14 mar 2015

EEUU sigue usando el bloqueo contra Cuba para extorsionar a bancos


El banco alemán Commerzbank acordó el desembolso al Gobierno estadounidense de más de 1.700 millones de dólares por efectuar operaciones financieras con Cuba y otros países sujetos a sanciones por Washington, informó hoy el departamento del Tesoro.

3/14/15 
banco-aleman commerzbank

PL –


Según el comunicado, también firmado por la Reserva Federal, la segunda entidad bancaria más importante de Alemania efectuó durante años intercambios monetarios en dólares estadounidenses con Cuba, Birmania, Sudán o Irán, sin haberlo declarado.

Las disposiciones norteamericanas establecen multas a todos aquellos agentes bancarios que realicen transacciones con la isla por medio de sucursales estadounidenses.

Esta no es la primera vez que el gobierno de Washington castiga a entidades bancarias, financieras o comerciales por hacer operaciones con La Habana, lo cual demuestra el carácter extraterritorial del bloqueo mantenido contra la isla por más de medio siglo.

Uno de los casos más renombrados fue el del Banco Nacional de París (BNP) Paribas, el cual en junio de 2014 aceptó pagar una multa para evitar juicios penales por operaciones con la Mayor de las Antillas.

Con anterioridad, la compañía American International Group (AIG), que opera seguros y servicios financieros internacionales, aceptó pagar una penalidad de 279 mil dólares por mantener nexos comerciales con la Isla.

También la agencia de viajes Decolar.com, con sede en Argentina, acordó el desembolso de 2,8 millones de dólares por realizar transacciones que supuestamente violaron el bloqueo norteamericano contra Cuba.

Anteriormente, la Casa Blanca penalizó a otros bancos como el UBS de Suiza y el Australia and New Zealand Bank por las mismas causas.

El bloqueo estadounidense ha costado al pueblo cubano más de un billón 157.327 millones de dólares y constituye una violación de la Carta de Naciones Unidas y de las normas del Derecho Internacional, que señala como delito de genocidio al intento de rendir por hambre o enfermedad a un grupo humano.

La comunidad mundial ha condenado y exigido el levantamiento inmediato de esa medida coercitiva durante 23 años consecutivos en la Asamblea General de la ONU.

El 17 de diciembre de 2014 los presidentes de Cuba y Estados Unidos anunciaron el comienzo de un proceso para restabecer las relaciones diplomáticas, interrumpidas por Washington en enero de 1961.

Aunque la administración del presidente Barack Obama anunció algunas medidas para aumentar los viajes y el comercio con Cuba, las disposiciones resultan limitadas mientras permanece intacto el basamento jurídico avalado por el Congreso para mantener el bloqueo contra Cuba.

América Latina se juega su futuro en Venezuela

El Vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, afirmó, el jueves, que cada uno de los países progresistas de América Latina se juega su futuro en Venezuela, lo hizo en su participación en la mesa que trató el tema “América Latina y Europa en espejo”, en el marco del desarrollo del Foro Internacional Emancipación e Igualdad, que se llevará a cabo hasta el 14 de marzo, en el Teatro Nacional Cervantes de la capital bonaerense

