25 mar 2014

Brasil en la encrucijada: ¿prolongar la dependencia o completar la invención?

Brasil en la encrucijada: ¿prolongar la dependencia o completar la invención?

Escrito por Leonardo Boff

Observador atento de los procesos de transformación de la economía mundial en contrapunto con la brasilera, Celso Furtado, uno de nuestros mejores nombres en economía política, escribió en su libro Brasil: la construcción interrumpida: «En medio milenio de historia, partiendo de una constelación de fechorías, de poblaciones indígenas desgarradas, de esclavos trasplantados desde otro continente, de aventureros europeos y asiáticos en busca de un destino mejor, llegamos a un pueblo de extraordinaria polivalencia cultural, un país sin paralelo por su inmensidad territorial y su homogeneidad lingüística y religiosa. Pero nos falta la experiencia de pruebas cruciales como las que conocieron otros pueblos cuya supervivencia llegó a estar amenazada. Nos falta también un verdadero conocimiento de nuestras posibilidades y principalmente de nuestras debilidades. Pero no ignoramos que el tiempo histórico se acelera y que la cuenta de ese tiempo se have contra nuestra. Se trata de saber si tenemos un futuro como nación que cuenta en la construcción del devenir humano o si prevalecerán las fuerzas que se empeñan en interrumpir nuestro proceso histórico de formación de un Estado-nación» (Paz e Terra, Rio 1993, 35).

La actual sociedad brasilera, hay que reconocerlo, ha conocido avances significativos bajo los gobiernos del Partido de los Trabajadores. La inclusión social realizada y las políticas sociales beneficiosas para millones de personas que siempre estuvieron al margen tienen una magnitud histórica cuyo significado todavía no acabamos de evaluar, especialmente si las comparamos con las fases históricas anteriores, hegemonizadas por las élites tradicionales que siempre detentaron el poder del Estado.

Pero estos avances no son aún proporcionales a la grandeza de nuestro país y de su pueblo. Las manifestaciones de junio de 2013 mostraron que buena parte de la población, particularmente los jóvenes, está insatisfecha. Estos manifestantes quieren más. Quieren otro tipo de democracia, la participativa, quieren una república no de negociados sino de carácter popular, exigen con razón transportes que no les roben tanto tiempo de vida, servicios básicos de higiene, educación, que los habilite para entender mejor el mundo y para mejorar el tipo de trabajo que escojan; reclaman sanidad con un mínimo de decencia y calidad. Crece en todos la convicción de que un pueblo enfermo e ignorante jamás dará un salto cualitativo hacia otro tipo de sociedad menos desigual y, por eso, como la llamaba Paulo Freire, menos malvada. El PT deberá estar a la altura de esos nuevos desafíos y renovar su agenda o pagar el precio de no continuar más en el poder.

Estamos aproximándonos a aquello que Celso Furtado llamaba “pruebas cruciales”. Tal vez como nunca antes en nuestra historia, hemos llegado al momento crítico de las “pruebas”. Las próximas elecciones tendrán, a mi modo de ver, una característica singular. Dada la aceleración de la historia, impulsada por la crisis sistémica mundial, nos veremos forzados a tomar una decisión: o aprovechamos las oportunidades que los países centrales en profunda crisis nos propician, reafirmando nuestra autonomía y garantizando nuestro futuro, autónomo pero relacionado con la totalidad del mundo, o las desperdiciamos y viviremos amarrados al destino decidido siempre por ellos, que nos quieren condenar a ser solo abastecedores de los productos in natura que les faltan y así nos vuelven a recolonizar.

No podemos aceptar esta extraña división internacional del trabajo. Tenemos que retomar el sueño de algunos de nuestros mejores analistas de la valía de Darcy Ribeiro y de Luiz Gonzaga de Souza Lima, entre otros, que propusieron una reinvención o refundación de Brasil sobre bases nuestras, gestadas por nuestro ensayo civilizatorio, tan enaltecido por Celso Furtado.

