Por Eduardo Febbro02 de octubre de 2017

A Macron lo llaman “el presidente de los ricos”. Imagen: EFE
El gobierno se apresta a modificar los cálculos del impuesto a las grandes fortunas: deja fuera de los gravámenes los valores muebles como jets, yates, autos de lujo y lingotes de oro. “Porque él nos impide soñar, impidámosle dormir”. La consigna para el cacerolazo de este sábado lanzada por el líder de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon hizo menos ruido que el denso rumor que se ha instalado en torno al jefe del Estado francés:”Emmanuel Macron, el presidente de los ricos”.

