17 oct 2014

Según Piketty, “un impuesto global al capital no debe esperar a un gobierno mundial”

16.10.2014

BARCELONA (Uypress) — Thomas Piketty concedió una entrevista a El País de Madrid donde afirma entre otras cosas que no se debe esperar a un gobierno mundial para la aplicación de un impuesto global al capital y que la inversión en educación es la gran palanca contra las desigualdades.


El profesor Thomas Piketty, de 43 años de edad, es desde el año 2000 director de estudios de la parisina École des Hautes Etudes en Sciencies Sociales y cobró notoriedad el año pasado por la publicación de su libro "Le capital au XXI siècle" (El capital en el siglo XXI), que pronto será publicado en castellano.
En oportunidad de la gran difusión que tuvo el libro, un amplio estudio histórico de casi 1.000 páginas, se hicieron oír también fuertes críticas, incluso de algunos que lo acusaban de ser un extremista de izquierda.
Xavier Vidal-Folch, de El País de Madrid, le realizó una entrevista, en la que Piketty responde a algunas de esas críticas y plantea sus puntos de vista.
Preguntado respecto a si las críticas que recibió le ayudaron a mejorar su enfoque, Piketty afirma que las respondió punto a punto, respondiendo específicamente a las críticas del Financial Times. "Fue una cosa más bien simpática, dieron a conocer mi trabajo. No deberían tener miedo de mi libro, no tengo una agenda oculta. Sólo soy un investigador, apoyado por un extraordinario equipo, que quiere contribuir a la transparencia para limar los desequilibrios económico-sociales mundiales. Yo no he inventado las fortunas, los patrimonios, las crecientes desigualdades. Nadie puede negar el carácter agudo de la desigualdad, que vuelve tras una larga temporada en el siglo XX en que se había logrado amortiguarla, en parte gracias a la introducción de una fiscalidad progresiva" responde.
Frente a la afirmación de que ciertos ultraliberales y parte del mundo financiero le temen, Piketty sostiene que "si mi libro inquieta es porque mi perfil no es el de un militante de extrema izquierda, sino el de un científico. No me mueve la atracción del poder. Cuando cayó el muro de Berlín yo tenía 18 años, nunca tuve tentaciones comunistas, creo bastante profundamente en la propiedad privada y en las fuerzas del mercado, pero también en que hay que reducir las desigualdades del capitalismo, al servicio del interés general. Mi generación es la primera que no conoció la guerra fría. Si algunos viven instalados en ella, es su problema, no el mío.
El cronista de El País le plantea que su principal propuesta contra el retorno de la desigualdad es establecer un impuesto global y progresivo sobre el patrimonio a nivel mundial, a lo que el profesor francés responde que "también la difusión de la educación y la inversión en el conocimiento, que son probablemente los mecanismos más decisivos para la reducción de desigualdades". Y respecto a si la aplicación de ese impuesto mundial al patrimonio no es utópica, Piketty responde que "el mundo acabará yendo en esta dirección. Se pueden ir dando pasos hacia él, peldaño a peldaño, en Europa por ejemplo, sin que tengamos que esperar obligatoriamente al advenimiento de un Gobierno mundial en la suposición de que sin él no pueda avanzarse nada".

dfp

México: crean Asamblea Nacional Popular y toman palacios municipales para exigir aparición de estudiantes

Este miércoles se constituyó al Asamblea Nacional Popular por parte del magisterio de Guerrero y normalistas de Ayotzinapa, entre otras organizaciones,las cuales anunciaron que a partir del jueves comenzará la toma de los 81 palacios municipales de Guerrero para exigir la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos desde la noche del 26 de septiembre.


Integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) y estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa,sostuvieron una asamblea nacional en las instalaciones de esta institución educativa, con el objetivo de definir las acciones a seguir en los próximos díaspara exigir la aparición con vida de los 43 estudiantes desaparecidos el pasado 26 de septiembre en el municipio de Iguala.
Las próximas protestas:
Se dio a conocer que la disidencia magisterial guerrerense y los normalistas determinaron continuar con las movilizaciones de protesta; además, los educadores indicaron que habrá acciones “más fuertes” por realizar, incluso de mayor impacto que los ataques efectuados al Palacio de Gobierno de Guerrero, al Congreso del Estado y la toma del Ayuntamiento de Chilpancingo.
En conferencia de prensa ofrecida en el comedor de la normal rural, el secretario general de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), Ramos Reyes, anunció que tras la toma de los palacios municipales se reforzará la vigilancia en la normal Rural y se regulará el acceso a la misma de los medios de comunicación.
El mismo 16 de octubre, se tomarán las casetas de peaje en donde haya grupos de apoyo a favor del movimiento. El viernes 17 esta programada una marcha estatal en el puerto de Acapulco en donde se espera una concurrencia similar a la registrada en Chipancingo la jornada del 8 de octubre.
El sábado 18, se tomarán las carreteras federales para boicotear a trasnacionalessobre todo las que comercializan alimentos chatarra, en tanto que el 19 y 20 el movimiento hará presencia en todas las emisoras de radio de la entidad.
El 21 de octubre habrá la concentración en Iguala para hacer un llamado a que los captores a que presenten con vida a todos los jóvenes desaparecidos.
Dicha acción se desarrollará con los riesgos que implica presentarse en una ciudad controlada por la delincuencia.
Y a partir del 22 se promoverá junto con los grupos aliados la toma de refinerías y aeropuertos en todo el país.