Bolivia's Vice President Alvaro Garcia Linera speaks during a a ceremony in front of the presidential palace in La Paz
(BUENOS AIRES-ARGENTINA).- “Si Venezuela cae bajo las garras de una intromisión, de una invasión, de una injerencia, directa o indirecta, América Latina ha perdido porque Venezuela es la llave de América Latina, fue el inicio y no debe ser el punto del fin”, aseveró García Linera. En esta oportunidad, el vicepresidente boliviano, criticó las declaraciones del gobierno estadounidense y una resolución de condena al gobierno venezolano emitida por el Parlamento Europeo, en pasadas horas. “Ustedes son un peligro para la soberanía latinoamericana, ustedes han sido y son un peligro para los pueblos latinoamericanos, un peligro para la vida en Latinoamérica; nosotros no somos peligro para nadie”, enfatizó García Linera al referirse a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en las que señala a Venezuela como una “amenaza para la seguridad” de su país. Al dirigirse al Parlamento Europeo, García Linera les recordó que ellos fueron los que destruyeron Estados en Asia y África, son quienes asaltan el petróleo en Medio Oriente, “qué autoridad moral tienen para reclamar a un país sobre su vida democrática interna. Primero, recojan sus tropa, recojan sus empresas de los países de Medio Oriente y de África para tener autoridad moral y poder reclamar algo a Venezuela”, declaró efusivamente. El vicepresidente reflexionó e indicó que lo que sucede en un país repercute en el mundo, por lo que “ninguna revolución y ningún proceso emancipativo y progresista puede sobrevivir por sí solo, todos necesitamos de todos”, aseveró. “Y nosotros necesitamos de ustedes, europeos, sin ustedes esto no va a avanzar y sin nosotros ustedes tampoco van a poder hacer lo que tienen que hacer, estamos interconectados y nos necesitamos mutuamente”, añadió. Además, aseguró que la humanidad está en riesgo, “hemos visto que tropas europeas y norteamericanas bombardean y destruyen Estados y ahora quieren combatir el fundamentalismo de ISIS, pero acaso no es una creatura de Estados Unidos y de los gobierno europeos, ellos son sus padres”, afirmó. García Linera aseguró que la interdependencia debe estar basada en la solidaridad política, también en la complementariedad y el diálogo de saberes y experiencias políticas y culturales. “La integración latinoamericana necesita, obligatoriamente, de una base material de la unidad, acciones conjuntas en economía, en finanzas y en derechos. Esta es nuestra gran tarea, nuestra patria grande no va a tener perdurabilidad sino pasamos del encuentro político, del encuentro cultural al encuentro económico”, enfatizó. Por otro lado, sugirió a los europeos evitar pasar por la “mala noche desastrosa” que duró 20 años en América Latina con la presencia del neoliberalismo, “es depredador, es mortal. Todas las políticas de austeridad llevan a la pérdida de derechos, a la pérdida de soberanía, de sindicalización, al retroceso económico, a subordinación política y económica; den un salto”, concluyó. vicepresidencia.gob.bo

El poder real de Estados Unidos

La ‘era americana’ no ha concluido, pero va a experimentar cambios importantes

JOSEPH S. NYE 13 MAR 2015 -

En la historia moderna ningún país ha tenido tanto poder militar mundial como los Estados Unidos y, sin embargo, ahora algunos analistas sostienen que este país está siguiendo los pasos de Reino Unido, el último país hegemónico en el mundo que terminó decayendo. Esa analogía histórica, aunque resulta cada vez más popular, es engañosa.

Gran Bretaña nunca fue tan predominante como los EE UU en la actualidad. Desde luego, mantuvo una armada cuyo tamaño equivalía a las dos flotas siguientes combinadas y su imperio, en el que nunca se ponía el sol, gobernó a una cuarta parte de la humanidad, pero había muchas diferencias entre los recursos de poder relativos de la Gran Bretaña imperial y los de los Estados Unidos contemporáneos. Al estallar la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña ocupaba sólo el cuarto puesto entre las grandes potencias en cuanto a personal militar, el cuarto en PIB y el tercero en gasto militar.

El Gobierno del imperio británico dependía en gran parte de tropas locales. De los 8,6 millones de soldados británicos en la Primera Guerra Mundial, casi una tercera parte procedía del imperio de ultramar, por lo que, cuando empezaron a intensificarse los sentimientos nacionalistas, al Gobierno de Londres le resultó cada vez más difícil declarar la guerra en nombre de un imperio.

Cuando se produjo la Segunda Guerra Mundial, la protección del imperio se había vuelto más una carga que un activo. El hecho de que Reino Unido estuviera situado tan cerca de potencias como Alemania y Rusia le resultó aún más grave.

Pese a lo mucho —y poco rigurosamente— que se habla de un “imperio americano”, la realidad es que Estados Unidos no tienen colonias que deban administrar y, por tanto, dispone de una mayor libertad de maniobra que Reino Unido de entonces y, como está rodeado de dos océanos y no tiene vecinos amenazadores, le resulta mucho más fácil protegerse.

El Gobierno del imperio británico dependía en gran parte de tropas locales

Esto último tiene relación con otro problema que plantea la analogía con un país hegemónico mundial: la confusión sobre lo que de verdad significa el término “hegemonía”. Algunos observadores equiparan ese concepto con el de imperialismo, pero EE UU es una prueba clara de que un país hegemónico no ha de tener necesariamente un imperio propiamente dicho. Otros definen la hegemonía como la capacidad para establecer las normas del sistema internacional, pero sigue sin estar claro cuánta influencia en ese proceso debe ejercer el país hegemónico respecto de otras potencias.

