18 nov 2013

Desafíos de la Izquierda



Desafíos de la Izquierda

Por: Andrés Berterreche

Estamos llegando a la recta final del segundo gobierno del Frente Amplio. Es tiempo de balances y de construcción de una estrategia y de tácticas que lleven adelante la misma. Cuando el Frente llegó al gobierno estábamos ante una situación de virtual destrucción del aparato productivo y de un Estado desbastado. En ese momento y ante semejante escenario fue tremendamente acertado plantearse la refundación nacional.
La obligación de la etapa era desarrollar las fuerzas productivas y sanear y fortalecer el Estado, volviéndole a dotar de sus funciones. Esto permitiría mejorar las condiciones de vida de nuestros compatriotas, establecer las bases para el desarrollo y la reconstrucción del Estado para contraponerse a las políticas de 30 años de liberalismo, y con ello una reconstrucción de la soberanía nacional y una primera respuesta a décadas de ofensiva imperialista.
Todo esto era necesario, casi urgente, y se hizo. Pero no podemos quedarnos eternamente en esta etapa. Si la consigna es la liberación nacional y el socialismo hay que seguir avanzando en ese sentido.
Ahora bien, antes que nada deberemos definir bien liberación nacional y sobre todo socialismo. En el primer caso está claro nuestra posición antimperialista. Esta debe ser una estrategia permanente. Hoy la liberación nacional implica además la construcción de un Estado fuerte y soberano. Contra la acción liberal de debilitamiento del Estado se debe responder con el fortalecimiento del mismo, avanzando en los espacios de carácter estratégico pero también en sectores económicos que se crea oportuno, al menos, poner la referencia del Estado contra los desvíos del mercado.
Si liberación nacional es la antítesis de imperialismo debemos reforzar las políticas de bloques de los similares, priorizando las políticas de consolidación de los bloques primero regionales, y luego continentales en la concepción latinoamericana de la misma. Más y mejor Mercosur con ampliación al resto de los países de américa latina. Hay que aprovechar las coincidencias ideológicas que actualmente existen, como una coyuntura particularmente favorable para la unión de los pueblos de américa latina. Pero aún si no lo fueran, si esas coincidencias ideológicas no se dieran de igual manera, por la propia definición antihegemónica se debe tender a la construcción continental de un bloque.
En cuanto a la definición de socialismo, se vuelve más complejo en la actualidad. Durante algo más de 70 años tuvimos a la Unión Soviética como modelo. Para apoyar o para criticar, pero había una experiencia visible. Hoy no hay modelos. Hay que construirlos, y eso complejiza más porque el objetivo final no está allí, visible, para decir vamos hacia allí o hay que modificar tal o cual cosa. Hoy hay que crearlo desde el pie. Personalmente tengo la impresión que falta bastante más de estudio e investigación, de sistematización de las experiencias derrotadas, de los cambios en las relaciones de producción, de la captación de los excedentes generados por el conjunto de la sociedad, del rol de la ciencia y la tecnología. Para saber hacia dónde la puntería primero debemos de tener una nueva mira.
Pero no se puede tener la conceptualización teórica terminada para ahí ponernos a diseñar estrategias y tácticas. Hay que ir creando teoría en el camino, en el hacer de nuestra acción política cotidiana. Esto llevaría a pensar que vamos a pasar por un proceso transicional, donde en coexistencia con el sistema actual se deberá ir modificando hasta llegar a una sociedad más avanzada.
Las acciones a desarrollar deberían tener como base también los dos componentes manejados para el concepto de liberación nacional. Una construcción de bloque regional, porque es impensable hacer cambios serios sólo desde nuestra sociedad, sin pensar en cuestionar el capitalismo desde un frente de bloque geográfico. Y con un Estado fuerte, porque aún basándonos en un modelo socialista donde el Estado no fuese la única base de la economía, se necesitará del mismo para la implementación y planificación de cualquier actividad económica. Se deberá desarrollar y profundizar los conceptos de propiedad social de la tierra, el ahorro forzado como palanca de inversión social y productiva, pasar de la empresas recuperadas a las empresas autogestionadas viables desde antemano, los bienes públicos como complemento fundamental del desarrollo, el debilitamiento, cuando no la destrucción, de las corporaciones que hoy ocupan fuertes espacios de poder, democratizando el acceso a bienes y servicios.
Todo está para discutir, y lo tenemos que hacer ya. Pero para ir trepando esos peldaños lo debemos de hacer desde los escalones que ya subimos. La restauración en el gobierno de las políticas neoliberales nos alejaría en el tiempo del poder. Está claro que tener el gobierno no nos hace automáticamente poseedores del poder, pero la construcción del mismo y su conquista en manos del pueblo va a ser más fácil si aprovechamos los espacios que se han venido conquistando. En el convencimiento que las condiciones subjetivas son más importantes que las objetivas a la hora de establecer los cambios, no es dable pensar que cuanto peor mejor. Por eso, mientras no se deja de discutir y avanzar en cuestiones estratégicas deberemos de defender lo hitos alcanzados, aprovechando las circunstancias de estos vientos históricos que hoy nos empujan hacia adelante.
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17 nov 2013

