10 ene 2015

Bajos precios del crudo se cobran la primera "víctima" en EE.UU

WBH Energy, una de las empresas que opera en Texas (EE.UU.) y que realiza la extracción de petróleo y gas de esquisto, se declaró en bancarrota.
9 ene 2015
Reuters / Lucy Nicholson

WBH Energy se ha convertido en la primera compañía estadounidense de extracción de petróleo de esquisto que ha quebrado desde que los precios del crudo se derrumbaron hace 6 meses.

La empresa, que tiene una deuda de 50 millones de dólares, presentó la petición correspondiente esta semana, informa la agencia Reuters.

El 50% de la caída de los precios del crudo ocurrió en junio del año pasado y ha provocado que muchos productores tuvieran que suspender sus planes para la perforación de nuevos pozos, cesando en otros casos las operaciones por completo.
JP Morgan manipulaba los mercados energéticos en California y el medio oeste de EE.UU. obteniendo decenas de millones de dólares en pagos excesivos de los operadores de redes en los años 2010 y 2011. Según el portal ‘Global Research’, Wall Street manipula los precios de cualquier otro mercado, tanto en el sector financiero como en la economía real.


Algunos expertos opinan que Wall Street está tratando de lanzar la segunda corporación energética Enron, quebrada en 2001 y acusada de fraude empresarial planificado, con lo cual el precio de la electricidad se dispararía en el marco del nuevo ‘juego’ de los ingenieros financieros, publicó ‘Global Research’.


El portal mencionó que Wall Street manipula también las tasas de interés, y que las multas globales para los prestamistas por este tipo de actividades han alcanzado los 6.000 millones de dólares desde junio del 2012.


Algunos analistas consideran que los grandes bancos seguirán manipulando los mercados “hasta que sus ejecutivos sean arrojados en la cárcel”, ya que el propio sistema funciona de una manera que permite a las entidades financieras cometer fraude continuo y masivo y después pagar pequeñas multas como el “costo de hacer sus negocios”.


Debido a esta falta de supervisión, la manipulación no se queda solo en las tasas de interés, sino también ocurre lo mismo con los mercados de divisas, los derivados, los precios del petróleo, el oro y la plata.


Además, los grandes bancos y las agencias gubernamentales han estado conspirando para manipular los precios de las materias primas durante décadas. Así, los bancos se están apoderando de los aspectos importantes de la economía física, incluyendo la extracción de uranio, productos derivados del petróleo, aluminio y electricidad.

Detrás de 3000 millones con destino helvético

La sede central del HSBC fue allanada por un centenar de agentes de la AFIP

La Justicia ordenó el allanamiento de la sede bancaria tras la denuncia de la existencia de cuatro mil cuentas de argentinos en Suiza sin declarar. La AFIP acusó al banco de “montar una plataforma para posibilitar la evasión”.