Otros más consideran que “hegemonía” es sinónimo de control del mayor número de recursos de poder, pero, conforme a esa definición, no se podía considerar hegemónica a la Gran Bretaña del siglo XIX, que en el apogeo de su poder en 1870 ocupaba el tercer puesto por su PIB (detrás de Estados Unidos y Rusia) y el tercero en gasto militar (detrás de Rusia y Francia), pese a su predominio naval.

De forma similar, quienes hablan de la hegemonía americana a partir de 1945 no tienen en cuenta que la Unión Soviética tuvo un poder militar equiparable al de los EE UU durante más de cuatro decenios. Aunque este último país tenía un poder económico desproporcionado, su margen de maniobra político y militar estaba limitado por el poder soviético.

Algunos analistas califican el período posterior a 1945 de orden jerárquico encabezado por Estados Unidos con características liberales, en el que los EE UU brindaban bienes públicos dentro de un sistema poco rígido de normas e instituciones multilaterales que dejaba voz y voto a otros Estados más débiles. Señalan que para muchos países puede ser racional preservar el marco institucional, aun cuando los recursos de poder de los Estados Unidos decaigan. En ese sentido, el orden internacional encabezado por Estados Unidos podría sobrevivir a la primacía americana en materia de recursos de poder, aunque muchos otros sostienen que el surgimiento de nuevas potencias augura el fin de dicho orden.

Pero, por lo que se refiere a la era de una supuesta hegemonía de los EE UU, siempre ha habido mucha ficción mezclada con la realidad. Más que un orden mundial, fue un grupo de países con una mentalidad similar, la mayoría de ellos situados en el continente americano y en la Europa occidental, que comprendía menos de la mitad del mundo y sus efectos para con los que no eran miembros de él —incluidas potencias importantes como China, India, Indonesia y el bloque soviético— no siempre fueron benignos. En vista de ello, sería más preciso llamar “semihegemonía” la posición de Estados Unidos en el mundo.


Está por ver que los cambios aumenten o no la seguridad y la riqueza globales

Naturalmente, este país mantuvo sin duda el predominio económico a partir de 1945: con la devastación de la Segunda Guerra Mundial en muchos países, EE UU producía la mitad del PIB mundial. Esa situación duró hasta 1970, cuando su participación en el PIB mundial bajó hasta el nivel anterior a la guerra, es decir, la cuarta parte, pero, desde un punto de vista político o militar, el mundo era bipolar, pues el poder de la Unión Soviética era equiparable al de Estados Unidos. De hecho, durante ese período hubo ocasiones en las que este último país no pudo defender sus intereses: la Unión Soviética consiguió armas nucleares, los comunistas conquistaron el poder en China, Cuba y la mitad del Vietnam, la guerra de Corea acabó en punto muerto y las rebeliones de Hungría y Checoslovaquia fueron sofocadas.

Sobre ese telón de fondo, la de primacía parece una descripción más precisa de la desproporcionada (y mensurable) parte de poder correspondiente a un país en las tres clases de recursos: el militar, el económico y el blando. Ahora la cuestión es la de si la era de la supremacía de Estados Unidos está tocando a su fin.

Dada la imprevisibilidad de la evolución de los acontecimientos mundiales, resulta imposible, naturalmente, responder a esa cuestión de forma rotunda. El ascenso de fuerzas transnacionales y actores no estatales, por no hablar de potencias en ascenso como China, indica que se perfilan grandes cambios en el horizonte, pero sigue habíendo razones para creer que, al menos en la primera mitad de este siglo, Estados Unidos conservará su primacía en materia de recursos de poder y sigue desempeñando un papel fundamental en el equilibrio mundial de poder.

En una palabra, si bien la era de la primacía de EE UU no ha concluido, va a experimentar cambios importantes. Lo que está por ver es si esos cambios aumentarán la seguridad y la prosperidad mundiales o no.

Joseph S. Nye es profesor en la Universidad de Harvard, presidente del Consejo del Programa Mundial sobre el Futuro de la Gobernación, del Foro Económico Mundial, y autor de Is the American Century Over? (¿Se ha acabado el siglo americano?).
Traducido del inglés por Carlos Manzano.
© Project Syndicate, 2015.
www.project-syndicate.org

Marchas en favor de Dilma y Petrobras

 MULTITUDINARIAS MANIFESTACIONES EN LAS PRINCIPALES CIUDADES DE BRASIL

Se marchó bajo lemas un tanto contradictorios: en favor de la continuidad de Dilma, en contra de la corrupción y las presiones de las multinacionales, pero también en contra de algunas políticas energéticas de la presidenta.



