14 mar 2015

El día que Obama se quitó la careta

Por Aram Aharonian

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Hace apenas dos semanas preguntábamos ¿quién le dio autoridad a EEUU para pretender “encauzar” la democracia venezolana por los caminos que interesen a Washington y sus mandantes de las trasnacionales y fondos buitres? Hace un mes, Obama habló de torcerles el brazo a aquellos países que no hagan lo que ellos quieran, y ahora anuncian que, en el caso de Venezuela, los “encauzarán”. Que no se equivoquen otra vez, dijimos entonces … Y se equivocaron otra vez.
Al final del Carnaval, Barak Obama se sacó la careta de Nobel de la Paz, y como presidente de Estados Unidos dio una orden ejecutiva -sin necesidad de pasar por el Congreso- para declarar una “emergencia nacional” a Venezuela por la “amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y política exterior”. No creo que ningún estadounidense se haya sentido o se sienta amenzado por Venezuela. Lo que no ha cambiado, son las apetencias de Washington por adueñarse del petróleo venezolano.
Mientras, los mandatarios sudamericanos se preparan para dar una respuesta conjunta .El presidente de Ecuador, Rafael Correa, calificó la decisión de Washington de grotesca y descarada. “Vamos a dar respuesta a esa inaudita injerencia”, dijo.Evo Morales, mandatario boliviano, señaló que “Tenemos que defender entre todos a América latina y el Caribe, porque Venezuela es parte nuestra
Si bien no hay duda de la voluntad imperialista, sí la hay respecto de sus capacidades para llevarla adelante. La preocupación mayor quizá sea la germinación de las semillas plantadas por Hugo Chávez, no solo en América Latina. Se trata de una escalada de guerra psicológica y una preparación para un mayor intervencionismo. Los estrategas estadounidenses quieren descarrilar los gobiernos progresistas en la región, apoyan e incitan la desestabilización en Argentina y Brasil, preocupados por los abruptos cambios incluso en Europa (Grecia y España, principalmente), con movimientos promovidos por el pensamiento y acción del líder bolivariano.
En lugar de una invasión inmediata a Venezuela, seguramente EEUU persistirá con la guerra económica, el terrorismo mediático, el acoso político, la acción militar limitada a partir de comandos paramilitares enviados desde Colombia y el debilitamiento de la unidad en las fuerzas armadas. “Están buscando muertos y sangre para desestabilizar a Venezuela”, señaló Maduro.
Pero además, lo que busca es debilitar los organismos de integración en los que Venezuela tiene mayor influencia, como ALBA, Petrocaribe, Mercosur, y de allí en adelante Unasur y Celac, y destruir el Banco del Sur. Asimismo, tensionar a la diplomacia y los medios contra Venezuela, poner a prueba la solidaridad regional, y facilitar las acciones violentas dentro del país, para garantizar la desestabilización, el descontento y el caos.
Las intenciones estadounidenses parecen quedar evidentes cuando el Nuevo Herald de Miami informa que Petróleos de Venezuela (PDVSA) quedó bajo la lupa de las autoridades financieras estadounidenses, luego de que el departamento del Tesoro encontrara a la empresa estatal inmersa en una gran operación de lavado de dinero, dictamen que podría tener graves repercusiones en las futuras operaciones del principal pilar económico del país sudamericano.
Por el estado de emergencia Obama obtiene poderes excepcionales que le permiten, por ejemplo, imponer sanciones o congelar ciertos bienes (¿tendrá en la mira a la petrolera Citgo, de capitales estatales venezolanos?).
Obama no fue nada original: repitió el verso que sus antecesores y él usaron para invadir tantos países: sin siquiera ruborizarse, dijo estar “comprometido en hacer avanzar el respeto por los derechos humanos”, aun cuando su país jamás firmó la Convención Americana sobre Derechos Humanos, e impuso la tortura aberrante en Abu Ghraib y en Guantánamo. Es ese mismo país que reconoció que mintió sobre las armas de destrucción masiva en Irak (no las hubo hasta que llegaron sus tropas), el acusado de armar ejércitos fundamentalistas para desestabilizar regiones, donde rige la impunidad policial para asesinar jóvenes negros.
La contraofensiva de EEUU y la derecha latinoamericana insiste en desacreditar gobiernos legítimamente electos para derrocarlos de una u otra forma. Es a esto lo que la nueva terminología de la derecha llama “transición”, lo que ha terminado en golpes burdos como en Paraguay y Honduras y en operaciones más sofisticadas, con importante apoyo mediático, que inducen movilizaciones supuestamente no partidistas, como está haciéndose en Argentina y Brasil.