Este es el desafío lanzado de forma urgente a todas las instancias sociales: ¿Ayudan a la invención de Brasil como nación soberana, repensada en los marcos de la nueva conciencia planetaria y del destino común de la Tierra y de la humanidad? ¿Podrán ser co-parteras de una ciudadanía nueva ―la co-ciudadanía y la ciudadanía terrena― que articula al ciudadano con el Estado, al ciudadano con otro ciudadano, lo nacional con lo mundial, la ciudadanía brasilera con la ciudadanía planetaria, ayudando así a moldear el devenir humano? ¿O se harán cómplices de esas fuerzas que no están interesadas en la construcción del proyecto-Brasil porque se proponen incluir a Brasil en el proyecto-mundo-globalizado de una forma subalterna y dependiente, con ventajas concedidas a las clases opulentas, beneficiadas con este tipo de alianza?

Las próximas elecciones van a arrojar luz sobre estos dos proyectos. Debemos decidir de qué lado estaremos. La situación es urgente pues, como advertía pesaroso Celso Furtado: «todo apunta hacia la inviabilización del país como proyecto nacional» (op. cit. 35). No queremos aceptar como fatal esta seria advertencia. No hay que reconocer las derrotas sin haber dado antes todas las batallas, como nos enseñaba Don Quijote en su gaya ciencia.

Todavía hay tiempo para hacer cambios que pueden reorientar el país hacia su rumbo cierto, especialmente ahora que, con la crisis ecológica, Brasil ha adquirido un peso decisivo en la balanza y el equilibrio buscado por el planeta Tierra. Es importante creer en nuestras virtualidades, diría más, en nuestra misión planetaria.

Traducción de María Gavito Milano

CARMELO: Patio trasero del gran Buenos Aires

LA CIUDAD SE VISTE CON EL TURISMO ARGENTINO DESDE FINES DEL SIGLO XIX

Patio trasero del gran Buenos Aires
En el entorno rural de Carmelo florecen barrios privados, campos de golf y polo, pequeños hoteles de lujo. La mayor parte del dinero proviene de Argentina. Pero, como en el resto de Uruguay, la inversión argentina en inmuebles cayó en forma abrupta.

MIGUEL ARREGUI 23 mar 2014

Un día de enero de 2013 el presidente José Mujica y su esposa Lucía Topolansky almorzaron en una mesa exterior de la parrilla "Lo D`Pepe", a una cuadra del arroyo de las Vacas, y provocaron conmoción. En un video que un liceal grabó en su teléfono y colgó en YouTube se ve a personas que se turnan para saludarlos.

El presidente uruguayo comentó ese día a un periodista de una radio local que "aquí la inversión argentina es portentosa. Se pagan por las chacras valores que ni pa`producir cocaína. Es la expansión de Buenos Aires. Yo no lo voy a ver, pero esto será un hinterland ("tierra posterior" o zona de influencia) de la gran ciudad. El progreso trae muchas ventajas pero también porquerías".

La reiterada presencia de Mujica en Carmelo no es casual. La familia de su madre, Lucy Cordano, tiene un pedazo de tierra y una bodega en la zona de Colonia Estrella, en las afueras de la ciudad.

En su juventud José Mujica pasó mucho tiempo allí, a la estela de su abuelo, Antonio Cordano, productor rural y edil herrerista.

Ahora el presidente y su esposa gustan pasar los fines de semana en la estancia San Juan de Anchorena, un paraíso ubicado a 64 kilómetros de Carmelo, y visitar a sus familiares.

El impulso y su freno. Carmelo es amable, como suelen ser los pueblos del interior. Y además es próspero. Entre 2004 y 2011 su población creció 8,3%, lo que es toda una excepción, junto a Maldonado, en el depresivo mapa demográfico uruguayo.



En las últimas dos décadas la inversión argentina convirtió la zona rural circundante en una constelación de chacras, barrios privados, pequeñas tabernas y hoteles boutiques caros y hermosos. Desde 2011 se agregó la construcción de la fábrica de celulosa de Montes del Plata, con su inversión de más de 2.000 millones de dólares.

