19 sept 2017

ESPIONAJE MILITAR

URUGUAY
MUCHO MAS QUE MALAS COSTUMBRES
MONTEVIDEO (Uypress)- 
19 de septiembre de 2017



Ex militares reconocieron este lunes, ante la investigadora de diputados, que las tareas de espionaje se realizaban "por costumbre" durante la democracia, tal como indicaban los documentos contenidos en el denominado Archivo Castiglioni. La comisión investigadora "sobre posibles actos de inteligencia de Estado, violatorios de la normativa legal y constitucional, llevados a cabo por personal policial o militar desde 1985 a la fecha", recibió a los contralmirantes retirados Óscar Otero y Carlos Magliocca, y al brigadier general retirado José Mario Hirigoyen.Luego de la sesión, el presidente de la comisión y diputado comunista Gerardo Núñez dijo en rueda de prensa que algunos de los militares que comparecieron "no negaron las acciones que se llevaron a cabo por Inteligencia Militar".

Núñez no especificó las declaraciones de cada militar, pero señaló que "uno de ellos reconoció estas labores" e incluso expresó que "era una práctica casi por costumbre".

El legislador sostuvo que las tareas de espionaje implicaron "una gran recolección de información" con el objetivo de "analizar posicionamientos de partidos y organizaciones sociales".

En ese sentido, señaló que "hay una lista de todas las personas que hicieron denuncias vinculadas a derechos humanos, preparando los escenarios a nivel judicial para mantener los crímenes cometidos".

Castiglioni no actuaba solo y hay "indicios" de espionaje hasta 2015.
Los miembros de la comisión investigadora del Parlamento sobre el espionaje militar en democracia concluyeron en que hay "indicios" de que la actividad ilegal continuó hasta el año 2015, lo cual calificaron como algo "extremadamente preocupante".


Hasta ahora la información que se conocía de la documentación incautada en la casa del coronel retirado Elmar Castiglioni, que trabajó en organismos de inteligencia militar, revelan que desde 1985 hasta al menos 2009 hubo tareas de espionaje clandestinas sobre presidentes, expresidentes, legisladores, jueces, fiscales, partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales.

Pero, según los elementos que se manejaron ayer en la comisión, cuyas actas son secretas, la actividad habría continuado hasta el año pasado con el mismo procedimiento, es decir seguimiento de personas y escuchas telefónicas, dijeron a El País fuentes legislativas de la comisión.

El material incautado en el domicilio de Castiglioni tras su deceso fue analizado a pedido de la Justicia por los historiadores Isabel Wschebor, exdirectora de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, y Álvaro Rico, decano de la Facultad de Humanidades. Ambos concurrieron ayer a la reunión de la comisión investigadora de Diputados sobre el espionaje militar en democracia presentando un informe sobre el resultado de su trabajo.

Fuentes legislativas explicaron que tras el informe verbal recibido queda la sensación de que las acciones de Castiglioni "forman parte de un todo", en el sentido de que no se trataba de hechos aislados ni producto de una "obsesión" del militar.

La idea de los legisladores es determinar quién era la autoridad responsable por esas actividades, si los militares o alguno de los numerosos ministros de Defensa que pasaron en los gobiernos de tres partidos políticos en los años desde la recuperación de la democracia.