OPINION INTERNACIONAL
EL ASESINATO DEL PRESIDENTE ALLENDE
SIEMPRE HEMOS RECHAZADO LA VERSION SOBRE EL SUICIDIO EL PRESIDENTE SALVADOR ALLENDE, SOSTENIENDO QUE FUE ASESINADO EN EL GOLPE DE ESTADO PINOCHETISTA DEL 11 DE SETIEMBRE DE 1973, TRAS RESISTIR CON LAS ARMAS EN LA MANO HASTA EL ULTIMO MINUTO JUNTO A SUS FIELES COLABORADORES EN EL PALACIO DE LA MONEDA BOMBARDEADO. EL PRESIDENTE MARTIR ENTRO A LA HISTORIA ESE DIA Y SU DISCURSO DE LAS GRANDES ALAMEDAS POR DONDE TRANSITARA EL HOMBRE NUEVO QUEDO COMO UN LUCIDO EXPONENTE DE NUESTRO TIEMPO. AHORA ACABA DE PUBLICARSE UNA RECOPILACION DE DOCUMENTOS QUE TRAEN A LA LUZ LA VERDAD DE LOS HECHOS Y DESMIENTEN LA TRAMA DEL SUICIDIO URDIDA EN TODAS SUS PIEZAS POR LOS GOLPISTAS.
Niko Schvartz “La República” de Montrevideo
He aquí un relato de los acontecimientos en las horas decisivas de aquel día aciago, publicado bajo el título de "Oficiales de la Escuela de Infantería acribillaron al presidente Salvador Allende": "El grupo del capitán Garrido logra llegar al segundo piso, al Salón Rojo. Allí encuentra a cinco civiles que disparan entre los escombros, entre el humo, el calor. Uno de los civiles es el presidente Salvador Allende junto a cuatro miembros de su escolta personal, los GAP. Llegan otros militares a apoyar al grupo del capitán Garrido, pues allí es el único lugar donde se combate. Un militar de ese grupo dispara sobre uno de los civiles, es el Presidente Allende. Pero no logra alcanzarlo. El capitán Garrido, que está tendido en el suelo protegiéndose de los impactos del Presidente y sus escoltas dispara en ráfagas e impacta al Presidente Allende. Una de las balas penetra en el lado derecho de la cara, cerca de la nariz y bajo el ojo, otras dan en el pecho y estómago del Presidente. Allende se dobla, trata de afirmarse y cae cerca de la puerta de un salón. El teniente de la Escuela de Infantería René Riveros se acerca al cuerpo del Presidente Allende y lo remata. El Presidente tiene más de cinco impactos de bala."
Eugene Propper, fiscal norteamericano en el caso del doble asesinato en Washington de Orlando Letelier (ministro de Allende) y su secretaria norteamericana Ronnie Moffit, y que interrogó en EEUU al ex teniente de la Escuela de Infantería Armando Fernández Larios, quien era parte del grupo de militares que acribilló al Presidente Allende, escribe en su libro Laberinto: "Poco después de las 2 pm las compañías de infantería penetran en La Moneda. Algunos grupos corren al piso superior en medio del humo y cubriéndose con ráfagas de ametralladora. René Riveros, un teniente de pelo rubio, repentinamente se ve enfrentado a un civil armado que viste un sweater de cuello alto. Riveros vacía la mitad de su cargador en el Presidente de Chile, matándolo instantáneamente con heridas que van desde la ingle a la garganta".
Prosigue el relato "El general Palacios llega a la entrada del Salón Rojo a las 14.45. En el suelo yace muerto el Presidente de la República de Chile, Salvador Allende. Palacios reconoce a Allende por el reloj que éste llevaba. Es lo primero que le llama la atención. El reloj se lo había visto en diversas reuniones. La cara de Allende estaba protegida, al momento de ser acribillado, por una máscara antigas y llevaba puesto un casco de guerra".
El propio general Javier Palacios Ruhman, encargado de asaltar el palacio presidencial de La Moneda, amplió este relato, ya siendo mayor general en retiro, en declaraciones formuladas en setiembre de 1999 en su residencia de Viña del Mar. Dice: "Nos recibieron a balazos los miembros de la guardia personal de Allende. No veíamos casi nada por el humo, pero dominamos la resistencia". Un capitán del regimiento Tacna muere por los disparos del grupo de Allende. "Cuando entramos a una oficina, emergió un muchacho de rasgos araucanos, quien con una metralleta en la mano nos chorreó a balazos. Una de las balas rebotó y me pegó en la mano". En el grupo estaban los tenientes René Riveros, Armando Fernández Larios y los capitanes Roberto Garrido, Mosquera, Rigoberto Rubio, todos de la Escuela de Infantería de San Bernardo, que después pasarían a ser miembros fundadores de la siniestra DINA (remember el caso Berríos). Se dividen en grupos. El grupo del capitán Garrido llega al segundo piso, y allí el relato se entronca con la versión antes citada del asesinato de Allende a manos del capitán Roberto Garrido y el teniente René Riveros.
Sobre los acontecimientos previos al desenlace, hay documentos conmovedores, por ejemplo sobre el pedido de Allende a las mujeres para que se retiren de La Moneda. Expresa el entonces subsecretario del Interior, Daniel Vergara: "Allende suplicaba a sus hijas para que se retiraran en una actitud que era tan extraordinariamente paternal, de un cariño tan estremecedor que todos nos sentimos sacudidos. Las hijas obstinadamente se negaban a abandonar a su padre. En ese instante él ya tenía la convicción de que nos estábamos despidiendo en forma definitiva". Esto afectaba a sus hijas Beatriz (Tati) e Isabel, a la periodista Frida Modak (con quien trabajamos en México), a esposas de ministros y a una enfermera. Todos los testimonios coinciden, además, en la entereza y serenidad que demostró Allende, y su decisión de combatir hasta el último momento.
En la parte final de la documentación reunida se revelan todas las maniobras realizadas (desde las autopsias fraguadas hasta las versiones amañadas en El Mercurio) para urdir la tesis del suicidio, que ahora ha quedado definitivamente descartada. Ya se conoce a los asesinos, con nombre y apellido.
11 abr 2011
25 mar 2011
40 AÑOS DE BUENA SALUD
DE WWW.VADENUEVO - Nº 29 DE 03 DE FEBRERO DE 2011
LOS FRENTEAMPLISTAS Y EL GOBIERNO
DEL FRENTE AMPLIO
"¿Te lo imaginabas así?"
Tras seis años de gobierno del FA, la experiencia genera entre los frenteamplistas reacciones diversas, sobre todo en los veteranos. Esta es una visión individual.
Por Nicolás Grab
Me ha pasado algo que no es menuda cosa. He vivido para ver el Uruguay gobernado por el Frente Amplio.
