Carmen Parejo Rendón
3 abr 2025
Imagen ilustrativaGettyimages.ru
En otro episodio más de su guerra económica global, EE.UU., de la mano de Donald Trump, vuelve a apretar la soga sobre Venezuela al revocar la tímida flexibilización de sanciones que su antecesor, Joe Biden, implementó en un intento de equilibrar su propio juego geopolítico. No se trata de un movimiento aislado ni de una decisión arbitraria, sino de la restauración de la estrategia de asfixia contra el proceso bolivariano, esta vez en un escenario internacional donde el comercio energético ha cambiado de manera significativa.
En otro episodio más de su guerra económica global, EE.UU., de la mano de Donald Trump, vuelve a apretar la soga sobre Venezuela al revocar la tímida flexibilización de sanciones que su antecesor, Joe Biden, implementó en un intento de equilibrar su propio juego geopolítico. No se trata de un movimiento aislado ni de una decisión arbitraria, sino de la restauración de la estrategia de asfixia contra el proceso bolivariano, esta vez en un escenario internacional donde el comercio energético ha cambiado de manera significativa.







