La sede central del HSBC fue allanada ayer por un centenar de agentes de la AFIP junto a personal de la Policía Federal, a partir de una orden judicial en el marco de la investigación por la existencia de más de cuatro mil cuentas de argentinos en Suiza sin declarar. El operativo sobre el establecimiento ubicado en Florida y Diagonal respondió a la causa promovida a fines de noviembre último, cuando la AFIP denunció penalmente a directivos de la filial argentina del banco por presunta evasión y asociación ilícita al ocultar la existencia de esas cuentas. Según cálculos del órgano recaudador, mediante esas maniobras se fugaron del país tres mil millones de dólares. “HSBC Argentina presentó a las autoridades judiciales la documentación que estaba disponible y se encuentra procesando otros requerimientos adicionales”, señalaron desde el banco en un escueto comunicado.
La denuncia de la AFIP, que recayó en el Juzgado Penal Tributario Nº 3, a cargo de María Verónica Straccia, acusa al banco HSBC de “montar una plataforma ilegal con el único fin y propósito de ayudar a contribuyentes argentinos a evadir impuestos”. La demanda por asociación ilícita alcanza al HSBC Bank Argentina, autoridades del banco en el país (Gabriel Martino, presidente; Simon Martin, ejecutivo en una filial del exterior, y Miguel Angel Estevezel, responsable del área legal y director del banco), al HSBC Private Bank Suisse y HSBC Bank USA National Association junto con sus apoderados en Argentina. La denuncia advierte que la filial local del HSBC contaba con autorización para intervenir en cuentas de sus clientes abiertas en la sucursal suiza del banco.
La barrera que imponía el secreto bancario suizo fue sorteada por Hervé Falciani, un ingeniero que trabajó en la sucursal del holding asiático-inglés en la ciudad de Ginebra. El ex empleado del HSBC Private Geneva extrajo entre 2006 y 2008 información referida a 130 mil clientes de la sucursal en Suiza que terminaron en poder de las autoridades tributarias francesas. Desde entonces los galos comenzaron a reclamar los impuestos evadidos y compartieron datos con sus pares en Italia, España y Argentina. La AFIP obtuvo así datos referidos a 4040 cuentas de empresarios, banqueros, políticos, jueces y futbolistas.
El HSBC había rechazado en noviembre tener participación en asociación ilícita alguna, incluyendo cualquier organización que permita la exteriorización de capitales con la finalidad de evadir impuestos. A través de un comunicado, el banco aseguró ayer que “está trabajando y seguirá colaborando con la Justicia y los reguladores en Argentina”. “En HSBC estamos comprometidos con Argentina, uno de nuestros mercados prioritarios, y seguiremos contribuyendo al desarrollo económico del país”, agregaron.
La AFIP pidió a la Justicia que solicite vía exhorto informes a Suiza, Panamá y Estados Unidos, ya que con otros países utilizados para los presuntos ilícitos la Argentina tiene convenios de reciprocidad en materia de delitos fiscales. La hipótesis presentada en la demanda es que el HSBC no operaba como un simple intermediario financiero. El organismo afirmó que su presunción implica una plataforma de evasión compuesta por un andamiaje fiscal para localizar inversiones sin informar a la AFIP, facilitadores (contadores, economistas y abogados), sociedades offshore en paraísos fiscales que en 2006 no tenían acuerdo de intercambio de información con la Argentina y acciones tendientes a ocultar activos financieros.
La acusación también afecta a los 4040 nombres de titulares o apoderados de las cuentas en el exterior bajo la figura de asociación ilícita. Entre los personajes involucrados en la denuncia está Amalia Lacroze de Fortabat, ex dueña de Loma Negra, quien falleció en 2012; su nieta, Amalia Amoedo; Raúl Moneta, ex dueño del Banco República y actual empresario de medios; Sebastián Eskenazi, ex presidente de YPF en la gestión de Repsol; Gustavo Grobocopatel, conocido como “el rey de la soja”; Natalio Garber, ex dueño de Musimundo; Alfredo Roemmers, vinculado con Laboratorios Roemmers, y Roberto Busnelli, de la agencia de viajes Asatej, entre otros. Hasta 2013 sólo 125 contribuyentes declararon ante la AFIP cuentas abiertas en la sucursal helvética.

Doce muertes clavadas en el corazón de París

La revista, que publicaba sátiras del islamismo y otras religiones, había sido blanco de ataques y amenazas. Los atacantes huyeron gritando “Vengamos al profeta Mahoma. Matamos a Charlie Hebdo”. 

