7 mar 2015

Farc piden desclasificar archivos secretos del conflicto colombiano

La guerrilla de las Farc pidió al gobierno colombiano que desclasifique los archivos secretos sobre el conflicto armado y consiga documentos reservados estadounidenses sobre el tema con el fin de que se conozca la verdad.

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ÚN | AFP.- 
“El gobierno nacional procederá a la apertura de los archivos oficiales y a la desclasificación definitiva de la información reservada sobre los diferentes asuntos relacionados con el conflicto y su persistencia”, dijo la guerrilla en un comunicado leído a la prensa por el comandante Joaquín Gómez, uno de sus delegados en las negociaciones de paz con el gobierno colombiano en La Habana.
Gómez indicó que “la apertura de archivos estatales (es) para el esclarecimiento de la verdad” sobre el conflicto, en momentos en que el proceso de paz iniciado en 2012 atraviesa su más dura prueba por la negativa de las Farc a pasar “un solo día” de cárcel, asunto que complica al gobierno de Juan Manuel Santos, bajo la atenta mirada de la comunidad internacional.
“De manera especial se pondrán a disposición las actas de las reuniones de los consejos de ministros y de las reuniones reservadas del Congreso de la República, así como los archivos de las fuerzas militares y de policía, y de los organismos de inteligencia”, expresó Gómez.
La guerrilla propuso crear una “comisión de archivo y acceso a la información reservada integrada por expertos y un representante de las Farc, que deberá organizar y poner en marcha el proceso de apertura y desclasificación de archivos”.
“Será función de esta comisión obtener información en poder del gobierno de los Estados Unidos para lo cual adelantarán los trámites a que haya lugar”, añadió Gómez.
Washington ha apoyado con recursos y asesores la lucha antiinsurgente y contra los carteles de la droga en Colombia.
La delegación del gobierno, encabezada por Humberto de la Calle, no comentó esta propuesta de las Farc, como tampoco lo hizo con la advertencia hecha el martes por Ricardo Téllez, otro delegado de paz rebelde, de que “no es posible” sellar un acuerdo de paz que contemple “un solo día de cárcel” para los guerrilleros.
El gobierno de centro-derecha de Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), la mayor guerrilla de ese país, están negociando desde noviembre de 2012 el fin del conflicto, que ha dejado 220.000 muertos y 5,5 millones de desplazados, según cifras oficiales.
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¿QUÉ SE JUEGA EN VENEZUELA?


Jaime Secco

04.03.2015

Lo que está pasando en Venezuela es de la mayor gravedad para América Latina, y la discusión en si su ordenamiento constitucional admite o no la detención prolongada u otros actos de gobierno, es obviamente importante, pero no roza el centro del problema político ni las consecuencias para Uruguay.

No soy experto en temas internacionales, pero quiero ensayar una visión más redondeada; es decir desde más puntos de vista. Para comenzar por algún lado, la vocinglería no permite conocer el sustento legal de la detención del alcalde de Caracas Antonio Ledezma. Y es lógico que se discuta y analice. Está claro, al menos, que al alcalde fue tan electo como el presidente Nicolás Maduro.
En segundo lugar, es cierto que la democracia es un problema de principios, aunque puede discutirse mucho sin salir de esa definición, puesto que el propio liberalismo tiene, desde hace siglos, al menos dos versiones contradictorias sobre ella. Es cierto también que la peor definición de democracia es la que se limita a la legitimidad de origen; también el dictador Alfredo Stroessner en Paraguay era elegido y reelegido.
Pero quedarse ahí corre el riesgo de limitarse a meras lamentaciones sobre obviedades de principio; de asumir la posición del alma bella y desentenderse de la feroz lucha política que se desarrolla.  

¿Quién aísla a quién?

