30 ago 2015

La devaluación del yuan pone a prueba el ascenso de China como potencia mundial

Tras la devaluación del yuan los mercados financieros internacionales se pusieron a temblar. Washington acusó a Pekín de sacar ventajas comerciales de manera desleal. Como China quiere incorporar el yuan a los Derechos Especiales de Giro, no es conveniente prolongar la devaluación. Asimismo, si se detona una guerra de divisas el Gobierno chino correría el riesgo de incrementar las tensiones económicas y geopolíticas entre los países de Asia-Pacífico. De esta manera, Estados Unidos vería incrementadas sus posibilidades para desarticular las iniciativas de cooperación regional y, con ello, socavar el ascenso de China como potencia mundial.

por Ariel Noyola Rodríguez

RED VOLTAIRE | CIUDAD DE MÉXICO (MÉXICO) | 29 DE AGOSTO DE 2015 



Las 3 devaluaciones del yuan, entre el 10 y el 12 de agosto, tienen implicaciones clave para la economía mundial y el equilibrio geopolítico de Asia-Pacífico [1]. El superávit comercial «relativamente grande» mantiene el tipo de cambio efectivo «relativamente fuerte» y por lo tanto, no es «enteramente consistente con las expectativas del mercado», detalla el Banco Popular de China en un comunicado. El pánico de los inversionistas en los mercados financieros dura pocos días. El tipo de cambio termina en 6.3306 yuanes por dólar, la devaluación no se prolonga más allá de 5%.

Toda vez que China se muestra interesada en incorporar el yuan a los Derechos Especiales de Giro (‘Special Drawing Rights’) [2], la canasta de divisas que lanzó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 1969, es evidente que el valor de su moneda debe permanecer estable, por ser uno de los requisitos que las monedas de reserva mundial deben cumplir (el dólar no lo hace y por eso cayó de 70 a 60% como proporción de las reservas internacionales de los bancos centrales entre 1999 y 2014) [3].
La campaña mediática contra el yuan

Sin embargo, la mayor parte de la prensa occidental no tuvo empacho en sostener que la devaluación de «la moneda del pueblo» (‘renminbi’) busca apoyar la capacidad exportadora de la economía de manera tramposa. Donald Trump, el precandidato favorito a la presidencia por el Partido Republicano, se lanzó con todo en contra de la medida adoptada por el banco central: los chinos intentan «destruir» las industrias estadounidenses.

Esa campaña mediática en contra de China no es nueva. Durante años Washington ha acusado a Pekín de manipular el tipo de cambio. Sin embargo, la verdad es que el yuan no se ha depreciado de manera «artificial», sino más bien apreciado ante la divisa norteamericana. Desde 2005 (cuando se flexibilizó el régimen cambiario) hasta la actualidad, la moneda china se ha apreciado aproximadamente 30% ante el dólar, con lo cual, resulta totalmente exagerado argumentar que la devaluación del yuan en un total de 4.6% durante la segunda semana de agosto será la principal responsable del colapso de la economía de Estados Unidos.

Es cierto que las mercancías baratas elaboradas en China se venden a los ciudadanos estadounidenses como nunca antes. Empero, toda vez que el empleo bien remunerado en Estados Unidos brilla por su ausencia desde hace décadas, las familias y las empresas están mucho más preocupadas por resolver sus problemas de endeudamiento que en cuestionar el origen de los productos baratos que compran a diario en las tiendas de autoservicio.

Con todo, el Gobierno estadounidense insiste en desprestigiar las políticas del Banco Popular de China. No hay nada extraño en eso, los bancos centrales no se caracterizan por alcanzar acuerdos. La historia muestra que en momentos de crisis y turbulencia global, las instituciones encargadas de la política monetaria aplican medidas de manera unilateral para sacar adelante a sus economías.

La Reserva Federal de Estados Unidos es por mucho el caso más ilustrativo. Sin consulta previa con otros bancos centrales, sin estar sometida a la voluntad del Congreso, su anterior presidente, Ben S. Bernanke, anunció en diciembre de 2013 la disminución de los montos del programa de inyección de liquidez (‘Quantitative Easing’). La medida precipitó el derrumbe de los mercados de valores y los tipos de cambio de las economías emergentes.

