Chile: informe del gobierno sobre el estallido social acusa de “influencia extranjera” en redes sociales
23 diciembre, 2019

El big data del Gobierno: Los detalles del informe por el estallido social que entregó a la Fiscalía
Ese domingo 20 de octubre, cuando el Presidente Sebastián Piñera declaró que “estamos en guerra”, las redes sociales tuvieron uno de los peaks de conversación desde que, 48 horas antes, había comenzado el estallido. Al día siguiente, más de cuatro millones de usuarios de Twitter, Facebook e Instagram comentaron sobre las movilizaciones con un mensaje de fuerte oposición a la presencia de militares en las calles. Tras la “marcha del millón” del 25 de octubre en Plaza Italia -hoy llamada Plaza de la Dignidad-, la actividad de las cuentas de redes sociales analizadas en Chile presentan un “notable descenso” y las principales narrativas en ese periodo fueron #PiñeraRenuncia, #EstoPasaEnChile, #QueSeVayanLosMilicos y #ChileViolatesHumanRights.
Francia: no habrá tregua navideña en la pugna por la reforma de pensiones. Se cumplen 20 días de huelga; recién el 7 de enero habrá una nueva ronda de consultas
Por Eduardo Febbro
24 de diciembre de 2019

Desde ParísEl país se puso al hombro la huelga en los transportes contra la reforma del sistema de pensiones y se adaptó a las múltiples perturbaciones que salen al paso en estas fiestas.
Las convicciones sociales requieren sacrificios. Francia se puso al hombro la huelga en los transportes contra la reforma del sistema de pensiones y se adaptó a las múltiples perturbaciones que salen al paso en estas fiestas navideñas. Siete líneas del Métro parisino cerradas, trenes que no saldrán, autobuses con cuenta gotas y una infinita fila de personas que caminan por la calle con sus valijas intentando subirse a algo que los lleve junto a sus familias.
Papá Noel llegará tarde este año al arbolito de Navidad, a menos que sea huelguista y no venga. No se percibe malhumor, tal vez alguna que otra impaciencia. El presidente francés, Emmanuel Macron, dejó una suerte de regalo de Navidad cuando anunció que renunciaba a la pensión vitalicia de 6. 220 euros que le corresponde una vez que deje la presidencia. El gesto suscitó un aluvión de bromas y no movió la determinación de los sindicatos. No habrá tregua navideña en la pugna por la reforma que tiene a Francia caminando desde el pasado 5 de diciembre.
Bajo el atractivo retórico de una reforma que debía desembocar en una “jubilación universal por puntos” para terminar con los 42 regímenes jubilatorios en curso se escondían algunos huecos que ponían en tela de juicio los derechos del conjunto de los futuros jubilados. Quienes se beneficiaban con los regímenes especiales fueron los primeros en oponerse a las transformaciones. En muchos casos, por ejemplo, los ferroviarios tienen la posibilidad de jubilarse a los 52 años. Ello explica por qué la huelga es más persistente en ese sector. Sin embargo, la gente entendió enseguida que el deterioro de la jubilación era más global, tanto por la ambigüedad en torno al valor del punto como por la perspectiva evidente de que la edad de la jubilación pasaría de los 62 a los 64 años.
Desde entonces, no es la lucha final sino la lucha sin final. La unión sindical se fisuró un poco con el retiro de uno los sindicatos del sector ferroviario, pero el núcleo más duro compuesto por la CGT, la CFDT y FO mantiene su confrontación con el gobierno. La huelga va perdiendo respaldos con el paso de las semanas (menos 5 puntos con relación al 5 de diciembre) pero no ha creado todavía un frente de hartazgo masivo. Con la renuncia a su pensión vitalicia, Macron quería dar un “ejemplo de coherencia” e igualdad. Los dos principios ya venían empañados, y no por él jefe del Estado sino por quien, hasta hace unos días, ocupaba el puesto de Alto Comisionado para la jubilación. Jean-Paul Delevoye se vio obligado a dimitir a raíz de un conflicto de intereses entre sus funciones y sus actividades privadas no declaradas.
El ejemplo resultó un contra ejemplo. Este martes 24 de diciembre se cumplen 20 días de huelga. La cifra es tanto más expresiva cuanto que está muy cerca de superar los 22 días de huelga del invierno de 1995, cuando una reforma de las pensiones de corte liberal levantó a la sociedad francesa y forzó a la renuncia a quien la había promovido, el ex primer ministro Alain Juppé. Ni la comunicación gubernamental, ni la reunión con los sindicatos ni las incomodidades de la ausencia de transportes lograron que se decretara una tregua. Recién el 7 de enero de 2020 habrá una nueva ronda de consultas. Los sindicatos llamaron a otra jornada de movilización el 9 de enero. Ello muestra que habrá que seguir caminando. Los sindicatos han emprendido decenas de acciones para acercarse a los usurarios enojados y “mantener viva la llama de la protesta”. Conciertos en las estaciones de trenes, manifestaciones, distribución de comida en las estaciones y algunas acciones “puñetazo” como la ocupación de estaciones del Métro que recorren París sin conductor (automatizadas como la número 1).
Toda la sociedad se reciente: el turismo ha menguado, la gente necesita horas para llegar al trabajo y volver y el comercio, desde luego, también se ve afectado. Pese a ello, nadie que camine por París podría creer que en este mismo momento hay una doble crisis: una con respecto a la reforma, y otra de confianza ante un Ejecutivo que es mirado con recelo. Reina una suerte de activismo silencioso, casi inexpresivo, pero no por ello menos real. El escritor y documentalista Sylvain Tesson, adepto al rooftopper (caminar por los techos de París) y apodado “el príncipe de los gatos”, dijo hace unos días que Francia “es un paraíso poblado de gente que se cree en el infierno”. La frase apunta contra ese ingrediente de la identidad social francesa que huele a conflicto, manifestaciones, huelgas, movimientos sociales y una sensación permanente de malestar.
Muchísimos turistas se preguntan “por qué los franceses protestan tanto si lo tienen todo: una de las mejores protecciones sociales del planeta, índices de pobreza bajísimos, unos vino de sabores de ensueño, una cocina delicada, paisajes que parecen pinturas, una capital extraordinaria y una cultura potente y tractiva”. Tal vez por eso protesten: para que su paraíso no se vuelva un infierno.
efebbro@pagina12.com.ar
Panamá, 30 años de impunidad
Por Atilio A. Boron
Dic 23, 2019

