22 nov 2013

GIGANTE CON CAMBIOS

GIGANTE CON CAMBIOS
China anunció un plan de reformas económicas y sociales
15.11.2013
PEKÍN (Uypress) — El gobierno de China dio a conocer este viernes un profundo plan de reformas económicas y sociales que incluye abolir los campos de trabajo, reducir los delitos de pena de muerte y ajusten en la ley del hijo único.
El anuncio fue realizado por el Partido Comunista tras cuatro días de cónclave de sus principales líderes y difundido por la agencia oficial Xinhua.

Las medidas que deberán llevar a cabo el presidente de China Xi Jinping y el primer ministro Li Keqiang, implicarán reformas a los registros de tierras y de residencia, con el objetivo de aumentar la población urbana en el gigante asiático e incluso permitir una transición hacia a una economía más cercana al impulso del consumo.

Los precios de combustibles, electricidad y otros recursos clave serán decididos principalmente por los mercados y se espera una mayor liberalización financiera, informaron agencias internacionales.

Otras medidas que pueden leerse como una respuesta a los cuestionamientos sobre violaciones a los derechos humanos en China, se anunció la abolición de los campos de trabajo (conocidos en China como "laogai") y la reducción de la pena de muerte, además de medidas para la reinserción de delincuentes.

Asismismo, el país "trabajará para prohibir la obtención de confesiones mediante la tortura y el abuso físico", señala el documento y "se pedirá a los tribunales que sean estrictos y no acepten evidencias obtenidas ilegalmente".

El documento de PC chino establece que se modificará la "política de hijo único": se autorizará "a tener dos hijos si uno de los cónyuges no tiene hermanos".

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21 nov 2013

BACHELET: EL REGRESO DE LA MATRIA GRANDE

BACHELET: EL REGRESO DE LA MATRIA GRANDE



Luego de tres años en Nueva York como funcionaria de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet volvió a Chile para disputar las elecciones. Obtuvo el 46,7% de los votos contra 25 % de la oficialista Evelyn Matthei, con quien jugaba cuando era chica. Nadie duda que ganará el ballotage pero esta vez su triunfo no tiene el encanto épico de la primera vez. Frente a una ciudadanía más exigente y activa, la candidata sabe que no podrá evadir ciertas reformas estructurales como el sistema educacional y la reforma tributaria; además del compromiso de crear una nueva Constitución.

Por: Patricio Fernández

—Se lo dije a cuánta persona pasó por allá, en comidas, en discusiones: ‘yo creo que es hora de recambio’. Se lo dije a usted mismo en una entrevista. Pero no sucedió y por eso estoy aquí.
Michelle Bachelet llegó de su estadía en Nueva York con un corte de pelo nuevo, más anguloso y formal. Lucía un traje rojo de dos piezas. Según ella misma confesó entonces, más funcionaria de Naciones Unidas que candidata presidencial.
— Usted podría haberse negado.
—Si hubiera nacido distinta, probablemente. Pero parece que en mi leche materna venían las palabras “deber” y “responsabilidad”.

Los años en que la candidata no estuvo en Chile (2011-2012) fueron sin duda los de mayor agitación social desde la caída de Pinochet. Cientos de miles de personas salieron a marchar. La educación fue la causa más bulliciosa, pero no la única. No se trató exclusivamente de un malestar con el gobierno de Sebastián Piñera, el primero de la derecha en democracia, sino de una queja mayor, enraizada principalmente en la gigantesca desigualdad de ingresos. De ingresos y de poder. Unos pocos grupos económicos concentran casi todo el dinero. Si preguntan por el dueño de algún gran almacén, de los medios de comunicación, de las minas, y de cualquier cosa grande, menos de cinco nombres se repetirán todo el tiempo. El resto se desarrolló con “el chorreo” (derrame), a ratos incluso excitante y obnubilador. Nos convertimos en los paladines del neoliberalismo, mientras dejábamos resquebrajarse los pilares de lo público. La comunidad se atomizó, las marchas salieron a reclamar de nuevo el ánimo de avanzar más juntos, alegando la reconstrucción de algo que nos recuerde que no estamos solos. Muchas de las protestas apuntaban con el dedo a la Concertación. El conglomerado que alguna vez fue sinónimo de democracia, se había convertido con el paso del tiempo en un cosmos cerrado, cada vez más viejo y lento, al que no dejaron entrar la vida que se multiplicaba a su alrededor. Las protestas del 2011, también fueron contra eso. La gente quería volver a ser escuchada. Algo tenían que decir en lo que a sus propias vidas respecta.
Bachelet no estuvo cuando esto detonó. En el caso de los estudiantes, sin embargo, el movimiento había comenzado durante su gobierno, en 2006, con el Pingüinazo. A los secundarios se les llama “Pingüinos” (eso parecen con su uniforme). Cinco años después, renacía el movimiento estudiantil, esta vez encabezado por los universitarios. Ella no fue precisamente un objeto de su devoción. Más de un cartel la atacaba. En ninguna de estas marchas se dejaban ver los rostros emblemáticos de la Concertación, ni banderas de sus partidos. Antes de asomarse entre la multitud, se morían de miedo.
Al mismo tiempo, Bachelet crecía (incomprensiblemente) en las encuestas. Ellas fueron, en último término, quienes la trajeron de vuelta.



