Anthropic, Minority Report y la distopía que construimos sin darnos cuenta.
El pre-crimen ya no es ciencia ficción
Nicolás Centurión
Oct 9, 2026

El «pre-crimen»: de Philip K. Dick al capitalismo de vigilancia
El término «pre-crimen» fue acuñado por Philip K. Dick en su relato corto The Minority Report, publicado en 1956 en la revista Fantastic Universe. La historia transcurre en un futuro donde una agencia policial llamada Precrime utiliza a tres mutantes precognitivos para arrestar a personas antes de que cometan delitos. El protagonista, John Anderton, descubre que él mismo ha sido señalado como futuro asesino, y debe huir para demostrar su inocencia.


Anthropic y sus disputas
A principios de 2026, Anthropic se enfrentó públicamente al Pentágono. La empresa se negó a permitir que sus herramientas fuesen utilizadas para vigilancia doméstica masiva y armas autónomas. Trump ordenó a todas las agencias federales dejar de usar tecnología de Anthropic en febrero de 2026.
The American Prospect señala que Anthropic ha estado contratando para puestos de «ventas de seguridad nacional», buscando reiniciar contratos militares.
El fantasma de Mangione y el «riesgo reputacional»
El informe de The American Prospect menciona un contexto que rara vez aparece en los análisis técnicos: el miedo. Los ejecutivos de las grandes tecnológicas viven con la percepción de que están rodeados de enemigos. El asesinato de Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare, en diciembre de 2024, y el apoyo popular que generó en redes sociales —con miles de personas celebrando la muerte del ejecutivo— marcó un antes y un después.

Hay una escena en Minority Report que se volvió profética sin que nadie lo notara. En la película de Steven Spielberg (2002), Tom Cruise interpreta al jefe de la unidad Precrime de Washington D.C., un departamento policial que arresta a personas por asesinatos que todavía no cometieron. Tres mutantes con poderes precognitivos —los «precogs»— detectan el crimen antes de que ocurra, y la policía interviene. El sistema es presentado como infalible, hasta que Cruise ve su propio nombre en la pantalla.
Veinticuatro años después, esa escena dejó de ser ficción. Anthropic (la misma que se presentó al mundo como «la alternativa ética» a OpenAI) está construyendo un sistema de vigilancia predictiva que, en palabras del periodista Daniel Boguslaw de The American Prospect, busca «predecir incidentes antes de que ocurran» y, en algunos casos, «reportar sospechosos a la policía antes de que se cometa un delito» .
Veinticuatro años después, esa escena dejó de ser ficción. Anthropic (la misma que se presentó al mundo como «la alternativa ética» a OpenAI) está construyendo un sistema de vigilancia predictiva que, en palabras del periodista Daniel Boguslaw de The American Prospect, busca «predecir incidentes antes de que ocurran» y, en algunos casos, «reportar sospechosos a la policía antes de que se cometa un delito» .
El informe, publicado el 9 de setiembre, reveló que Anthropic ha adoptado explícitamente lo que sus propios documentos llaman un «pre-crime approach» o un acercamiento al pre-crimen en español. La empresa contrata a un especialista de inteligencia empresarial para «identificar, evaluar, rastrear e investigar amenazas globales incluyendo inestabilidad geopolítica, terrorismo, crimen, activismo, objetivo de naciones-estado al sector de IA y tendencias de seguridad emergentes». La palabra «activismo» está en la lista.
El «pre-crimen»: de Philip K. Dick al capitalismo de vigilancia
El término «pre-crimen» fue acuñado por Philip K. Dick en su relato corto The Minority Report, publicado en 1956 en la revista Fantastic Universe. La historia transcurre en un futuro donde una agencia policial llamada Precrime utiliza a tres mutantes precognitivos para arrestar a personas antes de que cometan delitos. El protagonista, John Anderton, descubre que él mismo ha sido señalado como futuro asesino, y debe huir para demostrar su inocencia.