En Venezuela aquellas primeras campañas mediáticas de inicios de milenio instigaron movilizaciones “apolíticas” y culminaron en un cruento golpe de estado. Luego, tras la elección de Nicolás Maduro, reprodujeron el esquema suponiendo que sin Chávez eso podía resultar… pero no lograron derrocar el gobierno por medios no electorales.
Venezuela va a elecciones legislativas antes de fin de año, con una derecha fragmentada: los que ahora se envalentonan en su obstinación golpista, y quienes buscan un relevo constitucional. Si la oposición ganase, podría convocar un referéndum para revocar el actual mandato presidencial. Lo que falta por saberse es si el chavismo irá unido.
Un ataque a la región
Con esta medida, Obama se quita la careta y desnuda a su país como potencia intervencionista en vísperas de la Cumbre de las Américas, en abril en Panamá, donde el proceso de normalización de relaciones con Cuba ofrecía una notable oportunidad de reacercamiento con América Latina.
En realidad, las amenazas de Obama no son solo contra Venezuela, sino sobre todo contra América Latina entera. De las acciones injerencistas de todo tipo, pasó ahora a hechos aún más concretos. El salto cualitativo es evidente: de la repetición de comunicados y declaraciones de funcionarios de primera y segunda línea, se pasa ahora a un decreto firmado por el mismísimo Obama.
El presidente Nicolás Maduro dijo que Obama “eligió su camino” contra Venezuela y aseguró que EEUU asumió la desestabilización contra Venezuela directamente en sus manos por el fracaso de varios intentos anteriores para terminar con su gobierno, entre los que contabilizó el portazo opositor en la designación de autoridades de poderes públicos, en noviembre del año pasado, hasta el “atentado golpista” con aviones militares que -insistió- pretendía llevarse a cabo en la segunda semana de febrero de este año.
Los argumentos ofrecidos ofenden la sensibilidad y la inteligencia de millones de latinoamericanos y abochorna a millares de ciudadanos pensantes en Estados Unidos, señala el escritor y académico panameño Nils Castro. De nada vale la mojigata explicación de que con tal iniciativa se cumple un requisito legal norteamericano. No por eso deja de ser una torpeza que vuelve a dejar mal parado al presidente Obama, también ante sus asociados europeos, que rápidamente se han distanciado de ese discurso y sus inevitables consecuencias, añade.
“El imperio se está afincando para tratar de destruir el mal ejemplo que constituye Venezuela, porque hemos resistido durante 16 años todo tipo de amenaza y de acción”, aseveró Roy Chaderton, embajador venezolano ante la OEA. El chileno José Miguel Insulza, saliente secretario general de la OEA, afirmó que el Consejo Permanente del organismo debe analizar el conflicto entre EEUU y Venezuela y “ojalá pueda hacerlo con un espíritu constructivo”. Un saludo a la bandera.
El gobierno cubano se preguntó cómo amenaza Venezuela a EEUU, a miles de kilómetros de distancia, sin armas estratégicas y sin emplear recursos ni funcionarios para conspirar contra el orden constitucional estadounidense. La declaración suena poco creíble y desnuda los fines de quienes la hacen, reza el comunicado. Y resalta que nadie tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de un Estado soberano ni a declararlo, sin fundamento alguno, como amenaza a su seguridad nacional.
Incluso, la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) señaló que “Venezuela no es una amenaza para ningún país. Son las políticas del actual gobierno venezolano las que amenazan y coartan el derecho de nuestros ciudadanos a vivir y progresar en paz”. Mientras, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana pidió “cerrar filas ante la agresión” a Venezuela del Gobierno de Estados Unidos, al que acusó de impulsar “desmesuradas acciones injerencistas e imperialistas”.
En años recientes, EEUU ha declarado estados de emergencia en países como Ucrania, Sudán del Sur, República Centroafricana, Yemen, Libia o Somalia. La explicación de que se trata de un procedimiento “legal normal” ya usado con países como Irán, Siria o Birmania, entre otros, lleva a muchos a preguntarse qué paralelos puede existir entre la situación venezolana y la de gobiernos que Washington considera hostiles y hasta peligrosos para la paz mundial.
Militares y fiscal no gratos
Obama incluyó en el anexo de su decreto de “bloqueo de la propiedad y suspensión de entrada de ciertas personas que contribuyen a la situación en Venezuela” a seis militares y una fiscal, Katherine Haringhton. La concentración del ataque de Obama contra los militares no es nueva: hace pocas semanas el blanco fue Diosdado Cabello a quien según el diario español ABC un ex integrante de la custodia del comandante Chávez acusó de ser el un capo del narcotráfico.