—Tal vez, en unos años más, analistas escriban sobre esto y se expliquen esta curiosa situación de una persona que está afuera, pero que está súper presente en la conversación, en el discurso, en la cotidianeidad, siendo que yo intenté ser prudente y dejar que todo el mundo hiciera lo que tenía que hacer acá, intenté no interferir, etc. Se dijo que mi presencia impedía el surgimiento de nuevos liderazgos y yo me fui a 10 horas de viaje en avión, y sin embargo, curiosamente, parece que estuve más presente que nunca.
Cuando la entrevisté, a comienzos de año, los grandes medios nacionales como La Tercera y El Mercurio competían ansiosos por la primicia, pero ella eligió una revista alternativa como The Clinic para hablarle a la prensa por primera vez desde su regreso. El hecho en sí constituyó una noticia. Fue un golpe a la cátedra.
El mundo político chileno no hacía más que hablar de ella. La derecha suponía que era la carta tapada y muda de un plan bien urdido entre la candidata y sus partidos, pero hasta bastante entrada la campaña, en las dependencias del Partido Socialista, nadie sabía nada. Ni siquiera hoy saben. Bachelet llegó más hermética que nunca. Su núcleo de confianza son un par de amigas con que veranea hace décadas en el lago Caburgua, en unas pequeñas casas de madera, y dos profesionales jóvenes que morirían antes de darle la espalda. No aterrizó con un plan pre diseñado ni nada que se le parezca.
—Lo entiendo, ellos han estado hablando tres años de que yo soy candidata. Pero yo no he estado de candidata. Tengo que organizarme, buscar los equipos, no sé qué, no sé cuánto, mientras todo el mundo estaba convencido de que yo tenía todo armado, y que durante tres años estuve trabajando en esto.
Desde abril a estas elecciones han transcurrido siete meses. La derecha ha cambiado tres veces de candidato. Uno de ellos renunció por depresión. Finalmente se decidieron por Evelyn Matthei. Podría ser la trama de una teleserie, o de una gran novela, o de unas Vidas Paralelas de Plutarco. Evelyn y Michelle.
Evelyn era la hija del general Fernando Matthei, amigo de Alberto Bachellet (padre de Michelle), y miembro de la Junta de Gobierno.
De niñas coincidieron en el cuartel de Cerro Moreno, a una le gustaba el piano y a la otra la guitarra, una estudió Ingeniería Comercial y la otra medicina, después vino el golpe, y a una le rompieron la guitarra en la cabeza mientras la otra interpretaba los Nocturnos de Chopin. Michelle: torturada, exiliada y socialista. Evelyn: un rostro de la dictadura. En la votación, con casi todos las mesas escrutadas, la pianista sacó un 25,04% de las preferencias y un 46,75% la guitarrera.
Muchos esperaban que la elección se resolviera en primera vuelta, pero la existencia de otros ocho candidatos, siete de los cuales comparten los afanes reformistas de Bachelet, y la implementación del voto voluntario, lo impidieron. Nadie duda que ganará en el ballotage, ni siquiera sus más encarnados opositores. Está menos dicharachera. Se ha ido volviendo, también, una mujer de Estado. Alguien me dijo que ahora separaba más lo público de lo privado. Casi no hace chistes espontáneos. “No volverá a ser la de antes; ahora tiene la tristeza del cargo”, me dijo una de las colaboradoras de ese círculo estrecho.