A 18 kilómetros está el puerto de Nueva Palmira, la gran terminal granelera uruguaya y nexo fluvial para el comercio exterior de Paraguay y Bolivia. Allí, en el cruce de los ríos Paraná y Uruguay, en las fuentes del Río de la Plata, se embarca o transborda soja, trigo, fertilizantes, celulosa de UPM, automóviles, maquinaria y todo lo imaginable.

Carmelo chapoteó en toda esa prosperidad, que se expresa en casas arregladas, supermercados bien surtidos y la proliferación de automóviles, motos y electrodomésticos.

Pero ya no. Los argentinos muy ricos siguen llegando, porque tienen ahorros afuera y son insumergibles, pero no tanto los de clase media. Y las obras de Montes del Plata están casi concluidas. El barrio de barracones blancos que albergó a más de 1.000 trabajadores ahora es habitado por menos de 300.

"La situación general comenzó a complicarse en 2008, con la crisis internacional, pero mucho más claramente desde 2013", cuenta Alejandro Brusco, alcalde de Carmelo.

Gabriel Conde, un fuerte operador de la zona y presidente de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya, asegura que "la inversión extranjera en el litoral y en el este del país ha caído alrededor del 70%" desde que el 7 de febrero de 2013 se firmó el tratado de intercambio de información tributaria con Argentina. Conde dice que si bien no hay información oficial, esa cifra drástica surge de una "encuesta a boca de urna" entre agentes inmobiliarios.

Ese tratado implica que, ante un pedido formal, el Estado uruguayo debe proporcionar información sobre bienes de argentinos en su territorio. Uruguay se vio obligado a aceptarlo luego que el Foro Internacional de Transparencia Global de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) dejara al país en "lista gris" de países no cooperantes en materia tributaria.

"Además los empresarios están muy temerosos por la ley de responsabilidad penal empresarial" aprobada el 18 de marzo y reconsideran sus proyectos de construcción, dice el alcalde Brusco.

Las dependientes de la parrilla "Lo D`Pepe", la misma en que Mujica y su esposa tomaron un helado en enero de 2013, están de acuerdo. "Vienen mucho menos argentinos", repiten; "Uruguay es muy caro para ellos".

De Carmelo a Miami. Enrique Rodríguez, quien se especializa en la venta de predios rurales, lo siente en el bolsillo. Hace poco negoció la venta de un campo a un argentino. Sin embargo, con el paso del tiempo, el cliente cambió de rumbo. "Compró en Miami una sociedad anónima, cosa que aquí ya no se puede hacer, y adquirió allá dos apartamentos, que todavía están baratos, en tanto aquí el precio de los campos está en el techo", resume. "Nadie le pregunta nada y les saca una renta anual del 8%. El campo de acá, si lo arrendaba, le rendiría 3,5%, y si se ponía a trabajarlo, obtendría entre 7 y 8%".

De todos modos las fracciones rurales se venden a 40.000 dólares la hectárea, una fortuna, e incluso a 100.000 o más si están en sitios privilegiados, junto al Río de la Plata o cerca del puerto de Nueva Palmira. Porque el capital es temeroso pero también suele ser paciente.

La caída de la demanda es manifiesta.

Trabajadores permanentes y puestos zafrales relucientes
Jardineros, domésticas, talleristas, proveedores: los clubes de campo y otras iniciativas destinadas al turismo son fuentes de empleo para los pobladores de Carmelo. Pero desde 2011 el empleador más atractivo fue la sueco-chilena Montes del Plata, que construye una gran fábrica a 44 kilómetros de distancia. Muchos jóvenes de Carmelo ganaron entre 40.000 y 50.000 pesos por mes. Algunos ahorraron o mejoraron sus viviendas. Otros se atiborraron de cerveza y bienes de consumo. Montes del Plata ya demanda mucho menos personal y la desocupación es incipiente. Carmelo ofrece puestos de trabajo en los que no se pagan mucho más de 10.000 pesos mensuales.