Miles de universitarios manifestaron rabia e indignación por el caso Iguala

Un grito estridente resaonó en Ciudad Universitaria: ‘‘Vivos los queremos’’, acompañado de otra demanda: ‘‘¡Justicia!’’ Fue el clamor universitario lleno de ‘‘rabia e indignación’’ ante el ataque armado contra normalistas de Ayotzinapa y la desaparición de 43 alumnos los pasados 26 y 27 de septiembre.
Miles de estudiantes de diversas casas de estudios superiores resaltaron que sólo con la movilización social se podrá enfrentar el dolor que hoy vive el país, y al mismo tiempo transformar la realidad a la que lo han conducido las autoridades.
Congregados a un costado de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los jóvenes –6 mil, de acuerdo con los organizadores; cerca de 3 mil, según funcionarios universitarios– demandaron la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos y el castigo a los responsables materiales e intelectuales de ‘‘este crimen de Estado’’.
Agregaron: ‘‘Hoy nos reúne aquí la indignación, el dolor y la rabia. Pero también la firme convicción de que sólo la organización y la movilización nos permitirán enfrentar el dolor y construir una respuesta a la altura de la situación. No estamos dispuestos a que esto se repita, no toleraremos más desaparecidos, más asesinatos ni más represión’’.
No sólo la indignación y el dolor los llevaron hasta este sitio. También transmitieron sentimientos de apoyo, solidaridad y hermandad con los normalistas y de paso con la lucha de los jóvenes del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Al pie del mural sur de la Biblioteca Central, creado por Juan O’Gorman –en el que entre otras cosas destaca la imagen del águila que cae, en recuerdo a Cuauhtémoc, último gobernante mexica–, los normalistas de Ayotzinapa invitados fueron recibidos con un sonoro ‘‘¡No están solos!’’
En nombre de sus compañeros de la normal rural, Carlos agradeció el apoyo y la solidaridad de los universitarios. Tomó el micrófono y con la voz entrecortada y casi paralizado ante un silencio expectante para escucharlo, aseveró: ‘‘Hemos salido a las calles para exigir justicia y que nos traigan a nuestros compañeros. Estamos dispuestos a dar todo por nuestros hermanos’’.
Procedentes de diversos puntos de la ciudad, estudiantes de la UNAM, la Autónoma Metropolitana, la de la Ciudad de México, el IPN, la Pedagógica Nacional y la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), entre otras, llegaron al campus de Ciudad Universitaria para acompañar a los normalistas.
De nuevo apareció la creatividad juvenil: en un enorme pliego de papelkraft se veían los rostros de los desaparecidos; otros pintaron dos trazos: un 43 y la frase ‘‘Fuera Peña’’; unos más levantaban mantas o cartulinas con leyendas como ‘‘Los desaparecidos nos faltan a todos’’ o ‘‘El silencio es cómplice de la impunidad’’.
Abundaron que ‘‘las demandas que dieron origen al movimiento de 1968 siguen vigentes. En todos los rincones del país se apresa gente por pensar distinto, se desaparece, se tortura, se asesina. Pero a diferencia del pasado, hoy enfrentamos una embestida histórica del régimen de Enrique Peña Nieto que reforma tras reforma se ha dedicado a desmantelar el proyecto de nación que emanó de la Constitución de 1917’’.
Miles de voces contaron del uno al 43, dieron el pase de lista a las 38 escuelas del país que participaron en el paro y exhortaron a todos los universitarios a sumarse al segundo paro generral, el 22 y 23 de octubre, como una medida de presión para la localización de los desaparecidos. Una solitaria voz lo sintetizó así: ‘‘No queremos perder clases, pero tampoco queremos perder más vidas’’.
Al finalizar la concentración, los universitarios marcharon por todo el circuito de Ciudad Universitaria para invitar al resto de sus compañeros a sumarse a las acciones de solidaridad con los normalistas. y con esa unidad erradicar el ‘‘cáncer de la impunidad y la corrupción’’ que se vive en el país.

