18 oct 2026

LOS EXCLUIDOS DEL SISTEMA

URUGUAY: POLITICAS CENTRADAS EN LAS CONSECUENCIAS
Radío cuestiona a los políticos que reivindican el modelo Bukele

MONTEVIDEO (Uypress)-
18.10.2026



Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS


El nuevo comisionado parlamentario para las cárceles considera que los discursos de dirigentes uruguayos favorables al presidente salvadoreño forman parte del «acting» político. Reclama una discusión seria sobre el sistema penitenciario.



El nuevo comisionado parlamentario para el sistema penitenciario, Daniel Radío, cuestionó los discursos de dirigentes políticos uruguayos que presentan al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, como un modelo para enfrentar la delincuencia. En declaraciones a la diaria, sostuvo que esas manifestaciones «forman parte del acting» político.

Radío asumió el cargo el miércoles 14 de octubre, después de haber sido elegido por la Asamblea General con 98 votos en 101. Sustituyó a Juan Miguel Petit, quien dejó la función en setiembre de 2025 para incorporarse a la Institución Nacional de Derechos Humanos.

Su llegada coincide con un debate creciente sobre la seguridad pública, el hacinamiento carcelario y las alternativas para reducir la reincidencia delictiva.

Las cárceles también forman parte de la seguridad

Durante su asunción, Radío sostuvo que Uruguay necesita modificar la manera en que aborda la cuestión penitenciaria. «Hay que hacer el intento de sacar a las cárceles del circuito de la inseguridad y de ponerlo otra vez en el circuito de la seguridad», afirmó.

El planteo apunta a una contradicción del sistema: las cárceles deberían contribuir a que quienes cumplen una condena puedan reintegrarse a la sociedad, pero las condiciones de reclusión pueden dificultar ese objetivo.

El nuevo comisionado considera necesario revisar la organización institucional y avanzar en la descentralización del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR). También planteó la conveniencia de modificar su estructura de funcionamiento para responder mejor a los problemas existentes.

El debate sobre Bukele

El modelo de seguridad aplicado por Bukele en El Salvador ha despertado interés entre dirigentes políticos de distintos países latinoamericanos, incluido Uruguay. Su gobierno atribuye al régimen de excepción y a las detenciones masivas una fuerte reducción de la violencia vinculada a las pandillas.

Sin embargo, organismos de derechos humanos han denunciado detenciones arbitrarias, dificultades para acceder a la defensa jurídica y muertes de personas bajo custodia estatal. La discusión volvió a cobrar actualidad esta semana, cuando Bukele explicó que su administración estudia mecanismos de reinserción para determinados presos vinculados indirectamente con las pandillas.

El presidente salvadoreño negó que esas medidas impliquen una liberación generalizada de integrantes de organizaciones criminales.

En Uruguay, la referencia a Bukele aparece periódicamente en el debate sobre el endurecimiento de penas, el régimen penitenciario y las facultades del Estado para combatir el delito. La posición expresada por Radío introduce una distinción entre las declaraciones políticas sobre seguridad y las medidas concretas necesarias para transformar las cárceles uruguayas.

Una designación con amplio respaldo parlamentario

Radío pertenece al Partido Independiente y fue diputado entre 2010 y 2020. Durante el gobierno de Luis Lacalle Pou estuvo al frente de la Secretaría Nacional de Drogas. Posteriormente, en la administración de Yamandú Orsi, fue designado director del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa).

Su elección como comisionado parlamentario contó con un amplio respaldo legislativo, pese a cuestionamientos de algunos dirigentes de Cabildo Abierto sobre su trayectoria en políticas de drogas. Al asumir, Radío destacó que su designación había surgido del acuerdo entre partidos diferentes del suyo.

También reivindicó la importancia de preservar el diálogo institucional y valorar el funcionamiento del sistema político uruguayo.

El desafío de una política penitenciaria sostenida

La tarea del comisionado parlamentario consiste en supervisar las condiciones de privación de libertad, recibir denuncias y formular recomendaciones a las autoridades y al Parlamento. No dirige las cárceles ni tiene potestades para modificar directamente su funcionamiento.

Su influencia depende de la capacidad para investigar, documentar problemas y promover acuerdos que permitan introducir cambios. En ese marco, el cuestionamiento de Radío a los discursos favorables a Bukele se inscribe en una discusión más amplia: cómo responder a las demandas de seguridad sin abandonar las garantías jurídicas ni la finalidad de rehabilitación del sistema penitenciario.

El desafío será trasladar esa discusión desde las declaraciones políticas hacia decisiones institucionales capaces de mejorar las condiciones carcelarias y reducir la reincidencia.


UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias