Después de ser derrotada cuatro veces sucesivamente y de tener todas las papeletas para volver a perder frente a Lula en el 2018, la derecha brasileña escogió un atajo para intentar desalojar el PT del gobierno.
31 de mayo de 2016
Emir Sader
Valiéndose de que la totalidad del gran empresariado –al contrario de los que decían que el PT gobernaba para ellos– se alineó en contra de la candidatura de Dilma Rousseff, y constituyeron una inmensa caja de financiamiento privado –en la última elección ese tipo de financiamiento rigió en Brasil-, para elegir el peor Congreso de la historia del país.