No pudo verlo Líber Seregni. Ni José Pedro Cardoso, ni Zelmar Michelini, ni Enrique Rodríguez, ni tantos otros. Tampoco Julio Castro, o Eduardo Bleier, o Nibia Sabalsagaray o tantos más. Ni tantísimos…. Yo sí he visto al Frente Amplio gobernando el Uruguay. Esta sensación de privilegio (y hasta de privilegio caprichoso) probablemente nos sea común a todos los que, cuando el Frente cumple 40 años, llevamos 40 años de frenteamplistas. Y hay otra cosa que parece igualmente clara: no ha sido fácil. Ni llegar al gobierno, ni tampoco estar en él. Con una particularidad: lo primero lo supimos siempre, pero lo segundo ha sorprendido a muchos.
Ejercer el gobierno ha creado dificultades dentro del FA en todos los ámbitos. En el gobierno mismo para quienes asumieron responsabilidades en él; en el funcionamiento del Frente y también de sus sectores; y en el mundo y la cabeza de los frenteamplistas de a pie. En lo cual se repite la misma particularidad. Siempre supimos que gobernar el país y llevar nuestras aspiraciones a la realidad sería exigente y arduo; pero mucho menos tuvimos en nuestra perspectiva los problemas inéditos que crearía esa nueva situación para la estructura y el funcionamiento del Frente y de sus sectores. Y menos aun se previó que el ejercicio del gobierno generaría entre los frenteamplistas un abanico infinito de actitudes y reacciones.
Ojalá pudiera pretenderse que esas actitudes se determinaran siempre por una ponderación meditada, una reflexión calma sobre los aciertos y las fallas, los éxitos y las pifias. Sería lo justo, pero es pedir mucho. La reacción de cada uno no suele resultar de una cavilación detenida, y los factores que la desatan pueden ser ocasionales y estrechos. Puede surgir ante una barbaridad que no se entiende. O algo que me comentaron. O lo que el informativo destaca. O la actuación de alguien que me indigna.
Está en la naturaleza de las cosas y en la sicología normal del ser humano que lo negativo se destaque más. El fracaso y el disparate llaman la atención más que la labor bien cumplida, la realización del objetivo o el desempeño satisfactorio. En el gobierno del FA todos hemos visto cosas que desaprobamos muy firmemente. A todo frenteamplista le ha dolido alguna cosa. Todos hemos oído expresiones de amargura y desencanto. "¿Y para llegar a esto se luchó tanto?" "¿Alguna vez te imaginaste que el Frente fuera a hacer una cosa así?" "Los que dejaron su pellejo, ¿para qué fue?" "¿Me vas a decir que no se podía hacer mejor?" "¡Yo no voté para esto!"
Si se trata de admitir que en estos seis años hubo cosas profundamente negativas y graves, nadie lo puede poner en duda y en realidad no debe haber nadie, en el FA, que en su conciencia no lo sepa. La decepción y la amargura no son injustas porque no haya críticas válidas y de peso. Pero sí van erradas cuando se limitan a cargar esos reproches en el platillo negro de la balanza y la ponen en marcha sin más. Esto no significa decir que lo mal hecho pueda justificarse en nombre de otros aciertos o logros, ni negar que todo podría haber sido mejor. Siempre las cosas se podrían haber hecho mejor. Como también, ¡y no hay derecho a no pensarlo!, un primer gobierno del FA podría haber sido peor, o mucho peor, o muchísimo peor; y a la hora de la verdad no está de más preguntarnos qué es lo que, en medio de nuestras expectativas enormes y nuestros entusiasmos desatados, vaticinábamos en realidad como grado probable de éxito y acierto del FA cuando se iniciara en el gobierno.
Porque en esto hay algunas verdades que es inútil callar, tan enormes como obvias. Había un aprendizaje que recorrer cuando se cargó sobre las espaldas una máquina tan endemoniada como la del Estado, con mecanismos tan rechinantes como los del gobierno uruguayo; y es propio del aprendiz que rompa una pieza o estropee una herramienta. La segunda verdad que es obligatorio descubrir es que no somos perfectos. El FA, sus estructuras, sus militantes, individual y colectivamente, tienen esta cualidad bastante poco asombrosa: no son perfectos. Entre el par de miles de personas a quienes había que confiar tareas de gestión pública en cargos políticos hubo quienes no lograron cumplirlas a la altura de lo esperado, y también hubo quienes resultaron no ser dignos de ello. Y una tercera verdad que tampoco puede ser una revelación: las circunstancias (del país, del mundo, del momento) ponen límites e imponen ritmos cuyo trazado no sigue los contornos de lo que nosotros desearíamos. Después de cinco años del primer gobierno frenteamplista, José Mujica, al asumir el relevo, dijo esto ante el país: "El Frente Amplio tuvo que aceptar duras lecciones de la realidad. Descubrimos que gobernar era bastante más difícil de lo que pensábamos, que los recursos fiscales son finitos y las demandas sociales infinitas; que la burocracia tiene vida propia; que la macroeconomía tiene reglas ingratas pero obligatorias, y hasta tuvimos que aprender, con mucho dolor y con vergüenza, que no toda nuestra gente era inmune a la corrupción." Son palabras penosas, y hacía falta grandeza para decirlas. Pero pensemos si hay una sola entre todas ellas que no sea verdad rigurosa.
* * * * *
Hace seis años, el Sistema Nacional de Salud era una frase y una bandera. Los Consejos de Salarios eran recuerdos de los abuelos. El salario mínimo era de 1.310 pesos mensuales. La desocupación era el doble de la actual. Los trabajadores rurales eran parias olvidados por las leyes, y también los empleados domésticos. Los crímenes de la dictadura eran oficialmente una fábula de los resentidos; ningún militar había pisado la entrada de una cárcel ni de un juzgado, y los cuarteles eran un país aparte cerrado a cal y canto. Los planes del MIDES no existían y el MIDES tampoco. Ceibal solo podía ser un bosque de ceibos.
¿Cuántos son los servicios, los ministerios, las intendencias, de los que no se habla porque trabajan digna y calladamente? ¿Cuántos de ellos fueron antes calamidades nacionales, antros de delincuencia o covachas tradicionales de politiquería?
Sepamos y digamos que en el gobierno del FA hay cosas mal hechas y cosas sin hacer. Exijamos cumplimiento y responsabilidad; es nuestro derecho y hasta nuestro deber. Pongámonos en el bando de los exigentes; neguémonos a transar con la irresponsabilidad, con la inepcia y, ¡sobre todo!, con cualquier cosa peor. Pero demos a la crítica y la exigencia la fuerza que solo pueden tener cuando parten de una actitud ecuánime.
El gobierno del FA merece en su carné de notas un Debe esmerarse más. Ya lo recibió en las elecciones del año pasado. Pero fue promovido con justicia. Sepámoslo y digámoslo también.
El imperfecto gobierno del Frente Amplio merece la confianza que se le ratificó. Para decirlo en primera persona, ya que todo esto es una reflexión personal: después de seis años de gobierno del Frente, soy frenteamplista como durante cuarenta años y mi ínfimo grano de arena me enorgullece. El Frente Amplio tiene, junto con mi crítica y mis preocupaciones, mi firme preferencia, mi voto y mis esperanzas.
LOS FRENTEAMPLISTAS Y EL GOBIERNO
DEL FRENTE AMPLIO
"¿Te lo imaginabas así?"