Las instituciones, “a prueba”: Peña Nieto

El presidente Enrique Peña Nieto dijo ayer que el Estado mexicano “hallará y aplicará todo el peso de la ley” a los culpables de la desaparición de 43 alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, y afirmó que “estos lamentables hechos son un momento de prueba para las instituciones y la sociedad mexicana en su conjunto”.
“Acontecimientos como los de Iguala, Guerrero, lejos de desviarnos, nos convocan a redoblar el paso. Con ánimo constructivo y con firme responsabilidad del Estado, el gobierno de la República seguirá trabajando en todos los frentes para hacer de México un país de leyes, en el que prevalezca el estado de derecho. Juntos vamos hacia adelante, vamos a demostrar la grandeza y fortaleza del país”, afirmó el mandatario.
En el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos, el jefe del Ejecutivo mencionó que la información que dio a conocer la PGR, en el sentido de que los restos encontrados en las primeras seis fosas no pertenecen a ninguno de los normalistas, permitió establecer nuevas líneas de investigación.
“Deseo y espero (que las nuevas líneas de investigación) nos permitan muy pronto dar con el paradero de los jóvenes que hoy no han aparecido”, señaló Peña Nieto frente al presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, José Alejandro Luna Ramos, y de los líderes de PRI y PAN, César Camacho y Ricardo Anaya, respectivamente, así como de secretarios de su gabinete.
Durante la conmemoración del 61 aniversario del voto de las mujeres en México, el mandatario reconoció que a pesar de los avances en esta materia, “hoy no estamos satisfechos debido a que hay madres de familia angustiadas por no saber dónde se encuentran sus hijos, y me refiero a los jóvenes normalistas desaparecidos”.
Peña agregó: “Desde aquí estoy seguro que junto con todos ustedes nos unimos y reiteramos nuestra solidaridad a cada una de ellas y a sus familias. Y tengan la seguridad de que las dependencias del gobierno de la República están trabajando para localizarlos”.
Consideró que el sentimiento colectivo de “indignación, dolor y coraje demuestra que los mexicanos estamos unidos y somos solidarios con el sufrimiento de nuestros hermanos”, y lo más importante, agregó, demuestra que se rechaza la violencia.
“La violencia, venga de donde venga, es contraria a lo que somos como país. La violencia nunca será la solución ni el camino hacia un mejor futuro”, afirmó.
El Presidente indicó que frente a estos hechos, que calificó de “criminales”, “no habrá impunidad”.
“Este es un esfuerzo compartido de todo el Estado mexicano, que claramente ve en esto una señal para ir a fondo y combatir también la impunidad”, afirmó.
Destacó que el “México en paz, incluyente y próspero que queremos se debe construir con base en la ley, las instituciones y en el respeto irrestricto a los derechos humanos, ruta que se trazó desde el comienzo de esta administración y que se está siguiendo”.
Diferente trato
-En solo una semana, el Congreso de Guerrero desahogará el juicio de revocación de mandato presentado contra el alcalde con licencia de Iguala, José Luis Abarca, pero mantiene en la congeladora el juicio político contra el ex procurador de Justicia Alberto López Rosas y el ex secretario de Seguridad Pública Ramón Almonte Borja.
-Los juicios contra Abarca, López y Almonte derivan de hechos que se suscitaron en lugares y tiempos diferentes, pero tienen en común que la parte agraviada son normalistas de Ayotzinapa.

Argentina lanzó hoy el primer satélite geoestacionario construido en América Latina

Fue lanzado desde la base de Kourou, en Guayana Francesa, en el inicio de un camino que se completará con el Arsat-2. Se trata del primer satélite geoestacionario construido en la Argentina.