 Por Eduardo Febbro

Página/12 En Francia
Desde París
Dos encapuchados asesinaron en París a los últimos representantes de una generación de caricaturistas y periodistas libres, ajenos a toda influencia de los partidos o los bancos, anticlericales y rebeldes, antimilitaristas, mitad anarquistas, mitad progresistas, emancipados de la idiotez universal de los medios y de la cremosa socialdemocracia. La gran mayoría de las doce personas ultimadas salvajemente en la capital francesa tenían en sus venas y en sus plumas la sangre de las revueltas de mayo de 1968. Habían conservado por encima de todo el trazo de esa rebeldía insolente y pagaron por ello cuando, a las 11.30 de la mañana, dos heraldos armados con fusiles Kalashnikov irrumpieron en la sede del semanario satírico Charlie Hebdo y sembraron de muerte y horror lo que había nacido para la burla, la risa y el irrespeto. Mataron una generación, un estilo, una herencia, una postura irrevocable. Vestidos completamente de negro, con capuchas y gestos de una precisión militar, los autores del atentado entraron a la redacción de Charlie Hebdo gritando “Alahu al akbar” (Dios es grande) y huyeron en un auto negro, gritando: “Vengamos al profeta Mahoma. Matamos a Charlie Hebdo”. Nada prueba mejor la determinación asesina que los anima como la manera en que, durante el tiroteo con la policía, ultimaron de un balazo a un agente que había sido herido en una pierna y estaba en el suelo. Las banderas francesas están hoy a media asta. La muerte colectiva, en un mismo momento y en un mismo lugar, de tantos periodistas no tiene precedentes. París fue la tumba de la libertad y la desfachatez. Se trata además del atentado más grave ocurrido en la capital francesa en los últimos 40 años. El presidente francés, François Hollande, acudió de inmediato al lugar del drama y reconoció que se trataba de “un acto excepcional de barbarie” y que Francia “vive un momento extremadamente difícil”. El comando estaba informado porque pasó a la acción el día de la reunión de redacción. Según contó a la prensa la dibujante Coco, los atacantes “hablaban perfectamente francés y se reivindicaban de Al Qaida”. Otros sobrevivientes revelaron que, mientras disparaban, los asesinos gritaban el nombre de los periodistas. Anoche, la policía logró identificar a los presuntos miembros del comando. Se trata de dos hermanos francoargelinos, Saïd y Chérif K, de 34 y 32 años. El tercer sospechoso, Hamyd M., tiene 18 años y ayer se entregó a la policía tras permanecer prófugo durante 12 horas. Al cierre de esta edición la policía estaba llevando a cabo un operativo en la localidad de Reims, a 129 kilómetros de París, para arrestar a los dos hermanos. Uno de ellos fue condenado en 2008 por su implicación en una red parisiense que reclutaba combatientes para enviarlos a Irak.
Miles y miles de personas salieron a manifestar en todo el país de forma espontánea o convocados por los partidos políticos en solidaridad con las víctimas. El cartel “Soy Charlie” se ha vuelto el emblema de un país azorado por la brutalidad del crimen y el blanco elegido. Daniel Cohn-Bendit, el ex diputado ecologista europeo y líder del movimiento que estalló en París en mayo de 1968, dijo al diario Libération que “lo que se atacó acá fue el derecho a la critica radical de todas las religiones. Charlie Hebdo es la radicalidad anticlerical y es por esa razón que fueron asesinados. En nuestra civilización, lo que queremos defender es el derecho a esa radicalidad. De la misma manera que hay un fascismo oriundo de la civilización occidental, también hay otro fascismo que viene del Islam”. El tributo que pagaron todos es enorme: doce muertos, de los cuales dos son policías –Franck D, abatido en la redacción, y Ahmed Merabet, en la calle–, once heridos, entre ellos cuatro en estado de extrema gravedad. Entre los asesinados están los dibujantes Charb (Stéphane Charbonnier, director del semanario), Cabu, Wolinski, Tignous y el economista Bernard Maris. Cabu y Wolinski eran famosas figuras de la irreverencia absoluta que acompañaron hacia la madurez a toda una generación de ciudadanos que descubrieron con ellos una forma radical de la insumisión y la provocación. Un crimen repugnante y doble, a la vez contra la palabra y esa forma inimitable de la crítica condensada que es la caricatura, el dibujo. Algunos de estos periodistas y caricaturistas tenían protección policial debido a las constantes amenazas que recibían desde hace años, especialmente a partir de 2006, cuando el semanario publicó las polémicas caricaturas del profeta Mahoma. Charlie Hebdo se vio obligado en 2011 a cerrar sus oficinas luego de un ataque con bombas molotov consecutivo a la publicación de un número sobre los islamistas de Túnez y Libia.
