Una historia de padres y fantasmas (cruces entre Bachelet y Matthei) -
Por Ariel Dorfman
11 noviembre, 2013 Análisis/Documentos
El general Fernando Matthei, otrora comandante en jefe de la fuerza aérea chilena, habrá de despertarse el domingo 17 de noviembre anticipando un día excepcional, donde tendrá la oportunidad única de votar por su propia hija Evelyn como candidata a la presidencia, un día en que espera que no le ronden resquemores y fantasmas.
Falta que le hace a Evelyn Matthei, que representa la alianza derechista que actualmente gobierna Chile, el sufragio de su padre, ya que no sólo parece asegurada su contundente derrota a manos de la ex presidenta Michelle Bachelet, un resultado desdoroso que puede suscitar una crisis letal en la derecha chilena.
Me pregunto qué va a sentir el general Matthei cuando vea en la papeleta electoral el apellido Bachelet junto al suyo. ¿Recordará que hay un chileno, un íntimo amigo suyo, camarada de toda la vida, un general de Aviación que no podrá emitir su voto en estas elecciones? ¿Pensará Fernando Matthei en Alberto Bachelet, padre de Michelle, que no tendrá jamás la posibilidad de votar por su hija, puesto que en marzo de 1974 el general Bachelet murió de un paro cardíaco inducido por las torturas a las que fue sometido durante seis meses por sus propios colegas militares?
Unicamente por haber sido colaborador del presidente Salvador Allende y mantenerse leal a su causa y su palabra.
Fernando Matthei era agregado aéreo en Londres para el golpe del 11 de septiembre de 1973 y nada pudo hacer para ayudar a su compadre del alma. Su inacción ya es injustificable cuando vuelve a Santiago en enero de 1974 y es nombrado director de la Academia de Guerra de la Aviación, el lugar donde precisamente estaba detenido y fallecería dos meses más tarde el hombre al que su hija Evelyn conocía como el Tío Beto. Aunque en varios procesos posteriores la Justicia chilena determinó que al entonces coronel Matthei no le cabía culpa penal en la muerte del general Alberto Bachelet –debido a que los subterráneos donde apremiaban a su compañero de armas estaban fuera de límites para todo personal que no perteneciera a la fiscalía militar–, otra cosa es la responsabilidad moral. La que, según el mismo Fernando Matthei, todavía le pesa y avergüenza, según confiesa en un libro del 2003: “Primó la prudencia”, dice, “por sobre el coraje”.
Ni el más delirante novelista –y me cuento con orgullo como uno de ellos– podría haber imaginado una historia más inusitada, de dos amigos con destinos tan contrarios. Uno que muere por haber tenido el coraje, pero tal vez no la prudencia, de aceptar, con rango ministerial, un puesto en el gobierno de Salvador Allende. Y el otro que vive con excesiva prudencia y sin coraje para convertirse por dos años en el ministro de Salud de Pinochet y enseguida, durante trece años, integrante de la Junta. La hija de Alberto que llegaría a ser ministro de Salud y después de Defensa en el gobierno de centro-izquierda de Ricardo Lagos y la hija de Fernando que fue senadora y después ministro del Trabajo en el gobierno conservador de Sebastián Piñera. La socialista que fue presidenta de Chile y la derechista que aspira a serlo.
Aunque a estas alturas a lo que de veras aspira es obtener una votación que le permita ocupar por lo menos un honroso segundo lugar en las urnas.
Y es aquí donde la historia de Chile nos ofrece otra sorpresa. Puesto que el general Matthei reconocerá en la papeleta con los aspirantes a la presidencia el apellido de otro candidato cuyo padre tampoco podrá votar en estas elecciones porque fue ultimado por la dictadura.
Se trata de Marco Enríquez, hijo de Miguel Enríquez, líder del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), abatido por la policía secreta en una calle de Santiago el 5 de octubre de 1974. Dejando tras sí a un hijo de un año y medio de edad, que ahora, casi cuarenta años más tarde, le está pisando los talones a Evelyn Matthei. Si Marco puede, en efecto, repetir el 20 por ciento de los votos que consiguió con su candidatura a la presidencia en las elecciones del 2009, logrará desplazar a la hija del general Matthei, para enfrentar a Michelle Bachelet en una posible segunda vuelta, permitiendo que el pueblo de Chile eligiera entre dos candidatos progresistas.