Espionaje masivo: la CIA vigila transferencias internacionales de dinero, revela The New York Times

ESCÁNDALO

Espionaje masivo: la CIA vigila transferencias internacionales de dinero, revela The New York Times
Evidencias de que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) recopila datos sobre las transferencias de dinero internacionales aportan hoy nuevos elementos al escándalo del espionaje en Estados Unidos.
Viernes 15 de noviembre de 2013 |
Sede de la CIA / hangthebankers.com
La extensión de los programas de recolección de datos del gobierno no se conoce totalmente y el debate nacional sobre la privacidad y la seguridad puede estar incompleto, señala este viernes un artículo del diario The New York Times.

El espionaje de los registros financieros está autorizado por las disposiciones de la Ley Patriota y supervisados por el Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, alegaron fuentes gubernamentales citadas por la publicación.

Funcionarios citados por el Times plantean que existen otros programas de recolección de datos “a granel” que no son de conocimiento público, lo cual despierta temores sobre la amplitud en que los estadounidenses y el mundo son escrutados por las agencias de inteligencia.

Dean Boyd, portavoz de la CIA, se negó a confirmar la existencia de dicho programa, pero dijo que la agencia lleva a cabo la recogida de información legal dirigida a extranjeros, los cuales están sujetos a una amplia supervisión.

Filtraciones de Snowden
Juan Zárate, un funcionario del Tesoro y la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, precisó que existe una base legal desde hace mucho tiempo para que el gobierno recopile información financiera.

Asegura el Times que en los últimos meses aparecieron indicios en testimonios ante el Congreso, tras las filtraciones del excontratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), que muestran que esa entidad no es la única que espía a los estadounidenses.

Al propio jefe de la NSA, general Keith Alexander, se le escapó en una audiencia ante el Congreso que “otras agencias operan sus propios programas de recolección de información” en Estados Unidos.

Alexander Abdo, abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) opina que las evidencias sugieren fuertemente la existencia de otros programas de vigilancia que el público tiene derecho a conocer. PL

Papel Prensa: Clarín y La Nación en la mira por lavado de bienes de desaparecidos en dictadura

ACUSACIÓN

Papel Prensa: Clarín y La Nación en la mira por lavado de bienes de desaparecidos en dictadura
El grupo Clarín y el periódico La Nación, los dos principales accionistas de la empresa Papel Prensa S.A. podrían ser acusados de lavado de dinero, procedente de la apropiación de bienes de desaparecidos.
Viernes 15 de noviembre de 2013 |


Papel Prensa / argentina.ar
La advertencia la hizo el presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella, en declaraciones a Radio América.

Sbatella aludió a la posible restitución de esa y otras empresas a sus antiguos propietarios.

“Ahora nos planteamos, en el transcurso de la semana próxima, la posibilidad de que se acuse de lavado de dinero proveniente de los ilícitos de la apropiación de bienes de los desaparecidos” en al menos tres casos, incluido Papel Prensa, declaró Sbatella.

El hallazgo de más de una docena de actas secretas de la junta castrense de la última dictadura cívico-militar (1976-1983) sobre la confabulación para expropiar a Papel Prensa de sus antiguos dueños, en especial la familia Graiver, ha puesto sobre la palestra pública la presunta implicación del grupo Clarín y de La Nación en esa ilícita acción.

Actualmente, esa industria es la única que produce papel para la tirada de periódicos y revistas en Argentina. Según sus propios accionistas privados, el dominio de la empresa representa virtualmente el control de la información del país.

Desde 2010, una causa judicial investiga los supuestos delitos de lesa humanidad cometidos durante la adquisición de las acciones por parte de Clarín y La Nación, en lo que se considera un caso de complicidad de los grupos económicos con la dictadura militar.

La mano negra
Papel Prensa S.A. fue fundada en 1971 por un grupo de accionistas, y en abril de 1973 la junta directiva de entonces decidió poner en venta las acciones, y estas pasaron en 1975 a la compañía Galería da Vinci, propiedad de David Graiver.

Graiver quedó así en control de la empresa hasta su fallecimiento, el 7 de agosto de 1976 en un todavía cuestionado accidente aéreo en México.

Bajo presión de la junta castrense y sus acólitos civiles, la viuda de Graiver, Lidia Papaleo y su hermano, aceptaron la venta forzosa.

