El profesor capitalista - farsante -
Trampas que internet tiende a los navegadores incautos
Sobre el relato de un profesor capitalista, difundido por el sistema
Daniel Tirso Fiorotto
"Cuando la recompensa es grande, el esfuerzo por el éxito individual es grande”, afirma el cuento engañoso que circula por las redes y que algunos usan para atacar a las víctimas del capitalismo
El profesor del relato virtual cree, religiosamente, en el individualismo, el capital, la competencia, el consumismo, y resume el sentido de la vida en una suerte de soborno.
Nosotros sabemos que nuestros pueblos hicieron su hogar en la vida comunitaria, la relación armoniosa en la naturaleza y la austeridad.
Son dos mundos muy distintos. Uno se impone por el atropello de los medios y el dinero, el otro espera silencioso.
Nos ha llegado por la red de internet un cuentito simplón y engañoso, que sorprende a muchos entrerrianos y por eso merece que nos detengamos un rato a analizar sus falsedades, desde nuestro territorio.
Hay dos versiones, más o menos coincidentes. En la última, un profesor estadounidense advierte que sus alumnos valoran el socialismo. Entonces, con el supuesto fin de desengañarlos, sacaun promedio de sus notas y les pone a todos la misma. Así, según el falso devenir de las cosas, la reacción de todos fue esforzarse cada vez menos. Y todos terminaron reprobados.
En un rec uadro aparte presentamos fragmentos del cuentito, y aquí nuestra crítica que pretende otra mirada.
El cuentito se basa en que hay que dar buenas recompensas para el “éxito individual”, pero parece que el autor se ataca al final con un espasmo de colectivismo y habla de la “nación”
El éxito individual
Para el autor, las aspiraciones del ser humano deben estar centradas en el “éxito individual”.
Esa puede ser el objetivo del profesor del cuento, pero no hallamos razones para universalizarla, y menos para contagiar al mundo con miserias.
El “éxito individual” no es una meta, es el principio de la ruina.
Éxito, fama, poder, aplausos, bienes materiales, dólares, triunfos, eso buscan los que sienten un vacío interior
El autor se agarra de unos conceptos que hemos naturalizado, nos ataca por los flancos débiles. Y es que muchos han tomado a la ganancia y al éxito y el progreso indefinido como los motores de la humanidad, sin discusión.
“El progreso sigue viaje, y nosotros para atrás”, dice en cambio Marcelino Román.
En nuestras culturas antigu as de Abya yala, no tienen valor el éxito y el ganarle al otro, la competencia. Hay principios verdaderos y milenarios como la complementariedad, que el viejo profesor no conoce.
Nuestros pueblos buscan el buen vivir, sumak kawsay, que significa: poder desplegar nuestras potencialidades y que los demás, todos los seres, desplieguen las suyas, en colaboración.
El buen vivir equivale a una vida digna, austera, armoniosa con los pueblos y en la naturaleza. Y eso está en las antípodas del pensamiento que trata de difundir el profesor del cuentito.
El individualismo no encuentra obstáculos para depredar. Por ese camino nos quedaremos sin riquezas materiales, como ya nos estamos quedando sin las riquezas intangibles.
Estamos haciendo desaparecer miles de especies que tienen tanto derecho como nosotros. El individualismo es propio de la violencia y la soberbia que erosiona al mundo, y que se ha extendido.
Claro que eso no es irreversible.
A nosotros nos llegó con gran violencia hace quinientos años para destruir centenares de civilizaciones, y aún hoy nos sigue enfermando.
Además, esas riquezas no son de un individuo, menos de una empresa, y tampoco de las generaciones actuales: no son de nadie.
Podríamos aceptar que tiene cierta responsabilidad sobre ellas la humanidad de todos los tiempos. Una generación no puede arrogarse el derecho a gastarse todo el petróleo, todo el suelo, el agua, el gas, los minerales, el aire, los montes, los humedales, los pastizales…
El éxito y el individualismo que él sostiene no se dan sin extractivismo, y sin sojuzgar a otros pueblos. La naturaleza, y en la naturaleza la humanidad, pagan los desatinos modernos.
Si la ganancia es el motor, entonces ganancia a cualquier costo y contra todos. Eso es lo que ha hecho y sostenido la oligarquía argentina durante siglos
La propaganda
Los pueblos de Nuestra América (el Abya yala no imperialista) deben ser formados según sus tradiciones en la comunidad. Pensar en el otro, trabajar con el otro, sin la acumulación que ha puesto al mundo al borde del abismo en su avaricia y su consumo extremo, dos enfermedades que cargamos a veces en el corazón sin calibrar su dimensión.
El capitalismo nos necesita como consumidores, en la medida que necesita mover la economía de las grandes multinacionales, los grandes grupos financieros, lejos de la vida de los trabajadores.
< p> Los países poderosos nos entretienen mientras nos parasitan con los ricos (a los que defienden en su relato).
No es que al repartir el hipermercado, por caso, en mil comercios menores, pymes y cooperativas, le sacaremos a alguien que trabaja para darle al que no lo hace. Los grandes grupos hacen el capital explotando a los pueblos del mundo, con todas las ventajas, estandarizando los gustos a través de la propaganda masiva para que todos compremos las mismas porquerías que ellos producen.
La propaganda es un aliado fiel del sistema que nos terminará aniquilando. Es una mentira naturalizada.
Por otra parte, el capitalismo quita oportunidades de trabajo digno a las mayorías, y luego elabora estos razonamientos enrevesados para que algunos se quejen de los más desfavorecidos. El grado de perversidad es extremo.
Los esclavizados podían liberar al menos su corazón. La mayor esclavitud es tener las cadenas puestas y creerse libres
Los hacinados
Es incomprensible que se gasten letras en defender a los ricos en una región destruida por el abismo entre ricos y desposeídos, entre monopolios y desterrados.
Sectores muy poderosos del planeta asaltaron nuestros territorios para usarlos de gran cancha de sus negocios, y para ello expulsaron a la mitad de todos los entrerrianos y talaron los montes. Historia en tiempo presente.
Hay capitalistas del dinero, banqueros, pooles, terratenientes, grandes industriales, grandes cadenas de hipermercados; monopolios de insumos químicos y transgénicos que enferman; exportadores e importadores, hipermercados, empresas de telecomunicaciones, medios masivos, industrias del medicamento, mineras, petroleras, en fin: grupos de grandes capitalistas que son herederos o continuadores de los privilegios de la oligarquía argentina.
Los efectos de esa economía de escala, para pocos, pueden registrarse con facilidad en los barrios de Paraná, donde miles y miles de familias extrañan su lugar, y sobreviven con melancolía y pesadumbre.
Los campesinos y lugareños frustrados, hacinados en los barrios, y los campos en manos de militares, industriales, artistas extranjeros, futbolistas, políticos, pooles, mafias, profesionales, oligarcas de todos los pelos, nuevos ricos.
Este cuentito dice que el profesor se puso a repartir notas al azar o por promedio. Pero no explica que un sistema comunitario en armonía con la naturaleza toma con respeto lo que necesita y lo demás lo comparte, y las personas de esa comunidad sienten gran satisfacción en el compartir.
En el ayllu, que ha permanecido vigente más tiempo que el capitalismo, el espacio común, el trabajo comunitario, el diálogo, la diversidad productiva, el intercambio, se sostienen. Nadie se desalienta por compartir, al contrario.
El profesor no dice que se puede aprender, se puede amar, se puede integrar un coro, un colectivo, sin una nota puesta caprichosamente.
Lo que uno brinda a la comunidad, al mundo, no necesariamente será recompensado con plata.
En verdad, es una devolución, una pequeña devolución, de lo mucho que nos ha dado la vida, la comunidad, el planeta.
El cuento de que tenemos siempre derecho a una recompensa va en contra, incluso, de los mejores valores del entrerriano, condensados en la gauchada
Derechos para pocos
El oro, la plata, los demás minerales, el petróleo, el gas, el suelo con sus minerales, el agua, son parte de la naturaleza. El derecho a apropiarse de los bienes naturales fue inventado por los que se los apropiaron.
La tierra no es del hombre, el hombre es de la tierra.
Entendida la tierra como el planeta con todas sus riquezas naturales que son manifestaciones de lo mismo, es decir: la tierra con una unidad subyacente a la que los seres humanos pertenecemos.
Dice el cuentito engañoso: “no se puede lograr la prosperidad de los más pobres sacando la prosperidad a los más ricos”.
Cuántas desviaciones en una frase como esa.
No todos los pueblos del mundo buscan la “prosperidad”, algunos buscan la dignidad y el vivir en armonía con la naturaleza, para lo cual hay que vivir con austeridad, todo lo contrario a lo que hacen los más ricos, que están consumiendo las energías del planeta en gastos suntuarios, enfermando a los seres vivos y explotando a la humanidad para satisfacer su avaricia. Son un barril sin fondo.
