18 may 2015

ITALIA NO BUSCARA LOS CADAVERES DE LAS VICTIMAS DEL PEOR NAUFRAGIO EN AÑOS


Cuerpos olvidados en el mar

“La sola idea de que en el fondo del Mediterráneo haya cientos de muertos que no serán recuperados porque no sirve a las investigaciones me indigna”, dijo el trabajador humanitario Cristopher Hein, tras la decisión de la fiscalía.

La fiscalía italiana anunció ayer que no se recuperarán los cuerpos de los cientos de migrantes que se ahogaron hace un mes en el Mediterráneo. “La recuperación no es necesaria para las investigaciones”, señaló el fiscal de Catania, Giovanni Salvi. La reacción no se hizo esperar. Cristopher Hein, del centro internacional de refugiados en Italia, cuestionó la decisión. “La sola idea de que en el fondo del Mediterráneo haya cientos de muertos que no serán recuperados porque no sirve a las investigaciones me indigna”, dijo Hein, que se preguntó si las autoridades judiciales tomarían la misma decisión si en el barco hubieran viajado italianos, alemanes u otros europeos.
El diario La Repubblica citó al fiscal Salvi, quien dijo que una acción de búsqueda de cuerpos sería demasiado cara y ardua. Y agregó que “si el gobierno u otros quieren hacerlo por motivos humanitarios me parece bien”. El barco, con unas 800 personas a bordo, naufragó el 18 de abril frente a la costa de Libia. La Fiscalía de Catania investiga al capitán y a un miembro de la tripulación por el incidente. La Marina encontró hace poco los restos de la embarcación, de la que sólo se recuperaron 24 cuerpos, mientras que 28 personas sobrevivieron a la catástrofe.
Entretanto, un nuevo factor se agrega al drama que viven las personas que escapan del conflicto en Libia en barcos precarios. Un consejero del gobierno libio de Tobruk, Abdul Basit Haroun, destacó que milicianos del grupo yihadista Estado Islámico logran entrar en Italia a bordo de las barcazas cargadas de inmigrantes que desde las costas de Africa del Norte desembarcan en Sicilia. Las declaraciones de Haroun en una entrevista a la BBC fueron poco después desmentidas por el gobierno italiano, que sin embargo no descarta a priori esa posibilidad. “Hasta ahora no hemos tenido rastros de la presencia de terroristas en las barcazas. Pero esto no quita que sigamos teniendo la guardia muy alta”, precisó el ministro del Interior, Angelino Alfano. “Ninguna fiscalía del país ha encontrado por el momento pruebas” sobre esa denuncia, precisó el ministro, tras añadir que “de todos modos ningún país tiene un riesgo ‘cero’” en ese frente.
Haroun trabajó en el pasado en Gran Bretaña y luego regresó a Libia tras el estallido de la revuelta contra Muamar Khadafi. Es un militante radical islámico que hizo carrera en los servicios de seguridad de Trípoli. Hasta hace unos años decía ser el jefe del tráfico de armas con Siria. En la entrevista a la BBC, Haroun aseguró tener contactos con algunos de los traficantes de inmigrantes en las áreas del norte de Africa hoy día controladas por el EI, quienes –precisó– habrían admitido esconder a los milicianos entre los inmigrantes que intentan cruzar el Mediterráneo para escapar a las guerras o la pobreza en sus países. “La policía europea no sabe distinguir quién es del Estado Islámico y quién es un normal prófugo”, precisó, tras destacar que los milicianos del EI tienen lugares particulares a bordo de las barcazas que cruzan el Mediterráneo. “Ellos no temen embarcarse y adhieren el ciento por ciento al Estado Islámico”, afirmó Haroun, quien al mismo tiempo aseguró que la organización jihadista estaría planificando ataques contra Europa.