A mediados de octubre la seguí de cerca en un acto de campaña. Cuando aparecieron las bailarinas con unos jeans cortísimos y bailando “dale cuerda a la cadera”, ella también bailó, pero ya no era una más en la fiesta. Esta vez su triunfo no contiene el encanto épico. No se trata de “terminar con la patria para comenzar la matria”, como gritó desde un escenario la actriz Malucha Pinto el día en que Michelle fue electa por primera vez. En esta vuelta son muchas las demandas planteadas, es menor la fuerza moderadora de los partidos (harto deslegitimados). Existe una ciudadanía más exigente y activa, y ella sabe que no podrá evadir ciertas reformas estructurales. Se comprometió a transformar de raíz el sistema educacional, a una profunda reforma tributaria y, como si fuera poco, a la creación de una nueva Constitución.
Los resultados parlamentarios ratifican que todas estas demandas han tomado una fuerza incontestable. Prácticamente todos los dirigentes estudiantiles que encabezaron el movimiento social de los últimos años y que se presentaron como candidatos al parlamento -Camila Vallejo, Giorgio Jackson, Gabriel Boric, etc.-, fueron electos con mayorías importantes. Exactamente lo contrario sucedió con algunos de los rostros más emblemáticos de la política nacional de las últimas décadas. Se hizo sentir fuerte la demanda por renovación.
Los políticos chilenos por fin dejaron de ningunear a la Bachelet. Durante mucho tiempo quisieron creer que se trataba de un fenómeno superficial, un capricho de las muchedumbres, alguien sin peso específico. A comienzos de su presidencia, hizo público su desagrado con el machismo del mundo del poder, al hablar de “femicidio político”. Es cierto que es desconfiada. En torno suyo cunde el sigilo. La lealtad que ella pide no admite matices. Su relación con los partidos que la apoyan ha sido displicente. Sabe que dependen de ella. Consiguió aunar en torno suyo desde la Democracia Cristiana hasta los comunistas, incluyendo a buena parte del movimiento estudiantil. Sus detractores reclaman que se ha expuesto poco, que evita debatir con sus contrincantes, que no ha sido clara respecto de su programa. Y, efectivamente, esta Bachelet ha sido más protegida que la anterior. Ya no irradia la frescura de entonces, y no pretende fingir inocencia ni una falsa espontaneidad.
—¿Usted por qué cree que concita tanto apoyo?
—Lo primero que debiera decirle es que nunca he buscado el poder. Jamás en mi vida pretendí ser presidenta de la república. La vida me ha ido poniendo en posiciones destacadas. Y yo creo que la gente se da cuenta de eso. De que aquí hay una intención genuina, más allá de si ha resultado o no lo que he intentado hacer.
Cumplió 62 años en septiembre. En marzo próximo, salvo que algo muy sorprendente lo impida, asumirá por segunda vez la presidencia del país. Las aguas no están quietas. El domingo de las votaciones, un grupo de jóvenes anarquistas, entre los que se encontraba la nueva presidenta de los estudiantes de la Universidad de Chile, tomó la sede de su comando. En el discurso que dio esa noche a sus adherentes, con un ánimo más entusiasta que el que dejaban ver sus colaboradores, dijo: “No ofrecemos un camino corto ni creemos que las tareas se puedan completar de un día para otro. Sabemos que no va a ser fácil. Pero eso no nos desalienta. Porque las grandes tareas de un país son siempre complejas, y requieren de unidad, paciencia, diversidad y voluntad”. No será un gobierno fácil. Lo sabe. Pero a Michelle Bachelet –lo ha dicho muchas veces- lo que más le gusta es bailar. Y en Chile la música está sonando fuerte.

"Río de Libertad": el testimonio de Mario Cayota

"Río de Libertad": el testimonio de Mario Cayota
Entrevista


El próximo 27 de noviembre se cumplen 30 años del más famoso y multitudinario acto por la democracia uruguaya del siglo XX. Aunque la consigna de la convocatoria fue “Por un Uruguay democrático sin exclusiones”, el evento generalmente se lo recuerda como el “acto del Obelisco” o "Río de Libertad". La ONDA digital dialogó con el ex - embajador uruguayo en el Vaticano, profesor Mario Cayota, quien aquel dia fue uno de los 130 integrantes del estrado del histórico acto, donde el actor Alberto Candeau leyó una proclama ante 400.000 personas que reclamaron democracia y el fin de la dictadura.

