Ley de Entidades Financieras, la madre de todos los saqueos
Por Gustavo Campana
02 de febrero de 2026

MARTINEZ DE HOZ (Archivo -)
La última dictadura sancionó más de dos mil decretos, que circularon como leyes. El primero que maquilló el término para legalizar lo ilegítimo fue Onganía y en el marco de la “Revolución Argentina”, a las decisiones de uniforme se las pasó a llamar Decreto-Ley. Una década más tarde, al “Proceso” le pareció que podía profundizar el triunfo del relato cívico-militar y rebautizó a esas órdenes, quitando la palabra decreto. Casi 470 bandos firmados entre 1976 y 1983 aún siguen vigentes, fundamentalmente la Ley de Entidades Financieras, con la que el mercado defiende en el presente la especulación para seguir multiplicando los panes.
La última dictadura sancionó más de dos mil decretos, que circularon como leyes. El primero que maquilló el término para legalizar lo ilegítimo fue Onganía y en el marco de la “Revolución Argentina”, a las decisiones de uniforme se las pasó a llamar Decreto-Ley. Una década más tarde, al “Proceso” le pareció que podía profundizar el triunfo del relato cívico-militar y rebautizó a esas órdenes, quitando la palabra decreto. Casi 470 bandos firmados entre 1976 y 1983 aún siguen vigentes, fundamentalmente la Ley de Entidades Financieras, con la que el mercado defiende en el presente la especulación para seguir multiplicando los panes.