 Por Eric Nepomuceno

Página/12 En Brasil
Desde Río de Janeiro
En 23 de las 26 capitales provinciales brasileñas, y también en Brasilia, capital federal, se realizaron ayer actos en defensa de Petrobras y de la permanencia de Dilma Rousseff, que recién el 1º de enero –es decir, exactos 71 días antes– asumió su segundo mandato presidencial, conquistado en las urnas. También hubo actos en otras 30 ciudades consideradas importantes o significativas en el país. No hubo incidentes dignos de registro. La aparición de manifestantes anti-Dilma o anti-PT, que podría ser considerada un acto de provocación, se limitó a no más de una veintena de personas en San Pablo. En las demás capitales, ni eso.
Como suele ocurrir cuando se trata de manifestaciones populares, las informaciones sobre el número de participantes divergen frontalmente. Según las policías provinciales, en total las manifestaciones reunieron un poco más de 35 mil personas en todo el país. Ya para los organizadores –la CUT (Central Unica de Trabajadores) y varias otras entidades sindicales cercanas o directamente vinculadas con el PT– el número superó la marca de los 150 mil. La prudencia recomienda situar la cantidad de manifestantes en la media, es decir, algo entre 90 y 95 mil.
De todas formas, lo que se reunió ayer por todo Brasil ha sido una masa cuyo volumen es significativamente inferior a la reunida en las grandes marchas de mediados de 2013, antes de que la participación de vándalos vaciara un movimiento que protestaba de manera un tanto difusa en relación con las reivindicaciones, pero bastante clara como muestra de malestar frente a la situación general del país.
Se trató de una marcha bajo lemas un tanto contradictorios. Por un lado, defendía a Petrobras tanto de la corrupción detectada (y que está bajo rigurosa investigación) como de las presiones para que se cambie el sistema de explotación de gas y petróleo de la llamada “camada de pre-sal”, para favorecer a las grandes multinacionales del sector. Las normas vigentes, originadas en el gobierno de Lula da Silva, determinan que Petrobras sea la única operadora de explotación de los yacimientos del pre-sal. Empresas extranjeras podrán asociarse y aportar recursos financieros y tecnología, pero el control operacional queda en manos de la estatal brasileña de capital mixto. Sería, según los que convocaron la marcha de ayer, una forma velada de privatizar no sólo el subsuelo brasileño sino también Petrobras.
Además de Petrobras, el acto de ayer defendía al gobierno de Dilma contra los intentos de destituirla a través de maniobras parlamentarias, como un impeachment, tal y como quieren los derrotados en el pleito presidencial del pasado octubre. Al mismo tiempo, las marchas de ayer –y en eso reside la aparente contradicción– protestaron contra iniciativas de la misma Dilma, que, dicen los convocantes, atentan contra derechos laborales. También se protestó contra medidas previstas en el plan de ajuste fiscal anunciado por Dilma al principio de su segundo mandato presidencial, y que favorecerían el capital especulativo en detrimento de los trabajadores y de las conquistas sociales alcanzadas a lo largo de los últimos doce años del PT en el poder.
Mañana les tocará salir a las calles a los que están contra la permanencia de Dilma Rousseff y del PT en el poder. Si en la convocatoria de ayer había algo contradictorio –defender al gobierno y a la vez criticar algunas de sus medidas–, en la de mañana no queda ningún espacio para dudas: los que saldrán a las calles quieren directamente la destitución de Dilma y el fin del PT. Los más serenos piden que ella presente su renuncia, ignorando los resultados electorales.
Por detrás de ese movimiento están, además de grupos radicales de derecha, el grueso de las elites, principalmente en las grandes ciudades, donde el neoliberal Aécio Neves logró derrotarla el año pasado (Belo Horizonte, Curitiba y principalmente San Pablo, principal bastión antipetista en el país). Y, por detrás y por encima de todo eso, el PSDB de los que fueron consecutivamente derrotados por el PT en 2002 (José Serra, actual senador), en 2006 (Geraldo Alckmin, el hombre cercano al Opus Dei que gobierna la provincia de San Pablo), en 2010 (otra vez Serra) y 2014 (Aécio Neves, actual senador).