Para algunos sorprendió el momento del incremento repentino de la retórica agresiva contra Venezuela, justo después de la visita de los cancilleres de Unasur a Caracas, para promover el acercamiento entre oposición y gobierno.Esa presencia regional significó una derrota política importante para la derecha golpista de Venezuela y para el conjunto de la oposición.
El mensaje fue claro, aunque la prensa hegemónica continental prefirió no difundirlo: Unasur no avalará cualquier intento de interrumpir la democracia en Venezuela; todos los estados, sin excepción, rechazarán cualquier intento de desestabilización democrática de orden interno o externo que se presente en Venezuela; las elecciones parlamentarias (de septiembre) son el mejor medio para dirimir las diferencias.
El malestar de los dirigentes golpistas de la oposición venezolana puede explicar que EEUU se haya precipitado en este irrespeto la soberanía venezolana. Parece que les cuesta entender que ya no existe el patio trasero. Se les acaba la paciencia tras esperar casi 16 años que se termine por las buenas (las urnas) o por las malas, este proceso bolivariano. Quizá esté cansado de tanta frustración (y recursos desperdiciados) ante un pueblo que sigue sosteniendo mayoritariamente al gobierno democrático y popular.
¿Un problema de paciencia?
Lo cierto es que si bien no existen las condiciones ni objetivas ni subjetivas para una invasión militar a Venezuela, EEUU está creando las condiciones a: la espera de una favorable correlación de fuerzas en América Latina y el Caribe, el grado de conflictividad social que pueda crearse en Venezuela, el resultado la intensa campaña internacional de terrorismo mediático y, sobre todo, de que las fuerzas sociales y políticas que apoyan la Revolución Bolivariana sigan unidad.
La intervención armada en la actualidad puede ser de otro tipo, como un bloqueo naval a Venezuela con barcos estadounidenses y no permitir la salida de petróleo venezolano durante algunos meses, lo que fortalecería el golpe económico que se ha venido intentando y, complementada con las acciones directas opositoras en lo interno y sectores paramilitares desde Colombia, podría provocar una guerra civil. Así, se tendría luego la excusa para invadir.
El bloqueo a Cuba no se termina y ya se estaría iniciando un nuevo bloqueo a otro país latinoamericano. Y por medio de esta declaración, Obama parece crear condiciones para justificar el uso de fondos públicos estadounidenses para financiar grupos mercenarios-terroristas y sus acciones contra objetivos civiles y militares en Venezuela, justificada en la “responsabilidad de proteger” a supuestos estudiantes y dirigentes opositores que los medios internacionales dicen “son víctima de la más cruel dictadura”, plan para el cual Washington viene invirtiendo gruesos presupuestos en los dos últimos años, sin lograr éxito alguno.
Quizá la transición geopolítica hacia un mundo multipolar incomoda excesivamente al gobierno de EEUU, sobre todo después de la cumbre Celac-China. Washington no encuentra cómo recuperar su hegemonía unipolar, que comenzara a perder por estos lares cuando Venezuela inició a principios de este milenio, de la mano de Hugo Chávez, el camino de la integración y la unidad latinoamericano-caribeña. Hugo Chávez ganó cuatro veces consecutivas la disputa presidencial y Nicolás Maduro una.
En Argentina, Néstor y Cristina Kirchner vencieron también en tres ocasiones sucesivas; en Brasil, Lula da Silva ganó dos veces y Dilma Rousseff otras dos más; en Bolivia, Evo Morales venció tres veces seguidas; en Ecuador, Rafael Correa también logró tres victorias ininterrumpidas; en Uruguay; el Frente Amplio (con Tabaré Vázquez y Pepe Mujica) ganó tres. La oposición en la región sólo ha logrado cambiar de signo político mediante golpes antidemocráticos tanto en Honduras como en Paraguay; hasta el momento nunca por la vía electoral.
En Venezuela, ni la muerte de Chávez, ni los dos años complejos en lo económico, ni la caída de los precios del petróleo, ni los intentos de desestabilización interna mediante las guarimbas con sus muertes, han permitido cambiar el gobierno que hasta el momento es el apoyado por la mayoría venezolana cada vez que se acude a una cita electoral. Este es año de elecciones parlamentarias en Venezuela, y el año próximo podría haber convocatoria para revocatorio. Estados Unidos parece haber tirado la toalla por la vía electoral como así lo hizo en el año 2002 cuando apoyó el golpe de Estado contra Chávez.
Torpeza absoluta si supieran desde el Norte que cada vez que el enemigo de afuera saca sus garras, adentro, en Venezuela, la mayoría social se vuelve a unir, sin fisuras, priorizando esta unión frente a cualquier debate que pueda surgir en relación a los nuevos desafíos internos. Y para desesperación de la Casa Blanca, según últimas encuestas realizadas por firmas como Hinterlaces e ICS, el 92% de los venezolanos están en contra del intervencionismo practicado por EEUU.

