Recortes y escasa transparencia enredan debate presupuestario en Chile
Vista aérea de calles cubiertas de lodo tras las fuertes lluvias que provocaron inundaciones repentinas en el distrito de Las Condes, Santiago de Chile, el viernes 9 de octubre de 2026. Foto Ap
Santiago. El aluvión de lluvia, barro, piedras y restos de árboles que asoló la semana última uno de los barrios más elitistas de Santiago, inutilizando unas 4 mil viviendas y centenares de autos, tuvo también la secuela de elevar el tono del debate respecto del recorte presupuestario que impulsa para 2027 el gobierno de José Antonio Kast en Chile, castigando sensibles programas, entre ellos al Servicio Nacional de Prevención de Desastres (Senapred), al que se le asignó un 12 por ciento menos de lo solicitado.
La capacidad del Senapred para actuar oportunamente en un desastre como el ocurrido y que milagrosamente no causó víctimas fatales, si bien una docena de heridos, es fundamental para acotar la gravedad de una probable tragedia en ciernes y salvar vidas humanas.
Por ejemplo, los temibles incendios forestales que se suceden cada verano, entre diciembre y abril, que en 1993 arrasaron hasta 600 mil hectáreas de bosques y plantaciones, dejaron ciudades desbastadas y centenares de muertos.
La copiosa lluvia caída este año, hizo crecer la vegetación en laderas y montes que, cuando se sequen conforme avance el verano, serán material combustible. Parlamentarios de las regiones del Maule, del Biobío y de La Araucanía, que suelen ser las más castigadas por el fuego, anuncian ya un rechazo total al mínimo recorte de asignaciones destinadas a enfrentar esos siniestros.
Si se escudriña en las centenares de páginas del proyecto que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, entregó a la Cámara de Diputados, se evidencia por ejemplo que el financiamiento del PRODEMU (Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer), quedó con apenas lo justo para finiquitar en marzo a todas sus 30 funcionarias, serán todas despedidas.

Santiago. El aluvión de lluvia, barro, piedras y restos de árboles que asoló la semana última uno de los barrios más elitistas de Santiago, inutilizando unas 4 mil viviendas y centenares de autos, tuvo también la secuela de elevar el tono del debate respecto del recorte presupuestario que impulsa para 2027 el gobierno de José Antonio Kast en Chile, castigando sensibles programas, entre ellos al Servicio Nacional de Prevención de Desastres (Senapred), al que se le asignó un 12 por ciento menos de lo solicitado.
La capacidad del Senapred para actuar oportunamente en un desastre como el ocurrido y que milagrosamente no causó víctimas fatales, si bien una docena de heridos, es fundamental para acotar la gravedad de una probable tragedia en ciernes y salvar vidas humanas.
Por ejemplo, los temibles incendios forestales que se suceden cada verano, entre diciembre y abril, que en 1993 arrasaron hasta 600 mil hectáreas de bosques y plantaciones, dejaron ciudades desbastadas y centenares de muertos.
La copiosa lluvia caída este año, hizo crecer la vegetación en laderas y montes que, cuando se sequen conforme avance el verano, serán material combustible. Parlamentarios de las regiones del Maule, del Biobío y de La Araucanía, que suelen ser las más castigadas por el fuego, anuncian ya un rechazo total al mínimo recorte de asignaciones destinadas a enfrentar esos siniestros.
Si se escudriña en las centenares de páginas del proyecto que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, entregó a la Cámara de Diputados, se evidencia por ejemplo que el financiamiento del PRODEMU (Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer), quedó con apenas lo justo para finiquitar en marzo a todas sus 30 funcionarias, serán todas despedidas.