El caso AMIA con todos los archivos abiertos

 EL GOBIERNO DISPUSO LA DESCLASIFICACION DE LOS INFORMES VINCULADOS CON LA INVESTIGACION DEL ATAQUE A LA MUTUAL JUDIA

La desclasificación fue pedida por los nuevos fiscales del caso e incluye todo el material de Inteligencia relacionado con el atentado. Permitirá avanzar sobre hipótesis de la voladura dejadas de lado por Alberto Nisman, quien sólo se centró en la pista iraní.



 Por Raúl Kollmann

El Gobierno dispuso ayer una amplia apertura de los archivos relacionados con la causa AMIA, lo que incluye grabaciones, desgrabaciones, informes de agentes de la SIDE en estaciones del exterior y de todo el país, cables de las embajadas argentinas en el exterior y todo otro material de Inteligencia relacionado con el atentado contra la mutual judía. La desclasificación fue pedida por los nuevos integrantes de la Unidad AMIA, es decir quienes suceden al fiscal Alberto Nisman: se trata de Roberto Salum, Sabrina Namer y Patricio Sabadini. Los fiscales adelantaron que el material estará a disposición de las partes: los familiares de las víctimas, la AMIA y la DAIA. La apertura plantea expectativas porque permitirá una revisión de todo lo que hay en la ex SIDE con una búsqueda que se le reclamó a Nisman y éste –según señaló el juez Rodolfo Canicoba Corral– no abordó: la pista siria, la conexión local y otras hipótesis respecto del atentado diferentes a la pista iraní, la única en la que Nisman se centró. Una investigación sobre el atentado no consiste hoy en realizar escuchas telefónicas porque nadie habla sobre cómo se ejecutó el ataque 20 años más tarde. Una nueva investigación sobre el atentado pasa por un análisis detallado de informes, cables, escuchas y archivos que en su momento tal vez se dejaron de lado.
Según una evaluación realizada ayer, se calcula que el material desclasificado abarca unos diez depósitos de veinte metros de lado por diez metros de fondo, con cajas en estantes desde el piso hasta el techo. Allí se podrán encontrar miles y miles de casetes, porque fueron grabaciones hechas al principio de la investigación, en 1994 y los años sucesivos; toneladas de informes de agentes y cables de embajadas sobre el caso AMIA; y más recientemente grabaciones y desgrabaciones hechas en soportes más modernos, como los CD. Para dar un ejemplo, las escuchas al argentino, líder de la comunidad chiíta en el país, Jorge Yussuf Khalil, abarcan 5000 horas de grabación. Se empezaron en 2007 y continuaron hasta ahora, de manera que esa envergadura de material –de una sola persona investigada– da una idea del volumen que se va a desclasificar y que habrá que revisar.
La primera desclasificación se realizó, por decretos de Néstor Kirchner, en 2003. Fueron los decretos número 785, 786 y 787 de aquel año y permitió una revisión de archivos en la que participaron el titular de la Unidad AMIA del Ministerio de Justicia, Alejandro Rúa; familiares de Memoria Activa, el padre de una víctima del atentado contra la Embajada de Israel, Carlos Susevich, y muy pocas personas más. Ese grupo entró a la SIDE e hizo la revisación, trasladándose medio año después todo el material en custodia a la flamante Unidad Fiscal AMIA, que luego quedó a cargo de Alberto Nisman. Es decir, que aquella desclasificación terminó en manos del fiscal recientemente fallecido.
En la revisión de 2003-2004 se encontró, como relata el periodista de este diario Horacio Verbitsky, el cable de la embajada argentina en Israel del 19 de julio de 1994 en el que se daba cuenta de que el gobierno de Itzhak Rabin enviaba a un equipo de rescatistas para ayudar a las víctimas y que en el mismo avión viajaría Dov Schmorak, encargado de Asuntos Latinoamericanos, para coordinar una versión sobre el atentado. Schmorak impulsó la pista iraní desde el primer día. El texto de aquel cable se encontró en los archivos de Cancillería, no en los de la Secretaría de Inteligencia y es muy posible que los nuevos fiscales pidan también la desclasificación de material en otros organismos del Estado.
La apertura puesta en marcha ayer, con un decreto firmado por Cristina Fernández de Kirchner y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, abarca el material que no se hubiera desclasificado en 2003-2004 y todo lo que se haya acumulado desde entonces hasta ahora. Más allá de la iniciativa de los fiscales, la desclasificación fue un compromiso asumido por el Gobierno en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en un acuerdo que se firmó con los familiares agrupados en Memoria Activa.