Un año después la nueva presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, hizo pública su decisión de incrementar la tasa de interés de los fondos federales (‘federal funds rate’) a lo largo de 2015. Si bien Yellen aún no contrae el crédito (‘tightening’), las monedas del resto del mundo han acelerado su debacle durante los meses recientes.

Esa situación llevó a que el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón lanzaran programas de inyección de liquidez parecidos a los de la Reserva Federal con el objetivo de limitar el alza del dólar ante sus divisas. En cambio, el Banco Popular de China no desplegó ninguna acción extraordinaria y el yuan se mantuvo muy estable ¿Por qué?

En la práctica la moneda china se mantiene vinculada en buena medida a las cotizaciones del dólar. De esta manera, mientras que entre mediados de 2014 y principios de 2015 el dólar se apreció entre 15 y 20% respecto a las divisas más negociadas del mundo (euro, libra esterlina, yen, etcétera), únicamente se apreció 0.6% ante el yuan [4].
Malabares chinos con varias pelotas

Sin embargo, los obstáculos que el gigante asiático debe superar no son pocos [5]. Desde hace varios años el Gobierno chino implementa una serie de ‘reformas estructurales’ para que la economía transite de un patrón de acumulación sustentado en la inversión masiva a otro que privilegie la ampliación del mercado interno.

La meta a largo plazo del Partido Comunista de China consiste en incrementar el consumo de los habitantes (aumentando el poder de compra a través de los salarios) y disminuir la centralidad del ahorro. Ese giro se ha vuelto más urgente que nunca ante la contracción de las inversiones empresariales y el desplome de la demanda externa.

El mes pasado las exportaciones de China se contrajeron 8.3% en términos anuales, mientras que sus importaciones cayeron 8.1%. Esa involución guarda sincronía con la extrema debilidad del comercio mundial, cuyo ritmo de expansión se encuentra en su menor nivel de los últimos 20 años [6].

«A pesar de unas tasas todavía altas, el crecimiento del PIB chino también se ha ralentizado; la devaluación, aunque no se pueda definir como muy radical, podría revertir esa tendencia», sentenció Paulo Nogueira Batista, el vicepresidente del banco de desarrollo del BRICS (acrónimo de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en una entrevista con la agencia Sputnik Mundo [7].

No obstante, cabe mencionar que las corporaciones chinas exportan casi 60% de sus mercancías a los países industrializados, según las estimaciones de Jonathan Anderson, miembro de Emerging Advisors Group [8]. Puesto que los países que integran el G-7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) se mantienen sumergidos en el estancamiento y muy cerca de la deflación (caída de precios), la dinamización de la economía china por la vía del comercio exterior será muy complicada.

Por otro lado, el sector de bienes raíces comienza a sentir los efectos de la sobreinversión. Las agencias promotoras de casas y departamentos ya no encuentran suficientes clientes en el mercado chino. La disminución de las ventas no permite incrementar las inversiones. En consecuencia, las empresas dedicadas a la elaboración de materiales para la construcción (acero, cemento, madera, vidrio, etcétera) también se han visto severamente dañadas, producto de sus estrechos vínculos con el sector inmobiliario [9].

Las acciones del banco central para gestionar la desaceleración de la economía son muy variadas, no se limitan a la devaluación de la moneda. Durante el último año el Banco Popular de China disminuyó la tasa de interés de referencia y los requerimientos de capital del sistema bancario para de esta manera, impulsar el otorgamiento de crédito a la actividad productiva. Asimismo, China lanzó un plan de estímulo fiscal cuyos costos se estiman en 12% del PIB.