Para que los Estados Unidos sean ricos, muchos de nuestros pueblos deben vivir en la miseria porque son declarados por ellos como zonas de sacrificio. Así es que, llegado el caso, los yanquis invaden, cambian un gobierno, implantan una dictadura, riegan con veneno, lanzan bombas desde 14 mil metros de altura, o una bomba atómica, lo que sea con tal de sostener su predominio y apropiarse de las riquezas.
Dice el cuentito engañoso que es imposible multiplicar las riquezas tratando de dividirlas.
El eje es otro: vivir bien, no quitarle al otro, reconocer espacio a cada uno.
Pero además, dividir los bienes mal habidos multiplica las expectativas, cómo no.
El ser humano debe compartir, y cuando ve que algunos pocos se quedan con todo (en Entre Ríos, el 0,1 % de las personas maneja el 80 % de las riquezas), el ser humano tiene que luchar (hay mil modos, con acciones o sin ellas, en forma pacífica o no) para aceitar los caminos a la verdad.
Dice el cuentito engañoso que el gobierno no puede dar a nadie lo que no ha tomado de otra persona. Cuánta falsedad. Primero: los ricos no son personas, en general, son sociedades anónimas. Segundo: no se trata de “quitar” sino hacer que devuelvan.
Pero en este cuento no sólo se convalida un sistema harto injusto, sino que pretenden que todo quede a merced de una clase oligarca o de la alta burguesía, y los demás se las arreglen como puedan. Es el colmo de los colmos
Verdaderos responsables
Artigas llamaba a beneficiar a los desposeídos, en su época los indios, los negros, los gauchos, las viudas con hijos, a los que les entregó suertes de estancias, y el profesor yanqui, en cambio, llama a garantizarle la riqueza a los ricos. El polo opuesto.
Los grupos ricos se valen de un sistema construido por ellos para medrar, a costa de los pueblos. Ellos tienen sus grupos financieros internacionales que los respaldan, y con ellos pueden manipular a las comunidades: tienen el crédito, pueden perder un año entero para quebrar a las pymes y los emprendedores y ganar con pala ancha en los próximos cincuenta; tienen la propaganda, tienen los medios masivos privados y del estado, manejan las exportaciones y las importaciones, así es que manipulan a nuestros pueblos.
Ya lo decía Jorge Cafrune, cuando le preguntaron por cierta condesa que iba a dar un predio para un parque: ¿donó o devolvió?
Al final del cuentito, el autor supone que todos van a dejar de trabajar y se destruirá la nación. El razonamiento es embustero.
La gran nación, la patria grande multicultural que conformamos los sudamericanos, se sostiene con trabajo para todos, con respeto hondo a las leyes naturales, al monte, al río; con la conjugaci ón completa del verbo compartir, del verbo complementar; con la reflexión serena, con trabajos comunitarios, con economía sustentable, con producción de alimentos sanos, con una conciencia para la emancipación.
Conocimiento, amor, conciencia, que lo demás se dará por añadidura.
Los docentes podrían tomar el caso de este profe yanqui para demostrar exactamente lo que no deben ser: alcahuetes del gran capital y castradores.
En lugar de aprovechar esa energía verdadera que llegaba desde los hermosos jóvenes, el profesor optó por frustrarlos, para que aprendan a ser siervos, a no poner en dudas el sistema. Y que les sirva de escarmiento.
Pudo recuperar las sabidurías milenarias de Abya yala (América), de la vida comunitaria y en armonía con la naturaleza, sin el espíritu mezquino, individualista y consumista de occidente; sin ese afán de éxito, fama, riquezas, y acumulación, que tiene enferma a la humanidad.
Pero prefirió una falacia. Mantuvo los paradigmas principales y tergiversó la función de una medida de rendimiento personal, para provocar una reacción contraria. Es lo que diríamos un viejo astuto, aprovechado de alguna candidez de los jóvenes para desviarles la atención.
Si a diferencia de la propaganda del profesor se generara en los estudiantes un espíritu comunitario, entonces tendrían la oportunidad de compartir, hallarían un fin alto en la búsqueda colectiva, en el intercambio, y tendrían la chance de revertir este plano inclinado
Fuente: diario UNO
El cuentito del profe farsante
Aquí, una de las versiones del relato que falsea el sentido de la vida comunitaria y de la convivencia; lo que llega por vía internet y que hoy analizamos en el cuerpo de nuestra columna semanal. Va textual.
Un profesor de economía en una universidad estadounidense dijo que nunca había reprobado a un solo estudiante, hasta que una vez debió reprobar a una clase entera.
Esta clase particular había insistido en que el socialismo realmente funciona con un gobierno asistencialista que intermedie sobre la riqueza, entonces nadie ser&ia cute;a pobre y nadie sería rico, todo sería igual y justo.
El profesor entonces dijo: "Está bien, vamos a hacer un experimento socialista en esta clase. En lugar de dinero, usaré las notas de sus pruebas. Todas las calificaciones se otorgan en base al promedio de la clase, y por lo tanto será justo que todos reciban las mismas notas, lo que significa que, en teoría, nadie va a fallar, así cualquier persona podrá recibir una "A".
Después de calculada la media de la primera prueba, todos recibieron una "B". Quién había estudiado con dedicación se indignó, pero los estudiantes que no se habían esforzado estaban muy contentos con el resultado.
Cuando se tomó la segunda prueba, los perezosos estudiaron aún menos, ya que esperaban obtener buenas calificaciones de todos modos. Aquellos que habían estudiado bastante anteriormente, decidieron que ellos también se aprovecharían de las notas de otros. Como resultado, el promedio de la segunda prueba fue una "D". A nadie le gustaba.
Después de la tercera prueba, el promedio general fue de una "F". Las notas no han vuelto a los niveles más altos, pero los desacuerdos entre los estud iantes, la búsqueda de culpables y malas palabras se han convertido en parte de la atmósfera de esa clase.
La búsqueda de la "justicia" de los estudiantes había sido la causa principal de las quejas. El odio y el sentimiento de injusticia han pasado a formar parte de esa clase.
Al final, nadie quería estudiar para beneficiar al resto. Por lo tanto, todos los estudiantes repitieron el curso... Para su sorpresa total.
El profesor explicó: "el experimento socialista fracasó porque cuando la recompensa es grande el esfuerzo por el éxito individual es grande. Pero cuando el gobierno quita todos los premios a la hora de tomar las cosas de los demás para dar a los que no lucharon por ellos, entonces nadie va a tratar o querer hacer lo mejor posible. Tan simple como eso".
1-No se puede llevar a la prosperidad a los más pobres, sólo sacando la prosperidad de los más ricos.
2-Para recibir sin tener que trabajar, una persona tiene que trabajar sin recibir. 3-El gobierno no puede dar nada a nadie lo que no ha tomado de otra persona. 4-Al contrario de lo que se cree, es imposible multiplicar la riqueza, tratando de dividirla.
5-Cuando la mitad de la población cree la idea de que no tienen que trabajar porque la otra mitad de la población va a apoyarla, y cuando la otra mitad cree que no vale la pena trabajar para mantener a la primera mitad, entonces llegamos al principio del fin de una nación
Tirso - postaporteñ@ 1133 - 2014-03-17
19 mar 2014
18 mar 2014
DAVID URRA / Se acerca la toma de Moscú
Publicado el 3/17/14 •
DAVID URRA / CONTRAINJERENCIA-
Mucha se habla en estos tiempos de lo que sucede en Damasco, Kiev, Pyongyang, Sudan, Caracas o El Cairo. Los grandes medios y el ejército de analistas que lo componen, tratan de descifrar o manipular los acontecimientos, pero sin que muchos lo perciban, incluyendo a los propios rusos, estamos siendo espectadores de un acontecimiento que debe tener una transcendencia universal – LA TOMA DE MOSCU.
Parece un poco espectacular esta aseveración y hasta tremendista, al estilo de la “Guerra de los Mundos”, pero se hace necesario hacer una lectura realista de lo que está pasando y a donde apuntan los hechos, no las palabras. Para ello lo primero que debemos hacer es dejar a un lado el lenguaje que nos impone occidente a través de los medios y las declaraciones reiteradas de sus personeros y que desvirtúan no solo los acontecimientos, sino y hasta la propia compresión de estos y hacia donde nos llevan.
Para comprender que significa el “cambio de lenguaje”, podemos considerar algunos ejemplos:
Occidente nos ha tratado de vender la idea de que Iraq, Libia, Sudan, Kosovo, etc, son movimientos (inclusive se emplea el termino revoluciones), que pretenden canalizar la “ansias de libertad y democracia” de estos pueblos. Durante un tiempo llovieron los artículos y materiales presentando a los líderes de estos países como bestias sangrientas que “oprimían” a sus pueblos. Al final forzaron los cambios, con no poca participación de fuerzas y recursos externos. Deberíamos preguntarnos ¿Qué está pasando en estos países ahora? ¿Hay algún tipo de democracia en ellos?