Eso sucedió en medio de un intenso ambiente mediático contra la familia Graiver alentado por esos tres diarios, más las revistas Somos y Gente, acusándola de tener nexos con guerrilleros, según aparece en actas de organizaciones de los derechos humanos.

Las acciones pasaron entonces a una entidad denominada FAPEL, que ni siquiera estaba registraba formalmente, y los bonos fueron repartidos a partes iguales entre Clarín, La Nación y La Razón, al quebrar el último posteriormente, el primero adquirió su parte.

En 1977 los militares ordenaron el arresto de los miembros de la familia Graiver, los herederos legales de la compañía, y a todos sus allegados asociados como accionistas en Papel Prensa.

Todos fueron llevados al centro clandestino de detención conocido como el pozo de Banfield. Algunos de ellos continúan aún como desaparecidos, otros fueron puestos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, y otros murieron debido a las torturas. PL

16 nov 2013

TRAS AÑOS DE OCULTARSE EL TIGRE ACOSTA FUE SORPRENDIDO Y FOTOGRAFIADO EN PINAMAR

TRAS AÑOS DE OCULTARSE EL TIGRE ACOSTA FUE SORPRENDIDO Y FOTOGRAFIADO EN PINAMAR

El genocida que se quedó sin postre
El triste tigre se quedó sin trigo

El Tigre Acosta, el feroz represor de la ESMA, hizo un culto de ocultarse y esquivar las cámaras fotográficas. Pero, horas antes de su declaración ante la Justicia, fue descubierto e interpelado por el autor de "Recuerdo de la Muerte".



Por Miguel Bonasso
Desde Pinamar

--...



--¿Usted es Acosta?

--No,no,no.

--Sí, usted es Acosta.

--No,no.

--Usted es el Tigre Acosta.

--No.

--Hace tiempo que lo ando buscando, Acosta. Le quiero preguntar por todas las personas que tiró al mar. Soy Miguel Bonasso.

--...

--¿Se acuerda de mí?

--...

--¿Puede estar comiendo sin remordimientos? ¿Se acuerda de Rodolfo Walsh?

--Tenga a bien no molestarme más.

--Yo no lo estoy molestando...

--...estoy con mi familia. Alejesé.

--Yo no lo estoy molestando, usted es un asesino y un genocida.

--No grite. Retírese.

--Usted es un asesino y un genocida. Esto es lo que es.

--Retírese.

--Usted ha tirado más de cuatro mil argentinos al mar. Usted mató a Rodolfo Walsh.

--Retírese de acá.

--No me voy a retirar nada.

Se escucha, entonces, la voz de Ricardo Cap, el presidente del Concejo Deliberante de Pinamar, dirigiéndose al Tigre Acosta:

--¿Dónde están los chicos, che? ¿Qué hiciste con los chicos?

--¿Qué le va a decir al juez Bagnasco, qué no robaban ningún chico, que su jefe Vildoza no robó ningún chico?

--Retírese.

--¡No me voy a retirar absolutamente nada! ¡Usted es un canalla y un miserable!

--No me grite.

--¡Sí le grito, lo que se me da la gana le grito! Que sepan todos con quién están comiendo: ¡Están comiendo con un genocida! Los muertos le van a reclamar a usted, Acosta. ¡Le están reclamando! ¡Este es el Tigre Acosta, el jefe de inteligencia de la Escuela de Mecánica de la Armada, responsable de la muerte de más de cuatro mil argentinos!

Interviene una señora de la mesa dirigiéndose al periodista:

--¿Listo? Ya está. ¿Te quedaste tranquilo?

--No, no, no, listo no.

--Pero dejanos comer.

--No, ¡qué comer! Hay mucha gente que ya no puede comer. Rodolfo Walsh ya no come más.

La señora contesta:

--Ese no es mi problema.

--Ya sé que no es su problema, por supuesto, si comparte la mesa con él. Ustedes están comiendo con un genocida. Y están atendiendo a un genocida en este restaurante.