“Estamos con el satélite prácticamente en el espacio, tienen que pasar un montón de cosas pero sabemos que está bien hecho y nos sentimos contentos con el resultado”, compartió el presidente de la empresa estatal Arsat, Matías Bianchi, en diálogo con Télam.
Bianchi contó que un equipo de una veintena de personas trabaja hace un mes y medio en controles técnicos del aparato en la estación espacial y “está todo bien, en línea para el lanzamiento que arrancará por la mañana con chequeos de prueba hasta el momento en el que hay una ventana entre las 18 y las 19″ para poner al Arsat-1 en el espacio.
Entonces, el lanzador soltará el satélite a 250 kilómetros de la Tierra, desde donde deberá remontar hasta los 36 mil kilómetros en la posición orbital definitiva comandado desde la sala de Operaciones Satelitales dirigida por Juan Aurelio, en la estación terrena en la localidad bonaerense de Benavídez.
“Pasa de una órbita elíptica como la de un balón de rugby a la redonda de una pelota de fútbol”, sin variar el punto en el que se estaciona encima de la Tierra, durante un mes de maniobras con un motor que gasta el 80 por ciento del combustible del aparato.
“Hay una transformación que se está dando a una velocidad muy rápida entre el sueño y la realidad”, dijo Bianchi respecto al sentimiento general de la “gente que estuvo trabajando mucho en satélites hasta que un día le dijeron ‘ahora tenés que fabricar uno en Invap'”, la empresa estatal rionegrina, en Bariloche.
Ese sueño “se fue trabajando; avanzaba un poco más o un poco menos, como cuando uno está en un río ancho y el agua no se mueve, pero cuando llega a la zona de rápidos el bote va cada vez más rápido: esa era la sensación”, comentó Bianchi, joven ingeniero industrial egresado de la Universidad de Buenos Aires.
El resultado constituye “una experiencia muy valiosa, y decimos que entre Arsat y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales tenemos que tener la ‘sala limpia’ de Invap ocupada con satélites y proyectos continuos, porque no podemos perder la práctica de la gente que trabaja ahí”, enfatizó.
“Tenemos que lograr capitalizar esta experiencia en otras industrias y expandirla con una mirada regional, trabajando con otros países latinoamericanos para compartir esto que tenemos”, acotó.
Bianchi se refirió a “desarollar la plataforma de satélites y movernos rápido sobre el piso sólido que hemos establecido para acortar los ciclos”, de cara al futuro con el Arsat-2, ya en ensayos y con lanzamiento previsto en 2016, y el Arsat-3, previsto para 2018, así como también para trabajar con terceros.
Bianchi informó que “Argentina gasta anualmente unos 25 millones de dólares en alquiler de capacidad satelital que, una vez transferidos los clientes al Arsat-1, va a dejar de gastar”.
Actualmente “la capacidad satelital empresaria está concentrada en tres empresas, una estadounidense, una europea y una mixta”, dijo.
El proyecto Arsat-1 demandó 270 millones de dólares y permitió que Argentina no perdiera la posición orbital 81, codiciada porque enfoca desde Estados Unidos hasta las Malvinas, y con el Reino Unido en espera en la Unión Internacional de Telecomunicaciones.
El riesgo de pérdida de la posición orbital se remonta a cuando la empresa Nahuel tenía el servicio satelital privatizado y debía construir el segundo Nahuel-SAT, pero discontinuó la actividad; en 2006, el gobierno de Néstor Kirchner decidió crear Arsat.
En 2007 el primer Nahuel-SAT salió de servicio por acabar su vida útil y Argentina debió alquilar el AMC 6, desde donde irán migrando los servicios hacia el flamante satélite geoestacionario nacional.

