5 jun 2019

LOS AMOS DEL MUNDO

El largo brazo del Grupo de Bilderberg

Por Manlio Dinucci

RED VOLTAIRE | ROMA (ITALIA) 

4 DE JUNIO DE 2019


Las llegadas de Henry Kissinger y de Mike Pompeo al Montreux Palace para participar en la ‎‎67ª reunión anual del Grupo de Bilberderg.‎

Muchas tonterías se han escrito durante años sobre el Grupo de Bilderberg. Pero ‎los documentos permiten llegan a tener una visión fiable sobre ese ente. Numerosos ‎investigadores han emprendido esa tarea. El Grupo de Bilderberg no es un “gobierno ‎mundial” sino una red de influencias creada por la CIA y el MI6 para respaldar las acciones de ‎la OTAN. ‎

Tres italianos fueron invitados este año a la reunión del Grupo de Bilderberg, realizada en la ‎ciudad suiza de Montreux del 30 de mayo al 2 de junio. Junto a Lili Gruber, la presentadora del canal ‎de televisión La7, convertida en invitada permanente del Grupo de Bilderberg, también fue ‎invitado otro periodista, Stefano Feltri, director adjunto de la publicación Il Fatto Quotidiano, ‎que tiene como director a Marco Travaglio. El «tercer hombre» seleccionado por el Grupo de ‎Bilderberg es el ex primer ministro Matteo Rezi, ahora senador del Partido Demócrata. ‎

El Grupo de Bilderberg, creado en 1954, supuestamente por iniciativa de «eminentes ‎ciudadanos» estadounidenses y europeos, en realidad fue creado por la CIA y por el MI6 ‎británico para respaldar a la OTAN en contra de la URSS [1] y después de la guerra fría ‎conservó el mismo papel de fuerza de apoyo de la estrategia de Estados Unidos/OTAN. ‎

El Grupo de Bilderberg invita a sus reuniones anuales a unos 130 representantes de los sectores ‎político, económico y militar, de los grandes medios de difusión y de los servicios secretos. ‎Esas personas, que vienen casi exclusivamente de Europa occidental y de Norteamérica, ‎participan supuestamente a título personal en esos encuentros. Se reúnen a puertas cerradas, ‎cada año en un país diferente, en hoteles de lujo, bajo la protección de estrictos sistemas de ‎seguridad militares. No se admiten periodistas ni observadores en esos encuentros y ‎no se emiten comunicados. Los participantes están obligados a observar el más estricto silencio, ‎ni siquiera pueden revelar la identidad de quienes hacen uso de la palabra para presentar las ‎informaciones que circulan en esas reuniones –lo cual dice mucho sobre la ‎supuesta ‎«transparencia» de tales encuentros. Sólo se sabe que este año se habló ‎principalmente de Rusia y China, de sistemas espaciales, de un orden estratégico estable, del ‎porvenir del capitalismo. ‎

Las presencias más relevantes fueron, como de costumbre, las de personalidades ‎estadounidenses: Henry Kissinger, quien junto al banquero David Rockefeller –el fundador del ‎Grupo de Bilderberg y de la Comisión Trilateral, fallecido en 2017– es una ‎‎«figura histórica»‎ del ‎Grupo; Mike Pompeo, ex jefe de la CIA y actual secretario de Estado [2]; el general David ‎Petraeus, ex jefe de la CIA [3]; Jared Kushner, consejero y yerno del ‎presidente Donald Trump para asuntos del Medio Oriente, además de amigo íntimo del ‎primer ministro israelí Benyamin Netanyahu. Detrás de todos estos estadounidenses viene el ‎noruego Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, quien acaba de obtener un segundo ‎mandato en reconocimiento a los servicios prestados a Washington.‎

Durante 4 días, en una serie de sesiones secretas multilaterales o bilaterales, estos personajes y ‎otros representantes de los grandes poderes –tanto públicos como secretos– de Occidente han ‎fortalecido y ampliado la red de contactos que les permite ejercer su influencia sobre las políticas ‎de los gobiernos y las orientaciones de la opinión pública. ‎

Los resultados son visibles. En la publicación italiana Il Fatto Quotidiano, Stefano Feltri defiende ‎con uñas y dientes el hecho que tales reuniones se desarrollen a puertas cerradas «para crear ‎un contexto de debate franco y abierto, precisamente por su carácter no institucional» y ‎arremete contra «numerosos complotistas» que divulgan «leyendas» sobre el Grupo de ‎Bilderberg y la Comisión Trilateral [4]. ‎