Hay comensales que aplauden, muchos vuelven a sus platos con expresión bovina. En la calle,na03fo04.jpg (10380 bytes) después del incidente que paralizó las voces de la concurrencia en el restaurante "Estilo Criollo" de Pinamar, algunos turistas se acercan para felicitar al cronista que interpeló al Tigre. Se destacan dos chicos muy jóvenes, conmocionados por la escena, que abren en la noche marina una ventana de esperanza. Contrastan con el hombre gordo, canoso, de frente que se funde con la pelada, que huye por una puerta lateral, acompañado por el arquitecto que está por construirle una casa. La cena, donde se iba combinar lo social y los negocios, se ha estropeado por culpa de los intrusos, que han brotado sorpresivamente de la noche y el pasado. El Tigre se escapa en un taxi, tapándose inútilmente la cara ante la lluvia de flashazos que dispara sobre él el fotógrafo de Página/12. No se atreve siquiera a recoger su BMW rojo, patente B178041, que ha dejado sobre la vereda. De haberse atrevido, tampoco hubiera podido sacarlo: alguien, previsoramente, le ha cruzado el coche por detrás. El señor Herrera fue el único integrante de la mesa de Acosta que asumió una actitud agresiva. Increpó a "Quico" Cap y amenazó al fotógrafo que lo estaba apuntando con la cámara. Con este cronista mantuvo un diálogo áspero, que bordeó el encontronazo corporal. Allí sostuvo que él no conocía los antecedentes de Acosta. Y yo le contesté que la ignorancia no es excusa y que los Acosta andaban tan tranquilos por las calles por gente como él que sólo piensa en hacer negocios. Creo que no le preocupaba el aspecto ético de la cuestión sino la posible pérdida de clientes.

Esta escena, que presentí e imaginé durante veinte años, se convirtió en realidad el domingo pasado, a las diez de la noche, en una parrilla de la avenida Bunge, en Pinamar. El capitán de fragata retirado Jorge Eduardo Acosta, alias "el Tigre", cenaba con su segunda esposa, sus hijos; un arquitecto de aspecto castrense; Julio Herrera, dueño de una inmobiliaria local, y la esposa del comerciante. El Tigre fue encontrado, por fin, tras una larga serie de casualidades y causalidades. Por una investigación que había comenzado, sorpresivamente, en la noche del jueves. Que, en realidad se puso en marcha hace veinte años, cuando lo denunciamos en París en una conferencia de prensa que presidió el líder socialista François Mitterrand, y siguió en las noches del exilio, cuando Jaime Dri me contó la terrible intimidad de la Escuela de Mecánica de la Armada. El Tigre Acosta se convirtió entonces en la expresión absoluta del mal en las páginas de mi novela Recuerdo de la muerte y en una obsesión que el domingo pasado cerró un ciclo trascendente: durante quince años el Tigre logró evitar las fotografías y los encuentros periodísticos con notable éxito. Paranoico y astuto, cultivó un bajo perfil que le evitó los malos tragos callejeros que ha venido sufriendo Alfredo Astiz, quien perdió su omnipotencia y la frivolidad de aparecer en revistas como Gente o Caras, mientras bailaba con jovencitas en las disco de moda. Las fotos que se conocen del Tigre, en cambio, pueden contarse con los dedos de una mano. Las más nítidas tienen casi veinte años de antigüedad. La más famosa es la que lo muestra, festivo, con Noemí Alan, Adriana Brodsky y Rolo Puente, y otra, junto a Emilio Eduardo Massera, visitando una instalación naval en tiempos de la dictadura. La más reciente le fue tomada hace un par de meses, cuando fue a prestar declaración ante la Justicia. Allí se lo ve salir del tribunal, escoltado por dos guardaespaldas, pero el fotógrafo sólo pudo tomar, de lejos, su ancha frente rodeada de pelo blanco. Dos vehículos en primer plano le ocultan más de la mitad de la cara. Sin embargo, el recuerdo de esa imagen bastó para sobresaltarme la noche del jueves cuando creí verla encarnada en un supermercado de Pinamar. En un ramalazo simultáneo de asco, miedo y odio, que dio origen a la caza del Tigre.

El hombre parecía un abuelo inofensivo, al que habían mandado de compras. Iba como cualquier turista, de remera y short, llevando el carrito hacia la playa de estacionamiento. Era un hombre de estatura mediana, bastante más grueso que el capitán de corbeta que camina junto a Massera, con la gorra en la mano, en aquella foto de los años de plomo. Yo, por fortuna, nunca había visto al capitán Acosta en persona, cuando era el amo del inframundo. Y sin embargo el costado más instintivo de la conciencia me dijo: "Es el Tigre Acosta". La razón, en cambio, se resistía a la magia tenebrosa de un encuentro predestinado, con argumentos más que atendibles: "A ver, ¿por qué es el Tigre? ¿Por la pelada y las canas? ¿Y yo qué sé cómo tiene hoy las facciones el Tigre Acosta? Además éste parece un sesentón largo y el Tigre anda por los cincuenta y seis o cincuenta y siete". Y mientras me demoraba en esas cavilaciones, el personaje se esfumó. La razón trataba de serenarme, pero la adrenalina insistía: es el Tigre Acosta. Con la obsesión instalada, marché a la casa de Alberto Viñas, un periodista de Pinamar que ha hecho excelentes trabajos de investigación sobre los intereses de Alfredo Yabrán en la zona. Alberto no estaba en su casa. Había ido al Concejo Deliberante, que preside Ricardo "Quico" Cap, un médico jovial y corpulento, parecido a Chesterton, enrolado desde la juventud en las corrientes más progresistas del radicalismo. Para mi sorpresa, Cap añadió una cuota de verosimilitud a la adrenalina: seis meses antes a él le había pasado exactamente lo mismo. Y sabía de un vecino que lo había visto apenas dos meses atrás. Ahora ya no había dudas: además de las comadrejas y las liebres, de los venteveos y las cotorras, había que sumar un tigre a la fauna local.