En Kiev un grupo de fascistas se lanzó a la violencia y genero disturbios con marcado carácter desestabilizador, inclusive después de acordado con occidente un proceder para solucionar el “problema”, incumplieron los acuerdos y se aprovecharon de la retirada de las fuerzas del orden para asaltar, al más puro estilo del Western americano, las instituciones de gobierno, provocando un clásico golpe de estado que occidente enseguida reconoció con el eufemístico epíteto de “revolución auténtica”. En Crimea el pueblo define en las calles su deseo de no ser parte de la payasada occidental en Kiev y su parlamento vota una resolución solicitando la anexión a Rusia, entonces nos presentan este acto como un golpe de estado inaceptable para la “comunidad internacional” y se aprestan a tomar represalias contra quienes lo apoyan. Por cierto en la misma fecha en que se realiza el referéndum en Crimea se está desarrollando un acto idéntico en Venecia, pero nadie habla de ello.
Pudiéramos poner muchos ejemplos más donde es evidente como se nos define de forma distinta un mismo hecho o se nos presentan otros como en realidad no ocurren.
Lo más importante es que a pesar de los evidente pasos que está dando occidente y su coalición, los rusos y los chinos siguen jugando a la “asociación constructiva” y su principal problema radica en que el análisis de los acontecimientos lo hacen considerando el punto de vista occidental, para dar una imagen falsa de “estar en la misma cuerda”, cuando en realidad la cuerda esta alrededor de su cuello.
La verdadera estrategia de EE.UU y sus aliados consiste en mantener a los rusos y chinos en un perfil bajo y hacerles creer que ellos son sus socios cuando en realidad están tratando de estrangularlos.
En el caso de los chinos se emplea la versión “japonesa” empleada por EE.UU contra Japón después de la Segunda Guerra Mundial consistente en hacerles creer que eran sus socios y que los apoyarían en su desarrollo económico, lo cual sería suficiente para lograr el largo anhelo nipón de ser un “imperio”. Los japoneses lograron un desarrollo vertiginoso desde el punto de vista económico, pero en imperio nunca se convirtieron. Es más, cuando a EE.UU le convino y consideró que la competitividad japonesa estaba lesionando sus intereses, utilizó su verdadero control sobre esa economía y la devaluó al rango de “no peligrosa”, obligando a los japoneses a bajar su perfil.
Ahora se emplea la misma estrategia con China y estos viven la ilusión de que son una potencia económica, cuando en realidad se han convertido en lo que muchas veces menciono el líder Chino Mao Tse Tung, en un “Gigante con pies de barro”.
Recientemente China declaró que en caso de que EE.UU mantenga la actual presión sobre Moscú por su actitud en el conflicto ucraniano, exigirán el pago de sus obligaciones de deuda en oro, lo que produciría un derrumbe financiero en dicho país. Esto no pasa de ser una bravuconada imposible de ejecutar.
El problema consiste en que esta acción provocaría un derrumbe estrepitoso del dólar lo que al final solo favorecería a los norteamericanos, pues afectaría en primer término a las economías que poseen superávit y grandes reservas en dólares, las que se esfumarían de inmediato, por su parte para EE.UU inmerso en un espiral de deudas interminable e impagable, significaría la “devaluación” de dicha obligación financiera lo que le seria desesperadamente conveniente.
La economía China es tan dependiente de las transnacionales, que cuando EE.UU lo estime conveniente, la devaluará al nivel manejable para que no afecte sus intereses.
Con los rusos la historia es otra, pues a pesar de todos sus tropiezos son en realidad el peligro más evidente para la implantación de la hegemonía estadounidense a nivel global.
Es por ello que, si bien EE.UU ha montado un muro de contención en la zona Asia-Pacifico, alrededor de Rusia está incendiando a todos los aliados y vecinos con el evidente objetivo de quitarle a los rusos el apoyo de estos, lo que invariablemente los devaluara a la categoría de gran país, en lugar de gran potencia, disminuirá su influencia internacional de forma drástica y adecuada para en su momento lanzarse al asalto de Moscú, donde convendría instalar a un tío del estilo de Boris Yeltsin, adicto a libaciones espirituosas de “samagonka” (vodka casero) y otras sustancias no identificadas.
Ucrania es un claro ejemplo de esta estrategia debido por un lado a la cercanía de Rusia y por otro a lo que significa desde el punto de vista militar y psicológico un cambio en la dirección de Kiev.
El aspecto militar aunque se toca con prudencia tiene una significación clave en este asunto. No solo porque en los puertos ucranianos de Sevastopol y Yalta tienen los rusos sus bases sureñas de la flota rusa que cubren como zona de responsabilidad el Mediterráneo y cuya perdida significaría un duro golpe para su necesaria y estratégica presencia en esta convulsa zona, sino y por el evidente papel que Bielorrusia y Ucrania significan para el sistema defensivo ruso que fungen como un cordón de seguridad que les permite fundamentalmente disminuir la eficiencia del sistema de ataque y respuesta montado en los países miembros de la OTAN.
En términos técnicos esto se explica porque los sistemas de defensa antiaérea se escalonan en altura y distancia. Los rusos pueden escalonar en altura su sistema, pero si Ucrania se convierte en una plataforma para amenazar a Rusia -y va por ese camino – el escalonamiento por distancia se reduciría a casi nada pues el trayecto entre las fronteras ucranianas y Moscú es de aproximadamente 500 kms.
Por otro lado para nadie es un secreto que EE.UU ha “adelantado” sus “defensas”, poniendo casi en las narices de Rusia sus sistemas antiaéreos, lo que los convierte en ofensivos pues pueden controlar y “atacar” a la aviación y misiles rusos en el momento de despegue.
Cabe esperar que en cuanto Washington logre instalar su “Gobierno” en Kiev uno de los primeros acuerdos será expulsar a la flota rusa de sus puertos en el Mar Negro, instalar en ellos a sus buques para amenazar el suroeste ruso e instalar un sistema antimisil en la frontera ucraniano-rusa para garantizar una envidiable ventaja estratégica, fundamentalmente en su escalonamiento en distancia.
Prácticamente ningún avión podrá despegar de los aeropuertos en la zona europea de Rusia sin estar bajo el control de los sistemas antiaéreos norteamericanos. De más está decir que esto ni remotamente pueden lograrlo los rusos.
Muchos pensaran en que esto no tiene importancia, pues de todas formas el uso del armamento nuclear es incompatible con la vida humana y cualquier contienda de ese tipo, no importa donde detonen estos artefactos provocaría la destrucción global, de los “ganadores” y los “perdedores”.
El problema consiste en hacerse la pregunta correcta, de ser así entonces ¿Para qué EE.UU insiste en el constante acercamiento de sus sistemas antimisiles a las fronteras rusas, lo cual se evidencia en las instalaciones existentes en Polonia, Rumania y la Republica Checa?
Y es aquí donde a los rusos les falla el pensamiento de “colaboración constructiva” con occidente. A EE.UU y sus aliados no les interesa colaborar con Rusia, solo debilitarla hasta convertir al Oso ruso en un gatico domestico cuyo único mecanismo de defensa sea maullar.
Lo peligroso de esto radica en la percepción norteamericana de que esto les traerá “ventajas” estratégicas y por ende en algún momento pueden lanzar un ataque que destruya a su sempiterno enemigo.
Esta apreciación no solo es irreal, sino y muy peligrosa.
Claro que esta estrategia tiene otras aristas. Occidente juega también la carta de la desestabilización y en ello Ucrania puede ser una pieza importante, conjugándose con Georgia, Azerbaizhan y otras ex repúblicas soviéticas que se presten para el juego de Washington.
El empleo de la penetración de toda clase de bandidos y aventureros, incluyendo a muchos de corte fascista, generaría un verdadero caos en distintas regiones de Rusia y convertiría al país en otra Siria o Libia, donde estos grupos trabajarían en bastos espacios difíciles de cubrir por las fuerzas de seguridad del país y jugarían la carta de la desesperación y el desorden generalizado que tanto daño le hace a la población y de hecho se convierte en un elemento decisivo en la Guerra Psicológica.
Consideremos además que los ucranianos por sus semejanzas con los rusos pueden más fácilmente penetrar las zonas de la periferia occidental rusa y generar una gran confusión, haciéndose pasar por rusos “descontentos” con su gobierno.
