Por Dolores Gandulfo
Desde Quito, 11 de abril de 2025


. Imagen: AFP
Desde que asumió nuevamente la presidencia Donald Trump, la agenda de Estados Unidos con la región estuvo atravesada por la cruenta política de deportaciones de migrantes, la amenaza a la soberanía panameña sobre el Canal de Panamá en clave guerra comercial con China, la avanzada proteccionista frente a sus socios del T-MEC Canadá y México, y el belicismo que representa para los gobiernos progresistas y de izquierda la llegada de un político cubano-estadounidense ultra conservador como Marco Rubio a Secretario de Estado.
Desde que asumió nuevamente la presidencia Donald Trump, la agenda de Estados Unidos con la región estuvo atravesada por la cruenta política de deportaciones de migrantes, la amenaza a la soberanía panameña sobre el Canal de Panamá en clave guerra comercial con China, la avanzada proteccionista frente a sus socios del T-MEC Canadá y México, y el belicismo que representa para los gobiernos progresistas y de izquierda la llegada de un político cubano-estadounidense ultra conservador como Marco Rubio a Secretario de Estado.