Así que, en tercer lugar, hay que poner sobre la mesa que el gobierno venezolano se enfrenta a una derecha golpista, revanchista, inescrupulosa e ignorante, De lo peor. No es necesario argumentar mucho. El propio Henrique Carriles, al candidato que en 2013 perdió las elecciones por 1,3%, se abrió de esos socios. El año pasado, durante meses, cortaban árboles del ornato público para hacer barricadas y apostaban francotiradores para matar a quien quisiera correrlos. La naturaleza de esa derecha no hay que discutirla. Pero sí hay que evitar caer en la teoría de los dos demonios.
El Estado es responsable de sus actos independientemente de que haya otros que violan las leyes. La existencia de estos no redime los errores ni absuelve eventuales desmanes del poder.
En quinto lugar, entonces, hay que evaluar la justeza de la política del oficialismo venezolano. Y el medidor más clásico es preguntarse quién aísla a quién. Si el porcentaje de quien se define "chavista" bajó de 44% en octubre de 2012 a 22% en diciembre de 2014, si la aprobación de Maduro ronda el 20%, si la oposición -en la hipótesis de que pudiera ir unida este año- aventaja al PSUV en 20% (Datanálisis), y si el 85,6% considera que la situación del país es negativa y el 79% cree que Maduro no está preparado para enfrentar la crisis económica, hay que hacer algo. Pero es difícil pensar que encarcelar a un alcalde por acusaciones vagas sea una medida política que dé otros resultados que el que se ha visto: que el Copei, Miquelena, Petkoff y demás se unan a lo peor de lo peor e incluso firmen el manifiesto de la ultraderecha más ultra. Identificar un buen enemigo puede dar resultado, en el sentido de separar a la derecha de la ultraderecha y atraer el centro a la izquierda. Pero hay que saber hacerlo. La mera brutalidad del poder no es una habilidad.
Sexto. Hay que dejar claras un par de cosas. El párrafo anterior no es un ejemplo de maquiavelismo en el peor sentido de la palabra; no pretende convencer de que el éxito justifica cualquier política. Los párrafos que lo anteceden lo ubican en un contexto. Séptimo. Todo lo anterior sobre el respeto a la ley y la búsqueda de aliados no implica que no haya veces en que es necesario partirle la cabeza a alguien. No vivimos en Disneylandia. Por eso, por ejemplo, se dice que el Estado tiene el monopolio de la violencia y las constituciones prevén estados de sitio e institutos similares.  
Chavismo e imperialismo
Octavo. Gran lástima por un proceso que fue esperanzador, que siempre nos desestabilizó los esquemas, que comenzó con el peor de los pronósticos, que nunca pareció tener un camino estratégico muy claro ni un manejo económico razonable, pero que derrochó energía popular, organización, entusiasmo y dignidad. Mucha dignidad. El hecho de que en medio de presunta escasez las manifestaciones no se contagien a los barrios populares, que no haya saqueos, es un dato fuerte. Y que hoy está en serios problemas sin saber reaccionar, quizá por tensiones internas.
Criticaron que diga que la ultraderecha venezolana es ignorante. Quizá no sea la mejor palabra, pero no parece tener más programa que el revanchismo de clase, por lo que su eventual triunfo puede conducir a la descomposición económica y política del país. Y eso nos lleva al último aspecto.
Noveno. No cabe duda que Estados Unidos está interviniendo en Venezuela. Lo evidencian a cada momento y practican la ingerencia con declaraciones oficiales un día sí y otro también. El problema es preguntarse qué ganan, si ya ni siquiera es vital el petróleo -que nunca les faltó-, porque ahora son exportadores de energía.
Para contestar esto hay que ensayar una mirada global. Las resistencias de cualquier tipo están recibiendo respuestas militares generalizadas de EEUU -y socios de la OTAN-, ya en docenas de países. ¿Y para qué esto, si ninguna intervención logra los objetivos declarados? Pues, para terminar con las resistencias. Ya no hay márgenes. El objetivo no es siquiera la conquista o el dominio; por eso un resultado aceptable suele ser dejar los países convertidos una bolsas de gatos perpetua. El negocio se hace igual; quizá mejor.
En la zona, América del Sur creó la Unasur y es gobernada en general por países afines y de política independiente. No es una amenaza urgente, pero puede ser una incomodidad si el objetivo es un dominio global. Estados Unidos, que debió desmantelar casi todas sus bases militares en la zona y siente la presión de Brasil que en el terreno militar no deja pasar una, no pierde nada si alienta una travesura que deje a Venezuela en estado de guerra civil y complique el panorama del subcontinente.
Tiene los métodos afinados. Con las décadas la potencia del Norte ha aumentado el menú de opciones de intervención, sin abandonar las herramientas anteriores. A las invasiones directas se sumó el golpe inducido (la teoría está en Coup d'État: A Practical Handbook -Golpe de Estado, un manual práctico) de Edward Luttwak (1968). Y luego la batería de mecanismos de "desestabilización" creados a medida para Chile en 1973. Luego volvió a funcionar varias veces; por ejemplo en Portugal luego de la Revolución de los Claveles de 1975, con huelga de camioneros y todo. Ahora han puesto a punto mecanismos de "protestas pacíficas" armadas, que usaron, alentaron y asesoraron en tantos países que han recibido el nombre genérico de "revoluciones de colores". Su gurú público es Gene Sharp.
Ojalá pudiera creer que esto es solo una loca teoría conspirativa. Pero haya o no una mano negra, el panorama que se abre es similar. Por supuesto, todo lo dicho antes sigue vigente; la gravedad del ataque no justifica ningún desmán, y mucho menos ningún error. El objetivo debe ser, precisamente, no empujar hacia la pendiente.
La Unasur ha tomado el tema con la debida atención. Justo para eso ha sido creada.