Pero estas no son las únicas “perdidas” rusas en la nueva situación creada. Igualmente los sistemas de alerta temprana que se encuentran en Ucrania y Bielorrusia sufrirían, pues las huestes que amenazan con imperar en Kiev, son abiertamente pro occidentales y anti rusas y si en la revolución naranja, jugaron a la democracia en un país con fuertes lazos culturales y étnicos con Rusia, ahora no tendrán contemplaciones e implantaran una dictadura pro occidental al estilo polaco o checo y desencadenaran una persecución contra las fuerzas mayoritariamente pro rusas que generará, además de una limpieza étnica, un éxodo importante hacia la nación vecina.
El tema de Crimea va más allá de la Base Naval que posee Rusia en Sebastopol, pues tiene sus raíces en la historia. Crimea perteneció siempre a Rusia y fue por una decisión arbitraria de Jrushov anexada a Ucrania. La mayoría de su población es de origen ruso aunque hay una importante colonia tártara que desea igualmente pertenecer a Rusia, aunque una pequeña parte está siendo tratada de manipular por occidente para emplearla como fuerza desestabilizadora.
Buena parte de los ucranianos residentes en la zona también poseen fuertes vínculos con Rusia, por lo que su decisión es totalmente comprensible y representa mas la corrección de un error histórico que una “anexión”, como pretende presentarla occidente.
Pero hay otras situaciones que se avecinan con el “cambio”, las nuevas autoridades ucranianas, abiertamente extremistas y pro occidentales, se lanzaran por un lado a ganar méritos con sus socios y trataran de ser mas anti rusos que los propios occidentales. Ya sea por iniciativa propia o por “instrucciones” de sus protectores, se producirán constantes provocaciones y agresiones que caldearán tanto la relación hasta la confrontación directa, lo que será aprovechado por occidente como un pretexto para “defender” a la “agredida” Ucrania por el Gigante ruso.
Lo peligroso de esta situación es que ya se están empezando a producir hechos de esta índole sin que ni siquiera existan autoridades reconocidas en Kiev.
Ya hubo un intento de sacar fuera de servicio a los satélites de comunicación rusos que transmiten para la zona, en evidente acto de Guerra Electrónica.
Un grupo “desconocido” atacó un gasoducto en Crimea que pudo ocasionar un desastre económico y ecológico.
Ya fue detectado por los sistemas de defensa rusos un Drone que realizaba actividades de inteligencia en territorio ruso.
Pero vendrán otras acciones ¿Cuáles?:
Producto de la cercanía se realizaran acciones de guerra radioelectrónica no solo contra vuelos de aviones militares sino y contra vuelos civiles, lo que podrá provocar víctimas inocentes y un gran sentimiento de inseguridad en la población,
Se realizarán provocaciones con vuelos militares, aprovechando el conocimiento que tienen los pilotos ucranianos del territorio ruso y la operatividad de sus fuerzas,
Comenzarán las incursiones a territorio ruso por grupos terroristas que atacarán fundamentalmente objetivos civiles y económicos y generaran un caos en las regiones fronterizas,
Se producirá una verdadera cacería humana contra todo y todos los que representen algo relacionado con Rusia, para lo cual usarán a los grupos de ultraderecha y las fuerzas de la mal llamada Guardia Nacional, heredera de las milicias que crearon los nazis para reprimir al pueblo durante su ocupación,
Igualmente se concentraran los medios masivos de información en manos de los oligarcas que ostentan el control del país para con ello evitar grietas y amordazar la opinión pública nacional,
Por último se desarrollará una campaña de desprestigio contra los rusos y se tratará, como es usual, de convertir a la víctima en victimario y viceversa, lo que permitirá confundir mentes y justificar su accionar.
Hay acciones que ya se han adelantado, como la dependencia de cualquier gobierno ucraniano de occidente, mediante el agobiante peso de la deuda que será utilizada como arma de chantaje.
Lo que nos extraña es la posición rusa de “socio constructivo” con EE.UU y occidente, mientras las fuerzas avanzan hacia sus fronteras de forma vertiginosa.
RUS
De solo ver esta grafica donde se muestra el avance de la OTAN sobre Rusia nos percatamos de las “razones” que deberían tener los rusos para sentirse amenazados.
¿Tendrá algo que ver esto con el tratado Molotov–Ribbentrop durante la Segunda Guerra Mundial en la que los soviéticos no veían el inminente peligro que la Alemania Nazi representaba para ellos?
Cayó Kiev y ya se puede decir que EE.UU, considerando las características de los medios actuales, está a las puertas de Moscú.
Créanme que me duele decir esto, pero la falta de visión de los dirigentes rusos está llevando a ese noble y esforzado país a la debacle.
Hay múltiples ejemplos de esa aseveración. Los más llamativos son la perdida de aliados claves y el acercamiento de la OTAN a sus fronteras.
¿Cómo es posible que los rusos no se den cuenta de que occidente no tiene buenas intenciones con ellos? ¿Es que acaso la propia existencia de la OTAN a casi 25 años de la desaparición del campo socialista, no es una prueba de la actitud beligerante de EE.UU y sus aliados?
La campaña psicológico-Informativa desarrollada por occidente contra Rusia está surtiendo sus efectos.
Por un lado los alaban como socios, mientras les quitan los mercados. Por otro les hacen creer que sus acciones son positivas (recuerden la campaña en Siria en que se nos hizo creer que la acción de Putin de eliminar las armas químicas que poseía el ejercito de ese país evito una guerra, cuando en realidad lo único que logro fue desarmar al agredido y dejar intacto al agresor. En realidad hay que estar ciego para no ver que no solo no se evitó la guerra, esta lleva más de 3 años destruyendo al país y lo ha devaluado a ser un país prehistórico, destruyendo su infraestructura y enconando su mundialmente famoso ecumenismo que ya nadie podrá restablecer).
Por esto hasta le propusieron un Premio Nobel cuyo prestigio es en estos momentos bastante dudoso.
Cuando el enemigo te halaga, revísate.
Las últimas declaraciones de Putin demuestran el nivel de confusión y desorientación en que están los dirigentes rusos:
“¿Pero fue realmente necesario llevarlo a este nivel de anarquía? ¿A un derrocamiento no constitucional y toma de poder por la fuerza, hundiendo después el país en el caos donde está hoy en día? Creo que es inaceptable. Y no es la primera vez que nuestros socios occidentales están haciéndolo en Ucrania. A veces tengo la sensación que en algún lugar por otro lado de ese charco gigantico, en América, hay gente sentado en un laboratorio experimentando, como si fueran experimentando con ratones, sin entender realmente las consecuencias de lo que hacen. ¿Por qué tenían que hacer esto? ¿Quién lo puede explicar? No hay explicación ninguna”.
¿Es que ahora se entera el Presidente ruso de la labores de desestabilización que se estaban produciendo en Ucrania?
¿Desconocía Putin que el objetivo era hundir al país en el caos para justificar sus acciones?
¿Es Ucrania el primer país donde occidente con EE.UU a la cabeza hace esto? ¿Para donde miraba el Presidente Putin cuando Iraq, Libia, Sudan, Honduras, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Cuba y otros países estaban y siguen siendo desestabilizados por la potencia imperial?
¿Creyó en realidad Vladímir Vladímirovich que ha Rusia no le tocaba?
¿Su experiencia como viejo oficial de la KGB, no le enseño nada sobre esto?
Estimado Vladimir, SI HAY EXPLICACION, EE.UU nunca será socio de Rusia, porque en su proyecto hegemónico un país tan grande, potente e independiente, no le cabe. El caos en Ucrania es la antesala del asalto a Moscú y ya es hora de que ustedes lo vean, o ¿es necesario que mueran millones de rusos como ocurrió en la Segunda Guerra Mundial para darse cuenta?
Ni siquiera durante esta Guerra contra el fascismo alemán los EE.UU y occidente fueron “socios” suyos, fueron ellos quienes ayudaron a armar a Hitler y lo lanzaron contra la URSS para después recoger los pedazos de los vencidos. El tercer frente solo se abrió cuando existía el peligro de que las tropas soviéticas liberaran a toda Europa, no fue para acabar con el nazismo, sino para preservar sus intereses.
Créanme, no soy fatalista, confío en el pueblo ruso que será capaz de destruir a cualquiera que intente desestabilizar su país. Muestra de ello han dado de sobra, solo nos queda preguntarnos, a que costo.
La batalla por Moscú está en marcha, solo que ahora no será con grandes concentraciones de tropas y miles de aviones y tanques. Ahora se desarrollará en el plano psicológico-informativo y empleando todo tipo de aventurero, bandido y delincuente que esté dispuesto a poner precio a sus acciones.
Puede ser que Moscú no crea en lágrimas, pero los millones de rusos que se han sacrificado por la nación que tienen y conocen los sufrimientos de sus antepasados llevando con orgullo sus banderas, si creen, y les servirán de fuerza motriz para luchar por su patria, historia y orgullo.