Entonces, comenzamos la búsqueda con Alberto y otros cuatro colaboradores de hierro que no quieren ser nombrados. Los primeros datos fueron vagos y contradictorios. No había precisiones ni en cuanto a la guarida ni en cuanto a los vehículos en que se desplazaba. La noche del viernes, peinamos toda la zona norte de Pinamar, con sus lomadas de arena y sus bosques de pinos, donde las casas de Heidi conviven con cottages, chalets alpinos, amplias y confortables casonas tradicionales de ladrillo expuesto y tejas rojas, mezcladas a tramos con mansiones a lo Beverly Hills de los nuevos ricos menemistas. No hallamos los rastros del Tigre y nos dirigimos a Cariló que, en tiempos de Onganía, era un santuario de milicos. La gira fue infructuosa. Allí sólo nos tropezamos con una liebre y una comadreja. No sabíamos todavía que, un rato antes, mientras dábamos vueltas en el bosque pinamareño, habíamos pasado varias veces frente al objetivo sin saberlo.

El domingo la red de informantes había crecido y llegaron dos datos decisivos: el Tigre se desplazaba en un jeep Maruti color bermellón, con un bidón adosado en la parte trasera y una pequeña bandera argentina pintada sobre la carrocería junto al caño de escape. La casa estaba ubicada en el corazón del bosque, a pocos metros del viejo Golf, en la calle del Tala y Valle Fértil. (Exactamente en la parcela 2 de la manzana 17 de la sección V de la circunscripción IV.) Comenzamos a pasar en distintos vehículos y casi gritamos de alegría al descubrir en la entrada de la casa en cuestión el Maruti (chapa WBW038), junto a un BMW rojo modelo 71 y una pickup Ford F100 gris, con lona negra (patente VOO6078). La casa es un hermoso chalet de dos plantas con buhardilla y techo a dos aguas, rodeada de pinares, que debe costar unos 250 mil pesos. En la flota del Tigre faltaban otros vehículos que se le conocen en Buenos Aires, como la Ford doble cabina 4x4 (placa VX6469) que está a nombre de una empresa con inquietantes reminiscencias: "Solución metalúrgica". Ahora sólo faltaba verlo al Tigre en cuanto saliera de la guarida. A los patrullajes con distintos autos le sumamos dos puestos de observación fija, entre ellos una casa en construcción ubicada a menos de cien metros del chalet.

Lo espié a unos cincuenta metros de distancia y comprendí que la adrenalina es más certera que la razón: era el viejito del súper. Que se movía sin custodia y tan pancho por las calles del pequeño pueblo donde asesinaron a José Luis Cabezas, mientras muchas persianas, duras y gélidas como sus dueños, permanecían cerradas.

En cuanto llegó el fotógrafo de Página/12 comenzamos a recorrer las colinas arenosas para encontrarlo, pero la búsqueda fue infructuosa. Recién bien entrada la noche pudimos comprobar que estaba en la casa del bosque. Tras una corta reunión de evaluación (y después de haber tenido que aguantar los consejos de algunos varones prudentes), imaginamos un plan de acción para el lunes. Suponíamos que podría viajar temprano a Buenos Aires, para presentarse el martes ante el juez Adolfo Bagnasco por la causa de sustracción de menores, y concebimos seguirlo y atajarlo en una estación de servicio. A las diez de la noche del domingo, llenos de ansiedad y temor de que el Tigre hubiera olfateado algo y se nos perdiera, decidimos hacer un alto para ir a cenar. Pero, por las dudas, fuimos con grabador, cámara y celulares. A las diez y media nos disponíamos a entrar en un restaurante de la Bunge, cuando sonó mi teléfono y una voz me informó: "Están entrando a Estilo Criollo". Una parrilla ubicada justo enfrente del lugar que habíamos elegido para cenar y fantasear ardides para que el Tigre cayera en la trampa.