- ¿Cuál es el recuerdo más fuerte que conserva de aquel 27 de noviembre de 1983, en el Obelisco de los Constituyentes?
- Bueno en particular mi recuerdo más fuerte es sobre la cantidad de gente presente y las palabras de Alberto Candeau, esos tonos en su voz…, por momento enérgica, por momentos reflexiva, también recuerdo que era un dia luminoso, la gente se empezó a reunir más o menos a las tres de la tarde, el acto fue a las cinco. Antes actuaron varios conjuntos musicales, se notaba una emoción importante algo extraña. La gente se abrazaba, se rencontraba y hubo lágrimas de alegría. Fue un acto de miles de personas cargado de fervor y alegría pero pacífico sin ningún problema. La gente se fue dispersando muy lentamente.

Claro, el General Gregorio Alvarez que habló a las pocas horas, se refirió en forma peyorativa, definiendo el acto como “cambalache” y en tono de reto a los partidos tradicionales.

- Cómo se preparó, porque estábamos en plena dictadura y los actos públicos estaban prohibidos.
- Hay que recordar que ese acto no fue espontáneo, caído del cielo, en los meses anteriores y los días previos se realizaron reuniones del más diverso tipo. El 25 de noviembre se había efectuado una gran “caceroleada”. Estas caceroleadas en cada barrio y en muchas ciudades del interior llegaron a tener una gran incidencia social ya que repercutían directamente en las familias, muchas de ellas, de los familiares de los militares que veían a sus vecinos de todos los días participar pacíficamente en aquellas protestas.

- ¿Quiénes estaban en el estrado?
- El estrado en sí mismo fue todo un símbolo político, había 130 personas. Allí se encontraban representados todos los partidos políticos (Partido Colorado, Nacional, Frente Amplio, Unión Cívica) las organizaciones sindicales de los trabajadores (del PIT) y de los estudiantes, personalidades diversas, familiares de los presos políticos. Todos en una relación muy cordial y con un anhelo muy fuerte por el retorno a la democracia.

Pero es muy importante recordar, abajo entre el público estaban presente diversas personalidades de distinto origen, recuerdo muy vivamente a Mons. Carlos Parteli, la Iglesia también había participado oficiosamente.

- ¿Quién redactó la proclama que leyó Candeau?
- Los doctores Gonzalo Aguirre y Enrique Tarigo, luego fueron consultados los frenteamplistas y otros sectores y personalidades, que todos hicieron pequeñas agregados o correcciones. Fue un gran acierto haber elegido a Candeau para leer esa proclama, hasta los silencios, las pausas, las inflexiones de esa voz extraordinaria, de alguien que estaba totalmente compenetrado con lo que estaba diciendo, era evidente que se sentía el vocero de esa multitud

- ¿Dónde se gestó la idea del acto y la idea de la Proclama?
- En la casa del historiador Pivel Devoto en el barrio de Punta Carreta, allí se realizaron una serie de reuniones bien importantes.

Un elemento a tener en cuenta es que se conversó mucho, con mucha gente en las semanas y días previos, por ejemplo con el Coronel Varela que era el jefe de policía de Montevideo y era quien debía autorizar el acto, por lo menos formalmente. Que también autorizó un acto de la ASCEEP, que por aquellos días realizó un acto en el Estadio Luis Franzini, como culminación de la “Semana del estudiante”. Esta se preparó en reuniones que se hicieron en los Conventuales en la calle Canelones y la actual Michelini

- Se ha dicho que ese acto simbólicamente es equiparable al éxodo artiguista. ¿Usted comparte esa valoración?
- Sin duda es un gran hito en nuestra historia y en el de la lucha contra la dictadura.

- Estaría de acuerdo que esa proclama hoy se estudiara en nuestros centros de enseñanza.
Sí, son palabras que están fuera de todo partidismo y expresaban y espesan el sentir de la mayoría del pueblo uruguayo. Incluso expresan el sentir de no pocos militares.