El Gobierno de China se desenvuelve entre malabares con varias pelotas a la vez [10]. Los chinos intentan pasar de una economía centrada en la inversión masiva a otra impulsada por el consumo pero sin sacrificar el crecimiento; buscan detener la especulación en el sector inmobiliario y los activos de renta variable (acciones, materias primas, etcétera) pero sin cortar el crédito a la industria; aspiran a posicionar el liderazgo de su sector financiero pero sin lidiar con la volatilidad financiera que impone el mercado mundial de capitales ¿Será posible que el Gobierno chino cumpla con esa hazaña?
El peligro de la deflación mundial

El desafío no es menor. Las autoridades de Pekín parecen cada vez más preocupadas por el panorama global. Es que la economía mundial apresura el paso hacia la deflación (caída de precios). Ya no se trata solamente de la debilidad de los precios de las materias primas (‘commodities’) y el estancamiento económico con deflación que padecen países como Japón desde la década de 1990.

La crisis deflacionaria se ha consolidado en Grecia y amenaza con propagarse a la mayor parte de las economías de la periferia europea. De acuerdo con los datos publicados por Elstat, la inflación en Grecia cayó 2.2% en términos anuales el mes pasado. De esta manera, la deflación acumula ya 29 meses consecutivos en la nación helena [11].

Luego de que la Troika (integrada por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea) impuso en Atenas un nuevo plan de rescate que promueve las políticas de austeridad, es evidente que la deflación terminará por cobrar un mayor impulso y, con ello, se convertirá en una amenaza letal para Alemania, el cuarto social comercial de China.

En definitiva, Pekín no escatima esfuerzos en ahuyentar las tendencias recesivas que se aproximan poco a poco a su economía, y que dicho sea de paso, toman por sorpresa a cada vez más países: desde Alemania, Francia y el Reino Unido, hasta Canadá, Mexico y los países sudamericanos (Argentina, Brasil, Venezuela, etcétera).
Washington apunta con sus misiles a Pekín

El contexto económico regional tampoco está exento de brotes de deflación [12] . El debilitamiento del yuan no es bien visto por los países vecinos de China [13]. Las monedas de Corea del Sur, Indonesia, Malasia, Singapur y Tailandia tocaron niveles mínimos luego de la devaluación del ‘renminbi’, mientras que en simultáneo, las bolsas de valores cerraron con caídas de entre 0.5 y 1.5%.

Si los bancos centrales de Asia-Pacífico caen en la tentación de emprender una carrera devaluatoria con vistas a «empobrecer al vecino» (‘beggar-thy-neighbour’) [14], las exitosas convocatorias protagonizadas por China para poner en marcha el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (‘Asian Infrastructure Investment Bank’), el Fondo de la Ruta de la Seda (‘Silk Road Fund’) y el Área de Libre Comercio del Pacífico (‘Free Trade Area of the Asia-Pacific’) se verían seriamente amenazadas.

De manera contrapuesta, las empresas estadounidenses no pierden la oportunidad de buscar el apoyo de varios mandatarios asiáticos para ampliar los alcances del Acuerdo de Asociación Transpacífico (‘Trans-Pacific Partnership’) [15]. El Pentágono, por su parte, pretende reactivar la ‘doctrina del pivote’ en contra de China, ahora con el apoyo militar de Japón.

No hay duda de que se trata de un plan con maña de parte de Estados Unidos para socavar la creciente influencia de China en la región de Asia-Pacífico. Ante la ofensiva imperial norteamericana, el Gobierno chino debe permanecer en alerta y sobre todo, tomar en cuenta las lecciones del general Sun Tzu (autor de ‘El arte de la guerra’): lograr la victoria sobre el enemigo sin entrar en combate.

La devaluación del yuan ha puesto de manifiesto que los próximos meses serán decisivos para consolidar el ascenso de China como potencia mundial. Sólo el tiempo terminará por revelar si es posible resolver las contradicciones económicas en el plano interno sin poner en riesgo la cohesión regional. La moneda china está en el aire…
Ariel Noyola Rodríguez

Fuente
Russia Today (Rusia)