De todos los protagonistas de esta historia, ha sido Miguel al que más conocí. Mi mujer Angélica y yo fuimos amigos suyos, hasta el punto de que, pese a que no estábamos de acuerdo con la vía armada que proponía el MIR, arriesgamos todo para darle amparo en nuestra pequeña casa a él y a otros dirigentes de su partido en 1970, cuando entraron a la clandestinidad durante el gobierno de Frei padre para provocar en Chile una rebelión al estilo de Cuba, una tesis que nunca dejaron de esgrimir, aun durante los tres años del gobierno Allendista.
¿Qué diría Miguel si viera hoy a su hijo defendiendo la necesidad de transformar a Chile por medios pacíficos, si contemplara a su hijo desechando la violencia en que creía con fervor?
Tantos otros revolucionarios latinoamericanos sobrevivieron la represión de las dictaduras y llegaron a entender que la democracia, lejos de ser la camisa de fuerza de los pueblos, es condición esencial de todo cambio profundo, toda justicia duradera. Espero que así hubiera también evolucionado Miguel, que fue tan imprudente en sus ideas y acciones y a la vez tan pleno de coraje en su vida, tan animado por una sed de liberación humana que todavía me emociona.
Me hubiera gustado abrir esa discusión con Miguel. Me hubiera gustado preguntarle si se arrepiente de los errores que cometió durante los años en que Allende fue presidente, cuando el MIR (junto a elementos extremos y díscolos dentro de la Unidad Popular) desestabilizaron al gobierno popular con sus tomas irresponsables de fábricas y terrenos y predios agrícolas, y aceleraron el golpe con su retórica de una revolución armada inminente que nunca se materializó.
Pero, claro, es una conversación que nunca tendremos.
Si hay una insinuación de justicia divina en la derrota que Evelyn va a sufrir incontestablemente a manos de Michelle, un hecho maravillosamente simbólico que la hija de Alberto triunfe sobre la hija del hombre que abandonó a su padre, ¿no sería más que divino y justo que el hijo del guerrillero e insurrecto Miguel Enríquez dejara fuera de juego a la candidata del Pinochetismo? Que el hijo de una de las víctimas le ganara a la hija de uno de los cómplices de esa política de exterminio sería una muestra definitiva de que Chile le ha dado para siempre la espalda al legado de Pinochet.
Pero queda en este cuento inverosímil de fantasmas y padres y linajes, todavía una vuelta más de la tuerca histórica.
Puesto que fue el mismo aborrecible general Matthei el que facilitó que hubieran hoy en Chile elecciones libres, que su propia hija y la hija de su compañero Alberto y el hijo de su enemigo Miguel, pudieran disputar la presidencia, y que fuera el pueblo de Chile, y no sus fuerzas armadas, el que decidiera el porvenir.
Fue para el plebiscito de 1988. Cuando Pinochet quiso desconocer su derrota y fomentar un auto-golpe que lo mantuviera indefinidamente en el poder, fue el general Matthei quien impidió tal maniobra, concediendo públicamente la victoria del “No”, abriendo paso al retorno de la democracia.
Yo quisiera creer que Fernando Ma-tthei, esa noche de octubre de 1988, estaba pagando una deuda con su viejo amigo Alberto, mostrando ante Pinochet la valentía que no mostró catorce años antes cuando ni siquiera fue a visitar ni menos a consolar a un camarada al que estaban torturando a escasos metros de su propia oficina en la Academia de Guerra.
Es una deuda, sin embargo, que no está enteramente saldada. Le queda al general Matthei, a los 88 años de edad, todavía otro gesto de redención con que pudiera señalar silenciosamente su verdadero arrepentimiento, conseguir que los fantasmas finalmente lo dejen en paz.
Sería un gesto simple, aunque arriesgado.
