Las presiones sobre el proyecto económico
Artículo publicado por: Carlos Heller
El gobierno, frente al desafío de conservar las metas en un clima de fuerte comportamiento especulativo.
El mercado cambiario tiene una importancia significativa en la evolución de la economía, así como en la conservación de los equilibrios macroeconómicos, y la evolución del mismo debe comprenderse dentro del contexto del resto de las variables macroeconómicas, así como de las expectativas que se generan sobre las mismas. El gobierno nacional tiene objetivos, tiene una política de sustitución de importaciones, otra de precios cuidados, tiene una política para que el salario no se atrase respecto a su capacidad de compra, así como de flotación administrada del tipo de cambio, y el desafío es cómo se articulan todas estas metas.
Durante la última década se han producido una gran cantidad de avances en muchas áreas. En lo económico, resaltan el aumento de la producción global, un significativo incremento en los volúmenes de las cosechas de granos y oleaginosas, la estatización del sistema previsional, la recuperación de YPF, la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, la Asignación Universal por Hijo y el Pro.Cre.Ar, entre otros tantos logros.
Pero hay otras cuestiones sobre las que no se han producido grandes cambios, como la aguda concentración en determinados mercados de productos y de servicios, las deficientes prestaciones brindadas por muchas de las empresas de servicios públicos privatizadas, o temas culturales como la inclinación por el ahorro en dólares de la población argentina.
En estos últimos días se estuvieron viviendo tensiones en el mercado cambiario, en el cual se instaló un fuerte comportamiento especulativo que frenó la liquidación de exportaciones e incrementó significativamente los anticipos de cancelación de importaciones, con el consiguiente impacto que estas conductas combinadas ocasionan: una gran demanda de divisas, que presionó enérgicamente el precio del dólar al alza.
En la medida que siete grandes empresas comercializan el 80% de la soja que se produce en nuestro país, tienen una enorme incidencia en el mercado cambiario, al igual que otros sectores también altamente concentrados. Si a ello se suman la tendencia a ahorrar en productos agropecuarios de muchos productores, y conductas al extremo individualistas como la expresada por el presidente de la Sociedad Rural, Luis Etchevehere, en cuanto a que “conviene más especular con la inflación y el dólar que producir o fabricar productos” (Infobae, 23/1/14), se genera una presión especulativa sobre los distintos mercados que altera el normal funcionamiento de la economía.
El dólar subió en la semana $ 1,18 o un 17%, aumento concentrado entre el miércoles y el jueves. En la noche del jueves, varias informaciones daban cuenta de importantes empresarios que decidieron “no vender” sus productos hasta no tener mayores certezas sobre la evolución del dólar, lo cual indica una vieja y errónea conducta que ata férreamente todo precio interno a la evolución de la moneda norteamericana. Una de las principales variables que debe manejar cualquier empresario es la incertidumbre, y la actitud de cubrirse “por las dudas” hace recaer todo el peso de esa incertidumbre sobre el consumidor, quien debe pagar el producto a un precio excesivo o directamente no lo consigue. La concentración de los mercados favorece estas conductas.
El jefe de Gabinete comentó el pasado viernes que “el gobierno considera que el precio del dólar ha alcanzado un nivel de convergencia aceptable para los objetivos de la política económica”, definición que brinda una mayor certidumbre, e implícitamente reconoce que el tipo de cambio tenía un cierto atraso. A partir de ese convencimiento, se decidió autorizar la compra de dólares para tenencia de personas físicas de acuerdo al flujo de ingresos declarados a partir del lunes 27 de enero, y cuyos detalles se irán conociendo a medida que se instrumente la medida. También se redujo del 35 al 20% el anticipo por bienes personales e impuesto a las ganancias sobre las compras de divisas.
El ministro de Economía expresó que “hay intereses muy fuertes atentando contra el proyecto económico. Ayer (por el jueves) hubo un ataque especulativo contra el peso” (Infonews, 24/1/14). Esta expresión brinda una acabada idea de los desafíos que implica la flotación administrada del tipo de cambio, y que esta se enmarque dentro del resto de las políticas económicas, teniendo en cuenta que el comportamiento del mercado cambiario el viernes fue menos volátil, con una fuerte intervención del Banco Central, manteniéndose los valores del día anterior.
El valor del dólar oficial tiene efecto en los precios vía aumento de los costos de los bienes e insumos importados, y por lo tanto, impacta en forma diferencial sobre los precios de los distintos bienes; gran parte de ese impacto podría absorberse con los aumentos de precios ya practicados por muchos empresarios. En especial, habrá que analizar en las cadenas de valor, metodología ya implementada con los acuerdos de precios, el efecto que tendrá sobre los valores de los productos y las distintas estrategias para lograr que los “precios cuidados” tengan el menor aumento posible en la primera revisión trimestral, otra tarea importante para la actual gestión.
Resulta necesario sostener que la competitividad no proviene sólo del tipo de cambio, sino que se conforma con otras herramientas y políticas, algunas ya aplicadas, como la línea de crédito para la inversión productiva, y otras necesarias, como los subsidios y compensaciones a sectores exportadores específicos, según la situación del mercado al que atienden, así como estímulos a la sustitución de importaciones.
También debe mencionarse que es una política de competitividad, en especial para el sector industrial, la imposición de retenciones a sectores exportadores, en especial granos y oleaginosas, que poseen una rentabilidad mucho mayor que la manufacturera, ya que sin este impuesto a las exportaciones, el tipo de cambio “de equilibrio” para el agro resultaría insostenible para la exportación de productos industriales. También las retenciones, tanto a los granos y oleaginosas como a los combustibles, bajan los precios internos de insumos importantes para la producción doméstica y mejoran la competitividad.
Estas herramientas y políticas llevan a una profundización del modelo iniciado en 2003, y deben ser punto privilegiado de atención.
PROGRESAR. Resulta altamente inherente tratar, junto con el tema del mercado cambiario, la presentación que hizo la presidenta Cristina Fernández del Programa de Respaldo a Estudiantes de Argentina (Progresar.), con la cual ratifica las políticas de inclusión social e incentivo al mercado interno, a la vez que desactiva las infundadas críticas sobre la inacción del gobierno. El programa está destinado a los jóvenes de entre 18 y 24 años que no terminaron los estudios obligatorios, o que están desocupados, o que trabajan en empleos precarios percibiendo un salario menor al mínimo vital y móvil. Consta de una prestación de $ 600 mensuales para ayudarlos a que inicien o terminen los estudios primarios, secundarios, terciarios y de oficios, y a que tengan una mejor inserción laboral, debiendo presentar periódicamente certificados de estudios y constancias de exámenes médicos. Serán beneficiados más de un millón y medio de personas, lo que la convierte en la política de jóvenes de mayor cobertura en América Latina.
La presidenta Cristina Fernández advirtió sobre el embate de “quienes quieren incapacitar a la sociedad” para maximizar sus propios beneficios: “Hoy el gobierno es el obstáculo, la piedra que hay que correr para que las cosas vuelvan al lugar donde siempre estuvieron”. Ante esta situación, comentó que “lo que moviliza a una sociedad no es solamente un gobierno, sino cuando la sociedad decide empoderarse de esos derechos y los hace de ella”. Una frase que sirve como cierre de esta columna, destacando la importancia del empoderamiento y de la movilización, en especial de las clases menos favorecidas por la sociedad, para exigir sus derechos, intervenir activamente en la política, en el proceso de precios cuidados, y en todas las acciones del gobierno y de los particulares que afecten sus intereses.
28 ene 2014
¿Por qué no estalla una revuelta de clase media en EE.UU.?
¿Por qué no estalla una revuelta de clase media en EE.UU.?
Publicado: 28 ene 2014
AFP / Jim Bourg
Los ingresos de los estadounidensesse disminuyen, cada vez más personas engrosan las filas de la pobreza y casi toda la riqueza llena los bolsillos de los más ricos. ¿Por qué los estadounidenses no se rebelan contra el sistema?
Robert B. Reich, economista y político estadounidense que ocupó el cargo de secretario de Trabajo durante el mandato de Bill Clinton destaca en un artículo que, si bien la respuesta es compleja, confluyen tres razones que lo explican.
En primer lugar, la clase trabajadora está paralizada por el temor a perder los puestos de trabajo y los salarios que ya tiene.
"Nadie tiene seguridad laboral. La última cosa que quieren hacer es montar un escándalo y arriesgar lo poco que tienen", explica Robert B. Reich.
En segundo lugar, el economista hace notar que los estudiantes no se atreven a cambiar la situación y a zarandear el barco.
“En las décadas pasadas los estudiantes fueron una fuerza importante para el cambio social. Ellos desempeñaron un papel activo en el movimiento de los derechos civiles, de la libertad de expresión, y en contra de la guerra del Vietnam", señala Reich.
"Pero los estudiantes de hoy no quieren hacer un escándalo. Están cargados de deuda. Desde 1999 la deuda estudiantil ha aumentado en más de un 500%, mientras el promedio de salario inicial para los graduados se ha reducido un 10%, ajustado por la inflación. Las deudas de los estudiantes no pueden ser canceladas en quiebra. El incumplimiento lleva sanciones", recuerda.
Como tercera razón Reich destaca a la opinión pública, que se ha vuelto tan "cínica" que muchos creen que la reforma no es posible.
"Cuando se les preguntó si creen que el Gobierno va a hacer lo correcto en la mayoría de los casos, menos del 20% de los estadounidenses creía que sí. Hace cincuenta años cuando esa pregunta se formuló por primera vez en las encuestas, el porcentaje fue de más del 75%”, explica Reich.
"En algún momento, las personas trabajadoras, estudiantes y el público en general se cansará de la situación. Harán reclamaciones a nuestra economía y a nuestra democracia. Esta ha sido la principal lección de la historia estadounidense", indica.
"La reforma es menos arriesgada que la revolución, pero cuanto más esperemos, más probable resultará la última”, concluye
Texto completo en: http://actualidad.rt.com/economia/view/118256-eeuu-crisis-estalla-revuelta-clase-media
Publicado: 28 ene 2014
AFP / Jim Bourg
Los ingresos de los estadounidensesse disminuyen, cada vez más personas engrosan las filas de la pobreza y casi toda la riqueza llena los bolsillos de los más ricos. ¿Por qué los estadounidenses no se rebelan contra el sistema?
