Por Elena Llorente
26 de septiembre de 2020

Imagen: AFP
La renuncia de un cardenal sospechoso de haber participado en algunos negocios no del todo transparentes ni legales en nombre del Vaticano, causó no poca sorpresa en ambientes de la Iglesia y fuera de la Santa Sede.Tenía buena relación con el papa Francisco, que lo ascendió a cardenal, pero una compra inmobiliaria en Londres por 200 millones de euros y fondos raros para Caritas le costaron el puesto y su poder.