Tribunal Arbitral internacional reconoce argumentos del país en el litigio contra Chevron

Un Tribunal Arbitral internacional reconoció este jueves los argumentos presentados por Ecuador respecto a la demanda presentada por Chevron Texaco exigiendo que el Estado pague cualquier indemnización a favor de los afectados de la Amazonía por contaminación ambiental, informó la Procuraduría.

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El tribunal consideró que la demanda de Lago Agrio incluye derechos individuales, lo que implica que el Acuerdo de Liberación suscrito entre el Estado ecuatoriano y Texaco en 1995, no fue un impedimento para la presentación de la demanda ambiental, según un comunicado de prensa.
Además, el Tribunal rechazó el argumento de la petrolera estadounidense, relativo a un supuesto impedimento producido por el Acuerdo de Liberación de 1995 que, al constituir Cosa Juzgada, imposibilitaba el inicio del juicio de Lago Agrio, el cual concluyó condenando a Chevron-Texaco al pago de unos 9.500 millones de dólares por indemnización a los afectados amazónicos.
Diego García, procurador del Estado, resaltó el hecho de que el Tribunal expresamente concluyó que no existía disposición en el Acuerdo de 1995, de la que se pueda inferir que la intención de sus suscriptores fue evitar que los demandantes de Lago Agrio presentaran reclamos ambientales como terceros en ejercicio de sus derechos individuales.
“La decisión de hoy significa un paso importante en la dirección correcta y reivindica adecuadamente la posición adoptada por la defensa del Estado en cuanto a que, las cortes ecuatorianas constituyen el foro adecuado para conocer y resolver sobre las reclamaciones de los demandantes indígenas en torno la responsabilidad de Chevron por la contaminación generada como consecuencia de su operación en la región amazónica”, señaló el funcionario.
En este caso conocido como Chevron III aún queda pendiente al tribunal resolver si Ecuador violó o no los Acuerdos de Liberación; y la determinación de los efectos específicos que los cambios en la legislación ambiental pudieron haber producido después de la suscripción de los acuerdos mencionados.
El 23 de septiembre de 2009, la compañía Chevron-Texaco presentó una demanda de arbitraje contra el Estado ecuatoriano, amparada en una supuesta violación al Tratado Bilateral de Protección de Inversiones (TBI), a través de la cual pretende que el Estado sea declarado responsable de las consecuencias del juicio de Lago Agrio, iniciado por comunidades indígenas en contra de la compañía estadounidense por su operación en la Amazonia ecuatoriana.
En esta demanda se acusa a Ecuador de una supuesta denegación de justicia al haber permitido la continuación del juicio en Lago Agrio, además del incumplimiento de otras obligaciones internacionales como las de otorgar un trato justo y equitativo, protección y seguridad plenas, medios efectivos y trato no discriminatorio.

13 mar 2015

Nuevo sistema de pagos internacional listo: China lanza su análogo del SWIFT


China ha dado un paso más para reducir el papel del dólar en el escenario mundial y reforzar su divisa anunciando el lanzamiento de su propio análogo del servicio del pago internacional SWIFT. De esta manera el país asiático sigue el ejemplo de Rusia, junto con la que abre el camino a la 'desdolarización'.