El satélite Arsat-1 despegará hoy desde la Guayana Francesa

Siete años de trabajo tomó la construcción del satélite Arsat-1, 34 días duraron las pruebas en el Centro de Ensayos en Alta Tecnología (Ceatsa) de Bariloche, algo más de un mes duraron los controles técnicos en la estación espacial de Guayana Francesa. Ahora, apenas faltan unas horas para que Argentina ponga en órbita el primer satélite geoestacionario íntegramente construido en el país, un hito inédito en América Latina y que ubica al país dentro del exclusivo grupo de naciones soberanas en materia satelital. El Arsat-1 brindará servicios de televisión, acceso a Internet y servicio de datos y de telefonía sobre IP en todo el territorio nacional. El histórico despegue podrá seguirse en vivo por la Televisión Pública desde las 17:30.
El Arsat-1 está listo para despegar. El buche que lo contiene ya fue ensamblado al cohete francés Ariane 5 que descansa en la plataforma a la espera de la orden de lanzamiento. Cuando eso ocurra, en algún momento de hoy entre las 18 y las 18:51, el primer satélite geoestacionario comenzará su largo recorrido hasta una de los dos posiciones orbitales reservadas al país por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
El impulso galo le servirá para recorrer los primeros 250 kilómetros. Luego, el lanzador soltará al satélite argentino, que deberá remontar hasta los 36 mil kilómetros por sus propios medios, pero con la guía de la sala de Operaciones Satelitales de la estación terrena  ubicada en la localidad bonaerense de Benavidez. Desde allí podrán hacer los ajustes pertinentes para que el satélite se ubique a 71°8 de longitud Oeste y orbitando sobre el plano ecuatorial. Esto quiere decir que el satélite se moverá sincronizadamente con la tierra ocupando un punto fijo en el cielo.
Su posición le permitirá iluminar no solo el territorio nacional, sino también Chile, Uruguay y Paraguay durante al menos 15 años, que es el plazo de vida útil del equipo. En esa área el satélite podrá transmitir señales de video, brindar servicios de TDH (Televisión Directa al Hogar), y dar acceso a Internet, a servicios de datos y a telefonía sobre IP.
El imponente Arsat-1 mide 3,9 metros de alto y 16,4 de largo (con los paneles solares extendidos). Tiene una profundidad de cinco metros y pesa tres toneladas. Su construcción demandó una inversión de U$S 270 millones provenientes del erario nacional, pero sus beneficios son incalculables.
UTILIDAD.
Los servicios que permitirá brindar el Arsat-1, hasta el momento, eran provistos mediante el alquiler de satélites extranjeros, lo que implicaba gastos de alrededor de U$S 25 millones anuales. Pero al margen de los costos, eso implicaba adecuar las necesidades del país a un equipo que fue producido con otros fines.
Los tres satélites que forman parte del Plan Satelital diseñado por el Estado en 2006 fueron hechos específicamente para Argentina e incorporan, de esta forma, zonas que los operadores privados consideran económicamente poco atractivas y que en el pasado no recibían cobertura. De eso se trata, especialmente, la importancia de la soberanía satelital a la que accede hoy la Argentina.
Una vez que el Arsat-2, actualmente en fase de pruebas  en el Ceatsa, sea lanzado al espacio en 2016, el alcance de la huella satelital argentina se extenderá a todo el continente americano. Así las empresas nacionales podrán exportar servicios de datos, establecer enlaces punto a punto y dar acceso a Internet, además de posibilitar el transporte de video a toda la región.
Precisamente la cobertura satelital que garantizan las dos posiciones orbitales reservadas para la Argentina (desde Estados Unidos hasta las Malvinas), es lo que revalorizó la decisión del Estado Nacional de desarrollar satélites propios. De lo contrario, era muy posible que la UIT readjudicara el espacio a otros países interesados, entre los que se encontraba el Reino Unido.
Los directivos de Arsat también destacan otro beneficio económico para los argentinos. La nueva cobertura satelital puede traer aparejada una ventaja económica para los usuarios de televisión por cable, Internet y telefonía celular, ya que promoverá una mayor competencia en el mercado y permitirá que la Televisión Digital Abierta pueda llegar a todo el país.
“Hay una transformación que se está dando a una velocidad muy rápida entre el sueño y la realidad”, resumió Matías Bianchi, el presidente de Arsat desde Guayana Francesa. Ese sueño “se fue trabajando; avanzaba un poco más o un poco menos, como cuando uno está en un río ancho y el agua no se mueve, pero cuando llega a la zona de rápidos el bote va cada vez más rápido: esa era la sensación”, agregó emocionado el joven ingeniero industrial egresado de la Universidad de Buenos Aires que está al frente de la compañía creada en 2006 por ley del Congreso Nacional.
Hasta el día de hoy, los satélites argentinos habían llegado a una distancia máxima de la tierra de 700 kilómetros. El Arsat-1 se ubicará 50 veces más lejos. Hoy puede ser un gran día para la ciencia y la tecnología nacional, el día que Argentina escriba una nueva página en la historia. «
La ingeniera pampeana que dará la orden 
La ingeniera en sistemas del Invap, Ana Caumo, será la encargada argentina de dar la orden de lanzamiento del Arsat-1 en la base Kourou, de Guayana Francesa. En algún momento entre las 18 y las 18:51, cuando la estación meteorológica confirme que las condiciones climáticas son aptas, ella deberá decir si las computadoras del satélite están listas para el despegue, y el fruto de un millón de horas de trabajo de más de 600 argentinos empezará su camino al cielo. A las 8 de la mañana, se encenderá el Arsat-1 por última vez en la tierra y se lo configurará para recibir la orden de partida. “Le diremos vos sos el Arsat-1, el lanzamiento va a ser a tal hora”, explicó Caumo, de 42 años.
El Arsat-1 compartirá el viaje al espacio con un segundo satélite de origen estadounidense, propiedad de DirecTV y media hora después de volar, el satélite argentino quedará por sus propios medios en una órbita provisoria a 250 kilómetros de la tierra. Desde ahí ascenderá hasta los 36 mil kilómetros.
Los anteriores satélites argentinos orbitan a no más de 600 kilómetros. “Por eso los requerimientos para las unidades electrónicas que están en el satélite son distintas. Este es el gran salto que tuvimos que dar en INVAP”, precisó Caumo. La ingeniera pampeana agregó que la diferencia entre los satélites científicos y los de comunicación “no sólo es el combustible (que necesitan para ascender), sino también el diseño y los componentes electrónicos que tienen que durar hasta 15 años”.
Centro de operaciones
La Argentina no sólo construyó el primer satélite geoestacionario latinoamericano, sino que  en el proceso también desarrolló dos estructuras complementarias e igualmente importantes para su funcionamiento: el Centro de Ensayos en Alta Tecnología (único en la región con capacidad para hacer ensayos medioambientales) y la base terrena Benavídez (desde donde se controlará la puesta en órbita del satélite).
El primero tuvo un rol fundamental antes de enviar el satélite a Guayana. El segundo comenzará su etapa más importante en los próximos diez días. Desde allí se podrá cambiar la dirección del satélite para que llegue a la órbita adecuada, una de las operaciones más críticas de la misión.
Según informó Arsat, la estación terrena cuenta con toda la infraestructura necesaria para actuar como “centro de operaciones para todas las acciones vinculadas al envío y recepción de señales, y control de satélites. Además, desempeñará un papel clave en la implementación de los servicios de televisión directa al hogar y TV digital terrestre”.
El satélite, en datos
Construcción. Demandó siete años y precisó una inversión de 270 millones de dólares.
Medidas. El satélite mide 3,9 metros de alto y 16,4 de largo (con los paneles solares extendidos). Tiene una profundidad de cinco metros. Peso. El 9 de octubre fue cargado con combustible, lo que le dio un peso total de 2973 kilogramos.
Combustible. El 80% del combustible lo gastará en el viaje hasta  la posición orbital de 71°8 de longitud Oeste sobre la línea ecuatorial. Su vida útil es de 15 años.
Servicios. Durante ese lapso será capaz de transportar señales de video, brindar servicios de TDH (Televisión Directa al Hogar), y dar acceso a Internet para su recepción en antenas VSAT.
Lanzamiento. Lo hace Arianespace, integrada por el Centro Nacional de Estudios Espacial francés y todas las empresas espaciales europeas.