- También para muchos historiadores es como una “marca” de los uruguayos “El Rio de Libertad”
- Sí eso fue así, “El Rio de Libertad”, fue el periódico democratacristiano que lo tituló así, acompañado de una foto. Hoy todos lo han incorporado con esa imagen, está bien no es propiedad de nadie. Yo conozco a quien sacó la foto, fue Pepe el hijo del abogado laboralista Plá Rodríguez, una foto tomada desde lo alto, que hoy es famosa.


LA ONDA® DIGITAL

19 nov 2013

HONDURAS:Intromisión de Lula?

Intromisión de Lula? -Por Oswaldo Martínez Alvarez

18 noviembre, 2013 Análisis

Tremendo alboroto ha desatado la senil y agonizante derecha radical hondureña, ante el mensaje de solidaridad con LIBRE del ex-presidente de Brasil, Ignacio Lula Dasilva.

Han vociferado sandeces, se rasgan las vestiduras, gritan y patalean de rabia acusando a Lula de entrometerse en los asuntos internos del país. Es un acto criminal jamás visto en la historia del país. El inmaculado Tribunal Supremo Electoral, relincha de enojo ante esta agresión extranjera y ordena a las radios y televisoras no seguir publicando el mensaje del presidente carioca que en su mandato sacó de la pobreza a más de 30 millones de brasileros.

Recientemente la embajadora de Estados Unidos en Honduras, Lisa Kubinski, dijo públicamente que los resultados de las elecciones no se conocerían el mismo día, sino que al día siguiente y que el margen del ganador será muy estrecho.

Kubinski, en un conversatorio con estudiantes de una universidad de San Pedro Sula, les exhortó a ” no votar por los mismos”.

¿ Estas declaraciones de la diplomática norteamericana pueden calificarse como una intervención directa en los asuntos políticos de Honduras o es otra cosa ? ¿Puede un diplomático extranjero inducir al pueblo a “no votar por los mismos”?

¿Porqué el Tribunal Supremo Electoral, no le exige a la embajadora de Estados Unidos no entrometerse en la vida política del país?

A mediados de este año, una delegación de diputados de la derecha radical venezolana, se tomó el Congreso Nacional, para despotricar en contra del Partido LIBRE, al que acusaron de ser un bastión chavista. Dijeron que LIbre era un peligro para la democracia hondureña y que sembraría el caos y la dictadura en nuestro país. Desde su butaca presidencial, el presidente del parlamento, Juan Orlando Hernández, aplaudía y avalaba estos discursos.
¿ Es esto intromisión en la vida política de Honduras o es otra cosa ?

Hace un mes de instaló en Honduras, el Foro de Sao Paulo, que reúne a todos los partidos de izquierda de América Latina. Comenzaron a sonar las trompetas y los tambores de alarma de la derecha radical de Honduras. ! Viene el comunismo a apoderarse de la sacrosanta democracia nuestra! ! El chavismo y el castrismo quieren convertir Honduras en su santuario estratégico para instaurar un régimen de terror! Y comenzó, toda una campaña mediática en contra de este foro latinoamericano.

Nos preguntamos. ¿ por qué no se dice nada, cuándo personajes y organizaciones de la ultraderecha continental organizan sendos foros para promover sus políticas y doctrinas ?
¿ Por qué se quedaron callados los funcionarios del Tribunal Supremo Electoral y el mismo gobierno ?

¿Por qué el Presidente Pepe Lobo, viajó a Venezuela a rendirle un homenaje póstumo a Hugo Chávez, abre relaciones diplomáticas con los Palestinos, el pueblo que defendió Osama Bin Laden y a la China Comunista? ¿ Es Pepe Lobo de la izquierda radical o un nacionalista conservador?
Eso de defender la democracia es nada más un argumento desfasado y metafísico de un pequeño grupo de poder que se resiste a los cambios históricos. La historia no se detiene, puede tener sus espacios y sus tiempos, pero avanza sobre todos los obstáculos.