Tras seis años de gobierno del FA, la experiencia genera entre los frenteamplistas reacciones diversas, sobre todo en los veteranos. Esta es una visión individual.
Por Nicolás Grab
Me ha pasado algo que no es menuda cosa. He vivido para ver el Uruguay gobernado por el Frente Amplio.
No pudo verlo Líber Seregni. Ni José Pedro Cardoso, ni Zelmar Michelini, ni Enrique Rodríguez, ni tantos otros. Tampoco Julio Castro, o Eduardo Bleier, o Nibia Sabalsagaray o tantos más. Ni tantísimos…. Yo sí he visto al Frente Amplio gobernando el Uruguay. Esta sensación de privilegio (y hasta de privilegio caprichoso) probablemente nos sea común a todos los que, cuando el Frente cumple 40 años, llevamos 40 años de frenteamplistas. Y hay otra cosa que parece igualmente clara: no ha sido fácil. Ni llegar al gobierno, ni tampoco estar en él. Con una particularidad: lo primero lo supimos siempre, pero lo segundo ha sorprendido a muchos.
Ejercer el gobierno ha creado dificultades dentro del FA en todos los ámbitos. En el gobierno mismo para quienes asumieron responsabilidades en él; en el funcionamiento del Frente y también de sus sectores; y en el mundo y la cabeza de los frenteamplistas de a pie. En lo cual se repite la misma particularidad. Siempre supimos que gobernar el país y llevar nuestras aspiraciones a la realidad sería exigente y arduo; pero mucho menos tuvimos en nuestra perspectiva los problemas inéditos que crearía esa nueva situación para la estructura y el funcionamiento del Frente y de sus sectores. Y menos aun se previó que el ejercicio del gobierno generaría entre los frenteamplistas un abanico infinito de actitudes y reacciones.
Ojalá pudiera pretenderse que esas actitudes se determinaran siempre por una ponderación meditada, una reflexión calma sobre los aciertos y las fallas, los éxitos y las pifias. Sería lo justo, pero es pedir mucho. La reacción de cada uno no suele resultar de una cavilación detenida, y los factores que la desatan pueden ser ocasionales y estrechos. Puede surgir ante una barbaridad que no se entiende. O algo que me comentaron. O lo que el informativo destaca. O la actuación de alguien que me indigna.
Está en la naturaleza de las cosas y en la sicología normal del ser humano que lo negativo se destaque más. El fracaso y el disparate llaman la atención más que la labor bien cumplida, la realización del objetivo o el desempeño satisfactorio. En el gobierno del FA todos hemos visto cosas que desaprobamos muy firmemente. A todo frenteamplista le ha dolido alguna cosa. Todos hemos oído expresiones de amargura y desencanto. "¿Y para llegar a esto se luchó tanto?" "¿Alguna vez te imaginaste que el Frente fuera a hacer una cosa así?" "Los que dejaron su pellejo, ¿para qué fue?" "¿Me vas a decir que no se podía hacer mejor?" "¡Yo no voté para esto!"
Si se trata de admitir que en estos seis años hubo cosas profundamente negativas y graves, nadie lo puede poner en duda y en realidad no debe haber nadie, en el FA, que en su conciencia no lo sepa. La decepción y la amargura no son injustas porque no haya críticas válidas y de peso. Pero sí van erradas cuando se limitan a cargar esos reproches en el platillo negro de la balanza y la ponen en marcha sin más. Esto no significa decir que lo mal hecho pueda justificarse en nombre de otros aciertos o logros, ni negar que todo podría haber sido mejor. Siempre las cosas se podrían haber hecho mejor. Como también, ¡y no hay derecho a no pensarlo!, un primer gobierno del FA podría haber sido peor, o mucho peor, o muchísimo peor; y a la hora de la verdad no está de más preguntarnos qué es lo que, en medio de nuestras expectativas enormes y nuestros entusiasmos desatados, vaticinábamos en realidad como grado probable de éxito y acierto del FA cuando se iniciara en el gobierno.
Porque en esto hay algunas verdades que es inútil callar, tan enormes como obvias. Había un aprendizaje que recorrer cuando se cargó sobre las espaldas una máquina tan endemoniada como la del Estado, con mecanismos tan rechinantes como los del gobierno uruguayo; y es propio del aprendiz que rompa una pieza o estropee una herramienta. La segunda verdad que es obligatorio descubrir es que no somos perfectos. El FA, sus estructuras, sus militantes, individual y colectivamente, tienen esta cualidad bastante poco asombrosa: no son perfectos. Entre el par de miles de personas a quienes había que confiar tareas de gestión pública en cargos políticos hubo quienes no lograron cumplirlas a la altura de lo esperado, y también hubo quienes resultaron no ser dignos de ello. Y una tercera verdad que tampoco puede ser una revelación: las circunstancias (del país, del mundo, del momento) ponen límites e imponen ritmos cuyo trazado no sigue los contornos de lo que nosotros desearíamos. Después de cinco años del primer gobierno frenteamplista, José Mujica, al asumir el relevo, dijo esto ante el país: "El Frente Amplio tuvo que aceptar duras lecciones de la realidad. Descubrimos que gobernar era bastante más difícil de lo que pensábamos, que los recursos fiscales son finitos y las demandas sociales infinitas; que la burocracia tiene vida propia; que la macroeconomía tiene reglas ingratas pero obligatorias, y hasta tuvimos que aprender, con mucho dolor y con vergüenza, que no toda nuestra gente era inmune a la corrupción." Son palabras penosas, y hacía falta grandeza para decirlas. Pero pensemos si hay una sola entre todas ellas que no sea verdad rigurosa.
* * * * *
Hace seis años, el Sistema Nacional de Salud era una frase y una bandera. Los Consejos de Salarios eran recuerdos de los abuelos. El salario mínimo era de 1.310 pesos mensuales. La desocupación era el doble de la actual. Los trabajadores rurales eran parias olvidados por las leyes, y también los empleados domésticos. Los crímenes de la dictadura eran oficialmente una fábula de los resentidos; ningún militar había pisado la entrada de una cárcel ni de un juzgado, y los cuarteles eran un país aparte cerrado a cal y canto. Los planes del MIDES no existían y el MIDES tampoco. Ceibal solo podía ser un bosque de ceibos.
¿Cuántos son los servicios, los ministerios, las intendencias, de los que no se habla porque trabajan digna y calladamente? ¿Cuántos de ellos fueron antes calamidades nacionales, antros de delincuencia o covachas tradicionales de politiquería?
Sepamos y digamos que en el gobierno del FA hay cosas mal hechas y cosas sin hacer. Exijamos cumplimiento y responsabilidad; es nuestro derecho y hasta nuestro deber. Pongámonos en el bando de los exigentes; neguémonos a transar con la irresponsabilidad, con la inepcia y, ¡sobre todo!, con cualquier cosa peor. Pero demos a la crítica y la exigencia la fuerza que solo pueden tener cuando parten de una actitud ecuánime.