[1] «Un mapa muestra el impacto global de la devaluación del yuan», Russia Today, 18 de agosto de 2015.
[2] «Incorporar el yuan a los Derechos Especiales de Giro», por Ariel Noyola Rodríguez, Russia Today (Rusia), Red Voltaire , 3 de abril de 2015.
[3] «Get ready for yuan in IMF basket», Mike Bastin, China Daily, August 17, 2015.
[4] «China’s exchange-rate policy: Currency peace», The Economist, February 21, 2015.
[5] «Five reasons to be worried about the Chinese economy», Larry Elliott, The Guardian, August 14, 2015.
[6] «World shipping slump deepens as China retreats», Ambrose Evans-Pritchard, The Telegraph, August 17, 2015.
[7] «Devaluación del yuan puede acelerar economía china, dice funcionario del BRICS», Sputnik, 12 de agosto de 2015.
[8] «China, the Fed and emerging markets: Yuan thing after another», The Economist, August 13, 2015.
[9] «Devaluation Hints at China’s Rising Distress Over Economy», Neil Gough, The New York Times, August 12, 2015.
[10] «Markets and economics: The curious case of China’s currency», The Economist, August 11, 2015.
[11] «Greek deflation steady in July, prices fall for 29th month»,Reuters, August 7, 2015.
[12] «China’s currency devaluation could spark ’tidal wave of deflation’», Heather Stewart, The Guardian, August 12, 2015.
[13] «Renminbi fallout threatens Asian neighbours», Steve Johnson,The Financial Times, August 14, 2015.
[14] «China’s Renminbi Devaluation May Initiate New Phase in Global Currency War», Peter Eavis, The New York Times, August 13, 2015.
[15] «Currency Devaluation Shows the High Cost of China’s Soft Power», David Francis, Foreign Policy, August 11, 2015.

El Salvador padece con 51 muertos sus 24 horas más letales

El jueves fue el día más mortífero en una década

Los datos apuntan a que será el país centroamericano con más homicidios en 2015

Soldados salvadoreños en la escena de un crimen. / Ó. R. (EFE)

La violencia en El Salvador no tiene freno. Los homicidios diarios no dejan de marcar récords. El último los 51 asesinatos del jueves, pico máximo en una década. Sólo cinco días antes, el sábado, se habían registrado 45 muertes violentas, una menos que todas las que hubo el año pasado, por ejemplo, en un país como Suecia, con nueve millones y medio de habitantes, tres más que El Salvador.
Según la policía, en lo que va de agosto han sido asesinados 750 salvadoreños, un promedio diario de 27,7. De seguir así la progresión, agosto cerrará con unos 850 homicidios, y ampliando más el cálculo, 2015 terminaría con 90 homicidios por cada 100.000 habitantes, frente a los 60 por 100.000 de 2014, según la experta en seguridad Jeannette Aguilar. Una cifra que probablemente situaría a El Salvador como el país más violento deCentroamérica, por encima de Honduras, y de todo el mundo si se exceptúan los países en guerra.
El gobierno argumenta que el auge violento se debe a rivalidades y ajustes de cuentas entre los pandilleros. También informes de inteligencia policial y militar afirman que ha habido un relevo de líderes pandilleros que están en las cárceles por otros más jóvenes, lo cual ha creado inestabilidad en las pandillas y desencadenando purgas internas como la masacre ocurrida la semana pasada en la cárcel de Quezaltepeque, donde fueron asesinados 14 pandilleros del grupo Barrio 18.
A los conflictos internos entre pandillas se suma la violencia institucional con enfrentamientos directos entre policías y soldados contra las pandillas, e incluso la posible existencia dentro de las fuerzas de seguridad de escuadrones de exterminio, según han denunciado distintas organizaciones civiles.
Otro problema añadido es el descontrol de las armas. Después de la guerra civil salvadoreña (1980-1992) más de medio millón de armas de fuego quedaron en manos de civiles. Tras la firma de la paz en enero de 1992 ningún gobierno afrontó de lleno la tarea de recolectar las armas de fuego y de prohibir su libre uso.
Síntoma de la enorme tensión que atraviesa el país por la escalada de violencia ha sido la amenaza de bomba de este jueves contra la sede del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública. La alerta se generó por un vehículo que fue abandonado frente a las instalaciones. Personal de la División de Explosivos mantuvo asegurado el perímetro durante cinco horas, hasta que se llevaron un bulto del que no se han dado detalles.
El mes pasado se desactivó un coche bomba en un barrio de San Salvador y esta semana el fiscal general Luis Martínez anunció la captura de un grupo de pandilleros que supuestamente quería atentar contra su vida con explosivos de uso militar.

