23 feb 2015

Noruega predice a qué llevaría la salida del Reino Unido de la UE


El ministro de Noruega para el Espacio Económico Europeo (EEE) y los asuntos de la UE, Vidar Helgesen, afirmó que la posible salida del Reino Unido de la UE podría tener graves consecuencias en la política económica y de seguridad tanto del país, como del propio bloque europeo.

 23 feb 2015 

REUTERS/Stefan Wermuth


El ministro de Noruega para el Espacio Económico Europeo (EEE) y los asuntos de la UE, Vidar Helgesen, afirmó que la posible salida del Reino Unido de la UE podría tener graves consecuencias en la política económica y de seguridad tanto del país, como del propio bloque europeo.

Según 'The Guardian', antes de su visita a Londres, Helgesen indicó que para su país, que no es miembro de la UE, frecuentemente resultaba difícil influir en las normas económicas europeas que afectaban a Noruega, uno de los países más ricos de Europa.

Por su parte, euroescépticos británicos aseguran que la experiencia noruega es una prueba de cómo un país fuera de la UE puede prosperar disfrutando de los beneficios del mercado único siendo parte del EEE.

No obstante, Helgesen afirmó que en numerosas ocasiones los altos cargos noruegos tuvieron que experimentar ciertas dificultades y pasar mucho tiempo tratando de averiguar si en las reuniones de la UE se discutía algo que pudiera afectar directamente a su país.

"Estamos integrados plenamente en el mercado único de la UE como miembros de la EEE, pero lo que no tenemos es el derecho a votar sobre las regulacionesque se incorporan a nuestra ley una vez adoptadas por el Consejo de Ministros", dijo el ministro y aclaró que a veces Bruselas preparaba sorpresas negativas que los noruegos no podían predecir, algo que podría esperar también a Londres.

"Los propios británicos deben tomar la decisión [de su salida potencial de la UE], pero no creo que esto sea ideal si se aplica el modelo noruego", dijo Helgesen y añadió que no sólo sería difícil para el Reino Unido estar fuera de la UE, sino que también sería negativo para la región europea, tanto en términos de política económica como de seguridad.