El gobierno del FA merece en su carné de notas un Debe esmerarse más. Ya lo recibió en las elecciones del año pasado. Pero fue promovido con justicia. Sepámoslo y digámoslo también.
El imperfecto gobierno del Frente Amplio merece la confianza que se le ratificó. Para decirlo en primera persona, ya que todo esto es una reflexión personal: después de seis años de gobierno del Frente, soy frenteamplista como durante cuarenta años y mi ínfimo grano de arena me enorgullece. El Frente Amplio tiene, junto con mi crítica y mis preocupaciones, mi firme preferencia, mi voto y mis esperanzas.
23 feb 2011
"CRISIS" DE MEDIO ORIENTE
Estamos conmovidos por todo lo que esta ocurriendo en medio oriente,
pero ello no debe distraernos de las verdaderas causas que lo provocan,
sin tener en cuenta el estado actual de las economias del primer mundo.
La tremenda crisis financiera y especulativa por la que atraviesan los
paises desarrollados, su avidez de recursos que provienen del resto del
mundo -sobre todo energia y materia prima barata- han tenido la impronta
de alcanzarlos a cualquier precio, sin que se rasgaran las vestiduras al
sostener gobiernos afines de toda calaña soguzgando voluntades bajo el
terror o el sometimiento invasor, creando conflictos o exacerbando las
posiciones fundamentalistas con un claro sentido geopolitico.
Seria ingenuo pensar que atras de estos movimientos -legitimos y masivos-
no se esconde una clara intencion de debilitar el fragil equilibrio entre
judios y arabes,dando cabida a la participacion mas efectiva y por ende
menos negociadora, de militares mas radicalizados en el ejercicio del poder
que solo traera aparejada una nueva escalada belicista en la region.
No creo que sea casual que el principal instigador de los legitimos levantamientos populares , sea precisamente el director de Google para la region
-con todo lo que ello significa- y que la simultaneidad en diversos paises provenga de un plan unificado donde no hay, hasta donde hemos podido ver un “que se vayan todos” sino un recambio de figuras en el primer orden y un ascenso del PODER MILITAR en las decisiones y el gobierno y es dificil creer que cambie la situacion dramatica de una poblacion sufriente.Las depresiones economicas se han solucionado con guerras.El crack de los 30 genero la mas cruel en vidas humanas, hoy en apariencia no existiria tal peligro, pues entonces hay que crearlo.La situacion de aislacion y continuos escarceos con Iran sumados a estos ingentes esfuerzos por sumar mas paises con regimenes fundamentalistas, no deja de ser algo preocupante, sobre todo porque alli hay recursos infinitos para solventar presupuestos de guerra, por donde se dilapidan billones de petrodolares en armar ejercitos y empobrecer aun
mas a una poblacion que la mira de afuera.Ojala estos movimientos traigan aparejados esos cambios tan necesarios para modificar esta dura realidad, pero en lo que me es personal, mi
escepticismo aumenta a medida que pasan los dias y se conocen mas elementos que demuestran que no hay plan politico alternativo ni dirigentes con peso para promover otra cosa que no sean los ya clasicos y gastados generales de las fuerzas armadas, cuya ideologia precisamente no es la paz.
pero ello no debe distraernos de las verdaderas causas que lo provocan,
sin tener en cuenta el estado actual de las economias del primer mundo.
La tremenda crisis financiera y especulativa por la que atraviesan los
paises desarrollados, su avidez de recursos que provienen del resto del
mundo -sobre todo energia y materia prima barata- han tenido la impronta
de alcanzarlos a cualquier precio, sin que se rasgaran las vestiduras al
sostener gobiernos afines de toda calaña soguzgando voluntades bajo el
terror o el sometimiento invasor, creando conflictos o exacerbando las
posiciones fundamentalistas con un claro sentido geopolitico.
Seria ingenuo pensar que atras de estos movimientos -legitimos y masivos-
no se esconde una clara intencion de debilitar el fragil equilibrio entre
judios y arabes,dando cabida a la participacion mas efectiva y por ende
menos negociadora, de militares mas radicalizados en el ejercicio del poder
que solo traera aparejada una nueva escalada belicista en la region.
No creo que sea casual que el principal instigador de los legitimos levantamientos populares , sea precisamente el director de Google para la region
-con todo lo que ello significa- y que la simultaneidad en diversos paises provenga de un plan unificado donde no hay, hasta donde hemos podido ver un “que se vayan todos” sino un recambio de figuras en el primer orden y un ascenso del PODER MILITAR en las decisiones y el gobierno y es dificil creer que cambie la situacion dramatica de una poblacion sufriente.Las depresiones economicas se han solucionado con guerras.El crack de los 30 genero la mas cruel en vidas humanas, hoy en apariencia no existiria tal peligro, pues entonces hay que crearlo.La situacion de aislacion y continuos escarceos con Iran sumados a estos ingentes esfuerzos por sumar mas paises con regimenes fundamentalistas, no deja de ser algo preocupante, sobre todo porque alli hay recursos infinitos para solventar presupuestos de guerra, por donde se dilapidan billones de petrodolares en armar ejercitos y empobrecer aun
mas a una poblacion que la mira de afuera.Ojala estos movimientos traigan aparejados esos cambios tan necesarios para modificar esta dura realidad, pero en lo que me es personal, mi
escepticismo aumenta a medida que pasan los dias y se conocen mas elementos que demuestran que no hay plan politico alternativo ni dirigentes con peso para promover otra cosa que no sean los ya clasicos y gastados generales de las fuerzas armadas, cuya ideologia precisamente no es la paz.
4 feb 2011
HOMENAJE 40 AÑOS DEL FRENTE AMPLIO
DECLARACIÓN CONSTITUTIVA
El Movimiento por el Gobierno del Pueblo, lista 99; el Partido Demócrata
Cristiano; el Movimiento Blanco Popular y Progresista; el Frente Izquierda de
Liberación, el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Socialista
(Movimiento Socialista); el Movimiento Herrerista, lista 58; los Grupos de
Acción Unificadora; el Partido Obrero Revolucionario (Trotskista); el
Movimiento Revolucionario Oriental y el Comité Ejecutivo Provisorio de los
ciudadanos que formularon el llamamiento del 7 de Octubre próximo pasado,
reunidos a invitación del Frente del Pueblo, hemos convenido en formular la
siguiente declaración política que constituye el primer documento del Frente
Amplio.