Robert B. Reich, economista y político estadounidense que ocupó el cargo de secretario de Trabajo durante el mandato de Bill Clinton destaca en un artículo que, si bien la respuesta es compleja, confluyen tres razones que lo explican.
En primer lugar, la clase trabajadora está paralizada por el temor a perder los puestos de trabajo y los salarios que ya tiene.
"Nadie tiene seguridad laboral. La última cosa que quieren hacer es montar un escándalo y arriesgar lo poco que tienen", explica Robert B. Reich.
En segundo lugar, el economista hace notar que los estudiantes no se atreven a cambiar la situación y a zarandear el barco.
“En las décadas pasadas los estudiantes fueron una fuerza importante para el cambio social. Ellos desempeñaron un papel activo en el movimiento de los derechos civiles, de la libertad de expresión, y en contra de la guerra del Vietnam", señala Reich.
"Pero los estudiantes de hoy no quieren hacer un escándalo. Están cargados de deuda. Desde 1999 la deuda estudiantil ha aumentado en más de un 500%, mientras el promedio de salario inicial para los graduados se ha reducido un 10%, ajustado por la inflación. Las deudas de los estudiantes no pueden ser canceladas en quiebra. El incumplimiento lleva sanciones", recuerda.
Como tercera razón Reich destaca a la opinión pública, que se ha vuelto tan "cínica" que muchos creen que la reforma no es posible.
"Cuando se les preguntó si creen que el Gobierno va a hacer lo correcto en la mayoría de los casos, menos del 20% de los estadounidenses creía que sí. Hace cincuenta años cuando esa pregunta se formuló por primera vez en las encuestas, el porcentaje fue de más del 75%”, explica Reich.
"En algún momento, las personas trabajadoras, estudiantes y el público en general se cansará de la situación. Harán reclamaciones a nuestra economía y a nuestra democracia. Esta ha sido la principal lección de la historia estadounidense", indica.
"La reforma es menos arriesgada que la revolución, pero cuanto más esperemos, más probable resultará la última”, concluye
Texto completo en: http://actualidad.rt.com/economia/view/118256-eeuu-crisis-estalla-revuelta-clase-media
27 ene 2014
Hambre en México: años de mentiras y de fracaso
“Hambre en México: años de mentiras y de fracaso”, es un artículo de Linaloe Flores que narra los malogrados intentos de los distintos gobiernos del país azteca por superar la pobreza. Según el autor, ninguno de los cuatro planes nacionales puestos en práctica en los últimos 25 años han tenido éxito frente a una pobreza que no para de crecer
23 enero, 2014 Análisis / Documentos
Cuando se habla del fracaso en el combate a la pobreza en México, todo apunta hacia un sitio: Valle de Chalco Solidaridad, en el Estado de México. Hace 23 años, Carlos Salinas de Gortari inauguró ahí el Programa Nacional de Solidaridad que dio pie a las políticas sociales aplicadas en el país en estas décadas. En esta tierra, que un día fue laboratorio social “para generar progreso”, se encuentra la muestra más amarga de cómo la pobreza se transforma en miseria. Pocos tienen energía eléctrica, apenas hay hospitales o escuelas. Los especialistas advierten que con la Cruzada del Presidente Enrique Peña Nieto, esta historia se volverá a repetir…
Chalco, Estado de México, 21 de enero (SinEmbargo).– A las cinco de la tarde, todo se vuelve oscuro. Si uno se para en la carretera México-Puebla, de la nada surgirán voces que advertirán: “Ahí no se entra sin guía”. El laberinto de casas en obra negra con cortinas bajadas avala tales palabras. Los montones de bolsitas de plástico, zapatos tirados y el lodo –sobre todo el lodo– las fortifican. Aquí se inauguró el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol) y aquí continúa la Cruzada Nacional contra el Hambre, cuyo decreto signado por el Presidente Enrique Peña Nieto cumple un año entre pronósticos de especialistas que apuntan a una historia repetida: al final habrá más pobres, y los que ya eran pobres se volverán más pobres. Así ocurrió en este pedazo de valle donde se inició la historia oficial del combate a la pobreza a instancias del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994). Pero todo es oscuridad ya, en este enero de 2014. No hay energía eléctrica que alumbre el anuncio con la antigua leyenda que tiene su nombre: “Bienvenidos a la colonia Carlos Salinas de Gortari”. Las letras se deshacen, herrumbrosas, carcomidas por la humedad, en constatación de que el tiempo no pasa en vano. El letrero está inclinado, débil, a punto de caer y dar contra la carretera. Si el ex mandatario soñó transformar este valle hace dos décadas, su intención se deformó en pesadilla: el 60 por ciento de los 600 habitantes de aquí, vive en extrema pobreza. No se trata de los habitantes originales, con los que se iniciaron los primeros comités de trabajo para generar progreso; sino de inmigrantes de Chiapas, Guerrero o Oaxaca. Casi al borde de la carretera está el matrimonio de Carlos y Esperanza. Son de Chiapas y se dedican a apilar basura. Luego venden toda esa montaña de botellas pet. Y así viven. Él tiene 45, ella, 43; no han tenido hijos. Llegaron al Valle a trabajar hace 15 años. Para colmo, también ha arribado el miedo. “¿Hay algo más que se pueda sentir? –dice doña Elia, de 65 años, una de las primeras habitantes del municipio. Y hace una lista: miedo a que estallen los tubos de agua y se inunde, miedo a las amenazas de “los que han llegado y son de otro lado”, miedo a no amanecer. De la colonia Carlos Salinas de Gortari, la colonia Xico no está lejos, pero no hay cómo llegar. Se tiene que caminar en búsqueda de un colectivo con dirección al centro del municipio, y luego, regresar a un punto del Canal General de la avenida Tezozomoc, donde el 8 de julio de 2011 mataron a once personas con 70 balazos a la luz de las 4:30 de la tarde. Los hallaron ya corrompidos por el sol de la tarde, con un enjambre de moscas alrededor, atraído por la sangre seca. Un informe de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF) arrojó que esa masacre se debió a que Valle de Chalco Solidaridad era hace tres años, una de las plazas más atractivas para el narcomenudeo. Los Caballeros Templarios y Los Zetas se la disputaban. Hoy, informes de la misma instancia indican que el territorio está dominado por integrantes del primer grupo. “Vea cuánta casa cerrada y cuánta oscuridad hay aquí”, dice la misma doña Elia. “Todos los negocios bajaron sus cortinas porque llegaban los capuchas y pedían de todo. Muchos se fueron o se salieron, pero ya no se podía vivir en Chalco”. En el camino de la colonia Xico a la colonia Salinas de Gortari hay signos por descifrar. Es evidente que esta tierra ya no es estandarte de la política social. El viaje es por un pueblo avejentado, vencido ante sí mismo, como si ninguna autoridad lo hubiera pisado en mucho tiempo, como si todo aquí hubiera dejado de tener algún interés para alguien. Y es difícil imaginar cuál es la culpa de Valle de Chalco Solidaridad porque fue en su territorio donde se inauguró la forma que los últimos cinco presidentes de México han empleado para darle cara al monstruo de la pobreza.
¿Y QUÉ HACEMOS CON LOS POBRES?
Los últimos cinco presidentes de México tienen algo en común: todos han dicho que su prioridad es acabar con la pobreza y desde 1991, cuatro han sido los programas con los que han intentado lograrlo: el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol), el Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa), el Programa Oportunidades y la Cruzada Nacional contra el Hambre (CNH). En Valle de Chalco Solidaridad, el Pronasol arrancó con comités en los que los ciudadanos se inscribían para recibir los recursos del gobierno federal. A través de los anuncios televisivos, el gobierno transmitió la idea de que el progreso de cualquier comunidad se logra con trabajo. Se hicieron populares las frases: “Trabajando, Manuel” y “me voy a dar un regaderazo” (en alusión a que ya había agua potable, gracias a la labor de la organización). Todos los spots fueron grabados aquí, en Valle de Chalco Solidaridad. La administración del presupuesto lo tuvo una comisión intersecretarial. A la cabeza del organigrama estaba la Sedesol y debajo, las de Hacienda, Presupuesto y Educación Pública. La experiencia del Pronasol arrojó números históricos. Según el documento “Solidaridad, seis años de trabajo”, editado por la Sedesol, el alcance de las acciones del programa durante cinco años de operación fue un promedio anual de mil 855 municipios que representaban el 77.6% del total nacional en 31 entidades federativas. Según cifras de Hacienda, el gasto en desarrollo social pasó de 6.3% del PIB en 1988 a 10.2% en 1994. La paradoja casi resulta incomprensible porque al final, cuando Salinas concluyó el sexenio, en México había 47 millones de pobres, un millón más que cuando lo arrancó. En otras palabras: el 52% de la población de 1994 vivía en esa circunstancia. En diciembre, al tomar el gobierno Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), se suscitó la peor crisis de la que se tenga memoria con la devaluación del peso. Durante años, los dos mandatarios disputaron de quién era la responsabilidad de la hecatombe financiera que sobrevino. Sobre la escena de los pobres caía una cortina de drama. Para 1996, la tendencia en número parecía imparable y se registró la cifra más alta desde 1990: 63 millones, el 69% de la población. Zedillo intentó romper con Salinas en todo. También en cuanto a la pobreza nacional. Y al Pronasol lo transformó en el Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa). Entonces, se acabaron los comités y las referencias de Valle de Chalco Solidaridad. Pero la base de los padrones ya existía y Zedillo sólo añadió una modalidad para entregar el dinero: sobres con efectivo. Ya no se trabajaría en comités, ahora se iría casa por casa. La cobertura llegaba sólo a poblaciones cercanas a un centro de salud y escuela. Y los críticos empezaron a preguntar con insistencia: ¿Y los de las zonas marginadas? El ex Presidente jamás modificó el Progresa. Al final del mandato, informó que con esta táctica logró reducir 15 puntos porcentuales los niveles alcanzados en 1996, pero el 53 por ciento de los mexicanos seguía igual. En marzo de 2002, el primer Presidente de la alternancia, Vicente Fox Quesada, anunció en Jalisco que el Progresa cambiaría de nombre a Programa de Oportunidades y que a partir de ese momento, se incluiría a los pobres que habitaban en zonas urbanas y vivían con menos de cuatro salarios mínimos diarios de aquella época; es decir, 175 pesos. Un año previo a la elección presidencial –2005– Vicente Fox anunció un agregado: se apoyaría a adultos mayores de 70 años o más, que recibirían al menos 250 pesos de pensión. En esta parte de la historia se encuentra otro cambio. Fox modificó la nomenclatura. Ya no eran “miserables” quienes tenían hambre; sino “individuos en pobreza extrema”. Pero quedaba otro grupo: los pobres. Y en ese grupo –se suponía– no se padecía tanto. Al final, el gobierno foxista presentó estos resultados: la cifra más baja desde 1990, según el Coneval: 45.5 millones de mexicanos; es decir, 42 por ciento de la población. El sucesor de Fox, Felipe Calderón Hinojosa esperó hasta 2009 para exponer su política para los pobres. Lanzó “Pisos Firmes”, programa con el que se proponía sustituir los pisos de tierra por pisos de concreto para “disminuir” la incidencia de enfermedades infecciosas en las vías respiratorias, intestinales y los problemas en la piel. Hasta 2012, se sustituyeron dos millones 163 mil 679 pisos. En cuanto a los pobres, siguieron en aumento. El sexenio calderonista concluyó con 59.6 millones de personas en esta circunstancia; es decir, el 51.3% de la población, un aumento de 21% en el número de mexicanos que viven en esa circunstancia, en comparación con las cifras de 2006 y 11 millones 500 mil más que los registrados por la Sedesol a inicios de los 90. Números más, números menos, la Comisión Económica para América Latina (Cepal) informó que en el último año del calderonismo y el primero de Enrique Peña Nieto, un millón de personas se sumó al universo de la pobreza. Dijo que la foto actual de los pobres en México incluye a 60.6 millones.