24 mar 2014

Lo que no se está diciendo sobre Ucrania


Lo que no se está diciendo sobre Ucrania
Escrito por: Vicenç Navarro

Domingo 23 de marzo de 2014 | 18:07
La gran mayoría de medios españoles están presentando la situación que ocurre en Ucrania como un alzamiento popular en contra de un gobierno corrupto y sumamente impopular. De ahí que esté generando una simpatía generalizada, favorecida por unos medios que, todavía estancados en la ideología de la Guerra Fría, ven a Rusia como el enemigo. Y puesto que Rusia había apoyado a ese gobierno, mientras que los que se le opusieron favorecían más su conexión con la Unión Europea, se explica la lectura tan favorable de la revuelta popular contra el gobierno, la cual ha acabado deponiéndolo, aun cuando dicho gobierno había sido elegido democráticamente.

Ni que decir tiene que la revuelta contra el gobierno depuesto ha sido una revuelta popular. Pero la realidad es más complicada que la que los medios anuncian. En realidad, no se ha señalado (con la excepción de Rafael Poch, corresponsal de La Vanguardia en Alemania) que hoy Ucrania es el único país de Europa donde existen miembros de un partido nazi en posiciones de gran poder. El partido nazi se llama paradójicamente Libertad (Svoboda) y sus miembros en el gobierno son el ministro de Defensa (Igor Tenyukh), el viceprimer ministro para Asuntos Económicos (Aleksandr Sych, que es el ideólogo del partido que ha presionado, entre otras medidas, para que se prohíba el aborto), el ministro de Agricultura Igor Shvaika (uno de los mayores terratenientes de Ucrania), el ministro de Ecología (Andriy Moknyk, que había sido la persona de contacto con grupos nazis europeos), el director del Consejo Nacional de Seguridad Andry Parubiy (y director de la milicia militar del partido), el Fiscal General del Estado (Oleh Makhnitsky), y el ministro de Educación Serhiy Kvit, entre muchos otros. El poder de este partido condiciona claramente al nuevo gobierno de Ucrania.

Dicho partido fue fundado en 1991, presentándose como el sucesor de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (ONU) fundada por un personaje, Stepan Bandera, clave en la historia reciente de Ucrania. El partido Svoboda lo presenta como su máxima inspiración. Fue definido como un héroe nacional en el año 2010 por el Presidente Victor Yushchenko, más tarde sustituido por el democráticamente elegido Yanukovich, el Presidente del gobierno depuesto como resultado de la revuelta popular. Este último gobierno retiró el honor que se había concedido a Bandera, aunque es más que probable que el nuevo gobierno lo restituya.

Bandera, cuyo homenaje conllevó la protesta de la Tribunal Europeo de Justicia (European Court of Justice), fue el mayor aliado del régimen nazi de Hitler en Ucrania, habiendo dirigido dos batallones que se integraron en las SS nazis alemanas en su lucha contra la Unión Soviética durante la II Guerra Mundial (según el Centro Simon Wiesenthal, esos batallones detuvieron a 4.000 judíos ucranianos, enviándolos a campos de concentración nazis en Lviv en julio de 1941). En los escritos de la organización fundada y dirigida por Bandera (ONU) se habla explícitamente de la necesidad de limpiar la raza, eliminando a los judíos. El Profesor de Historia de la Tufts University Gary Leupp, en su detallado artículo “Ukraine: The Sovereignty Argument, and the Real Problem of Fascism” (CounterPunch, 10.03.2014), del cual extraigo todos los datos que presento en esta primera parte del artículo, cita textos enteros mostrando el carácter nazi de dicha organización. Cuando la Alemania nazi invadió Ucrania, Bandera declaró su independencia, cuyo gobierno trabajó “muy próximo y hermanado con el nacionalsocialismo de la Gran Alemania, bajo el liderazgo de Adolf Hitler, que está formando una nueva Europa”.