El gobierno de la Oligarquía
La profunda crisis estructural que el país padece desde hace décadas, su
dependencia del extranjero y el predominio de una oligarquía en directa
connivencia con el imperialismo, han ido creando, por un lado, hondas
tensiones sociales y por otro, un clima de preocupación colectiva sobre el
destino mismo de la nacionalidad oriental. Cuando el deterioro económico
desembocó en un proceso inflacionario paralizante de toda posibilidad de
desarrollo, la oligarquía encontró, en el gobierno actual, un coherente intérprete
político de su propia respuesta ante la crisis. Ambos pretendieron establecer un
orden basado en el despotismo; atropellaron las libertades públicas y sindicales;
agredieron física y materialmente a la Universidad y a la enseñanza media;
empobrecieron a los trabajadores al congelar realmente los salarios y
nominalmente los precios; redujeron la capacidad adquisitiva de los ingresos de
funcionarios y empleados, jubilados y pensionistas y vastos sectores de capas
medias; asfixiaron a modestos y medianos industriales, comerciantes y
productores rurales; paralizaron las fuerzas productivas y desalentaron el
trabajo; desmantelaron resortes vitales de la economía nacional como los
bancos oficiales, el Frigorífico Nacional, los entes energéticos y los servicios de
transporte. Enajenaron progresivamente – por la sumisión a las recetas del
Fondo Monetario, por el endeudamiento externo, por la contratación de
empréstitos lesivos, por la complicidad en la evasión criminal de divisas - la
soberanía del país.
Todo ello para mantener intacto los privilegios de una minoría apátrida y
parasitaria en alianza con las fuerzas regresivas del poder imperial. La Republica
camina hacia la ignominiosa condición de una colonia de los Estados Unidos.
La resistencia popular
El pueblo lúcido, su clase trabajadora y su juventud estudiantil, los
creadores y difusores de la cultura, los partidos políticos progresistas,
enfrentaron esa conducta antinacional y antipopular defendiendo la existencia
de la nación, por hacerlo, sufrieron vejaciones, privaciones de libertad,
destituciones, confiscaciones, proscripciones, torturas y crímenes,
cercenamiento de derechos y clausura de órganos de expresión, toda una gama
de atropellos que parecían relegados a la oscura peripecia de pasados tiempos.
Sangre juvenil y obrera regó las calles, porque la voluntad libertaria del pueblo
uruguayo, su dignidad y decoro y la creciente comprensión de las causas
profundas de este desorbitado ejercicio del poder, exigía una respuesta que no se
amilanó ante la saña represiva y fue forjando, en la dura experiencia de lucha,
las bases de la unidad popular.
Una polarización inevitable
La coyuntura histórica conducía a una polarización entre el pueblo y la
oligarquía que se hubiera cumplido de cualquier modo, ya que los trabajadores,
los estudiantes y todos los sectores progresistas resistieron las imposiciones
antinacionales. Pero la regresividad y violencia de la política gubernamental, sin
precedentes, en el correr del siglo, ofició como un acelerador en el proceso de
enfrentamiento, en la conciencia colectiva de cambios urgentes y profundos, en
la necesidad de instrumentar un aparato político capaz de aglutinar las fuerzas
populares auténticamente nacionales para agotar las vías democráticas a fin de
que el pueblo, mediante su lucha y su movilización, realizara las grandes
transformaciones por las que el país entero clama.
La unidad política de las corrientes progresistas que culmina con la
formación del Frente Amplio - cerrando un ciclo en la historia del país y
abriendo, simultáneamente, otro de esperanza y fe en el futuro –, se gestó en la
lucha del pueblo contra la filosofía fascistizante de la fuerza. Y esa unión, por
su esencia y por su origen, por tener al pueblo como protagonista, ha permitido
agrupar fraternalmente a los colorados y blancos, a demócratas cristianos y
marxistas, a hombres y mujeres de ideologías, concepciones religiosas y
filosofías diferentes, a trabajadores, estudiantes, docentes, sacerdotes y pastores,
pequeños y medianos productores, industriales y comerciantes, civiles y
militares, intelectuales y artistas, en una palabra, a todos los representantes del
trabajo y la cultura, a los legítimos voceros de la entraña misma de la
nacionalidad. Porque es un movimiento profundo que enraíza con las puras
tradiciones del país, que recoge y venera las construcciones que vienen del
fondo de la historia, y tiene, simultáneamente claros objetivos para alcanzar un
provenir venturoso, siente que su vertiente más honda lo enlaza con la
esclarecida, insobornable y combatiente gesta del artiguismo.
Las bases programáticas de la unidad
En esta dramática circunstancia, consciente de nuestra responsabilidad y
convencidos de que ninguna fuerza política aislada sería capaz de abrir una
alternativa cierta de poder al pueblo organizado, hemos entendido que
constituye un imperativo de la hora, concertar nuestros esfuerzos, mediante un
acuerdo político, para establecer un programa destinado a superar la crisis
estructural, a restituir al país su destino de nación independiente y a reintegrar
al pueblo el pleno ejercicio de su libertades y de sus derechos individuales,
políticos y sindicales. Un programa de contenido democrático y
antiimperialista que establezca el control y la dirección planificada y
nacionalizada de los puntos claves del sistema económico para sacar al país de
su estancamiento, redistribuir de modo equitativo el ingreso, aniquilar el
predominio de la oligarquía de intermediarios, banqueros y latifundistas y
realizar una política de efectiva libertad y bienestar, basada en el esfuerzo
productivo de todos los habitantes de la República.
Expresamos nuestro hondo convencimiento de que la construcción de una
sociedad justa, con sentido nacional y progresista, liberada de la tutela imperial
es imposible en los esquemas de un régimen dominado por el gran capital. La
ruptura con este sistema es una condición ineludible de un proceso de cambio de
sus caducas estructuras y de conquista de la efectiva independencia de la nación.
Ello exigirá, a su tiempo, la modificación del ordenamiento jurídico –
institucional, a efectos de facilitar las imprescindibles trasformaciones que
procura.
Concebimos este esfuerzo nacional como parte de la lucha por la
liberación y desarrollo de los pueblos del Tercer Mundo en general, de la cual
somos solidarios, y en particular, de la que tiene por escenario a nuestra
América Latina, en donde, como hace mas de un siglo y medio, la insurgencia
de sus pueblos, habrá de desembocar en la conquista de la segunda y definitiva
emancipación.
Declaración y llamamiento
Por los fundamentos expuestos, hemos resuelto:
1°) Constituir un frente político unitario – Frente Amplio – mediante la
conjunción de las fuerzas políticas y de la ciudadanía independiente que firman
este documento, para plantear la lucha de inmediato, en todos los campos, tanto
en la oposición a la actual tiranía o a quienes pretendan continuarla, como en el
gobierno. Este Frente Amplio esta abierto a la incorporación de otras fuerzas
políticas que alienten su misma concepción nacional progresista y democrática
avanzada.
2°) Contraer en este mismo acto, el formal compromiso de establecer un
programa común, ceñirnos a él en la lucha fraternal y solidaria colaboración, así
como actuar coordinadamente en todos los campos de acción política, sobre la
base de que atribuimos al pueblo, organizado democráticamente, el papel
protagónico en el proceso histórico.
3°) Establecer que esta coalición de fuerzas - que no es una fusión y
donde cada uno de sus partícipes mantiene su identidad -, ha de estar dotada de
una organización con núcleos de base y autoridades comunes, mandato
imperativo y demás mecanismos de disciplina que aseguren el cumplimiento
efectivo de los compromisos postulados convenidos
4°) Declarar que el objetivo fundamental del Frente Amplio es la acción
política permanente y no la contienda electoral; al mismo tiempo afrontará
unido las instancias comiciales, con soluciones honestas y claras que restituyan
a la ciudadanía la disposición de su destino, evitado la actual falsificación de su
voluntad.
