25 ene 2016

El FA cambia su estrategia para enfrentar a “la nueva derecha”

URUGUAY
Esta semana se decidió “cerrar filas” y salir a contestar cada uno de los ataques para no dar más ventajas.

 24 enero de 2016 


DS

La oposición uruguaya ya mostró sus cartas. Quiere aprovechar que esta vez el viento de cola político de la región les favorece, para proyectar en el país la idea de que se abre un nuevo período histórico, marcado por el ascenso de una nueva derecha.
Por eso apuestan fuerte a 2019, y están dispuestos a jugarse por enteros para aprovechar la ocasión y sacar al Frente del gobierno. Empezaron con todo la campaña y se irán endureciendo más, poco a poco. El pedido de Jorge Larrañaga de que se unan todos para llevar a la Justicia el tema Ancap, es un claro ejemplo. El 2016 no será fácil para el Frente Amplio y no hay tiempo para tomarse vacaciones.

El FA ya lo entendió y esta semana lo dejó claro. Pensaba poder gobernar tranquilo los primeros meses, sin grandes choques políticos, hasta que llegue la campaña. Pero se equivocó. La oposición no está dispuesta a darle ninguna tregua y se lo hizo saber claramente a Tabaré Vázquez en este primer año de gobierno.

El ejemplo de Argentina, de Brasil, de Venezuela, cundió rápido en Uruguay y la derecha armó su estrategia. Endurecer su discurso, atacar los puntos débiles de la gestión frenteamplista, detectar las grietas internas y utilizar todas sus herramientas mediáticas para exacerbarlas, es el camino elegido para llegar a la sociedad, todos los días, con un discurso duro. Y lo está logrando.

Alarma en el FA

El FA estuvo lento de reacción, las peleas internas eran más fuertes que las visiones colectivas. Pero poco a poco, sus líderes comenzaron a despertar la alarma. Lo hizo Mujica en LA REPÚBLICA esta semana: “El Frente está necesitando revitalizarse, y debe cerrar filas para salir a afrontar la nueva circunstancia que plantea la oposición”, sentenció.
Clarito, el expresidente encendió la luz roja. “Están desatados, nunca vi una oposición que arrancara tan rápido como si ya estuviera en la recta final del camino a las elecciones. Este le hace muy mal al país. El FA tiene mucho que ver con el porvenir del Uruguay y no puede quedarse de brazos cruzados, eso sería una torpeza ante esta enorme agresión que degrada la construcción política”.

Agazzi, fue mucho más allá. El senador “emepepista”, entrevistado por este diario, habló de las características de esta “nueva derecha” y se atrevió a comparar lo que hoy hace la oposición uruguaya con la campaña opositora en Venezuela.

El senador consideró que algunos dirigentes se sumaron a esa nueva forma “confrontativa” de relacionarse políticamente. Una maniobra que comenzó en Venezuela en 2014 y que tuvo su impacto más alto en Argentina, con fuertes puntos de confrontación durante las elecciones pasadas, que ayudaron al triunfo de Macri.

Agazzi prefirió no asignarles a los hechos políticos un espíritu maligno superior, que parece estar digitando las cosas, pero reconoció que en otras épocas la oposición uruguaya tenía una actitud de construcción, muy diferente a la actual.

Evidentemente hay un cambio conceptual importante desde la oposición, indicó Agazzi, “se la pasa tirando piedras y diciendo que todo está mal”. Recordó que tanto Vázquez como Mujica les abrieron las puertas, de acuerdo a los resultados electorales obtenidos, “pero desde la derecha han tomado esto para la confrontación y no para el cogobierno”.

Defender la parada

Agazzi y Mujica fueron los encargados de enviar el mensaje. El FA silenció la interna, se acallaron por ahora las voces de conflicto, y se definió una manera de salir a defender la parada.

El mensaje tiene dos destinatarios. Primero, se le avisó a la oposición que no le será fácil. Que si hasta aquí el Frente parecía “regalado” por sus choques entre sectores, ahora cerrará filas para defender sus conquistas. Ya pasó en la última campaña, cuando Lacalle Pou crecía de manera preocupante y el FA miraba para otro lado. Y de pronto, “se despertó el mamao” -como dijo con ironía Topolansky- para marcar una nueva forma de salir a posicionarse. El resultado fue óptimo y desde ese momento, la izquierda volvió a inclinar la cancha.
El otro destinatario es la propia interna del FA, a la que se le recordó que el adversario está afuera, y más vivo que nunca.

El tablero

La oposición también aprendió la lección. Aprendieron que una elección no se gana en tres meses, se construye día a día, y no basta con sacarse fotos graciosas como aquella recordada imagen de la “bandera” de Lacalle Pou. Hacen falta argumentos fuertes. La positiva, perdió por lejos. Ahora es el turno de la negativa.

Jorge Larrañaga tomó el control de la estrategia. Tender puentes, articular con todos los sectores sociales, acercar posiciones entre los distintos grupos de la oposición y analizar a fondo todos los puntos débiles del Frente para sacar provecho de ello.

Cada uno cumple su papel. Lacalle Pou, sale a los medios. Habla todos los días, de todo. Culpa al FA por todo lo que pase y apunta contra Tabaré, lo molesta, lo hostiga. Lo obliga a contestarle y se gana el reconocimiento tácito de ser el jefe de la oposición.

De Mujica se encarga Novick, lo hace responsable de los principales problemas del país y aprovecha su imagen positiva después del buen desempeño electoral en Montevideo, para señalar con dureza los principales errores del Frente.

Álvaro Delgado se aboca a “exprimir” la investigadora por Ancap para sacarle todo el jugo que pueda; y la senadora Verónica Alonso hace de “policía buena” y se acerca al gobierno “por la positiva” en los temas sociales, aunque presionando a Tabaré por los medios para que reciba a Lacalle Pou.

Por lo bajo, todos se miran de reojo sin tragarse demasiado, pero dejan para más tarde las peleas por los liderazgos internos, que tampoco serán fáciles para ellos. Por ahora, hay que debilitar al Frente, no darle respiro, ponerlo contra las cuerdas, obligarlo a defenderse permanentemente, para que se olviden de mostrar su gestión de gobierno.

El escenario está listo. Los adversarios, también. En febrero comienza el combate. Ancap es el primer round y ya sonó la campana. El victorioso FA se enfrenta a la “nueva derecha”. Hagan sus apuestas.