2 JUN, 2016

En El Caballero de la Noche asciende, la tercera parte del Batman de Chris Nolan, hay una escena que sirve como metáfora de la realidad que enfrentan muchos países cuando chocan de frente con poderes aparentemente superiores y eventualmente pocos escrupulosos en determinadas instancias internacionales. La escena es una donde el doctor Jonathan Crane, oscuro psiquiatra con un otro yo terrorista conocido como El Espantapájaros, asume la conducción del “tribunal popular” instaurado en Ciudad Gótica tras la toma que hacen de la misma los mercenarios de Bane y Talia al Ghul (la hija de Ra’s al Ghul, fundador de la Liga de las Sombras) con el propósito de destruirla.
En El Caballero de la Noche asciende, la tercera parte del Batman de Chris Nolan, hay una escena que sirve como metáfora de la realidad que enfrentan muchos países cuando chocan de frente con poderes aparentemente superiores y eventualmente pocos escrupulosos en determinadas instancias internacionales. La escena es una donde el doctor Jonathan Crane, oscuro psiquiatra con un otro yo terrorista conocido como El Espantapájaros, asume la conducción del “tribunal popular” instaurado en Ciudad Gótica tras la toma que hacen de la misma los mercenarios de Bane y Talia al Ghul (la hija de Ra’s al Ghul, fundador de la Liga de las Sombras) con el propósito de destruirla.