19 oct 2026

NOTICIAS DEL POLVORIN

OCCIDENTE Y SUS PROXIS POR LOS RECURSOS
La guerra de Yemen arrastra al mayor ejército del mundo árabe

19 oct 2026 


Mahmoud Hjaj / Anadolu Agency / Gettyimages.ru


El conflicto entre Ansar Alá (movimiento hutí), las fuerzas gubernamentales yemeníes y Arabia Saudita sube de tono y se extiende cada vez más allá de Yemen. 
Egipto promete "todo el apoyo necesario y posible" a Arabia Saudita, mientras los hutíes advierten a El Cairo de que ese camino pone en peligro su seguridad nacional.

Turquía y Pakistán ya se han comprometido a defender al reino, y ahora Egipto, que tiene sus propias cuentas pendientes con los hutíes, se plantea intervenir. El Cairo asegura que solo actuará si Riad se lo pide, pero ya ha dado los primeros pasos para hacerlo.

El Cairo se pone el casco

El presidente egipcio, Abdulfatah al Sisi, cuyo país cuenta con el mayor ejército del mundo árabe, aseguró el sábado que Egipto está dispuesto a ayudar a defender a Arabia Saudita de los ataques de los hutíes si se lo piden.

El mandatario afirmó que El Cairo "no busca un papel que desempeñar" en los conflictos regionales, pero es "inconcebible" que Egipto se quede de brazos cruzados mientras Arabia Saudita "sufre daños o ve amenazadas su seguridad y estabilidad".


País de Oriente Medio debate apoyo militar a Arabia Saudita contra los hutíes

Al Sisi explicó que cualquier despliegue requeriría la aprobación del Parlamento y expresó su esperanza de que los legisladores se reunieran en sesión de emergencia para autorizar el apoyo "si se nos solicita".

La sesión se celebró el domingo y a continuación se reunió el Consejo de Defensa Nacional, que anunció que El Cairo está dispuesto a brindar "todo el apoyo necesario y posible a Arabia Saudita para defender su seguridad y estabilidad".

Un escudo para Riad

Los expertos coinciden en que los esfuerzos de Egipto probablemente se limitarán a proteger instalaciones saudíes.

El analista militar y de defensa Alexandru Hudisteanu considera muy probable que, si se autoriza la decisión, se recurra a sistemas antidrones y apoyo antimisiles. "Sería la necesidad más urgente en este momento para garantizar que la defensa de Arabia Saudita esté respaldada y reforzada", declaró a Al Jazeera.

Thomas Bonnie James, analista político y experto en estudios del golfo Pérsico, estima poco probable que el país envíe tropas al frente. "Lo que Egipto no querrá es enviar tropas a Yemen. La intervención de Nasser allí en los años 60 deja un mensaje claro: defender el reino, no hacerse cargo de Yemen", señaló.

Según apunta The Telegraph, una posible intervención militar supondría un alejamiento de la política exterior históricamente conservadora de Egipto, que siempre ha dado prioridad a la protección de su propia seguridad nacional.
La factura de Suez

El Cairo tiene sus propias cuentas pendientes con el grupo yemení. "La presión hutí sobre Bab el Mandeb amenaza al canal de Suez, que según el ministro de Exteriores egipcio ha perdido unos 11.000 millones de dólares desde que comenzaron los ataques en 2023", señaló Thomas Bonnie James.



RT

La decisión también es importante para El Cairo porque millones de egipcios viven y trabajan en Arabia Saudita, la principal fuente de remesas de Egipto.

Además, tras la visita de Mohamed bin Salmán a El Cairo el 15 de septiembre, ambas partes acordaron de forma preliminar nuevas inversiones saudíes por más de 10.000 millones de dólares y la prórroga de un depósito de 5.300 millones de dólares en el Banco Central de Egipto. El plazo de devolución de ese depósito vencía inicialmente a principios de octubre.

Asimismo, Egipto no quiere que se le vea como el aliado regional que se quedó al margen mientras otros defendían al reino, ya que Turquía y Pakistán han asumido sus propios compromisos tras activar el pacto de defensa de La Meca, firmado en agosto en medio del deterioro de la seguridad en Oriente Medio.

