20 jun 2014

Desde BRECHA con humor

Récords mundiales uruguayos


19 JUNIO 2014
ESCRITO POR: ALVARO FAGALDE

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Entre los aburridores datos estadísticos que se repiten para cada Mundial
en todo tipo de programas, publicaciones y portales de Internet dentro del rubro “curiosidades y récords”, que incluyen al que metió más goles en una edición, el que jugó más veces y al viejo Roger Milla que batió todos los récords geriátricos, hay varios de ellos conseguidos –para bien o para mal– por nuestros esforzados gladiadores.
Algunos los tiene presente todo futbolero que se precie, desde la final con la mayor hinchada en contra (en Maracaná, claro, unos 175 mil brasileros, que habría que contar de vuelta a ver si no ha ido aumentando la concurrencia con el pasar de las décadas) o el Charly Batista, la expulsión más rápida de la historia.
Otros récords de esta competencia que están monopolizando la atención de todos los medios de comunicación (sean deportivos o no) también son yoruguas, y como los Gorzyckanskys y los Gards no los destacan como creemos que deberían, aquí se los traemos porque no nos vamos a dejar avasallar por lo que digan las insípidas guías oficiales. Todo vale para que la vuelta anticipada sin pasar por Maracaná ni desde arriba del avión suene un poco menos frustrante.

● El discurso de aceptación de un título menos protocolar. “Traé eso para acá y andá a cagar”, le habría dicho Obdulio Jacinto al octogenario Jules Rimet –en 1950, obvio– mientras el francés esperaba en vano las scolas do samba anunciadas para festejar el triunfo brasilero. Por suerte, esa frase el Negro Jefe la dijo en una lengua que el presidente de la fifa no dominaba.
● La clasificación a la siguiente ronda más cantinflesca. En 1986 empatamos con Alemania 1 a 1 (no estuvo tan mal), los daneses se divirtieron con Fernando Álvez 6 a 1, y empatamos con Escocia –el día de lo de Batista– 0 a 0. Dos tristes puntos en tres partidos y pasamos a octavos de final. Todo porque en esa época clasificaban algunos terceros y Hungría hizo la misma (mala) campaña que nosotros pero perdió 6 a 0 contra la urss.
● La mayor remontada de una goleada. En 2002 empatamos un 0-3 con el que terminamos el primer tiempo contra Senegal, igualando la marca de los portugueses en octavos de final de 1966 contra Corea del Norte, Estado que comparte con el nuestro un mismo régimen ideológico, según los editorialistas de El País. Es cierto que, en realidad, el empate compatriota no sirvió para nada y, en cambio, el equipo de Eusebio no sólo igualó, sino que siguió de largo con dos goles más, pero acá hacemos las categorías como mejor nos convenga.
● El jugador más feo. Se me dirá que es un ítem subjetivo y opinable pero que alguien me traiga un futbolista menos agraciado que nuestro José Luis Pintos Salda-
nha. Podría discutirle el galardón Ribery en el torneo actual pero quedó afuera por lesión, lamentablemente. Oribe Peralta, al lado del “Chango”, es un componente de One Direction.
● El personaje animal más bizarro de un mundial. Ni un tipo grande disfrazado de águila o cóndor hinchando por Colombia ni un triste pulpo que “predecía” los resultados eligiendo tarros de comida, el papelón más grande cometido por gente adulta es criollito: un pato Donald candidato a diputado que vende camisetas garroneadas y se supo pelear con otras mascotas institucionales. Nos intriga saber qué profesión indica Gustavo “Pato Celeste” Torena en los formularios de los aeropuertos. ¿Hincha? ¿Alentador profesional? ¿Palmípedo presidencial?
Seguramente pronto igualaremos algunas otras marcas, especialmente en lo que tiene que ver con expulsiones, golpes, patadas y goleadas recibidas. Siempre y cuando, gracias a Dios –y a Paco–, volvamos a clasificar en lo que queda del siglo xxi.

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