Entonces Diego, Alberto Viñas y yo tomamos aire y cruzamos la avenida. Al entrar a la espaciosa parrilla vimos al grupo en la parte derecha del alero, en un recodo incómodo para acercarnos de improviso. Por una extraña casualidad Quico Cap cenaba con dos amigos en una mesa cercana. Los vimos por detrás. Acosta de espaldas a la puerta, como un principiante. Como un abuelo despreocupado. Con los niños. Preparándose para comer los platos fríos del buffet. Vi la cabeza canosa de atrás. El hombre del súper con una camisa de cuadros celestes. Riendo. Apreté las teclas de play y record, mientras el fotógrafo se desplazaba con sus dos cámaras hacia la derecha de la mesa burguesa, amistosa, familiar. Pensé en Alicia Eguren, en Walsh, en el Sordo, en el Nariz Maggio. Y pregunté con una voz amable:

--Acosta...

Acosta ni siquiera podrápedir prisión domiciliaria

Hoy debe declarar ante Bagnasco quien, como hizo con Massera y Vañek, se dispone a detenerlo por el robo de bebés.

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El capitán de navío retirado Jorge "Tigre" Acosta empieza un desfile propio por Tribunales.

Por Adriana Meyer

t.gif (862 bytes) El capitán de navío retirado Jorge Eduardo "Tigre" Acosta quedará detenido hoy tras declarar como imputado en la causa que investiga la sustracción sistemática de los hijos de las desaparecidas durante la dictadura, iniciada por seis Abuelas de Plaza de Mayo en el juzgado de Adolfo Bagnasco. El próximo lunes debe volver a los tribunales federales para presentarse como testigo ante la jueza María Servini de Cubría, en el caso sobre la apropiación de Javier Penino, el hijo de los desaparecidos Cecilia Viñas y Hugo Penino, nacido en la Escuela de Mecánica de la Armada en 1977, cuando él era amo y señor de los destinos de los detenidos que padecían en ese centro clandestino. Este emblemático represor tiene un prontuario que incluye también delitos económicos.

Acosta no tiene más de setenta años ni padece demencia o una enfermedad terminal, por lo cual el cumplimiento del arresto que le dictará Bagnasco será en alguna celda en Campo de Mayo y no en su domicilio, como sus ex superiores Massera, Vañek, Suppicich. Todo indica que se hará presente a las diez en el juzgado del cuarto piso de Comodoro Py 2002. Si intentara abandonar el país y fuera detenido por Interpol, podría ser reclamado por España, porque el juez Baltasar Garzón lo incluyó en la lista de represores argentinos con pedido de captura por la desaparición de ciudadanos españoles. En la causa que impulsa Bagnasco, al represor "escrachado" el domingo en Pinamar (ver nota central) se le atribuye haber participado en la "sustracción sistemática de menores hijos de mujeres que habrían dado a luz en centros clandestinos de detención, y haber participado en el ocultamiento de esos niños y en la supresión de sus identidades".

Según el ex capitán de corbeta Adolfo Scilingo, hay tres listas de personas secuestradas y asesinadas por la Armada y una de ellas la tiene Acosta. Las otras dos estarían en poder del ex almirante Emilio Massera y del almirante Rubén Franco, quien la habría enviado a Suiza en 1983. La Justicia lo había procesado por 82 delitos cometidos como jefe de Inteligencia del Grupo de Tareas 3.3.2, entre ellos la desaparición de la familia Tarnopolsky. También es responsable de los secuestros en la iglesia de Santa Cruz, en diciembre de 1977 y de las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet. Integró la COPECE (Central de Informaciones sobre la Represión). En 1981 viajó a Sudáfrica donde se desempeñó como asesor en lucha contrainsurgente. Este diario publicó los detalles de los pagos por tareas de represión que hizo en su cuenta suiza el grupo paramilitar "Los perros blancos". En la ESMA actuó bajo los seudónimos de "Tigre", "Santiago" y "Aníbal". En febrero de 1987 fue detenido y cinco meses más tarde recuperó la libertad por la Ley de Obediencia Debida.

na02fo02.jpg (11494 bytes)En junio de este año Sara Osatinsky --una sobreviviente de la ESMA-- testimonió que fue torturada por Acosta: "Me ataron a un elástico de metal con los brazos y las piernas abiertas. Acosta y Pernías me torturaron con picana eléctrica", declaró en Berna. Osatinsky asistió al parto de quince compañeras de cautiverio en ese infierno. En abril de este año el "Tigre" declaró en el juicio por la verdad sobre los desaparecidos que impulsa la Cámara Federal, pero no respondió ninguna pregunta.

