gobierno, en la designación de los candidatos, en los modos de hacer campaña.
Pocos candidatos o dirigentes provinciales kirchneristas relucen después de ayer como prospecto para la competencia nacional de 2015. He ahí una limitación histórica del oficialismo: su dificultad para “construir” figuras de proyección nacional.
Hubo excepciones, claro. Seguramente el gobernador entrerriano, Sergio Urribarri, es quien rayó más alto, pues compitió con éxito en una provincia donde las oposiciones dominaban las bancas a renovar en senadores y diputados.
Su colega chaqueño, Jorge Capitanich, también se quedó con una victoria holgada, en un territorio más fiel al kirchnerismo.
El mandatario salteño, Juan Manuel Urtubey, recuperó las dos bancas del Senado para la mayoría, en una contienda bien apretada.
Fuera de ellos, son contados los que salvaron la ropa. En un hipotético podio negativo resaltan las magras cosechas de dos ministros del Gabinete nacional: Juan Manzur en Tucumán y Norberto Yauhar (goleado en Chubut).
- – -
Massa y el pejotismo. Massa es el dirigente opositor que rompió la inercia precedente: los resultados de Capital, Córdoba, Santa Fe y Mendoza eran previsibles hace muchos meses. Las oposiciones gobiernan las tres primeras de esas cuatro provincias y en 2009 barrieron en las cuatro.
La irrupción de Massa en Buenos Aires fue la novedad mayor de 2013 y su triunfo, el avance más grande de las oposiciones. Por el caudal que acumuló, por el porcentaje nacional que implica ese parcial bonaerense (seguramente mayor al del PRO), por la diferencia, por haber desgajado dirigentes y votos que acompañaban al FpV.
Su salto a las ligas nacionales revitaliza al pejotismo, que venía muy desperdigado. Resignifica los éxitos del gobernador José Manuel de la Sota en Córdoba y Mario Das Neves en Chubut.
Suponer que Massa ya ha conseguido imponerse como conductor de las diversas tribus (y caciques) del peronismo federal es uno de los tantos apresuramientos emocionales en que incurren analistas interesados. Su potencial es interesante, el apoyo de los medios dominantes y del establishment le darán aire y recursos. Pero “construir”, “armar” y aun “contener” desde una banca de diputados es complicado: los intendentes que lo siguen no viven su día a día sólo con promesas de futuro… ni de néctar o ambrosía. Sus necesidades tangibles los conectan forzosamente con el gobierno provincial o el nacional.
Jamás fue sencillo para un bonaerense concitar la adhesión de los dirigentes provinciales; habrá que ver qué pasa con el recién llegado.
Claro que esos intríngulis los pensará más adelante. Ayer tuvo un día soñado para cualquier dirigente político, que le da una base importante para sus ambiciones, tan obvias como su ideología.
- – -
En cada rancho un paisano. El radical Julio Cobos resucitó en Mendoza. El socialista Hermes Binner revalidó en Santa Fe. Juan Schiaretti retuvo en Córdoba la primacía de su gobernador pejotista José Manuel de la Sota. Gabriela Michetti sostuvo el bastión PRO y aupó la candidatura presidencial de Mauricio Macri. Consiguieron una cantidad absoluta enorme en provincias pobladas por millones.
La dificultad de todos surge cuando se los proyecta al terreno nacional. Esta nota se concluye sin los datos totales definitivos, por eso no contiene detalles ni números precisos. Pero es patente que el PRO apenas ronda los dos dígitos del padrón nacional, que la UCR siendo la segunda fuerza nacional padece horrores su debilidad en Buenos Aires y la Ciudad Autónoma, y que el cordobesismo por algo se autodenomina así. El socialismo de Binner es taita en Santa Fe, muy débil extramuros.
- – -
Setenta por ciento en contra. Las agorerías de “fin de ciclo” son un tópico en el que reincidirán “corpos” y “opos”. Pecan de apresurados y simplistas, con la imprecisión que siempre los aqueja. Será un clásico computar el “70 por ciento” (o un cachito menos, tanto da) que “votó contra el Gobierno”. La cuenta es imperfecta o hasta capciosa si no se le añade que ese conjunto es un agregado de diversidades, no una unidad política.
Es bueno evocar que el kirchnerismo prima en las urnas desde 2003, pero que sólo en 2011 se alzó con la mayoría absoluta. Casi siempre una mayoría desagregada en muchas facciones se expresó en su contra.
El criterio elegido es banal, aun en elecciones presidenciales que pueden ser ganadas sin mayoría absoluta. Ni hablar en las de “medio término”, en las que desde 1983 ningún oficialismo superó el 50 por ciento.
El paradigma no es aplicado por la Vulgata dominante a los adversarios del kirchnerismo. Sin haber leído los otros diarios de hoy (que se escriben al mismo tiempo que esta nota), el cronista apuesta que nadie dirá que un 60 por ciento de los porteños votó contra PRO o más del 55 contra Massa o más del 70 contra el delasotismo. Si el cálculo se transpolara a escala nacional, habría que decir que casi un 90 se enfrenta a PRO o más de un 80 al Frente Renovador. Nadie incurre en simplismos tales, que se reservan al FpV.
Al lanzar sus candidaturas, Binner, Ma-ssa y Macri ratifican, por si hiciera falta, que la oposición no es un frente unido. Y que, seguramente, no querrá (ni, quién le dice, podría) serlo en el futuro próximo. La izquierda “dura” que está rondando el 5 por ciento del padrón y que meterá diputados añade diversidad a ese conglomerado y, todo lo indica, un ánimo confrontativo contra el “resto del mundo”, no sólo contra el FpV.
Los resultados inducen a los espacios panradical-socialista y panjusticialista federal a formar coaliciones. Los incentivan los logros territoriales flamantes tanto como el escarmiento que sufrieron hace dos años. Hay un terreno fértil potencial ahí. Pero construir coaliciones eficaces exige liderazgos, operadores hábiles, dirigentes con piné: no es coser y cantar.
Al oficialismo que se quedó con lo esencial, pero contando votos y bancas de a uno, le cabe el reto de leer el pronunciamiento popular, sin negar su parte crítica y con introspección. De repasar por qué la transición del 54 por ciento al total de ayer, porque la merma está en el manual, pero su magnitud quizá no. Y, contando con los recursos para gobernar, analizar cómo relanzarse, cómo renovarse y cómo cambiar sin renegar de las líneas mayores de su proyecto. O sea, cómo refrescar la legitimidad de ejercicio sobre la cual construyó hegemonía desde 2003.
Mañana, con el escrutinio definitivo, se intentará redondear esta lectura y atisbar escenarios posibles.
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