¿POR QUÉ PODRÍA FRACASAR LA CRUZADA?
Es cierto: en algunos sitios de Valle de Chalco Solidaridad no hay hambre. Quienes viven ahí suben a Chalco, el municipio ubicado a dos kilómetros. Allá venden cosas sobre las banquetas: camisetas, zapatos, videos y películas. Todo, pirata. “No nos vamos a morir de hambre por nada. A Valle de Chalco ya nadie va, uno tiene que salir”, dice Ernesto N de la colonia Las Tablas, ya cerca de Tláhuac. Al anochecer, este hombre regresa como fantasma a una casa a la orilla de la carretera. Cualquiera hubiera pensado que esa casita a medio techar con lámina, estaba abandonada. Pero ahí vive él. Solo, a sus 35 años. Y dice que compra y vende productos falsos. Y que en esa casa de tiene los montones de mercancía. También sostiene que hay días, no siempre, en los que sí siente hambre. Él sería un beneficiario de la Cruzada Nacional contra el Hambre del Presidente Enrique Peña Nieto porque Valle de Chalco Solidaridad es uno de los 400 municipios incluidos en el padrón del programa. Eso ocurriría si en esta colonia las cosas “no fueran tan canijas”, como dice que pasa. A la luz de un celular, el gesto duro se ilumina. Él se explica: “Vive uno como puede. Yo, a veces ni vuelvo. Nadie quiere entrar por aquí. Eso de que nos organicemos…. Je, está muy canijo. Yo nomás sé que duermo aquí. Pero de todos modos no ha venido nadie de algún gobierno”. Adolfo Sánchez Almanza, del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México piensa que el desacuerdo sobre qué es el hambre es uno de los puntos que ha hecho fallar a las políticas sociales a través de dos décadas. “Al gobierno federal no le parece urgente la sensación del hambre. Ni la desnutrición. Ni el riesgo que conlleva la prolongación de ambas. Para no sentir hambre, grave o no, se hace lo que sea. Es esa desesperación la que debería abatirse”, dice. Ese desacuerdo podría ser el punto más débil de la Cruzada Nacional contra el Hambre de Peña Nieto. El mismo Coneval indicó en su informe último que la Cruzada carece de precisión en cuanto a este concepto. “Se utilizan distintas definiciones y se desconoce si se usa el criterio de carencia de acceso a la alimentación o si se refiere a quienes padecen desnutrición”, se lee en el documento. En el mismo informe, el organismo señaló que la cobertura de la Cruzada pasó pasó de 7.6 millones a 7, lo que implica que el hambre de 600 mil que al principio fue prioritaria para el gobierno federal, dejó de serlo en un año. Son signos para el Coneval de que el camino de la Cruzada no está trazado con precisión y podría perder el rumbo antes de alcanzar sus objetivos. “Se nota cierta premura para tener resultados a muy corto plazo”, advierte. Además, el documento indica que el crecimiento económico y la creación de empleos no están planteados en la Cruzada, cuando son esenciales para reducir la pobreza extrema. “Se sugiere incluir el crecimiento económico del país como un elemento explícito de la estrategia. Este factor fue uno de los más importantes en la reducción de la pobreza por ingresos en el caso brasileño, y en ejemplos como los de China, India o Chile”.
DONDE SE UNEN EL PRONASOL Y LA CRUZADA
Según el censo de 1980, en Valle de Chalco Solidaridad vivían más de 300 mil personas sin energía eléctrica, drenaje, pavimentación, clínicas, escuelas, mercados ni transporte público. Era el asentamiento irregular más grande de Latinoamérica. En el enclave, en las elecciones de 1988, el PRI obtuvo sólo 28% de los sufragios del padrón federal y la opción de la izquierda, representada por el Frente Democrático Nacional, con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano como candidato, logró 63 por ciento. Algunos especialistas ponen ese antecedente como la motivación principal para que el ex Presidente Salinas lanzara el Pronasol justo aquí. Es decir, la intención era conquistar votos a través de los beneficios del programa. Para presentar la Cruzada Nacional contra el Hambre, el programa estelar de su política de desarrollo, el Presidente Enrique Peña Nieto detalló que su plan para abatir la pobreza se inspiraba en el programa Hambre Cero, desarrollado por el ex Presidente de Brasil, Luis Inácio Lula Da Silva. Pero el esquema de la Cruzada emula el esquema del Pronasol: el padrón, los comités y el dinero. Y ha incurrido ya en la misma “participación social comunitaria” que años antes fue la principal crítica de los partidos de oposición al Pronasol. Para Eduardo Huchim, especialista en Elecciones, en Valle de Chalco se encuentra la prueba más amarga de la manipulación del voto de los pobres porque aquí se inauguró la utilización de los padrones, llenados con los nombres de quienes más necesidad tenían. En abril pasado, las coincidencias entre ambos programas hicieron crisis. La Cruzada de Peña Nieto fue tocada de muerte. El uso que de sus listas hicieron 53 funcionarios de Veracruz para promover el voto a favor del PRI, la hizo encallar y de paso, paró también al Pacto por México, el acuerdo político del Presidente con los partidos políticos para promover reformas estructurales. A través de ese pacto, Peña Nieto logró enviar al Congreso cinco reformas estructurales, las que durante 12 años de los gobiernos panistas, estuvieron empantanadas. A cuatro meses de haber sido firmado, ese convenio se rompió con el retiro del Partido Acción Nacional y el de la Revolución Democrática. Ambos amagaron con no regresar si la Cruzada y otros programas sociales no eran blindados. “Es difícil argumentar entonces que la Cruzada Nacional contra el Hambre represente una imitación del modelo brasileño, por lo tanto su lógica debe buscarse en otro lugar, y es en las similitudes con el Pronasol del gobierno de Carlos Salinas donde quizás se pueda encontrar”, escribió en un ensayo para esta casa editorial, el investigador Ricardo Velázquez Leyer en agosto pasado. El analista postgraduado en la Universidad de Bath del Reino Unido, agregó: “Una mirada al diseño de la cruzada permite entrever la lógica de utilizar la política social como un medio para, por un lado, buscar legitimidad en la supuesta priorización del combate a la pobreza, y por otro, construir una estructura de control corporativo ante la pérdida de eficacia de la estructura tradicional basada en organizaciones obreras, campesinas y de empleados públicos afiliadas al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Estos dos objetivos resultan muy similares a los perseguidos durante el gobierno del presidente Salinas mediante el Programa Nacional de Solidaridad”. El Presidente Enrique Peña Nieto, quien escribe los nuevos años del PRI en el poder, eligió a Las Margaritas, Chiapas para presentar la Cruzada, y para ratificarla meses después, a Zinacantán, en el mismo estado. Hace unos días, Peña Nieto viajó a Cochoapa El Grande, en La Montaña de Guerrero, municipio que se distingue por ser el más pobre de México, para conmemorar un año de su programa social. De Valle de Chalco Solidaridad ni siquiera ha hablado. *** En el corazón de uno de los municipios más pobres de México, Valle de Chalco Solidaridad, hay una colonia que presume de guardar recuerdos brillantes. Se llama Las Tablas y carece de energía eléctrica, escuela y hospital. El recuerdo: hace apenas veintitrés años que por aquí estuvo el ex Presidente Carlos Salinas de Gortari. “De eso, algo bueno va a salir”, dice una pepenadora de basura.