Claro, ese artículo no dice que entre los «numerosos complotistas» se encuentra el juez ‎Ferdinando Imposimato, el presidente honorario de la Corte Suprema de Casación (fallecido ‎en 2018), quien resumía de la siguiente manera el resultado de las investigaciones que había ‎realizado: ‎ ‎


«El Grupo de Bilderberg es uno de los responsables de la estrategia de la tensión y ‎por consiguiente de las masacres.»‎

Entre las masacres que mencionaba el juez Imposimato estaba, en primer lugar, la de la Piazza ‎Fontana, perpetrada en contubernio con la CIA y con los servicios secretos italianos, con ‎el Gladio y los grupos neofascistas, con la Logia P2 y con las logias masónicas estadounidenses ‎que operaban desde las bases de la OTAN [5].‎

Ese prestigioso club acoge ahora a Matteo Renzi, y si lo invitan no es seguramente por su talento ‎como analista. La otra hipótesis es que los poderosos del Grupo de Bilderberg están preparando ‎en secreto alguna nueva operación política en Italia. Y que nos disculpe Feltri por unirnos a los ‎‎«numerosos complotistas». ‎

‎Ver Le groupe Bilderberg, l’«élite» du pouvoir mondial, del sociólogo y economista ‎italiano Domenico Moro, Éditions Delga, París, 2015 (19 euros).

‎Nuestro sitio web presenta la lista oficial de participantes en la reunión del Grupo de ‎Bilderberg correspondiente al año 2019, con nuestra propia definición de las funciones de ‎cada una de esas personas. Ver «Liste des participants à la réunion 2019 du Groupe de ‎Bilderberg», Réseau Voltaire, 1º de junio de 2019.

‎El Grupo de Bilderberg se caracteriza precisamente por su participación en la preparación ‎de acontecimientos inesperados en el plano político. Por ejemplo, en 2014 el Grupo de Bilderberg invitó ‎a su encuentro anual al entonces ministro francés Emmanuel Macron, quien anunció en ese marco ‎su ruptura con el entonces presidente de Francia Francois Hollande. En 2016, el encuentro anual ‎del Grupo servió de escenario al entonces alcalde de Le Havre, Edouard Philippe, para anunciar ‎que se pasaba al bando de Emmanuel Macron. En 2017, Emmanuel Macron se convirtió inesperadamente ‎en presidente de Francia y nombró primer ministro a… Edouard Philippe.


Manlio Dinucci

Fuente
Il Manifesto (Italia)

Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la versión al francés de Marie-Ange Patrizio

[1] «Lo que usted no sabe sobre el ‎Grupo de Bilderberg», por Thierry Meyssan, ‎‎Komsomolskaya Pravda (Rusia), Red Voltaire, 15 de abril de 2011.

[2] Mike Pompeo no aparece ‎en la lista oficial de participantes. Su presencia fue revelada por el diario belga L’Écho: «Mike ‎Pompeo est à la réunion du groupe Bilderberg», Nicolas Keszel, L’Écho, 1º de junio de 2019.

[3] Como jefe de la CIA, el general Petraeus implementó el tráfico de ‎armamento destinado al Emirato Islámico (Daesh) a través de la Operación «Timber Sycamore» ‎‎(Ver «Armamento por miles de millones de dólares utilizado contra Siria», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 18 de julio ‎de 2017.). ‎Petraeus prosigue actualmente ese tráfico de armas desde su puesto de director ‎del Global Institute, del fondo de inversiones estadounidense KKR, que a su vez se halla bajo la ‎dirección de Henry Kravis, eterno invitado del Grupo de Bilderberg, en cuya junta de ‎administración figura… la esposa de Kravis. Henry Kravis es además el principal proveedor de ‎fondos del hoy presidente de Francia, Emmanuel Macron.

[4] “Sì, il gruppo Bilderberg mi ha invitato alla sua riunione. Vi ‎spiego perché mi interessa partecipare”, Stefano Feltri, 28 de mayo de 2019; ‎‎«Stefano Feltri al Bilderberg, per me è un errore e le spiego perché», Angelo Cannatà, 1º de junio ‎de 2019; «Dentro il Bilderberg: ecco di cosa si discute davvero», Stefano Feltri, 4 de junio de 2019, Il Fatto Quotidiano.

[5] «Terrorismo: el juez Imposimato acusa al Grupo de ‎Bilderberg», Red Voltaire, 31 de enero de 2013.