El partido dominante en el nuevo gobierno de Ucrania, Svoboda, se considera orgulloso heredero del ONU, y quiere purificar la sociedad ucraniana, persiguiendo violentamente a homosexuales, prohibiendo el aborto, estableciendo un orden jerárquico y disciplinado, enfatizando la masculinidad y la parafernalia militar, llamando a la expulsión de la mafia judía moscovita y eliminando el comunismo, comenzando por la prohibición del Partido Comunista y la persecución de sus miembros o intelectuales afines. Piensa también eliminar más tarde a todos los partidos. En realidad, el programa no puede ser más claro. En el año 2010, la web del partido indicaba “Para crear una Ucrania libre… tendremos que cancelar el Parlamento y el parlamentarismo, prohibir todos los partidos políticos, estatalizar todos los medios, purgar a todo el funcionariado y ejecutar (término que utilizan) a todos los miembros de los partidos políticos antiucranianos”. El Congreso Mundial Judío (World Jewish Congress) declaró a este partido como partido neonazi el mayo del año pasado.

¿Cómo es que un partido nazi está gobernando hoy Ucrania?

Las movilizaciones populares que terminaron con el gobierno eran en su mayoría movilizaciones espontaneas, con escasa estructura organizativa. De ahí que un grupo, incluso armado, con apoyo político internacional, pudiera adueñarse fácilmente de aquellas movilizaciones, jugando un papel importante en las etapas finales del movimiento popular. Y, por paradójico que parezca, tanto EEUU como la UE jugaron un papel clave en esta promoción. En realidad, EEUU más que la UE. Fue precisamente Victoria Nuland, responsable del Departamento de Estado para Asuntos Europeos y Euroasiáticos (una funcionaria de la ultraderecha dura nombrada por el Vicepresidente Cheney durante la Administración Bush, y que sorprendentemente fue mantenida en este cargo por la Administración Obama) la que apoyó más fuertemente y abiertamente al partido Svoboda, pues era el más antiruso de los grupos que existían en esas manifestaciones. Fue este personaje la que utilizó la famosa expresión “¡Que se joda la UE!” (“Fuck the EU!”), insistiendo en que el gobierno tenía que tener en cuenta a Svoboda, por muy mala imagen que ello creara. En realidad, dicho partido, en las últimas elecciones, solo ha recibido un 10% del voto. Pero su enorme influencia no deriva de su apoyo popular, sino de las maquinaciones que han tenido lugar, en las que el gobierno estadounidense y el alemán han jugado un papel central. Ambos desean expandir el área de influencia de la OTAN hacia el este de Europa, y ven la situación de Ucrania como favorable a ello. El miembro de Svoboda que es ministro de Defensa es favorable a la OTAN y ha estudiado en el Pentágono en EEUU.

¿Cuál es el futuro de Ucrania?

Hoy las elites gobernantes a los dos lados del Atlántico norte se encuentran en una situación conflictiva. Por un lado, está el complejo militar industrial de EEUU, que está muy a la defensiva (debido a los recortes tan notables del gasto militar del gobierno federal, resultado del hartazgo de la población estadounidense hacia las campañas bélicas que caracterizan la política exterior de EEUU) y que desea reavivar por todos los medios la Guerra Fría para justificar la recuperación de su papel central en el sistema político-económico estadounidense.

Pero esta estrategia choca claramente con los intereses financieros y económicos de la UE y también de EEUU. Rusia es el tercer socio comercial de la UE después de EEUU y China, con un intercambio comercial de más de 500.000 millones de dólares en 2012 (Bob Dreyfuss “Capitalism Will Prevent a Cold War Over Ukraine”, The Nation, 10.03.2014). Alrededor del 75% de todas las inversiones extranjeras en Rusia proceden de la UE, siendo Rusia la mayor proveedora de gas de la UE. Y el capital de los grandes oligarcas rusos está en bancos europeos, en su mayor parte en la City de Londres. Hoy, el gran capital financiero e industrial no desea una Guerra Fría. En realidad, gran parte del armamento de Rusia es construido hoy en Suecia y Francia (la última compra es de helicópteros, 1.700 millones de dólares). De ahí que por mucho que se hable de penalizar a Rusia, poca acción militar es probable que ocurra. No estamos en la primera página de la III Guerra Mundial, pero ello no implica que no estemos viendo el resurgimiento del nazismo, apoyado paradójicamente por élites gobernantes a los dos lados del Atlántico norte, que representa la mano dura necesaria para llevar a cabo las políticas de corte neoliberal que el gobierno ucraniano realizará para facilitar su integración en la UE. / Público