Podría concluir con lo ya expresado, pero sería cobarde hacerlo sin arriesgar un consejo que pudiera servir a los actuales dirigentes rusos y que esbocé en el título de un trabajo anterior publicado en Contrainjerencia: Si los rusos cierran el puño, los norteamericanos se mojan los pantalones.
Publicado el 3/17/14 •
DAVID URRA / CONTRAINJERENCIA-
Mucha se habla en estos tiempos de lo que sucede en Damasco, Kiev, Pyongyang, Sudan, Caracas o El Cairo. Los grandes medios y el ejército de analistas que lo componen, tratan de descifrar o manipular los acontecimientos, pero sin que muchos lo perciban, incluyendo a los propios rusos, estamos siendo espectadores de un acontecimiento que debe tener una transcendencia universal – LA TOMA DE MOSCU.
Parece un poco espectacular esta aseveración y hasta tremendista, al estilo de la “Guerra de los Mundos”, pero se hace necesario hacer una lectura realista de lo que está pasando y a donde apuntan los hechos, no las palabras. Para ello lo primero que debemos hacer es dejar a un lado el lenguaje que nos impone occidente a través de los medios y las declaraciones reiteradas de sus personeros y que desvirtúan no solo los acontecimientos, sino y hasta la propia compresión de estos y hacia donde nos llevan.
Para comprender que significa el “cambio de lenguaje”, podemos considerar algunos ejemplos:
Occidente nos ha tratado de vender la idea de que Iraq, Libia, Sudan, Kosovo, etc, son movimientos (inclusive se emplea el termino revoluciones), que pretenden canalizar la “ansias de libertad y democracia” de estos pueblos. Durante un tiempo llovieron los artículos y materiales presentando a los líderes de estos países como bestias sangrientas que “oprimían” a sus pueblos. Al final forzaron los cambios, con no poca participación de fuerzas y recursos externos. Deberíamos preguntarnos ¿Qué está pasando en estos países ahora? ¿Hay algún tipo de democracia en ellos?
En Kiev un grupo de fascistas se lanzó a la violencia y genero disturbios con marcado carácter desestabilizador, inclusive después de acordado con occidente un proceder para solucionar el “problema”, incumplieron los acuerdos y se aprovecharon de la retirada de las fuerzas del orden para asaltar, al más puro estilo del Western americano, las instituciones de gobierno, provocando un clásico golpe de estado que occidente enseguida reconoció con el eufemístico epíteto de “revolución auténtica”. En Crimea el pueblo define en las calles su deseo de no ser parte de la payasada occidental en Kiev y su parlamento vota una resolución solicitando la anexión a Rusia, entonces nos presentan este acto como un golpe de estado inaceptable para la “comunidad internacional” y se aprestan a tomar represalias contra quienes lo apoyan. Por cierto en la misma fecha en que se realiza el referéndum en Crimea se está desarrollando un acto idéntico en Venecia, pero nadie habla de ello.
Pudiéramos poner muchos ejemplos más donde es evidente como se nos define de forma distinta un mismo hecho o se nos presentan otros como en realidad no ocurren.
Lo más importante es que a pesar de los evidente pasos que está dando occidente y su coalición, los rusos y los chinos siguen jugando a la “asociación constructiva” y su principal problema radica en que el análisis de los acontecimientos lo hacen considerando el punto de vista occidental, para dar una imagen falsa de “estar en la misma cuerda”, cuando en realidad la cuerda esta alrededor de su cuello.
La verdadera estrategia de EE.UU y sus aliados consiste en mantener a los rusos y chinos en un perfil bajo y hacerles creer que ellos son sus socios cuando en realidad están tratando de estrangularlos.
En el caso de los chinos se emplea la versión “japonesa” empleada por EE.UU contra Japón después de la Segunda Guerra Mundial consistente en hacerles creer que eran sus socios y que los apoyarían en su desarrollo económico, lo cual sería suficiente para lograr el largo anhelo nipón de ser un “imperio”. Los japoneses lograron un desarrollo vertiginoso desde el punto de vista económico, pero en imperio nunca se convirtieron. Es más, cuando a EE.UU le convino y consideró que la competitividad japonesa estaba lesionando sus intereses, utilizó su verdadero control sobre esa economía y la devaluó al rango de “no peligrosa”, obligando a los japoneses a bajar su perfil.
Ahora se emplea la misma estrategia con China y estos viven la ilusión de que son una potencia económica, cuando en realidad se han convertido en lo que muchas veces menciono el líder Chino Mao Tse Tung, en un “Gigante con pies de barro”.
Recientemente China declaró que en caso de que EE.UU mantenga la actual presión sobre Moscú por su actitud en el conflicto ucraniano, exigirán el pago de sus obligaciones de deuda en oro, lo que produciría un derrumbe financiero en dicho país. Esto no pasa de ser una bravuconada imposible de ejecutar.
El problema consiste en que esta acción provocaría un derrumbe estrepitoso del dólar lo que al final solo favorecería a los norteamericanos, pues afectaría en primer término a las economías que poseen superávit y grandes reservas en dólares, las que se esfumarían de inmediato, por su parte para EE.UU inmerso en un espiral de deudas interminable e impagable, significaría la “devaluación” de dicha obligación financiera lo que le seria desesperadamente conveniente.
La economía China es tan dependiente de las transnacionales, que cuando EE.UU lo estime conveniente, la devaluará al nivel manejable para que no afecte sus intereses.
Con los rusos la historia es otra, pues a pesar de todos sus tropiezos son en realidad el peligro más evidente para la implantación de la hegemonía estadounidense a nivel global.
Es por ello que, si bien EE.UU ha montado un muro de contención en la zona Asia-Pacifico, alrededor de Rusia está incendiando a todos los aliados y vecinos con el evidente objetivo de quitarle a los rusos el apoyo de estos, lo que invariablemente los devaluara a la categoría de gran país, en lugar de gran potencia, disminuirá su influencia internacional de forma drástica y adecuada para en su momento lanzarse al asalto de Moscú, donde convendría instalar a un tío del estilo de Boris Yeltsin, adicto a libaciones espirituosas de “samagonka” (vodka casero) y otras sustancias no identificadas.
Ucrania es un claro ejemplo de esta estrategia debido por un lado a la cercanía de Rusia y por otro a lo que significa desde el punto de vista militar y psicológico un cambio en la dirección de Kiev.
El aspecto militar aunque se toca con prudencia tiene una significación clave en este asunto. No solo porque en los puertos ucranianos de Sevastopol y Yalta tienen los rusos sus bases sureñas de la flota rusa que cubren como zona de responsabilidad el Mediterráneo y cuya perdida significaría un duro golpe para su necesaria y estratégica presencia en esta convulsa zona, sino y por el evidente papel que Bielorrusia y Ucrania significan para el sistema defensivo ruso que fungen como un cordón de seguridad que les permite fundamentalmente disminuir la eficiencia del sistema de ataque y respuesta montado en los países miembros de la OTAN.
En términos técnicos esto se explica porque los sistemas de defensa antiaérea se escalonan en altura y distancia. Los rusos pueden escalonar en altura su sistema, pero si Ucrania se convierte en una plataforma para amenazar a Rusia -y va por ese camino – el escalonamiento por distancia se reduciría a casi nada pues el trayecto entre las fronteras ucranianas y Moscú es de aproximadamente 500 kms.
Por otro lado para nadie es un secreto que EE.UU ha “adelantado” sus “defensas”, poniendo casi en las narices de Rusia sus sistemas antiaéreos, lo que los convierte en ofensivos pues pueden controlar y “atacar” a la aviación y misiles rusos en el momento de despegue.
Cabe esperar que en cuanto Washington logre instalar su “Gobierno” en Kiev uno de los primeros acuerdos será expulsar a la flota rusa de sus puertos en el Mar Negro, instalar en ellos a sus buques para amenazar el suroeste ruso e instalar un sistema antimisil en la frontera ucraniano-rusa para garantizar una envidiable ventaja estratégica, fundamentalmente en su escalonamiento en distancia.
Prácticamente ningún avión podrá despegar de los aeropuertos en la zona europea de Rusia sin estar bajo el control de los sistemas antiaéreos norteamericanos. De más está decir que esto ni remotamente pueden lograrlo los rusos.
Muchos pensaran en que esto no tiene importancia, pues de todas formas el uso del armamento nuclear es incompatible con la vida humana y cualquier contienda de ese tipo, no importa donde detonen estos artefactos provocaría la destrucción global, de los “ganadores” y los “perdedores”.
El problema consiste en hacerse la pregunta correcta, de ser así entonces ¿Para qué EE.UU insiste en el constante acercamiento de sus sistemas antimisiles a las fronteras rusas, lo cual se evidencia en las instalaciones existentes en Polonia, Rumania y la Republica Checa?