La adaptación cinematográfica de Spielberg popularizó el concepto y lo convirtió en un referente obligado cada vez que se discute la vigilancia predictiva. La influencia de Dick va más allá de una película. El «pre-crimen» se ha convertido en un concepto operativo que las fuerzas de seguridad y las empresas tecnológicas han adoptado con nombres menos cinematográficos: policía predictiva, detención de riesgos y monitoreo de amenazas. La diferencia es que, mientras Dick imaginó mutantes con poderes psíquicos, la realidad utiliza algoritmos, datos masivos y modelos de lenguaje.
El sistema de Anthropic no es un único algoritmo de «pre-crimen». Es un aparato de seguridad corporativa que integra varias capas: Anthropic contrata a Samdesk, una empresa externa de detección de riesgos que recopila señales de fuentes abiertas y utiliza IA para detectar eventos, que luego son verificados por analistas humanos.
En un podcast, Keon Ellison, gerente del Centro de Operaciones de Seguridad Global de Anthropic, describió cómo Samdesk les dio «60 minutos de aviso anticipado» sobre una protesta que se había adelantado, permitiéndoles desviar a un ejecutivo a una entrada de servicio de un hotel .
El sistema de Anthropic no es un único algoritmo de «pre-crimen». Es un aparato de seguridad corporativa que integra varias capas: Anthropic contrata a Samdesk, una empresa externa de detección de riesgos que recopila señales de fuentes abiertas y utiliza IA para detectar eventos, que luego son verificados por analistas humanos.
En un podcast, Keon Ellison, gerente del Centro de Operaciones de Seguridad Global de Anthropic, describió cómo Samdesk les dio «60 minutos de aviso anticipado» sobre una protesta que se había adelantado, permitiéndoles desviar a un ejecutivo a una entrada de servicio de un hotel .

EEUU clasifica oficialmente a Anthropic como un riesgo para la seguridad
En julio de 2026, Anthropic declaró a The Wall Street Journal: «Rastreamos comportamientos preocupantes a lo largo del tiempo a través de un proceso de personas de interés, lo que nos permite capturar patrones de escalada tempranamente». Según dicho periódico, varias personas que luego estuvieron involucradas en incidentes reportados a la policía ya estaban siendo rastreadas por la seguridad de Anthropic.
El caso más citado ocurrió en 2026, cuando Anthropic reportó a un usuario de San Francisco a la policía después de que este le dijera a Claude que había comprado un rifle AR-15 y que tenía al CEO Dario Amodei «en la mira». La empresa llamó a la policía y dijo que esta persona «iba a matar a todos en Anthropic», pero se negó a mostrar los mensajes reales, citando políticas internas. Cuando el San Francisco Standard contactó al hombre, este declaró que «solo estaba jodiendo». No fue arrestado ni acusado.
En un caso más reciente, Carli Michelle Heller, una mujer de Florida, fue arrestada después de que el software de monitoreo de Anthropic revisara sus chats con Claude para revisión humana. Heller supuestamente escribió sobre un plan para «disparar contra la oficina del sheriff». El sistema no es sólo predictivo: ya ha llevado a arrestos concretos.

El «pre-crimen» de Anthropic es la punta visible de un iceberg que lleva décadas sumergido. PredPol, un software de policía predictiva desarrollado por la UCLA y utilizado en ciudades como Los Ángeles y Chicago, fue uno de los primeros intentos de aplicar algoritmos a la predicción de delitos. Fue abandonado en varias ciudades tras comprobarse que reforzaba sesgos raciales y de clase: enviaba más policías a barrios marginales porque históricamente había más detenciones allí, no porque hubiera más delitos.
En Europa, el proyecto APPRAISE de la Unión Europea ha adoptado un enfoque más mesurado, priorizando el desarrollo responsable de IA en seguridad con transparencia, regulación (como la EU AI Act) y supervisión humana. La diferencia con Estados Unidos es cultural y regulatoria: mientras Europa intenta poner límites, el capitalismo tecnológico estadounidense los ve como obstáculos a la innovación.

En julio de 2026, Anthropic declaró a The Wall Street Journal: «Rastreamos comportamientos preocupantes a lo largo del tiempo a través de un proceso de personas de interés, lo que nos permite capturar patrones de escalada tempranamente». Según dicho periódico, varias personas que luego estuvieron involucradas en incidentes reportados a la policía ya estaban siendo rastreadas por la seguridad de Anthropic.
El caso más citado ocurrió en 2026, cuando Anthropic reportó a un usuario de San Francisco a la policía después de que este le dijera a Claude que había comprado un rifle AR-15 y que tenía al CEO Dario Amodei «en la mira». La empresa llamó a la policía y dijo que esta persona «iba a matar a todos en Anthropic», pero se negó a mostrar los mensajes reales, citando políticas internas. Cuando el San Francisco Standard contactó al hombre, este declaró que «solo estaba jodiendo». No fue arrestado ni acusado.
En un caso más reciente, Carli Michelle Heller, una mujer de Florida, fue arrestada después de que el software de monitoreo de Anthropic revisara sus chats con Claude para revisión humana. Heller supuestamente escribió sobre un plan para «disparar contra la oficina del sheriff». El sistema no es sólo predictivo: ya ha llevado a arrestos concretos.