 12 mar 2015 


Reuters / Petar Kujundzic

La 'desdolarización' avanza. Primero fue Rusia la que puso en marcha su sistema alternativo al SWIFT a fin de reducir los impactos negativos causados por las sanciones antirrusas impuestas por Occidente. La tendencia no se frena: China tiene listo su sistema internacional de pagos, conocido como CIPS, para transacciones transfronterizas en yuanes. Será una realidad en septiembre u octubre de 2015, informa Reuters.

El inicio del sistema conducirá a la destrucción de los mayores obstáculos para la internacionalización del yuan y debería aumentar significativamente el uso de la moneda china en todo el mundo.

Si la creación de análogos al SWIFT es apoyada por otros países del bloque BRICS, se habría constituido una alternativa importante al sistema actual controlado por EE.UU., comenta el portal Vestifinance.ru.

El líder griego exige “reestructurar” la deuda griega porque la considera "inviable"

La OCDE asesora a Tsipras para abordar las reformas

CARLOS YÁRNOZ París 12 MAR 2015



El primer ministro griego, Alexis Tsipras, en Atenas. / ALKIS KONSTANTINIDIS (REUTERS)

Grecia quiere convencer a sus acreedores de su voluntad reformista y para ello, su primer ministro, Alexis Tsipras, firmó este jueves en París un acuerdo con el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, para que los expertos de esta organización asesoren a Atenas sobre cómo hacerlo. Tsipras presentó el pacto como “un pasaporte” de su compromiso hacia los socios europeos, pero también exigió una “reestructuración” de la gigantesca deuda griega porque considera “inviable” su gestión.

Tsipras, acompañado de tres de sus ministros, incluido el titular de Finanzas, Yanis Varoufakis, aseguró que combatirá la corrupción, el fraude fiscal o los oligopolios y que abordará una reforma judicial, un adelgazamiento del sector público y una reforma laboral. “No nos han sido impuestas. Son las que nosotros creemos que son necesarias para Grecia. Y son reformas estructurales profundas”.

La firma del acuerdo con la OCDE se ha producido en la víspera del encuentro que el primer ministro griego mantendrá este viernes en Bruselas con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Y una semana antes de la cumbre de la UE del próximo jueves y viernes, en la que el problema griego volverá a estar sobre la mesa aunque no sea oficialmente.


Atenas multiplica los contactos para evitar el riesgo de estrangulamiento


Hasta ahora, Tsipras no ha convencido a la UE, el BCE y el FMI —ni a Alemania— de que concretará esas reformas, a pesar, asegura, de que son “propuestas honestas”.

Hasta que no lo haga, los socios de la zona euro tampoco están dispuestos a entregar a Atenas el último tramo de la ayuda de 7.200 millones. El plazo concluye en abril y la situación financiera griega es “desesperada”, como admitió en París su primer ministro. “Estamos en una situación de urgencia”, añadió, “con un profundo desorden en nuestra economía”.

Por eso, para el primer ministro griego la prioridad consiste en superar “la desconfianza mutua” y “estabilizar la situación financiera”. A medio y largo plazo, sin embargo, considera imposible esa estabilidad. La deuda, del 185% del PIB, es “inviable” y por eso Tsipras insistió en su reestructuración —o sea, una quita— que los acreedores rechazan de plano. En todo caso, los socios europeos están dispuestos a estudiar una posible ampliación de los plazos de devolución o una rebaja de los ya reducidos tipos de interés.

La solución a la dramática situación que vive Grecia, que entre abril y agosto debe devolver más de 15.000 millones de deuda, debe pasar por “un nuevo acuerdo marco” entre Atenas y la UE, mantiene el líder griego. Un acuerdo alejado de esa “estricta austeridad” o “chantaje” aplicado a Atenas, afirmó, que ha provocado un descenso del 25% del PIB griego.

La OCDE tiene amplia experiencia en el asesoramiento a países que emprenden reformas. Gurría recordó que no intenta sustituir en esa misión a ninguna otra institución. "No vamos a decir a Grecia lo que tiene que hacer". La diferencia con el BCE o el FMI, por ejemplo, es que Grecia no debe dinero a la OCDE. Por eso, el acuerdo suscrito en París puede ser la prueba de buena voluntad de Tsipras, pero es en Bruselas o Francfort donde tendrá que demostrarlo con los datos técnicos que le exigen desde hace varias semanas.