En función de estos principios y objetivos convocamos al pueblo a
incorporarse al Frente Amplio y a participar activamente en la lucha y en los
trabajos que emprendemos.
Montevideo, febrero 5 de 1971
El Movimiento por el Gobierno del Pueblo, lista 99; el Partido Demócrata
Cristiano; el Movimiento Blanco Popular y Progresista; el Frente Izquierda de
Liberación, el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Socialista
(Movimiento Socialista); el Movimiento Herrerista, lista 58; los Grupos de
Acción Unificadora; el Partido Obrero Revolucionario (Trotskista); el
Movimiento Revolucionario Oriental y el Comité Ejecutivo Provisorio de los
ciudadanos que formularon el llamamiento del 7 de Octubre próximo pasado,
reunidos a invitación del Frente del Pueblo, hemos convenido en formular la
siguiente declaración política que constituye el primer documento del Frente
Amplio.
El gobierno de la Oligarquía
La profunda crisis estructural que el país padece desde hace décadas, su
dependencia del extranjero y el predominio de una oligarquía en directa
connivencia con el imperialismo, han ido creando, por un lado, hondas
tensiones sociales y por otro, un clima de preocupación colectiva sobre el
destino mismo de la nacionalidad oriental. Cuando el deterioro económico
desembocó en un proceso inflacionario paralizante de toda posibilidad de
desarrollo, la oligarquía encontró, en el gobierno actual, un coherente intérprete
político de su propia respuesta ante la crisis. Ambos pretendieron establecer un
orden basado en el despotismo; atropellaron las libertades públicas y sindicales;
agredieron física y materialmente a la Universidad y a la enseñanza media;
empobrecieron a los trabajadores al congelar realmente los salarios y
nominalmente los precios; redujeron la capacidad adquisitiva de los ingresos de
funcionarios y empleados, jubilados y pensionistas y vastos sectores de capas
medias; asfixiaron a modestos y medianos industriales, comerciantes y
productores rurales; paralizaron las fuerzas productivas y desalentaron el
trabajo; desmantelaron resortes vitales de la economía nacional como los
bancos oficiales, el Frigorífico Nacional, los entes energéticos y los servicios de
transporte. Enajenaron progresivamente – por la sumisión a las recetas del
Fondo Monetario, por el endeudamiento externo, por la contratación de
empréstitos lesivos, por la complicidad en la evasión criminal de divisas - la
soberanía del país.
Todo ello para mantener intacto los privilegios de una minoría apátrida y
parasitaria en alianza con las fuerzas regresivas del poder imperial. La Republica
camina hacia la ignominiosa condición de una colonia de los Estados Unidos.
La resistencia popular
El pueblo lúcido, su clase trabajadora y su juventud estudiantil, los
creadores y difusores de la cultura, los partidos políticos progresistas,
enfrentaron esa conducta antinacional y antipopular defendiendo la existencia
de la nación, por hacerlo, sufrieron vejaciones, privaciones de libertad,
destituciones, confiscaciones, proscripciones, torturas y crímenes,
cercenamiento de derechos y clausura de órganos de expresión, toda una gama
de atropellos que parecían relegados a la oscura peripecia de pasados tiempos.
Sangre juvenil y obrera regó las calles, porque la voluntad libertaria del pueblo
uruguayo, su dignidad y decoro y la creciente comprensión de las causas
profundas de este desorbitado ejercicio del poder, exigía una respuesta que no se
amilanó ante la saña represiva y fue forjando, en la dura experiencia de lucha,
las bases de la unidad popular.
Una polarización inevitable
La coyuntura histórica conducía a una polarización entre el pueblo y la
oligarquía que se hubiera cumplido de cualquier modo, ya que los trabajadores,
los estudiantes y todos los sectores progresistas resistieron las imposiciones
antinacionales. Pero la regresividad y violencia de la política gubernamental, sin
precedentes, en el correr del siglo, ofició como un acelerador en el proceso de
enfrentamiento, en la conciencia colectiva de cambios urgentes y profundos, en
la necesidad de instrumentar un aparato político capaz de aglutinar las fuerzas
populares auténticamente nacionales para agotar las vías democráticas a fin de
que el pueblo, mediante su lucha y su movilización, realizara las grandes
transformaciones por las que el país entero clama.
La unidad política de las corrientes progresistas que culmina con la
formación del Frente Amplio - cerrando un ciclo en la historia del país y
abriendo, simultáneamente, otro de esperanza y fe en el futuro –, se gestó en la
lucha del pueblo contra la filosofía fascistizante de la fuerza. Y esa unión, por
su esencia y por su origen, por tener al pueblo como protagonista, ha permitido
agrupar fraternalmente a los colorados y blancos, a demócratas cristianos y
marxistas, a hombres y mujeres de ideologías, concepciones religiosas y
filosofías diferentes, a trabajadores, estudiantes, docentes, sacerdotes y pastores,
pequeños y medianos productores, industriales y comerciantes, civiles y
militares, intelectuales y artistas, en una palabra, a todos los representantes del
trabajo y la cultura, a los legítimos voceros de la entraña misma de la
nacionalidad. Porque es un movimiento profundo que enraíza con las puras
tradiciones del país, que recoge y venera las construcciones que vienen del
fondo de la historia, y tiene, simultáneamente claros objetivos para alcanzar un
provenir venturoso, siente que su vertiente más honda lo enlaza con la
esclarecida, insobornable y combatiente gesta del artiguismo.
Las bases programáticas de la unidad
En esta dramática circunstancia, consciente de nuestra responsabilidad y
convencidos de que ninguna fuerza política aislada sería capaz de abrir una
alternativa cierta de poder al pueblo organizado, hemos entendido que
constituye un imperativo de la hora, concertar nuestros esfuerzos, mediante un
acuerdo político, para establecer un programa destinado a superar la crisis
estructural, a restituir al país su destino de nación independiente y a reintegrar
al pueblo el pleno ejercicio de su libertades y de sus derechos individuales,
políticos y sindicales. Un programa de contenido democrático y
antiimperialista que establezca el control y la dirección planificada y
nacionalizada de los puntos claves del sistema económico para sacar al país de
su estancamiento, redistribuir de modo equitativo el ingreso, aniquilar el
predominio de la oligarquía de intermediarios, banqueros y latifundistas y
realizar una política de efectiva libertad y bienestar, basada en el esfuerzo
productivo de todos los habitantes de la República.
Expresamos nuestro hondo convencimiento de que la construcción de una
sociedad justa, con sentido nacional y progresista, liberada de la tutela imperial
es imposible en los esquemas de un régimen dominado por el gran capital. La
ruptura con este sistema es una condición ineludible de un proceso de cambio de
sus caducas estructuras y de conquista de la efectiva independencia de la nación.
Ello exigirá, a su tiempo, la modificación del ordenamiento jurídico –
institucional, a efectos de facilitar las imprescindibles trasformaciones que
procura.