http://www.sinembargo.mx/21-01-2014/879010
23 enero, 2014 Análisis / Documentos
Cuando se habla del fracaso en el combate a la pobreza en México, todo apunta hacia un sitio: Valle de Chalco Solidaridad, en el Estado de México. Hace 23 años, Carlos Salinas de Gortari inauguró ahí el Programa Nacional de Solidaridad que dio pie a las políticas sociales aplicadas en el país en estas décadas. En esta tierra, que un día fue laboratorio social “para generar progreso”, se encuentra la muestra más amarga de cómo la pobreza se transforma en miseria. Pocos tienen energía eléctrica, apenas hay hospitales o escuelas. Los especialistas advierten que con la Cruzada del Presidente Enrique Peña Nieto, esta historia se volverá a repetir…
Chalco, Estado de México, 21 de enero (SinEmbargo).– A las cinco de la tarde, todo se vuelve oscuro. Si uno se para en la carretera México-Puebla, de la nada surgirán voces que advertirán: “Ahí no se entra sin guía”. El laberinto de casas en obra negra con cortinas bajadas avala tales palabras. Los montones de bolsitas de plástico, zapatos tirados y el lodo –sobre todo el lodo– las fortifican. Aquí se inauguró el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol) y aquí continúa la Cruzada Nacional contra el Hambre, cuyo decreto signado por el Presidente Enrique Peña Nieto cumple un año entre pronósticos de especialistas que apuntan a una historia repetida: al final habrá más pobres, y los que ya eran pobres se volverán más pobres. Así ocurrió en este pedazo de valle donde se inició la historia oficial del combate a la pobreza a instancias del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994). Pero todo es oscuridad ya, en este enero de 2014. No hay energía eléctrica que alumbre el anuncio con la antigua leyenda que tiene su nombre: “Bienvenidos a la colonia Carlos Salinas de Gortari”. Las letras se deshacen, herrumbrosas, carcomidas por la humedad, en constatación de que el tiempo no pasa en vano. El letrero está inclinado, débil, a punto de caer y dar contra la carretera. Si el ex mandatario soñó transformar este valle hace dos décadas, su intención se deformó en pesadilla: el 60 por ciento de los 600 habitantes de aquí, vive en extrema pobreza. No se trata de los habitantes originales, con los que se iniciaron los primeros comités de trabajo para generar progreso; sino de inmigrantes de Chiapas, Guerrero o Oaxaca. Casi al borde de la carretera está el matrimonio de Carlos y Esperanza. Son de Chiapas y se dedican a apilar basura. Luego venden toda esa montaña de botellas pet. Y así viven. Él tiene 45, ella, 43; no han tenido hijos. Llegaron al Valle a trabajar hace 15 años. Para colmo, también ha arribado el miedo. “¿Hay algo más que se pueda sentir? –dice doña Elia, de 65 años, una de las primeras habitantes del municipio. Y hace una lista: miedo a que estallen los tubos de agua y se inunde, miedo a las amenazas de “los que han llegado y son de otro lado”, miedo a no amanecer. De la colonia Carlos Salinas de Gortari, la colonia Xico no está lejos, pero no hay cómo llegar. Se tiene que caminar en búsqueda de un colectivo con dirección al centro del municipio, y luego, regresar a un punto del Canal General de la avenida Tezozomoc, donde el 8 de julio de 2011 mataron a once personas con 70 balazos a la luz de las 4:30 de la tarde. Los hallaron ya corrompidos por el sol de la tarde, con un enjambre de moscas alrededor, atraído por la sangre seca. Un informe de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF) arrojó que esa masacre se debió a que Valle de Chalco Solidaridad era hace tres años, una de las plazas más atractivas para el narcomenudeo. Los Caballeros Templarios y Los Zetas se la disputaban. Hoy, informes de la misma instancia indican que el territorio está dominado por integrantes del primer grupo. “Vea cuánta casa cerrada y cuánta oscuridad hay aquí”, dice la misma doña Elia. “Todos los negocios bajaron sus cortinas porque llegaban los capuchas y pedían de todo. Muchos se fueron o se salieron, pero ya no se podía vivir en Chalco”. En el camino de la colonia Xico a la colonia Salinas de Gortari hay signos por descifrar. Es evidente que esta tierra ya no es estandarte de la política social. El viaje es por un pueblo avejentado, vencido ante sí mismo, como si ninguna autoridad lo hubiera pisado en mucho tiempo, como si todo aquí hubiera dejado de tener algún interés para alguien. Y es difícil imaginar cuál es la culpa de Valle de Chalco Solidaridad porque fue en su territorio donde se inauguró la forma que los últimos cinco presidentes de México han empleado para darle cara al monstruo de la pobreza.
¿Y QUÉ HACEMOS CON LOS POBRES?
Los últimos cinco presidentes de México tienen algo en común: todos han dicho que su prioridad es acabar con la pobreza y desde 1991, cuatro han sido los programas con los que han intentado lograrlo: el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol), el Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa), el Programa Oportunidades y la Cruzada Nacional contra el Hambre (CNH). En Valle de Chalco Solidaridad, el Pronasol arrancó con comités en los que los ciudadanos se inscribían para recibir los recursos del gobierno federal. A través de los anuncios televisivos, el gobierno transmitió la idea de que el progreso de cualquier comunidad se logra con trabajo. Se hicieron populares las frases: “Trabajando, Manuel” y “me voy a dar un regaderazo” (en alusión a que ya había agua potable, gracias a la labor de la organización). Todos los spots fueron grabados aquí, en Valle de Chalco Solidaridad. La administración del presupuesto lo tuvo una comisión intersecretarial. A la cabeza del organigrama estaba la Sedesol y debajo, las de Hacienda, Presupuesto y Educación Pública. La experiencia del Pronasol arrojó números históricos. Según el documento “Solidaridad, seis años de trabajo”, editado por la Sedesol, el alcance de las acciones del programa durante cinco años de operación fue un promedio anual de mil 855 municipios que representaban el 77.6% del total nacional en 31 entidades federativas. Según cifras de Hacienda, el gasto en desarrollo social pasó de 6.3% del PIB en 1988 a 10.2% en 1994. La paradoja casi resulta incomprensible porque al final, cuando Salinas concluyó el sexenio, en México había 47 millones de pobres, un millón más que cuando lo arrancó. En otras palabras: el 52% de la población de 1994 vivía en esa circunstancia. En diciembre, al tomar el gobierno Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), se suscitó la peor crisis de la que se tenga memoria con la devaluación del peso. Durante años, los dos mandatarios disputaron de quién era la responsabilidad de la hecatombe financiera que sobrevino. Sobre la escena de los pobres caía una cortina de drama. Para 1996, la tendencia en número parecía imparable y se registró la cifra más alta desde 1990: 63 millones, el 69% de la población. Zedillo intentó romper con Salinas en todo. También en cuanto a la pobreza nacional. Y al Pronasol lo transformó en el Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa). Entonces, se acabaron los comités y las referencias de Valle de Chalco Solidaridad. Pero la base de los padrones ya existía y Zedillo sólo añadió una modalidad para entregar el dinero: sobres con efectivo. Ya no se trabajaría en comités, ahora se iría casa por casa. La cobertura llegaba sólo a poblaciones cercanas a un centro de salud y escuela. Y los críticos empezaron a preguntar con insistencia: ¿Y los de las zonas marginadas? El ex Presidente jamás modificó el Progresa. Al final del mandato, informó que con esta táctica logró reducir 15 puntos porcentuales los niveles alcanzados en 1996, pero el 53 por ciento de los mexicanos seguía igual. En marzo de 2002, el primer Presidente de la alternancia, Vicente Fox Quesada, anunció en Jalisco que el Progresa cambiaría de nombre a Programa de Oportunidades y que a partir de ese momento, se incluiría a los pobres que habitaban en zonas urbanas y vivían con menos de cuatro salarios mínimos diarios de aquella época; es decir, 175 pesos. Un año previo a la elección presidencial –2005– Vicente Fox anunció un agregado: se apoyaría a adultos mayores de 70 años o más, que recibirían al menos 250 pesos de pensión. En esta parte de la historia se encuentra otro cambio. Fox modificó la nomenclatura. Ya no eran “miserables” quienes tenían hambre; sino “individuos en pobreza extrema”. Pero quedaba otro grupo: los pobres. Y en ese grupo –se suponía– no se padecía tanto. Al final, el gobierno foxista presentó estos resultados: la cifra más baja desde 1990, según el Coneval: 45.5 millones de mexicanos; es decir, 42 por ciento de la población. El sucesor de Fox, Felipe Calderón Hinojosa esperó hasta 2009 para exponer su política para los pobres. Lanzó “Pisos Firmes”, programa con el que se proponía sustituir los pisos de tierra por pisos de concreto para “disminuir” la incidencia de enfermedades infecciosas en las vías respiratorias, intestinales y los problemas en la piel. Hasta 2012, se sustituyeron dos millones 163 mil 679 pisos. En cuanto a los pobres, siguieron en aumento. El sexenio calderonista concluyó con 59.6 millones de personas en esta circunstancia; es decir, el 51.3% de la población, un aumento de 21% en el número de mexicanos que viven en esa circunstancia, en comparación con las cifras de 2006 y 11 millones 500 mil más que los registrados por la Sedesol a inicios de los 90. Números más, números menos, la Comisión Económica para América Latina (Cepal) informó que en el último año del calderonismo y el primero de Enrique Peña Nieto, un millón de personas se sumó al universo de la pobreza. Dijo que la foto actual de los pobres en México incluye a 60.6 millones.
¿POR QUÉ PODRÍA FRACASAR LA CRUZADA?
Es cierto: en algunos sitios de Valle de Chalco Solidaridad no hay hambre. Quienes viven ahí suben a Chalco, el municipio ubicado a dos kilómetros. Allá venden cosas sobre las banquetas: camisetas, zapatos, videos y películas. Todo, pirata. “No nos vamos a morir de hambre por nada. A Valle de Chalco ya nadie va, uno tiene que salir”, dice Ernesto N de la colonia Las Tablas, ya cerca de Tláhuac. Al anochecer, este hombre regresa como fantasma a una casa a la orilla de la carretera. Cualquiera hubiera pensado que esa casita a medio techar con lámina, estaba abandonada. Pero ahí vive él. Solo, a sus 35 años. Y dice que compra y vende productos falsos. Y que en esa casa de tiene los montones de mercancía. También sostiene que hay días, no siempre, en los que sí siente hambre. Él sería un beneficiario de la Cruzada Nacional contra el Hambre del Presidente Enrique Peña Nieto porque Valle de Chalco Solidaridad es uno de los 400 municipios incluidos en el padrón del programa. Eso ocurriría si en esta colonia las cosas “no fueran tan canijas”, como dice que pasa. A la luz de un celular, el gesto duro se ilumina. Él se explica: “Vive uno como puede. Yo, a veces ni vuelvo. Nadie quiere entrar por aquí. Eso de que nos organicemos…. Je, está muy canijo. Yo nomás sé que duermo aquí. Pero de todos modos no ha venido nadie de algún gobierno”. Adolfo Sánchez Almanza, del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México piensa que el desacuerdo sobre qué es el hambre es uno de los puntos que ha hecho fallar a las políticas sociales a través de dos décadas. “Al gobierno federal no le parece urgente la sensación del hambre. Ni la desnutrición. Ni el riesgo que conlleva la prolongación de ambas. Para no sentir hambre, grave o no, se hace lo que sea. Es esa desesperación la que debería abatirse”, dice. Ese desacuerdo podría ser el punto más débil de la Cruzada Nacional contra el Hambre de Peña Nieto. El mismo Coneval indicó en su informe último que la Cruzada carece de precisión en cuanto a este concepto. “Se utilizan distintas definiciones y se desconoce si se usa el criterio de carencia de acceso a la alimentación o si se refiere a quienes padecen desnutrición”, se lee en el documento. En el mismo informe, el organismo señaló que la cobertura de la Cruzada pasó pasó de 7.6 millones a 7, lo que implica que el hambre de 600 mil que al principio fue prioritaria para el gobierno federal, dejó de serlo en un año. Son signos para el Coneval de que el camino de la Cruzada no está trazado con precisión y podría perder el rumbo antes de alcanzar sus objetivos. “Se nota cierta premura para tener resultados a muy corto plazo”, advierte. Además, el documento indica que el crecimiento económico y la creación de empleos no están planteados en la Cruzada, cuando son esenciales para reducir la pobreza extrema. “Se sugiere incluir el crecimiento económico del país como un elemento explícito de la estrategia. Este factor fue uno de los más importantes en la reducción de la pobreza por ingresos en el caso brasileño, y en ejemplos como los de China, India o Chile”.