JURISTA ALEMÁN RESPALDÓ PROYECTO SOBRE REESTRUCTURACIÓN DE DEUDAS

"La de los holdouts no es una situación aceptable"
Por: Maricel Spini




Jürgen Kessler

"La Argentina nos enseñó que necesitamos un sistema internacional" que regule los procesos de negociación de deuda reestructurada, afirmó ayer Jürgen Kessler, miembro del Comité Económico Social Europeo, respecto al proyecto, impulsado por el Gobierno de Cristina de Kirchner que debatirá este año Naciones Unidas a partir del caso de los fondos buitre.

El jurista alemán se mostró optimista sobre las posibilidades del éxito de la propuesta argentina, presentada por Bolivia ante la Asamblea General de Naciones Unidas en carácter de la Presidencia pro témpore del G77 más China, que solicita la creación de un marco regulador sobre deudas reestructuradas que evite en el futuro casos como el que vive el país actualmente.

"El mundo aprendió una lección muy importante de la Argentina. No puede suceder que quien tenga derechos menores entre los acreedores de un Estado esté en condición de tener la voz cantante en el proceso de negociación de la deuda. Hoy día, los holdouts no están en condiciones de dominar las negociaciones", afirmó Kessler.

En opinión del miembro del órgano consultivo de la Unión Europea (UE), "la comunidad internacional debe ponerse de acuerdo en dónde poner los límites en los procesos de negociación: el 10% de los acreedores no debe ser considerado".

Respecto al proceso judicial que atraviesa el país en la Corte de Nueva York, Kessler consideró que "el ámbito de una justicia nacional no funciona para dirimir estas cuestiones. Se vio con el juez Thomas Griesay la Corte Federal de Nueva York. Por eso es necesaria una entidad central internacional que se ocupe de dirimir estas cuestiones". "La de los holdouts no es una situación aceptable", insistió.

Volviendo sobre la propuesta argentina que durante este año se debatirá en la ONU y que, por el momento cuenta con la oposición de gobiernos como el estadounidense y el alemán, el experto europeo aseguró que "la iniciativa argentina en la ONU es razonable. Hay que discutir sobre detalles: cuál es la mayoría de acreedores que se considerará, quién va a controlar la negociación, si el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la ONU. El único aspecto negativo de una normativa de este tipo es que lo que se apruebe será a futuro puesto que el Derecho Internacional no es retroactivo", señaló.

Consultado por este diario sobre las críticas que podrían enfrentar el FMI o Naciones Unidas como entidades de control desde países ya endeudados, para el primero, o de naciones emergentes que exigen un organismo más multilateral, en el segundo caso, Kessler se arriesgó a proponer una tercera vía para la fiscalización de los procesos de reestructuración: la Corte Internacional de La Haya.
Griesa prohibió al Citi pagar deuda argentina

• TODA LA PRESIÓN ES AHORA PARA LA ENTIDAD.

Por: Carlos Burgueño





En el fallo de ayer, Griesa toma en cuenta que la actividad del Citibank en la Argentina corre peligro, pero culpa al país por lo que pueda pasar porque “Argentina no cumple” con las decisiones del Tribunal.
Thomas Griesa volvió a demostrar ayer que en cualquier circunstancia, y aun reconociendo un error propio, siempre fallará en contra de la Argentina en el "juicio del siglo" entre el país y los fondos buitre. Así lo dejó en claro cuando anunció que se le prohibirá definitivamente al Citibank pagar los intereses de bonos reestructurados de la deuda argentina emitidos bajo ley local; asegurando que su curiosa interpretación de la cláusula "pari passu" rige tanto para el sistema jurídico norteamericano como para cualquier régimen judicial en el mundo. Incluyendo a la Argentina. Ahora el banco deberá decidir si acepta el fallo del juez del segundo distrito de Nueva York, y no concreta la liquidación prevista para el 31 de marzo; o si decide enfrentarse al juez y concretar la operación prevista. Si toma la primera decisión, se expone a una situación extrema y lleva al Gobierno de Cristina de Kirchner a tener que resolver al límite: repetir o no la medida aplicada contra el Bank of New York Mellon (BoNY), que el año pasado se negó a pagar los u$s 539 millones por el vencimiento del 30 de junio del bono Discount; y fue impedido de volver a trabajar en el país y ser su agente financiero y, lo más importante, fue echado de la Argentina y obligado a cerrar sus oficinas en Buenos Aires. Si el Citibank aceptara el fallo de Griesa y no pagara los intereses del vencimiento el 30 de junio en Buenos Aires, y si el Gobierno decide aplicar las mismas sanciones del BoNY, la misma operatoria de la entidad financiera (que permanece desde hace más de 100 años en el sistema financiero local), podría estar seriamente comprometida. No es un eufemismo o una alarma. La misma abogada que representó a la entidad financiera norteamericana, Karen Wagner, lo expuso por escrito y de manera oral ante Griesa, asegurando que "la misma subsistencia del Citibank en la Argentina está en juego, así como los puestos de trabajo de sus empleados". En su fallo de ayer el mismo Griesa reconoce estos peligros concretos, repitiendo que al BoNY le había pasado lo mismo; pero ratifica su prohibición para el Citibank justificando su fallo en que la Argentina "se ha negado a aceptar las sentencias de este Tribunal a cuya jurisdicción se adhirió voluntariamente".