La historia detrás del satélite

El lanzamiento de Arsat1 que se realizará hoy por la tarde desde Guayana marcará el ingreso de Argentina al selecto “club” de países que producen sus propios satélites de telecomunicaciones, espacio integrado sólo por Estados Unidos, Rusia, China, Japón, Israel, India y la Eurozona. La construcción de este artefacto, especificado por la estatal Arsat y diseñado e integrado por la firma Invap, es al mismo tiempo la culminación de un largo proceso de trabajo que comenzó en abril de 2006, cuando el gobierno de Néstor Kirchner creó Arsat para hacerse cargo del servicio satelital, en reemplazo de Nahuelsat, un consorcio privado encabezado por la alemana DaimlerChrysler Aerospace (hoy, Airbus) y la italiana Finmeccanica.
A ese grupo extranjero se le había adjudicado en 1991 la provisión y operación de dos satélites. El primero, llamado Nahuel-1, fue puesto en la posición orbital de 71,8 grados oeste en enero de 1997, mientras que el segundo debía ser colocado antes del 19 de octubre de 2003 en la posición de 81 grados oeste, lugar reservado al país por la Unión Internacional de Telecomunicaciones luego de un acuerdo de reciprocidad satelital firmado con Estados Unidos.
Cuando llegó la fecha, Nahuelsat ni siquiera había comenzado a construir el segundo satélite. El incumplimiento puso en riesgo la conservación de la posición orbital de 81 grados oeste, que estaba siendo reclamada por Gran Bretaña. En ese momento, el gobierno de Néstor Kirchner solicitó una prórroga de dos años y empezó a explorar alternativas. Finalmente, la decisión fue construir un satélite argentino y, mientras tanto, ocupar la órbita 81 con un equipo alquilado al grupo holandés SES. Luego se sumó también la necesidad de montar un segundo satélite para ocupar la órbita 71,8 grados oeste; pues a principios de 2010 el Nahuel-1 cumplió su vida útil y se lo reemplazó con otro satélite alquilado, el AMC 6, también del grupo holandés SES.
Para avanzar con la construcción de los satélites Arsat-1 y Arsat-2, la estatal Arsat sumó como contratista a Invap, responsable del gerenciamiento de estos proyectos, el desarrollo completo de la ingeniería, su fabricación y los ensayos. Invap había sido fundada en 1976 a partir de un convenio firmado entre el gobierno de la provincia de Río Negro y la Comisión Nacional de Energía Atómica y para 2006 ya tenía un prestigio ganado como exportadora de instalaciones nucleares. No obstante, tanto Arsat como Invap se fortalecieron de manera notable durante los últimos años a partir del creciente apoyo oficial que recibió la ciencia y la tecnología.
Arsat fue la herramienta elegida por el Gobierno no sólo para impulsar su política satelital sino también para desplegar la red de fibra óptica en el país como parte del programa Argentina Conectada. Además resultó clave en el desarrollo de la televisión digital terrestre. Invap, por su parte, continuó sumando contratos en el sector nuclear, se sumó al programa satelital y tiene un papel clave en el plan de radarización. A raíz de esta situación, desde 2003 incrementó su personal de 350 a 1100 personas y elevó su facturación anual de 30 a 200 millones anuales.
“En estos 40 años, desde que empezó Invap, nunca hubo un apoyo a la ciencia y la tecnología para convertirlas en herramientas clave del desarrollo económico como en la última década. Eso es lo que hacen los países industrializados, pero en Argentina no se había hecho. El presidente Néstor Kirchner fue uno de los impulsores, con la creación de Arsat, en 2006, y después la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le dio un impulso todavía mayor al crear el Ministerio de Ciencia. Esa decisión política es la que hoy nos permite realizar este tipo de trabajos. Se han dado pasos fundamentales para que la materia gris no se fuera de la Argentina. Nosotros estamos cansados de escuchar que la ciencia y la tecnología son importantes. Ningún dirigente habla en contra, pero lo importante es poner los recursos para poder llevarlo a la práctica”, aseguró el CEO de Invap Héctor Otheguy a Página/12 el 7 de agosto, cuando este diario recorrió las intalaciones de Invap donde el satélite Arsat1 estaba listo para ser embalado.