http://www.uypress.net/uc_58503_1.html

6 mar 2015

La imagen del día


Guerrillero Heroico

5 marzo 2015

Hace 55 años, en el entierro de las víctimas del sabotaje al vapor francés La Coubre en el puerto de La Habana, Alberto Díaz “Korda” captó una de las imágenes icónicas de la fotografía mundial. El rostro serio, tremendo, magnetizador de Ernesto Guevara se cruzó con el lente del extraordinario fotógrafo cubano aquel 5 de marzo de 1960. Así nació la imagen del Guerrillero Heroico que recorrió el mundo entero y nos acompaña hasta nuestros días.




El Che, en el homenaje a las víctimas de La Coubre. Foto: Korda











Irán: Salvamos a los judíos tres veces y Netanyahu debe estudiar historia


El ministro iraní de Exteriores, Mohamad Javad Zarif, recordó que a lo largo de la historia "Irán ha salvado en tres ocasiones a los judíos" e instó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a repasar sus lecciones de historia.

Publicado: 6 mar 2015 


REUTERS/Ammar Awad


El ministro iraní de Exteriores, Mohamad Javad Zarif, recordó que a lo largo de la historia "Irán ha salvado en tres ocasiones a los judíos" e instó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a repasar sus lecciones de historia.


Durante su reciente intervención ante el Congreso de EE.UU., Netanyahu aseguró que el pueblo judío sufre "otro intento de destrucción", en referencia a las supuestas intenciones de Teherán de desarrollar armas nucleares.

"Es lamentable que el fanatismo lleve a hacer tales acusaciones contra una nación que ha salvado a los judíos tres veces en su historia, distorsionando tanto la realidad contemporánea como los escritos bíblicos", dijo Zarif en una entrevista con la NBC News.

"Si lee el Libro de Ester [Biblia hebrea], verá que fue un rey iraní quien salvó a los judíos de Babilonia", recordó el canciller. La segunda ocasión cuando el rey persa Ciro el Grande conquistó Babilonia salvando a los judíos, y durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la misión diplomática iraní en París ayudó a los judíos iraníes a huir de la Europa ocupada por los nazis, agregó.

"Cómo puede decir que queremos aniquilar a los judíos. Tenemos una gran comunidad judía en Irán que vive en paz, que incluso tiene un representante judío en nuestro Parlamento", explicó Zarif e indicó que Teherán no está interesado en obtener una bomba nuclear.

"En 1992 [Netanyahu] dijo que Irán estaba a tres años de poseer la bomba. En 1996, repitió eso. En 2012 ante la Asamblea General de la ONU con una caricatura en mano afirmó que Irán estaba a un año de obtener una bomba. Ahora estamos en 2015 y todavía sigue repitiendo la misma mentira", finalizó.

Venezuela 2015 no es Chile 1973

ARTURO ALEJANDRO MUÑOZ
04 Marzo 2015



Al iniciar las presentes líneas, digamos que la CIA, el Pentágono, la Casa Blanca y el Congreso de los EEUU, no han ‘modernizado’ un ápice su vieja receta de la añosa época de la guerra fría para derribar gobiernos en el ‘patio trasero’.

La receta es vieja, claro que sí, pero la derecha latinoamericana sigue siendo la misma de siempre: servil al imperio, enemiga de su pueblo, yanacona del dinero, traidora de sus raíces patrias y clasista. Esa derecha abomina incluso de su propio idioma madre, optando por balbucear una lengua extraña que poco entiende pero mucho adora.

Al comenzar la década de 1970, en la zona más austral de nuestro hermoso continente americano, un pueblo alzó la voz, se puso de pie y con valentía inaudita para aquellos años, eligió a su representante como nuevo mandatario. En Chile, la unidad popular conformada por trabajadores, obreros, pobladores, campesinos, empleados, estudiantes, dueñas de casa y profesionales, elegía al doctor Salvador Allende como Presidente de la República. Aires de cambio, de democracia real y de verdadera justicia comenzaban a soplar en la tierra de Lautaro, Rodríguez Erdoíza y Recabarren.

Sin embargo, en Washington, el futuro Premio Nobel de la Paz, el sionista genocida Henry Kissinger, convenció al ebrio mandatario yanqui Richard Nixon (dos botellas de whisky al día, según J. Edgar Hoover, director del FBI) de cuán importante era “para el occidente cristiano y capitalista” impedir a toda costa el éxito de la democrática administración de Allende, ya que ello podría convertirse en un modelo a seguir en muchas otras naciones del continente.