Sólo bastaría que el general, cuando entre al recinto electoral este próximo 17 de noviembre y recorra la lista de los candidatos, sólo bastaría que el general Fernando Matthei decida en forma clara y tajante y deliberada hacer una pequeña marca al lado del nombre de Michelle Bachelet, bastaría solamente entonces que él, su Tío Fernando, vote por ella, puesto que es desafortunadamente imposible que lo haga ahora y siempre su papá.
Ariel Dorfman es el autor de La muerte y la doncella y Konfidenz, dos de las seis obras que publica Página/12 como parte de la Biblioteca Dorfman.
http://www.pagina12.com.ar/diario/deportes/8-233248-2013-11-10.html
12 nov 2013
11 nov 2013
LISTAS NEGRAS DE LA DICTADURA ARGENTINA
El Ministerio de Defensa argentino difundió las listas de artistas, intelectuales y periodistas prohibidos por la Dictadura. Aquí las tres actas en las que aparecen personas catalogadas como parte del peligro “marxista” y calificadas en una escala de uno a cuatro según sus antecedentes ideológicos
8 noviembre, 2013 Análisis / Documentos, Documentos
Ministerio de Defensa argentino difundió las listas de artistas, intelectuales y periodistas prohibidos por la Dictadura. Aquí las tres actas en las que aparecen personas catalogadas como parte del peligro “marxista” y calificadas en una escala de uno a cuatro según sus antecedentes ideológicos
Lista de abril de 1979:
http://www.pagina12.com.ar/fotos/20131107/notas/lista1979.pdf/
Lista de enero de 1980:
http://www.pagina12.com.ar/fotos/20131107/notas/lista1980.pdf/
Lista de septiembre de 1982:
http://www.pagina12.com.ar/fotos/20131107/notas/lista1982.pdf/"
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10 nov 2013
Asesinato de Arafat: “Israel es el principal y único sospechoso” (Palestina)
Asesinato de Arafat: “Israel es el principal y único sospechoso” (Palestina)
Publicado el 11/09/13
EFE y AFP – “Israel es el principal sospechoso, el principal y único sospechoso en el caso del asesinato de Yasser Arafat”, afirmó este viernes el presidente de la comisión de investigación palestina, Tawfiq Tiraui, en una rueda de prensa en Ramala (Cisjordania).
Tiraui precisó que la comisión se basa en las conclusiones de los informes médicos suizo y ruso, realizados a partir de muestras biológicas tomadas el 27 de noviembre de 2012 de los restos mortales del líder palestino.
Los informes concluyen que Arafat “no murió de vejez, ni de enfermedad, sino por envenenamiento”, afirmó el doctor Abdalá al Bashir, jefe del equipo médico de la comisión de investigación. Se cree que el polonio sería el causante.
Además, aseguró que “el comité seguirá buscando las verdaderas causas y las anunciará pronto al pueblo”.
De las declaraciones del funcionario se desprende que Israel pudo valerse del entorno más próximo del entonces líder palestino para consumar el envenenamiento.
Una teoría que sustenta la que la viuda, Suha Arafat, difunde desde el año pasado y que acusa a sus allegados de haber introducido el polonio en su comida o bebida.
La comisión palestina aún no dispone del informe francés sobre las mismas muestras y pidió a París que acelere el procedimiento.
“Francia conoce toda la verdad y los detalles sobre el martirio de Yasser Arafat”, insistió Tiraui.
Los motivos de la muerte del dirigente histórico palestino el 11 de noviembre de 2004 en un hospital militar francés no han sido aclarados y muchos palestinos sospechan que Israel lo envenenó.
El Estado hebreo por su parte ha negado siempre estas acusaciones. Sus portavoces recordaron que en 2004 Arafat ya no representaba ninguna amenaza porque “estaba marginado” de la vida política palestina.
Además, destacaron que fue precisamente Israel la que autorizó su salida a Francia para recibir tratamiento médico.
Publicado el 11/09/13
EFE y AFP – “Israel es el principal sospechoso, el principal y único sospechoso en el caso del asesinato de Yasser Arafat”, afirmó este viernes el presidente de la comisión de investigación palestina, Tawfiq Tiraui, en una rueda de prensa en Ramala (Cisjordania).