El 13 de agosto, El Cairo se sumó a una coalición naval liderada por Arabia Saudita, creada después de que los hutíes declararan un bloqueo contra la navegación saudí. Sin embargo, según un análisis de The National, sumarse al conflicto y al pacto podría deteriorar las relaciones de Egipto con Irán.

Yahya al Rai, presidente del Parlamento controlado por los hutíes, ya ha advertido a El Cairo. "Rechazamos categóricamente que Egipto sea arrastrado" a "la misma trinchera que las fuerzas takfiríes y la entidad de ocupación israelí", escribió. Ese camino "supondría un grave peligro para su seguridad nacional", afirmó, e instó a El Cairo a adoptar una "postura valiente".


Un punto de inflexión en Yemen: los hutíes se acercan a una victoria militar contundente

La amenaza de la captura de una ciudad clave obliga a Arabia Saudita a pedir a sus aliados que envíen tropas terrestres para combatir al grupo yemení.


Partidarios armados de los hutíes en Yemen, portando armas, se dirigen a participar en una manifestación armada contra Estados Unidos e Israel el 6 de noviembre de 2025 en Saná, Yemen.Mohammed Hamoud / Gettyimages.ru


Las fuerzas hutíes han cercado la ciudad de Taiz, uno de los principales bastiones de resistencia frente al movimiento Ansar Allah en Yemen. Esta ciudad constituye un punto estratégico para el Gobierno yemení, reconocido internacionalmente. Su defensa obliga a los hutíes a mantener importantes contingentes de infantería y material militar en la zona, impidiendo que estos recursos se concentren plenamente en otros frentes.

Se necesitarían alrededor de 80.000 militares para desbloquear Taiz, una cifra que refleja la magnitud del desafío para las fuerzas gubernamentales, destacó el analista Sergei Krutikov. Por ello, Arabia Saudita busca activamente apoyo entre sus aliados del Pacto de La Meca, especialmente Turquía y Pakistán. Además, según informaciones publicadas por varios medios, durante las conversaciones con el presidente sirio Ahmed al Sharaa, el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, le pidió que enviara militares sirios a Yemen. Sin embargo, Siria todavía no ha aceptado la propuesta.


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Consecuencias dramáticas

La caída de Taiz tendría consecuencias militares inmediatas. La ciudad se encuentra a unos 130 kilómetros de Adén por carretera, uno de los principales centros del Gobierno yemení y un puerto fundamental para mantener sus comunicaciones con el exterior y recibir asistencia. La pérdida de Taiz podría facilitar el avance hutí hacia Adén y liberar las fuerzas que actualmente participan en el cerco.

En un conflicto donde los efectivos y los equipos militares disponibles son recursos limitados, esa redistribución podría alterar el equilibrio en otros sectores del frente. Además, el control de las rutas entre Taiz y Adén permitiría a los hutíes mejorar sus propias comunicaciones y dificultar todavía más el abastecimiento de las fuerzas gubernamentales.

La dimensión política de una posible derrota también sería considerable. La pérdida de Taiz podría debilitar al Gobierno y favorecer el cambio de lealtades de determinadas tribus, señaló Krutikov. En ese escenario, la conquista de la ciudad no supondría únicamente una victoria militar para Ansar Allah, sino también un golpe a la cohesión política de sus adversarios.

A pesar de todo, Arabia Saudita sigue apostando por una victoria militar sobre los hutíes. Según algunos medios de comunicación, Riad se niega a establecer un alto el fuego hasta que las fuerzas gubernamentales recuperen todos los territorios perdidos en los últimos meses.La escalada entre Riad y el movimiento de los hutíes estalló en julio y supuso, en la práctica, el fin de la frágil tregua que había congelado las líneas del frente en Yemen desde 2022. Los hutíes aumentaron la presión sobre Arabia Saudita y ampliaron sus acciones contra objetivos vinculados al país, mientras Riad intensificaba sus operaciones militares en Yemen.

En septiembre, los hutíes tomaron la ciudad portuaria de Moka, en la costa occidental de Yemen. Este avance reforzó el control del movimiento sobre una importante arteria marítima, el estrecho de Bab el Mandeb, que conecta con el canal de Suez a través del mar Rojo y es una de las rutas marítimas más importantes del mundo, clave para el transporte de petróleo y mercancías entre Europa y Asia.