Escrito por: Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra, profesor en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA otorgó medidas cautelares a favor del alcalde de Bogotá Gustavo Petro

COLOMBIA

RESTITUÍDO
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA otorgó medidas cautelares a favor del alcalde de Bogotá Gustavo Petro
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó hoy medidas cautelares (protección de derechos) al alcalde bogotano Gustavo Petro, con lo cual queda sin efecto su destitución e inhabilidad (15 años) decretada por la procuraduría.

Miércoles 19 de marzo de 2014

El alcalde de Bogotá Gustavo Petro es restituido a su cargo por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
En un informe de 11 páginas, difundido por medios de prensa locales, la CIDH pide al Estado colombiano suspender de manera inmediata la sanción disciplinaria dictada por el procurador general Alejandro Ordóñez el 9 de diciembre de 2013, y que permita a Petro culminar su mandato hasta 2015.

A diferencia del sistema regular de solicitudes, que pueden demorar varios años, las medidas cautelares se emiten de manera inmediata en un plazo de horas, días o semanas.

Cumplimiento obligatorio

Por su parte, el fiscal general Eduardo Montealegre aclaró que, aun cuando respeta las decisiones del Consejo de Estado -que refrendó la víspera la sanción contra Petro- los fallos de la CIDH son de obligatorio cumplimiento para Colombia y deben respetarse.

Así lo advirtió la víspera cuando expresó que si las medidas dictadas por la CIDH eran favorables al alcalde, Petro tendría que ser restituido a su cargo y a sus funciones.

Al conocer el fallo, el primer mandatario citadino invitó a la ciudadanía a festejar lo que calificó de triunfo democrático con una concentración en la capitalina Plaza Bolívar. Colombia va a cambiar, dijo.

Según el diario El Tiempo, la decisión de la Comisión marca un precedente que podría tener enormes repercusiones no solo en Colombia sino en el hemisferio. PL

La Iglesia Católica y el golpe de 1964 en Brasil

Otro mundo posible
La Iglesia Católica y el golpe de 1964

Escrito por: Frei Betto

Sabemos que el pueblo latinoamericano es profundamente religioso. Pregúntenle a un sencillo campesino cuál es su visión del mundo y con toda seguridad recibirá una respuesta de carácter religioso. ¿Nos damos cuenta de ello? Casi todos. Excepto una parcela de la izquierda latinoamericana que, influenciada por el positivismo marxista europeo, se olvida de aplicar el método dialéctico al factor religioso y, a contrapelo de Marx y Engels (véase El Cristianismo primitivo, de Engels), consideró todo cuanto oliera a agua bendita e incienso como pura alienación que debía ser duramente combatida. Peor: incluyeron en los estatutos de sus partidos la exigencia de que el nuevo militante se declarase formalmente ateo… O sea, primero ateo, después revolucionario.

La derecha, más inteligente en su actuación, siempre ha sabido explotar el factor religioso en su provecho. Así, para evitar que Jango implementase en el Brasil reformas de base (estructurales) invocó la protección anticomunista de Nuestra Señora Aparecida y trajo de los Estados Unidos al P. Peyton, que promovió por todo nuestro país marchas de familias “con Dios y por la libertad”.

Vino el golpe militar, el 1 de abril de 1964, y no era mentira… Jango fue depuesto y la saña represiva se difundió por todo el país.