DONDE SE UNEN EL PRONASOL Y LA CRUZADA
Según el censo de 1980, en Valle de Chalco Solidaridad vivían más de 300 mil personas sin energía eléctrica, drenaje, pavimentación, clínicas, escuelas, mercados ni transporte público. Era el asentamiento irregular más grande de Latinoamérica. En el enclave, en las elecciones de 1988, el PRI obtuvo sólo 28% de los sufragios del padrón federal y la opción de la izquierda, representada por el Frente Democrático Nacional, con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano como candidato, logró 63 por ciento. Algunos especialistas ponen ese antecedente como la motivación principal para que el ex Presidente Salinas lanzara el Pronasol justo aquí. Es decir, la intención era conquistar votos a través de los beneficios del programa. Para presentar la Cruzada Nacional contra el Hambre, el programa estelar de su política de desarrollo, el Presidente Enrique Peña Nieto detalló que su plan para abatir la pobreza se inspiraba en el programa Hambre Cero, desarrollado por el ex Presidente de Brasil, Luis Inácio Lula Da Silva. Pero el esquema de la Cruzada emula el esquema del Pronasol: el padrón, los comités y el dinero. Y ha incurrido ya en la misma “participación social comunitaria” que años antes fue la principal crítica de los partidos de oposición al Pronasol. Para Eduardo Huchim, especialista en Elecciones, en Valle de Chalco se encuentra la prueba más amarga de la manipulación del voto de los pobres porque aquí se inauguró la utilización de los padrones, llenados con los nombres de quienes más necesidad tenían. En abril pasado, las coincidencias entre ambos programas hicieron crisis. La Cruzada de Peña Nieto fue tocada de muerte. El uso que de sus listas hicieron 53 funcionarios de Veracruz para promover el voto a favor del PRI, la hizo encallar y de paso, paró también al Pacto por México, el acuerdo político del Presidente con los partidos políticos para promover reformas estructurales. A través de ese pacto, Peña Nieto logró enviar al Congreso cinco reformas estructurales, las que durante 12 años de los gobiernos panistas, estuvieron empantanadas. A cuatro meses de haber sido firmado, ese convenio se rompió con el retiro del Partido Acción Nacional y el de la Revolución Democrática. Ambos amagaron con no regresar si la Cruzada y otros programas sociales no eran blindados. “Es difícil argumentar entonces que la Cruzada Nacional contra el Hambre represente una imitación del modelo brasileño, por lo tanto su lógica debe buscarse en otro lugar, y es en las similitudes con el Pronasol del gobierno de Carlos Salinas donde quizás se pueda encontrar”, escribió en un ensayo para esta casa editorial, el investigador Ricardo Velázquez Leyer en agosto pasado. El analista postgraduado en la Universidad de Bath del Reino Unido, agregó: “Una mirada al diseño de la cruzada permite entrever la lógica de utilizar la política social como un medio para, por un lado, buscar legitimidad en la supuesta priorización del combate a la pobreza, y por otro, construir una estructura de control corporativo ante la pérdida de eficacia de la estructura tradicional basada en organizaciones obreras, campesinas y de empleados públicos afiliadas al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Estos dos objetivos resultan muy similares a los perseguidos durante el gobierno del presidente Salinas mediante el Programa Nacional de Solidaridad”. El Presidente Enrique Peña Nieto, quien escribe los nuevos años del PRI en el poder, eligió a Las Margaritas, Chiapas para presentar la Cruzada, y para ratificarla meses después, a Zinacantán, en el mismo estado. Hace unos días, Peña Nieto viajó a Cochoapa El Grande, en La Montaña de Guerrero, municipio que se distingue por ser el más pobre de México, para conmemorar un año de su programa social. De Valle de Chalco Solidaridad ni siquiera ha hablado. *** En el corazón de uno de los municipios más pobres de México, Valle de Chalco Solidaridad, hay una colonia que presume de guardar recuerdos brillantes. Se llama Las Tablas y carece de energía eléctrica, escuela y hospital. El recuerdo: hace apenas veintitrés años que por aquí estuvo el ex Presidente Carlos Salinas de Gortari. “De eso, algo bueno va a salir”, dice una pepenadora de basura.
http://www.sinembargo.mx/21-01-2014/879010
CELAC: el desafío de construir una agenda propia y un destino común
CELAC: el desafío de construir una agenda propia y un destino común
Por Aram Aharonian
24 enero, 2014 Opinión
La próxima cumbre de presidentes plantea la interrogante de si la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), tendrá la capacidad de combinar todas las energías superpuestas en la región, dándoles un sentido homogéneo, considerando sus similitudes y diferencias, sus cambios y adaptaciones, en un escenario donde conviven procesos con medio siglo de vida como la CAN, y otros como la propia CELAC, con apenas dos años de vida.
Si bien en el comienzo de la segunda década del siglo 21, América Latina y el Caribe se presenta ante el mundo con una intensidad de relaciones entre sus estados superior a la alcanzada en cualquier momento de sus 200 años de vida independiente, la muerte del líder bolivariano Hugo Chávez (sumada a la anterior desaparición del expresidente argentino Néstor Kirchner), parece haber dejado al proceso integrador regional sin su principal locomotora.
Más allá (o más acá) de la declamación sobre el legado de los Libertadores, el sistema integrador regional no pasa por su mejor momento, con el desmantelamiento de la Comunidad Andina (CAN), el éxito de la derecha paraguaya en frustrar las esperanzas de que la presidencia pro témpore en manos –por primera vez- de Venezuela marcara los caminos de un renovación del Mercado Común del Sur (Mercosur), las enormes dificultades de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) en consensuar la designación de un secretario general, y la ofensiva conservadora con formatos de integración dependientes como la Alianza del Pacífico, como ejemplos.
Lo cierto es que el lanzamiento de la CELAC da cuenta de un profundo cambio en la región, que se permite buscar su propia agenda y orientar su destino, sin copiar otros modelos de integración. La economía de los 33 países de la CELAC constituye la tercera más grande y potente a nivel mundial con 6,06 billones de dólares y su producto interno bruto (PIB) en 2012 creció en un 3,1%.
En la última década se concretó en la región una ampliación de los objetivos de lo meramente comercial a propuestas de orden cultural, productivo, social y ambiental. Mercosur, ALADI, CAN y SICA dan cuenta de esta nueva realidad, mientras que UNASUR y CELAC se muestran como una propuesta en otro nivel, que incluye a las anteriores. Sólo la ALBA plantea un modelo distinto de comercio, basado en la solidaridad, reciprocidad y transferencia, pero se trata también de un esquema lanzado con la idea de ser combinado con otros procesos de integración de la región.
Cumbre en Caracas, 2011
Si bien en los procesos regionales de integración se observa una fuerte y constante presencia del componente intergubernamental y del peso decisivo de las figuras presidenciales a la hora de definir las políticas, con la regla (no siempre efectiva) del consenso, débiles institucionalidades que no parecen afectadas por las diferencias ideológicas sino por trabas burocráticas, alejadas de las necesidades, parecen trabar la potencialidades de los procesos.
Para estos proyectos que trascienden las posibilidades nacionales y subregionales es imprescindible afirmar el proyecto de la Celac, buscando coincidencias, coordinando los esfuerzos de los diferentes organismos subregionales y actualizando y renovando la arquitectura institucional –un poco errática– que se viene construyendo en América Latina y el Caribe hace ya más de 50 años.
Se trata de espacios vigentes, que compiten en un permanente juego de diferenciación y complementación, pero que trabajan todos en la construcción de nuevas relaciones e identidades –andina, centroamericana, caribeña, sudamericana-, todas ellas superiores a las identidades nacionales y englobadas en el planteo de un subcontinente unido, en democracia, paz e igualdad.
América Latina y el Caribe, el tercer mayor productor de energía eléctrica y el entorno de mayor diversidad biológica del planeta, alberga casi la mitad de los bosques tropicales del mundo, el 23% de las áreas forestadas, más del 30% de toda el agua dulce disponible y aproximadamente, el 40% del total de recursos hídricos renovables. Allí, estados de la región como Ecuador, Venezuela y Bolivia han recuperado el control de sectores estratégicos, y destinan esos ingresos a áreas como la educación, la salud y la alimentación.
Lo previsto para La Habana
El documento central a firmar en la cumbre que se celebrará en el edificio Pabexpo, recinto ferial del Palacio de Convenciones de La Habana, el 28 y 29 de enero, sucederá al de 73 puntos suscrito en Santiago de Chile en enero de 2013, el cual fijó el rumbo para la integración política, económica, social y cultural de la región, acorde con su tiempo.
Durante el último año, bajo la presidencia cubana, han tenido lugar varias reuniones sectoriales a nivel ministerial con agendas centradas en las prioridades de la región, además del acercamiento a estados y bloques regionales de otros continentes como Rusia, China, Japón, Corea del Sur y el Consejo de Cooperación de los Países Árabes del Golfo..
Entre los importantes encuentros de 2013 figuran uno de los ministros de Cultura, realizado en Paramaribo, Surinam, en marzo último, y el primer foro de ministros de Educación, que tuvo por sede a La Habana en abril. La lucha contra el analfabetismo, la formación de personal docente, la calidad de la educación básica, la atención a la primera infancia, los indígenas y los afrodescendientes ocuparon importantes espacios en los debates.
La capital ecuatoriana, Quito, también fue ese mes escenario de un encuentro sobre medio ambiente y desarrollo sostenible, y recientemente acogió a los ministros de Finanzas, quienes conciliaron las propuestas que en esa materia presentarán los mandatarios ahora en La Habana, con medidas orientadas a prevenir los efectos de la crisis económica y financiera internacional sobre las economías de la región, e ideas sobre una arquitectura regional acorde a las particularidades y necesidades de América Latina y el Caribe.