Sangre por 'oro negro':

"El petróleo barato puede llevar a EE.UU. a desatar otra guerra"

Publicado: 15 oct 2014 
La caída actual de los precios del petróleo es capaz de poner fin a 'la revolución del esquisto' en EE.UU., según algunos expertos. Advierten que para hacer frente al problema, Washington puede desatar un nuevo conflicto armado.
EE.UU. sigue aumentando la extracción de petróleo de esquisto: en los últimos dos años la elevó en tres millones de barriles diarios, con lo cual en octubre la cifra promete llegar a un total de cinco millones de barriles diarios, de acuerdo con la Administración de la Información Energética de EE.UU. CIBC World Markets, a su vez, destaca que la demanda actual, tanto interna como externa, es bastante baja, según recoge la revista 'Forbes'.   
  
En un momento en el que el petróleo Brent, referencia en los mercados europeos, se cotiza a los niveles más bajos de los últimos dos años y medio —este miércoles ha llegado a 84,07 dólares por barril—, muchos proyectos en EE.UU. no resultan rentables. La causa es simple: los costes de extracción del petróleo de esquisto son muy altos. Según la cifra de la Agencia Internacional de la Energía, citada por Bloomberg, extraer materia prima de las formaciones de esquisto cuesta entre 50 y 100 dólares por barril, mientras que el precio de producción del petróleo convencional en Oriente Próximo o África del Norte oscila entre 10 y 25 dólares por barril. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (
OPEP), por su parte, de momento no ha tomado medidas para parar la caída del mercado petrolero mundial. La situación parece bastante explosiva no solo desde el punto de vista económico, sino también geopolítico, advierten los expertos entrevistados por el portal ruso Svobódnaya Pressa

"No hay una idea común sobre las causas de esta caída de precios después de que se mantuvieran durante tanto tiempo a un nivel de 105-110 dólares por barril. Muchos buscan explicaciones en teorías de la conspiración", comentó el analista jefe del fondo ruso Seguridad Energética Nacional, Alexánder Pásechkin. Según el especialista, son dos las principales hipótesis conspirativas. 
  
La primera teoría se basa en que EE.UU. ha tramado un complot con Arabia Saudita para reducir los precios y hundir el presupuesto de Rusia. La segunda hipótesis implica un complot de Arabia Saudita con otros Estados árabes con el objetivo de acabar con la potencial rivalidad de EE.UU. en el mercado petrolero. "En otras palabras, los Estados árabes en un primer momento simularon que ayudaban a Washington para crear problemas a los rusos, pero en realidad querían asfixiar la revolución del esquisto en el Nuevo Mundo. Aprovechando que el coste de extracción del crudo convencional es mucho más barato, los países miembros de la OPEP intentan impedir que surja un nuevo exportador mundial", explica Pásechkin. 
  
Desde su punto de vista, este segundo escenario es bastante probable a pesar de las supuestas amistades entre Washington y Riad: no es casual que los cargos oficiales de la OPEP no hayan convocado ninguna reunión de emergencia para hacer frente a la situación, tal y como se ha hecho en ocasiones anteriores, y tan solo se vaya a celebrar el encuentro ordinario programado para noviembre. Parece que EE.UU. ya ha empezado a darse cuenta de esta amenaza, subraya Pásechkin. 
  
"Para EE.UU. es inaceptable que los precios sigan cayendo (…). Para los productores industriales del país es extremadamente importante que en otras regiones del mundo la extracción no crezca", opinó, a su vez, el director del Instituto de Energética Nacional de Rusia, Serguéi Pravosúdov. Según subraya, este punto depende esencialmente de las decisiones de Oriente Próximo.
  
"Hoy en día los intereses de EE.UU. son muy visibles y un grupo de presión petrolero trabajará para ampliar y activar la zona de desestabilidad en la región. La industria militar del país también está muy interesada en 'guerras calientes': el presupuesto militar es el más alto del mundo y hace falta gastar este dinero de tal modo que sea notable la necesidad drástica de seguir gastando. (…)  Por eso Washington está abogando por bombardeos masivos en Irak y activación de la guerra civil en Libia. Si estos pronósticos se cumplen, lo precios volverán a subir. Desafortunadamente, un nuevo conflicto militar parece muy probable", concluye Pravosúdov. 


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/economia/view/143601-petroleo-barato-eeuu-guerra

El negocio de la crisis global


¿Por qué hay más supermillonarios en 2014 que en toda la historia?

A la periodista Linda McQuaig ya se le conoce como la "Michael Moore de Canadá"


En enero de 2011, el diario The Economist escribía sobre la nueva estirpe de magnates billonarios que han surgido en los últimos veinte años. Consideraba que, en lugar de recibir la mayor parte de su dinero como herencia, lo habían conseguido gracias a sus propios méritos: “Toda sociedad ha tenido élites”, afirmaban. “El gran cambio con respecto al siglo pasado es que estas élites son cada vez más meritocráticas y globales. En los países desarrollados, las personas más ricas no son aristócratas, sino emprendedores como Bill Gates”.

Este texto es uno de los muchos recogidos en el ensayo El problema de los supermillonarios (Ed. Capitán Swing). Sus autores, Neil Brooks y Linda McQuaig (a la que comúnmente se conoce como la “Michael Moore de Canadá”) ilustran, a través múltiples ejemplos, el modo en que la redistribución polarizada de la riqueza es una consecuencia lógica del sistema económico actual. Ese mítico 0′ 001% de la población que maneja la mayor parte del dinero mundial crece cada año.