Quienes cuestionan la investigación del atentado sostienen que la desclasificación de 2003-2004 terminó bajó el control de Nisman y su hombre en la SIDE, Antonio “Jaime” Stiuso. “Mostraron lo que quisieron, lo que encajaba con su hipótesis, la pista iraní. Todo lo demás permaneció, desclasificado es cierto, pero bajo la suela de Nisman-Stiuso”, explica uno de los protagonistas de aquella primera apertura.
Aun así, la desclasificación firmada por Néstor Kirchner produjo un verdadero estrépito en el mundo de la Inteligencia. No sólo de la Argentina. Los servicios de Inteligencia de los países más poderosos vieron con muy malos ojos una apertura de esa naturaleza que exponía vínculos, colaboraciones y de dónde salía la información para acusar a tal país, a tal organización o a tal otra. Pero como al final el control lo ejerció Nisman, las cosas no llegaron a mayores.
La apertura de ayer se da en una situación distinta. En primer lugar, porque no está Nisman, de estrechos vínculos con los servicios de Inteligencia de Estados Unidos, Israel y Alemania. La orientación del fallecido fiscal quedó muy documentada con los textos difundidos por la organización Wikileaks y revelados por este diario. En la Embajada de Estados Unidos le insistían a Nisman que no debía “perder tiempo” en otras pistas ni en la causa por las irregularidades en la investigación AMIA. “Eso debilita la acusación contra los iraníes”, le señalaron, marcándole la cancha. Nisman iba en forma continua a la sede diplomática norteamericana, les avisaba a los hombres del FBI cuáles serían sus próximos pasos y en alguna oportunidad les dio para corregir un borrador.
El segundo factor distinto es que ya no está Stiuso como hombre fuerte de la Secretaría de Inteligencia. Jaime, como lo llamaban todos, era también un hombre estrechamente vinculado a la CIA y el Mossad, que suelen jugar sus propios partidos y responden a los sectores ubicados más a la derecha en sus países. Stiuso y el resto de la cúpula de la SI perdieron –más que tardíamente– sus puestos de poder en diciembre pasado.
Ahora hay tres nuevos fiscales y un coordinador, Juan Murray, que mirarán las cosas desde una óptica distinta y renovada. Ayer mismo hicieron saber que los familiares tendrán acceso a todo lo que se desclasifique.
El juez del caso AMIA, Canicoba Corral, polemizó en reiteradas oportunidades con Nisman: “La imputación está demasiado basada en informes de Inteligencia y tiene poco valor probatorio judicial –sostuvo Canicoba–. Además, en el mismo escrito en el que declaré el atentado como un delito de lesa humanidad, le señalé al fiscal que no podía circunscribirse a la pista iraní, sino que debía avanzar sobre la pista siria y, fundamentalmente, en la llamada conexión local”. Es muy probable que los nuevos fiscales aprovechen esta apertura de archivos para ampliar la óptica y mirar los materiales con una visión distinta, aunque es obvio que tendrán que profundizar incluso la pista iraní, buscando pruebas más judiciales que las que existen hasta hoy.
De todas maneras, el trabajo pinta muy arduo. Quienes participaron de la primera apertura se imaginan que ahora todo será de mayor envergadura. Se habla de unos diez galpones llenos de documentación, con gigantescas estanterías y miles de cajas repletas. La idea es que todo sea trasladado a un ámbito único y que allí se haga la revisión. Pero, además, se piensa que éste es sólo el primer paso: es muy probable que se les pida una desclasificación a otros organismos del Estado e incluso a gobiernos extranjeros, teniendo en cuenta que ya pasaron más de 20 años del atentado.
Hoy en día, la investigación del ataque no pasa por nuevos seguimientos ni por escuchas telefónicas ni por averiguaciones actuales sobre dónde estuvo la camioneta o cómo se consiguieron los explosivos. Es muy difícil que se entablen diálogos telefónicos comprometedores dos décadas más tarde ni se podría llegar a encontrar dónde estuvieron los terroristas haciendo un seguimiento.
Los elementos nuevos sobre el atentado pueden surgir –dicen los expertos– de un análisis de la documentación, los informes y los datos de Inteligencia que se obtuvieron en su momento. Las expectativas no pueden ser muy grandes, porque pasaron 20 años, pero los nuevos fiscales quedaron en condiciones de buscar en todo lo que hay. Lo que se abrió ayer y lo que seguro pedirán que se abra próximamente.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-268144-2015-03-14.html