Por Ariel Dorfman *
Imagen: AFP
Cuando Donald Trump prometió recientemente que iba a someter a quienes visiten los Estados Unidos a un escrutinio drástico (“extreme vetting”) para asegurar que no puedan ingresar terroristas islámicos o propugnadores de la ley Sharia, hubiera hecho bien en consultar antes a mi madre, Fanny Zelicovich de Dorfman. Como ella, desafortunadamente, falleció hace más de veinte años, haré lo posible para transmitir su experiencia del día en que se enfrentó a un sistema de interrogación similar al que el candidato republicano patrocina, un relato que podría ayudarnos a esclarecer los inconvenientes y trampas que tales exámenes conllevan.