"Se rechaza la moción de Citibank", dictaminó finalmente, seco, Griesa al final de su fallo de 16 páginas en respuesta a la demanda de liberar de manera definitiva esos pagos. "La participación de Citibank para efectuar pagos de bonos reestructurados está prohibida", completó el juez. Hasta ayer el magistrado de Nueva York había habilitado tres pagos trimestrales de la entidad, mientras mantenía bloqueados desde julio del año pasado los u$s 539 millones que efectuó Argentina para tenedores de bonos reestructurados en dólares bajo legislación estadounidense y en euros bajo legislación inglesa. La decisión llevó al país a un default parcial sobre su deuda canjeada en 2005 y 2010, mientras que Griesa busca que se cumpla el pago al contado de unos u$s 1.660 millones de junio de 2014; que junto con las multas y punitorios llegaría a los u$s 1.900 millones.

En la audiencia del 3 de marzo, Wagner había dicho a Griesa que los bonos "no son deuda externa y no están sujetos a la cláusula ´pari passu´" de tratamiento equitativo que obliga a abonar a los fondos buitre al mismo tiempo, y que el banco es "custodio" de depósitos y no "participante" del proceso de pagos.

Sin embargo, Griesa respondió este jueves que el Citibank es "una institución financiera que procesa pagos iniciados por la República (Argentina), y que el pago de esos bonos violaría la provisión de tratamiento equitativo", más allá de que "los títulos reestructurados sean o no deuda externa".

"Fallando de otra manera, este tribunal habría adoptado una lectura estrechísima y técnica del término 'participante', una en oposición con el claro lenguaje de la orden y en oposición con la intención del tribunal al elaborar esa orden", precisó Griesa. Según la posición argentina, expuesta por los abogados del estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton (CGS&H), los bonos no emitidos en la legislación norteamericana están fuera del alcance de la Justicia de los Estados Unidos. Así lo ratificó además el fallo del 13 de febrero pasado del juez británico David Richards, que habilitó el pago de la deuda argentina en Londres desestimando las presentaciones del fondo buitre NML Elliott, que había reclamado que se replicara en Gran Bretaña el mismo fallo de Griesa en EE.UU. El juez norteamericano no desoyó ahora tanto la visión de su colega Richards, sino que además no tuvo en

cuenta los escritos de actores clave en el sistema financiero mundial, como George Soros y su fondo Quantum y Kyle Bass de Haynman. Ambos presentaron el jueves pasado escritos ante el tribunal de Griesa, recordándole al juez la decisión de Richards y alertándole sobre los problemas que generaría su decisión de sostenerse en contra de la posibilidad de liquidar la deuda argentina emitida fuera de la jurisdicción norteamericana.

Una vez conocido el fallo, hablaron voceros del fondo Elliot de Paul Singer, y afirmaron a través de un comunicado que "el fallo del tribunal deja en claro que cualquier tercera parte que intente ayudar a Argentina en el proceso de pagos está en violación con la orden del tribunal. Argentina debe dejar de desafiar a los tribunales y negociar una solución a esta disputa".

Argentina está pendiente además de demandas del resto de los tenedores de bonos de deuda argentina en default que quieren sumarse al fallo a favor de los fondos especulativos, y que hicieron sus presentaciones ante Griesa hasta el 2 de marzo. Los denominados "me too" (yo también) forman parte, como los fondos "buitre", del 7% de tenedores de bonos impagos desde 2001 que no entraron en los canjes que efectuó Argentina con importantes quitas y una aceptación del 93%.

Estos querellantes, con y sin sentencia en otros tribunales estadounidenses, podrían ver reconocido su derecho al "pari passu". Se desconoce el monto exacto que representan todos estos casos.