Ap
Otros casos significativos son: el programa "Yo elijo mi PC", con presupuesto “cero” en 2027, poniendo fin a la entrega de computadores a estudiantes de escasos recursos; el plan de asistencia a familias en asentamientos precarios (48.5 por ciento); el plan de fomento de liceos de enseñanza media que entreguen educación de alta calidad (46.7 por ciento); mejoramiento de bibliotecas públicas (57.9 por ciento); ministerio de Ciencias (7.4 por ciento); programa de “sitios de memoria histórica (25.3 por ciento); ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (10.1 por ciento); reducción de funcionarios a honorarios -sin contrato indefinido- en el sector público, pasarían de 6 mil 500 a mil 500 (76.9 por ciento); recortes en subsidios de salud y prestaciones como “ajuar del recién nacido” y subsidios de enfermedad y medicina curativa (50 por ciento); gobiernos regionales, entre un 10 y 20 por ciento por región, suprimiendo unos 300 millones de dólares en total.
El vicepresidente de los gobernadores regionales, Rodrigo Mundaca, afirmó que “todos estamos en contra de esta propuesta, porque no aborda los temas de seguridad, ni empleo, ni de crecimiento; muy por el contrario, es una propuesta de presupuesto que profundiza el desempleo en Chile”.
El gobierno ha dicho que el presupuesto 2027, de unos 91 mil millones de dólares, crecerá 1.5 por ciento respecto del monto ejecutado -no el aprobado- en 2026, un guarismo pendiente de conocerse.
El conservador diario La Tercera, en un editorial, hacía ver que “la presentación del proyecto de Ley de Presupuestos 2027 debería dejar claro cuánto pretende gastar el gobierno y cuáles serán sus prioridades. Sin embargo, una parte de la discusión ha debido destinarse a descifrar las bases de comparación utilizadas en los anuncios, algo que resulta desgastante porque impide concentrarse en los asuntos de fondo.
Otros casos significativos son: el programa "Yo elijo mi PC", con presupuesto “cero” en 2027, poniendo fin a la entrega de computadores a estudiantes de escasos recursos; el plan de asistencia a familias en asentamientos precarios (48.5 por ciento); el plan de fomento de liceos de enseñanza media que entreguen educación de alta calidad (46.7 por ciento); mejoramiento de bibliotecas públicas (57.9 por ciento); ministerio de Ciencias (7.4 por ciento); programa de “sitios de memoria histórica (25.3 por ciento); ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (10.1 por ciento); reducción de funcionarios a honorarios -sin contrato indefinido- en el sector público, pasarían de 6 mil 500 a mil 500 (76.9 por ciento); recortes en subsidios de salud y prestaciones como “ajuar del recién nacido” y subsidios de enfermedad y medicina curativa (50 por ciento); gobiernos regionales, entre un 10 y 20 por ciento por región, suprimiendo unos 300 millones de dólares en total.
El vicepresidente de los gobernadores regionales, Rodrigo Mundaca, afirmó que “todos estamos en contra de esta propuesta, porque no aborda los temas de seguridad, ni empleo, ni de crecimiento; muy por el contrario, es una propuesta de presupuesto que profundiza el desempleo en Chile”.
El gobierno ha dicho que el presupuesto 2027, de unos 91 mil millones de dólares, crecerá 1.5 por ciento respecto del monto ejecutado -no el aprobado- en 2026, un guarismo pendiente de conocerse.
El conservador diario La Tercera, en un editorial, hacía ver que “la presentación del proyecto de Ley de Presupuestos 2027 debería dejar claro cuánto pretende gastar el gobierno y cuáles serán sus prioridades. Sin embargo, una parte de la discusión ha debido destinarse a descifrar las bases de comparación utilizadas en los anuncios, algo que resulta desgastante porque impide concentrarse en los asuntos de fondo.
Se trata de un mal comienzo para la tramitación de la principal ley que debe aprobar anualmente el Congreso, sin que resulte claro por qué el Ministerio de Hacienda no ha buscado una manera de cerrar esta controversia”.
El debate seguirá al alza en semanas venideras.
El debate seguirá al alza en semanas venideras.