Tiraui precisó que la comisión se basa en las conclusiones de los informes médicos suizo y ruso, realizados a partir de muestras biológicas tomadas el 27 de noviembre de 2012 de los restos mortales del líder palestino.
Los informes concluyen que Arafat “no murió de vejez, ni de enfermedad, sino por envenenamiento”, afirmó el doctor Abdalá al Bashir, jefe del equipo médico de la comisión de investigación. Se cree que el polonio sería el causante.
Además, aseguró que “el comité seguirá buscando las verdaderas causas y las anunciará pronto al pueblo”.
De las declaraciones del funcionario se desprende que Israel pudo valerse del entorno más próximo del entonces líder palestino para consumar el envenenamiento.
Una teoría que sustenta la que la viuda, Suha Arafat, difunde desde el año pasado y que acusa a sus allegados de haber introducido el polonio en su comida o bebida.
La comisión palestina aún no dispone del informe francés sobre las mismas muestras y pidió a París que acelere el procedimiento.
“Francia conoce toda la verdad y los detalles sobre el martirio de Yasser Arafat”, insistió Tiraui.
Los motivos de la muerte del dirigente histórico palestino el 11 de noviembre de 2004 en un hospital militar francés no han sido aclarados y muchos palestinos sospechan que Israel lo envenenó.
El Estado hebreo por su parte ha negado siempre estas acusaciones. Sus portavoces recordaron que en 2004 Arafat ya no representaba ninguna amenaza porque “estaba marginado” de la vida política palestina.
Además, destacaron que fue precisamente Israel la que autorizó su salida a Francia para recibir tratamiento médico.
9 nov 2013
COMUNICADO. COMPARTO
8 de Noviembre de 2013
Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos -
HIJOS Uruguay - Crysol Asociación de Ex Presos Políticos -
Mesa Ejecutiva del Pit Cnt - FEUU -
Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Media -
Mesa Permanente Contra la Impunidad -
Asociación de Amigas y Amigos del MUME -
Fundación Mario Benedetti -
SERPAJ Uruguay.
Las organizaciones firmantes manifestamos nuestra profunda preocupación y rechazamos enfáticamente el procesamiento de ciudadanos que, ante la Suprema Corte de Justicia, en apoyo a la jueza Mariana Mota realizaron un reclamo.
La democracia se fortalece con la participación de cada uno de sus ciudadanos y el derecho a manifestarse. Cualquier acción que persiga y condene ese derecho va en su contra.
Consideramos desmesurados y gravísimos los procesamientos por episodios que no solo no constituyen delito, sino que interpretándolos jurídicamente de esa manera se vulnera la libertad de expresión.
El derecho de protesta está expresamente reconocido por los tratados internacionales universales y regionales de Derechos Humanos, ya qque necesariamente está implícito en la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión (art. 18, Declaración Universal de Derechos Humanos), en la libertad de opinión y de expresión (art. 19) y en la libertad de reuunión y de asociación pacífica (art. 20), lo cual impone a todos ls Estados el deber de respetar el derecho a disentir y a reclamar públicamente por los derechos de los ciudadanos, así como a expresar públicamente los disensos y reclamos.
Seguimos exigiendo que el Sistema Judicial dedique su tiempo y esfuerzo a lograr los cambios necesarios para que los ciuadadanos confiemos en él; y en lugar de criminalizar rápidamente a quienes reclaman, busque la manera de resolver las demandas del pueblo que necesita más y mejor justicia.
Abriguemos la esperanza de que éste proceso iniciado culmine con la revocación del auto de procesamiento.
POR MEMORIA, VERDAD y JUSTICIA
Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos -
HIJOS Uruguay - Crysol Asociación de Ex Presos Políticos -
Mesa Ejecutiva del Pit Cnt - FEUU -
Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Media -
Mesa Permanente Contra la Impunidad -
Asociación de Amigas y Amigos del MUME -
Fundación Mario Benedetti -
SERPAJ Uruguay.