Jesús, el carpintero, el pastor de la Buena Noticia dijo ” No mezclen el vino nuevo en vasijas viejas, porque si mezclan el vino nuevo en las vasijas viejas,
éstas se rompen”.





http://www.tiempo.hn/editorial/noticias/%C2%BFintromision-de-lula-dasilva

18 nov 2013

Los grandes perdedores de las elecciones – Periódico The Clinic, Chile

Los grandes perdedores de las elecciones –
Periódico The Clinic, Chile

18 noviembre, 2013 Editorial del día


Hubo candidatos a los que se les quemó el pan en la puerta del horno u otros que pensaban estar seguros y por el binominal o un escape de votos imprevisto no fueron electos en los cargos a los que postulaban. Acá una lista de los personajes que perdieron y se quedaron sin escaño. La nómina incluye desde Golborne hasta el Compadre Moncho.
Franco Parisi, el poder de la gente

Saltó desde la tribuna televisiva, donde hacía pareja con su hermano Antonino, a la papeleta y fue la vedette presidencial durante un buen tramo de la campaña. Sin embargo, el factor sorpresa se desinfló al semanas de la primera vuelta y una serie de irregularidades le terminaron pasando cuenta.

Después de las acusaciones por el no pago de cotizaciones a profesores de colegios manejados junto a Antonino, y de la polémica causada por uno de sus voceros en un debate televisivo, el candidato independiente partió el día diciendo que pasaría a segunda vuelta y apenas terminó en el cuarto lugar.

Ah, pero en Antofagasta llegó segundo con 21,78% de los sufragios. Dijo que no votará en el balotaje y que Matthei es mala de adentro.

Laurence Golborne

La tarde de ayer el ex gerente general de Cencosud se paseaba sonriente por el Hotel Intercontinenal hasta que comenzó el recuento de votos de las senatoriales. Primero, recibió información de que en Providencia no sólo no estaba doblando, como esperaba, sino de que además la diferencia con Manuel José Ossandón era menos estrecha de lo previsto. Por los pasillos, el diputado UDI del distrito 23, Ernesto Silva, se mostraba preocupado y poco a poco el rumor de que el ex ministro estrella del caso mineros y ex candidato presidencial ahora sería un ex candidato a senador derrotado se hizo más potente.

Cerca de las 20.30 horas, desapareció del lugar donde se había reunido el equipo de Matthei y se recluyó en su comando con sus más cercanos. Entonces comenzó a recibir más malas noticias. El triángulo Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea que había sellado el triunfo de Pablo Longueira en las primarias no se había volcado a su favor, la diferencia con Ossandón ahí era menos holgada de lo necesario y el díscolo RN, además, estaba sumando votos como loco en Puente Alto y La Pintana. Así se fraguó el nuevo fracaso de Golborne que él mismo reconoció, de la mano de su esposa, muy serio y golpeado y sin la sonrisa que lo hizo famoso.

Marisela Santibáñez

Era la candidata estrella del PRO y hasta fue anunciada como diputada electa por Marco Enríquez-Ominami. Sin embargo, el sistema binominal le jugó una mala pasada y la dejó fuera del Parlamento, a pesar de ser la primera mayoría en su distrito con 26,75%.

Su pacto “Si tu quieres, Chile cambia”, fue superado por la Alianza (30,54%) y la Nueva Mayoría (33,85%), por lo que quedó relegada y quedó marginada tras el UDI Jaime Bellolio (22,19%) y el PS Leonardo Soto (24,35%).

Soledad Alvear

Nadie lo esperaba en la DC. Hasta hace un par de semanas todos los sondeos en la zona Oriente daban por ganadora a la ex ministra de Justicia y ex senadora por un margen de más de cinco de puntos frente al diputado Carlos Montes. Más aún, se estimaba que éste estaba pintado para un cargo en la Segpres cuando Michelle Bachelet constituyera su gabinete.

Es verdad: los mismos estudios de opinión daban triunfador por paliza a Montes en La Florida, pero todo ese caudal de votos se compensaba en las comunas más pudientes y conservadoras. Pero lo que se suponía que pasaría, no pasó.
Así la derecha sumó más votos que la oposición –Ossandón comprobó la tesis del voto cruzado que nadie consideró creíble hasta ayer- y el segundo lugar en la circunscripción quedó para Montes. “Lamentamos esta derrota que la sentimos como propia”, dijo ayer al respecto el senador Ignacio Walker, presidente de la cada vez más pequeña DC.

Hosain Sabag

El senador DC por la Octava Costa desde 1998 buscaba su tercer período, después de ser acusado en reiteradas ocasiones durante este último período por diversos conflictos de interés. El caso más emblemático es cuando no se abstuvo de votar a favor de la Ley de Concesiones Eléctrica, aún cuando su hijo, Patricio Sabaj, solicitó la aprobación del proyecto de las obras hidráulicas de la Central Hidroeléctrica Trupán.