El atentado se produjo en un momento de fuerte islamofobia en Francia y en un día que no parece ser casual. Este 7 de enero apareció en Francia la novela de ese oportunista de la literatura moderna que es Michel Houellebecq, Sumisión (ver más información en la página 28). La ficción de Houellebecq es de una islamofobia galopante y vino acompañada por un meditado plan de promoción destinado a provocar un escándalo mayúsculo. Sumisión muestra a Francia bajo un régimen islámico luego de la victoria presidencial de Mohammed Ben Abbes, candidato del partido Fraternidad Musulmana. En esa Francia de Michel Houellebecq, gobernada por el Islam, los musulmanes son tontos y vulgares, las mujeres tienen prohibido usar polleras y la Universidad de la Sorbona se convirtió en una universidad islámica cuyas paredes están cubiertas por versos del Corán. El escritor francés se adentra con su ficción en las teorías desarrolladas por otro autor racista y fascistoide, el filósofo Renaud Camus, autor de La Gran Sustitución. En este libro, Camus desarrolla la idea de una civilización occidental, en este caso Francia, sustituida o pervertida por los valores del Islam.
“Nada será como antes en nuestro país” comentó Philippe Val, ex director de Charlie Hebdo. Consciente de la gravitación compleja que se va anudando en torno de estas temáticas y con el drama del atentado enfrente, el presidente francés, en el curso de una alocución televisada impregnada de gran emoción, dijo que “la libertad será más fuerte que la barbarie”. Para el mandatario francés, la mejor respuesta, “bajo todas las formas, es la unión de todos”. François Hollande decretó para este jueves una jornada de duelo nacional. Ciertos analistas evocaron muy temprano la pista de células islamistas, entrenadas en el extranjero, muy difíciles de detectar porque están compuestas por pocos individuos sin conexión alguna con una red más global. El ministro francés de Interior, Bernard Cazenave, movilizó una gran número de policías para identificar y arrestar a los autores de la matanza. Menos de 12 horas después del atentado, los autores fueron identificados por los investigadores gracias a un documento de identidad olvidado en el Citroën C3 negro en el cual huyeron. Saïd y Chérif K tienen respectivamente 34 y 32 años. Según fuentes de la prensa francesa, uno de los hermanos combatió en Siria y volvió este verano a Francia. Ya antes, Bernard Cazenave había señalado que la eventualidad de que los responsables estén ligados al islamismo radical era “una opción posible”. Varios expertos que hablaron con los medios señalaron una evidencia que se aprecia en las imágenes del operativo: la exactitud de los gestos, la manera en que manipulan las armas y cómo se desplazan. Un policía dijo al diario Le Figaro que se “ve con claridad cómo sostienen las armas, cómo avanzan con calma y fríamente. Se ve en eso que recibieron una formación militar”. Otro policía, citado por la misma fuente, argumenta que en el estilo con el que actuaron se nota que no “son iluminados que actúan por impulso. Fueron entrenados en Siria, en Irak, o en otro lugar, hasta incluso en Francia. Es evidente que fueron entrenados”.
En medio de una intensa pesquisa policial, el debate se desplaza ahora hacia el terreno del Islam, la convivencia, la libertad y, desde luego, el impacto que tienen en Francia los conflictos que azotan a Irak, Libia y Siria con la presencia de miles de jihadistas de origen europeo –principalmente franceses y belgas– que dejan la cultura occidental donde nacieron para unirse a fuerzas como las del Estado Islámico en Irak.
Lápices, lapiceras o bolígrafos, hagamos todos en estos días como lo hicieron anoche decenas de miles de manifestantes en París y en toda Francia: salgamos a la calle con esos modestos símbolos de la libertad de decir y pensar. Alguna vez, en 2001, luego de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, una parte del mundo dijo: “Todos somos norteamericanos”. El golpe, aunque menor en víctimas, tiene un impacto y una lectura política de gran magnitud. El mensaje y la amenaza global que hacen pesar este atentado lleva a otro grito conjunto: “Todos somos Charlie”.

