17 mar 2016

LO DE SIEMPRE

BRASIL
Opositores toman como prueba delación de ex senador contra Dilma, pero la minimizan cuando acusa a políticos de la derecha. La delación premiada del ex senador Delcídio do Amaral, que involucra a decenas de políticos en la trama de corrupción más grande de la historia de Brasil, es tomada como prueba irrefutable por los políticos y prensa de derechas cuando acusa a Dilma y Lula, pero minimizada, cuando hace referencia a las ganancias ilegales de los diputados y senadores opositores.
16 de marzo de 2016 



Dilma Rousseff y Delcídio do Amaral. Foto: Wikimedia Commons.

Así lo consigna BBC Brasil, después que el Supremo Tribunal Federal aceptara la confesión sobre el esquema de corrupción de Petrobras, presentado por Delcídio, lo que le beneficiará en su condena a prisión, por incluirse en la “delación premiada”, una forma jurídica brasileña que permite minimizar penas a cambio de información. La confesión no obstante deberá ser probada, de lo contrario, la pena puede aumentar.En sus declaraciones Delcídio afirma que Dilma Rousseff, tenía “pleno conocimiento” de los procesos de compra de una refinería en Estados Unidos (uno de los puntos más controvertidos) que generaría grandes pérdidas a Petrobras. También acusa a Lula de querer “comprar el silencio” de Marcos Valério, el principal articulador de la trama del “mensalao” y que también se benefició con una delación premiada.

Delcídio, también ha dicho que el principal acusador de Dilma y Lula, el presidente del principal partido opositor –el PSDB- y actual senador Aécio Neves, recibió “sin dudas” coimas de la empresa de energía Furnas, por “actos ilegales”, en donde están involucrados las mismas empresas que se investigan en el caso Petrobras.
Lula se entrevista con Dilma y especulan sea nombrado ministro

Después de una reunión de tres horas entre el ex presidente Lula, y la mandataria Dilma Rousseff, los medios brasileños especulan que está más cerca que nunca la posibilidad de nombrar en un cargo ministerial al líder del Partido de los Trabajadores, para impedir que haya nuevas detenciones como el procedimiento llevado adelante por una comisaría de Sao Paulo el 4 de marzo, que todos consideran fue una simple exhibición para la televisión e intentar humillar a Lula. Si fuera ministro, su eventual pase de expediente correría a cargo del Supremo Tribunal Federal.

En tanto desde la Casa Civil, el ministro Jacques Wagner, declinó ampliar el tema. “Estamos en un periodo que depende de un ajuste fino en política, y todo el mundo sabe que la mayor capacidad de Lula es la de la política”, dijo Wagner sin brindar más detalles.