Y es aquí donde a los rusos les falla el pensamiento de “colaboración constructiva” con occidente. A EE.UU y sus aliados no les interesa colaborar con Rusia, solo debilitarla hasta convertir al Oso ruso en un gatico domestico cuyo único mecanismo de defensa sea maullar.
Lo peligroso de esto radica en la percepción norteamericana de que esto les traerá “ventajas” estratégicas y por ende en algún momento pueden lanzar un ataque que destruya a su sempiterno enemigo.
Esta apreciación no solo es irreal, sino y muy peligrosa.
Claro que esta estrategia tiene otras aristas. Occidente juega también la carta de la desestabilización y en ello Ucrania puede ser una pieza importante, conjugándose con Georgia, Azerbaizhan y otras ex repúblicas soviéticas que se presten para el juego de Washington.
El empleo de la penetración de toda clase de bandidos y aventureros, incluyendo a muchos de corte fascista, generaría un verdadero caos en distintas regiones de Rusia y convertiría al país en otra Siria o Libia, donde estos grupos trabajarían en bastos espacios difíciles de cubrir por las fuerzas de seguridad del país y jugarían la carta de la desesperación y el desorden generalizado que tanto daño le hace a la población y de hecho se convierte en un elemento decisivo en la Guerra Psicológica.
Consideremos además que los ucranianos por sus semejanzas con los rusos pueden más fácilmente penetrar las zonas de la periferia occidental rusa y generar una gran confusión, haciéndose pasar por rusos “descontentos” con su gobierno.
Pero estas no son las únicas “perdidas” rusas en la nueva situación creada. Igualmente los sistemas de alerta temprana que se encuentran en Ucrania y Bielorrusia sufrirían, pues las huestes que amenazan con imperar en Kiev, son abiertamente pro occidentales y anti rusas y si en la revolución naranja, jugaron a la democracia en un país con fuertes lazos culturales y étnicos con Rusia, ahora no tendrán contemplaciones e implantaran una dictadura pro occidental al estilo polaco o checo y desencadenaran una persecución contra las fuerzas mayoritariamente pro rusas que generará, además de una limpieza étnica, un éxodo importante hacia la nación vecina.
El tema de Crimea va más allá de la Base Naval que posee Rusia en Sebastopol, pues tiene sus raíces en la historia. Crimea perteneció siempre a Rusia y fue por una decisión arbitraria de Jrushov anexada a Ucrania. La mayoría de su población es de origen ruso aunque hay una importante colonia tártara que desea igualmente pertenecer a Rusia, aunque una pequeña parte está siendo tratada de manipular por occidente para emplearla como fuerza desestabilizadora.
Buena parte de los ucranianos residentes en la zona también poseen fuertes vínculos con Rusia, por lo que su decisión es totalmente comprensible y representa mas la corrección de un error histórico que una “anexión”, como pretende presentarla occidente.
Pero hay otras situaciones que se avecinan con el “cambio”, las nuevas autoridades ucranianas, abiertamente extremistas y pro occidentales, se lanzaran por un lado a ganar méritos con sus socios y trataran de ser mas anti rusos que los propios occidentales. Ya sea por iniciativa propia o por “instrucciones” de sus protectores, se producirán constantes provocaciones y agresiones que caldearán tanto la relación hasta la confrontación directa, lo que será aprovechado por occidente como un pretexto para “defender” a la “agredida” Ucrania por el Gigante ruso.
Lo peligroso de esta situación es que ya se están empezando a producir hechos de esta índole sin que ni siquiera existan autoridades reconocidas en Kiev.
Ya hubo un intento de sacar fuera de servicio a los satélites de comunicación rusos que transmiten para la zona, en evidente acto de Guerra Electrónica.
Un grupo “desconocido” atacó un gasoducto en Crimea que pudo ocasionar un desastre económico y ecológico.
Ya fue detectado por los sistemas de defensa rusos un Drone que realizaba actividades de inteligencia en territorio ruso.
Pero vendrán otras acciones ¿Cuáles?:
Producto de la cercanía se realizaran acciones de guerra radioelectrónica no solo contra vuelos de aviones militares sino y contra vuelos civiles, lo que podrá provocar víctimas inocentes y un gran sentimiento de inseguridad en la población,
Se realizarán provocaciones con vuelos militares, aprovechando el conocimiento que tienen los pilotos ucranianos del territorio ruso y la operatividad de sus fuerzas,
Comenzarán las incursiones a territorio ruso por grupos terroristas que atacarán fundamentalmente objetivos civiles y económicos y generaran un caos en las regiones fronterizas,
Se producirá una verdadera cacería humana contra todo y todos los que representen algo relacionado con Rusia, para lo cual usarán a los grupos de ultraderecha y las fuerzas de la mal llamada Guardia Nacional, heredera de las milicias que crearon los nazis para reprimir al pueblo durante su ocupación,
Igualmente se concentraran los medios masivos de información en manos de los oligarcas que ostentan el control del país para con ello evitar grietas y amordazar la opinión pública nacional,
Por último se desarrollará una campaña de desprestigio contra los rusos y se tratará, como es usual, de convertir a la víctima en victimario y viceversa, lo que permitirá confundir mentes y justificar su accionar.
Hay acciones que ya se han adelantado, como la dependencia de cualquier gobierno ucraniano de occidente, mediante el agobiante peso de la deuda que será utilizada como arma de chantaje.
Lo que nos extraña es la posición rusa de “socio constructivo” con EE.UU y occidente, mientras las fuerzas avanzan hacia sus fronteras de forma vertiginosa.
RUS
De solo ver esta grafica donde se muestra el avance de la OTAN sobre Rusia nos percatamos de las “razones” que deberían tener los rusos para sentirse amenazados.
¿Tendrá algo que ver esto con el tratado Molotov–Ribbentrop durante la Segunda Guerra Mundial en la que los soviéticos no veían el inminente peligro que la Alemania Nazi representaba para ellos?
Cayó Kiev y ya se puede decir que EE.UU, considerando las características de los medios actuales, está a las puertas de Moscú.
Créanme que me duele decir esto, pero la falta de visión de los dirigentes rusos está llevando a ese noble y esforzado país a la debacle.
Hay múltiples ejemplos de esa aseveración. Los más llamativos son la perdida de aliados claves y el acercamiento de la OTAN a sus fronteras.
¿Cómo es posible que los rusos no se den cuenta de que occidente no tiene buenas intenciones con ellos? ¿Es que acaso la propia existencia de la OTAN a casi 25 años de la desaparición del campo socialista, no es una prueba de la actitud beligerante de EE.UU y sus aliados?
La campaña psicológico-Informativa desarrollada por occidente contra Rusia está surtiendo sus efectos.
Por un lado los alaban como socios, mientras les quitan los mercados. Por otro les hacen creer que sus acciones son positivas (recuerden la campaña en Siria en que se nos hizo creer que la acción de Putin de eliminar las armas químicas que poseía el ejercito de ese país evito una guerra, cuando en realidad lo único que logro fue desarmar al agredido y dejar intacto al agresor. En realidad hay que estar ciego para no ver que no solo no se evitó la guerra, esta lleva más de 3 años destruyendo al país y lo ha devaluado a ser un país prehistórico, destruyendo su infraestructura y enconando su mundialmente famoso ecumenismo que ya nadie podrá restablecer).
Por esto hasta le propusieron un Premio Nobel cuyo prestigio es en estos momentos bastante dudoso.
Cuando el enemigo te halaga, revísate.
Las últimas declaraciones de Putin demuestran el nivel de confusión y desorientación en que están los dirigentes rusos:
“¿Pero fue realmente necesario llevarlo a este nivel de anarquía? ¿A un derrocamiento no constitucional y toma de poder por la fuerza, hundiendo después el país en el caos donde está hoy en día? Creo que es inaceptable. Y no es la primera vez que nuestros socios occidentales están haciéndolo en Ucrania. A veces tengo la sensación que en algún lugar por otro lado de ese charco gigantico, en América, hay gente sentado en un laboratorio experimentando, como si fueran experimentando con ratones, sin entender realmente las consecuencias de lo que hacen. ¿Por qué tenían que hacer esto? ¿Quién lo puede explicar? No hay explicación ninguna”.
¿Es que ahora se entera el Presidente ruso de la labores de desestabilización que se estaban produciendo en Ucrania?
¿Desconocía Putin que el objetivo era hundir al país en el caos para justificar sus acciones?
¿Es Ucrania el primer país donde occidente con EE.UU a la cabeza hace esto? ¿Para donde miraba el Presidente Putin cuando Iraq, Libia, Sudan, Honduras, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Cuba y otros países estaban y siguen siendo desestabilizados por la potencia imperial?
¿Creyó en realidad Vladímir Vladímirovich que ha Rusia no le tocaba?