Neonazis desobedecen a gobernantes en Ucrania

Los escuadrones neonazis de Sector Derecho, tropa de choque en el golpe de Estado del 22 de febrero del 2014 en Ucrania, desacatan el llamado al orden del Ministe­rio de Defensa

Prensa Latina | internet@granma.cu

9 enero de 2015

Foto: RT


KIEV.—Los escuadrones neonazis de Sector Derecho, tropa de choque en el golpe de Estado del 22 de febrero del 2014 en Ucrania, desacatan el llamado al orden del Ministe­rio de Defensa, aseguró el martes un asesor presidencial.

Yuri Biryukov, asistente del man­datario Petro Poroshenko, afirmó en declaraciones al Canal 5 que esas fa­langes integradas por extremistas reclutados entre agresivos fanáticos de clubes de fútbol se niegan a cumplir servicio por contrato en las Fuer­zas Armadas.

Personalmente propuse a Sector Derecho un esquema de legalización completa. En particular, se sugirió una variedad de opciones que contemplan el servicio militar por contrato, pero ellos se negaron, añadió el funcionario.

En las Fuerzas Armadas existe an­te todo disciplina, orden, un sistema de subordinación y mando, dijo Bir­yukov al criticar la actitud de quienes encabezaron las acciones violentas durante las revueltas que desembocaron en el derrocamiento del presidente Víktor Yanukovich.

Cuando una división patriótica (cuerpo de voluntarios aliados a los gobernantes llegados al poder tras el golpe de febrero) quiere ser algo así como legal, pero autónomo y no obedecer a nadie, eso es pura ciencia ficción, concluyó el asesor de Poroshenko.

Petróleo y especulación, una mezcla explosiva





El petróleo corre por las arterias de la economía mundial. Cualquier trastorno en la producción o en los precios de los hidrocarburos genera un efecto dominó que puede arrastrar consigo a pequeños países y grandes potencias por igual.
Tras varios años bordeando los cien dólares por barril, su valor en los mercados internacionales registra una caída en picada desde hace varios meses. Esta semana se cotizaba por debajo de la barrera  sicológica de los 50 dólares, una cifra que no se veía desde los meses posteriores al crack financiero del 2008.
Mientras algunos celebran la perspectiva de un combustible barato que reduzca los costos de producción y transportación  —con el consecuente aumento del consumo—, una buena parte de los expertos internacionales alertan sobre los efectos secundarios de una deflación o derrumbe de los precios a nivel internacional, que conduzca a una crisis peor que la de los subprime o bonos basuras en el sector inmobiliario.
Los riesgos son aún más serios respecto al sector financiero. La reducción de las ganancias de las grandes compañías petroleras —que son uno de los principales postores en las bolsas de valores—, podría ser el pinchazo que re­viente las burbujas financieras que vienen flotando desde hace varias décadas.
En un reciente artículo, el ex subsecretario del Tesoro de EE.UU., Paul Craig, aseguró que el sistema financiero occidental es un castillo de cartas que colapsará en cualquier momento. “No hay fundamentos económicos que respalden los precios de las acciones del Dow Jones”.
Rob Kirby, un conocido analista económico norteamericano, refiere en su sitio web oficial que el colapso del precio del petróleo será el detonante de la nueva crisis. Apunta al respecto que las grandes empresas energéticas están vinculadas a la deuda que se ha emitido para financiar la exploración del petróleo no convencional en varias regiones del mundo, pero sobre todo en Norteamérica.
Un precio bajo de los hidrocarburos durante varios años convertiría en basura miles de mi­llones de dólares que ya circulan como bo­nos por el sistema financiero.
“Las élites están diseñando la excusa para su próxima ronda de impresión de billetes y tratar de rescatar los bancos”, añade Kirby.
Comoquiera, los efectos del bajón ya se es­tán comenzando a sentir, principalmente entre los países productores. Y la incertidumbre es el estado que domina en el comienzo de este año respecto a un posible repunte de la economía global.

¿POR QUÉ BAJA EL PRECIO DEL PETRÓLEO?


Aunque parezca algo sencillo, la respuesta a la pregunta anterior genera un fuerte conflicto entre los expertos.
La versión más extendida entre los principales medios de información es que el precio del crudo responde a un exceso de oferta en el mercado.
La sobreproducción actual estaría vinculada a las nuevas técnicas de explotación del gas y el petróleo de esquisto (fuentes no convencionales) como la fracturación hidráulica o fra­cking, cuyos daños ambientales están también en el centro de la polémica.
Las reservas no convencionales estarían co­menzando a cambiar el mapa de la producción energética global, con el ascenso de nuevos actores.
Uno de los más beneficiados es Estados Unidos. La Administración de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés) augura que antes del 2017 la nación producirá cerca de diez millones de barriles de crudo diarios, de los cuales la mitad provendrá de fuentes no convencionales.
De cumplirse este pronóstico, la principal economía del mundo lograría acercarse a la autosuficiencia energética, limitaría sus im­por­taciones y podría ser un actor de peso en el comercio internacional de crudo.
De acuerdo con esa visión, los bajos precios de hoy son solo una muestra de los nuevos tiempos que se avecinan.
Sin embargo, algunos ven el problema en el lado opuesto. La abundancia en los mercados sería resultado no de una sobreproducción, sino de la caída de la demanda. La falta de un repunte de la zona euro y cierta desaceleración en las potencias emergentes serían síntomas de una nueva recesión.
Otra posibilidad que se maneja es que es­temos asistiendo a una pugna entre los productores tradicionales de petróleo contra los nue­vos actores basados en técnicas no convencionales o extracción en lugares de difícil ac­ceso.
A pesar de la baja, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidió que no iba a recortar su producción para influir al alza del valor internacional del crudo. Esa po­sición era defendida por un grupo de países miembros, entre ellos Venezuela, quinto ex­por­­tador mundial.
Los grandes vendedores tradicionales, cu­yos costos de producción son inferiores a los de las técnicas no convencionales, estarían dispuestos a resistir la reducción de sus ganancias con la esperanza de quebrar a los recién llegados.
El mensaje es simple. Las compañías de ener­­gía y los financieros que han invertido en la producción de alto costo —desde los yacimientos de esquisto estadounidense hasta la producción de los yacimientos en aguas profundas de Brasil— deben darse cuenta de que no vale la pena.