Asimismo, se desarrollaron reuniones sectoriales en materia de erradicación de la pobreza, salud, cultura, reducción del analfabetismo, desarme nuclear, migración, cooperación, ciencia y tecnología, gestión de riesgos y desastres naturales, energía, agricultura familiar, empleo juvenil y preferencias arancelarias
Concertar posiciones comunes para impulsar planes sociales contra el hambre y la pobreza, teniendo como norte la soberanía alimentaria y una integración con piso social de justicia, igualdad y equidad, figuran entre los temas más importantes de la Cumbre habanera. Otros temas previstos son los de la descolonización y la defensa de la región, además de la superación de conflictos que subsisten entre varios países.
Además, los Estados presentarán sus planes de acción para paliar y solucionar las deudas sociales del continente. Hace un año en la Cumbre de Santiago de Chile los mandatarios se comprometieron a promover la seguridad alimentaria y apoyar iniciativas internacionales como el Desafío Mundial Hambre Cero y América Latina y el Caribe sin Hambre 2025.
La dura tarea de la construcción
Construir la CELAC como una comunidad que integra a distintas subregiones y países -México, Centroamérica, el Caribe y Sudamérica- y como un actor imprescindible en un mundo configurado por bloques, , haciendo compatibles y asociables los distintos proyectos y la diversidad de enfoques tanto en lo que se refiere al modelo interno de las naciones como a su grado y forma de inserción en la economía Internacional, es una labor histórica que está y estará plagada de vallas, y donde será necesario apelar a altas dosis de voluntad política, pero también de creatividad, imaginación y perseverancia.
La decisión de conformar un espacio común latinoamericano-caribeño para catapultar un sustantivo aumento de los intercambios y el comercio entre sus integrantes, delinear políticas comunes que lleven a mejores infraestructuras, incentivar políticas productivas -industriales y tecnológicas- compartidas y complementarias, así como planes educativos, sociales, ambientales y culturales comunes, sería la demostración necesaria de que no se trata sólo de utopía, sino el trazado de una ruta que confirme que es posible comenzar a desarrollar políticas públicas regionales.
El paisaje de esta reinvención latinoamericano-caribeña está marcado por la declinación de una Europa sumida en una persistente crisis, la abrupta caída de la credibilidad de Estados Unidos, los sorprendentes cambios político-económicos chinos y la supervivencia de un sistema económico mundial generador de desigualdades e inequidades.
Esta reinvención implica obligadamente una nueva redefinición de su lugar en el mundo, en el que abandone su lugar como “patio trasero” de Estados Unidos. Un nuevo rol internacional en el que tiene como herramientas medulares, la construcción de foros y entidades regionales sin presencia de Washington –Mercosur, Unasur, Alba y Celac– y la diversificación de las relaciones económicas, comerciales y tecnológicas con naciones que, en otras zonas del planeta, hacen contrapeso geopolítico a Washington, como China, Rusia e Irán.
En estos años, el destino de América Latina se debate entre la decisión de cada gobierno de firmar Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos y Europa o la de privilegiar los procesos de integración regional.
Carlos Chacho Álvarez, secretario general de ALADI, advierte que continúan siendo muchos y muy fuertes los intereses de quienes apuestan a la fragmentación, al statu quo, a propagandizar y fomentar proyectos que, en cambio de considerarlos como agregativos, tienden a sectorizar o confrontar debilitando las posibilidades de avanzar en la convergencia y la integración, en clara referencia al remake de la fracasada ALCA, la Alianza del Pacífico.
China, por ejemplo, se convirtió en la mayor potencia exportadora del mundo, con gran competitividad, y la segunda mayor potencia importadora del planeta, con una extraordinaria demanda de productos primarios, agrícolas y mineros.
Las políticas europeas, chinas y estadounidenses, presionan la desindustrialización de las economías latinoamericanas y caribeñas debido a los precios baratos de las mercancías con valor agregado, y la presión por materias primas han desestimulado las inversiones industriales ligeras y estimulado las inversiones mineras en todos los países de la región.
Repensar (los organismos de) la integración
La realidad de esta segunda década del siglo XXI es muy diferente a la época de la fundación de la Comunidad Andina de Naciones o del Mercosur. La naturaleza de muchos de los actuales gobiernos de la región es opuesta a los que fundaron aquellos organismos, abriendo nuevas posibilidades para un proyeto de integración no dominado por el dios-mercado y por las trasnacionales de los mega-conglomerados trasnacionales.
La zozobra del ALCA en el 2005 confirma ese cambio de proyectos de integración para la región, pero a la vez evidencia que aún falta mucho por recorrer para construir una unión amplia, abarcadora y profunda. Hoy, en los diferentes espacios de integración existe un consenso sobre la necesidad de reinstitucionalizarlos, de acuerdo a las necesidades de los grupos y de la región hacia la integración productiva pero también política. Un documento-encuesta realizado por un grupo de debate sobre el pensamiento estratégico y que ha circulado entre las cancillerías, señala:
-Es necesario profundizar la coordinación a nível presidencial en la definición de parámetros, metas, objetivos, planes, políticas y programas generales para la integración. En muchos de los espacios de integración las decisiones quedan en manos de burocratas y diplomáticos, muchas veces divorciados del pensamento político de sus presidentes.
-Las actuales institucionalidades de los distintos organismos, que impiden una participación amplia de los diferentes actores que debe tener el proceso, son uma rémora para avanzar en el camino de uma integración profunda, amplia y multidimensional.
-Hasta ahora se ha garantizado el libre tránsito de las mercancias. ¿Cuáles son los requisitos y plazos para que los derechos sociales, laborales y civiles sean universalizados y cada ciudadano latinoamericano-caribeño pueda vivir, transitar, estudiar, trabajar y domiciliarse em cualquier país del território comunitário?
-Hay que garantizar nuevos tipos de democracia, como los que se están construyendo, reiventando, en nuestra región, para garantizar la participación democrática en la integración. ¿Cuál puede ser el papel de um parlamento comunitário em el processo de deliberación pública y como puede coexistir la democracia respresentativa com mecanismos de democracia directa?
-Si no se desarrollan estratégias de desarrollo comunitario que combine la complentariedad económica, los sistemas locales de producción, las cadenas productivas donde participe también la economia solidaria, el conocimiento, la innovación científica y tecnológica, estaremos condenados a ser territorios de transacciones comerciales de empresas transnacionales de pocos sectores económicos.
Por ejemplo, Mercosur tiene un flujo de comercio básicamente transnacional. De hecho el 67% del comercio del Mercosur es del sector automotriz, siendo un sector de transferencia intensiva de capital hacía sus casas matrices (en el 2011 transfirió 6,8 millones de dólares a EEUU y Europa).
-Es imprescindible la protección de las economias nacionales y la coordinación de políticas regionales antes la realidade insoslayable de la crisis económica mundial. ¿Cuáles son los obstáculos para viabilizar instrumentos económicos y financeiros para el desarrollo (la llamada nueva arquitectura financeira), como el Banco del Sur, un banco de desarrollo, un fondo de reservas comunitario, el comercio em monedas locales?
-¿Cuáles son los requerimentos y plazos para que la región se erija em um território libre de hambre, analfabetismo, indigencia y miseria?
Quizá la cumbre de La Habana pueda dar respuestas.
El norte sigue insistiendo
La Cumbre de la CELAC coincide con el lanzamiento de las negociaciones para la firma de un TLC-Acuerdo de Inversiones, entre EEUU y la Unión Europea, vía la construcción de un Mercado Común Trasatlántico, por lo cual tendremos los dos modelos de desarrollo en despliegue de sus fuerzas.
Los objetivos de esta negociación EEUU-UE son los de reactivar las economías de EEUU y UE, frenando su desgaste frente a los países emergentes; contrarrestar el crecimiento global que está teniendo Asia, China y Brasil; convertirse en un aliciente para el impulso del libre comercio mundial, activando negociaciones como el acuerdo entre Mercosur y la UE o las negociaciones para la liberalización del comercio mundial de la Ronda de Doha y que se llevan en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Asimismo, la construcción de este Mercado Común Trasatlántico puede perjudicar las economías de los países latinoamericanos que tienen acuerdos de libre comercio con EEUU y UE, tales como México, Perú, Chile, Panamá, Colombia, CARICOM o SICA.
Los sectores que son los responsables por los inmensos retrocesos (recesiones, concentración de renta, exclusión social) se aprovechan de las actuales dificultades en el ritmo de crecimiento y los desequilibrios en las cuentas públicas de algunos países –señala Emir Sader- para tratar que se retroceda a políticas de aquel periodo, cuando de lo que se trata es de hacer las correcciones de ruta y seguir avanzando por el sendero de las políticas que permitieron que países del continente consigan resistir a la más profunda y prolongada recesión del capitalismo en ocho décadas.
Lo cierto es que será difícil continuar resistiendo a las presiones recesivas internas y externas, añade, dentro del margen de acción de cada uno de nuestros países aisladamente, aún con las formas de colaboración y apoyo actuales de los procesos de integración. Será preciso dar un salto decisivo en los procesos de integración latinoamericana, para elaborar proyectos de desarrollo económico, tecnológico, financiero, físico y energético, de infraestructura, de cadenas productivas, de formas político institucionales de integración, de medioambiente, culturales, de integración social y laboral, educacional, de salud pública, entre tantas otras esferas de integración.
El reto es concreto: este es el momento del reimpulso y profundización de los procesos de integración regional, de coprotagonizar un cambio de paradigma frente a un modelo civilizatorio en decadencia y en crisis.
Los cimientos de la CELAC fueron echados, a iniciativa del presidente venezolano Hugo Chávez, en la Cumbre de la unidad de América Latina y el Caribe en la Playa del Carmen, en Quintana Roo, México. Luego, su constitución ocurrió en Caracas los días 2 y 3 de diciembre de 2011, como otro paso en la liberación definitiva de la dependencia económica de Estados Unidos, en base a la “solidaridad, cooperación, complementariedad y concertación política” de los 33 miembros, teniendo en cuenta las asimetrías económicas.
La Presidencia Pro Tempore es el órgano de apoyo institucional, técnico y administrativo de la CELAC y ésta es asistida por una troika ampliada compuesta por el Estado que ostenta la Presidencia, por el que le precedió en esa responsabilidad y por el que lo sucederá, más el que ejerce la presidencia pro tempore de la Comunidad deI Caribe (Caricom). Hoy integran la troika Cuba, Chile, Costa Rica y Haití.