En 1988 fue procesado por una millonaria estafa al Banco Central de la República Argentina, a través de un crédito que debía servir para construir embarcaciones. Acosta formó parte de Astilsur S.A., una pequeña sociedad que le sirvió para defraudar al Central por una suma cercana a los 40 millones de dólares. Pero terminó sobreseído definitivamente por prescripción de la acción penal. En 1991 se denunció que Eximport Funds S.A., otra compañía creada por el "Tigre" junto a otros torturadores de la ESMA, había sido contratada por el Mercado Central para realizar tareas de vigilancia y control. Acosta habría cobrado 80 mil dólares por mes y presuntamente suspendió sus actividades cuando Rubén Pons --un empresario designado por Carlos Grosso, inhabilitado por quiebra fraudulenta-- renunció a la presidencia del Mercado Central. Según el matutino Clarín, el represor controla el astillero Río Bravo de la isla Maciel.

El mes pasado la Justicia pidió a Suiza el levantamiento del secreto bancario de la cuenta que Acosta tiene en ese país, a raíz de una denuncia de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos por evasión impositiva, en un intento de que el represor tenga la misma suerte que Al Capone. Dinero no es lo que le falta al "Tigre". El hijo del desaparecido Conrado Gómez --Federico-- denunció que todas las cuentas bancarias de su padre fueron saqueadas por Acosta, así como su auto, sus caballos de carrera y sus campos valuados en 10 millones de dólares. Además es probable que se haya quedado con parte del dinero que cobró Montoneros por el rescate de los hermanos Born, según publicó Miguel Bonasso en Página/12 en julio.

Acosta fue protegido por la Armada cuando se difundió su pasado como torturador, pero fue pasado a retiro cuando la revista Libre publicó una foto suya junto a la vedette Noemí Alan, cubriéndose con su gorra.

KRISTALLNACHT : "de que sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina" Bertoldt Brecht

KRISTALLNACHT “la bestialidad del mal”
Dr. Ismael Blanco
13.11.2013
Ahí donde se queman libros se acaban quemando también seres humanos”. Heinrich Heine poeta judío-alemán del siglo XIX.
Este año se conmemoraron los 75 años de "la noche de los cristales rotos" o Kristallnacht, un progromo que tuvo lugar durante la noche del 9 y 10 de noviembre de 1938. Fue un acto vandálico propiciado por la cúpula Nazi, inmersa en un siniestro plan de exterminio de todos quienes se opusieran a los intereses de Hitler y a las ideas humanistas y demócratas.

No es por tanto este hecho un episodio aislado, ni tampoco es un problema del pasado que atañe únicamente al pueblo judío, por el contrario, se trata de un problema que aún sigue presente e involucra a toda la humanidad.

No debemos olvidar que el régimen Nazi dio muerte a millones de personas, gitanos, comunistas, socialistas, judíos así como a todos aquellos que obstaculizaran su macabro proyecto de conquista y dominación sin importar el costo que tuviera llevarlo a cabo.

Transcurrieron 75 años y el problema sigue estando presente.

En este contexto se requiere firmeza en el actuar.

Estos días cobró connotación el juicio que se llevó a cabo en Jerusalén a Adolf Eichmann en la película que pone en escena la visión de Hannah Arendt, sobreviviente judía de un campo de concentración. Ella, en su libro titulado "Eichmann en Jerusalén" subtitulado "la banalidad del mal" analizó el comportamiento de este criminal Nazi durante el juicio que se llevó a cabo para Juzgar sus crímenes.

Luego de una profunda reflexión concluye que desde su perspectiva Eichmann realizaba todo con celo y eficiencia, y no había en él ni en sus actos un sentimiento de «bien» o «mal». Para la autora Eichmann no era el «monstruo», el «pozo de maldad» que era considerado por la mayor parte de la prensa. Sus actos no eran disculpables, ni él inocente, pero a su entender estos actos no fueron realizados porque estuviese dotado de una inmensa capacidad para la crueldad, sino por ser un burócrata, un operario dentro de un sistema basado en los actos de exterminio.

La tesis de Arendt sostiene que los crímenes más horrendos pueden ser cometidos sin una auténtica intención criminal, sin sadismo o sin un cálculo cínico de costos y beneficios, sino meramente por motivaciones superficiales y por individuos también superficiales.

Nuestro enfoque se ubica en las antípodas de este razonamiento, porque los hechos atroces que llevó a cabo la cúpula del Nacionalsocialismo no pueden a nuestro entender ser analizados con una perspectiva tan benigna.

Decir que Eichmann era un simple "burócrata" que obedecía órdenes es justificar peligrosamente la teoría de la "obediencia debida", que él invocó en su defensa durante el juicio y que fue invocada además en el correr de la historia por muchos violadores de derechos humanos.

Los actos perpetrados por el nazismo son actos injustificables. ¿Pueden ser el genocidio, la tortura generalizada, el esclavismo de los presos políticos actos provenientes de burócratas incapaces de pensar? La humanidad solo se salva cuando construimos justificaciones posibles a lo que podría definirse como "el desvanecimiento del pensamiento". El mal nunca puede ser un no pensamiento, por el contrario es un pensamiento consciente y voluntario del daño, es la expresión de la idea brutal llevada a lo más perverso.