JUGAR CON FUEGO
Quizá la variante más peligrosa de todas las que se manejan es que el descenso de los precios se debe a una jugada de las potencias occidentales, con Estados Unidos a la cabeza, para debilitar a rivales geopolíticos como Ru­sia, Irán y Venezuela.
Moscú, que está sometida a sanciones por su  posición soberana respecto al conflicto en Ucrania, está sintiendo con fuerza el desplome de su principal rubro exportable.
El rublo ha sufrido una depreciación en relación con el dólar en los mercados de divisas, a pesar de las intervenciones del Banco Central y del Ministerio de Finanzas.
Pero si realmente se tratara de una ope­ración de sabotaje económico de occidente —suicida teniendo en cuenta los evidentes costos para su economía—, el resultado podría ser muy distinto al esperado.
Según el economista estadounidense Da­vid Kotz, Rusia podría utilizar el escenario ac­tual para romper su dependencia de las materias primas, continuar fortaleciendo su alianza con Asia y desarrollar las industrias de vanguardia con sus importantes recursos científicos.
En cuanto a Venezuela, cuyo gobierno en­frenta desde hace más de un año una inten­sa guerra económica por parte de algunos sectores de la derecha, el camino puede ser si­milar.
El presidente Nicolás Maduro llamó a romper la dependencia histórica del oro negro, cuyas ventas aportan más del 90 % de las divisas del país.
Además, durante su reciente gira por Rusia y China —que lo llevará también a otras naciones miembros de la OPEP—, Maduro recordó que Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo y ocupa la cuarta posición en cuanto a las de gas.
El país “tiene la capacidad para garantizar el fun­cionamiento de la economía y la sociedad”, refirió.
En cualquier escenario, los hechos demuestran la volatilidad de una economía global sujeta a las veleidades del mercado y la especulación, que necesita apenas una chispa  para de­satar una catástrofe.
Cinco factores que definirán el futuro del oro negro
El portal OilPrice.com predice que en un futuro próximo el precio del petróleo será de­terminado por cinco factores clave:
1. China: El estado de la economía del gi­gante asiático y su ritmo de crecimiento son claves para la demanda de petróleo, pues el gigante asiático prácticamente im­porta cada gota de combustible que utiliza.
2. Estados Unidos: El mayor consumidor del mundo podría convertirse en poco tiempo en un gran productor de petróleo y gas, ganar autosuficiencia energética y cambiar así la di­námica del mercado mundial. La principal pre­gunta es si el modelo de extracción no convencional es sustentable desde el punto de vis­ta económico y am­biental.
3. La reacción de los consumidores: Si la economía responde de manera favorable a los bajos precios y aumenta el consumo de productos a nivel global, esto puede conducir a su vez a un aumento de la demanda y a la recuperación del valor del crudo.
4. OPEP: la Organización de Países Ex­por­tadores de Petróleo, que cuenta con más de medio siglo de fundada, transita por una en­crucijada y tiene el reto de demostrar su valía para coordinar estrategias entre países con distintos intereses.
5. Conflictos: Las guerras en Oriente Me­dio, el avance del terrorismo y nuevos conflictos en Europa como el de Ucrania, continuarán influyendo en el valor del oro negro.