En La Habana, Cuba entregará la posta a Costa Rica, país que celebrará elecciones presidenciales el 2 de febrero (con pronóstico incierto), en el marco de un descontento ciudadano acentuado en los últimos cuatro años con la administración neoliberal de Laura Chinchilla, incapaz de solventar el desempleo, el crecimiento de la brecha entre ricos y pobres, la corrupción y el deterioro de los servicios públicos. Y es Ecuador el estado que tomará su lugar en la troika a partir de la cita habanera, en espera de asumir la presidencia en 2015.
http://questiondigital.com/?p=20163
Por Aram Aharonian
24 enero, 2014 Opinión
La próxima cumbre de presidentes plantea la interrogante de si la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), tendrá la capacidad de combinar todas las energías superpuestas en la región, dándoles un sentido homogéneo, considerando sus similitudes y diferencias, sus cambios y adaptaciones, en un escenario donde conviven procesos con medio siglo de vida como la CAN, y otros como la propia CELAC, con apenas dos años de vida.
Si bien en el comienzo de la segunda década del siglo 21, América Latina y el Caribe se presenta ante el mundo con una intensidad de relaciones entre sus estados superior a la alcanzada en cualquier momento de sus 200 años de vida independiente, la muerte del líder bolivariano Hugo Chávez (sumada a la anterior desaparición del expresidente argentino Néstor Kirchner), parece haber dejado al proceso integrador regional sin su principal locomotora.
Más allá (o más acá) de la declamación sobre el legado de los Libertadores, el sistema integrador regional no pasa por su mejor momento, con el desmantelamiento de la Comunidad Andina (CAN), el éxito de la derecha paraguaya en frustrar las esperanzas de que la presidencia pro témpore en manos –por primera vez- de Venezuela marcara los caminos de un renovación del Mercado Común del Sur (Mercosur), las enormes dificultades de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) en consensuar la designación de un secretario general, y la ofensiva conservadora con formatos de integración dependientes como la Alianza del Pacífico, como ejemplos.
Lo cierto es que el lanzamiento de la CELAC da cuenta de un profundo cambio en la región, que se permite buscar su propia agenda y orientar su destino, sin copiar otros modelos de integración. La economía de los 33 países de la CELAC constituye la tercera más grande y potente a nivel mundial con 6,06 billones de dólares y su producto interno bruto (PIB) en 2012 creció en un 3,1%.
En la última década se concretó en la región una ampliación de los objetivos de lo meramente comercial a propuestas de orden cultural, productivo, social y ambiental. Mercosur, ALADI, CAN y SICA dan cuenta de esta nueva realidad, mientras que UNASUR y CELAC se muestran como una propuesta en otro nivel, que incluye a las anteriores. Sólo la ALBA plantea un modelo distinto de comercio, basado en la solidaridad, reciprocidad y transferencia, pero se trata también de un esquema lanzado con la idea de ser combinado con otros procesos de integración de la región.
Cumbre en Caracas, 2011
Si bien en los procesos regionales de integración se observa una fuerte y constante presencia del componente intergubernamental y del peso decisivo de las figuras presidenciales a la hora de definir las políticas, con la regla (no siempre efectiva) del consenso, débiles institucionalidades que no parecen afectadas por las diferencias ideológicas sino por trabas burocráticas, alejadas de las necesidades, parecen trabar la potencialidades de los procesos.
Para estos proyectos que trascienden las posibilidades nacionales y subregionales es imprescindible afirmar el proyecto de la Celac, buscando coincidencias, coordinando los esfuerzos de los diferentes organismos subregionales y actualizando y renovando la arquitectura institucional –un poco errática– que se viene construyendo en América Latina y el Caribe hace ya más de 50 años.
Se trata de espacios vigentes, que compiten en un permanente juego de diferenciación y complementación, pero que trabajan todos en la construcción de nuevas relaciones e identidades –andina, centroamericana, caribeña, sudamericana-, todas ellas superiores a las identidades nacionales y englobadas en el planteo de un subcontinente unido, en democracia, paz e igualdad.
América Latina y el Caribe, el tercer mayor productor de energía eléctrica y el entorno de mayor diversidad biológica del planeta, alberga casi la mitad de los bosques tropicales del mundo, el 23% de las áreas forestadas, más del 30% de toda el agua dulce disponible y aproximadamente, el 40% del total de recursos hídricos renovables. Allí, estados de la región como Ecuador, Venezuela y Bolivia han recuperado el control de sectores estratégicos, y destinan esos ingresos a áreas como la educación, la salud y la alimentación.
Lo previsto para La Habana
El documento central a firmar en la cumbre que se celebrará en el edificio Pabexpo, recinto ferial del Palacio de Convenciones de La Habana, el 28 y 29 de enero, sucederá al de 73 puntos suscrito en Santiago de Chile en enero de 2013, el cual fijó el rumbo para la integración política, económica, social y cultural de la región, acorde con su tiempo.
Durante el último año, bajo la presidencia cubana, han tenido lugar varias reuniones sectoriales a nivel ministerial con agendas centradas en las prioridades de la región, además del acercamiento a estados y bloques regionales de otros continentes como Rusia, China, Japón, Corea del Sur y el Consejo de Cooperación de los Países Árabes del Golfo..
Entre los importantes encuentros de 2013 figuran uno de los ministros de Cultura, realizado en Paramaribo, Surinam, en marzo último, y el primer foro de ministros de Educación, que tuvo por sede a La Habana en abril. La lucha contra el analfabetismo, la formación de personal docente, la calidad de la educación básica, la atención a la primera infancia, los indígenas y los afrodescendientes ocuparon importantes espacios en los debates.
La capital ecuatoriana, Quito, también fue ese mes escenario de un encuentro sobre medio ambiente y desarrollo sostenible, y recientemente acogió a los ministros de Finanzas, quienes conciliaron las propuestas que en esa materia presentarán los mandatarios ahora en La Habana, con medidas orientadas a prevenir los efectos de la crisis económica y financiera internacional sobre las economías de la región, e ideas sobre una arquitectura regional acorde a las particularidades y necesidades de América Latina y el Caribe.
Asimismo, se desarrollaron reuniones sectoriales en materia de erradicación de la pobreza, salud, cultura, reducción del analfabetismo, desarme nuclear, migración, cooperación, ciencia y tecnología, gestión de riesgos y desastres naturales, energía, agricultura familiar, empleo juvenil y preferencias arancelarias
Concertar posiciones comunes para impulsar planes sociales contra el hambre y la pobreza, teniendo como norte la soberanía alimentaria y una integración con piso social de justicia, igualdad y equidad, figuran entre los temas más importantes de la Cumbre habanera. Otros temas previstos son los de la descolonización y la defensa de la región, además de la superación de conflictos que subsisten entre varios países.
Además, los Estados presentarán sus planes de acción para paliar y solucionar las deudas sociales del continente. Hace un año en la Cumbre de Santiago de Chile los mandatarios se comprometieron a promover la seguridad alimentaria y apoyar iniciativas internacionales como el Desafío Mundial Hambre Cero y América Latina y el Caribe sin Hambre 2025.
La dura tarea de la construcción
Construir la CELAC como una comunidad que integra a distintas subregiones y países -México, Centroamérica, el Caribe y Sudamérica- y como un actor imprescindible en un mundo configurado por bloques, , haciendo compatibles y asociables los distintos proyectos y la diversidad de enfoques tanto en lo que se refiere al modelo interno de las naciones como a su grado y forma de inserción en la economía Internacional, es una labor histórica que está y estará plagada de vallas, y donde será necesario apelar a altas dosis de voluntad política, pero también de creatividad, imaginación y perseverancia.
La decisión de conformar un espacio común latinoamericano-caribeño para catapultar un sustantivo aumento de los intercambios y el comercio entre sus integrantes, delinear políticas comunes que lleven a mejores infraestructuras, incentivar políticas productivas -industriales y tecnológicas- compartidas y complementarias, así como planes educativos, sociales, ambientales y culturales comunes, sería la demostración necesaria de que no se trata sólo de utopía, sino el trazado de una ruta que confirme que es posible comenzar a desarrollar políticas públicas regionales.
El paisaje de esta reinvención latinoamericano-caribeña está marcado por la declinación de una Europa sumida en una persistente crisis, la abrupta caída de la credibilidad de Estados Unidos, los sorprendentes cambios político-económicos chinos y la supervivencia de un sistema económico mundial generador de desigualdades e inequidades.
Esta reinvención implica obligadamente una nueva redefinición de su lugar en el mundo, en el que abandone su lugar como “patio trasero” de Estados Unidos. Un nuevo rol internacional en el que tiene como herramientas medulares, la construcción de foros y entidades regionales sin presencia de Washington –Mercosur, Unasur, Alba y Celac– y la diversificación de las relaciones económicas, comerciales y tecnológicas con naciones que, en otras zonas del planeta, hacen contrapeso geopolítico a Washington, como China, Rusia e Irán.
En estos años, el destino de América Latina se debate entre la decisión de cada gobierno de firmar Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos y Europa o la de privilegiar los procesos de integración regional.
Carlos Chacho Álvarez, secretario general de ALADI, advierte que continúan siendo muchos y muy fuertes los intereses de quienes apuestan a la fragmentación, al statu quo, a propagandizar y fomentar proyectos que, en cambio de considerarlos como agregativos, tienden a sectorizar o confrontar debilitando las posibilidades de avanzar en la convergencia y la integración, en clara referencia al remake de la fracasada ALCA, la Alianza del Pacífico.
China, por ejemplo, se convirtió en la mayor potencia exportadora del mundo, con gran competitividad, y la segunda mayor potencia importadora del planeta, con una extraordinaria demanda de productos primarios, agrícolas y mineros.
Las políticas europeas, chinas y estadounidenses, presionan la desindustrialización de las economías latinoamericanas y caribeñas debido a los precios baratos de las mercancías con valor agregado, y la presión por materias primas han desestimulado las inversiones industriales ligeras y estimulado las inversiones mineras en todos los países de la región.
Repensar (los organismos de) la integración
La realidad de esta segunda década del siglo XXI es muy diferente a la época de la fundación de la Comunidad Andina de Naciones o del Mercosur. La naturaleza de muchos de los actuales gobiernos de la región es opuesta a los que fundaron aquellos organismos, abriendo nuevas posibilidades para un proyeto de integración no dominado por el dios-mercado y por las trasnacionales de los mega-conglomerados trasnacionales.