El Pentágono apuesta por los ‘wearables’

El Secretario de Estado de Seguridad anuncia un acuerdo con Apple y Boeing en el estreno de su sede en Silicon Valley


El Secretario de Estado de Defensa, Ashton Carter, durante su visita al centro de investigación en Moffet Field. / ROBERT GALBRAITH (REUTERS )
Sensores integrados en la ropa, lo suficientemente sensibles como saber al milímetro cómo es el estado de salud de un soldado. Lo suficientemente resistentes como para poder ir a escenarios bélicos con ellos. Esa es la visión de Ashton Carter, el Secretario de Estado de Defensa de Estados Unidos. El número uno del Pentágono ha desvelado su plan para conseguirlo. FlexTech Alliance, un conglomerado de 162 empresas, universidades y centros de investigación de Silicon Valley, hará realidad este idea. Contarán con 75 millones de dólares del Estado y cuenta con nombres tan destacados como Boeing o Apple, que sumarán 15 millones adicionales. El plan apunta a que en cinco años la cifra llegará a 191 millones entre ambas partes.
Mientras que con Apple colaborarán en tejidos y aparatos integrados en la ropa, con Boeing se centrarán en nuevas forma de transporte y monitorización sobre el terreno. Llama la atención el hecho de que la firma de Tim Cook se sume. Aunque siempre se han mostrado dialogantes, mantuvieron una postura muy distante en cuanto a protección de datos y muy poco colaboradora con el Gobierno en cuanto a encriptación de contenido en sus iPhones. El único wearable de Apple hasta la fecha es el Apple Watch.
Esta iniciativa encaja con la ambición de la Casa Blanca por tender puentes con Silicon Valley. En febrero fue el presidente Obama el que se desplazó a la Universidad de Stanford para tender una mano y colaborar en seguridadEn abril, Carter desveló sus planes para abrir una oficina que hiciese el vínculo más fuerte. Los wearables, la tecnología integrada en la ropa, es el primer proyecto de este centro que acaba de estrenar. Se llama Unidad de Innovación y Experimentación en Defensa, cuyas siglas en inglés son DIUX. La sede, desde la que habló Carter, no podría ser más icónica. En Moffet Field, un antiguo centro de la NASA, muy cerca de la sede de Google, dónde se encuentran la Singularity University y el mayor túnel de viento del mundo. “Aquí se probaron los F8, es toda una metáfora de los que podemos hacer”, subrayó, “tenemos la mejor defensa que hay soñado nunca este país, pero no es suficiente. Reconstruir los puentes entre Silicon Valley y el Pentágono, retomar la confianza, es lo que necesitamos para mejorar”.
Carter reconoció una brecha entre los avances comerciales en el campo tecnológico y su eco en Defensa: “Otros países han seguido el camino que nosotros trazamos. Análisis de datos, biotecnología, motores, ciberseguridad… Todo eso nació aquí. La combinación entre el mundo comercial y el Pentágono trajo beneficios como el GPS. Hoy existe algo inimaginable, Siri de Apple. El Gobierno quiere volver a prender la llama para que creemos juntos”.
Sam Liccardo, alcalde de San José, límite de Silicon Valley al Sur, con un millón de habitantes, celebró la decisión. Su localidad será una de las grandes beneficiadas con este nuevo centro de innovación. Desveló que los avances que se hagan en DIUX tendrán impacto directo en la manufactura local. “Se habla mucho de las universidades, de los licenciados, pero los que somos de aquí, sabemos que es necesaria la clase media, esa que casi ha desparecido. No queremos dejar a nadie fuera de este boom, por lo que San José será el lugar natural para la fabricación”, celebró.
La intención del Pentágono es que esta investigación, inicialmente en tejidos, dé pronto resultados en sensores integrados en vehículos militares, tanto marinos como aéreos. También mostró interés en los últimos estudios sobre sobre consumo de energía, robótica y drones. Estas serán las áreas que impulsarán en la siguiente fase del proyecto.
El máximo responsable de Seguridad en EEUU visitará por la tarde la sede de LinkedIn, una red social especializada en empleo con una misión clara: “Queremos aprender a dar con el mejor talento, no se trata solo de aparatos, sino sobre todo, de personas”.