Como miembro de la dirección nacional de la Acción Católica participé en Rio de Janeiro, en el convento del Cenáculo, calle Pereira da Silva, en Laranjeiras, en la reunión de la CNBB en la que los obispos católicos definieron su posición ante el cuartelazo. Se dio una acalorada discusión entre progresistas y conservadores. Por un lado Dom Helder Camara, obispo auxiliar de Rio, apoyado por Dom Carlos Carmelo Mota, arzobispo de São Paulo y presidente de la CNBB, criticó a los militares por el irrespeto a la Constitución y al orden democrático. Por el otro Dom Vicente Scherer, arzobispo de Porto Alegre, y Dom Geraldo Sigaud, arzobispo de Diamantina (MG), exigían un Te Deum por creer que la Virgen de Aparecida había escuchado los clamores del pueblo y haber librado al Brasil de la amenaza comunista. Venció esta segunda posición. La CNBB dio su apoyo oficial a los militares golpistas.

Sin embargo no hay mal que dure para siempre. En aquellas fechas un amplio sector de la Iglesia Católica ya estaba comprometido con la resistencia a la dictadura. Ésta no supo percibir la diferencia entre católicos progresistas y conservadores. Cometió el error de considerar a la Iglesia como una institución monolítica, de poder centralizado, que tácitamente encendía una vela a Dios y otra al diablo…

La semilla del progresismo católico en el Brasil había sido sembrada por la Acción Católica, influida por la Acción Católica francesa que, en la Segunda Guerra Mundial, había participado en la resistencia contra los nazis y en alianza con los comunistas. Aquí la JEC (Juventud Estudiantil Católica) y la JUC (Juventud Universitaria Católica) se destacaban en la lucha por la justicia en el movimiento estudiantil. De esos movimientos nació la Acción Popular, en la cual los militantes católicos de izquierda actuaban sin atenerse a los obispos ni comprometer a la institución eclesiástica.

En la primera semana de junio de 1964, dos meses después del golpe, el CENIMAR, servicio secreto de la Marina, promovió en Rio una campaña destinada a capturar militantes de la Acción Popular. Para ellos no existía diferencia entre Acción Católica y Acción Popular. El apartamento de la dirección nacional de la Acción Católica, de la JUC y de la JEC, vecino al convento del Cenáculo, fue allanado en la madrugada del 5 al 6 de junio de 1964. Y todos fuimos llevados presos.

En otras regiones del país, laicos, religiosos(as) y sacerdotes fueron perseguidos, apresados y/o llamados a declarar en el IPMs (Investigación Policial Militar). Entonces la represión se dio cuenta de que no toda la Iglesia apoyaba el golpe. Había incluso obispos y cardenales críticos a la dictadura y dispuestos a defender los derechos humanos. Muchos se comprometieron en acciones de resistencia, sea dando sermones considerados “subversivos”, sea escondiendo a perseguidos políticos.

A partir del encarcelamiento de los frailes dominicos aliados a la Acción Liberadora Nacional, dirigida por Carlos Marighella, en noviembre de 1969 (véase mi libro y película del mismo título, dirigida por Helvecio Ratton, Bautismo de sangre), se profundizó el conflicto entre Estado e Iglesia Católica. La CNBB, para ese entonces hegemonizada por obispos progresistas, emitió documentos en defensa de los derechos humanos y de la democracia, y el papa Pablo VI respaldó a los religiosos encarcelados.

En São Paulo el cardenal Paulo Evaristo Arns creó, a partir de 1970, una amplia articulación de resistencia y crítica a la dictadura, y defensa de los derechos humanos: Comisión Justicia y Paz, equipo Clamor, periódico O São Paulo, culminando con la publicación del más consistente documento antidictadura producido hasta hoy, el libro Brasil Nunca Más, en el que los crímenes de la dictadura son divulgados con base, no en las noticias de los periódicos, sino en documentos oficiales elaborados por las Fuerzas Armadas.

Escrito por: Frei Betto
Fraile dominico brasileño, teólogo de la liberación.