La zozobra del ALCA en el 2005 confirma ese cambio de proyectos de integración para la región, pero a la vez evidencia que aún falta mucho por recorrer para construir una unión amplia, abarcadora y profunda. Hoy, en los diferentes espacios de integración existe un consenso sobre la necesidad de reinstitucionalizarlos, de acuerdo a las necesidades de los grupos y de la región hacia la integración productiva pero también política. Un documento-encuesta realizado por un grupo de debate sobre el pensamiento estratégico y que ha circulado entre las cancillerías, señala:
-Es necesario profundizar la coordinación a nível presidencial en la definición de parámetros, metas, objetivos, planes, políticas y programas generales para la integración. En muchos de los espacios de integración las decisiones quedan en manos de burocratas y diplomáticos, muchas veces divorciados del pensamento político de sus presidentes.
-Las actuales institucionalidades de los distintos organismos, que impiden una participación amplia de los diferentes actores que debe tener el proceso, son uma rémora para avanzar en el camino de uma integración profunda, amplia y multidimensional.
-Hasta ahora se ha garantizado el libre tránsito de las mercancias. ¿Cuáles son los requisitos y plazos para que los derechos sociales, laborales y civiles sean universalizados y cada ciudadano latinoamericano-caribeño pueda vivir, transitar, estudiar, trabajar y domiciliarse em cualquier país del território comunitário?
-Hay que garantizar nuevos tipos de democracia, como los que se están construyendo, reiventando, en nuestra región, para garantizar la participación democrática en la integración. ¿Cuál puede ser el papel de um parlamento comunitário em el processo de deliberación pública y como puede coexistir la democracia respresentativa com mecanismos de democracia directa?
-Si no se desarrollan estratégias de desarrollo comunitario que combine la complentariedad económica, los sistemas locales de producción, las cadenas productivas donde participe también la economia solidaria, el conocimiento, la innovación científica y tecnológica, estaremos condenados a ser territorios de transacciones comerciales de empresas transnacionales de pocos sectores económicos.
Por ejemplo, Mercosur tiene un flujo de comercio básicamente transnacional. De hecho el 67% del comercio del Mercosur es del sector automotriz, siendo un sector de transferencia intensiva de capital hacía sus casas matrices (en el 2011 transfirió 6,8 millones de dólares a EEUU y Europa).
-Es imprescindible la protección de las economias nacionales y la coordinación de políticas regionales antes la realidade insoslayable de la crisis económica mundial. ¿Cuáles son los obstáculos para viabilizar instrumentos económicos y financeiros para el desarrollo (la llamada nueva arquitectura financeira), como el Banco del Sur, un banco de desarrollo, un fondo de reservas comunitario, el comercio em monedas locales?
-¿Cuáles son los requerimentos y plazos para que la región se erija em um território libre de hambre, analfabetismo, indigencia y miseria?
Quizá la cumbre de La Habana pueda dar respuestas.
El norte sigue insistiendo
La Cumbre de la CELAC coincide con el lanzamiento de las negociaciones para la firma de un TLC-Acuerdo de Inversiones, entre EEUU y la Unión Europea, vía la construcción de un Mercado Común Trasatlántico, por lo cual tendremos los dos modelos de desarrollo en despliegue de sus fuerzas.
Los objetivos de esta negociación EEUU-UE son los de reactivar las economías de EEUU y UE, frenando su desgaste frente a los países emergentes; contrarrestar el crecimiento global que está teniendo Asia, China y Brasil; convertirse en un aliciente para el impulso del libre comercio mundial, activando negociaciones como el acuerdo entre Mercosur y la UE o las negociaciones para la liberalización del comercio mundial de la Ronda de Doha y que se llevan en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Asimismo, la construcción de este Mercado Común Trasatlántico puede perjudicar las economías de los países latinoamericanos que tienen acuerdos de libre comercio con EEUU y UE, tales como México, Perú, Chile, Panamá, Colombia, CARICOM o SICA.
Los sectores que son los responsables por los inmensos retrocesos (recesiones, concentración de renta, exclusión social) se aprovechan de las actuales dificultades en el ritmo de crecimiento y los desequilibrios en las cuentas públicas de algunos países –señala Emir Sader- para tratar que se retroceda a políticas de aquel periodo, cuando de lo que se trata es de hacer las correcciones de ruta y seguir avanzando por el sendero de las políticas que permitieron que países del continente consigan resistir a la más profunda y prolongada recesión del capitalismo en ocho décadas.
Lo cierto es que será difícil continuar resistiendo a las presiones recesivas internas y externas, añade, dentro del margen de acción de cada uno de nuestros países aisladamente, aún con las formas de colaboración y apoyo actuales de los procesos de integración. Será preciso dar un salto decisivo en los procesos de integración latinoamericana, para elaborar proyectos de desarrollo económico, tecnológico, financiero, físico y energético, de infraestructura, de cadenas productivas, de formas político institucionales de integración, de medioambiente, culturales, de integración social y laboral, educacional, de salud pública, entre tantas otras esferas de integración.
El reto es concreto: este es el momento del reimpulso y profundización de los procesos de integración regional, de coprotagonizar un cambio de paradigma frente a un modelo civilizatorio en decadencia y en crisis.
Los cimientos de la CELAC fueron echados, a iniciativa del presidente venezolano Hugo Chávez, en la Cumbre de la unidad de América Latina y el Caribe en la Playa del Carmen, en Quintana Roo, México. Luego, su constitución ocurrió en Caracas los días 2 y 3 de diciembre de 2011, como otro paso en la liberación definitiva de la dependencia económica de Estados Unidos, en base a la “solidaridad, cooperación, complementariedad y concertación política” de los 33 miembros, teniendo en cuenta las asimetrías económicas.
La Presidencia Pro Tempore es el órgano de apoyo institucional, técnico y administrativo de la CELAC y ésta es asistida por una troika ampliada compuesta por el Estado que ostenta la Presidencia, por el que le precedió en esa responsabilidad y por el que lo sucederá, más el que ejerce la presidencia pro tempore de la Comunidad deI Caribe (Caricom). Hoy integran la troika Cuba, Chile, Costa Rica y Haití.
En La Habana, Cuba entregará la posta a Costa Rica, país que celebrará elecciones presidenciales el 2 de febrero (con pronóstico incierto), en el marco de un descontento ciudadano acentuado en los últimos cuatro años con la administración neoliberal de Laura Chinchilla, incapaz de solventar el desempleo, el crecimiento de la brecha entre ricos y pobres, la corrupción y el deterioro de los servicios públicos. Y es Ecuador el estado que tomará su lugar en la troika a partir de la cita habanera, en espera de asumir la presidencia en 2015.
http://questiondigital.com/?p=20163
Fallo de La Haya: la Corte Internacional estableció nuevos límites marítimos entre Perú y Chile
Fallo de La Haya: la Corte Internacional estableció nuevos límites marítimos entre Perú y Chile
27 enero, 2014 Chile, Perú
La Corte de La Haya concluyó este lunes que el Hito número 1 es el punto de inicio de la frontera marítima entre Chile y Perú y se extiende por 80 millas. La CIJ otorga con esta decisión a Perú una parte del mar que estaba bajo soberanía chilena.
La Corte de La Haya concluyó por 15 votos a favor y uno en contra que el origen de la frontera entre Perú y Chile se mantiene en el Hito número 1 y se proyecta 80 millas marinas en paralelo. De esta manera la República de Chile pierde parte de la Zona Exclusiva Económica pero mantiene 80 millas.
Según el fallo emitido este lunes por el presidente de la Corte, Peter Tomka, la frontera marítima paralela quedó definida desde el Hito Uno hasta 80 millas de mar y una línea equidistante hasta las 200 millas chilenas.
En el año 2008, Perú presentó ante La Haya una demanda sobre la frontera marítima. Lima alegaba que esta zona no está definida, pero Chile sostenía que es la que prevalece tras los acuerdos firmados en 1952 y 1954.
Los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, que el 11 de marzo pasará el testigo a Michelle Bachelet, y Perú, Ollanta Humala, han reiterado que acatarán y ejecutarán la decisión de la Corte.
Lo mismo han sostenido las Fuerzas Armadas de ambos países, que “tienen muy claro que el propósito es el acatamiento del fallo”, señaló el ministro de Defensa chileno Rodrigo Hinzpeter.
En los últimos 20 años, desde que se aprobó la Convención del Derecho del Mar, ha habido cerca de 17 fallos sobre límites marítimos entre Estados que tienen costas adyacentes.
http://www.telesurtv.net/articulos/2014/01/27/chile-pierde-parte-de-la-zona-exclusiva-economica-pero-mantiene-80-millas-3359.html
27 enero, 2014 Chile, Perú
La Corte de La Haya concluyó este lunes que el Hito número 1 es el punto de inicio de la frontera marítima entre Chile y Perú y se extiende por 80 millas. La CIJ otorga con esta decisión a Perú una parte del mar que estaba bajo soberanía chilena.
La Corte de La Haya concluyó por 15 votos a favor y uno en contra que el origen de la frontera entre Perú y Chile se mantiene en el Hito número 1 y se proyecta 80 millas marinas en paralelo. De esta manera la República de Chile pierde parte de la Zona Exclusiva Económica pero mantiene 80 millas.
Según el fallo emitido este lunes por el presidente de la Corte, Peter Tomka, la frontera marítima paralela quedó definida desde el Hito Uno hasta 80 millas de mar y una línea equidistante hasta las 200 millas chilenas.
En el año 2008, Perú presentó ante La Haya una demanda sobre la frontera marítima. Lima alegaba que esta zona no está definida, pero Chile sostenía que es la que prevalece tras los acuerdos firmados en 1952 y 1954.
Los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, que el 11 de marzo pasará el testigo a Michelle Bachelet, y Perú, Ollanta Humala, han reiterado que acatarán y ejecutarán la decisión de la Corte.
Lo mismo han sostenido las Fuerzas Armadas de ambos países, que “tienen muy claro que el propósito es el acatamiento del fallo”, señaló el ministro de Defensa chileno Rodrigo Hinzpeter.
En los últimos 20 años, desde que se aprobó la Convención del Derecho del Mar, ha habido cerca de 17 fallos sobre límites marítimos entre Estados que tienen costas adyacentes.
http://www.telesurtv.net/articulos/2014/01/27/chile-pierde-parte-de-la-zona-exclusiva-economica-pero-mantiene-80-millas-3359.html
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