Lula confirma su regreso a la política

El expresidente brasileño anuncia su vuelta días después de sugerir que podría ser candidato en 2018

 São Paulo 30 AGO 2015  
Lula anuncia que vuelve al primer plano político / EFE
El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT) está de vuelta a la arena política. Y, para anunciar este regreso, nada más simbólico que reunirse este sábado en São Bernardo do Campo, su cuna política, con el expresidente de Uruguay José Mujica, uno de los líderes más populares en América Latina y del mundo, y hablar a un público compuesto por ministros, diputados, alcaldes, concejales, líderes sindicales y simpatizantes. “Me quedé callado durante mucho tiempo porque tenía que cumplir con mi papel de expresidente. (...) Pero no me dejan en paz. Solo matan a un pájaro si se queda parado. Y yo he vuelto a volar”.
El anuncio se produjo un día después de señalar en una entrevista que podría volver a ser candidato en 2018. Durante el discurso de este sábado, que cerró el seminario Participación Ciudadana, Gestión Democrática y Ciudades en el siglo XXI, Lula no llegó a mencionar una posible candidatura. Sin embargo, parece que, al menos, se posiciona como el portavoz de un Gobierno que tiene dificultades para comunicarse y de un partido desgastado después de 12 años en el poder. La presidenta Dilma Rousseff tiene menos de un 8% de popularidad, según las encuestas, y su Gobierno está bloqueado en una crisis económica que ha derribado un 1,9% del PIB este segundo trimestre. Además, afronta un escándalo de corrupción en Petrobras, investigado por la operación Lava Jato, y la presión de las calles y de la oposición, que exigen un proceso de destitución.
Pero las imágenes recientes de un expresidente Lula desanimado, pidiendo que el Partido de los Trabajadores hiciese una autocrítica, parecen haberse quedado en el pasado. Ese papel le correspondió a Pepe Mujica, el carismático expresidente de Uruguay, venerado en todo el mundo. Mujica hizo una defensa contundente de la democracia (“es la mejor porquería que encontramos”) y de la necesidad de los partidos políticos para que esta exista. “Son la voluntad colectiva de grupos humanos de volver las cosas mejores. Pero también enferman. Tenemos que luchar por partidos republicanos, donde los líderes aprendan a vivir como la mayor parte del país y no como la minoría”, afirmó. “No se debe confundir a un presidente con un monarca. El cargo no es nada más que un voto de confianza de los ciudadanos. No hay hombres imprescindibles, hay causas imprescindibles”.
Su discurso fue toda una introducción para el expresidente Lula. Si Mujica defendió la necesidad de partidos políticos, Lula salió en defensa del PT (de su partido) como no lo había hecho en los últimos tiempos. “La ciudadanía es un tema que nuestro partido tiene que enseñar. (...) El PT pasa por un momento de criminalización y este es el momento de levantar la cabeza y volver a la calle como antes”, les pidió a los presentes, entre fuertes aplausos y gritos que pedían su regreso.
La vuelta de Lula al centro de atención ocurre justo después de que las encuestas de opinión revelasen que, si la elección fuera hoy, el senador Aécio Neves (PSDB) ganaría con 19 puntos de ventaja sobre Lula; el senador José Serra, con 7 puntos más que él; y el gobernador de São Paulo, Geraldo Alckmin, con 4 puntos, según cálculos del IBOPE. Pero Lula no se da por vencido y parece querer superar la situación y salir del “volumen muerto”, término ya usado por él hace unos meses y que se refiere a las últimas reservas de agua usadas por la ciudad de São Paulo durante la actual sequía en esa zona de Brasil. La campaña para las próximas elecciones presidenciales, cuando sea que ocurran, parece haber comenzado ya.
“A la derecha reaccionaria de este país le gusta decir que Lula forma parte del pasado. Como tengo la espalda fuerte, voy a ver si dejan a la querida Dilma en paz y les vuelvo a molestar”, dijo. Una vez más, mencionó la educación como punto de partida. “Tenemos que poner en la agenda el tema de la educación en este país. Quien puede hacer eso es el PT. Tenemos que volver a revolucionar la política. El PT es la voz del pueblo de este país, tenemos que hacer esa revolución”.
Durante su discurso, Lula volvió a ser Lula. Se saltó lo que estaba escrito en el papel, improvisó durante cerca de una hora y arrancó carcajadas y gritos que pedían que se presentase de nuevo. Se jactó de su Gobierno y defendió firmemente a su partido por “liderar los últimos 35 años de lucha popular en Brasil”. Además, argumentó que el PT hizo una “revolución silenciosa en el país” a partir de los ayuntamientos, al organizar el presupuesto participativo, el primero de ellos en la Administración de Diadema, en 1982. “Por primera vez el pueblo humilde era llamado a discutir cada prioridad de su barrio. Este partido ha cambiado la cultura administrativa de las ciudades de este país. Y eso le molesta a mucha gente”, explicó.
De su Gobierno, dijo que su principal legado fue la relación que estableció con la sociedad y con los movimientos sociales. “Si juntásemos a todos los presidentes del país, antes de mí, no hicieron ni un 10% de las reuniones que hicimos. Esas reuniones definieron las políticas públicas de este país. No eran políticas del Gobierno, eran de la sociedad. Aquel palacio continuó recibiendo a empresarios y príncipes, pero también pasó a recibir a la sociedad”.
Lula citó también algunas de las conquistas sociales de las últimas décadas, como el aumento continuo del salario mínimo y el hecho de que hoy en día más personas puedan viajar en avión. Y dijo que pasará a la historia como el presidente que creó más universidades. “Puede ser que algunos tengan razón en sus críticas, pero ¿por qué todo este odio? ¿Será porque las empleadas domésticas han conquistado más derechos? Estas personas salen a las calles para deshacer las mejoras que hemos hecho”.
Lula promete hablar y viajar más por el país. Está en campaña de nuevo.