Además, varios reportajes han dado cuenta de cómo se ha beneficiado en sus negocios forestales con los cambios legales que ha aprobado, los que además le trajeron problemas con sus compañeros de coalición.

En las últimas semanas, el parlamentario se enfrentó duramente a través de los medios contra su compañero de lista, el PPD Felipe Harboe, quien finalmente lo derrotó y lo sacó del Congreso después de 24 años.

Camilo Escalona

En mayo de este año, el actual senador por Los Lagos anunció que se restaría de primarias convencionales para dirimir al candidato por su actual circunscripción en una polémica directa con el actual candidato del PS por esa zona, Rabindranath Quinteros. “Se han establecido todas las condiciones para hacer imposible mi participación en las elecciones parlamentarias”, dijo en esa ocasión.

Posterior a eso y antes que terminara la negociación parlamentaria, el ex presidente socialista consiguió el beneplácito de la DC para competir por el Biobío. Hace algunas semanas la ex alcaldesa de Concepción, Jacquelyn Van Rysselbergue lo mufó: “me encantaría que saliera Camilo Escalona. Creo que Alejandro Navarro no le ha hecho bien a la región. Tiene una aproximación a la política desde el conflicto”. Para tristeza de la Coca, Escalona perdió.

Pablo Zalaquett

El ex alcalde de Santiago, que perdió en las municipales pasadas versus Carolina Tohá, sufrió un nuevo traspié y sucumbió ante la votación de Andrés Allamand en Santiago Poniente, que lo dejó fuera de la Cámara Alta.

El dirigente UDI, conocido por sus grandes campañas, dejó escapar la opción de propinarle una nueva derrota al ex presidenciable de RN e hizo perder al gremialismo un escaño que conservaba desde 1990.

Alfredo Jocelyn-Holt

Empezó la campaña como una loca aventura sin destino y terminó tal cual. Los momentos más álgidos de su campaña fueron un accidente en bicicleta, al llegar a participar de un debate radial con los demás candidatos, y la tozudez para pedirle perdón a su hermano, el historiador Alfredo Jocelyn-Holt, durante el programa “Las caras de la moneda”, conducido por Don Francisco.

Ayer se convirtió en el candidato presidencial con menos votación en la historia desde 1938: captó 12.829 votos que corresponden al 0,19% de las preferencias. Sacó menos que Arturo Frei Bolívar.

Encuesta CEP

Hasta el 2012, la encuesta CEP era el oráculo infalible de los resultados electorales. Cierto es que la derecha reclama cada cierto tiempo estar subrepresentanda y que personeros como Pablo Longueira afirmaban que parte de su encanto y liderazgo era precisamente el rechazo que le otorgaba este sondeo. Lo que nadie hacía, so riesgo de ex comunión, era dudar de la objetividad del Centro de Estudios Públicos.

Eso hasta que llegó el 2013 y la derecha se echó primero a un candidato (Golborne, el niño símbolo de las elecciones), luego sufrió la bajada de otro (Longueira se deprimió) y al final puso a Matthei y en la primera encuesta, pregunta abierta, marcó 12% y luego en pregunta cerrada 14% y Joaquín Lavín declaró que el estudio era pésimo, poco creíble, mal hecho y etc. El problema es que en la práctica Matthei sacó 11 puntos más de lo que pronosticaba la CEP y sí hay segunda vuelta. Vuelta alto CEP.

René Alinco

El diputado por Aysén no pudo repetir la historia de 2005 y 2009 y quedó relegado en el cuarto lugar de las preferencias en en el distrito 59, tras dos períodos como diputado de la zona.

Después de un ciclo legislativo lleno de polémicas, el obrero metalúrgico se ubicó tras Iván Fuentes y David Sandoval, ambos electos, y bajo Viviana Betancourt y Antonio Horvath jr. Sacó el 7,07% de los votos.

Adriano Castillo, Compadre Moncho

El mítico actor de Los Venegas quería llegar al Consejo Regional Metropolitano representado a La Reina, Las Condes, Lo Barnechea, Ñuñoa, Providencia y Vitacura, pero no pudo. Pese a una fuerte campaña en los medios de comunicación, Castillo quedó relegado con solo un 7,05% de las preferencias.

http://www.theclinic.cl/2013/11/18/los-grandes-perdedores-de-las-elecciones/