¿Su experiencia como viejo oficial de la KGB, no le enseño nada sobre esto?
Estimado Vladimir, SI HAY EXPLICACION, EE.UU nunca será socio de Rusia, porque en su proyecto hegemónico un país tan grande, potente e independiente, no le cabe. El caos en Ucrania es la antesala del asalto a Moscú y ya es hora de que ustedes lo vean, o ¿es necesario que mueran millones de rusos como ocurrió en la Segunda Guerra Mundial para darse cuenta?
Ni siquiera durante esta Guerra contra el fascismo alemán los EE.UU y occidente fueron “socios” suyos, fueron ellos quienes ayudaron a armar a Hitler y lo lanzaron contra la URSS para después recoger los pedazos de los vencidos. El tercer frente solo se abrió cuando existía el peligro de que las tropas soviéticas liberaran a toda Europa, no fue para acabar con el nazismo, sino para preservar sus intereses.
Créanme, no soy fatalista, confío en el pueblo ruso que será capaz de destruir a cualquiera que intente desestabilizar su país. Muestra de ello han dado de sobra, solo nos queda preguntarnos, a que costo.
La batalla por Moscú está en marcha, solo que ahora no será con grandes concentraciones de tropas y miles de aviones y tanques. Ahora se desarrollará en el plano psicológico-informativo y empleando todo tipo de aventurero, bandido y delincuente que esté dispuesto a poner precio a sus acciones.
Puede ser que Moscú no crea en lágrimas, pero los millones de rusos que se han sacrificado por la nación que tienen y conocen los sufrimientos de sus antepasados llevando con orgullo sus banderas, si creen, y les servirán de fuerza motriz para luchar por su patria, historia y orgullo.
Podría concluir con lo ya expresado, pero sería cobarde hacerlo sin arriesgar un consejo que pudiera servir a los actuales dirigentes rusos y que esbocé en el título de un trabajo anterior publicado en Contrainjerencia: Si los rusos cierran el puño, los norteamericanos se mojan los pantalones.
La guerra contra las drogas, un fraude total
IVAN MARQUEZ / La guerra contra las drogas, un fraude total
Publicado el 3/16/14 •
IVAN MARQUEZ*, FARC-EP – El mundo está librando la lucha contra las drogas en medio de las tinieblas. Todos los esfuerzos están condenados al fracaso si no encendemos la luz de la verdad sobre el nauseabundo crimen del narcotráfico que lacera a la humanidad. Rodeada por esa oscuridad, la pobre Colombia está enredada y perdida en un laberinto más intrincado que el del mito del Minotauro.
Se reafirma esta certeza de las impactantes denuncias del ex gobernador de Minnesota, Jesse Ventura, director del programa de Televisión “Conspiracy Theory” (Teoría de la conspiración), un hombre al cual hay que creerle, no solo por haber sido autoridad de un Estado de los Estados Unidos, sino por su rigor investigativo y compromiso con la humanidad.
No estamos provocando lluvias sobre un terreno mojado al traer versiones muy difundidas por todo el mundo. Simplemente posicionamos como verdad irrefutable, que no se puede tapar ni ocultar más, el sucio rol de la CIA y de la DEA, como motores y generadores de la calamidad humanitaria del flagelo del narcotráfico.
Desde hace más de medio siglo, la CIA está utilizando las ganancias criminales del tráfico de drogas para financiar sus operaciones encubiertas de guerra sucia, como recurso pérfido para eludir el tener que rendir cuentas al Congreso y al propio pueblo norteamericano. Esos dineros son usados para desestabilizar gobiernos legítimos, elegidos democráticamente, financiar atentados contra líderes del hemisferio que se oponen a la política hegemónica de Washington… Pero lo más grave, es que esa desviación, sigue siendo consentida y tolerada por autoridades corruptas de los Estados Unidos, conductas consideradas como una traición a la Constitución, los principios y las leyes de ese país.
Sostiene Jesse Ventura, que la participación de la CIA en el negocio está totalmente documentada. En Francia, entre 1947 y 1951. En el Sudeste asiático en los años 50. Lo mismo que en Indochina, Panamá, Centroamérica, México y Colombia. Afganistán se ha convertido durante la guerra –denuncia el ex gobernador- en el mayor proveedor de opio y heroína en Europa, y que el cultivo de amapola, que prácticamente había sido erradicado en el gobierno de los talibanes, volvió a florecer con la invasión de los Estados Unidos.
Michel Levine, agente encubierto de la DEA durante 25 años -el más condecorado de la historia-, afirma en su libro Deep Cover, que cuando se disponía a capturar a peces gordos del narcotráfico, recibió órdenes de sus superiores de no hacerlo porque se trataba de colaboradores de la CIA. El periodista, Gary Webb, que develó cómo la CIA introdujo a través de Los Ángeles, cientos de toneladas de cocaína para ser distribuidas en todo el territorio de los Estados Unidos, terminó muerto con dos balazos en la cabeza. Ya en 1976, el inspector general de la CIA había reconocido en C-SPAN que esa institución introdujo la epidemia del “crack”.
Tanto la DEA como los barones de la droga, están haciendo el negocio del siglo, porque, según los denunciantes, mueven una gran masa de dinero que oscila entre 500 mil billones y un trillón de dólares al año, una cantidad anual mayor que la del negocio del petróleo y el gas natural juntos, y el doble de la industria de automóviles. Y en ese gran negocio ubican la razón por la cual, el ejército de los Estados Unidos, el aparato militar más grande del mundo, con un presupuesto de cientos de billones de dólares, es totalmente incapaz de controlar el ingreso de drogas a su país.
Por eso la guerra contra las drogas es un fraude y una farsa total. Esto explica el fracaso de la política antidrogas. La causa de la persistencia en esa política son los negocios, y Colombia y México aportan las víctimas de un prohibicionismo hipócrita.
Donde huela a drogas, ahí están las tropas estadounidenses erradicando la cocaína, la heroína y el opio de los demás, y protegiendo a los barones de la droga que blanquean sus dineros a través de los bancos de Estados Unidos y de Europa, como señala Ventura. Mientras los insignificantes capos colombianos, lavan su plata y la ponen a circular en los circuitos financieros del país, antes de ser asesinados, encarcelados, o extraditados al norte.
Cualquiera puede sentir que en esas condiciones es estéril el esfuerzo de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, dirigido a castigar a los delincuentes del sector financiero responsables del lavado de activos, y que la legalización del consumo que ahora propone la ONU para desestimular el negocio, no deja de ser una vana prédica esparcida en la soledad del desierto.
Todo lo anterior nos obliga a repensar lo que ha pasado en Colombia. ¿Qué movió a Álvaro Uribe, el Karsai colombiano con antecedentes de narcotráfico, a permitir la instalación de 7 bases militares norteamericanas en nuestro territorio? En esa decisión anti soberana hay muchas cosas ocultas y oscuras. Hay también razones geopolíticas. ¿Qué papel han jugado realmente varios directores de la policía de Colombia en las últimas décadas? Al final no se sabe si trabajaban atraídos por los estipendios jugosos de los capos, o trabajaban como agentes encubiertos para la DEA y la CIA.
El ministro de Defensa de Colombia, al acusar a la guerrilla, sólo hace el ridículo. Preguntémonos mejor, qué hacer para salir de este laberinto. De nuestra parte cerramos el 21 ciclo de conversaciones de La Habana presentando 50 propuestas, que de ser asumidas con sensatez por el gobierno, pueden coadyuvar a encontrar un camino, que al menos, mediante la sustitución gradual, saque a los campesinos del pantano de miseria en que se encuentran. Una conferencia de naciones deberá trazar las líneas estratégicas que permitan, con la espada de la verdad, darle la estocada final a ese monstruo, que es el Minotauro del narcotráfico.
* Iván Márquez, integrante del Secretariado de las FARC-EP
ANNCOL
16 mar 2014
Habrá represalias si Moscú mantiene el cerco sobre Crimea
Potencias del G7 amenazan a Rusia
Las potencias industrializadas del G7 amenazaron con represalias a Rusia si finalmente decide anexar a Crimea, mientras Barack Obama expresó su apoyo a la "integridad territorial" de Ucrania ante las acciones de Moscú.
AFP
El grupo de las siete economías más desarrolladas (G7) afirmó ayer que el referendo del domingo en Crimea sobre su anexión a Rusia no tendría "ningún efecto jurídico" y llamó a Moscú a desistir de cambiar el estatus de esa península.
El G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón), junto a líderes de la Unión Europea, instaron a Rusia a "cesar todos los esfuerzos para cambiar el estatus de Crimea en contra de la ley ucraniana y en violación de la ley internacional", según un comunicado divulgado en Washington por la Casa Blanca.