El «pre-crimen» de Anthropic es la punta visible de un iceberg que lleva décadas sumergido. PredPol, un software de policía predictiva desarrollado por la UCLA y utilizado en ciudades como Los Ángeles y Chicago, fue uno de los primeros intentos de aplicar algoritmos a la predicción de delitos. Fue abandonado en varias ciudades tras comprobarse que reforzaba sesgos raciales y de clase: enviaba más policías a barrios marginales porque históricamente había más detenciones allí, no porque hubiera más delitos.
En Europa, el proyecto APPRAISE de la Unión Europea ha adoptado un enfoque más mesurado, priorizando el desarrollo responsable de IA en seguridad con transparencia, regulación (como la EU AI Act) y supervisión humana. La diferencia con Estados Unidos es cultural y regulatoria: mientras Europa intenta poner límites, el capitalismo tecnológico estadounidense los ve como obstáculos a la innovación.

La serie Person of Interest, creada por Jonathan Nolan, exploró esta tensión con una «Máquina» que analiza vigilancia masiva para predecir crímenes violentos. Un análisis de la serie la describió como «una versión subversiva del Departamento de Precrime de Minority Report», donde el protagonista diseña un programa que «peina metraje de vigilancia buscando patrones que revelan crímenes a punto de ocurrir». La serie planteaba la pregunta central: ¿quién vigila al vigilante? En el caso de Anthropic, la respuesta es: nadie.
Anthropic y sus disputas
A principios de 2026, Anthropic se enfrentó públicamente al Pentágono. La empresa se negó a permitir que sus herramientas fuesen utilizadas para vigilancia doméstica masiva y armas autónomas. Trump ordenó a todas las agencias federales dejar de usar tecnología de Anthropic en febrero de 2026.
The American Prospect señala que Anthropic ha estado contratando para puestos de «ventas de seguridad nacional», buscando reiniciar contratos militares.
El fantasma de Mangione y el «riesgo reputacional»
El informe de The American Prospect menciona un contexto que rara vez aparece en los análisis técnicos: el miedo. Los ejecutivos de las grandes tecnológicas viven con la percepción de que están rodeados de enemigos. El asesinato de Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare, en diciembre de 2024, y el apoyo popular que generó en redes sociales —con miles de personas celebrando la muerte del ejecutivo— marcó un antes y un después.

El «fantasma de Mangione» —en referencia a Luigi Mangione, el presunto asesino de Thompson— se ha convertido en un trauma corporativo. Las empresas tecnológicas han intensificado sus presupuestos de seguridad, contratado a exmilitares y exespías, y construido sistemas de vigilancia que, según sus defensores, son «solo seguridad física».
La empresa niega categóricamente que esté construyendo un «sistema de vigilancia predictiva para monitorear activistas». En un comunicado, afirmó que se trata de «una función de seguridad física enfocada en mantener a nuestros empleados seguros, la misma que cualquier gran empresa con una fuerza laboral global» . Pero ninguna empresa «normal» contrata a un especialista en inteligencia por $230.000 anuales para rastrear «inestabilidad geopolítica» y «activismo».
Todo esto no hace más que retrotraernos al capítulo de la serie Black Mirror: «Nosedive» del año 2016. En ese episodio se presenta una sociedad donde una puntuación social algorítmica determina el acceso a servicios, empleos y relaciones. Menos sobre predicción criminal y más sobre control social algorítmico, pero relevante para entender cómo la IA puede convertirse en un mecanismo de disciplina.
¿Quién controla a los que nos quieren controlar y medir toda interacción?
* Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP).Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)
La empresa niega categóricamente que esté construyendo un «sistema de vigilancia predictiva para monitorear activistas». En un comunicado, afirmó que se trata de «una función de seguridad física enfocada en mantener a nuestros empleados seguros, la misma que cualquier gran empresa con una fuerza laboral global» . Pero ninguna empresa «normal» contrata a un especialista en inteligencia por $230.000 anuales para rastrear «inestabilidad geopolítica» y «activismo».
Todo esto no hace más que retrotraernos al capítulo de la serie Black Mirror: «Nosedive» del año 2016. En ese episodio se presenta una sociedad donde una puntuación social algorítmica determina el acceso a servicios, empleos y relaciones. Menos sobre predicción criminal y más sobre control social algorítmico, pero relevante para entender cómo la IA puede convertirse en un mecanismo de disciplina.
¿Quién controla a los que nos quieren controlar y medir toda interacción?
* Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP).Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)