Tres Bicentenarios Artiguistas

43º Foro de Debate. Primer panel: Reglamento de Tierras












Lunes 31 de agosto, 19 horas
43º FORO DE DEBATE
TRES BICENTENARIOS ARTIGUISTAS
5 sesiones, del 31 de agosto al 28 de setiembre

Primer panel: Reglamento de Tierras

Exponen: Lic. Ana Ribeiro, Mag. Pablo Ferreira, Per. Nelson Caula
Lugar: sede de la Fundación, Colonia 1456 5º Piso
ENTRADA LIBRE



PROGRAMA - 43º Foro de Debate
TRES BICENTENARIOS ARTIGUISTAS

1) Lunes 31 de agosto
Reglamento de Tierras
panelistas: Ana Ribeiro, Pablo Ferreira, Nelson Caula

2) Lunes 7 de setiembre
Reglamentos de Aduanas
panelistas: Ana Frega, Eduardo Nocera (Argentina), María Luisa Battegazzore. Modera: Gabriel Quirici

3) Miércoles 16 de setiembre
Congreso de Oriente
panelistas: Heber Freitas, Alberto Umpiérerez, Hugo Chumbita (Argentina) y Delegación del CERP de Salto

4) Lunes 21 de setiembre
Actualidad del artiguismo en América Latina (1º parte)
panelistas: Alejandro Hamed Franco (Paraguay), embajador Dante Dovena (Argentina) y Videoconferencias con personalidades de América Latina. Moderador: Prof. Leonardo Borges

5) Lunes 28 de setiembre
Actualidad del artiguismo en América Latina (2º parte)
panelistas: Gerardo Caetano, Carlos Machado y Videoconferencias con personalidades de América Latina