Las organizaciones firmantes manifestamos nuestra profunda preocupación y rechazamos enfáticamente el procesamiento de ciudadanos que, ante la Suprema Corte de Justicia, en apoyo a la jueza Mariana Mota realizaron un reclamo.
La democracia se fortalece con la participación de cada uno de sus ciudadanos y el derecho a manifestarse. Cualquier acción que persiga y condene ese derecho va en su contra.
Consideramos desmesurados y gravísimos los procesamientos por episodios que no solo no constituyen delito, sino que interpretándolos jurídicamente de esa manera se vulnera la libertad de expresión.
El derecho de protesta está expresamente reconocido por los tratados internacionales universales y regionales de Derechos Humanos, ya qque necesariamente está implícito en la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión (art. 18, Declaración Universal de Derechos Humanos), en la libertad de opinión y de expresión (art. 19) y en la libertad de reuunión y de asociación pacífica (art. 20), lo cual impone a todos ls Estados el deber de respetar el derecho a disentir y a reclamar públicamente por los derechos de los ciudadanos, así como a expresar públicamente los disensos y reclamos.
Seguimos exigiendo que el Sistema Judicial dedique su tiempo y esfuerzo a lograr los cambios necesarios para que los ciuadadanos confiemos en él; y en lugar de criminalizar rápidamente a quienes reclaman, busque la manera de resolver las demandas del pueblo que necesita más y mejor justicia.
Abriguemos la esperanza de que éste proceso iniciado culmine con la revocación del auto de procesamiento.
POR MEMORIA, VERDAD y JUSTICIA
“Listas negras”: Galeano, Alsina, Alcón, Yupanqui, Pugliese, Cortázar, Luppi, Mercedes Sosa, Alterio, entre los prohibidos por la dictadura argentina
ACTAS SECRETAS
“Listas negras”: Galeano, Alsina, Alcón, Yupanqui, Pugliese, Cortázar, Luppi, Mercedes Sosa, Alterio, entre los prohibidos por la dictadura argentina
El gobierno argentino difundió este jueves las "listas negras" de cientos de artistas, intelectuales y periodistas prohibidos por la última dictadura (1976/83) que estaban señalados por tener "antecedentes ideológicos marxistas".
Eduardo Galeano :
“Registra antecedentes ideológicos marxistas que hacen aconsejable su no ingreso y/o permanencia en la administración pública“, decía la denominación Fórmula 4 (F4), en la que estaban incluidos los que se consideraba más peligrosos, según los documentos difundidos este jueves por el ministerio de Defensa.
Esa nómina forma parte del hallazgo de unas 1.500 carpetas, que incluyen 280 actas secretas del régimen, cuya existencia anunció el lunes el ministro de Defensa, Agustín Rossi.
Unas 46 personas, entre ellas 22 periodistas, siguieron en la lista de personas prohibidas hasta el fin de la dictadura en diciembre de 1983, pero nóminas anteriores llegaron a tener más de cerca de 350 nombres.
Entre los prohibidos hasta el final del régimen figuran los periodistas Jacobo Timerman, el uruguayo Eduardo Galeano, Rafael de San Martín, que aparece como “periodista-oficial del ejército de Cuba”, el artista plástico brasileño Juan Scalco, el escritor Julio Cortázar, el músico Miguel Angel Estrella, el cineasta Octavio Getino, entre otros.
Los actores Alfredo Alcón, Héctor Alterio, Luis Brandoni, Federico Luppi, Lautaro Murúa, Norma Aleandro, Marilina Ross y Nacha Guevara fueron algunos de los que figuraban en la primera lista encontrada, que data de abril de 1979 y contiene 285 nombres, todos bajo la calificación de “Fórmula 4″.
Entre ellos también estaban los periodistas y escritores Osvaldo Bayer, Tomás Eloy Martínez, Dalmiro Sáez, David Viñas, Rodolfo Puiggrós, Francisco ‘Paco’ Urondo (desaparecido) y músicos como Osvaldo Pugliese, Mercedes Sosa, Horacio Guarany y Atahualpa Yupanqui y el pintor Antonio Berni.
Cuatro periodistas están desaparecidos.