Concebimos este esfuerzo nacional como parte de la lucha por la
liberación y desarrollo de los pueblos del Tercer Mundo en general, de la cual
somos solidarios, y en particular, de la que tiene por escenario a nuestra
América Latina, en donde, como hace mas de un siglo y medio, la insurgencia
de sus pueblos, habrá de desembocar en la conquista de la segunda y definitiva
emancipación.
Declaración y llamamiento
Por los fundamentos expuestos, hemos resuelto:
1°) Constituir un frente político unitario – Frente Amplio – mediante la
conjunción de las fuerzas políticas y de la ciudadanía independiente que firman
este documento, para plantear la lucha de inmediato, en todos los campos, tanto
en la oposición a la actual tiranía o a quienes pretendan continuarla, como en el
gobierno. Este Frente Amplio esta abierto a la incorporación de otras fuerzas
políticas que alienten su misma concepción nacional progresista y democrática
avanzada.
2°) Contraer en este mismo acto, el formal compromiso de establecer un
programa común, ceñirnos a él en la lucha fraternal y solidaria colaboración, así
como actuar coordinadamente en todos los campos de acción política, sobre la
base de que atribuimos al pueblo, organizado democráticamente, el papel
protagónico en el proceso histórico.
3°) Establecer que esta coalición de fuerzas - que no es una fusión y
donde cada uno de sus partícipes mantiene su identidad -, ha de estar dotada de
una organización con núcleos de base y autoridades comunes, mandato
imperativo y demás mecanismos de disciplina que aseguren el cumplimiento
efectivo de los compromisos postulados convenidos
4°) Declarar que el objetivo fundamental del Frente Amplio es la acción
política permanente y no la contienda electoral; al mismo tiempo afrontará
unido las instancias comiciales, con soluciones honestas y claras que restituyan
a la ciudadanía la disposición de su destino, evitado la actual falsificación de su
voluntad.
En función de estos principios y objetivos convocamos al pueblo a
incorporarse al Frente Amplio y a participar activamente en la lucha y en los
trabajos que emprendemos.
Montevideo, febrero 5 de 1971
23 ene 2011
LA INFORMACION Y EL ESTADO
EL ESTADO Y LA INFORMACION (Parte I)
Nuestro analisis de hoy , toma como base los
conceptos información y Estado que se manejan
habitualmente, dejando de lado interpretaciones
academicas y lingüísticas que no hacen al debate.
El primer enfoque abarca el concepto de igualdad
que parte de un supuesto de que todos tenemos
las mismas oportunidades a la hora de tomar
decisiones de cualquier tipo, cuando la realidad
demuestra que solo una parte de ella esta en
condiciones de “ver” las mejores opciones.
Es aquí donde la funcion del estado deberia ser
un garante y hoy es un espectador mas.
La segunda cuestion es la fabricación por parte
de los mass-media de una realidad condicionada
a sus intereses, mas sutil y cuyo componenente
principal es la rentabilidad del negocio de “informar”.
Dentro de este panorama, cabria ver que papel
cumplen hoy los medios alternativos o aquellos
que ven la realidad desde otra optica.
El objetivo del analisis es repensar como hacemos
para que la mayor cantidad de individuos posibles
tenga los elementos para comprender mejor los
procesos economicos, de manera de privilegiar
el interes comun sin desmedro de su individualidad.
La información es poder. En cualquier ambito donde
alguien posea elementos de decisión de la que otros
carezcan, presupone una ventaja que, según donde
se produzca, beneficiara al poseedor y esto es algo
tan natural como espontaneo en la sociedad.
Si hablamos en terminos economicos , presupondra
mayor plusvalía, si lo hacemos desde el punto de vista
de la educación,-por ejemplo- aquellos de mayor
capacitacion tendran en teoria las mejores opciones.
Y esto es asi por la dinamica propia y evolutiva de
esto que se ha dado en llamar capitalismo de mercado,
con una idea de democracia cuyos valores pre-establecidos
se han arraigado de manera tal, que hoy
se los ve como normales cuando en la realidad, su
funcion principal es preservar el status quo.
El Estado a quien le fue confiada esta responsabilidad
ha mantenido a traves del tiempo una miopía , al menos
en occidente , que solo ha privilegiado el avance del
interes privado en manejar los resortes del aspecto
economico y nuestras universidades se han desarro-
llado a partir de estas premisas, reservando la funcion
social de menor rentabilidad y mayor costo a TODO
LO QUE ES PUBLICO.El auge de una educación
elitista y enfocada al aspecto economico , favorecida
en el caso de EE.UU por empresas multinacionales
por poner solo un ejemplo, demuestra que el nivel
de decisión de una parte menor de la sociedad,
la de mayor poder adquisitivo , privilegia esta concentración,
manteniendo en la sociedad la ilusion de igualdad
con que sueña todo estudiante del tercer mundo.
Quizas la gran diferencia radica en los contenidos.
Mientras lo publico hace hincapié en la profusion de
datos y se vuelca a lo social, las privadas y en particular
las que mayores costos requieren para su ingreso,
-tipo Oxford- se vuelcan decididamente al estudio de
como funciona la sociedad y cual es la manera de
sacarle el mayor provecho posible, sin medir las
consecuencias ni pensar en la miseria de Africa o
los asentamientos precarios de Latinoamérica.
Esta forma de ver la realidad,fácilmente visible en
la sociedad actual ha dado como fruto una desigualdad
que tras el eufemismo de liberalismo, neo-liberalismo
y muchas mas, defienden a ultranza el interes privado,
se benefician del sitema juridico que les da sustento,
-para desprestigiar todo tipo de control, que pudiera
impedirles ejercer sus negocios-y transforman esa realidad
perversa, en supuestos beneficios de la “libertad”.
Nada de esto podria ser posible sin una estructura
mediatica que informe y justifique ese accionar y
para esto, nada mejor que asociar mediante la publicidad
a TODO EL APARATO INFORMATIVO de manera de
tener, frente a cualquier problema, el aval social.
Esto que parece tan ingenuo es el núcleo central del
proceso de legitimizacion de las desigualdades,
avaladas por un Estado que aporta en publicidad como
socio tonto para que esta forma de desarrollo de la
la opinión publica no ponga trabas a los “emprendedores”.
La expansion exponencial de la tecnología informativa
no ha traido mas claridad a lo que habia,de por si poca,
sino que por el contrario, ha sumado a traves de sus
nuevos equipos, mayor cantidad de adherentes que
sumidos en la ilusion del progreso, no hacen mas que
engordar un rebaño de nuevos conformistas.
Hoy conocer que pasa en Tunez, cuantas huelgas hay
en Grecia o como se transforma la sociedad china, no
cambia una vision global de conformacion de las
estructuras de gobierno y acumulación, porque esto
no esta en juego, el sistema de intercambio creado
en las sociedades modernas y basado en la intermediación
bancaria goza de muy buena salud.