La esperanza de que esos hechos atroces que ocurrieron el 9 de noviembre de 1938 no se vuelvan a repetir movió a los sobrevivientes a seguir luchando. Pedro Schmoller, un sobreviviende de la Kristallnach recientemente declaró " Con mis 93 años encima, es bueno saber que mis recuerdos no desaparecerán cuando no esté más presente en este mundo, y solo así, a través de la memoria mantendrán su vida por algún tiempo más".

Cuando recientemente conocí el campo de concentración de a Auschwitz, mi retina quedó impregnada del horror que sufrieron las victimas. Imposible no imaginarlos al momento de ingresar a ese campo de la muerte.

Me detuve en una foto que muestra a un individuo, un Oficial de la SS, médico de profesión, que en actitud arrogante, parado al final del andén con total conciencia en su proceder con un frió movimiento de su dedo índice determinaba quien vivía y quien moría en la cámara de gas. Entendámonos, quienes morían eran la totalidad de los viejos, las mujeres en su mayoría y la absoluta totalidad de los niños. En Auschwitz no había lugar para los niños, los niños morían.

Nunca pude apreciar tanto odio y desprecio en una imagen y no existen "razones de tipo administrativo" en tan abominable actuar.

Eichmann era la mano derecha del Reinhard Heyderich- "el carnicero de Praga" por tanto pertenecía a la cúpula del partido Nazi, lo que indica que tenía plena conciencia de cada uno de los macabros actos que ejecutó y conocía el alcance de los mismos.

Lo banal de acuerdo a la definición de la Real Academia Española, es la adjetivación de algo "trivial, común, insustancial" y la banalidad es la cualidad de lo banal. Los actos que se realizaron por instigación de la cúpula Nazi no pueden a mi entender ser catalogados de banales.

Fueron el resultado de la instigación al odio y responden a un programa frío y calculado cuya finalidad fue el exterminio de cualquier exclusión de ideas liberales democráticas y humanistas.

La Kristallnacht se generó en un acto de conspiración. No fue el primero por cierto. El artífice de las atrocidades que ocurrieron la noche del 9 de noviembre fue Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda del régimen Nazi. Lo hizo a través de un breve y premeditado discurso tendiente a alzar al pueblo alemán contra el "Judaísmo Mundial" transformando la muerte de un diplomático alemán Vom Rath cometida por un joven en un acto de desesperación dado que su familia había sido desposeída de sus pertenencias y expulsada, en un acto de conspiración de un pueblo.

La conspiración de la Kristallnacht tiene la misma rubrica macabra que la quema del Reichstag ocurrida en 1933, acto que también fue utilizado en este caso para justificar el ascenso formal de Hitler al poder, convalidando de esta forma la erradicación de todo sistema democrático, opositor al nazismo, atribuyendo el hecho, en forma cobarde al comunista holandés Marinus van der Lubbe, acusándolo de haberlo perpetrado, sentencia derogada por el gobierno democrático alemán en el año 2008.

Lo que hizo Goebbels el 9 de noviembre de 1938, no fue novedoso sino que repitió la misma estrategia perversa utilizada en 1933.

Como todo acto de cobardía, sus palabras fueron direccionadas, presentado ante los ojos del mundo la Kristallnacht como una manifestación espontánea del pueblo alemán cuando en realidad fue el resultado de una maniobra de la cúpula Nazi, que eligió cuidadosamente el día, la hora y el lugar en forma premeditada y alevosa para desencadenar atentados de sinagogas, roturas de vidrieras de negocios de judíos por toda Alemania y Austria con un alto saldo de heridos en la población judía.

Lo que aconteció durante el dominio del régimen nazi nos prueba que no solo el bien puede ser radical y extremo sino que el mal también lo es.

Arendt nos dice "Tratar de entender no es lo mismo que perdonar"

Consideramos que a veces, tratar de entender ciertos hechos nos conduce a una zona riesgosa del pensamiento en la que no está delimitado el bien y el mal, en la que los hombres pueden desvanecerse en una actitud no pensante, sin conciencia, sin voluntad.

Los hechos demuestran que a Hitler lo convalidó el poder económico alemán con conciencia plena de su obrar al servirse de él.

Poderosos grupos económicos y de empresarios fueron funcionales al régimen.

El capitalismo con Hitler llegó a su más radical expresión, se legalizó la esclavitud en masa.

No hubo banalidad en el proceder de quienes convalidaron a Hitler sino plena conciencia en el obrar, lo que prueba que no solo el bien es extremo sino que el mal en sus distintas formas también lo es.

"de que sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina" Bertoldt Brecht