Mientras tanto, el sistema se encarga de neutralizar las cada vez más flagrantes desigualdades hablando de sociedades meritocráticas y hombres hechos a sí mismos . Como si cualquiera de nosotros, con la idea adecuada y en momento adecuado, pudiera entrar en esa élite privilegiada que amasa fortunas escandalosas, paga impuestos irrisorios y tiene las medidas políticas a su favor.

Una libra por segundo

Imagínense que ganan una libra cada segundo de su vida, escriben McQuaig y Brooks; tardarían poco más de diez días en ser millonarios, más de treinta años en ser milmillonarios y morirían sin llegar a ser billonarios, porque para eso, y a ese ritmo, se necesitan muchas vidas. Sin ir más lejos, Bill Gates no podría contar su patrimonio a un ritmo de libra por segundo, porque pasaría 1.680 años contándolo. Un ejemplo tan inituivo sirve para que nos demos cuenta de lo inimaginable que resulta para cualquiera de nosotros pensar que amasaremos una fortuna similar. ¿Cómo pueden deberse todas estas cuentas corrientes sólo al mérito individual?


En los últimos treinta años, los ingresos de los norteamericanos sólo han crecido un 1%. Los de lo billonarios se han multiplicado por cuatro.



A medida que los medios hablan de emprendimiento y meritocracia, cubriendo de una aparente justicia las arcas de ese mínimo porciento de elegidos, el número de billonarios no para de crecer (como crece, en consecuencia, el número de individuos bajo el umbral de la pobreza): los mil hombres más ricos de Reino Unido acumulan ellos solos un tercio del PIB del país entero (antes de la crisis, no llegaban a esa cifra). En los últimos treinta años, los ingresos de los norteamericanos sólo han crecido un 1%. Los de lo billonarios se han multiplicado por cuatro. Dinero llama a dinero, y las políticas y los sistemas tributarios actuales están diseñadas para que esta expresión se cumpla literalmente.

Paralelamente, la crisis ha generado la mayor cantidad de individuos billonarios de la historia. Si en 2012, la fecha en que McQuaig y Brooks terminaron de escribir su ensayo, el número de súperricos ascendía a 492 sólo en Estados Unidos (diez años atrás era de 101), ahora se sabe que 2014 marca el récord en el crecimiento de fortunas disparatadas: en estos últimos doce meses, marcados por las medidas de austeridad y las deudas públicas, 153 personas se han convertido en billonarias. Nunca antes los súperricos se habían multiplicado tanto.

Una vez demostrado mediante ejemplos, citas a artículos y sucesos históricos que el sistema económico actual favorece la polarización de la riqueza, los autores se centran en describir las consecuencias de este panorama social: la austeridad, según argumentan, no ha funcionado en ningún caso como remedio ante la crisis. Su puesta en práctica sólo afecta a las rentas medias y bajas, lo que hace que aumente la brecha entre ellos, la élite que amasa la fortuna mundial, y nosotros, las verdaderas víctimas de las medidas anticrisis.

¿Tasas más altas? Sí, por supuesto

Se habla de oligarquía, dado que los que ejercen el poder político también concentran el económico; se detallan prácticas fraudulentas de algunos de los magnates actuales (hay más de 15 billones de euros ocultos en paraísos fiscales) y, en contra de lo que comúnmente se piensa, no se producen demasiados cambios de residencia y nacionalidad hacia países con impuestos más bajos. Mientras los billonarios aumentan el volúmen de su fortuna en paraísos fiscales, apoyan de forma incondicional la subida de tasas en su nación. Precisamente, el magnate Eduard de Rothschild afirmó que aceptaba de buena gana la subida de impuestos. Mientras, el billonario Warren E. Buffetse alió con Obama para que los tipos fiscales de los acaudalados no fueran menores que los de la población media. Un lavado de imagen que además, a efectos prácticos, no daña en absoluto el estado de sus cajas fuertes.

Las prácticas poco igualitarias y el poder económico acumulado en pocas manos se asocia en el imaginario colectivo a la imagen del magnate sexagenario o el banquero de monopolios. Pero Mark Zuckerberg y otros jóvenes residentes en Silicon Valley también tienen cuentas corrientes inimaginables. En poco tiempo, el grueso de los billonarios no superará los cuarenta años. El problema, además del obvio aumento de la brecha económica, tiene que ver con la ideología: cuantas más personas se convierten en súperricas, más se encarga la sociedad de hablarnos de ingenio, emprendimiento y méritos. No hay brecha real si fingimos que cualquiera de nosotros puede saltarla, piensan.

Sólo en estos últimos doce meses, marcados por las medidas de austeridad y las deudas públicas, 153 personas se han convertido en billonarias

Fuente: www.playgroundmag.net