Y esto es asi porque este modelo privilegia las
asociaciones anonimas, de socios anonimos y empresas
de capitales anonimos, cuyo fin principal es la evasión
impositiva en desmedro del interes comun, -ya que
un estado desfinanciado debe necesariamente obtener
recursos del consumo y no de la renta finaciera por
ejemplo- para garantizarle a los beneficiarios , seguridad
juridica para que lo puedan seguir haciendo, seguridad
coactiva para que no se les toque nada, secreto bancario
cajas de seguridad y otras formas de privilegios que les
garantiza continuidad en el tiempo….
Esta realidad de ficcion que las multinacionales de la
información estandarizan, es un limitante a la formación
de conciencias para cambios necesarios, y el hecho de
haber en las redes sociales canales de comunicación
diferentes , no hace a la calidad de ver opciones trans-
formadoras, ya que se las utiliza con un claro sentido
de consumo de tecnología y no como herramienta de
cambio o transformación.
Creer que internet y todas las variantes informativas
traen de por si ideas liberalizadoras , es desconocer quien
o quienes fabrican esas realidades paralelas que año
a año nos sumen en la pobreza, el desamparo y muchas
otras formas de dependencia , que a esta altura
ya parecen ser parte de nuestra diaria realidad,
mas alla de estar al dia de todo lo que pasa en el mundo.
Nuestro analisis de hoy , toma como base los
conceptos información y Estado que se manejan
habitualmente, dejando de lado interpretaciones
academicas y lingüísticas que no hacen al debate.
El primer enfoque abarca el concepto de igualdad
que parte de un supuesto de que todos tenemos
las mismas oportunidades a la hora de tomar
decisiones de cualquier tipo, cuando la realidad
demuestra que solo una parte de ella esta en
condiciones de “ver” las mejores opciones.
Es aquí donde la funcion del estado deberia ser
un garante y hoy es un espectador mas.
La segunda cuestion es la fabricación por parte
de los mass-media de una realidad condicionada
a sus intereses, mas sutil y cuyo componenente
principal es la rentabilidad del negocio de “informar”.
Dentro de este panorama, cabria ver que papel
cumplen hoy los medios alternativos o aquellos
que ven la realidad desde otra optica.
El objetivo del analisis es repensar como hacemos
para que la mayor cantidad de individuos posibles
tenga los elementos para comprender mejor los
procesos economicos, de manera de privilegiar
el interes comun sin desmedro de su individualidad.
La información es poder. En cualquier ambito donde
alguien posea elementos de decisión de la que otros
carezcan, presupone una ventaja que, según donde
se produzca, beneficiara al poseedor y esto es algo
tan natural como espontaneo en la sociedad.
Si hablamos en terminos economicos , presupondra
mayor plusvalía, si lo hacemos desde el punto de vista
de la educación,-por ejemplo- aquellos de mayor
capacitacion tendran en teoria las mejores opciones.
Y esto es asi por la dinamica propia y evolutiva de
esto que se ha dado en llamar capitalismo de mercado,
con una idea de democracia cuyos valores pre-establecidos
se han arraigado de manera tal, que hoy
se los ve como normales cuando en la realidad, su
funcion principal es preservar el status quo.
El Estado a quien le fue confiada esta responsabilidad
ha mantenido a traves del tiempo una miopía , al menos
en occidente , que solo ha privilegiado el avance del
interes privado en manejar los resortes del aspecto
economico y nuestras universidades se han desarro-
llado a partir de estas premisas, reservando la funcion
social de menor rentabilidad y mayor costo a TODO
LO QUE ES PUBLICO.El auge de una educación
elitista y enfocada al aspecto economico , favorecida
en el caso de EE.UU por empresas multinacionales
por poner solo un ejemplo, demuestra que el nivel
de decisión de una parte menor de la sociedad,
la de mayor poder adquisitivo , privilegia esta concentración,
manteniendo en la sociedad la ilusion de igualdad
con que sueña todo estudiante del tercer mundo.
Quizas la gran diferencia radica en los contenidos.
Mientras lo publico hace hincapié en la profusion de
datos y se vuelca a lo social, las privadas y en particular
las que mayores costos requieren para su ingreso,
-tipo Oxford- se vuelcan decididamente al estudio de
como funciona la sociedad y cual es la manera de
sacarle el mayor provecho posible, sin medir las
consecuencias ni pensar en la miseria de Africa o
los asentamientos precarios de Latinoamérica.
Esta forma de ver la realidad,fácilmente visible en
la sociedad actual ha dado como fruto una desigualdad
que tras el eufemismo de liberalismo, neo-liberalismo
y muchas mas, defienden a ultranza el interes privado,
se benefician del sitema juridico que les da sustento,
-para desprestigiar todo tipo de control, que pudiera
impedirles ejercer sus negocios-y transforman esa realidad
perversa, en supuestos beneficios de la “libertad”.
Nada de esto podria ser posible sin una estructura
mediatica que informe y justifique ese accionar y
para esto, nada mejor que asociar mediante la publicidad
a TODO EL APARATO INFORMATIVO de manera de
tener, frente a cualquier problema, el aval social.
Esto que parece tan ingenuo es el núcleo central del
proceso de legitimizacion de las desigualdades,
avaladas por un Estado que aporta en publicidad como
socio tonto para que esta forma de desarrollo de la
la opinión publica no ponga trabas a los “emprendedores”.
La expansion exponencial de la tecnología informativa
no ha traido mas claridad a lo que habia,de por si poca,
sino que por el contrario, ha sumado a traves de sus
nuevos equipos, mayor cantidad de adherentes que
sumidos en la ilusion del progreso, no hacen mas que
engordar un rebaño de nuevos conformistas.
Hoy conocer que pasa en Tunez, cuantas huelgas hay
en Grecia o como se transforma la sociedad china, no
cambia una vision global de conformacion de las
estructuras de gobierno y acumulación, porque esto
no esta en juego, el sistema de intercambio creado
en las sociedades modernas y basado en la intermediación
bancaria goza de muy buena salud.
Y esto es asi porque este modelo privilegia las
asociaciones anonimas, de socios anonimos y empresas
de capitales anonimos, cuyo fin principal es la evasión
impositiva en desmedro del interes comun, -ya que
un estado desfinanciado debe necesariamente obtener
recursos del consumo y no de la renta finaciera por
ejemplo- para garantizarle a los beneficiarios , seguridad
juridica para que lo puedan seguir haciendo, seguridad
coactiva para que no se les toque nada, secreto bancario
cajas de seguridad y otras formas de privilegios que les
garantiza continuidad en el tiempo….
Esta realidad de ficcion que las multinacionales de la
información estandarizan, es un limitante a la formación
de conciencias para cambios necesarios, y el hecho de
haber en las redes sociales canales de comunicación
diferentes , no hace a la calidad de ver opciones trans-
formadoras, ya que se las utiliza con un claro sentido
de consumo de tecnología y no como herramienta de
cambio o transformación.
Creer que internet y todas las variantes informativas
traen de por si ideas liberalizadoras , es desconocer quien
o quienes fabrican esas realidades paralelas que año
a año nos sumen en la pobreza, el desamparo y muchas
otras formas de dependencia , que a esta altura
ya parecen ser parte de nuestra diaria realidad,
mas alla de estar al dia de todo lo que pasa en el mundo.
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