Como se sabe, Chile era -y aun lo es- un país pequeño, de escasa población (16 millones de habitantes, menos incluso que la ciudad de Sao Paulo), cuya principal producción consistía en la extracción de minerales cupríferos y nitratos. No obstante, en esos años, el país andino sobresalía entre sus hermanos latinoamericanos por la calidad de la educación, por la maestría de sus universidades, por la prosa de sus literatos y, ¡cómo no!, por la valentía y conciencia social de su pueblo.

Pero, infelizmente, la clase de los poderosos era cipaya fiel de los dictámenes provenientes de la banca extranjera y de los políticos estadounidenses. ADEMÁS, LA Escuela de las Américas –así como la nueva política de Seguridad Nacional emanada desde el Pentágono para combatir lo que allí se denominaba “la fiebre izquierdizante”- encontraron terreno fértil en laos altos mandos de las tremendamente verticales fuerzas armadas chilenas, cuyos generalatos y almirantazgos estaban copados por hijos, nietos y parientes directos de la gran burguesía local.

Richard Nixon dio la orden, Kissinger la disfrazó ante el Congreso de “necesaria actitud”, el establishment sionista-comercial-financiero aportó lo suyo, y la poderosa maquinaria yanqui comenzó a funcionar para echar al suelo al gobierno y al pueblo de ese pequeño país de Suramérica que había optado por ser realmente libre, independiente y soberano.

Para ello se usó la ’receta’ establecida por los genios de la CIA: desabastecimiento de artículos de primera y segunda necesidad; corrida bancaria; ataques mediáticos sin pausas de una prensa cooptada y comprada por el imperio; empujar y provocar una inflación desatada; generar atentados a instalaciones de elementos vitales (agua potable, oleoductos, acueductos, tendido eléctrico, etc.), y finalmente generar un clima de terror, de inestabilidad política y social mediante violencia en calles pueblos y ciudades, lo que incluía financiar (desde Washington) paros a nivel nacional de dueños de camiones (vital sistema de transporte de mercaderías en el país), huelgas de algunos sindicatos mineros y del gremio de los dueños de establecimientos comerciales.

Conseguido lo anterior, Washington ordenó al generalato y almirantazgo chileno dar el golpe final. Así llegó pues el día martes 11 de septiembre de 1973. El resto, de ahí en más, es historia conocida: Pinochet, la DINA, la CNI, las masacres, los robos, el desplumaje del estado chileno, la locura asesina de los ’hijos de la CIA’, el arribo del sionismo en bikini llamado los “Chicago boys”, la construcción en Suramérica de una réplica del estado de Israel, etcétera.

Y así está hoy día el país de Neruda… convertido en una especie de réplica (de mayor tono, por cierto) de los bulevares de Miami ahítos de cubanos pertenecientes a la gusanería hipócrita e inculta, aquella que es una especie de escroto de las gónadas del imperio.

Al imperialismo todo lo anterior le resultó en Chile… sin embargo, en Venezuela, esa nación hermana despertada por Hugo Chávez que cuenta no solo con un pueblo altivo, organizado, instruido y dispuesto a defender sin ambages los avances de la revolución bolivariana, sino también con fuerzas armadas verdaderamente imbuidas en el alma democrática, defensoras del país, de su pueblo y de la Constitución y las leyes, el predador derechista y el escuálido sedicioso subyugados por el aceite fenicio que les regala el imperio norteño, comprobarán que la ‘vieja receta’ yanqui no tiene posibilidades de triunfar en la tierra libertaria, ejemplar y magnífica, de Francisco de Miranda, Simón Rodríguez, Simón Bolívar, Andrés Bello y Hugo Chávez.

Claro, pues Venezuela 2015 (petróleo, acero, aluminio, hierro, ganadería) no es ni nunca será -para los fascistas sediciosos de la ultraderecha continental - un terreno similar a Chile 1973. Allí no hay traidores y antipatriotas como Jaime Guzmán, Augusto Pinochet, Toribio Merino, Gustavo Leigh, Onofre Jarpa, César Mendoza, Andrés Zaldívar, y otros. Eso, Barack Obama y el Congreso norteamericano, lo saben… y lo sufren, ya que hoy existen organizaciones supranacionales dispuestas a defender Latinoamérica a todo trance, a competir cara a cara con el expoliador foráneo… a luchar por una verdadera independencia y soberanía… todo lo cual señala a ciencia cierta que Venezuela no está aislada ni solitaria como lo estuvo Chile en 1973. Por el contrario, la tierra de Chávez cuenta con el apoyo irrestricto y la admiración de casi la totalidad de las naciones de nuestro hermoso subcontinente. La lucha del pueblo llanero marca el camino para toda la América Latina

http://www.elclarin.cl/web/opinion/politica/14910-venezuela-2015-no-es-chile-1973.html