La segunda nómina, actualizada al 31 de enero de 1980, incluye 331 nombres bajo la más grave calificación y en su encabezado se leen recomendaciones como “estos antecedentes no deben ser divulgados” y “deben ser incinerados”.
El hallazgo del archivo que estaba en un subsuelo del Edificio Cóndor, sede de la Fuerza Aérea, fue anunciado el lunes por el ministro de Defensa, Agustín Rossi.
En septiembre de 1982, la Secretaría de Información Pública (SIP) recomienda “marcar una transición hacia la vida institucional plena” y “evitar medidas oficiales que atenten contra esa imagen” por lo que la estrategia es normalizar la situación de esas personas “en forma gradual y armónica”, según los documentos.
El escenario cambió tras la derrota militar argentina en junio de 1982 en la guerra con Gran Bretaña por las Islas Malvinas, lo que marcó el principio del fin de la dictadura. AFP
“Listas negras”: Galeano, Alsina, Alcón, Yupanqui, Pugliese, Cortázar, Luppi, Mercedes Sosa, Alterio, entre los prohibidos por la dictadura argentina
El gobierno argentino difundió este jueves las "listas negras" de cientos de artistas, intelectuales y periodistas prohibidos por la última dictadura (1976/83) que estaban señalados por tener "antecedentes ideológicos marxistas".
Eduardo Galeano :
“Registra antecedentes ideológicos marxistas que hacen aconsejable su no ingreso y/o permanencia en la administración pública“, decía la denominación Fórmula 4 (F4), en la que estaban incluidos los que se consideraba más peligrosos, según los documentos difundidos este jueves por el ministerio de Defensa.
Esa nómina forma parte del hallazgo de unas 1.500 carpetas, que incluyen 280 actas secretas del régimen, cuya existencia anunció el lunes el ministro de Defensa, Agustín Rossi.
Unas 46 personas, entre ellas 22 periodistas, siguieron en la lista de personas prohibidas hasta el fin de la dictadura en diciembre de 1983, pero nóminas anteriores llegaron a tener más de cerca de 350 nombres.
Entre los prohibidos hasta el final del régimen figuran los periodistas Jacobo Timerman, el uruguayo Eduardo Galeano, Rafael de San Martín, que aparece como “periodista-oficial del ejército de Cuba”, el artista plástico brasileño Juan Scalco, el escritor Julio Cortázar, el músico Miguel Angel Estrella, el cineasta Octavio Getino, entre otros.
Los actores Alfredo Alcón, Héctor Alterio, Luis Brandoni, Federico Luppi, Lautaro Murúa, Norma Aleandro, Marilina Ross y Nacha Guevara fueron algunos de los que figuraban en la primera lista encontrada, que data de abril de 1979 y contiene 285 nombres, todos bajo la calificación de “Fórmula 4″.
Entre ellos también estaban los periodistas y escritores Osvaldo Bayer, Tomás Eloy Martínez, Dalmiro Sáez, David Viñas, Rodolfo Puiggrós, Francisco ‘Paco’ Urondo (desaparecido) y músicos como Osvaldo Pugliese, Mercedes Sosa, Horacio Guarany y Atahualpa Yupanqui y el pintor Antonio Berni.
Cuatro periodistas están desaparecidos.
La segunda nómina, actualizada al 31 de enero de 1980, incluye 331 nombres bajo la más grave calificación y en su encabezado se leen recomendaciones como “estos antecedentes no deben ser divulgados” y “deben ser incinerados”.
El hallazgo del archivo que estaba en un subsuelo del Edificio Cóndor, sede de la Fuerza Aérea, fue anunciado el lunes por el ministro de Defensa, Agustín Rossi.
En septiembre de 1982, la Secretaría de Información Pública (SIP) recomienda “marcar una transición hacia la vida institucional plena” y “evitar medidas oficiales que atenten contra esa imagen” por lo que la estrategia es normalizar la situación de esas personas “en forma gradual y armónica”, según los documentos.
El escenario cambió tras la derrota militar argentina en junio de 1982 en la guerra con Gran Bretaña por las Islas Malvinas, lo que marcó el principio del fin de la dictadura. AFP
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