Además, el G7 expresó que la anexión de Crimea será una "clara violación" de la Carta de las Naciones Unidas. "En el caso de que la Federación Rusa tome ese paso, tomaremos acciones adicionales, tanto individual como colectivamente", alertaron los países del grupo.
Obama.
El presidente estadounidense, Barack Obama, en tanto, advirtió a Rusia sobre los "costos" de no adoptar un camino diferente en la crisis por Crimea, tras una reunión mantenida ayer con el primer ministro interino ucraniano, Arseni Yatseniuk, en la Casa Blanca.
Obama le expresó su respaldo a la integridad territorial de Ucrania en la actual crisis con Rusia, y reiteró que la incursión rusa en Crimea "viola la legislación internacional".
Por su parte, Yatseniuk mandó un mensaje a Rusia al afirmar que su país "no se rendirá jamás" en la lucha por proteger la soberanía del país. Ucrania "es y será parte del mundo occidental", afirmó.
Venezuela, la escalada
ESCRITO POR: DANIEL GATTI
Con uruguayos residentes en Caracas
Es un calco de 2002
Son padre e hijo, llegados a Caracas hace casi 40 años. Viven en una “urbanización”, un barrio de clase media, de la capital que “en 75 u 80 por ciento vota por la oposición”. Se dicen indignados por las manipulaciones de los medios de comunicación, que cargan sobre el chavismo, o a lo sumo sobre “los dos bandos por igual”, la responsabilidad de las muertes ocurridas desde hace un mes en Venezuela. “Estamos viviendo un escenario igualito al de 2002, cuando el golpe contra Chávez”, aseguran. A continuación lo esencial de su charla telefónica con Brecha.
—Todo comenzó en los barrios de clase media, en estas urbanizaciones. Y no ha salido de allí. Es falso que haya manifestaciones en las zonas populares, en los “barrios”, como les llaman aquí a las favelas, a los cantegriles, al menos aquí en Caracas. Venezuela tiene 335 municipios, y los desmanes, los “enfrentamientos”, han tenido lugar apenas en ocho de ellos, casualmente todos gobernados por la oposición. Aquí los alcaldes tienen la responsabilidad de la seguridad en sus áreas de influencia, y no se ha visto que la policía municipal de las zonas levantadas haya hecho algo. Al contrario, han dejado hacer a sus anchas a los “manifestantes”. Los que están en las calles son los estudiantes de las universidades privadas, y gente de los sectores acomodados, que han mascado un odio indecible en todos estos años de chavismo. Se nos hace difícil hacer entender en Uruguay el odio de clase que se manifiesta aquí porque les tocaron sus privilegios.
Gran parte de los medios “internacionales” y los canales privados de televisión o los diarios de mayor tiraje de aquí, en su mayoría opositores, aseguran que la policía chavista tortura en las cárceles, que las muertes que han ocurrido son responsabilidad de “motorizados” chavistas o de agentes policiales, y no hay nada más falaz.
Para apoyar una cosa y otra han recurrido abundantemente a las redes sociales, a Facebook, a Twitter, para difundir fotos o videos supuestamente acusadores. Se ha comprobado, negro sobre blanco, el trucaje a gran escala al que han procedido, mostrando como si ocurrieran en Venezuela escenas de represión correspondientes a Ucrania, Chile, Egipto, Honduras.
Pero lo que es particularmente indignante es lo de los muertos. Están usando las mismas tácticas que en 2002: colocan francotiradores en techos, azoteas, puentes para disparar indistintamente sobre chavistas u opositores y luego poder acusar a policías, o a “civiles adeptos al régimen”. O si no aparecen por ahí, sin que nadie sepa de dónde vienen, tipos vestidos con muy visibles camisas rojas (el distintivo del chavismo) que disparan a mansalva. Lo que quieren es crear una sensación de caos, de guerra civil, de descontrol, mostrar que el gobierno no puede controlar la situación y recurre a la violencia, y generar un marco propicio a una intervención extranjera.
***
¿Qué hubiera pasado en cualquier otro país si sucedieran destrozos, quema de camiones transportadores de comida, cortes permanentes de calles y avenidas, destrucción de plazas, de edificios públicos, incendios de patrulleros, como los que están ocurriendo acá? Seguramente el gobierno del país en cuestión hubiera reaccionado para restaurar el orden. Lo hubiera hecho cualquiera de los gobiernos que están intentando intervenir ahora en Venezuela, y en primer lugar el de Estados Unidos.
Pues bien, aquí el gobierno esperó tres días antes de mandar a la Guardia Nacional a desmontar barricadas. No tiene tradición de reprimir manifestaciones –y mirá que aquí ha habido marchas de todo tipo– pero llegó un momento en que las cosas fueron de mal en peor, y ante la pasividad de los gobiernos locales, de las alcaldías donde sucedían estas cosas, el Ejecutivo ya no pudo quedarse de brazos cruzados...
http://brecha.com.uy/index.php/mundo/3411-venezuela-la-escalada
Con uruguayos residentes en Caracas
Es un calco de 2002
Son padre e hijo, llegados a Caracas hace casi 40 años. Viven en una “urbanización”, un barrio de clase media, de la capital que “en 75 u 80 por ciento vota por la oposición”. Se dicen indignados por las manipulaciones de los medios de comunicación, que cargan sobre el chavismo, o a lo sumo sobre “los dos bandos por igual”, la responsabilidad de las muertes ocurridas desde hace un mes en Venezuela. “Estamos viviendo un escenario igualito al de 2002, cuando el golpe contra Chávez”, aseguran. A continuación lo esencial de su charla telefónica con Brecha.
—Todo comenzó en los barrios de clase media, en estas urbanizaciones. Y no ha salido de allí. Es falso que haya manifestaciones en las zonas populares, en los “barrios”, como les llaman aquí a las favelas, a los cantegriles, al menos aquí en Caracas. Venezuela tiene 335 municipios, y los desmanes, los “enfrentamientos”, han tenido lugar apenas en ocho de ellos, casualmente todos gobernados por la oposición. Aquí los alcaldes tienen la responsabilidad de la seguridad en sus áreas de influencia, y no se ha visto que la policía municipal de las zonas levantadas haya hecho algo. Al contrario, han dejado hacer a sus anchas a los “manifestantes”. Los que están en las calles son los estudiantes de las universidades privadas, y gente de los sectores acomodados, que han mascado un odio indecible en todos estos años de chavismo. Se nos hace difícil hacer entender en Uruguay el odio de clase que se manifiesta aquí porque les tocaron sus privilegios.
Gran parte de los medios “internacionales” y los canales privados de televisión o los diarios de mayor tiraje de aquí, en su mayoría opositores, aseguran que la policía chavista tortura en las cárceles, que las muertes que han ocurrido son responsabilidad de “motorizados” chavistas o de agentes policiales, y no hay nada más falaz.
Para apoyar una cosa y otra han recurrido abundantemente a las redes sociales, a Facebook, a Twitter, para difundir fotos o videos supuestamente acusadores. Se ha comprobado, negro sobre blanco, el trucaje a gran escala al que han procedido, mostrando como si ocurrieran en Venezuela escenas de represión correspondientes a Ucrania, Chile, Egipto, Honduras.
Pero lo que es particularmente indignante es lo de los muertos. Están usando las mismas tácticas que en 2002: colocan francotiradores en techos, azoteas, puentes para disparar indistintamente sobre chavistas u opositores y luego poder acusar a policías, o a “civiles adeptos al régimen”. O si no aparecen por ahí, sin que nadie sepa de dónde vienen, tipos vestidos con muy visibles camisas rojas (el distintivo del chavismo) que disparan a mansalva. Lo que quieren es crear una sensación de caos, de guerra civil, de descontrol, mostrar que el gobierno no puede controlar la situación y recurre a la violencia, y generar un marco propicio a una intervención extranjera.
***
¿Qué hubiera pasado en cualquier otro país si sucedieran destrozos, quema de camiones transportadores de comida, cortes permanentes de calles y avenidas, destrucción de plazas, de edificios públicos, incendios de patrulleros, como los que están ocurriendo acá? Seguramente el gobierno del país en cuestión hubiera reaccionado para restaurar el orden. Lo hubiera hecho cualquiera de los gobiernos que están intentando intervenir ahora en Venezuela, y en primer lugar el de Estados Unidos.
Pues bien, aquí el gobierno esperó tres días antes de mandar a la Guardia Nacional a desmontar barricadas. No tiene tradición de reprimir manifestaciones –y mirá que aquí ha habido marchas de todo tipo– pero llegó un momento en que las cosas fueron de mal en peor, y ante la pasividad de los gobiernos locales, de las alcaldías donde sucedían estas cosas, el Ejecutivo ya no pudo quedarse de brazos cruzados...
http://brecha.com.uy/index.php/mundo/3411-venezuela-la-escalada
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