23 ene 2016

ONG DE 15 PAISES LE RECUERDAN A OBAMA QUE URGE CERRAR LA BASE DE GUANTANAMO

 “Guantánamo es una aberración y una solución falsa a la amenaza terrorista.”

A siete años de una promesa incumplida

Organismos de defensa de los DD.HH. señalaron la necesidad de que Washington dicte la clausura de la cárcel, como un primer paso de justicia y reparación de los crímenes perpetrados por EE.UU. en el marco de la lucha contra el terrorismo.

A siete años de efectuada la promesa del presidente estadounidense, Barack Obama, de cerrar la base de Guantánamo, 59 organizaciones de 15 países del continente americano reclamaron su clausura. En el escrito, del que forman parte ONG y organizaciones de defensa de los derechos humanos señalaron la necesidad de que Washington dicte la clausura de la cárcel, como un primer paso de justicia y reparación de los crímenes perpetrados por Estados Unidos en el marco de la lucha contra el "terrorismo."

En el comunicado conjunto, al que adhirieron el argentino Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el venezolano Programa Venezolano de Educación (Provea), recordaron el motivo por el cual fue abierta la base naval estadounidense en Cuba. “El 11 de enero de 2002, siguiendo la oleada de ‘medidas antiterroristas’ dictadas por el gobierno de Estados Unidos luego de los atentados del 11/9, el ex presidente de ese país, George Bush, abrió el centro de detención de Guantánamo.” Sin embargo, catorce años después, el centro de detención permanece abierto. “Guantánamo es una aberración y una solución falsa a la amenaza terrorista. Es imposible que alguien alegue desconocer los abusos cometidos contra las personas alguna vez (o aún) recluidas allí: desde las torturas hasta la detención indefinida”, publicaron.
El mandatario estadounidense, demócrata, aprovechó su último discurso sobre el estado de la Unión antes de abandonar la Casa Blanca, en 2017, y renovó su compromiso de cerrar la prisión. Pero el cumplimiento de su promesa se ve dificultado por el Congreso, de mayoría republicana, que se niega a sumarse al esfuerzo. “La promesa no es nueva, la hizo por primera vez cuando se postuló a la presidencia en 2008, y una vez más cuando asumió sus funciones en 2009. Ahora, sólo le queda un año de mandato para finalmente cumplirla”, recuerda el comunicado, firmado por las estadounidenses Washington Office on Latin America (WOLA) y Center for Constitutional Rights.
En los últimos 14 años, casi 780 hombres, e incluso niños, fueron detenidos en la base, todos ellos musulmanes. Actualmente, todavía quedan 91 personas privadas de su libertad. Un informe reciente elaborado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señala que durante la última casi década y media, los internos padecieron abusos tales como tortura y malos tratos, detención indefinida, acceso limitado o inexistente a la protección judicial y ausencia de elementos básicos del debido proceso. La Comisión urgió a la administración del presidente Obama a cumplir con sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos, cerrando la prisión, procesando adecuadamente a los responsables por las violaciones de derechos y asegurando una reparación efectiva a las víctimas. “Guantánamo es un ejemplo de acciones ilegales, impunidad, ausencia del debido proceso y vulneración del derecho a la verdad, justicia y reparación. Su continua existencia transmite el peligroso mensaje de que cualquier abuso futuro no tendrá consecuencias.”
Las organizaciones firmantes exigieron además inspecciones a los presos cuya situación todavía no fue regularizada. “(exhortamos) Asegurar un proceso oportuno y significativo ante la Junta de Revisión Periódica para los detenidos cuya situación procesal aún esté pendiente”, solicitaron. Además, pidieron que sean tribunales federales los que traten los casos de los internos de Guantánamo. “Poner fin al injusto sistema de comisiones militares, transfiriendo los casos en curso a los tribunales federales y oponiéndose a cualquier iniciativa que amplíe los caos de detención legal indefinida.” Además, solicitaron transferir y reubicar sin demoras a todos los detenidos cuya liberación no fue autorizada, así como una investigación criminal efectiva e independiente de todos los casos de torturas y malos tratos dentro de la prisión.
Las entidades recordaron los esfuerzos de los gobiernos latinoamericanos en la búsqueda de la verdad y la justicia por los crímenes de lesa humanidad relacionados a la detención ilegal y la tortura, y llamaron a replicar esas iniciativas con el cierre de la base estadounidense. “Ellos también pueden contribuir a resolver esta crisis humanitaria y de derechos humanos apoyando un esfuerzo regional de acogida a los detenidos de Guantánamo”, señalaron.