Este pasado 20 de Diciembre se cumplieron treinta años de la brutal invasión estadounidense a Panamá ordenada por el entonces presidente George H. W. Bush, padre de otro criminal de guerra, George W. Bush, el mismo que se propuso perseguir terroristas por todo el mundo “y sacarlo de sus escondrijos” en más de sesenta países. El objetivo declarado de la “Operación Causa Justa” era arrestar a Manuel Antonio Noriega (Jefe de Gobierno más no presidente de Panamá como erróneamente se afirma, cargo que ocupaba Francisco Antonio Rodríguez, del Partido Revolucionario Democrático) y trasladarlo, en calidad de prisionero, a Estados Unidos. El objetivo real, en cambio, era recuperar, aunque sea en parte el control del Canal de Panamá que en virtud de los Tratados Carter-Torrijos pasarían a la jurisdicción panameña el 31 de Diciembre de 1999 y, además, mantener la presencia militar estadounidense en el área.
Chile y los héroes de “la primera línea”
Por Gloria Muñoz Ramírez
NODAL, 23 diciembre, 2019

La primera línea de las marchas en la capital chilena se ha convertido en el emblema de las movilizaciones. Con todo en contra, la conforman las y los héroes de la protesta. En los medios de comunicación los llaman vándalos, vagos, delincuentes. Adentro de la marcha les aplauden, los vitorean, casi los alzan en hombros. Existen. La primera batalla que se ganó fue contra el individualismo
Parlasur constata el asesinato de 32 personas y violaciones a los DDHH durante la represión
23 diciembre, 2019

Parlasur constata en Bolivia asesinato de 32 personas y violación de DDHH
Una delegación del Parlamento del Mercosur (Parlasur) constató en Bolivia el asesinato de 32 personas y la violación sistemática de los derechos humanos por parte del Gobierno de facto instalado tras el golpe de Estado perpetrado contra el presidente Evo Morales, el pasado 10 de noviembre.