Una ONG alemana que defiende los derechos del consumidor frente a la industria alimentaria publicó una investigación en la que alertó sobre la detección de sustancias que son posibles agentes cancerígenos en los envoltorios de tres populares marcas de chocolate y arriesgó que estos agentes llegarían a las golosinas.
En su sitio web, el organismo Foodwatch publicó los resultados tras el testeo de 20 productos. Halló en tres de ellos niveles “peligrosamente elevados” de hidrocarburos aromáticos derivados de aceites minerales (conocidos como MOAH por sus siglas en inglés), un subproducto líquido obtenido de la refinación del petróleo.